{"id":11403,"date":"2024-01-30T11:40:38","date_gmt":"2024-01-30T11:40:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.korespa.com\/en\/?p=11403"},"modified":"2024-08-27T15:05:14","modified_gmt":"2024-08-27T15:05:14","slug":"el-maravilloso-mago-de-oz-por-lyman-frank-baum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.korespa.com\/en\/el-maravilloso-mago-de-oz-por-lyman-frank-baum\/","title":{"rendered":"El Maravilloso Mago De Oz  por Lyman Frank Baum"},"content":{"rendered":"<p><em>This is the Spanish version of <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_maravilloso_mago_de_Oz\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Wonderful Wizard of Oz<\/a> by the writer <a class=\"mw-redirect\" title=\"Lyman Frank Baum\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lyman_Frank_Baum\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lyman Frank Baum<\/a> and although this is the English version of Korespa we do not lose sight of the fact that the reason for Korespa is the world of Spanish, that is why we show this version of the book here.<\/em><\/p>\n<p><em>This is a public domain book which for us means that it is free for you to read at no cost to you and that way Korespa shares it for you to use.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168953\">CAP\u00cdTULO 1. El cicl\u00f3n<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168954\">CAP\u00cdTULO 2. La conferencia con los Munchkings<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168955\">CAP\u00cdTULO 3. De c\u00f3mo salv\u00f3 Dorothy al Espantap\u00e1jaros<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168956\">CAP\u00cdTULO 4. El camino del bosque<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168957\">CAP\u00cdTULO 5. El Le\u00f1ador de Hojalata<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168958\">CAP\u00cdTULO 6. El Le\u00f3n cobarde<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168959\">CAP\u00cdTULO 7. En busca del gran Oz<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168960\">CAP\u00cdTULO 8. El campo de amapolas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168961\">CAP\u00cdTULO 9. La Reina de los ratones<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168962\">CAP\u00cdTULO 10. El guard\u00edan de la puerta<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168963\">CAP\u00cdTULO 11. La Ciudad Esmeralda<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168964\">CAP\u00cdTULO 12. En busca de la Bruja Maligna<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168965\">CAP\u00cdTULO 13. El rescate<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168966\">CAP\u00cdTULO 14. Los Monos Alados<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168967\">CAP\u00cdTULO 15. La identidad de Oz el Terrible<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168968\">CAP\u00cdTULO 16. La magia del gran farsante<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168969\">CAP\u00cdTULO 17. La partida del globo<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168970\">CAP\u00cdTULO 18. En camino al Sur<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168971\">CAP\u00cdTULO 19. El ataque de los \u00e1rboles belicosos<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168972\">CAP\u00cdTULO 20. El delicado Pa\u00eds de Porcelana<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168973\">CAP\u00cdTULO 21. El Le\u00f3n llega a ser el Rey de las Bestias<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168974\">CAP\u00cdTULO 22. El Pa\u00eds de los Quadlings<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168975\">CAP\u00cdTULO 23. Glinda otorga a Dorothy su deseo<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_Toc168976\">CAP\u00cdTULO 24. De nuevo en casa<\/a><\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168953\"><\/a>CAP\u00cdTULO 1 El cicl\u00f3n<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Dorothy viv\u00eda en medio de las extensas praderas de Kansas, con su t\u00edo Henry, que era granjero, y su t\u00eda Em, la esposa de \u00e9ste. La casa que los albergaba era peque\u00f1a, pues la madera necesaria para su construcci\u00f3n debi\u00f3 ser transportada en carretas desde muy lejos. Constaba de cuatro paredes, piso y techo, lo cual formaba una habitaci\u00f3n, y en ella hab\u00eda una cocina algo herrumbrada, un mueble para los platos, una mesa, tres o cuatro sillas y las camas. El t\u00edo Henry y la t\u00eda Em ten\u00edan una cama grande situada en un rinc\u00f3n, y Dorothy ocupaba una peque\u00f1ita en otro rinc\u00f3n. No hab\u00eda altillo ni tampoco s\u00f3tano, salvo un hueco cavado en el piso, y al que llamaban refugio para ciclones, donde la familia pod\u00eda cobijarse en caso de que se descargara un hurac\u00e1n lo bastante fuerte como para barrer con cualquier edificio que hallara en su camino. A este hueco\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014peque\u00f1o y oscuro\u2014 se llegaba por medio de una escalera y una puerta trampa que hab\u00eda en medio del piso.<\/p>\n<p>Cuando Dorothy se deten\u00eda en el vano de la puerta y miraba a su alrededor, no pod\u00eda ver otra cosa que la gran pradera que los rodeaba. Ni un \u00e1rbol ni una casa se destacaba en la inmensa llanura que se extend\u00eda en todas direcciones y que parec\u00eda juntarse con el cielo. El sol hab\u00eda calcinado la tierra arada hasta convertirla en una masa gris\u00e1cea con una que otra rajadura aqu\u00ed y all\u00e1. Ni siquiera la hierba era verde, pues el sol hab\u00eda quemado la parte superior de sus largas hojillas \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hasta \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 te\u00f1irlas \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 del \u00a0\u00a0 mismo \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 gris predominante en el lugar. En un tiempo la casa estuvo pintada, pero el calor del astro rey hab\u00eda levantado ampollas en la pintura y las lluvias se llevaron a \u00e9sta, de modo que la vivienda ten\u00eda ahora la misma tonalidad gris\u00e1cea y opaca que todo lo que la circundaba.<\/p>\n<p>Cuando la t\u00eda Em fue a vivir all\u00ed, era una mujer joven y bonita; pero el sol y los vientos tambi\u00e9n la hab\u00edan cambiado, robando el brillo de sus ojos, que quedaron de un gris plomizo, y borrando el rubor de sus labios y mejillas, los que poco a poco fueron adquiriendo la misma tonalidad imperante en el lugar. Ahora era demasiado enjuta y jam\u00e1s sonre\u00eda. Cuando Dorothy qued\u00f3 hu\u00e9rfana y fue a vivir con ella, la t\u00eda Em sol\u00eda sobresaltarse tanto de sus risas que lanzaba un grito y se llevaba la mano al coraz\u00f3n cada vez que llegaba a sus o\u00eddos la voz de la peque\u00f1a, y todav\u00eda miraba a su sobrina con expresi\u00f3n de extra\u00f1eza, pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 era lo que la hac\u00eda re\u00edr.<\/p>\n<p>Tampoco re\u00eda nunca el t\u00edo Henry, quien trabajaba desde la ma\u00f1ana hasta la noche e ignoraba lo que era la alegr\u00eda. \u00c9l tambi\u00e9n ten\u00eda una tonalidad gris\u00e1cea, desde su larga barba hasta sus r\u00fasticas botas, su expresi\u00f3n era solemne y dura.<\/p>\n<p>Era Toto el que hac\u00eda re\u00edr a Dorothy y el que la salv\u00f3 de tornarse tan opaca como el medio ambiente en que viv\u00eda. Toto no era gris; era un perrito negro, de largo pelaje sedoso y negros ojillos que reluc\u00edan alegres a ambos lados de su c\u00f3mico hocico. Toto jugaba todo el d\u00eda y Dorothy le acompa\u00f1aba en sus juegos y lo quer\u00eda con todo su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Empero, ese d\u00eda no estaban jugando. El t\u00edo Henry se hallaba sentado en el umbral y miraba al cielo con expresi\u00f3n preocupada, not\u00e1ndolo m\u00e1s gris que de costumbre. De pie a su lado, con Toto en sus brazos, Dorothy tambi\u00e9n observaba el cielo. La t\u00eda Em estaba lavando los platos.<\/p>\n<p>Desde el lejano norte les llegaba el ronco ulular del viento, y t\u00edo y sobrina pod\u00edan ver las altas hierbas inclin\u00e1ndose ante la tormenta. Desde el sur lleg\u00f3 de pronto una especie de silbido agudo, y cuando volvieron los ojos en esa direcci\u00f3n vieron que tambi\u00e9n all\u00ed se agitaban las hierbas.<\/p>\n<p>El viejo se levant\u00f3 de pronto.<\/p>\n<p>\u2014Viene un cicl\u00f3n, Em \u2014le grit\u00f3 a su esposa\u2014. Ir\u00e9 a ocuparme de los animales. Y ech\u00f3 a correr hacia los cobertizos donde estaban las vacas y caballos.<\/p>\n<p>La t\u00eda Em dej\u00f3 su trabajo para salir a la puerta, desde donde vio con una sola ojeada el peligro que corr\u00edan.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aprisa, Dorothy! \u2014chill\u00f3\u2014. \u00a1Corre al s\u00f3tano!<\/p>\n<p>Toto salt\u00f3 de entre los brazos de la ni\u00f1a para ir a esconderse bajo la cama, y Dorothy se dispuso a seguirlo, mientras que la t\u00eda Em, profundamente atemorizada, abr\u00eda la puerta trampa y descend\u00eda al oscuro refugio bajo el piso. Al fin logr\u00f3 Dorothy atrapar a Toto y se volvi\u00f3 para seguir a su t\u00eda; pero cuando se hallaba a mitad de camino arreci\u00f3 de pronto el vendaval y la casa se sacudi\u00f3 con tal violencia que la ni\u00f1a perdi\u00f3 el equilibrio y tuvo que sentarse en el suelo.<\/p>\n<p>Entonces ocurri\u00f3 algo muy extra\u00f1o. La vivienda gir\u00f3 sobre s\u00ed misma dos o tres veces y empez\u00f3 a elevarse con lentitud hacia el cielo. A Dorothy le pareci\u00f3 como si estuviera ascendiendo en un globo.<\/p>\n<p>Los vientos del norte y del sur se encontraron donde se hallaba la casa, formando all\u00ed el centro exacto del cicl\u00f3n. En el v\u00f3rtice o centro del cicl\u00f3n, el aire suele quedar en calma, pero la gran presi\u00f3n del viento sobre los cuatro costados de la caba\u00f1a la fue elevando cada vez m\u00e1s, y en lo alto permaneci\u00f3, siendo arrastrada a enorme distancia y con tanta facilidad como si fuera una pluma.<\/p>\n<p>Reinaba\u00a0 una\u00a0 oscuridad\u00a0 muy\u00a0 densa\u00a0 y\u00a0 el\u00a0 viento\u00a0 rug\u00eda\u00a0 horriblemente\u00a0\u00a0 en\u00a0 los alrededores, pero Dorothy descubri\u00f3 que la vivienda se mov\u00eda con suavidad. Luego de las primeras vueltas vertiginosas, y despu\u00e9s de una oportunidad en que la casa se inclin\u00f3 bastante, tuvo la misma impresi\u00f3n que debe sentir un beb\u00e9 al ser acunado.<\/p>\n<p>A Toto no le gustaba todo aquello y corr\u00eda de un lado a otro de la habitaci\u00f3n, ladrando sin cesar; pero Dorothy se qued\u00f3 quieta en el piso, aguardando para ver qu\u00e9 iba a suceder.<\/p>\n<p>En una oportunidad el perrillo se acerc\u00f3 demasiado a la puerta abierta del s\u00f3tano y cay\u00f3 por ella. Al principio pens\u00f3 la ni\u00f1a que lo hab\u00eda perdido; pero a poco vio una de sus orejas que asomaba por el hueco, y era que la fuerte presi\u00f3n del hurac\u00e1n lo manten\u00eda en el aire, de modo que no pod\u00eda caer. La ni\u00f1a se arrastr\u00f3 hasta el agujero, atrap\u00f3 a Toto por la oreja y lo arrastr\u00f3 de nuevo a la habitaci\u00f3n despu\u00e9s de cerrar la puerta trampa a fin de que no se repitiera el accidente.<\/p>\n<p>Poco a poco fueron pasando las horas y Dorothy se repuso gradualmente del susto; pero se sent\u00eda muy solitaria, y el viento aullaba a su alrededor con tanta fuerza que la ni\u00f1a estuvo a punto de ensordecer. Al principio hab\u00edase preguntado si se har\u00eda pedazos cuando la casa volviera a caer; mas a medida que transcurr\u00edan las horas sin que sucediera nada terrible, dej\u00f3 de preocuparse y decidi\u00f3 esperar con calma para ver qu\u00e9 le deparar\u00eda el futuro. Al fin se arrastr\u00f3 hacia la cama y se acost\u00f3, mientras que Toto la imitaba e iba a tenderse a su lado.<\/p>\n<p>A pesar del balanceo de la caba\u00f1a y de los aullidos del viento, la ni\u00f1a termin\u00f3 cerrando los ojos y se qued\u00f3 profundamente dormida.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168954\"><\/a>CAP\u00cdTULO 2<\/h1>\n<h2>La conferencia con los Munchkins<\/h2>\n<p>A Dorothy la despert\u00f3 una sacudida tan fuerte y repentina que si no hubiera estado tendida en la cama podr\u00eda haberse hecho da\u00f1o. As\u00ed y todo, el golpe le hizo contener el aliento y preguntarse qu\u00e9 habr\u00eda sucedido, mientras que Toto, por su parte, le pas\u00f3 el hocico sobre la cara y lanz\u00f3 un lastimero gemido. Al sentarse en el lecho, la ni\u00f1a not\u00f3 que la casa ya no se mov\u00eda; adem\u00e1s, ya no estaba oscuro, pues la radiante luz del sol penetraba por la ventana, inundando la habitaci\u00f3n con sus \u00e1ureos resplandores. Salt\u00f3 del lecho y, con Toto pegado a sus talones, corri\u00f3 a abrir la puerta.<\/p>\n<p>En seguida lanz\u00f3 una exclamaci\u00f3n de asombro al mirar a su alrededor, mientras que sus ojos se agrandaban cada vez m\u00e1s ante la vista maravillosa que se le ofrec\u00eda.<\/p>\n<p>El cicl\u00f3n hab\u00eda depositado la casa con bastante suavidad en medio de una regi\u00f3n de extraordinaria hermosura. Por doquier se ve\u00eda el terreno cubierto de un c\u00e9sped del color de la esmeralda, y en los alrededores se elevaban majestuosos \u00e1rboles cargados de sabrosos frutos maduros.\u00a0 Abundaban extraordinariamente las flores multicolores, y entre los \u00e1rboles y arbustos revoloteaban aves de raros y<\/p>\n<p>brillantes plumajes. A cierta distancia corr\u00eda\u00a0 un\u00a0 arroyuelo\u00a0 de\u00a0 aguas\u00a0 resplandecientes\u00a0 que\u00a0 acariciaban\u00a0 al\u00a0 pasar\u00a0 las\u00a0 verdosas orillas, susurrando en su marcha con un son cantarino, que result\u00f3 una delicia para la ni\u00f1a, procedente de las \u00e1ridas planicies de Kansas.<\/p>\n<p>Mientras observaba entusiasmada aquel extra\u00f1o y maravilloso espect\u00e1culo, not\u00f3 que avanzaba hacia ella un grupo de las personas m\u00e1s raras que viera en su vida. No eran tan grandes como los adultos a los que conoc\u00eda, pero tampoco eran muy peque\u00f1as. En verdad, parec\u00edan tener la misma estatura de Dorothy, que era bastante alta para su edad, aunque, a juzgar por su aspecto, le llevaban muchos a\u00f1os de ventaja.<\/p>\n<p>Eran tres hombres y una mujer, todos vestidos de manera muy extra\u00f1a. Estaban tocados de unos sombreros c\u00f3nicos de unos treinta<\/p>\n<p>cent\u00edmetros de altura en la copa, adornados\u00a0\u00a0 por\u00a0\u00a0 campanillas\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 tintineaban\u00a0\u00a0 suavemente\u00a0\u00a0 con\u00a0\u00a0 cada\u00a0\u00a0 uno\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 sus movimientos. Los de los hombres eran azules, y blanco el de la mujercita, quien luc\u00eda una especie de vestido tambi\u00e9n blanco que pend\u00eda en pliegues desde sus hombros casi hasta el suelo\u00a0 y\u00a0 estaba\u00a0 salpicado\u00a0 de\u00a0 estrellitas\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 sol\u00a0 hac\u00eda\u00a0 brillar\u00a0 como\u00a0 diamantes.\u00a0 Los hombres vest\u00edan de azul claro y calzaban bien lustradas botas negras con adornos del mismo tono de sus ropas. Al observarlos, Dorothy calcul\u00f3 que eran casi tan viejos como su t\u00edo Henry, pues dos de ellos ten\u00edan barba. Pero la mujercita era sin duda mucho mayor; ten\u00eda el rostro cubierto de arrugas y el cabello casi blanco; adem\u00e1s, caminaba con el paso propio de las personas de edad avanzada.<\/p>\n<p>Cuando\u00a0 llegaron\u00a0 cerca\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 casa\u00a0 a\u00a0 cuya\u00a0 puerta\u00a0 se\u00a0 hallaba\u00a0 parada\u00a0 la\u00a0 ni\u00f1a,\u00a0 se detuvieron y hablaron por lo bajo, como si no se atrevieran a seguir avanzando. Pero la viejecita lleg\u00f3 hasta Dorothy, hizo una profunda reverencia y dijo con voz muy dulce:<\/p>\n<p>\u2014Noble hechicera, bienvenida seas a la tierra de los Munchkins. Te estamos profundamente agradecidos por haber matado a la Maligna Bruja del Oriente y liberado as\u00ed a nuestro pueblo de sus cadenas.<\/p>\n<p>Dorothy la escuch\u00f3 con gran extra\u00f1eza. \u00bfPor qu\u00e9 la llamar\u00eda hechicera, y qu\u00e9 quer\u00eda significar al decir que hab\u00eda matado a la Maligna Bruja del Oriente? Ella era una ni\u00f1ita inocente e inofensiva a la que el cicl\u00f3n hab\u00eda alejado de su hogar, y jam\u00e1s en su vida mat\u00f3 a nadie.<\/p>\n<p>Mas era evidente que la mujercita esperaba una respuesta, de modo que la peque\u00f1a contest\u00f3 tras cierta vacilaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Es usted muy amable, pero debe tratarse de un error. Yo no he matado a nadie.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, al menos lo hizo tu casa \u2014ri\u00f3 la<\/p>\n<p>viejecita\u2014, lo cual viene a ser lo mismo. F\u00edjate<\/p>\n<p>\u2014continu\u00f3 indicando una esquina de la vivienda\u2014, all\u00ed se ven sus pies que sobresalen por debajo de una de las tablas.<\/p>\n<p>Al mirar hacia el lugar indicado, Dorothy dej\u00f3 escapar un gritito de miedo.\u00a0 En efecto, precisamente debajo del rinc\u00f3n de la casa, se asomaban dos pies calzados con puntiagudos zapatos de plata.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Dios m\u00edo! \u2014exclam\u00f3 la ni\u00f1a con gran desaz\u00f3n\u2014. Le debe haber ca\u00eddo encima la casa. \u00bfQu\u00e9 haremos ahora?<\/p>\n<p>\u2014Nada se puede hacer \u2014fue la tranquila respuesta de la ancianita.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero qui\u00e9n era? \u2014quiso saber Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014La Maligna Bruja del Oriente, como ya te dije. La que ten\u00eda esclavizados a los Munchkins desde hac\u00eda a\u00f1os, oblig\u00e1ndolos a trabajar para ella noche y d\u00eda. Ahora se han liberado, y te agradecen el favor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9nes son los Munchkins? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014La gente que vive en esta tierra del Oriente, donde mandaba la Bruja Maligna.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY usted es una Munchkins?<\/p>\n<p>\u2014No, pero soy amiga de ellos, aunque vivo en las tierras del Norte. Cuando vieron que la Bruja del Oriente estaba muerta, los Munchkins me enviaron un mensajero a toda prisa y vine al instante. Yo soy la Bruja del Norte.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cielos! \u2014exclam\u00f3 Dorothy\u2014. \u00bfUna bruja verdadera?<\/p>\n<p>\u2014En efecto \u2014respondi\u00f3 la ancianita\u2014. Pero soy una bruja buena y la gente me quiere. No soy tan poderosa como lo era la Bruja Maligna del Norte, que gobernaba aqu\u00ed, pues de otro modo yo misma habr\u00eda liberado a la gente.<\/p>\n<p>\u2014Pero yo cre\u00eda que todas las brujas eran malas \u2014arguy\u00f3 la ni\u00f1a, atemorizada al verse frente a una bruja.<\/p>\n<p>\u2014No, no, eso es un error. Hab\u00eda cuatro brujas en total en el Pa\u00eds de Oz, y dos de ellas, las que viven en el Norte y el Sur, son brujas buenas. Las que viv\u00edan en el Oriente y el Occidente eran, en cambio, brujas malvadas; pero ahora que t\u00fa has matado a una de ellas, s\u00f3lo queda una mala en todo el Pa\u00eds de Oz, y es la que vive en el Occidente.<\/p>\n<p>\u2014Pero \u2014objet\u00f3 Dorothy luego de un meditativo silencio\u2014, t\u00eda Em me cont\u00f3 que todas las brujas murieron hace ya much\u00edsimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n es la t\u00eda Em? \u2014pregunt\u00f3 la ancianita. \u2014Es mi t\u00eda, la que vive en Kansas, la regi\u00f3n de donde vengo.<\/p>\n<p>La Bruja del Norte medit\u00f3 un momento, con la cabeza gacha y los ojos fijos en el suelo. Al fin levant\u00f3 la vista y dijo:<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 Kansas, pues es la primera vez que la oigo mencionar. Pero dime, \u00bfes un pa\u00eds civilizado?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, claro.<\/p>\n<p>\u2014Entonces esa es la causa. Creo que en los pa\u00edses civilizados ya no quedan brujas ni brujos, magos o hechiceras. Pero el caso es que el Pa\u00eds de Oz nunca fue civilizado, pues estamos apartados de todo el resto del mundo. Por eso es que todav\u00eda tenemos brujas y magos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9nes son los magos?<\/p>\n<p>\u2014El mismo Oz es el Gran Mago \u2014manifest\u00f3 la Bruja en voz mucho m\u00e1s baja\u2014. Es m\u00e1s poderoso que todos los dem\u00e1s juntos, y vive en la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>Dorothy iba a hacer otra pregunta; pero en ese momento los Munchkins, que hab\u00edan escuchado en silencio, lanzaron un grito agudo y se\u00f1alaron hacia la esquina de la casa bajo la cual yac\u00eda la Bruja del Oriente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa? \u2014pregunt\u00f3 la ancianita, y al mirar rompi\u00f3 a re\u00edr. Los pies de la Bruja muerta hab\u00edan desaparecido por completo y no quedaban m\u00e1s que los zapatos de plata\u2014. Era tan vieja que el sol la redujo a polvo. As\u00ed termina ella, pero los zapatos son tuyos y te los dar\u00e9 para que los uses.<\/p>\n<p>Recogi\u00f3 los zapatos y, luego de quitarles el polvo, se los entreg\u00f3 a Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014La Bruja del Oriente estaba orgullosa de esos zapatos plateados \u2014coment\u00f3 uno de los Munchkins\u2014, y creo que tienen algo m\u00e1gico, aunque nunca supimos cu\u00e1l era su magia.<\/p>\n<p>Dorothy los llev\u00f3 al interior de la casa y los puso sobre la mesa. Cuando volvi\u00f3 a salir, dijo:<\/p>\n<p>\u2014Estoy ansiosa por volver al lado de mis t\u00edos, pues es seguro que estar\u00e1n preocupados por m\u00ed. \u00bfPueden ayudarme a encontrar el camino?<\/p>\n<p>Los\u00a0 Munchkins\u00a0 y\u00a0 la\u00a0 Bruja\u00a0 se\u00a0 miraron\u00a0 unos\u00a0 a\u00a0 otros\u00a0 y\u00a0 luego\u00a0 a\u00a0 Dorothy.\u00a0 Al fin menearon las cabezas.<\/p>\n<p>\u2014Hacia Oriente, no muy lejos de aqu\u00ed \u2014dijo uno\u2014, est\u00e1 el gran desierto que nadie puede cruzar.<\/p>\n<p>\u2014Lo mismo que en el Sur \u2014declar\u00f3 otro\u2014, pues yo he estado all\u00ed y lo he visto. El Sur es el pa\u00eds de los Quadlings.<\/p>\n<p>\u2014Y a m\u00ed me han dicho que en el Occidente es lo mismo \u2014expres\u00f3 el tercero\u2014. Y ese pa\u00eds, donde viven los Winkies, es gobernado por la Maligna Bruja de Occidente, que te esclavizar\u00eda si pasaras por all\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014En el Norte est\u00e1 mi pa\u00eds \u2014dijo la ancianita\u2014, y en su l\u00edmite se ve el gran desierto que rodea el Pa\u00eds de Oz. Querida m\u00eda, mucho temo que tendr\u00e1s que quedarte a vivir con nosotros.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, Dorothy empez\u00f3 a sollozar, pues se sent\u00eda muy sola entre aquella gente tan extra\u00f1a.<\/p>\n<p>Sus l\u00e1grimas parecieron apenar a los bondadosos Munchkins, los que en seguida sacaron sus pa\u00f1uelos y rompieron tambi\u00e9n a llorar. En cuanto a la Bruja buena, se quit\u00f3 el gorro c\u00f3nico y lo puso en equilibrio sobre la punta de la nariz mientras contaba hasta tres con voz solemne. Al instante, el gorro se convirti\u00f3 en una pizarra sobre la que estaban escritas con tiza las siguientes palabras:<\/p>\n<p><em>Dejen que Dorothy vaya a la Ciudad Esmeralda <\/em><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La ancianita se quit\u00f3 la pizarra de la nariz y, una vez que hubo le\u00eddo el mensaje, pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe llamas Dorothy, queridita?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. \u2014La ni\u00f1a levant\u00f3 la vista y se enjug\u00f3 las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2014Entonces debes ir a la Ciudad Esmeralda. Puede que Oz quiera ayudarte.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esa ciudad?<\/p>\n<p>\u2014En el centro exacto del pa\u00eds, y la gobierna Oz, el Gran Mago de quien te habl\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs un buen hombre? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy en tono ansioso.<\/p>\n<p>\u2014Es un buen Mago. En cuanto a si es un hombre o no, no podr\u00eda decirlo, pues jam\u00e1s lo he visto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo llegar\u00e9 hasta all\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Tendr\u00e1s que caminar.\u00a0 Es\u00a0 un\u00a0 viaje\u00a0 largo,\u00a0 por\u00a0 una\u00a0 regi\u00f3n\u00a0 que\u00a0 tiene\u00a0 sus\u00a0 cosas agradables y sus cosas terribles. Sin embargo, emplear\u00e9 mis artes m\u00e1gicas para protegerte de todo da\u00f1o. \u2014\u00bfNo ir\u00e1 usted conmigo? \u2014suplic\u00f3 la ni\u00f1a, que hab\u00eda empezado a considerar a la ancianita como su \u00fanica amiga.<\/p>\n<p>\u2014No puedo hacer tal cosa; pero te dar\u00e9 un beso, y nadie se atrever\u00e1 a hacer da\u00f1o a una persona a quien ha besado la Bruja del Norte.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 a Dorothy y, con gran suavidad, la bes\u00f3 en la frente. La ni\u00f1a descubri\u00f3 m\u00e1s tarde que sus labios le hab\u00edan dejado una se\u00f1al luminosa en el lugar donde rozaron su piel.<\/p>\n<p>\u2014El camino que va a la Ciudad Esmeralda est\u00e1 pavimentado con ladrillos amarillos \u2014expres\u00f3 la Bruja\u2014, de modo que no podr\u00e1s perderte. Cuando veas a Oz, no le tengas miedo; cu\u00e9ntale lo que te ha pasado y p\u00eddele que te ayude. Adi\u00f3s, querida m\u00eda.<\/p>\n<p>Los tres Munchkins se inclinaron respetuosamente ante la ni\u00f1a y le desearon un agradable viaje, despu\u00e9s de lo cual se alejaron por entre los \u00e1rboles. La Bruja le hizo una amable inclinaci\u00f3n de cabeza, gir\u00f3 tres veces sobre su tac\u00f3n izquierdo y desapareci\u00f3 por completo, para gran sorpresa de Toto, el que empez\u00f3 a ladrar a m\u00e1s y mejor ahora que ella se hab\u00eda ido, pues no se hab\u00eda atrevido a gru\u00f1ir siquiera en su presencia.<\/p>\n<p>Pero Dorothy, que sab\u00eda que era una bruja, estaba preparada para su brusca partida, de modo que no sinti\u00f3 la menor sorpresa.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168955\"><\/a>CAP\u00cdTULO 3 De c\u00f3mo salv\u00f3 Dorothy al espantap\u00e1jaros<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Al quedar sola, Dorothy empez\u00f3 a sentir apetito, de modo que fue a la alacena y cort\u00f3 un pedazo de pan al que le puso manteca. Dio un poco a Toto, descolg\u00f3 el cubo y se fue al arroyuelo para llenarlo con agua. Toto corri\u00f3 hacia los \u00e1rboles y empez\u00f3 a ladrarle a los pajarillos. Cuando fue a buscarlo, la ni\u00f1a vio unas frutas tan deliciosas pendientes de las ramas que recogi\u00f3 algunas para completar su desayuno.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 entonces a la casa, y luego de haber bebido un poco de agua, se dispuso para el viaje a la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>S\u00f3lo ten\u00eda otro vestido, pero estaba muy limpio y colgaba de una percha al lado de su cama.\u00a0 Era\u00a0 de\u00a0 algod\u00f3n,\u00a0 a\u00a0 cuadros\u00a0 blancos\u00a0 y\u00a0 azules,\u00a0 y\u00a0 aunque\u00a0 el\u00a0 azul\u00a0 estaba\u00a0 algo descolorido por los frecuentes lavados, la prenda le sentaba muy bien. La ni\u00f1a se lav\u00f3 cuidadosamente, se puso el vestido limpio y se cal\u00f3 el sombrero rosado. Llen\u00f3 con pan una cesta y la cubri\u00f3 con una servilleta blanca. Luego se mir\u00f3 los pies y not\u00f3 cu\u00e1n viejos y gastados estaban sus zapatos.<\/p>\n<p>\u2014Seguro que no me van a servir para un viaje largo, Toto \u2014dijo, y el perrillo la mir\u00f3 con sus ojos negros y mene\u00f3 la cola para demostrar que entend\u00eda sus palabras.<\/p>\n<p>En ese momento vio Dorothy los zapatos plateados que hab\u00edan pertenecido a la Bruja del Oriente y que reposaban sobre la mesa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe calzar\u00e1n bien? \u2014dijo\u2014. Ser\u00edan lo m\u00e1s apropiado para una caminata prolongada, pues no creo que se gasten.<\/p>\n<p>Se quit\u00f3 los viejos zapatos de cuero y se prob\u00f3 los otros, viendo que le calzaban como si se los hubieran hecho de medida. Despu\u00e9s recogi\u00f3 su cesta.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, Toto \u2014orden\u00f3\u2014. Iremos a la Ciudad Esmeralda y preguntaremos al Gran Oz c\u00f3mo podemos regresar a Kansas.<\/p>\n<p>Cerr\u00f3 la puerta, le ech\u00f3 llave y se guard\u00f3 \u00e9sta en el bolsillo. Luego, mientras que Toto la segu\u00eda pegado a sus talones, emprendi\u00f3 su viaje.<\/p>\n<p>Hab\u00eda varios caminos en las cercan\u00edas, pero no tard\u00f3 mucho en hallar el que estaba pavimentado con ladrillos amarillos. Poco despu\u00e9s marchaba a buen paso hacia la Ciudad Esmeralda, y sus zapatos de plata resonaban alegremente sobre el amarillo pavimento. El sol brillaba con todo su esplendor y los p\u00e1jaros cantaban dulcemente, por lo que Dorothy no se sinti\u00f3 tan mal como era de esperar en una ni\u00f1a a la que de pronto sacan de su ambiente familiar y colocan en medio de una tierra extra\u00f1a.<\/p>\n<p>Mientras marchaba le sorprendi\u00f3 ver lo bonita que era aquella regi\u00f3n. A los costados del camino se extend\u00edan bien cuidadas cercas pintadas de celeste, y m\u00e1s all\u00e1 de ellas vio campos en los que abundaban los cereales y verduras. Sin duda alguna, los Munchkins eran buenos labriegos y obten\u00edan excelentes cosechas. De tanto en tanto pasaba frente a alguna casa cuyos ocupantes sal\u00edan a mirarla y la saludaban con gran respeto, pues todos sab\u00edan que era ella quien hab\u00eda destruido a la Bruja Maligna, salv\u00e1ndolos as\u00ed de la esclavitud. Las viviendas de los Munchkins eran muy extra\u00f1as, de forma circular y con una gran c\u00fapula por techo. Todas estaban pintadas de azul, el color favorito de la regi\u00f3n oriental.<\/p>\n<p>Hacia el atardecer, cuando Dorothy sent\u00edase ya cansada de tanto caminar y empezaba a preguntarse d\u00f3nde pasar\u00eda la noche, lleg\u00f3 a una casa algo m\u00e1s grande que las otras, y en el jardincillo del frente vio a muchas personas que danzaban. Cinco violinistas tocaban sus\u00a0 instrumentos\u00a0 con\u00a0 gran\u00a0 entusiasmo,\u00a0 y\u00a0 todos\u00a0 los\u00a0 circunstantes\u00a0 re\u00edan\u00a0 y\u00a0 cantaban, mientras que una gran mesa cercana luc\u00eda cargada de deliciosas frutas, nueces, pasteles, tortas y otras viandas igualmente tentadoras.<\/p>\n<p>Todos la saludaron con amabilidad y la invitaron a comer y pasar la noche con ellos, pues aquella era la residencia de uno de los Munchkins m\u00e1s ricos de la regi\u00f3n, y sus amigos se hab\u00edan reunido all\u00ed para festejar su reci\u00e9n recuperada libertad.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a comi\u00f3 con muy buen apetito, siendo atendida personalmente por el due\u00f1o de casa, que se llamaba Boq.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s fue a sentarse en un sill\u00f3n y observ\u00f3 bailar a los invitados.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa debes ser una gran hechicera \u2014dijo Boq al ver sus zapatos de plata.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9? \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Porque calzas zapatos de plata y has matado a la Bruja Maligna. Adem\u00e1s, tienes algo de blanco en tu vestido, y s\u00f3lo las brujas y hechiceras visten prendas blancas.<\/p>\n<p>\u2014Mi\u00a0 vestido\u00a0 es\u00a0 a\u00a0 cuadros\u00a0 azules\u00a0 y\u00a0 blancos\u00a0 \u2014aclar\u00f3\u00a0 Dorothy,\u00a0 alis\u00e1ndose\u00a0 algunas arrugas.<\/p>\n<p>\u2014Eres bondadosa en ese detalle \u2014dijo Boq\u2014. El azul es el color de los Munchkins, y el blanco el de las brujas. Por eso sabemos que eres una bruja buena.<\/p>\n<p>Dorothy no supo qu\u00e9 decir, pues todos parec\u00edan creerla una bruja, y ella sab\u00eda perfectamente bien que era s\u00f3lo una ni\u00f1a com\u00fan a la que un cicl\u00f3n hab\u00eda arrebatado para depositarla all\u00ed por pura casualidad.<\/p>\n<p>Cuando ella se cans\u00f3 de observar a los bailarines, Boq la condujo a la casa, donde le destin\u00f3 un bonito cuarto con una cama. Las s\u00e1banas eran de tela celeste, y Dorothy durmi\u00f3 entre ellas hasta la ma\u00f1ana, con Toto acurrucado a sus pies.<\/p>\n<p>Comi\u00f3 entonces un abundante desayuno y se entretuvo observando a un diminuto ni\u00f1ito Munchkins que jugaba con Toto, le tiraba de la cola y re\u00eda a m\u00e1s y mejor. Toto era algo muy curioso para toda aquella gente, que jam\u00e1s hab\u00edan visto un perro hasta entonces.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQueda muy lejos la Ciudad Esmeralda?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9; nunca he estado all\u00e1 \u2014repuso Boq con gravedad\u2014. No conviene que la gente se acerque a Oz, a menos que tenga alg\u00fan asunto serio que tratar con \u00e9l. Pero la Ciudad Esmeralda est\u00e1 muy lejos y el viaje te llevar\u00e1 muchos d\u00edas, y aunque esta regi\u00f3n es f\u00e9rtil y agradable, tendr\u00e1s que pasar por lugares feos y peligrosos antes de llegar al final de tu viaje.<\/p>\n<p>Esto preocup\u00f3 un tanto a Dorothy, pero comprendi\u00f3 que s\u00f3lo el Gran Oz podr\u00eda ayudarla a volver a Kansas, de modo que tom\u00f3 la valiente resoluci\u00f3n de no volverse atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Se despidi\u00f3 de sus amigos y de nuevo parti\u00f3 por el camino de ladrillos amarillos. Cuando hubo andado varios kil\u00f3metros pens\u00f3 que deb\u00eda detenerse a descansar, de modo que trep\u00f3 a lo alto de la cerca que corr\u00eda a la vera del camino y all\u00ed se sent\u00f3. M\u00e1s all\u00e1 de la valla se extend\u00eda un gran sembrado de ma\u00edz, y no muy lejos de donde se hallaba ella vio a un espantap\u00e1jaros colocado sobre un poste a fin de mantener alejadas a las aves que quer\u00edan comerse el grano maduro.<\/p>\n<p>Apoyando la barbilla en la mano, la ni\u00f1a mir\u00f3 con inter\u00e9s al espantap\u00e1jaros, observando que su cabeza era un saco peque\u00f1o relleno de paja, con ojos, nariz y boca pintados para representar la cara. Un viejo sombrero c\u00f3nico, sin duda de alg\u00fan Munchkin, descansaba sobre su cabeza, y el resto de su figura lo constitu\u00eda un traje azul claro, viejo y descolorido, al que tambi\u00e9n hab\u00edan rellenado de paja. Por pies ten\u00eda un par de viejas botas con adornos celestes, tal como las que usaban todos los hombres de la regi\u00f3n, y todo el mu\u00f1eco se elevaba por sobre el sembrado gracias al palo que le atravesaba la espalda.<\/p>\n<p>Mientras Dorothy miraba con gran inter\u00e9s la extra\u00f1a cara pintada del espantap\u00e1jaros, se sorprendi\u00f3 al ver que uno de los ojos le hac\u00eda un lento gui\u00f1o. Al principio crey\u00f3 haberse equivocado, pues ning\u00fan espantap\u00e1jaros de Kansas puede hacer gui\u00f1os, pero a poco\u00a0 el\u00a0 mu\u00f1eco\u00a0 la\u00a0 salud\u00f3\u00a0 amistosamente\u00a0 con\u00a0 un\u00a0 movimiento\u00a0 de\u00a0 cabeza.\u00a0 La ni\u00f1a descendi\u00f3 entonces de la cerca y fue hacia \u00e9l, mientras que Toto daba vueltas alrededor del poste ladrando sin cesar.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros con voz algo ronca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHablaste? \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a, muy extra\u00f1ada. \u2014Claro. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Muy bien, gracias \u2014repuso cort\u00e9smente Dorothy\u2014. \u00bfY c\u00f3mo est\u00e1s t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014No muy bien \u2014sonri\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014; es muy aburrido estar colgado aqu\u00ed noche y d\u00eda para espantar a los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo puedes bajar?<\/p>\n<p>\u2014No, porque tengo el poste metido en la espalda. Si me hicieras el favor de sacar esta madera, te lo agradecer\u00e9 much\u00edsimo.<\/p>\n<p>Dorothy levant\u00f3 los brazos y retir\u00f3 el mu\u00f1eco del poste, pues, como estaba relleno de paja, no pesaba casi nada.<\/p>\n<p>\u2014Much\u00edsimas gracias \u2014le agradeci\u00f3 el Espantap\u00e1jaros cuando ella lo hubo colocado sobre el suelo\u2014. Me siento como un hombre nuevo.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a estaba intrigada; le parec\u00eda muy raro o\u00edr hablar a un mu\u00f1eco de paja y verlo moverse y caminar a su lado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres? \u2014pregunt\u00f3 el Espantap\u00e1jaros una vez que se hubo desperezado a gusto\u2014. \u00bfY hacia d\u00f3nde vas?<\/p>\n<p>\u2014Me llamo Dorothy y voy a la Ciudad Esmeralda para pedir al Gran Oz que me mande de regreso a Kansas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Ciudad Esmeralda? \u2014inquiri\u00f3 \u00e9l\u2014. \u00bfY qui\u00e9n es Oz?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo? \u00bfNo lo sabes?<\/p>\n<p>\u2014De veras que no. No s\u00e9 nada. Como ves, estoy relleno de paja, de modo que no tengo sesos \u2014manifest\u00f3 \u00e9l en tono apenado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh! Lo siento por ti.<\/p>\n<p>Ey, \u00bfsi voy contigo a la Ciudad Esmeralda, ese Oz me dar\u00e1 un cerebro? \u2014 pregunt\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9, pero puedes venir conmigo si quieres. Si Oz no te da un cerebro, no estar\u00e1s peor de lo que est\u00e1s ahora.<\/p>\n<p>\u2014Eso es verdad \u2014asinti\u00f3 el mu\u00f1eco, y en tono confidencial continu\u00f3\u2014: Te dir\u00e9, no me molesta tener el cuerpo relleno de paja, porque as\u00ed no me hago da\u00f1o con nada. Si alguien me pisa los pies o me clava un alfiler en el pecho, no tiene importancia porque no lo siento; pero no quiero que la gente me tome por tonto, y si mi cabeza sigue rellena de paja en lugar de tener sesos, como los tienes t\u00fa, \u00bfc\u00f3mo voy a saber nunca nada?<\/p>\n<p>\u2014Te comprendo perfectamente \u2014asinti\u00f3 la ni\u00f1a, que realmente lo compadec\u00eda\u2014. Si me acompa\u00f1as, pedir\u00e9 a Oz que haga lo que pueda por ti.<\/p>\n<p>\u2014Gracias.<\/p>\n<p>Ambos marcharon hacia el camino, Dorothy le ayud\u00f3 a saltar la cerca y juntos echaron a andar por la carretera amarilla en direcci\u00f3n a la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>Al principio, a Toto no le agrad\u00f3 el nuevo acompa\u00f1ante. Dio vueltas alrededor del mu\u00f1eco sin dejar de husmearlo como si sospechara que entre la paja hab\u00eda varios nidos de ratones, y a menudo gru\u00f1\u00eda de manera muy poco amistosa.<\/p>\n<p>\u2014No le hagas caso a Toto \u2014dijo Dorothy a su nuevo amigo\u2014. Nunca muerde.<\/p>\n<p>\u2014No tengo miedo \u2014fue la respuesta\u2014. A la paja no le puede hacer da\u00f1o. Ahora permite que te lleve la cesta; no me molestar\u00e1, pues nunca me canso. \u2014Y mientras continuaban la marcha agreg\u00f3\u2014: Te confiar\u00e9 un secreto: hay una sola cosa a la que temo en el mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 puede ser? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy\u2014. \u00bfEs el granjero Munchkin que te hizo?<\/p>\n<p>\u2014No \u2014repuso el Espantap\u00e1jaros\u2014. S\u00f3lo le temo al fuego.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168956\"><\/a>CAP\u00cdTULO 4 El camino del bosque<\/h1>\n<p>Luego de andar varias horas llegaron a una parte del camino que se hallaba en mal estado y les result\u00f3 tan dif\u00edcil caminar que el Espantap\u00e1jaros tropezaba a menudo contra los ladrillos que eran all\u00ed desiguales y estaban algo flojos. En ciertos sectores se los ve\u00eda rotos y en otros faltaban totalmente, dejando en su lugar agujeros que Toto salvaba de un salto y a los que Dorothy esquivaba \u00e1gilmente. En cuanto al Espantap\u00e1jaros, como no ten\u00eda cerebro, segu\u00eda marchando en l\u00ednea recta, de modo que se met\u00eda en los agujeros y ca\u00eda de bruces sobre los duros ladrillos. Empero, eso no le hac\u00eda da\u00f1o, y Dorothy lo levantaba y lo pon\u00eda de nuevo en pie, mientras que \u00e9l se re\u00eda de su propia torpeza.<\/p>\n<p>Las granjas de aquellos lugares no estaban tan cuidadas como las del lugar del que hab\u00edan partido. Hab\u00eda menos casas y menos \u00e1rboles frutales, y cuanto m\u00e1s avanzaban tanto m\u00e1s l\u00fagubre y solitaria se tornaba la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mediod\u00eda se sentaron a la vera del camino, cerca de un arroyuelo, y Dorothy abri\u00f3 su cesta para sacar un poco de pan, ofreciendo un pedazo a su compa\u00f1ero, quien no lo acept\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Nunca tengo hambre, y es una suerte que as\u00ed sea, pues mi boca es s\u00f3lo una raya. Si abriera en ella un agujero para poder comer, se me saldr\u00eda la paja de que estoy relleno y eso arruinar\u00eda la forma de mi cabeza.<\/p>\n<p>Comprendiendo lo acertado de tal razonamiento, la ni\u00f1a asinti\u00f3 y sigui\u00f3 comiendo su pan.<\/p>\n<p>\u2014Cu\u00e9ntame algo de ti misma y del pa\u00eds del que vienes \u2014pidi\u00f3 el Espantap\u00e1jaros cuando ella hubo finalizado su comida.<\/p>\n<p>Dorothy le habl\u00f3 entonces de Kansas, de lo gris que era todo all\u00ed, y de c\u00f3mo el cicl\u00f3n la hab\u00eda llevado hasta ese extra\u00f1o Pa\u00eds de Oz.<\/p>\n<p>\u2014No comprendo por qu\u00e9 deseas irte de este hermoso pa\u00eds y volver a ese lugar tan seco y gris al que llamas Kansas \u2014dijo \u00e9l despu\u00e9s de haberla escuchado con gran atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014No lo comprendes porque no tienes sesos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014repuso ella\u2014. Por m\u00e1s triste y gris que sea nuestro hogar, la gente de carne y hueso prefiere vivir en \u00e9l y no en otro sitio, aunque ese otro sitio sea muy hermoso. No hay nada como el hogar.<\/p>\n<p>\u2014Claro que no puedo comprenderlo \u2014suspir\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014.\u00a0 Si las personas tuvieran la cabeza rellena de paja, como lo est\u00e1 la m\u00eda, probablemente vivir\u00edan todas en lugares hermosos y entonces no habr\u00eda nadie en Kansas. Es una suerte para Kansas que tengan ustedes cerebro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo quieres contarme un cuento mientras descansamos? \u2014pidi\u00f3 la ni\u00f1a. El la mir\u00f3 con expresi\u00f3n de reproche.<\/p>\n<p>\u2014Mi vida ha sido tan breve que en realidad no s\u00e9 nada de nada. F\u00edjate que me hicieron antes de ayer, nada m\u00e1s. As\u00ed que desconozco todo lo que pas\u00f3 en el mundo antes de ese d\u00eda. Por suerte, cuando el granjero form\u00f3 mi cabeza, una de las primeras cosas que hizo fue pintarme las orejas, de modo que pude o\u00edr lo que se hablaba a mi alrededor. Hab\u00eda otro Munchkin con \u00e9l; y lo primero que o\u00ed fue al granjero que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te parecen estas orejas?<\/p>\n<p>\u2014No est\u00e1n parejas \u2014contest\u00f3 el otro.<\/p>\n<p>\u2014No importa \u2014dijo el granjero\u2014. De todos modos, son orejas.<\/p>\n<p>Lo cual era muy cierto.<\/p>\n<p>\u2014Ahora le har\u00e9 los ojos \u2014agreg\u00f3.<\/p>\n<p>Me pint\u00f3 el ojo derecho, y no bien estuvo terminado me encontr\u00e9 mir\u00e1ndolo a \u00e9l y a todo lo que me rodeaba, y te aseguro que mi curiosidad fue enorme, pues era la primera vez que ve\u00eda el mundo.<\/p>\n<p>\u2014Ese ojo no est\u00e1 del todo mal \u2014coment\u00f3 el Munchkin que observaba a mi amo\u2014. El azul es el color indicado.<\/p>\n<p>\u2014Creo que el otro lo har\u00e9 un poco m\u00e1s grande\u2014 respondi\u00f3 el granjero.<\/p>\n<p>Y cuando estuvo listo el otro ojo pude ver mucho mejor que antes. Despu\u00e9s me hizo la nariz y la boca. Pero no habl\u00e9, pues en ese momento ignoraba para qu\u00e9 me serv\u00eda la boca. Tuve el gusto de verlos hacer mi cuerpo, mis brazos y piernas. Y cuando al fin me colocaron encima la cabeza, me sent\u00ed muy orgulloso, pues pens\u00e9 que era tan hombre como cualquiera.<\/p>\n<p>\u2014Este mu\u00f1eco asustar\u00e1 de veras a los p\u00e1jaros\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014opin\u00f3 el granjero\u2014. Parece un hombre.<\/p>\n<p>\u2014En verdad que es un hombre \u2014declar\u00f3 el otro, y yo estuve de acuerdo con \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014El granjero me llev\u00f3 entonces al sembrado y me puso sobre ese poste donde me encontraste, luego de lo cual se fueron ambos, dej\u00e1ndome solo.<\/p>\n<p>No me agrad\u00f3 que me abandonaran as\u00ed, de modo que trat\u00e9 de seguirlos; pero mis pies no tocaban el suelo y tuve que quedarme colgado del poste. Realmente, era una vida muy solitaria, ya que no ten\u00eda nada en que pensar, porque hac\u00eda tan poco que me hab\u00edan hecho. Muchos cuervos y otras aves llegaron volando al sembrado; pero no bien me ve\u00edan se alejaban de nuevo, creyendo que yo era un Munchkin, lo cual me agrad\u00f3 y me hizo sentir muy importante. Despu\u00e9s, un viejo cuervo se fue acercando poco a poco y, luego de observarme con gran atenci\u00f3n, se pos\u00f3 sobre mi hombro y dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHabr\u00e1 querido ese granjero enga\u00f1arme de manera tan torpe? Cualquier cuervo con un poco de sentido com\u00fan se dar\u00eda cuenta de que est\u00e1s relleno de paja.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s salt\u00f3 a tierra y comi\u00f3 todo el ma\u00edz que quiso. Los otros pajarracos, al ver que yo no le hac\u00eda da\u00f1o al primero, tambi\u00e9n se acercaron a comer, de modo que en pocos minutos me rodeaba una gran bandada de ellos.<\/p>\n<p>Esto me entristeci\u00f3, pues indicaba que, al fin y al cabo, no era yo gran cosa como Espantap\u00e1jaros, pero el viejo cuervo me consol\u00f3 con estas palabras:<\/p>\n<p>\u2014Si tuvieras cerebro ser\u00edas tan hombre como cualquiera de ellos. El cerebro es lo \u00fanico que vale la pena tener en este mundo, sea uno cuervo u hombre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que se fueron los cuervos, me puse a pensar en esto y decid\u00ed esforzarme por conseguir un cerebro. Por suerte para m\u00ed, llegaste t\u00fa y me sacaste del poste y, por lo que dices, estoy seguro de que el Gran Oz me dar\u00e1 un cerebro no bien lleguemos a la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed lo espero \u2014asinti\u00f3 Dorothy con fervor\u2014, ya que est\u00e1s tan ansioso por tenerlo.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed que lo estoy \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014. Es fe\u00edsimo saberse tonto.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, sigamos \u2014decidi\u00f3 la ni\u00f1a, dando la cesta a su compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>Ahora no hab\u00eda vallas bordeando el camino; y el terreno estaba descuidado y lleno de malezas. Hacia el atardecer llegaron a un bosque donde los \u00e1rboles eran tan grandes y crec\u00edan tan juntos uno de otro que sus ramas se un\u00edan por sobre el sendero amarillo. Aquello estaba muy oscuro, pues las hojas imped\u00edan el paso de la luz del d\u00eda, pero los viajeros siguieron adelante sin temor, intern\u00e1ndose en el bosque.<\/p>\n<p>\u2014Si el camino entra all\u00ed, por alg\u00fan sitio ha de salir \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014, y como la Ciudad Esmeralda est\u00e1 al extremo del camino, tendremos que seguirlo dondequiera que nos lleve.<\/p>\n<p>\u2014Cualquiera se dar\u00eda cuenta de ello \u2014repuso Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Claro, es por eso que lo s\u00e9. Si se necesitara cerebro para adivinarlo, jam\u00e1s me habr\u00eda percatado de ello.<\/p>\n<p>Al cabo de una hora o dos termin\u00f3 de oscurecer y ambos se encontraron marchando a tientas y tropezando a cada momento. Dorothy no ve\u00eda nada, pero Toto s\u00ed, pues algunos perros ven bien en la oscuridad, y el Espantap\u00e1jaros afirm\u00f3 que pod\u00eda ver tan bien como si fuera de d\u00eda. As\u00ed, pues, la ni\u00f1a se tom\u00f3 de su brazo y pudo continuar sin mayores inconvenientes.<\/p>\n<p>\u2014Si ves alguna casa donde podamos pasar la noche, d\u00edmelo \u2014pidi\u00f3 a su acompa\u00f1ante\u2014; resulta muy molesto esto de marchar a tientas.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s se detuvo el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014A nuestra derecha veo una casita de troncos \u2014 anunci\u00f3\u2014. \u00bfVamos all\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014respondi\u00f3 ella\u2014. Estoy agotada.<\/p>\n<p>Guiada por su compa\u00f1ero, la ni\u00f1a pas\u00f3 por entre los \u00e1rboles hasta llegar a la casita, en\u00a0 cuyo\u00a0 interior\u00a0 hallaron\u00a0 un\u00a0 lecho\u00a0 de\u00a0 ramillas\u00a0 y\u00a0 hojas\u00a0 secas.\u00a0 Dorothy\u00a0 se\u00a0 acost\u00f3\u00a0 en seguida,\u00a0 con\u00a0 Toto\u00a0 a\u00a0 sus\u00a0 pies,\u00a0 y\u00a0 no\u00a0 tard\u00f3\u00a0 ni\u00a0 un\u00a0 minuto\u00a0 en<\/p>\n<p>quedarse \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 profundamente \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 dormida. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros, que nunca se cansaba, se qued\u00f3 parado en un rinc\u00f3n y all\u00ed esper\u00f3 pacientemente hasta que lleg\u00f3 la ma\u00f1ana.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168957\"><\/a>CAP\u00cdTULO 5 El Le\u00f1ador de Hojalata<\/h1>\n<p>Cuando despert\u00f3 Dorothy, el sol filtraba su luz por entre los \u00e1rboles y Toto hac\u00eda rato que correteaba persiguiendo a los pajaritos del bosque. El Espantap\u00e1jaros, por su parte, se hallaba de pie en el rinc\u00f3n, esper\u00e1ndola pacientemente.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que ir a buscar agua \u2014le dijo ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPara qu\u00e9 la quieres?<\/p>\n<p>\u2014Para lavarme la cara y para beber, a fin de que este pan seco no se me atasque en la garganta.<\/p>\n<p>\u2014Debe ser molesto estar hecho de carne\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014coment\u00f3 \u00e9l en tono meditativo\u2014, pues tienes que dormir, comer y beber. Claro que, por otra parte, tienes cerebro, y eso compensa todos los otros inconvenientes.<\/p>\n<p>Salieron de la casita y marcharon por entre los \u00e1rboles hasta hallar un manantial de agua dulce donde Dorothy pudo beber y asearse, luego de lo cual comi\u00f3 su desayuno. Al ver que no le quedaba mucho pan en la cesta, se alegr\u00f3 de que el Espantap\u00e1jaros no tuviera necesidad de comer, ya que apenas ten\u00eda lo suficiente para ella y para Toto, y s\u00f3lo para un d\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando hubo terminado de comer y se dispon\u00eda a regresar al camino amarillo, la sobresalt\u00f3 un profundo gemido que se oy\u00f3 muy cerca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 fue eso? \u2014pregunt\u00f3 en voz baja.<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9 \u2014repuso el Espantap\u00e1jaros\u2014, pero podemos ir a ver.<\/p>\n<p>En ese momento oyeron otro gemido, procedente de alg\u00fan lugar a sus espaldas. Girando sobre sus talones, se internaron unos pasos en el bosque y Dorothy descubri\u00f3 entonces algo que brillaba a los rayos del sol. Corri\u00f3 en seguida hacia el lugar y se detuvo de pronto lanzando un grito de sorpresa.<\/p>\n<p>Uno de los \u00e1rboles ten\u00eda el tronco casi enteramente cortado a hachazos, y de pie a su lado, con un hacha en sus manos levantadas, se hallaba un hombre hecho por completo de hojalata. La cabeza, los brazos y las piernas se un\u00edan al cuerpo por medio de juntas articuladas, pero la figura estaba perfectamente quieta, como si no pudiera moverse en absoluto.<\/p>\n<p>Dorothy lo contempl\u00f3 asombrada, lo mismo que el Espantap\u00e1jaros, mientras que Toto lanzaba un ladrido y mord\u00eda una de las piernas de hojalata sin causar el menor efecto en ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfGemiste t\u00fa? \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014repuso el hombre de hojalata\u2014. He estado gimiendo por m\u00e1s de un a\u00f1o, y hasta ahora no me hab\u00eda o\u00eddo nadie.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ti?\u00a0 \u2014murmur\u00f3<\/p>\n<p>Dorothy, muy conmovida ante el tono dolorido con que hablaba el hombre.<\/p>\n<p>\u2014Ve a buscar una lata de aceite y lubr\u00edcame las coyunturas \u2014pidi\u00f3 \u00e9l\u2014. Est\u00e1n tan oxidadas que no puedo moverlas. Si me las aceitan, en seguida mejorar\u00e1n. Hallar\u00e1s la aceitera en un estante de mi casita.<\/p>\n<p>Dorothy corri\u00f3 en seguida hacia la casita donde hab\u00eda pasado la noche, hall\u00f3 la lata de aceite y volvi\u00f3 con ella a toda prisa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde tienes las coyunturas? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Ac\u00e9itame primero el cuello \u2014respondi\u00f3 el Le\u00f1ador de Hojalata.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo la ni\u00f1a, y como estaba muy oxidado, el Espantap\u00e1jaros asi\u00f3 la cabeza de hojalata y la movi\u00f3 de un lado a otro hasta que la hubo aflojado y su due\u00f1o pudo hacerla girar.<\/p>\n<p>\u2014Ahora ac\u00e9itame las articulaciones de los brazos\u2014 pidi\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo Dorothy, y el Espantap\u00e1jaros se los dobl\u00f3 con gran cuidado hasta que quedaron libres de herrumbre y tan buenos como nuevos.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador lanz\u00f3 un suspiro de satisfacci\u00f3n mientras bajaba su hacha y la apoyaba contra el \u00e1rbol.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 bien me siento! \u2014dijo\u2014. He estado sosteniendo el hacha desde que me oxid\u00e9 y en verdad que me alegro de poder dejarla. Ahora, si me aceitan las articulaciones de las piernas, estar\u00e9 completamente bien.<\/p>\n<p>Le aceitaron las piernas hasta que pudo moverlas con entera libertad sin dejar de darles las gracias una y otra vez por su liberaci\u00f3n, pues parec\u00eda ser un personaje muy cort\u00e9s y agradecido.<\/p>\n<p>\u2014Me hubiera quedado all\u00ed para siempre si no hubiesen venido ustedes \u2014expres\u00f3\u2014, as\u00ed que en realidad me han salvado la vida. \u00bfC\u00f3mo es que pasaron por aqu\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Vamos de camino hacia la Ciudad Esmeralda para ver al Gran Oz\u2014contest\u00f3 la ni\u00f1a\u2014, y nos detuvimos en tu casita a pasar la noche.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPara qu\u00e9 quieren ver a Oz?<\/p>\n<p>\u2014Yo deseo que me env\u00ede de regreso a Kansas, y el Espantap\u00e1jaros va a pedirle que le d\u00e9 un cerebro.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador pareci\u00f3 meditar un momento. Luego dijo: \u2014\u00bfTe parece que Oz podr\u00eda darme un coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014Supongo que s\u00ed \u2014contest\u00f3 Dorothy\u2014.\u00a0 Ser\u00eda tan f\u00e1cil como darle un cerebro al Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Es cierto \u2014concord\u00f3 el Le\u00f1ador de Hojalata\u2014. Entonces, si me permiten unirme a ustedes, yo tambi\u00e9n ir\u00e9 a la Ciudad Esmeralda para pedir a Oz que me ayude.<\/p>\n<p>\u2014Acomp\u00e1\u00f1anos \u2014le invit\u00f3 cordialmente el Espantap\u00e1jaros, y Dorothy agreg\u00f3 que le encantar\u00eda tenerlo por compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, el Le\u00f1ador se ech\u00f3 al hombro su hacha y los tres marcharon por el bosque hasta llegar al camino pavimentado con ladrillos amarillos.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador hab\u00eda pedido a Dorothy que llevara la aceitera en su cesta.<\/p>\n<p>\u2014Porque la voy a necesitar mucho si me sorprende la lluvia y vuelvo a oxidarme\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014 explic\u00f3.<\/p>\n<p>Fue una suerte que se les hubiera unido el Le\u00f1ador, ya que poco despu\u00e9s de reanudar el viaje llegaron a un sitio donde los \u00e1rboles y las ramas crec\u00edan con tal profusi\u00f3n sobre el camino que los viajeros no pudieron pasar. Pero el Le\u00f1ador se puso a trabajar con su hacha de manera tan empe\u00f1osa que muy pronto abri\u00f3 un paso para todos ellos.<\/p>\n<p>Dorothy iba tan distra\u00edda mientras marchaban que no se dio cuenta cuando el Espantap\u00e1jaros tropez\u00f3 con un hoyo y cay\u00f3 rodando a un costado del camino mientras gritaba pidiendo que lo ayudaran.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no esquivaste el hoyo? \u2014le pregunt\u00f3 el Le\u00f1ador. \u2014Me falta inteligencia \u2014fue la alegre respuesta\u2014. Tengo la cabeza llena de paja, \u00bfsabes?, y es por eso que voy a ver a Oz para que me d\u00e9 un cerebro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah!, ya entiendo. Pero, al fin y al cabo, un cerebro no es lo mejor que hay en el mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa lo tienes?<\/p>\n<p>\u2014No, mi cabeza est\u00e1 enteramente vac\u00eda \u2014 contest\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014. Pero en un tiempo tuve cerebro, y tambi\u00e9n coraz\u00f3n, y, como he tenido ambos, prefiero el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY \u00a0\u00a0\u00a0 eso \u00a0\u00a0\u00a0 por \u00a0\u00a0\u00a0 qu\u00e9? \u00a0\u00a0\u00a0 \u2014quiso \u00a0\u00a0\u00a0 saber \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Te contar\u00e9 mi historia y entonces lo sabr\u00e1s.<\/p>\n<p>Y mientras marchaban por el bosque, el Le\u00f1ador relat\u00f3 la siguiente historia:<\/p>\n<p>\u2014Soy hijo de un le\u00f1ador que cortaba los \u00e1rboles del bosque y vend\u00eda la madera. Cuando crec\u00ed, yo tambi\u00e9n me hice le\u00f1ador, y despu\u00e9s de morir mi padre me hice cargo de mi anciana madre hasta que la perd\u00ed. Entonces resolv\u00ed que, en lugar de vivir solo, me casar\u00eda a fin de estar acompa\u00f1ado.<\/p>\n<p>\u2014Hab\u00eda una joven Munchkin tan hermosa que pronto me enamor\u00e9 de ella con todo mi coraz\u00f3n. Por su parte ella prometi\u00f3 casarse conmigo no bien ganara yo lo suficiente para construir una casa mejor para ella. Para lograrlo, me puse a trabajar con m\u00e1s ah\u00ednco que antes. Pero la muchacha viv\u00eda con una vieja que no deseaba que se casara con nadie, pues era tan holgazana que \u00a0\u00a0 la \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 necesitaba para los \u00a0\u00a0\u00a0 quehaceres<\/p>\n<p>dom\u00e9sticos. Esta vieja fue a ver a la\u00a0 Maligna\u00a0 Bruja\u00a0 del\u00a0 Oriente\u00a0 y\u00a0 le\u00a0 prometi\u00f3\u00a0 dos\u00a0 ovejas\u00a0 y\u00a0 una\u00a0 vaca\u00a0 si\u00a0 evitaba\u00a0 el casamiento. La Bruja hechiz\u00f3 entonces mi hacha, y un d\u00eda en que estaba yo trabajando a m\u00e1s y mejor, deseoso de ganar dinero pronto para casarme, el hacha se resbal\u00f3 de mis manos y me cercen\u00f3 la pierna izquierda.<\/p>\n<p>Al principio me pareci\u00f3 esto una gran desgracia, pues comprend\u00ed que un cojo no ser\u00eda muy buen le\u00f1ador. Entonces fui a ver al hojalatero y me hice hacer una pierna de hojalata, la que me sirvi\u00f3 bastante bien una vez que me hube acostumbrado a ella. Pero mi proceder enfureci\u00f3 a la Bruja, que hab\u00eda prometido a la vieja que yo no me casar\u00eda con la bonita ni\u00f1a Munchkin. Cuando fui otra vez a trabajar, el hacha se me escap\u00f3 de nuevo y me cort\u00f3 la pierna derecha. Otra vez fui a ver al hojalatero y obtuve otra pierna de hojalata. Despu\u00e9s de esto el hacha hechizada me cort\u00f3 los brazos, pero, sin amilanarme en lo m\u00e1s m\u00ednimo, los reemplac\u00e9 por otros de hojalata. Entonces la Bruja Maligna hizo que el hacha se deslizara nuevamente y me cortara la cabeza, y en el primer momento cre\u00ed que all\u00ed terminar\u00eda mi vida; pero el hojalatero pas\u00f3 entonces por casualidad y me hizo una cabeza nueva con hojalata.<\/p>\n<p>Cre\u00ed que ya hab\u00eda vencido a la Bruja Maligna, y trabaj\u00e9 con m\u00e1s entusiasmo que antes, pero poco imaginaba lo cruel que pod\u00eda ser mi enemiga. Ide\u00f3 un nuevo m\u00e9todo para matar mi amor por la hermosa ni\u00f1a Munchkin e hizo deslizar otra vez mi hacha de modo que me cortara todo el cuerpo, dividi\u00e9ndome en dos.\u00a0 De nuevo apareci\u00f3 el hojalatero, quien me hizo un cuerpo de hojalata, asegurando a \u00e9l mis brazos, piernas y cabeza por medio de articulaciones, de modo que pude moverme tan bien como siempre. Pero, \u00a1ay!, ahora no ten\u00eda coraz\u00f3n, de modo que olvid\u00e9 mi amor por la joven Munchkin y ya no me import\u00f3 si me casaba con ella o no. Supongo que todav\u00eda sigue viviendo con la vieja y esperando que yo vaya a buscarla.<\/p>\n<p>Mi cuerpo brillaba tanto al sol que me sent\u00ed orgulloso de \u00e9l, y ahora no importaba que se me deslizara el hacha, porque ya no pod\u00eda cortarme. El \u00fanico peligro era que se me oxidaran las articulaciones.\u00a0 Pero en mi casita ten\u00eda a mano una lata de aceite y siempre me lubricaba cuando era necesario hacerlo. Sin embargo, lleg\u00f3 un d\u00eda en que me olvid\u00e9 de este detalle y me sorprendi\u00f3 una lluvia.\u00a0 Antes de darme plena cuenta del peligro, mis articulaciones se hab\u00edan herrumbrado y qued\u00e9 de pie en el bosque hasta que llegaron ustedes a ayudarme. Fue terrible mi sufrimiento, pero durante el a\u00f1o que pas\u00e9 all\u00ed\u00a0 tuve\u00a0 tiempo\u00a0 para\u00a0 pensar\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 p\u00e9rdida\u00a0 m\u00e1s\u00a0 grande\u00a0 que\u00a0 hab\u00eda\u00a0 soportado\u00a0 era\u00a0 la carencia de coraz\u00f3n. Mientras estaba enamorado fui el hombre m\u00e1s feliz de la tierra; pero el que no tiene coraz\u00f3n no puede amar, y por eso decid\u00ed ir a pedir a Oz que me d\u00e9 uno. Si lo hace, volver\u00e9 a buscar a la ni\u00f1a Munchkin y me casar\u00e9 con ella.<\/p>\n<p>Tanto Dorothy como el Espantap\u00e1jaros hab\u00edan escuchado con gran inter\u00e9s el relato del Le\u00f1ador, y ahora comprend\u00edan por qu\u00e9 estaba tan deseoso de obtener un nuevo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Sin embargo \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014, yo pedir\u00e9 un cerebro en vez de un coraz\u00f3n, pues un tonto sin sesos no sabr\u00eda qu\u00e9 hacer con su coraz\u00f3n si lo tuviera.<\/p>\n<p>\u2014Yo prefiero el coraz\u00f3n \u2014replic\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014, porque el cerebro no lo hace a uno feliz, y la felicidad es lo mejor que hay en el mundo.<\/p>\n<p>Dorothy guard\u00f3 silencio; ignoraba cu\u00e1l de sus dos amigos ten\u00eda la raz\u00f3n, y se dijo que si s\u00f3lo pod\u00eda regresar al lado de su t\u00eda Em, poco importar\u00eda que el Le\u00f1ador no tuviera cerebro\u00a0 y\u00a0 el\u00a0 Espantap\u00e1jaros\u00a0 careciera\u00a0 de\u00a0 coraz\u00f3n,\u00a0 o\u00a0 que\u00a0 cada\u00a0 uno\u00a0 obtuviera\u00a0 lo\u00a0 que deseaba.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s la preocupaba era que ya quedaba muy poco pan, y una comida m\u00e1s para ella y para Toto lo agotar\u00eda por completo. Claro que el Le\u00f1ador y el Espantap\u00e1jaros no necesitaban alimento, pero ella no estaba hecha de hojalata ni de paja, y no pod\u00eda vivir sin comer.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168958\"><\/a>CAP\u00cdTULO 6 El Le\u00f3n cobarde<\/h1>\n<p>Dorothy y sus compa\u00f1eros continuaban marchando por el tupido bosque. El camino segu\u00eda pavimentado con ladrillos amarillos, pero en aquellos lugares estaban casi enteramente cubiertos por ramas secas y hojas muertas ca\u00eddas de los \u00e1rboles, de manera que no resultaba f\u00e1cil caminar, Hab\u00eda pocos p\u00e1jaros en los alrededores, porque a las aves les gusta el cielo abierto, donde el sol brilla sin obst\u00e1culos. Pero de tanto en tanto se o\u00eda alg\u00fan rugido proveniente de la garganta de animales salvajes ocultos entre la arboleda. Estos ruidos hicieron acelerar los latidos del coraz\u00f3n de la ni\u00f1a, pues ignoraba de qu\u00e9 se trataba, pero Toto lo sab\u00eda, y marchaba muy cerca de Dorothy, sin atreverse a contestar con sus ladridos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto tardaremos en salir del bosque?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 ella al Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9 \u2014fue la respuesta\u2014. Nunca ha ido a la Ciudad Esmeralda, aunque mi padre fue una vez, cuando yo era peque\u00f1o, y dijo que hab\u00eda tenido que viajar mucho tiempo, a trav\u00e9s de regiones peligrosas, aunque cerca de Oz cambia el paisaje y se hace muy hermoso. Pero yo no temo a nada mientras lleve conmigo mi lata de aceite, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 nada puede \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hacer \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 da\u00f1o al<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros, mientras que t\u00fa llevas en la frente la marca del beso de la Bruja Buena, que te proteger\u00e1 de todo mal.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero y Toto? \u2014inquiri\u00f3 la ni\u00f1a en tono ansioso\u2014. \u00bfQu\u00e9 puede protegerlo?<\/p>\n<p>\u2014Lo protegeremos nosotros si corre peligro\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014respondi\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>Cuando as\u00ed hablaba se oy\u00f3 un terrible rugido, y un momento despu\u00e9s salt\u00f3 al camino un le\u00f3n enorme. De un solo zarpazo lanz\u00f3 rodando al Espantap\u00e1jaros hacia un costado del sendero, y luego asest\u00f3 un golpe con sus agudas garras al Le\u00f1ador. Pero, para su gran sorpresa, no hizo la menor mella en la hojalata, aunque el Le\u00f1ador se desplom\u00f3 en el suelo y all\u00ed se qued\u00f3 inm\u00f3vil.<\/p>\n<p>El peque\u00f1o Toto, ahora que deb\u00eda enfrentarse a un enemigo, corri\u00f3 ladrando hacia el le\u00f3n, y la enorme bestia hab\u00eda abierto ya sus fauces para matar al can cuando la ni\u00f1a, temerosa por la vida de Toto, y sin prestar atenci\u00f3n al peligro, avanz\u00f3 corriendo y golpe\u00f3 con fuerza la nariz de la fiera al tiempo que exclamaba:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No te atrevas a morder a Toto! \u00a1Deber\u00edas avergonzarte!<\/p>\n<p>\u00a1Tan grande y queriendo abusarte de un perro tan chiquito!<\/p>\n<p>\u2014No lo mord\u00ed \u2014protest\u00f3 el Le\u00f3n, mientras se acariciaba la nariz dolorida.<\/p>\n<p>\u2014No, pero lo intentaste \u2014repuso ella\u2014. No eres otra cosa que un cobarde.<\/p>\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9 \u2014contest\u00f3 el Le\u00f3n, muy avergonzado\u2014. Siempre lo he sabido. \u00bfPero c\u00f3mo puedo evitarlo?<\/p>\n<p>\u2014No me lo preguntes a m\u00ed. \u00a1Pensar que atacaste a un pobre hombre relleno de paja como el Espantap\u00e1jaros!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1 relleno de paja? \u2014inquiri\u00f3 el Le\u00f3n con gran sorpresa, mientras la observaba levantar al Espantap\u00e1jaros ponerlo de pie y darle forma de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014Claro que s\u00ed \u2014dijo Dorothy, todav\u00eda enfadada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por eso cay\u00f3 tan f\u00e1cilmente! \u2014exclam\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. Me asombr\u00f3 verlo girar as\u00ed \u00bfEste otro tambi\u00e9n est\u00e1 relleno de paja?<\/p>\n<p>\u2014No; est\u00e1 hecho de hojalata \u2014contest\u00f3 Dorothy, ayudando al Le\u00f1ador a ponerse de pie.<\/p>\n<p>\u2014Por eso me desafilo las garras. Cuando rasqu\u00e9 esa lata, me estremec\u00ed todo. \u00bfQu\u00e9 animal es ese que tanto quieres?<\/p>\n<p>\u2014Es Toto, mi perro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs de hojalata o est\u00e1 relleno de paja?<\/p>\n<p>\u2014Ninguna de las dos cosas. Es un&#8230; un&#8230; perro de carne y hueso.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya! Es un animalito raro y, ahora que lo miro bien, bastante peque\u00f1o. S\u00f3lo a un cobarde como yo se le ocurrir\u00eda morder a un animalito tan peque\u00f1o \u2014manifest\u00f3 el Le\u00f3n con acento apenado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY por qu\u00e9 eres cobarde? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy, mir\u00e1ndole con extra\u00f1eza, pues era tan grande como una jaca.<\/p>\n<p>\u2014Es un misterio \u2014fue la respuesta\u2014. Supongo que nac\u00ed as\u00ed. Como es natural, todos los otros animales del bosque esperan que sea valiente, pues en todas partes saben que el le\u00f3n es el Rey de las Bestias. Me di cuenta de que si rug\u00eda con bastante fuerza, todo ser viviente se asustaba y se apartaba de mi camino. Siempre que me he encontrado con un hombre he tenido miedo, p\u00e1nico, pero no ten\u00eda m\u00e1s remedio que lanzar un rugido para ponerlo en fuga. Si los elefantes y los tigres y los osos hubieran tratado alguna vez de pelear conmigo, yo habr\u00eda salido corriendo, por lo cobarde que soy&#8230; pero en cuanto me oyen rugir, todos tratan de alejarse de m\u00ed y, por supuesto, yo los dejo ir.<\/p>\n<p>\u2014Pero eso no est\u00e1 bien \u2014objet\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. El Rey de las Bestias no deber\u00eda ser un cobarde.<\/p>\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9. \u2014El Le\u00f3n se enjug\u00f3 una l\u00e1grima con su zarpa\u2014. Es mi pena m\u00e1s grande, y lo que me produce mi mayor desdicha. Pero donde quiera que haya alg\u00fan peligro, se me aceleran los latidos del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Puede ser que lo tengas enfermo \u2014aventur\u00f3 el Le\u00f1ador. \u2014Podr\u00eda ser \u2014asinti\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Si\u00a0 es as\u00ed,\u00a0 deber\u00edas\u00a0 alegrarte,\u00a0 pues\u00a0 ello\u00a0 prueba\u00a0 que\u00a0 tienes\u00a0 coraz\u00f3n\u00a0 \u2014manifest\u00f3\u00a0 el hombre de hojalata\u2014. Por mi parte, yo no lo tengo, de modo que no se me puede enfermar.<\/p>\n<p>\u2014Quiz\u00e1 si tuviera coraz\u00f3n, no ser\u00eda tan cobarde.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTienes \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 cerebro? \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014le \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 pregunt\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Supongo que s\u00ed \u2014dijo el Le\u00f3n\u2014. Nunca me he mirado para comprobarlo.<\/p>\n<p>\u2014Yo voy a ver al Gran Oz para pedirle que me d\u00e9 un cerebro, pues tengo la cabeza rellena de paja \u2014expres\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Y yo voy a pedirle un coraz\u00f3n \u2014terci\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Y yo a pedirle que me mande con Toto de regreso a Kansas \u2014a\u00f1adi\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLes parece que Oz podr\u00eda darme valor?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f3n cobarde.<\/p>\n<p>\u2014Con tanta facilidad como podr\u00eda darme sesos a m\u00ed \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed un coraz\u00f3n \u2014manifest\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014O mandarme a m\u00ed de regreso a Kansas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014termin\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Entonces si no tienen inconveniente, ir\u00e9 con ustedes \u2014expres\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, pues ya no puedo seguir soportando la vida sin valor.<\/p>\n<p>\u2014Encantados de tenerte con nosotros \u2014acept\u00f3 Dorothy\u2014. T\u00fa nos ayudar\u00e1s a mantener alejadas a las otras fieras. Me parece que deben de ser m\u00e1s cobardes que t\u00fa si te permiten asustarlas con tanta facilidad.<\/p>\n<p>\u2014De veras que lo son \u2014asinti\u00f3 el Le\u00f3n\u2014; pero eso no me hace m\u00e1s valiente, y mientras sepa que soy un cobarde me sentir\u00e9 muy desdichado.<\/p>\n<p>Y\u00a0\u00a0 as\u00ed,\u00a0\u00a0 una\u00a0\u00a0 vez\u00a0\u00a0 m\u00e1s,\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0 grupito\u00a0\u00a0 parti\u00f3\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 viaje,\u00a0\u00a0 con\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0 Le\u00f3n\u00a0\u00a0 marchando majestuosamente al lado de Dorothy. Al principio, a Toto no le agrad\u00f3 este nuevo compa\u00f1ero, porque no pod\u00eda olvidar lo cerca que hab\u00eda estado de ser v\u00edctima de las enormes fauces del felino; pero al cabo de un tiempo se sinti\u00f3 m\u00e1s tranquilo y al fin se hizo muy buen amigo del Le\u00f3n cobarde.<\/p>\n<p>Durante el resto de ese d\u00eda no hubo otras aventuras que turbaran la paz del viaje. Eso s\u00ed, en una oportunidad, el Le\u00f1ador pis\u00f3 un escarabajo que se arrastraba por el camino y lo mat\u00f3, lo cual le apen\u00f3 mucho, pues se cuidaba siempre de no hacer da\u00f1o a ning\u00fan ser viviente, y mientras continuaba marchando empez\u00f3 a llorar con gran pesar. Las l\u00e1grimas se deslizaron lentamente por su cara hasta las articulaciones de su quijada, y all\u00ed oxidaron la hojalata. Poco despu\u00e9s, cuando Dorothy le hizo una pregunta, el Le\u00f1ador no pudo abrir la boca, porque ten\u00eda herrumbrada la articulaci\u00f3n. Muy asustado por esto, le hizo se\u00f1ales a\u00a0 la\u00a0 ni\u00f1a\u00a0 para\u00a0 que\u00a0 lo\u00a0 socorriera,\u00a0 mas\u00a0 ella\u00a0 no\u00a0 le\u00a0 entendi\u00f3.\u00a0 El Le\u00f3n tampoco pod\u00eda comprender qu\u00e9 le pasaba. Pero el Espantap\u00e1jaros tom\u00f3 la aceitera de la cesta de Dorothy y ech\u00f3 aceite en la quijada del Le\u00f1ador, y al cabo de pocos minutos el hombre de hojalata pudo volver a hablar como siempre.<\/p>\n<p>\u2014Esto me ense\u00f1ar\u00e1 a mirar por d\u00f3nde camino \u2014dijo entonces\u2014. Si llegara a matar a otro bicho es seguro que volver\u00eda a llorar, y las l\u00e1grimas me oxidan la mand\u00edbula de tal manera que me es imposible hablar.<\/p>\n<p>De all\u00ed en adelante march\u00f3 con gran cuidado, fijos los ojos en el camino, y al ver alguna hormiga u otro insecto que se arrastraba por tierra, se apartaba con rapidez a fin de no hacerle da\u00f1o. El Le\u00f1ador de Hojalata sab\u00eda muy bien que no ten\u00eda coraz\u00f3n, raz\u00f3n por la cual se esforzaba m\u00e1s que todos por no ser cruel con nada ni con nadie.<\/p>\n<p>\u2014Ustedes los que poseen coraz\u00f3n tienen algo que \u00a0\u00a0 los \u00a0\u00a0\u00a0 gu\u00eda y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 no \u00a0\u00a0\u00a0 necesitan \u00a0\u00a0 equivocarse\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014manifest\u00f3\u2014; pero yo no lo tengo y por eso debo cuidarme mucho. Cuando Oz me d\u00e9 un coraz\u00f3n, entonces ya no me preocupar\u00e9 tanto.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168959\"><\/a>CAP\u00cdTULO 7 En busca del gran Oz<\/h1>\n<p>Aquella noche se vieron obligados a acampar en medio del bosque, debajo de un \u00e1rbol gigantesco, pues no se ve\u00eda vivienda alguna por los alrededores.\u00a0 El \u00e1rbol los protegi\u00f3 muy bien del roc\u00edo, y el Le\u00f1ador cort\u00f3 una buena cantidad de madera con su hacha,\u00a0 mientras\u00a0 que\u00a0 Dorothy\u00a0 hizo\u00a0 una\u00a0 espl\u00e9ndida\u00a0 fogata\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 calent\u00f3\u00a0 bastante, haci\u00e9ndola sentirse menos sola. Ella y Toto comieron los \u00faltimos restos del pan, y la ni\u00f1a se dio cuenta ahora de que no habr\u00eda desayuno para ellos.<\/p>\n<p>\u2014Si quieres, me adentrar\u00e9 en el bosque y matar\u00e9 un ciervo para ti \u2014ofreci\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. Puedes asarlo con este fuego, ya que tienes esa costumbre tan rara de cocinar las viandas, y as\u00ed tendr\u00e1s un buen desayuno por la ma\u00f1ana. \u2014\u00a1No! \u00a1Por favor, no! \u2014rog\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014. Seguro que me pondr\u00eda a llorar si mataras a un pobre ciervo, y entonces se me oxidar\u00eda de nuevo la mand\u00edbula.<\/p>\n<p>Pero el Le\u00f3n se intern\u00f3 en el bosque a buscar su propia cena, y nadie supo nunca qu\u00e9 comi\u00f3 esa noche, porque no lo dijo. Y el Espantap\u00e1jaros hall\u00f3 un \u00e1rbol lleno de nueces que puso en la cesta de Dorothy a fin de que no pasara hambre por un largo tiempo. A la ni\u00f1a le agrad\u00f3 mucho esta atenci\u00f3n tan bondadosa del Espantap\u00e1jaros, aunque ri\u00f3 a m\u00e1s y mejor al ver su torpe manera de recoger las nueces. Sus manos rellenas eran tan poco \u00e1giles y las nueces tan peque\u00f1as que dej\u00f3 caer tantas como tantas puso en la cesta; pero al Espantap\u00e1jaros no le preocup\u00f3 el tiempo que le llevara llenar el recipiente, ya que esto lo manten\u00eda alejado del fuego, pues la verdad es que tem\u00eda que saltara una chispa y lo consumiera por completo. Por ello se mantuvo a buena distancia de las llamas, y s\u00f3lo se acerc\u00f3 a Dorothy para cubrirla con hojas secas cuando la ni\u00f1a se acost\u00f3 a dormir, lo cual la mantuvo abrigada y c\u00f3moda hasta la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Al amanecer, Dorothy se lav\u00f3 la cara con el agua de un arroyo cantarino y poco despu\u00e9s partieron de nuevo hacia la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>El d\u00eda iba a ser muy ajetreado para los viajeros. No hab\u00edan caminado m\u00e1s de una hora cuando vieron ante ellos una gran zanja que cruzaba el camino y parec\u00eda dividir el bosque en dos partes hasta donde la vista alcanzaba.\u00a0 Era muy ancha y cuando se acercaron cautelosamente hasta el borde, observaron su gran profundidad y las numerosas piedras afiladas que salpicaban el fondo. Sus costados eran tan empinados que ninguno de ellos podr\u00eda deslizarse hasta abajo o subir de nuevo por la parte opuesta, y por el momento pareci\u00f3 que all\u00ed iba a terminar el viaje.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos ahora? \u2014suspir\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014No tengo la menor idea \u2014dijo el Le\u00f1ador, mientras que el Le\u00f3n agitaba su melenuda cabeza y parec\u00eda sumirse en profundas meditaciones.<\/p>\n<p>\u2014Es seguro que no podemos volar \u2014dijo por su parte el Espantap\u00e1jaros\u2014. Tampoco podemos bajar al fondo de este zanj\u00f3n tan profundo. Por lo tanto, si no podemos saltarlo, tendremos que quedamos donde estamos.<\/p>\n<p>\u2014Yo creo que puedo saltarlo \u2014expres\u00f3 el Le\u00f3n cobarde luego de medir la distancia con la mirada.<\/p>\n<p>\u2014Entonces estamos salvados \u2014aprob\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014; t\u00fa puedes llevarnos sobre tu lomo a todos nosotros, por una vez.<\/p>\n<p>\u2014Bien, lo intentar\u00e9 \u2014asinti\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. \u00bfQui\u00e9n ir\u00e1 primero?<\/p>\n<p>\u2014Yo\u00a0 \u2014se\u00a0 ofreci\u00f3\u00a0 el\u00a0 hombre\u00a0 de\u00a0 paja\u2014,\u00a0 porque\u00a0 si\u00a0 no\u00a0 lograras\u00a0 salvar\u00a0 esa\u00a0 distancia, Dorothy podr\u00eda matarse o el Le\u00f1ador se abollar\u00eda todo contra las piedras de abajo; pero si me llevas a m\u00ed eso no importar\u00eda mucho, ya que la ca\u00edda no me har\u00eda da\u00f1o alguno.<\/p>\n<p>\u2014Yo mismo tengo un miedo terrible de caer\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014confes\u00f3 el felino\u2014. Pero supongo que no queda otra alternativa que intentarlo, as\u00ed que monta sobre mi lomo y haremos la prueba.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros se instal\u00f3 sobre el lomo del Le\u00f3n, y la enorme fiera fue hasta el borde del barranco y se agazap\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no tomas impulso para saltar?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 el hombre de paja.<\/p>\n<p>\u2014Porque los leones no lo hacemos as\u00ed \u2014fue la respuesta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s haciendo un tremendo esfuerzo, vol\u00f3 por el aire y fue a posarse con gran suavidad en el otro lado del zanj\u00f3n. Todos se sintieron encantados de ver la facilidad con que lo hab\u00eda hecho, y despu\u00e9s que el Espantap\u00e1jaros se ape\u00f3 de su lomo, el Le\u00f3n volvi\u00f3 a saltar sobre la hendidura.<\/p>\n<p>Como decidi\u00f3 ser la pr\u00f3xima, Dorothy tom\u00f3 a Toto en sus brazos y se instal\u00f3 sobre el lomo del Le\u00f3n, agarr\u00e1ndose fuertemente de la melena con una mano. Un momento despu\u00e9s le pareci\u00f3 como si volaran por el aire, y luego, antes de darse cuenta de nada m\u00e1s, ya estaban a salvo en el otro lado. El Le\u00f3n volvi\u00f3 por tercera vez para trasladar al Le\u00f1ador, y despu\u00e9s se sentaron un rato a fin de dejar descansar a la fiera, pues sus grandes saltos le hab\u00edan cortado el aliento y jadeaba como un enorme perro que hubiera corrido demasiado.<\/p>\n<p>De ese otro lado, el bosque se presentaba muy tupido, oscuro y bastante l\u00fagubre. Despu\u00e9s que el Le\u00f3n hubo descansado, continuaron su marcha por el camino amarillo pregunt\u00e1ndose cada uno de ellos si alguna vez saldr\u00edan de aquella espesura para volver a ver la luz del sol. Para colmo de males, empezaron a o\u00edr ciertos ruidos misteriosos procedentes de lo profundo del bosque, y el Le\u00f3n les susurr\u00f3 que era en aquella regi\u00f3n donde viv\u00edan los Kalidahs.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 son los Kalidahs? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Unas fieras monstruosas con cuerpos de osos y cabezas de tigres \u2014contest\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. Sus garras son tan largas y filosas que podr\u00edan abrirme en dos con tanta facilidad como podr\u00eda yo matar a Toto. Les tengo un miedo terrible a los Kalidahs.<\/p>\n<p>\u2014Y no me extra\u00f1a \u2014dijo Dorothy\u2014. Deben ser bestias horribles.<\/p>\n<p>El Le\u00f3n estaba por contestar cuando llegaron a otro barranco, pero \u00e9ste era tan ancho y profundo que el felino comprendi\u00f3 al instante que no podr\u00eda salvarlo de un salto.<\/p>\n<p>Se sentaron entonces a pensar en lo que podr\u00edan hacer, y luego de mucho meditar dijo el Espantap\u00e1jaros:<\/p>\n<p>\u2014All\u00ed hay un \u00e1rbol muy alto que crece a un costado del abismo. Si el Le\u00f1ador puede cortarlo de manera que su parte superior caiga del otro lado, podr\u00eda servirnos de puente.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Espl\u00e9ndida idea! \u2014aprob\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. Casi sospechar\u00eda que tienes sesos en la cabeza en lugar de paja.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador puso manos a la obra sin perder tiempo, y tan filosa era su hacha que no tard\u00f3 en cortar casi todo el tronco. El Le\u00f3n apoy\u00f3 entonces sus fuertes garras contra el \u00e1rbol y empuj\u00f3 con gran energ\u00eda, logrando inclinar poco a poco al gigante del bosque y hacerlo caer ruidosamente hacia el otro lado del barranco, donde qued\u00f3 apoyada su copa.<\/p>\n<p>Hab\u00edan empezado a cruzar por este puente improvisado cuando oyeron un tremendo gru\u00f1ido que les hizo volverse y, para su gran horror, vieron dos bestias enormes con cuerpo de oso y cabeza de tigre.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Son los Kalidahs! \u2014exclam\u00f3 el Le\u00f3n cobarde, empezando a temblar.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1R\u00e1pido! \u2014les urgi\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. Terminemos de cruzar.<\/p>\n<p>Dorothy march\u00f3 adelante, con Toto en sus brazos, seguida por el Le\u00f1ador y, luego, por el Espantap\u00e1jaros. Aunque ten\u00eda mucho miedo, el Le\u00f3n se volvi\u00f3 para enfrentar a los Kalidahs,\u00a0 y\u00a0 entonces\u00a0 lanz\u00f3\u00a0 un\u00a0 rugido\u00a0 tan\u00a0 terrible\u00a0 y\u00a0 ensordecedor\u00a0 que\u00a0 Dorothy\u00a0 dej\u00f3 escapar un grito y el Espantap\u00e1jaros cay\u00f3 hacia atr\u00e1s, mientras que aquellas bestias espantosas se detuvieron y miraron sorprendidas al felino.<\/p>\n<p>Pero al darse cuenta de que eran m\u00e1s grandes que el Le\u00f3n y, por a\u00f1adidura, llevaban la ventaja del n\u00famero, los Kalidahs reanudaron su avance. Por su parte, el Le\u00f3n cruz\u00f3 por el \u00e1rbol y se volvi\u00f3 para ver qu\u00e9 hac\u00edan sus enemigos.\u00a0 Sin detenerse un instante, las terribles fieras empezaron a cruzar tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Estamos perdidos \u2014dijo el Le\u00f3n a Dorothy\u2014.<\/p>\n<p>Seguro que nos har\u00e1n pedazos con esas garras que tienen. Pero qu\u00e9date detr\u00e1s de m\u00ed y te defender\u00e9 de ellas mientras me dure la vida.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Espera \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 un \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 momento! \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014intervino \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>El hombre de paja hab\u00eda estado pensando qu\u00e9 convendr\u00eda hacer, y ahora pidi\u00f3 al Le\u00f1ador que cortara la parte del \u00e1rbol que reposaba sobre ese lado del barranco.\u00a0 El Le\u00f1ador empez\u00f3 a usar su hacha sin demora y, cuando los dos Kalidahs estaban a punto de llegar a ellos, el \u00e1rbol cay\u00f3 estrepitosamente al fondo, llev\u00e1ndose consigo a las dos rugientes fieras, las que se hicieron pedazos al dar contra las filosas rocas de abajo.<\/p>\n<p>\u2014Bueno \u2014suspir\u00f3 aliviado el Le\u00f3n cobarde\u2014. Veo que vamos a vivir un poco m\u00e1s, y me alegro de ello, porque debe ser muy inc\u00f3modo eso de no estar vivo. Esos animales me asustaron tanto que todav\u00eda me salta el coraz\u00f3n en el pecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah! \u2014exclam\u00f3 apenado el Le\u00f1ador\u2014. \u00a1Ojal\u00e1 tuviera yo un coraz\u00f3n que me saltara en el pecho!<\/p>\n<p>Esta \u00faltima aventura hizo que los viajeros se sintieran m\u00e1s ansiosos que antes por salir del bosque, y marcharon con tanta rapidez que Dorothy se cans\u00f3 y tuvo que cabalgar sobre el lomo del Le\u00f3n. Para gran alegr\u00eda de todos, los \u00e1rboles se fueron tornando cada vez m\u00e1s escasos a medida que avanzaban, y en la tarde llegaron de pronto a la orilla de un ancho r\u00edo de corriente muy r\u00e1pida. Del otro lado del agua pudieron ver el camino amarillo que se extend\u00eda por una hermosa regi\u00f3n de verdes praderas salpicadas de flores y llenas de \u00e1rboles cargados de frutos deliciosos. Grande fue la alegr\u00eda de todos al contemplar tanta belleza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo cruzaremos el r\u00edo? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy. \u2014Muy f\u00e1cil \u2014respondi\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. El Le\u00f1ador nos construir\u00e1 una balsa para que lleguemos a la otra orilla.<\/p>\n<p>El hombre de hojalata tom\u00f3 su hacha y se puso a derribar algunos \u00e1rboles peque\u00f1os con los cuales construir la balsa, y mientras \u00e9l se ocupaba de esto, el Espantap\u00e1jaros descubri\u00f3 en la orilla un \u00e1rbol cargado de sabrosos frutos, lo cual complaci\u00f3 mucho a Dorothy, que no hab\u00eda comido m\u00e1s que nueces durante todo el d\u00eda, y ahora tuvo un buen almuerzo de fruta madura.<\/p>\n<p>Pero lleva mucho tiempo hacer una balsa, aun cuando uno es tan trabajador e incansable como el Le\u00f1ador de Hojalata, y al llegar la noche todav\u00eda no estaba terminado el trabajo. Por consiguiente, buscaron un lugar c\u00f3modo bajo un \u00e1rbol donde pasaron la noche, y Dorothy so\u00f1\u00f3 con la Ciudad Esmeralda y con el buen Mago de Oz que muy pronto la mandar\u00eda de regreso al hogar.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168960\"><\/a>CAP\u00cdTULO 8 El campo de amapolas<\/h1>\n<p>Nuestro grupito de viajeros despert\u00f3 la ma\u00f1ana siguiente muy descansado y con grandes esperanzas, y Dorothy comi\u00f3 un principesco desayuno constituido por duraznos y ciruelas de los \u00e1rboles pr\u00f3ximos al r\u00edo. A sus espaldas quedaba el oscuro bosque que acababan de cruzar sin mayores males, aunque con tantos inconvenientes; pero ante ellos se presentaba\u00a0 la\u00a0 hermosa\u00a0 y\u00a0 soleada\u00a0 regi\u00f3n\u00a0 que\u00a0 parec\u00eda\u00a0 llamarlos\u00a0 hacia\u00a0 la\u00a0 Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>Claro que el ancho r\u00edo los separaba de aquella tierra tan hermosa, pero la balsa estaba casi lista, y luego que el Le\u00f1ador hubo cortado algunos troncos m\u00e1s y los uni\u00f3 con trozos de madera aguzada, ya estuvieron listos para cruzar. Dorothy se sent\u00f3 en el centro de la balsa con Toto en sus brazos. Cuando subi\u00f3 el Le\u00f3n cobarde, la embarcaci\u00f3n se inclin\u00f3 bastante, pues el felino era grande y pesado, pero el Le\u00f1ador y el Espantap\u00e1jaros\u00a0 se pararon\u00a0 sobre\u00a0 el otro\u00a0 extremo\u00a0 para\u00a0 equilibrarla\u00a0 y\u00a0 pudieron\u00a0 partir\u00a0 sin\u00a0 inconveniente alguno.<\/p>\n<p>El hombre de paja y el Le\u00f1ador impulsaban la balsa con dos largas varas y al principio todo march\u00f3 bien; pero cuando llegaron al centro del r\u00edo la fuerte corriente empez\u00f3\u00a0 a\u00a0 arrastrar\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 embarcaci\u00f3n,\u00a0 alej\u00e1ndola\u00a0 cada\u00a0 vez\u00a0 m\u00e1s\u00a0 del\u00a0 camino\u00a0 amarillo. Adem\u00e1s, la profundidad era all\u00ed tan grande que las varas no llegaban a tocar el fondo.<\/p>\n<p>\u2014Esto es malo \u2014dijo el Le\u00f1ador\u2014. Si no podemos llegar a tierra, la corriente nos llevar\u00e1 a la regi\u00f3n de la Maligna Bruja de Occidente, que nos esclavizar\u00e1 con sus hechizos.<\/p>\n<p>\u2014Y entonces yo no conseguir\u00eda cerebro \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Ni yo valor \u2014gru\u00f1\u00f3 el Le\u00f3n cobarde.<\/p>\n<p>\u2014Ni yo un coraz\u00f3n \u2014gimi\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Y yo no volver\u00eda m\u00e1s a Kansas \u2014termin\u00f3 Dorothy. \u2014Tenemos que tratar por todos los medios de llegar a la Ciudad Esmeralda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014continu\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>As\u00ed diciendo, empuj\u00f3 su vara con tanta fuerza que se le qued\u00f3 hundida en el barro del fondo. Luego, antes de que pudiera sacarla o soltarla, la balsa fue arrastrada por la corriente y el pobre hombre de paja se qued\u00f3 colgado de su vara en medio del r\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adi\u00f3s! \u2014les grit\u00f3.<\/p>\n<p>Todos lamentaron mucho dejarlo. El Le\u00f1ador empez\u00f3 a llorar; pero por suerte se acord\u00f3 de que pod\u00eda oxidarse y se sec\u00f3 las l\u00e1grimas con el delantal de Dorothy.<\/p>\n<p>Naturalmente, lo ocurrido era terrible para el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Ahora estoy peor que cuando conoc\u00ed a Dorothy \u2014se dijo\u2014. Entonces estaba clavado en un poste en el maizal, donde por lo menos pod\u00eda fingir que asustaba a los p\u00e1jaros; pero seguramente que de nada sirve un espantap\u00e1jaros clavado en medio de un r\u00edo. Mucho me temo que ya no conseguir\u00e9 un cerebro.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la balsa se iba r\u00edo abajo, dejando muy atr\u00e1s al pobre Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que hacer algo para salvarnos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014dijo de pronto el Le\u00f3n\u2014. Creo que puedo nadar hasta la costa y llevar conmigo la balsa si ustedes se agarran bien fuerte de mi cola.<\/p>\n<p>Acto seguido se lanz\u00f3 al agua y el Le\u00f1ador se asi\u00f3 de su cola mientras que el felino nadaba con gran energ\u00eda en direcci\u00f3n a la orilla. No era tarea sencilla, a pesar de su fortaleza, pero poco a poco salieron de la parte m\u00e1s fuerte de la corriente y entonces Dorothy tom\u00f3 la larga vara del Le\u00f1ador y ayud\u00f3 a impulsar la balsa hacia tierra.<\/p>\n<p>Estaban agotados cuando al fin llegaron a la costa y pusieron pie sobre la verde hierba. Tambi\u00e9n sab\u00edan que la corriente los hab\u00eda llevado muy lejos del camino amarillo que iba hacia la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos ahora? \u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f1ador cuando el Le\u00f3n se tendi\u00f3 sobre la hierba para secarse al calor del sol.<\/p>\n<p>\u2014De alg\u00fan modo tenemos que volver al camino \u2014dijo Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Lo mejor ser\u00e1 marchar por la orilla hasta que lo hallemos \u2014opin\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego, cuando hubieron descansado, Dorothy recogi\u00f3 su cesta y partieron por la herbosa orilla en busca del camino que tan atr\u00e1s hab\u00edan dejado. La regi\u00f3n era hermosa y hab\u00eda abundancia de flores y \u00e1rboles frutales que reluc\u00edan al sol como para alegrar a los viajeros, mas todos ellos estaban apenados por la p\u00e9rdida del pobre Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Marcharon lo m\u00e1s r\u00e1pido que pudieron, deteni\u00e9ndose Dorothy s\u00f3lo para recoger una bonita flor, y al cabo de un tiempo exclam\u00f3 el Le\u00f1ador:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Miren!<\/p>\n<p>Al mirar hacia el r\u00edo vieron al Espantap\u00e1jaros, muy solitario y triste, colgado de su vara en medio del agua.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 podemos hacer para salvarlo?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014<\/p>\n<p>pregunt\u00f3 Dorothy. El Le\u00f3n y el Le\u00f1ador menearon la cabeza sin saber qu\u00e9 responder. Despu\u00e9s se sentaron en la orilla y miraron con pena al Espantap\u00e1jaros hasta que pas\u00f3 volando una cig\u00fce\u00f1a, la que se detuvo al verlos y se pos\u00f3 a descansar al borde del agua.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9nes \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 son \u00a0\u00a0 ustedes \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ad\u00f3nde \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 van?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 el ave.<\/p>\n<p>\u2014Yo soy Dorothy \u2014contest\u00f3 la ni\u00f1a\u2014, y \u00e9stos son mis amigos, el Le\u00f1ador de Hojalata y el Le\u00f3n cobarde. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 vamos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hacia la \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ciudad<\/p>\n<p>Esmeralda.<\/p>\n<p>\u2014Este no es el camino \u2014manifest\u00f3 la cig\u00fce\u00f1a, mientras curvaba el largo cuello para mirar con inter\u00e9s al extra\u00f1o grupo.<\/p>\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9 \u2014asinti\u00f3 Dorothy\u2014, pero hemos perdido al Espantap\u00e1jaros y no sabemos c\u00f3mo rescatarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014All\u00e1 en el r\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014Si no fuera tan grande y pesado, yo podr\u00eda ir a buscarlo \u2014dijo la cig\u00fce\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014No pesa casi nada, pues est\u00e1 relleno de paja. Si nos lo traes aqu\u00ed te estaremos muy agradecidos. \u2014Bueno, lo intentar\u00e9 \u2014dijo la cig\u00fce\u00f1a\u2014. Pero si me resulta demasiado pesado, tendr\u00e9 que dejarlo caer de nuevo al agua.<\/p>\n<p>As\u00ed diciendo, levant\u00f3 vuelo sobre el agua hasta llegar donde se hallaba el Espantap\u00e1jaros colgado de su vara. Una vez all\u00ed, asi\u00f3 al hombre de paja por los brazos y lo llev\u00f3 de vuelta a tierra, donde Dorothy y sus amigos lo esperaban.<\/p>\n<p>Cuando el Espantap\u00e1jaros se encontr\u00f3 de nuevo entre ellos, se sinti\u00f3 tan feliz que los abraz\u00f3 a todos, aun al Le\u00f3n y a Toto, Y mientras reanudaban su marcha empez\u00f3 a cantar con gran alegr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Pens\u00e9 que iba a quedarme para siempre en el r\u00edo \u2014dijo\u2014, pero me salv\u00f3 esa cig\u00fce\u00f1a tan bondadosa. Si llego a obtener mi cerebro volver\u00e9 a buscarla para pagarle este gran favor.<\/p>\n<p>\u2014No tiene importancia \u2014manifest\u00f3 la cig\u00fce\u00f1a, que volaba cerca de ellos\u2014. Me agrada ayudar a quien lo necesita. Pero ahora tengo que irme porque me aguardan mis pichones en el nido. Espero que encuentren la Ciudad Esmeralda y que Oz les ayude.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014respondi\u00f3 Dorothy cuando el ave se elevaba m\u00e1s en el aire y part\u00eda rauda por los cielos.<\/p>\n<p>Siguieron su marcha entretenidos con el canto de los p\u00e1jaros y el bello espect\u00e1culo de las flores ahora tan abundantes que formaban una tupida alfombra sobre el terreno. Eran pimpollos grandes, amarillos, blancos, azules y purp\u00fareos, y entre ellos crec\u00edan profusos montones de amapolas tan rojas que su brillo enceguec\u00eda casi a Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo son hermosas? \u2014dijo la ni\u00f1a, aspirando la fragancia embriagadora de aquellas flores.<\/p>\n<p>\u2014Supongo que s\u00ed \u2014contest\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014 Cuando tenga cerebro es probable que me gusten m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Si yo tuviera coraz\u00f3n sabr\u00eda apreciarlas \u2014dijo por su parte el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed siempre me gustaron las flores \u2014terci\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, sobre todo porque parecen tan fr\u00e1giles e indefensas. Pero en el bosque no las hay tan coloridas como \u00e9stas.<\/p>\n<p>Cada vez eran m\u00e1s abundantes las amapolas y m\u00e1s escasas las\u00a0 otras\u00a0 flores,\u00a0 y\u00a0 a\u00a0 poco\u00a0 se\u00a0 hallaron\u00a0 en\u00a0 medio\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 pradera\u00a0 completamente cubierta de amapolas. Ahora bien, todos saben que cuando hay una gran cantidad de estas flores, el aroma es tan fuerte que cualquiera que lo aspire se queda dormido, y si el durmiente no es trasladado lejos de ese perfume, lo m\u00e1s f\u00e1cil es que siga durmiendo para siempre. Dorothy ignoraba esto; adem\u00e1s, no pod\u00eda alejarse de las brillantes flores rojas que hab\u00eda por doquier, de modo que no tard\u00f3 en sentir caer sus p\u00e1rpados y tuvo la urgente necesidad de sentarse a descansar y dormir.<\/p>\n<p>Mas el Le\u00f1ador no quiso permit\u00edrselo.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que darnos prisa y volver al camino amarillo antes de que oscurezca \u2014recomend\u00f3, y el Espantap\u00e1jaros estuvo de acuerdo con \u00e9l.<\/p>\n<p>Siguieron\u00a0 caminando\u00a0 hasta\u00a0 que\u00a0 Dorothy\u00a0 ya\u00a0 no\u00a0 pudo\u00a0 permanecer\u00a0 de\u00a0 pie.\u00a0 Se le cerraron los ojos sin que pudiera impedirlo, olvid\u00f3 todo lo que la rodeaba y cay\u00f3 dormida entre las amapolas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos ahora? \u2014exclam\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Si la dejamos aqu\u00ed se morir\u00e1 \u2014dijo el Le\u00f3n\u2014. El olor de las flores nos est\u00e1 matando a todos. Yo mismo apenas si puedo mantener los ojos abiertos, y el perro ya se ha dormido.<\/p>\n<p>Era verdad; Toto hab\u00eda ca\u00eddo junto a su amita. Pero como el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador no eran de carne y hueso, no se sent\u00edan molestos por el aroma de las flores.<\/p>\n<p>\u2014Echa a correr \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros al<\/p>\n<p>Le\u00f3n\u2014. Sal de entre estas flores lo m\u00e1s pronto que puedas. Nosotros nos llevaremos a la ni\u00f1a, pero si te duermes t\u00fa, no habr\u00e1 forma de cargarte, pues eres muy pesado.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, el Le\u00f3n hizo un esfuerzo por despertar totalmente y ech\u00f3 a correr a todo lo que daban sus patas, perdi\u00e9ndose de vista en pocos segundos.<\/p>\n<p>\u2014Hagamos una silla con las manos para llevarla<\/p>\n<p>\u2014propuso entonces el Espantap\u00e1jaros<\/p>\n<p>Sin perder tiempo, recogieron a Toto y lo pusieron sobre el regazo de Dorothy. Luego formaron una silla con sus manos y entre ambos se llevaron a la ni\u00f1a. Marcharon y marcharon sin que pareciera que la gran alfombra de aquellas peligrosas flores terminara nunca. Siguieron la curva del r\u00edo y al fin encontraron a su amigo el Le\u00f3n que yac\u00eda dormido entre las amapolas.\u00a0 Las flores hab\u00edan resultado demasiado potentes para la enorme bestia, la que termin\u00f3 por rendirse y caer a poca distancia de donde terminaba aquel jard\u00edn fatal.<\/p>\n<p>\u2014Nada podemos hacer por \u00e9l \u2014dijo el Le\u00f1ador con mucha pena\u2014. Pesa demasiado para levantarlo. Tendremos que dejarlo que duerma aqu\u00ed para siempre, y quiz\u00e1 sue\u00f1e que al fin ha encontrado el valor que tanto ansiaba.<\/p>\n<p>\u2014Lo \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 siento \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 mucho \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014suspir\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros\u2014. A pesar de ser tan cobarde, era un buen camarada. Pero sigamos adelante.<\/p>\n<p>Llevaron a la dormida Dorothy hasta un bonito sitio junto al r\u00edo, lo bastante lejos del campo de amapolas como para evitar que siguiera aspirando el fatal perfume. All\u00ed la tendieron con suavidad sobre la hierba y esperaron que la fresca brisa la despertara.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168961\"><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CAP\u00cdTULO 9 La Reina de los ratones<\/h1>\n<p>\u2014No creo que estemos muy lejos del camino amarillo \u2014coment\u00f3 el Espantap\u00e1jaros mientras se hallaba de pie al lado de la ni\u00f1a\u2014. Hemos caminado casi la misma distancia que nos arrastr\u00f3 el r\u00edo.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador estaba por responder cuando oy\u00f3 un gru\u00f1ido y, volviendo la cabeza, vio a una bestia extra\u00f1a que avanzaba a saltos hacia ellos. Se trataba de un gran gato mont\u00e9s, y al Le\u00f1ador le pareci\u00f3 que deb\u00eda estar persiguiendo a una presa, pues ten\u00eda las orejas echadas hacia atr\u00e1s y su fea boca mostraba una doble hilera de horribles dientes, mientras que sus ojos rojizos reluc\u00edan como bolitas de fuego. Cuando el animal se acerc\u00f3 m\u00e1s, el hombre de hojalata vio que hu\u00eda de \u00e9l un peque\u00f1o rat\u00f3n gris, y aunque carec\u00eda de coraz\u00f3n comprendi\u00f3\u00a0 que\u00a0 estaba\u00a0 mal\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 gato\u00a0 mont\u00e9s\u00a0 quisiera\u00a0 matar\u00a0 a\u00a0 un\u00a0 animalito\u00a0 tan inofensivo como aqu\u00e9l.<\/p>\n<p>Por este motivo levant\u00f3 su hacha y, al pasar el gato por su lado, le asest\u00f3 un r\u00e1pido tajo que le cercen\u00f3 limpiamente la cabeza.<\/p>\n<p>A verse libre de su enemigo, el rat\u00f3n se detuvo de pronto, gir\u00f3 sobre s\u00ed mismo y march\u00f3 hacia el Le\u00f1ador, dici\u00e9ndole con voz aflautada:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Gracias! \u00a1Muchas gracias por salvarme la vida!<\/p>\n<p>\u2014Por favor, ni lo menciones siquiera \u2014repuso el Le\u00f1ador\u2014. La verdad es que no tengo coraz\u00f3n y por eso me preocupo de ayudar a todos los que necesitan amigos, aunque s\u00f3lo sean ratones.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfS\u00f3lo ratones? \u2014exclam\u00f3 indignado el animalito\u2014. \u00a1Te dir\u00e9 que soy la Reina de todos los ratones del campo! \u2014\u00a1Vaya, vaya! \u2014dijo el Le\u00f1ador, haciendo una reverencia. \u2014Por lo tanto, al salvarme la vida has hecho algo muy importante \u2014a\u00f1adi\u00f3 la Reina.<\/p>\n<p>En ese momento vieron a varios ratones que llegaban corriendo, y que al ver a su Reina exclamaron:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, Majestad, cre\u00edamos que te iban a matar! \u00bfC\u00f3mo pudiste esquivar a ese gato salvaje?<\/p>\n<p>Todos ellos se inclinaron tan ceremoniosamente ante su soberana que casi se pararon de cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Este extra\u00f1o hombre de hojalata mat\u00f3 al gato y me salv\u00f3 la vida \u2014exclam\u00f3 la Reina\u2014. Por eso, de ahora en adelante deber\u00e1n ustedes servirlo y obedecer todos sus deseos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1As\u00ed lo haremos! \u2014exclamaron a coro los ratones.<\/p>\n<p>Acto seguido se desbandaron en todas direcciones, pues Toto acababa de despertar, y al ver tantos ratones a su alrededor, lanz\u00f3 un ladrido de j\u00fabilo y salt\u00f3 en medio del grupo. Siempre le hab\u00eda gustado cazar ratones cuando viv\u00eda en Kansas y no ve\u00eda nada malo en ello.<\/p>\n<p>Pero el Le\u00f1ador lo tom\u00f3 entre sus brazos y lo contuvo mientras dec\u00eda a los ratones:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vuelvan aqu\u00ed! Toto no les har\u00e1 da\u00f1o.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, la Reina asom\u00f3 la cabeza por debajo de unas hierbas y pregunt\u00f3 con timidez:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s seguro de que no nos va a morder?<\/p>\n<p>\u2014No se lo permitir\u00e9 \u2014dijo el Le\u00f1ador\u2014. No tengan miedo.<\/p>\n<p>Uno por uno fueron regresando los ratones y Toto no volvi\u00f3 a ladrar, aunque trat\u00f3 de saltar de los brazos del Le\u00f1ador y lo habr\u00eda mordido si no hubiera sabido muy bien que era demasiado duro para sus dientes. Al fin habl\u00f3 uno de los ratones m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPodemos hacer algo para demostrarles nuestro agradecimiento por haber salvado la vida de nuestra Reina?<\/p>\n<p>\u2014No se me ocurre nada \u2014respondi\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>Por su parte, el Espantap\u00e1jaros, que hab\u00eda estado tratando de pensar sin conseguirlo debido a que ten\u00eda la cabeza rellena de paja, dijo r\u00e1pidamente:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, s\u00ed! Pueden salvar a nuestro amigo el Le\u00f3n cobarde que se qued\u00f3 dormido en el campo de amapolas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUn le\u00f3n? \u2014exclam\u00f3 la Reina\u2014. \u00a1Vamos, si nos comer\u00eda a todos!<\/p>\n<p>\u2014Nada de eso \u2014afirm\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. Este Le\u00f3n es un cobarde.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras? \u2014pregunt\u00f3 uno de los ratones.<\/p>\n<p>\u2014El mismo lo afirma \u2014fue la respuesta del Espantap\u00e1jaros\u2014. Adem\u00e1s, no har\u00eda da\u00f1o a un amigo nuestro. Si nos ayudan a salvarlo, les aseguro que los tratar\u00e1 bondadosamente.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien, confiaremos en ustedes \u2014dijo la Reina\u2014. \u00bfPero qu\u00e9 hacemos?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSon muchos tus s\u00fabditos y te obedecen todos?<\/p>\n<p>\u2014Claro que s\u00ed \u2014le contest\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014Entonces hazlos venir lo antes posible y que cada uno traiga un trozo de cuerda.<\/p>\n<p>La Reina se volvi\u00f3 hacia su s\u00e9quito y orden\u00f3 que partieran en seguida en busca de todos sus s\u00fabditos. No bien oyeron la orden, los ratones se dispersaron a toda prisa.<\/p>\n<p>\u2014Ahora ve t\u00fa hacia esos \u00e1rboles que crecen junto al r\u00edo y construye un carro que sirva para cargar al Le\u00f3n \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros al Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>El hombre de hojalata puso manos a la obra sin la menor demora, y muy pronto tuvo listo un carro fabricado con troncos de \u00e1rboles a los que cort\u00f3 las ramas y hojas. Asegur\u00f3 los troncos con clavijas de madera aguzada e hizo las cuatro ruedas con rodajas de un tronco muy grueso. Trabaj\u00f3 con tal diligencia que el veh\u00edculo estaba listo cuando empezaron a llegar los ratones.<\/p>\n<p>Ven\u00edan desde todas direcciones y eran millares, grandes, medianos y peque\u00f1os, y cada uno tra\u00eda en la boca un trozo de cuerda. Fue m\u00e1s o menos entonces cuando Dorothy despert\u00f3 de su largo sue\u00f1o y abri\u00f3 los ojos, asombr\u00e1ndose al encontrarse tendida en la hierba y rodeada por miles de ratones que la miraban con timidez. Pero el Espantap\u00e1jaros la puso al tanto de todo y luego, volvi\u00e9ndose hacia la Reina, agreg\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Perm\u00edteme que te presente a Su Majestad, la Reina de los ratones.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a salud\u00f3 con gran dignidad y la Reina hizo una reverencia, despu\u00e9s de lo cual se acerc\u00f3 afablemente a Dorothy.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador empezaron a atar los ratones al carro, empleando las cuerdas que \u00e9stos hab\u00edan tra\u00eddo. Un extremo se ataba al cuello de cada rat\u00f3n y el otro extremo al carro. Claro que el improvisado veh\u00edculo era mil veces m\u00e1s grande que cualquiera de los ratones que iba a arrastrarlo, pero cuando estuvieron atados todos ellos, pudieron moverlo con toda facilidad. Tanto es as\u00ed que el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador se sentaron encima y fueron trasladados r\u00e1pidamente hasta el sitio donde dorm\u00eda el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se apresur\u00f3 la Reina a ordenar a sus s\u00fabditos que partieran, pues tem\u00eda que los\u00a0 ratones\u00a0 se\u00a0 quedaran\u00a0 dormidos\u00a0 si\u00a0 permanec\u00edan\u00a0 demasiado\u00a0 tiempo\u00a0 entre\u00a0 las amapolas.<\/p>\n<p>Al principio, a pesar de su gran n\u00famero, los animalitos casi no pod\u00edan mover el pesado\u00a0\u00a0 veh\u00edculo,\u00a0\u00a0 pero\u00a0\u00a0 empezaron\u00a0\u00a0 a\u00a0\u00a0 hacer\u00a0\u00a0 progresos\u00a0\u00a0 cuando\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0 Le\u00f1ador\u00a0\u00a0 y\u00a0\u00a0 el Espantap\u00e1jaros los ayudaron empujando desde atr\u00e1s, y poco despu\u00e9s lograron sacar al Le\u00f3n del campo de amapolas en direcci\u00f3n a terreno abierto, donde el felino pudiera respirar de nuevo el aire puro en lugar de la mortal fragancia de las flores.<\/p>\n<p>Dorothy les sali\u00f3 al encuentro y les agradeci\u00f3 sinceramente que hubieran salvado de la muerte a su amigo. Hab\u00eda llegado a tener tanto aprecio al Le\u00f3n que se alegraba mucho de que lo hubieran rescatado.<\/p>\n<p>Luego desengancharon a los ratones, los que se alejaron r\u00e1pidamente en direcci\u00f3n a sus hogares. La Reina fue la \u00faltima en irse.<\/p>\n<p>\u2014Si alguna vez vuelves a necesitarnos, ven al campo y ll\u00e1manos \u2014dijo\u2014. Nosotros te oiremos y acudiremos en tu auxilio. \u00a1Adi\u00f3s!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adi\u00f3s!\u00a0 \u2014respondieron los amigos, y la Reina parti\u00f3 corriendo, mientras que Dorothy sosten\u00eda con fuerza a Toto para que no fuera tras ella y la asustara.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se sentaron todos al lado del Le\u00f3n a esperar que \u00e9ste despertara. Por su parte,\u00a0 el\u00a0 Espantap\u00e1jaros\u00a0 fue\u00a0 a\u00a0 arrancar\u00a0 algunas\u00a0 frutas\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 \u00e1rbol\u00a0 cercano\u00a0 para\u00a0 que comiera Dorothy.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168962\"><\/a>CAP\u00cdTULO 10<\/h1>\n<h2>El guardi\u00e1n de la puerta<\/h2>\n<p>Pas\u00f3 bastante tiempo antes de que despertara el Le\u00f3n cobarde, pues hab\u00eda estado mucho rato entre las flores, respirando su venenosa fragancia. Al fin, cuando abri\u00f3 los ojos y sali\u00f3 del carro, se mostr\u00f3 muy contento de estar vivo todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Corr\u00ed lo m\u00e1s r\u00e1pido que pude \u2014dijo mientras se sentaba y bostezaba\u2014, pero las flores resultaron demasiado potentes para m\u00ed. \u00bfC\u00f3mo me sacaron?<\/p>\n<p>Sus amigos le contaron c\u00f3mo le hab\u00edan salvado los ratones del campo, y el Le\u00f3n lanz\u00f3 una carcajada.<\/p>\n<p>\u2014Siempre he cre\u00eddo ser muy grande y terrible.\u00a0 Sin\u00a0 embargo,\u00a0 esas\u00a0 florecillas\u00a0 tan peque\u00f1as\u00a0 estuvieron\u00a0 a punto de matarme\u00a0 y unos animalitos\u00a0 diminutos\u00a0 como\u00a0 son los ratones me salvaron la vida. \u00a1Qu\u00e9 cosa extraordinaria! Pero, amigos m\u00edos, \u00bfqu\u00e9 hacemos ahora?<\/p>\n<p>\u2014Debemos\u00a0 seguir\u00a0 nuestro\u00a0 viaje\u00a0 hasta\u00a0 hallar\u00a0 de\u00a0 nuevo\u00a0 el\u00a0 camino\u00a0 amarillo\u00a0 \u2014dijo Dorothy\u2014. Despu\u00e9s continuaremos la marcha hacia la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, una vez que el Le\u00f3n se sinti\u00f3 completamente restablecido, reiniciaron su viaje, y tan agradable les result\u00f3 marchar por aquellas verdosas praderas cubiertas de c\u00e9sped que casi sin darse cuenta llegaron al camino amarillo y de nuevo tomaron rumbo hacia la Ciudad Esmeralda donde viv\u00eda el Gran Oz.<\/p>\n<p>El camino se presentaba ahora liso y bien pavimentado, y la regi\u00f3n que lo rodeaba era hermos\u00edsima, lo cual hizo que los viajeros se alegraran de dejar atr\u00e1s el bosque y con \u00e9l los numerosos peligros que hab\u00edan encontrado en sus umbrosas profundidades. Una vez m\u00e1s vieron cercas construidas a lo largo del sendero aunque \u00e9stas estaban pintadas de verde, como verde era tambi\u00e9n la primera casita que observaron a su paso. Durante la tarde vieron varias casas m\u00e1s, y a veces sal\u00eda gente a la puerta para mirarlos como si quisieran hacerles preguntas, pero nadie se acerc\u00f3 ni les dirigi\u00f3 la palabra porque todos tem\u00edan al enorme Le\u00f3n. Aquellos habitantes de la regi\u00f3n vest\u00edan ropas de color verde esmeralda y luc\u00edan sombreros c\u00f3nicos muy similares a los de los Munchkins.<\/p>\n<p>\u2014Este debe ser el Pa\u00eds de Oz \u2014dijo Dorothy\u2014. Sin duda nos acercamos ya a la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014respondi\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. Aqu\u00ed todo es verde, mientras que en el pa\u00eds de los Munchkins el color favorito es el azul. Pero la gente no parece tan amistosa como los Munchkins, y temo que no podremos hallar un sitio donde pasar la noche.<\/p>\n<p>\u2014Me gustar\u00eda comer alguna otra cosa que no fuera fruta \u2014manifest\u00f3 la ni\u00f1a\u2014, y estoy segura de que Toto tiene mucha hambre.<\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos en la pr\u00f3xima casa para hablar con sus ocupantes.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, cuando llegaron a una granja bastante grande, Dorothy fue hasta la puerta y llam\u00f3 con los nudillos. Una mujer abri\u00f3 apenas lo suficiente para mirar hacia afuera y le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 deseas, peque\u00f1a? \u00bfY por qu\u00e9 te acompa\u00f1a ese Le\u00f3n tan grande?<\/p>\n<p>\u2014Queremos pasar la noche aqu\u00ed, si nos lo permiten \u2014repuso Dorothy\u2014. El Le\u00f3n es mi amigo y no te har\u00eda ning\u00fan da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs manso? \u2014pregunt\u00f3 la mujer, abriendo un poco m\u00e1s la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro que s\u00ed! Adem\u00e1s, es un tremendo cobarde. Te tendr\u00e1 m\u00e1s miedo a ti del que t\u00fa le tengas a \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Bueno&#8230; \u2014murmur\u00f3 la mujer despu\u00e9s de pensarlo y mirar de nuevo al Le\u00f3n\u2014&#8230;si es as\u00ed, pueden entrar y les dar\u00e9 algo de comer y un lugar donde dormir.<\/p>\n<p>Entraron entonces en la casa, donde estaban tambi\u00e9n un hombre y dos ni\u00f1os. El hombre hab\u00edase lastimado una pierna y yac\u00eda tendido en un sof\u00e1 del rinc\u00f3n. Todos ellos se sorprendieron bastante al ver al extra\u00f1o grupo.<\/p>\n<p>Mientras la mujer se ocupaba de tender la mesa, el hombre pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA d\u00f3nde van ustedes?<\/p>\n<p>\u2014A la Ciudad Esmeralda para ver al Gran Oz<\/p>\n<p>\u2014respondi\u00f3 Dorothy<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras? \u2014exclam\u00f3 el hombre\u2014. \u00bfEst\u00e1s segura de que Oz los recibir\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00eda de hacerlo?<\/p>\n<p>\u2014Pues, se dice que nunca deja a nadie llegar hasta \u00e9l. Yo he estado muchas veces en la Ciudad Esmeralda, y les aseguro que es tan bonita como maravillosa; pero jam\u00e1s me permitieron ver al Gran Oz, y no conozco a ning\u00fan ser viviente que lo haya visto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNunca sale? \u2014pregunt\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Jam\u00e1s. Se pasa los d\u00edas en el gran Sal\u00f3n del Trono de su palacio, y aun los que le sirven jam\u00e1s le ven cara a cara.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 aspecto tiene? \u2014quiso saber la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014No sabr\u00eda dec\u00edrtelo \u2014expres\u00f3 el hombre en tono meditativo\u2014. Ver\u00e1s, Oz es un Gran Mago y puede adoptar la forma que desee, de modo que algunos dicen que parece un p\u00e1jaro, otros afirman que es como un elefante y los dem\u00e1s que tiene la forma de un gato. Para otros es un hermoso duende o geniecillo o cualquier otra cosa&#8230; Pero ning\u00fan ser viviente podr\u00eda decir qui\u00e9n es el verdadero Oz cuando adopta su forma natural.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o!\u00a0 \u2014exclam\u00f3 Dorothy\u2014.\u00a0 Pero de alg\u00fan modo tendremos que intentar verlo, ya que, de lo contrario, habremos hecho nuestro viaje en vano.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPara qu\u00e9 desean ver a Oz? \u2014quiso saber el granjero.<\/p>\n<p>\u2014Yo quiero que me d\u00e9 un cerebro \u2014manifest\u00f3 ansioso el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Eso puede hacerlo con toda facilidad \u2014declar\u00f3 el due\u00f1o de casa\u2014. Tiene m\u00e1s cerebros de los que necesita.<\/p>\n<p>\u2014Y yo deseo un coraz\u00f3n \u2014dijo el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014No le resultar\u00e1 dif\u00edcil \u2014fue la respuesta\u2014. Oz tiene una gran colecci\u00f3n de corazones de todos los tama\u00f1os y formas imaginables.<\/p>\n<p>\u2014Y yo quiero que me d\u00e9 valor \u2014dijo el Le\u00f3n cobarde.<\/p>\n<p>\u2014Oz tiene una gran caldera llena de valor en su Sal\u00f3n del Trono \u2014le dijo el granjero\u2014. La cubre con un plato de oro para evitar que se derrame. Con mucho gusto te dar\u00e1 un poco.<\/p>\n<p>\u2014Y yo deseo que me mande de regreso a Kansas\u2014 expres\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Kansas? \u2014pregunt\u00f3 el granjero en tono sorprendido.<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9 \u2014dijo Dorothy con cierta pena\u2014, pero es mi lugar de origen y estoy segura de que est\u00e1 en alguna parte.<\/p>\n<p>\u2014Sin duda alguna. Bueno, el caso es que Oz puede hacer cualquier cosa, as\u00ed que podr\u00e1 localizar a Kansas para ti. Pero primero tendr\u00e1s que verlo, lo cual ser\u00e1 una tarea dif\u00edcil, porque al Gran Mago no le gusta ver a nadie&#8230; Pero, \u00bfqu\u00e9 deseas t\u00fa? \u2014pregunt\u00f3 luego, dirigi\u00e9ndose a Toto.<\/p>\n<p>El perro no hizo m\u00e1s que menear la cola, pues, aunque parezca extra\u00f1o, no sab\u00eda hablar.<\/p>\n<p>La mujer avis\u00f3 entonces que estaba servida la cena y todos se sentaron a la mesa.<\/p>\n<p>Dorothy comi\u00f3 una sopa deliciosa, huevos revueltos y varios trozos de pan muy bien hecho. El Le\u00f3n tom\u00f3 un poco de sopa, aunque no le agrad\u00f3 mucho, diciendo que ten\u00eda cebada y que la cebada era para caballos y no para leones. El Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador no comieron nada, y Toto engull\u00f3 un poco de todo, muy contento de poder gozar de nuevo de una buena cena.<\/p>\n<p>La due\u00f1a de casa indic\u00f3 a Dorothy una cama en la que podr\u00eda dormir con Toto, mientras que el Le\u00f3n se puso de guardia a la puerta del dormitorio para que nadie los molestara. El Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador se pararon en un rinc\u00f3n y estuvieron quietos y silenciosos toda la noche, aunque, claro est\u00e1, no durmieron en absoluto.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente, no bien hubo salido el sol, reanudaron su viaje y poco despu\u00e9s observaron en el cielo un agradable resplandor verdoso.<\/p>\n<p>\u2014Debe ser la Ciudad Esmeralda \u2014dijo Dorothy.<\/p>\n<p>A\u00a0 medida\u00a0 que\u00a0 avanzaban,\u00a0 el\u00a0 resplandor\u00a0 verdoso\u00a0 se\u00a0 fue\u00a0 tornando\u00a0 cada\u00a0 vez\u00a0 m\u00e1s brillante, lo cual les indic\u00f3 que estaban llegando al fin de su viaje. Sin embargo, lleg\u00f3 la tarde antes de que llegaran frente a la gran muralla que rodeaba la ciudad. La pared era alta, muy gruesa y de un brillante color verde.<\/p>\n<p>Frente a ellos, donde finalizaba el camino amarillo, se ve\u00eda una gran puerta doble tachonada de esmeraldas que reluc\u00edan tanto al sol que hasta los ojos pintados del Espantap\u00e1jaros quedaron encandilados.<\/p>\n<p>Junto a la puerta hab\u00eda un bot\u00f3n que Dorothy apret\u00f3 con el dedo, oyendo en seguida un tintineo proveniente del interior. Se abri\u00f3 con lentitud una hoja de la enorme puerta y al pasar los viajeros se hallaron en una amplia estancia sobre cuyas paredes reluc\u00edan montones de esmeraldas.<\/p>\n<p>Ante ellos se hallaba un hombrecillo del tama\u00f1o de los Munchkins que vest\u00eda de pies a cabeza con prendas verdes y hasta la piel ten\u00eda de un tinte verdoso. A su lado se ve\u00eda una gran caja de aquel mismo color.<\/p>\n<p>Al ver a Dorothy y a sus acompa\u00f1antes, el hombrecillo pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 desean en la Ciudad Esmeralda?<\/p>\n<p>\u2014Hemos venido a ver al Gran Oz \u2014contest\u00f3 Dorothy.\u00a0 Tanto sorprendi\u00f3 esto al individuo que tuvo que sentarse para pensar un momento. \u2014Hace much\u00edsimos a\u00f1os que nadie me pide ver a Oz \u2014expres\u00f3 al fin, meneando la cabeza con gran perplejidad\u2014. Es poderoso y terrible, y si vienen ustedes a molestar con alguna tonter\u00eda las profundas reflexiones del Gran Mago, es posible que se enfade y los destruya en un abrir y cerrar de ojos.<\/p>\n<p>\u2014Pero no se trata de ninguna tonter\u00eda \u2014replic\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014.\u00a0\u00a0 Es algo importante, y nos han dicho que Oz es un buen Mago.<\/p>\n<p>\u2014Eso\u00a0 es\u00a0 cierto,\u00a0 y\u00a0 gobierna\u00a0 la\u00a0 Ciudad<\/p>\n<p>Esmeralda\u00a0 de\u00a0 manera\u00a0 prudente\u00a0 y\u00a0 sabia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014manifest\u00f3 el hombrecillo verde\u2014. Pero para los que no son honrados o quieren verlo por pura curiosidad, es terrible, y son pocos los que han pedido ver su cara. Yo soy el guardi\u00e1n de la puerta, y como piden ver al Gran Oz, tendr\u00e9 que llevarlos a su palacio, pero primero deber\u00e1n ponerse los anteojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Porque si no se pusieran anteojos, el brillo y la gloria de la Ciudad Esmeralda podr\u00eda cegarlos. Aun los que viven aqu\u00ed tienen que usar anteojos noche y d\u00eda. Se los aseguran con llave, pues as\u00ed lo orden\u00f3 Oz cuando se construy\u00f3 la ciudad, y yo tengo la \u00fanica llave para abrir las cerraduras.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 la espaciosa caja y Dorothy vio que estaba llena de anteojos de todo tama\u00f1o y forma&#8230; y todos ellos ten\u00edan vidrios verdes. El guardi\u00e1n hall\u00f3 uno apropiado para la ni\u00f1a y se lo puso. Estaba asegurado por dos bandas doradas que rodeaban la cabeza, donde se aseguraba\u00a0 con\u00a0 una\u00a0 cerradura\u00a0 cuya\u00a0 llave\u00a0 llevaba\u00a0 el\u00a0 hombrecillo\u00a0 colgada\u00a0 del\u00a0 cuello. Cuando los tuvo puestos, Dorothy comprob\u00f3 que no podr\u00eda sac\u00e1rselos de ning\u00fan modo; pero, claro est\u00e1, no deseaba que la cegara el resplandor de la Ciudad Esmeralda, raz\u00f3n por la cual no dijo nada.<\/p>\n<p>El hombrecillo puso otros anteojos al Le\u00f1ador, el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f3n, y aun al peque\u00f1o Toto, y asegur\u00f3 todos ellos con su llavecita.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se puso los suyos y les dijo que estaba listo para llevarlos al palacio. Con una llave de oro que descolg\u00f3 de la pared, abri\u00f3 una puerta interior y los hizo pasar a las calles de la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168963\"><\/a>CAP\u00cdTULO 11 La Ciudad Esmeralda<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Aun con los ojos protegidos por los anteojos verdes, la brillantez de la maravillosa ciudad encandil\u00f3 al principio a Dorothy y sus amigos. Bordeaban las calles hermosas casas\u00a0\u00a0 construidas\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 m\u00e1rmol\u00a0\u00a0 verde\u00a0\u00a0 y\u00a0\u00a0 profusamente\u00a0\u00a0 tachonadas\u00a0\u00a0 con\u00a0\u00a0 esmeraldas relucientes.\u00a0 El grupo de visitantes marchaba sobre un pavimento del mismo m\u00e1rmol verde formado por grandes bloques a los que un\u00edan hileras de aquellas mismas piedras preciosas que resplandec\u00edan a la luz del sol. Los vidrios de las ventanas eran todos del mismo color verde, y aun el cielo sobre la ciudad ten\u00eda un tinte verdoso y los mismos rayos del sol parec\u00edan saturados de ese color.<\/p>\n<p>Los transe\u00fantes eran numerosos, tanto hombres como mujeres y ni\u00f1os, y todos vest\u00edan de verde y ten\u00edan la piel verdosa. Al pasar miraban a Dorothy y a su extra\u00f1o grupo con expresi\u00f3n asombrada, mientras que los ni\u00f1os corr\u00edan a ocultarse detr\u00e1s de sus madres al ver al Le\u00f3n. Pero nadie les dirigi\u00f3 la palabra. Dorothy observ\u00f3 que eran verdes las mercanc\u00edas exhibidas en las numerosas tiendas de la calle.\u00a0 Se ofrec\u00eda en venta golosinas verdosas as\u00ed como tambi\u00e9n zapatos, sombreros y ropas de toda clase y de aquel mismo color. En un comercio, un hombre vend\u00eda limonada verde, y cuando los ni\u00f1os iban a comprarla, Dorothy vio que la pagaban con monedas del mismo color.<\/p>\n<p>Parec\u00eda no haber caballos ni animales de ninguna clase. En cambio, los hombres trasladaban objetos en peque\u00f1as carretillas verdes que empujaban ante s\u00ed.\u00a0 Todos parec\u00edan felices, satisfechos y pr\u00f3speros.<\/p>\n<p>El guardi\u00e1n de la puerta los condujo por las calles hasta que llegaron a un gran edificio situado en el centro exacto de la ciudad, y que era el Palacio de Oz, el Gran Mago. Ante la puerta se hallaba de guardia un soldado vestido con uniforme verde y luciendo una larga barba del mismo color.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed traigo a unos forasteros que quieren ver al Gran Oz \u2014anunci\u00f3 el guardi\u00e1n de la puerta:<\/p>\n<p>\u2014Pasen \u2014invit\u00f3 el soldado\u2014. Le llevar\u00e9 el mensaje.<\/p>\n<p>Entraron\u00a0 por\u00a0 la\u00a0 puerta\u00a0 del\u00a0 Palacio\u00a0 y\u00a0 fueron\u00a0 conducidos\u00a0 a\u00a0 una\u00a0 gran\u00a0 estancia alfombrada de verde y con hermosos muebles de ese color tachonados con esmeraldas. El soldado les hizo limpiarse los pies en un felpudo verde antes de que entraran. Cuando se hubieron sentado, les dijo en tono afable:<\/p>\n<p>\u2014P\u00f3nganse c\u00f3modos mientras voy a la puerta del Sal\u00f3n del Trono y los anuncio a Oz. Tuvieron que esperar largo tiempo hasta que regres\u00f3 el soldado, y cuando \u00e9ste lleg\u00f3 al fin, Dorothy pregunt\u00f3: \u2014\u00bfHas visto a Oz?<\/p>\n<p>\u2014No \u2014fue la respuesta\u2014. Jam\u00e1s lo he visto. Pero habl\u00e9 con \u00e9l mientras se hallaba detr\u00e1s de su biombo y le di vuestro mensaje. Dijo que les conceder\u00e1 una audiencia si as\u00ed lo desean, pero que cada uno de ustedes deber\u00e1 entrar solo y \u00fanicamente recibir\u00e1 a uno por d\u00eda. Por consiguiente, como han de permanecer un tiempo en el Palacio, los conducir\u00e9 a las habitaciones donde podr\u00e1n descansar c\u00f3modamente despu\u00e9s de vuestro viaje.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014dijo la ni\u00f1a\u2014. Es una amable atenci\u00f3n por parte de Oz.<\/p>\n<p>El soldado hizo sonar un silbato verde y en seguida se present\u00f3 en la estancia una joven que luc\u00eda un bonito vestido de seda verde y ten\u00eda cabellos y ojos de ese color. La joven se inclin\u00f3 ceremoniosamente ante Dorothy al decirle:<\/p>\n<p>\u2014S\u00edgueme y te llevar\u00e9 a tu habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a se despidi\u00f3 de todos sus amigos, excepto de Toto, carg\u00f3 a \u00e9ste en sus brazos y sigui\u00f3 a la joven por siete corredores y tres tramos de escaleras hasta llegar a una habitaci\u00f3n situada al frente del palacio. Era un dormitorio agradabil\u00edsimo, con una c\u00f3moda cama de extraordinaria blandura y s\u00e1banas de seda verde. En el centro del cuarto hab\u00eda una diminuta fuente que lanzaba al aire un chorro de perfume verde, el que ca\u00eda luego en un taz\u00f3n de m\u00e1rmol maravillosamente labrado. Hab\u00eda bonitas florecillas verdes en las ventanas y un estante lleno de libros de ese mismo color. Cuando tuvo tiempo de abrirlos, vio que estaban llenos de extra\u00f1as figuras verdosas que le causaron mucha risa por lo c\u00f3micas.<\/p>\n<p>En el guardarropa vio numerosos vestidos de la misma tonalidad imperante en la ciudad, todos de seda, sat\u00e9n y terciopelo, y todos de su medida exacta.<\/p>\n<p>\u2014Ponte c\u00f3moda \u2014dijo la jovencita\u2014, y si deseas algo haz sonar la campanilla. Oz te mandar\u00e1 llamar ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 sola a Dorothy y se fue a buscar a los otros,<\/p>\n<p>a los que tambi\u00e9n condujo a diferentes\u00a0 dormitorios,\u00a0 y\u00a0 cada\u00a0 uno\u00a0 de\u00a0 ellos\u00a0 se\u00a0 encontr\u00f3\u00a0 alojado\u00a0 en\u00a0 una\u00a0 parte\u00a0 muy agradable del palacio. Claro que tanta amabilidad no hizo efecto alguno en el Espantap\u00e1jaros, pues al hallarse solo en su cuarto se qued\u00f3 parado tontamente a pocos pasos de la puerta, donde esper\u00f3 hasta que lo llamaron. De nada le servir\u00eda acostarse, y no pod\u00eda cerrar los ojos, de modo que estuvo toda la noche mirando a una ara\u00f1a que tej\u00eda su tela\u00a0 en\u00a0 un\u00a0 rinc\u00f3n\u00a0 del\u00a0 cuarto,\u00a0 tal\u00a0 como\u00a0 si\u00a0 no\u00a0 fuera\u00a0 una\u00a0 de\u00a0 las\u00a0 habitaciones\u00a0 m\u00e1s encantadoras del mundo. En cuanto al Le\u00f1ador, se ech\u00f3 en la cama por la fuerza de la costumbre, pues recordaba la \u00e9poca en que hab\u00eda sido de carne y hueso; pero como era incapaz de dormir, se pas\u00f3 la noche moviendo los brazos y piernas a fin de mantenerlos en buenas condiciones de funcionamiento. Por su parte, el Le\u00f3n habr\u00eda preferido un lecho de\u00a0 hojas\u00a0 secas\u00a0 en\u00a0 lo\u00a0 profundo\u00a0 del\u00a0 bosque\u00a0 y\u00a0 no\u00a0 le\u00a0 agrad\u00f3\u00a0 estar\u00a0 encerrado\u00a0 en\u00a0 una habitaci\u00f3n; pero como ten\u00eda demasiado sentido com\u00fan para dejar que esto le preocupara, salt\u00f3 sobre la cama, se hizo un ovillo y en menos de un minuto se puso a ronronear y, ronroneando, se qued\u00f3 dormido.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente, despu\u00e9s del desayuno, la doncella verde se present\u00f3 a buscar a Dorothy y la ayud\u00f3 a ponerse uno de los vestidos m\u00e1s bonitos, confeccionado con sat\u00e9n verde mar. La ni\u00f1a se puso tambi\u00e9n un delantal de seda verde y at\u00f3 una cinta verde al cuello de Toto, luego de lo cual partieron hacia el Sal\u00f3n del Trono del Gran Oz.<\/p>\n<p>Primero llegaron a una gran sala en la que se hallaban muchos caballeros y damas de la corte, todos vestidos con prendas muy lujosas. Estas personas no ten\u00edan otra cosa que hacer que hablar entre s\u00ed, pero siempre iban a esperar ante el Sal\u00f3n del Trono, aunque nunca se les permit\u00eda ver a Oz.<\/p>\n<p>Cuando \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 entr\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dorothy, \u00a0\u00a0 la \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 miraron \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 con curiosidad, y uno de ellos inquiri\u00f3 en voz baja:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras vas a mirar la cara de Oz el Terrible? \u2014Claro que s\u00ed \u2014contest\u00f3 la ni\u00f1a\u2014. Si me recibe.<\/p>\n<p>\u2014Te recibir\u00e1 \u2014dijo el soldado que hab\u00eda llevado al Mago el mensaje de Dorothy\u2014, aunque no le gusta que la gente pida verlo. Te dir\u00e9, en un principio se mostr\u00f3 enfadado y me orden\u00f3 que te despidiera. Despu\u00e9s me pregunt\u00f3 c\u00f3mo eras t\u00fa, y cuando le mencion\u00e9 tus zapatos de plata pareci\u00f3 muy interesado. Despu\u00e9s le habl\u00e9 de la marca que tienes en la frente y entonces decidi\u00f3 recibirte.<\/p>\n<p>En ese momento son\u00f3 una campanilla y la doncella verde dijo a Dorothy:<\/p>\n<p>\u2014Es la se\u00f1al. Deber\u00e1s entrar sola en el Sal\u00f3n del Trono.<\/p>\n<p>As\u00ed diciendo, abri\u00f3 una puerta peque\u00f1a por la que pas\u00f3 Dorothy sin vacilar para hallarse en seguida en un lugar maravilloso. Se trataba de una estancia muy amplia, circular, con techo abovedado y muy alto, y con las paredes y el piso profusamente tachonados de grandes esmeraldas. En el centro del techo hab\u00eda una tan brillante como el sol y sus reflejos hac\u00edan brillar las gemas en todo su esplendor.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s interes\u00f3 a Dorothy fue el gran trono de m\u00e1rmol verde que se hallaba en el centro de la sala. Ten\u00eda la forma de un sill\u00f3n y estaba lleno de piedras preciosas, como todo lo dem\u00e1s. Sobre el sill\u00f3n reposaba una enorme cabeza sin cuerpo ni miembros que la sostuvieran. No ten\u00eda cabello, pero s\u00ed ojos, nariz y boca, y era mucho m\u00e1s grande que la cabeza del m\u00e1s enorme de los gigantes.<\/p>\n<p>\u2014Yo soy Oz el Grande y Terrible. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa y por qu\u00e9 me buscas?<\/p>\n<p>La voz no era tan tremenda como era de esperar en una cabeza tan enorme. Por eso la ni\u00f1a cobr\u00f3 valor y contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Y yo soy Dorothy, la peque\u00f1a y humilde. He venido a pedirte ayuda.<\/p>\n<p>Los ojos la miraron meditativamente durante un minuto. Despu\u00e9s dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe d\u00f3nde provienen los zapatos de plata?<\/p>\n<p>\u2014De la Maligna Bruja del Oriente \u2014repuso ella\u2014 Mi casa cay\u00f3 sobre ella y la mat\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY esa marca que tienes sobre la frente?<\/p>\n<p>\u2014All\u00ed me bes\u00f3 la Bruja Buena del Norte cuando se despidi\u00f3 de m\u00ed al mandarme a verte a ti \u2014repuso la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>De nuevo la miraron los ojos con fijeza, viendo que dec\u00eda la verdad. Luego pregunt\u00f3 Oz:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 deseas de m\u00ed?<\/p>\n<p>Env\u00edame de regreso a Kansas, donde est\u00e1n mi t\u00eda Em y mi t\u00edo Henry \u2014respondi\u00f3 ella en tono ansioso\u2014. No me gusta tu pa\u00eds, aunque es muy bonito. Y estoy segura de que t\u00eda Em debe estar muy preocupada por mi ausencia.<\/p>\n<p>Los ojos se abrieron y se cerraron tres veces seguidas, luego miraron hacia lo alto y despu\u00e9s al piso, movi\u00e9ndose de manera tan curiosa que parec\u00edan ver todo lo que hab\u00eda en la sala. Al fin se fijaron de nuevo en Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda de hacer esto por ti?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014Porque t\u00fa eres fuerte y yo d\u00e9bil. Porque eres un Gran Mago y yo s\u00f3lo una ni\u00f1ita.<\/p>\n<p>\u2014Pero fuiste lo bastante fuerte para matar a la Maligna Bruja de Oriente \u2014objet\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014Eso fue casualidad. No pude evitarlo.<\/p>\n<p>\u2014Bien, te dar\u00e9 mi respuesta. No tienes derecho a esperar que te mande de regreso a Kansas si a cambio de ello no haces algo por m\u00ed. En este pa\u00eds todos deben pagar por lo que reciben. Si deseas que use mis poderes m\u00e1gicos para mandarte de regreso a tu casa, primero deber\u00e1s hacer algo por m\u00ed. Ay\u00fadame y yo te ayudar\u00e9 a ti.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 debo hacer? \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Matar a la Maligna Bruja de Occidente \u2014fue la respuesta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero no podr\u00eda hacerlo! \u2014exclam\u00f3 Dorothy, muy sorprendida.<\/p>\n<p>\u2014Mataste a la Bruja de Oriente y calzas los zapatos de plata que tienen un poder maravilloso.\u00a0 Ahora no queda m\u00e1s que una sola Bruja Maligna en toda esta tierra, y cuando me digas que ha muerto te mandar\u00e9 de regreso a Kansas&#8230; pero no antes.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a rompi\u00f3 a llorar ante tal desenga\u00f1o, y los ojos volvieron a abrirse y cerrarse, para mirarla luego con ansiedad, como si el Gran Oz pensara que ella lo ayudar\u00eda si pudiera.<\/p>\n<p>\u2014Jam\u00e1s mat\u00e9 nada a sabiendas \u2014solloz\u00f3 ella\u2014. Aunque quisiera hacerlo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda matar a la Bruja Maligna? Si t\u00fa, que eres el Grande y Terrible, no puedes matarla, \u00bfc\u00f3mo esperas que lo haga yo?<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9 \u2014contest\u00f3 la gran cabeza\u2014. Sin embargo, esa es mi respuesta, y hasta que no haya muerto la Bruja Maligna, no volver\u00e1s a ver a tus t\u00edos. Recuerda que la Bruja es malvada, y mucho, y deber\u00eda ser eliminada. Ahora vete y no pidas verme de nuevo hasta que hayas cumplido tu tarea.<\/p>\n<p>Muy acongojada, Dorothy sali\u00f3 del Sal\u00f3n del<\/p>\n<p>Trono y regres\u00f3 adonde sus amigos la esperaban para saber lo que le hab\u00eda dicho Oz.<\/p>\n<p>\u2014No hay esperanza para m\u00ed \u2014suspir\u00f3\u2014, pues<\/p>\n<p>Oz no me mandar\u00e1 a casa hasta que haya matado a la Maligna Bruja de Occidente&#8230; y eso jam\u00e1s podr\u00eda hacerlo.<\/p>\n<p>Sus amigos se mostraron muy contritos, mas nada pod\u00edan hacer por ella, de modo que Dorothy se fue a su cuarto y, tendi\u00e9ndose en la cama, llor\u00f3 hasta quedarse dormida.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente, el soldado de la barba verde fue a buscar al Espantap\u00e1jaros y le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Ven conmigo; Oz te manda llamar.<\/p>\n<p>El hombre de paja lo sigui\u00f3 hasta el Sal\u00f3n del Trono, donde vio a una hermosa dama sentada en el sill\u00f3n de esmeraldas. La dama luc\u00eda un vestido de gasa verdosa y ten\u00eda una corona sobre sus verdes cabellos. De su espalda nac\u00edan dos alas de hermosos colores y tan delgadas que parec\u00edan vibrar con cada movimiento del aire ambiente.<\/p>\n<p>Cuando el Espantap\u00e1jaros se hubo inclinado con tanta gracia como lo permit\u00eda su relleno de paja, la hermosa dama lo mir\u00f3 con dulzura.<\/p>\n<p>\u2014Soy Oz, la Grande y Terrible. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa y por qu\u00e9 me buscas?<\/p>\n<p>Ahora \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 bien, el \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Espantap\u00e1jaros, que \u00a0\u00a0\u00a0 hab\u00eda esperado ver la gran cabeza de que le hablara Dorothy, se sinti\u00f3 profundamente asombrado, no obstante lo cual respondi\u00f3 sin desmayo:<\/p>\n<p>\u2014No soy m\u00e1s que un Espantap\u00e1jaros relleno de paja.\u00a0 Por consiguiente no tengo cerebro y he venido a verte para rogarte que pongas sesos en mi cabeza para que pueda llegar a ser tan hombre como los otros que viven en tus dominios.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda de hacer tal cosa por ti? \u2014 pregunt\u00f3 la dama.<\/p>\n<p>\u2014Porque eres sabia y poderosa, y nadie m\u00e1s podr\u00eda ayudarme.<\/p>\n<p>\u2014Nunca concedo favores sin que me den algo a cambio \u2014manifest\u00f3 Oz\u2014. Pero puedo prometerte esto: si matas a la Maligna Bruja de Occidente, te dar\u00e9 un gran cerebro, y tan bueno que ser\u00e1s el hombre m\u00e1s sabio de todo el Pa\u00eds de Oz.<\/p>\n<p>\u2014Cre\u00ed que hab\u00edas pedido a Dorothy que matara a la Bruja \u2014dijo con gran sorpresa el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed es. No me importa qui\u00e9n la mate; lo que importa es que no te conceder\u00e9 tu deseo hasta que ella haya desaparecido. Vete ahora y no vuelvas a buscarme hasta que te hayas ganado ese cerebro que tanto ans\u00edas.<\/p>\n<p>Muy desalentado, el Espantap\u00e1jaros regres\u00f3 al lado de sus amigos y les repiti\u00f3 lo que hab\u00eda dicho Oz. Dorothy se sinti\u00f3 muy sorprendida al saber que el Gran Mago no era una cabeza, como la hab\u00eda visto ella, sino una dama encantadora. \u2014Aunque lo sea \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014, tiene tan poco coraz\u00f3n como el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente, el soldado de la barba verdosa fue a buscar al Le\u00f1ador y le anunci\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Oz te manda llamar. S\u00edgueme.<\/p>\n<p>Y el Le\u00f1ador lo sigui\u00f3 hasta el gran Sal\u00f3n del Trono.<\/p>\n<p>Ignoraba si ver\u00eda en Oz a una dama encantadora o a una cabeza, pero esperaba que fuera lo primero. &#8220;Porque&#8221; se dijo &#8220;si es la cabeza, seguro que no me dar\u00e1 un coraz\u00f3n, ya que las cabezas no tienen coraz\u00f3n propio y por lo tanto no sentir\u00e1 lo que yo siento. Pero si es la dama encantadora, le rogar\u00e9 con todas mis fuerzas que me d\u00e9 un coraz\u00f3n, pues dicen que todas las damas son bondadosas&#8221;.<\/p>\n<p>Pero cuando entr\u00f3 en el gran Sal\u00f3n del Trono, no vio ni la cabeza ni la dama, porque Oz hab\u00eda tomado la forma de una bestia terrible. Era casi tan grande como un elefante, y el trono verde parec\u00eda resistir apenas su peso. La bestia ten\u00eda la cabeza de un rinoceronte, aunque con cinco ojos; de su cuerpo sal\u00edan cinco largos brazos y sus patas eran tambi\u00e9n cinco, y muy delgadas. Lo cubr\u00eda un pelaje muy espeso y no podr\u00eda imaginarse un monstruo m\u00e1s espantoso. Fue una suerte que el Le\u00f1ador careciera de coraz\u00f3n, porque el terror le habr\u00eda acelerado much\u00edsimo sus latidos. Claro que, como era s\u00f3lo de hojalata, no tuvo nada de miedo.<\/p>\n<p>\u2014Soy Oz, el Grande y Terrible\u2014manifest\u00f3 la bestia con voz que era un rugido\u2014. \u00bfQui\u00e9n eres y por qu\u00e9 me buscas?<\/p>\n<p>\u2014Soy el Le\u00f1ador de Hojalata. Por eso no tengo coraz\u00f3n y no puedo amar. Vengo a rogarte que me des un coraz\u00f3n para poder ser como otros hombres<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda de hacerlo? \u2014pregunt\u00f3 la bestia.<\/p>\n<p>\u2014Porque yo te lo pido y s\u00f3lo t\u00fa puedes conceder mi deseo. Al o\u00edrle, Oz lanz\u00f3 un ronco gru\u00f1ido y agreg\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Si de veras deseas un coraz\u00f3n, tienes que ganarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u2014Ayuda a Dorothy a matar a la Maligna Bruja de Occidente. Cuando haya muerto la Bruja, ven a verme y te dar\u00e9 el coraz\u00f3n m\u00e1s grande, m\u00e1s bondadoso y m\u00e1s lleno de amor de todo el Pa\u00eds de Oz.<\/p>\n<p>Y, as\u00ed, el Le\u00f1ador se vio obligado a volver donde estaban sus amigos y hablarles de la terrible bestia que hab\u00eda visto. A todos les maravill\u00f3 que el Gran Mago pudiera adoptar tantas formas diferentes.<\/p>\n<p>\u2014Si es una bestia cuando vaya a verlo yo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014declar\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, rugir\u00e9 con tal fuerza y lo asustar\u00e9 tanto que tendr\u00e1 que darme lo que deseo. Y si es una dama encantadora, fingir\u00e9 echarme sobre ella para obligarla a obedecerme. Si es una gran cabeza, la tendr\u00e9 a mi merced, pues la har\u00e9 rodar por todo el sal\u00f3n hasta que prometa concedernos lo que deseamos. As\u00ed que al\u00e9grense todos, porque las cosas saldr\u00e1n bien.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente el soldado de la barba verdosa condujo al Le\u00f3n hasta el gran Sal\u00f3n del Trono y le hizo pasar para que viera a Oz.<\/p>\n<p>Una vez que hubo pasado por la puerta, el Le\u00f3n mir\u00f3 a su alrededor y, para su gran sorpresa, vio que frente al trono pend\u00eda una bola de fuego tan brillante que casi no pod\u00eda mirarla. Su primera impresi\u00f3n fue que Oz se hab\u00eda incendiado y estaba ardiendo. Empero, cuando trat\u00f3 de acercarse, el intenso calor le chamusc\u00f3 los bigotes y, temblando de miedo, tuvo que retroceder de nuevo hacia la puerta.<\/p>\n<p>Acto seguido oy\u00f3 una voz tranquila que sal\u00eda de la bola de fuego y le dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014Soy Oz, el Grande y Terrible. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa y por qu\u00e9 me buscas?<\/p>\n<p>\u2014Soy el Le\u00f3n cobarde, temeroso de todo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014 respondi\u00f3 el felino\u2014. He venido a rogarte que me des valor para que pueda ser realmente el rey de las fieras, como me consideran los hombres.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 he de darte valor?<\/p>\n<p>\u2014Porque entre todos los magos t\u00fa eres el m\u00e1s grande y el \u00fanico que tiene poder para conceder mi deseo.<\/p>\n<p>La bola de fuego ardi\u00f3 con fiereza durante un rato, y al fin dijo la voz:<\/p>\n<p>\u2014Tr\u00e1eme pruebas de que ha muerto la Bruja Maligna y en seguida te dar\u00e9 valor. Pero mientras viva la Bruja seguir\u00e1s siendo un cobarde.<\/p>\n<p>El Le\u00f3n se enfureci\u00f3 al o\u00edr esto, mas no pudo responder nada, y mientras se quedaba mirando en silencio a la bola de fuego, \u00e9sta se hizo tan caliente que la fiera debi\u00f3 retroceder y salir corriendo de la estancia. Al salir se alegr\u00f3 de ver que sus amigos lo esperaban, y les relat\u00f3 su entrevista con el Mago.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos ahora? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy en tono pesaroso.<\/p>\n<p>\u2014Una sola cosa podemos hacer \u2014replic\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, y es ir a la tierra de los Winkies, buscar a la Bruja Maligna y destruirla.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si no podemos hacerlo? \u2014dijo la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Entonces jam\u00e1s tendr\u00e9 valor \u2014dijo el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Ni yo un cerebro \u2014expres\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Ni yo un coraz\u00f3n \u2014intervino el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Y yo jam\u00e1s volver\u00e9 a ver a mis t\u00edos \u2014dijo Dorothy, rompiendo a llorar.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ten cuidado! \u2014le advirti\u00f3 la doncella verde\u2014. Las l\u00e1grimas manchar\u00e1n tu vestido de seda.<\/p>\n<p>Dorothy se enjug\u00f3 las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2014Supongo que debemos intentarlo \u2014manifest\u00f3 luego\u2014. Pero la verdad es que no deseo matar a nadie, ni siquiera para volver a ver a mi t\u00eda Em.<\/p>\n<p>\u2014Yo ir\u00e9 contigo, pero soy demasiado cobarde para matar a la Bruja \u2014declar\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n ir\u00e9 \u2014terci\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014, pero no podr\u00e9 servirte de mucho, pues soy demasiado tonto.<\/p>\n<p>\u2014Yo no tengo coraz\u00f3n ni siquiera para hacerle mal a una Bruja \u2014coment\u00f3 el Le\u00f1ador, pero si ustedes van, yo tambi\u00e9n ir\u00e9.<\/p>\n<p>Decidieron entonces partir de viaje la ma\u00f1ana siguiente, y el Le\u00f1ador afil\u00f3 su hacha en una piedra verde y se hizo aceitar debidamente todas las coyunturas. El Espantap\u00e1jaros se rellen\u00f3 con paja nueva y Dorothy le pint\u00f3 otra vez los ojos para que viera mejor. La doncella verde, que era muy amable con ellos, llen\u00f3 de viandas la cesta de Dorothy y colg\u00f3 una campanilla del cuello de Toto.<\/p>\n<p>Esa noche se acostaron temprano y durmieron profundamente hasta el amanecer, cuando los despert\u00f3 el canto de un gallo y el cacareo de una gallina que hab\u00eda puesto un huevo verde en el patio del Palacio.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168964\"><\/a>CAP\u00cdTULO 12 En busca de la Bruja Maligna<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El soldado de la barba verde los condujo por las calles de la Ciudad Esmeralda hasta que llegaron a la casita donde viv\u00eda el guardi\u00e1n de la puerta. Este funcionario les quit\u00f3 los anteojos, los puso de nuevo en la gran caja y despu\u00e9s les abri\u00f3 la puerta de salida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 camino nos llevar\u00e1 hasta la Bruja Maligna de Occidente? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014No hay ning\u00fan camino \u2014respondi\u00f3 el guardi\u00e1n\u2014. Nadie desea ir a buscarla.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntonces \u00a0\u00a0\u00a0 c\u00f3mo \u00a0\u00a0\u00a0 vamos \u00a0\u00a0\u00a0 a \u00a0\u00a0\u00a0 encontrarla?<\/p>\n<p>\u2014inquiri\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014No ser\u00e1 dif\u00edcil \u2014repuso el hombre\u2014, pues cuando ella sepa que est\u00e1n en el pa\u00eds de los Winkies, los hallar\u00e1 a ustedes y los har\u00e1 sus esclavos.<\/p>\n<p>\u2014Quiz\u00e1 no, porque tenemos la intenci\u00f3n de matarla \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah!, eso es diferente \u2014exclam\u00f3 el guardi\u00e1n\u2014. Hasta ahora no la ha matado nadie, por eso pens\u00e9 que ella los esclavizar\u00eda como a todos los dem\u00e1s. Pero tengan cuidado; es malvada y feroz, y quiz\u00e1 no permita que la maten. Marchen hacia Occidente, donde se pone el sol, y es seguro que la hallar\u00e1n.<\/p>\n<p>Le dieron las gracias, se despidieron y echaron a andar hacia el oeste por los campos herbosos salpicados de florecillas. Dorothy a\u00fan ten\u00eda puesto el bonito vestido de seda verde que le dieran en el Palacio; pero ahora, para su gran sorpresa, descubri\u00f3 que ya no era verde, sino blanco. La cinta que rodeaba el cuello de Toto tambi\u00e9n hab\u00eda perdido su tono verdoso y era tan blanca como el vestido de la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Pronto dejaron muy atr\u00e1s a la Ciudad Esmeralda, y a medida que avanzaban iban entrando en terrenos m\u00e1s quebrados y poco productivos, pues no hab\u00eda granjas ni casas en la regi\u00f3n del oeste, y nadie trabajaba la tierra.<\/p>\n<p>El sol de la tarde les dio de lleno en la cara, ya que no hab\u00eda all\u00ed \u00e1rboles que los protegieran con su sombra, y al llegar la noche, Dorothy, Toto y el Le\u00f3n estaban muy cansados y se echaron a dormir sobre la hierba, mientras que el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador montaban la guardia.<\/p>\n<p>Ahora bien, la Maligna Bruja de Occidente pose\u00eda un solo ojo, mas era tan potente como un telescopio y pod\u00eda ver en todas partes.\u00a0 Sucedi\u00f3 entonces que, mientras se hallaba sentada a la puerta de su castillo, lanz\u00f3 una mirada a su alrededor y vio a Dorothy durmiendo en la hierba con sus amigos. Se hallaban muy lejos, pero a la Bruja Maligna le disgust\u00f3 que estuvieran en su pa\u00eds. Por eso hizo sonar un silbato de plata que ten\u00eda colgado del cuello.<\/p>\n<p>En seguida lleg\u00f3 corriendo desde todas direcciones una manada de lobos enormes, de largas patas, ojos feroces y dientes agud\u00edsimos.<\/p>\n<p>\u2014Vayan donde est\u00e1n esas personas y h\u00e1ganlas pedazos \u2014orden\u00f3 la Bruja.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo vas a esclavizarlas? \u2014pregunt\u00f3 el jefe de la manada.<\/p>\n<p>\u2014No \u2014repuso ella\u2014. Uno es de hojalata, otro de paja, una es una chica y el cuarto un le\u00f3n. Ninguno de ellos sirve para el trabajo, as\u00ed que pueden hacerlos pedazos.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien \u2014dijo el lobo, y se alej\u00f3 velozmente, seguido por los otros.<\/p>\n<p>Fue una suerte que el Le\u00f1ador y El Espantap\u00e1jaros estuvieran despiertos, pues oyeron acercarse a los lobos.<\/p>\n<p>\u2014Esta pelea es para m\u00ed \u2014dijo el Le\u00f1ador\u2014.\u00a0 P\u00f3nganse detr\u00e1s de m\u00ed y yo los ir\u00e9 enfrentando a medida que lleguen.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 su hacha, que hab\u00eda afilado muy bien, y cuando se le ech\u00f3 encima el jefe de la manada, el Le\u00f1ador le cercen\u00f3 la cabeza limpiamente, dej\u00e1ndolo muerto. No bien pudo levantar de nuevo el hacha lleg\u00f3 otro lobo, el que tambi\u00e9n cay\u00f3 bajo el cortante filo del arma. Hab\u00eda cuarenta lobos, y cuarenta veces baj\u00f3 el hacha para matar de uno en uno, de modo que al fin quedaron todos muertos frente al Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>Entonces baj\u00f3 su hacha y fue a sentarse junto al Espantap\u00e1jaros, quien le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Buena pelea, amigo.<\/p>\n<p>Esperaron hasta que Dorothy despert\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente. La ni\u00f1a se asust\u00f3 mucho al ver el mont\u00f3n de peludos lobos, pero el Le\u00f1ador le cont\u00f3 lo ocurrido y ella le dio las gracias por haberlos salvado. Luego la ni\u00f1a se sent\u00f3 a desayunarse y despu\u00e9s reanudaron su peregrinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa misma ma\u00f1ana sali\u00f3 la Bruja Maligna a la puerta de su castillo y mir\u00f3 con ese terrible ojo que tan lejos ve\u00eda. Descubri\u00f3 entonces a sus lobos muertos y a los forasteros que continuaban viajando por su pa\u00eds, lo cual la enfad\u00f3 mucho m\u00e1s que antes. En seguida dio dos pitadas con su silbato de plata.<\/p>\n<p>Al conjuro del sonido lleg\u00f3 volando una bandada de cuervos tan numerosa que oscurecieron el cielo. La Bruja Maligna dijo al rey de aquellas aves:<\/p>\n<p>\u2014Vuelen en seguida hacia los forasteros, arr\u00e1nquenles los ojos y destr\u00f3cenlos.<\/p>\n<p>Los cuervos volaron velozmente hacia donde se hallaban Dorothy y sus amigos. Al verlos llegar, la ni\u00f1a sinti\u00f3 much\u00edsimo miedo.<\/p>\n<p>\u2014Esto me toca a m\u00ed \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014. Acu\u00e9stense a mi lado y no sufrir\u00e1n da\u00f1o alguno.<\/p>\n<p>Todos se tendieron en el suelo, salvo el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros, quien se qued\u00f3 de pie con los brazos extendidos. Cuando lo vieron los cuervos, todos se asustaron \u2014como les ocurre siempre que ven un espantap\u00e1jaros \u2014y no se atrevieron a acercarse m\u00e1s. Pero el rey les dijo:<\/p>\n<p>\u2014No es m\u00e1s que un hombre relleno de paja. Le arrancar\u00e9 los ojos a picotazos.<\/p>\n<p>Y vol\u00f3 directamente hacia el Espantap\u00e1jaros, \u00e9ste lo tom\u00f3 de la cabeza y le retorci\u00f3 el cuello hasta matarlo. Entonces se le ech\u00f3 encima otro cuervo, y el Espantap\u00e1jaros tambi\u00e9n lo mat\u00f3. Eran cuarenta, y cuarenta veces retorci\u00f3 un cuello hasta que al fin quedaron todos muertos a su alrededor. Entonces dijo a sus compa\u00f1eros que se levantaran y de nuevo emprendieron su viaje.<\/p>\n<p>Cuando la Bruja Maligna volvi\u00f3 a asomarse y vio muertos a todos sus cuervos, le dio un ataque de furia e hizo sonar tres veces su silbato de plata. Al instante se oy\u00f3 un silbido ensordecedor y por el aire se acerc\u00f3 un enjambre de abejas negras.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vayan donde est\u00e1n los forasteros y m\u00e1tenlos a aguijonazos! \u2014orden\u00f3 la Bruja.<\/p>\n<p>Las abejas se alejaron velozmente hasta llegar al sitio por donde marchaban Dorothy y sus amigos. Pero ya las hab\u00edan visto y el Espantap\u00e1jaros hab\u00eda decidido lo que deb\u00eda hacerse.<\/p>\n<p>\u2014S\u00e1came toda la paja y cubre con ella a la chica, al perro y al Le\u00f3n \u2014dijo al Le\u00f1ador\u2014. As\u00ed las abejas no podr\u00e1n picarlos.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo el Le\u00f1ador, y mientras Dorothy se tend\u00eda al lado del Le\u00f3n, sosteniendo a Toto entre sus brazos, la paja los cubri\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>Al llegar las abejas, no hallaron m\u00e1s que al<\/p>\n<p>Le\u00f1ador, de modo que se lanzaron sobre \u00e9l y rompieron sus aguijones contra la hojalata sin hacer el menor da\u00f1o a su v\u00edctima, y como las abejas no pueden vivir sin su aguij\u00f3n, as\u00ed terminaron todas, yendo a caer diseminadas alrededor del Le\u00f1ador en peque\u00f1os montones oscuros.<\/p>\n<p>Entonces se levantaron Dorothy y el Le\u00f3n, y la ni\u00f1a ayud\u00f3 al Le\u00f1ador a rellenar de nuevo al Espantap\u00e1jaros hasta dejarlo tan bien como siempre. Hecho esto, otra vez emprendieron su viaje.<\/p>\n<p>Tanto se enfureci\u00f3 la Bruja Maligna al ver muertas a sus abejas que pate\u00f3 el suelo, hizo rechinar los dientes y se arranc\u00f3 el cabello. Despu\u00e9s llam\u00f3 a una docena de sus esclavos, que eran los Winkies, les dio unas lanzas muy agudas y les dijo que fueran a destruir a los forasteros.<\/p>\n<p>Los Winkies no eran personas valientes, pero estaban obligados a obedecer, de modo que echaron a andar hasta que llegaron cerca de Dorothy. Entonces el Le\u00f3n lanz\u00f3 un tremendo rugido al tiempo que saltaba hacia ellos, y los pobres Winkies se asustaron tanto que se alejaron a todo correr.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al Castillo, la Bruja Maligna los golpe\u00f3 con una correa y los mand\u00f3 de regreso al trabajo, tras de lo cual se sent\u00f3 a pensar en lo que podr\u00eda hacer. No pod\u00eda entender por qu\u00e9 fallaban todas sus tentativas de destruir a aquellos forasteros. Empero, era una Bruja tan poderosa como malvada, y pronto decidi\u00f3 lo que deb\u00eda hacer.<\/p>\n<p>En un armario ten\u00eda un Gorro de Oro rodeado por un c\u00edrculo de brillantes y rub\u00edes, y este gorro era m\u00e1gico. Quienquiera lo poseyera podr\u00eda llamar tres veces a los Monos Alados, los que obedecer\u00edan las \u00f3rdenes que se les dieran, mas nadie pod\u00eda disponer de aquellos extra\u00f1os seres m\u00e1s de tres veces. La Bruja Maligna hab\u00eda usado ya dos veces el encanto del Gorro: una cuando esclaviz\u00f3 a los Winkies y se erigi\u00f3 en gobernante de su pa\u00eds, cosa en que la ayudaron los Monos Alados. La segunda vez fue cuando luch\u00f3 contra el mism\u00edsimo Oz y lo arroj\u00f3 de la tierra de Occidente, cosa en la que tambi\u00e9n la ayudaron los simios. S\u00f3lo una vez m\u00e1s pod\u00eda usar el poder del Gorro de Oro, raz\u00f3n por la cual no le agradaba hacerlo hasta que se hubieran agotado todos sus otros poderes. Pero ahora que hab\u00eda perdido a sus feroces lobos, a sus cuervos y a las abejas negras, y que el Le\u00f3n cobarde hab\u00eda espantado a sus esclavos, comprendi\u00f3 que s\u00f3lo le quedaba un \u00faltimo recurso para eliminar a Dorothy y sus amigos.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, la Bruja Maligna sac\u00f3 el Gorro de Oro del armario y se lo puso en la cabeza, hecho lo cual se par\u00f3 sobre su pie izquierdo y dijo lentamente:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Epe, pepe, kake!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se par\u00f3 sobre el pie derecho y agreg\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jilo, jolo, jalo!<\/p>\n<p>Acto seguido se plant\u00f3 bien sobre ambos pies y grit\u00f3 a toda voz:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Zizi, zuzi, zik!<\/p>\n<p>Y el encanto m\u00e1gico empez\u00f3 a dar sus frutos, pues se oscureci\u00f3 el cielo y empez\u00f3 a o\u00edrse un extra\u00f1o zumbido. Era el batir de muchas alas al que siguieron charlas y risas, y el sol brill\u00f3 de nuevo al aclararse el cielo, mostrando a la Bruja Maligna rodeada por una multitud de monos, todos ellos dotados de un par de enormes y poderosas alas.<\/p>\n<p>El m\u00e1s grande de todos, que parec\u00eda ser el jefe, vol\u00f3 cerca de la Bruja y le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Nos has llamado por tercera y \u00faltima vez. \u00bfQu\u00e9 nos ordenas?<\/p>\n<p>\u2014Vayan a buscar a los forasteros que han entrado en mi tierra y elim\u00ednenlos a todos salvo al Le\u00f3n \u2014orden\u00f3 la Bruja\u2014. Tr\u00e1iganme la bestia, porque quiero ponerle los arreos de un caballo y hacerla trabajar.<\/p>\n<p>\u2014Tu orden ser\u00e1 obedecida \u2014contest\u00f3 el jefe.<\/p>\n<p>Luego, sin dejar de parlotear y hacer ruido, los<\/p>\n<p>Monos Alados volaron hacia el sitio donde se hallaban Dorothy y sus amigos.<\/p>\n<p>Algunos de los Monos asieron al Le\u00f1ador y se lo llevaron por el aire hasta hallarse sobre una regi\u00f3n salpicada\u00a0 de rocas muy agudas, y all\u00ed dejaron\u00a0 al pobre hombre de hojalata, el que cay\u00f3 desde muy alto sobre las aguzadas piedras y qued\u00f3 tan abollado y maltrecho que no pudo moverse ni gemir siquiera.<\/p>\n<p>Otros se apoderaron del Espantap\u00e1jaros y con sus largos dedos le arrancaron toda la paja del cuerpo y la cabeza; con el sombrero, las botas y el traje hicieron un atadito que arrojaron sobre las ramas de un \u00e1rbol muy alto Los otros simios arrojaron unas cuerdas muy fuertes sobre el Le\u00f3n y le ataron con innumerables vueltas hasta que no le fue posible ara\u00f1ar ni morder a ninguno.\u00a0 Despu\u00e9s lo alzaron por el aire y se lo llevaron volando al castillo de la Bruja, donde lo pusieron en un patio reducido al que rodeaba una alta cerca de hierro, de modo que no le ser\u00eda posible escapar.<\/p>\n<p>Mas a Dorothy no le hicieron el menor da\u00f1o. Con Toto entre sus brazos, se qued\u00f3 observando el triste destino de sus camaradas mientras pensaba que pronto le llegar\u00eda el turno a ella. El jefe de los Monos Alados se le acerc\u00f3 volando, con los largos brazos tendidos y una mueca terrible en su fea cara, pero entonces vio la marca del beso de la Bruja Buena en la frente de la ni\u00f1a y se detuvo de pronto, haciendo se\u00f1as a los otros para que no la tocaran.<\/p>\n<p>\u2014No podemos hacer da\u00f1o a esta ni\u00f1ita \u2014les dijo\u2014. Est\u00e1 protegida por el Poder del Bien, que es mucho m\u00e1s fuerte que el Poder del Mal. Lo \u00fanico que podernos hacer es llevarla al castillo de la Bruja Maligna y dejarla all\u00ed.<\/p>\n<p>Con gran suavidad, levantaron a Dorothy y se la llevaron volando velozmente hasta llegar al castillo, donde la posaron sobre el escal\u00f3n de entrada.<\/p>\n<p>\u2014Te hemos obedecido hasta donde nos fue posible hacerlo \u2014dijo el jefe a la Bruja\u2014. El Le\u00f1ador y el Espantap\u00e1jaros han sido eliminados, y el Le\u00f3n est\u00e1 atado en tu patio. No nos hemos atrevido a hacer da\u00f1o a la ni\u00f1a ni al perrito que lleva en sus brazos. Ha cesado el poder que ten\u00edas sobre nosotros y no volver\u00e1s a vernos.<\/p>\n<p>Acto\u00a0 seguido,\u00a0 sin\u00a0 dejar\u00a0 de\u00a0 re\u00edr\u00a0 y\u00a0 chacharear,\u00a0 los\u00a0 monos\u00a0 levantaron\u00a0 vuelo\u00a0 y\u00a0 se perdieron de vista en contados segundos.<\/p>\n<p>La Bruja Maligna se sinti\u00f3 tan sorprendida como preocupada al ver la marca en la frente de Dorothy, pues sab\u00eda muy bien que ni los Monos Alados ni ella misma podr\u00edan da\u00f1ar en absoluto a la ni\u00f1a. Observ\u00f3 los pies de su prisionera, y al ver los zapatos de plata empez\u00f3 a temblar de miedo, porque conoc\u00eda perfectamente el m\u00e1gico poder que ten\u00edan. Al principio se sinti\u00f3 tentada de huir de Dorothy, mas al mirar los ojos de \u00e9sta vio reflejado en ellos la sencillez de su alma, comprendiendo que la peque\u00f1a desconoc\u00eda el poder de aquel calzado m\u00e1gico. De modo que ri\u00f3 para sus adentros y pens\u00f3: &#8220;Todav\u00eda puedo hacerla mi esclava, porque no sabe c\u00f3mo usar su poder&#8221;.<\/p>\n<p>En voz alta dijo a Dorothy con gran brusquedad:<\/p>\n<p>\u2014Ven conmigo y no dejes de hacer lo que te mande.\u00a0 Si no obedeces, terminar\u00e9 contigo como termin\u00e9 con el Le\u00f1ador y el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a la sigui\u00f3 por muchas de las hermosas salas del castillo hasta llegar a la cocina, donde la Bruja le orden\u00f3 lavar las cacerolas y platos, limpiar el piso y mantener el fuego encendido.<\/p>\n<p>Dorothy se puso a trabajar con toda humildad, dispuesta a cumplir en todo lo posible, porque se alegraba de que la Bruja Maligna hubiera decidido no matarla.<\/p>\n<p>Mientras la peque\u00f1a estaba ocupada en su trabajo, a la Bruja se le ocurri\u00f3 ir al patio y poner los arneses al Le\u00f3n cobarde. Estaba segura de que la divertir\u00eda mucho hacerle tirar de su carruaje cuando saliera a pasear. Mas al abrir la puerta oy\u00f3 tal rugido y vio al Le\u00f3n saltar hacia ella con tal fiereza que tuvo miedo y volvi\u00f3 a salir corriendo, sin olvidarse de cerrar de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014Si no puedo ponerte los arneses, al menos podr\u00e9 matarte de hambre \u2014le dijo al Le\u00f3n por entre los barrotes de la cerca\u2014.\u00a0 No te dar\u00e9 nada de comer hasta que te haya domesticado.<\/p>\n<p>Y de ah\u00ed en adelante no le llev\u00f3 alimentos al felino prisionero, pero cada d\u00eda que iba a preguntarle si estaba dispuesto a dejarse poner los arneses, el Le\u00f3n respond\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014No. Si entras en este patio te morder\u00e9.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de que el Le\u00f3n no tuviera que obedecer a la Bruja era que todas las noches, mientras la malvada mujer estaba dormida, Dorothy le llevaba alimentos de la alacena. Despu\u00e9s de comer, la fiera se tend\u00eda en su lecho de pajas, y Dorothy se acostaba a su lado, y conversaban de sus penurias al tiempo que intentaban idear alg\u00fan plan para escapar. Mas no pod\u00edan hallar el medio de salir del castillo, porque las puertas estaban guardadas por los Winkies y estos hombrecillos le tem\u00edan demasiado a la Bruja como para desobedecerla.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a trabajaba mucho durante el d\u00eda, y a menudo la amenazaba la Bruja con golpearla con el viejo paraguas que llevaba siempre en la mano; pero en realidad no se atrev\u00eda a castigarla debido a la marca que ten\u00eda Dorothy en la frente. La peque\u00f1a ignoraba esto y tem\u00eda por s\u00ed misma y por Toto. En una oportunidad la Bruja golpe\u00f3 a Toto con el paraguas y el valeroso perrito se defendi\u00f3 mordi\u00e9ndola en la pierna. Claro que la malvada mujer no sangr\u00f3 por la herida; pues era tan mala que la sangre se le hab\u00eda secado hac\u00eda muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La vida de Dorothy se fue tornando muy triste a medida que comprend\u00eda lo dif\u00edcil que le ser\u00eda regresar al lado de su t\u00eda Em.<\/p>\n<p>A veces lloraba durante horas enteras, con Toto tendido a sus pies y mir\u00e1ndola fijamente mientras gem\u00eda apenado para demostrar lo mucho que sufr\u00eda por su amita. Al perrito no le importaba realmente si nunca volv\u00edan a Kansas o al Pa\u00eds de Oz siempre que Dorothy estuviera con \u00e9l, pero se daba cuenta de que la ni\u00f1a sent\u00edase desdichada, lo cual lo apenaba much\u00edsimo.<\/p>\n<p>Ahora bien, la Bruja Maligna anhelaba profundamente ser la due\u00f1a de los zapatos de plata que calzaba siempre la ni\u00f1a. Sus abejas, sus cuervos y sus lobos yac\u00edan muertos, y ya hab\u00eda agotado todo el poder del Gorro de Oro. Si pod\u00eda apoderarse de los zapatos de plata \u00e9stos le dar\u00edan m\u00e1s poder que todo lo otro que hab\u00eda perdido. En todo momento vigilaba atentamente a Dorothy para ver si alguna vez se quitaba los zapatos y rob\u00e1rselos entonces. Mas la ni\u00f1a estaba tan orgullosa de su bonito calzado que se lo quitaba s\u00f3lo de noche y cuando iba a tomar su ba\u00f1o. La Bruja le ten\u00eda demasiado miedo a la oscuridad para atreverse a entrar de noche en el cuarto de Dorothy a robar los zapatos, y su temor al agua era mayor que su miedo a la oscuridad, de modo que jam\u00e1s se acercaba cuando la ni\u00f1a se estaba ba\u00f1ando. La verdad es que la vieja Bruja nunca tocaba el agua ni dejaba que el agua la tocara a ella.<\/p>\n<p>Pero la malvada mujer era muy astuta, y al fin ide\u00f3 una treta para obtener lo que ansiaba. Coloc\u00f3 un trozo de hierro en medio del piso de la cocina y luego, por medio de sus artes m\u00e1gicas, hizo el hierro invisible para los ojos humanos. Y ocurri\u00f3 que cuando Dorothy cruz\u00f3 la cocina, tropez\u00f3 con el hierro invisible y cay\u00f3 de bruces. No se hizo mucho da\u00f1o, pero en la ca\u00edda se le sali\u00f3 uno de los zapatos de plata, y antes de que pudiera recuperarlo, la Bruja logr\u00f3 tomarlo y ponerlo en su huesudo pie.<\/p>\n<p>La mujer se sinti\u00f3 muy complacida por el \u00e9xito de su treta, pues mientras tuviera uno de los zapatos era due\u00f1a de la mitad de su poder y Dorothy nada podr\u00eda hacer contra ella, aunque hubiera sabido c\u00f3mo da\u00f1arla.<\/p>\n<p>Al ver que hab\u00eda perdido uno de sus bonitos zapatos, la ni\u00f1a se encoleriz\u00f3 mucho y dijo a la Bruja: \u2014\u00a1Devu\u00e9lveme mi zapato!<\/p>\n<p>\u2014Nada de eso \u2014fue la respuesta\u2014. Ahora es m\u00edo y no tuyo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eres una malvada! \u2014exclam\u00f3 Dorothy\u2014. No tienes derecho a robarme el zapato.<\/p>\n<p>\u2014Lo retendr\u00e9 de todas maneras \u2014repuso la Bruja, ri\u00e9ndose de ella\u2014. Y alg\u00fan d\u00eda te quitar\u00e9 tambi\u00e9n el otro.<\/p>\n<p>Esto enfad\u00f3 tanto a Dorothy que, tomando el cubo lleno de agua que ten\u00eda cerca, arroj\u00f3 su contenido sobre la Bruja, moj\u00e1ndola de pies a cabeza.<\/p>\n<p>Al instante lanz\u00f3 la mujer un agudo grito de terror, y luego, mientras Dorothy la miraba asombrada, empez\u00f3 a encogerse.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mira lo que has hecho! \u2014Chillaba\u2014. En un momento me derretir\u00e9 toda.<\/p>\n<p>\u2014Lo lamento de veras \u2014murmur\u00f3 Dorothy, muy asustada al ver que la Bruja se estaba derritiendo realmente ante sus ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo sab\u00edas que el agua ser\u00eda mi fin? \u2014pregunt\u00f3 la Bruja en tono lastimero.<\/p>\n<p>\u2014Claro que no. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda saberlo?<\/p>\n<p>\u2014Bueno, en pocos minutos dejar\u00e9 de existir y t\u00fa tendr\u00e1s el castillo para ti. He sido muy mala, pero jam\u00e1s cre\u00ed que una ni\u00f1ita como t\u00fa ser\u00eda capaz \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de \u00a0\u00a0\u00a0 derretirme y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 terminar con mis maldades. Ten cuidado&#8230; \u00a1aqu\u00ed me voy!<\/p>\n<p>As\u00ed diciendo, cay\u00f3 formando un mont\u00f3n de cenizas oscuras que poco a poco empez\u00f3 a extenderse sobre las tablas del piso. Al ver que realmente no quedaba nada de ella, Dorothy llen\u00f3 otro cubo de agua y lo arroj\u00f3 sobre las cenizas, las que barri\u00f3 luego hacia afuera.\u00a0 Hecho esto, recogi\u00f3 el zapato de plata, que era todo lo que quedaba de la vieja, lo limpi\u00f3 y sec\u00f3 bien y volvi\u00f3 a pon\u00e9rselo. Despu\u00e9s, al comprender que estaba en libertad de hacer lo que deseara, sali\u00f3 corriendo al patio para contar al Le\u00f3n que la Maligna Bruja de Occidente hab\u00eda llegado a su fin y que ya no eran prisioneros en una tierra extra\u00f1a.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168965\"><\/a>CAP\u00cdTULO 13 El rescate<\/h1>\n<p>El Le\u00f3n cobarde se sinti\u00f3 muy complacido al saber que la Bruja Maligna se hab\u00eda derretido al entrar en contacto con el agua, y Dorothy abri\u00f3 en seguida la puerta y lo dej\u00f3 libre. Juntos marcharon hacia el castillo, donde lo primero que hizo la ni\u00f1a fue reunir a todos los Winkies y anunciarles que ya no eran esclavos.<\/p>\n<p>Fue inmensa la alegr\u00eda de los liberados, pues la Bruja Maligna los hab\u00eda obligado a trabajar duramente durante much\u00edsimos a\u00f1os, trat\u00e1ndolos siempre con extrema crueldad. Ese d\u00eda lo declararon feriado para entonces y el futuro, y siempre lo dedicaron a bailar y divertirse.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah! \u2014suspir\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. Ser\u00eda feliz si estuvieran con nosotros el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo crees que podr\u00edamos rescatarlos?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Podemos intentarlo \u2014repuso el felino.<\/p>\n<p>Llamaron entonces \u00a0\u00a0\u00a0 a \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 los \u00a0\u00a0\u00a0 Winkies \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 les preguntaron si los ayudar\u00edan a rescatar a sus amigos, a lo cual respondieron todos que con mucho \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 gusto \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 har\u00edan \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 cualquier \u00a0\u00a0 cosa \u00a0 por<\/p>\n<p>Dorothy, a que era su salvadora. La ni\u00f1a eligi\u00f3 a un grupo de Winkies que parec\u00edan m\u00e1s inteligentes que los otros y partieron en seguida.\u00a0 Viajaron\u00a0 todo\u00a0 ese\u00a0 d\u00eda\u00a0 y\u00a0 parte\u00a0 del siguiente\u00a0 hasta\u00a0 llegar\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 llanura\u00a0 rocosa\u00a0 donde\u00a0 yac\u00eda\u00a0 el\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le\u00f1ador\u00a0 \u00a0\u00a0 completamente abollado y retorcido. Su hacha se hallaba cerca, pero la hoja hab\u00edase oxidado y el mango estaba roto.<\/p>\n<p>Los Winkies lo levantaron con gran cuidado y lo llevaron de regreso al castillo, mientras que Dorothy derramaba algunas l\u00e1grimas por su amigo y el Le\u00f3n se mostraba profundamente afligido.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al castillo la ni\u00f1a pregunt\u00f3 a los Winkies: \u2014\u00bfHay hojalateros entre ustedes?<\/p>\n<p>\u2014Claro \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que \u00a0 s\u00ed, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 bastante \u00a0\u00a0\u00a0 h\u00e1biles \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014le contestaron.<\/p>\n<p>\u2014Entonces vayan a buscarlos \u2014orden\u00f3 ella. Y cuando llegaron los hojalateros con todas sus herramientas, les pregunt\u00f3\u2014: \u00bfPueden arreglar esas abolladuras del Le\u00f1ador, darle nuevamente su forma y soldar las partes que tiene rotas?<\/p>\n<p>Los hojalateros examinaron a la v\u00edctima con gran atenci\u00f3n y respondieron que cre\u00edan poder arreglarlo para que quedara tan bueno como nuevo. Acto seguido se pusieron a trabajar en uno de los grandes salones del castillo y no<\/p>\n<p>cesaron\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 hacerlo\u00a0\u00a0 durante\u00a0\u00a0 cuatro\u00a0\u00a0 d\u00edas\u00a0\u00a0 con\u00a0\u00a0 sus noches, martillando,\u00a0\u00a0 torciendo, moldeando, soldando y puliendo el cuerpo, los miembros y la cabeza del Le\u00f1ador hasta que al fin le hubieron dado su antigua forma y sus coyunturas funcionaron como antes. Claro que le quedaron algunos remiendos, pero los obreros hicieron un buen trabajo, y como el paciente no era vanidoso, no le molestaron en absoluto aquellos remiendos.<\/p>\n<p>Qued\u00f3 listo y al fin fue al cuarto de Dorothy y le dio las gracias por haberlo rescatado, se sent\u00eda tan contento que llor\u00f3 de alegr\u00eda, y la ni\u00f1a tuvo que enjugarle cada una de las l\u00e1grimas con su delantal para que no se oxidara de nuevo. Al mismo tiempo lloraba ella tambi\u00e9n por la felicidad de ver de nuevo a su amigo, pero estas l\u00e1grimas no tuvo necesidad de enjugarlas. En cuanto al Le\u00f3n, se sec\u00f3 los ojos tan a menudo con la punta de la cola que se le humedeci\u00f3 por completo y tuvo que salir al patio y ponerla al sol hasta que se le hubo secado.<\/p>\n<p>\u2014Me sentir\u00eda feliz del todo si el Espantap\u00e1jaros estuviera de nuevo con nosotros \u2013dijo el Le\u00f1ador cuando Dorothy le relat\u00f3 todo lo sucedido. \u2014Debemos tratar de encontrarlo \u2014declar\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Acto seguido llam\u00f3 a los Winkies para que la ayudaran, y marcharon todo ese d\u00eda y parte del siguiente hasta llegar al \u00e1rbol en cuyas ramas hab\u00edan arrojado los Monos Alados la ropa del Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Era un \u00e1rbol muy alto y de tronco demasiado liso, de modo que nadie pod\u00eda treparlo, pero el Le\u00f1ador dijo en seguida:<\/p>\n<p>\u2014Lo echar\u00e9 abajo para que podamos recobrar las ropas.<\/p>\n<p>Ahora bien, mientras los hojalateros hab\u00edan estado remendando al Le\u00f1ador, uno de los Winkies, que era orfebre, hab\u00eda hecho un mango de oro puro para el hacha a fin de reemplazar al que estaba roto. Otros pulieron la hoja hasta eliminar todo el \u00f3xido, de manera que ahora reluc\u00eda como si fuera de plata.<\/p>\n<p>Sin perder tiempo, el Le\u00f1ador empez\u00f3 a golpear con su hacha, derribando en poco tiempo el \u00e1rbol, y de entre sus ramas cayeron las ropas del Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Dorothy las recogi\u00f3 e hizo que los Winkies las llevaran de regreso al castillo, donde las rellenaron con paja limpia&#8230; y he aqu\u00ed que apareci\u00f3 otra vez el Espantap\u00e1jaros, tan bueno como nuevo, y d\u00e1ndoles profusas gracias por haberlo salvado.<\/p>\n<p>Ahora que estaban todos reunidos, Dorothy y sus amigos pasaron unos d\u00edas maravillosos en el castillo, donde hab\u00eda todo lo necesario para que estuvieran c\u00f3modos.<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 el momento en que la ni\u00f1a volvi\u00f3 a pensar en su t\u00eda Em y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que volver a donde est\u00e1 Oz y pedirle que cumpla su promesa.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014asinti\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014. Al fin conseguir\u00e9 mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Y yo mi cerebro \u2014agreg\u00f3 alegremente el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Y yo valor \u2014dijo el Le\u00f3n en tono meditativo.<\/p>\n<p>\u2014Y yo regresar\u00e9 a Kansas \u2014exclam\u00f3 Dorothy, batiendo palmas\u2014. \u00a1Vamos ma\u00f1ana a la Ciudad Esmeralda!<\/p>\n<p>As\u00ed lo decidieron, y la ma\u00f1ana siguiente reunieron a los Winkies para despedirse. Todos lamentaron much\u00edsimo que se fueran, y tanto se hab\u00edan encari\u00f1ado con el Le\u00f1ador que le rogaron que se quedara con ellos para gobernar toda la tierra de Occidente. Al convencerse de que se iban realmente, regalaron a Toto y al Le\u00f3n un collar de oro para cada uno. A Dorothy le dieron un hermoso brazalete tachonado de brillantes. Al Espantap\u00e1jaros le obsequiaron un bast\u00f3n con pu\u00f1o de oro para que no tropezara al caminar, y al Le\u00f1ador le ofrecieron una aceitera de plata repujada, con adornos de oro y piedras preciosas.<\/p>\n<p>Cada uno de los viajeros respondi\u00f3 a estos regalos con un bonito discurso de agradecimiento, y estrecharon la mano de todos con tal entusiasmo que les dolieron los dedos.<\/p>\n<p>Dorothy abri\u00f3 la alacena de la Bruja a fin de llenar su cesta con provisiones para el viaje, y all\u00ed vio el Gorro de Oro. Se lo prob\u00f3 por curiosidad, descubriendo que le sentaba perfectamente bien. Ignoraba el poder del Gorro, pero vio que era bonito, y decidi\u00f3 llevarlo puesto y guardar su sombrero en la cesta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, cuando ya estuvieron preparados para el viaje, partieron hacia la Ciudad Esmeralda, mientras que los Winkies se desped\u00edan de ellos con grandes demostraciones de afecto.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168966\"><\/a>CAP\u00cdTULO 14 Los Monos Alados<\/h1>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Recordar\u00e1n los lectores que no hab\u00eda camino, ni siquiera un senderillo, entre el castillo de la Bruja Maligna y la Ciudad Esmeralda. Cuando los cuatro viajeros iban en busca de la Bruja, \u00e9sta los vio llegar y mand\u00f3 a los Monos Alados a capturarlos. As\u00ed, pues, resultaba mucho m\u00e1s dif\u00edcil hallar el rumbo entre los campos salpicados de flores de lo que lo era viajando por el aire. Claro, sab\u00edan que deb\u00edan marchar hacia el este, en direcci\u00f3n al sol naciente, y al partir lo hicieron de manera acertada. Pero al mediod\u00eda, cuando el sol brillaba directamente sobre sus cabezas, no pudieron saber d\u00f3nde estaba el este y d\u00f3nde el oeste, raz\u00f3n por la cual se extraviaron en aquellos campos. No obstante, siguieron marchando hasta que lleg\u00f3 la noche y sali\u00f3 la luna. Entonces se acostaron entre las perfumadas flores y durmieron profundamente hasta la ma\u00f1ana&#8230; todos ellos menos el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente amaneci\u00f3 nublado, pero partieron de todos modos, como si estuvieran seguros de su derrotero.<\/p>\n<p>\u2014Si \u00a0 caminamos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 lo \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 suficiente, \u00a0 alguna \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 vez llegaremos a alguna parte \u2014dijo Dorothy.<\/p>\n<p>Pero pasaron los d\u00edas sin que vieran ante ellos otra cosa que los campos cubiertos de flores. El Espantap\u00e1jaros empez\u00f3 a refunfu\u00f1ar.<\/p>\n<p>\u2014Es seguro que nos hemos extraviado \u2014dijo\u2014, y a menos que encontremos el rumbo a tiempo para llegar a la Ciudad Esmeralda, jam\u00e1s conseguir\u00e9 mi cerebro.<\/p>\n<p>\u2014Ni yo mi coraz\u00f3n \u2014declar\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014. Estoy impaciente por ver de nuevo a Oz, y la verdad es que este viaje se est\u00e1 haciendo muy largo.<\/p>\n<p>\u2014Por mi parte \u2014gimi\u00f3 el Le\u00f3n cobarde\u2014, no tengo valor para seguir caminando sin llegar a ninguna parte.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, Dorothy perdi\u00f3 el \u00e1nimo, se sent\u00f3 en la hierba y mir\u00f3 a sus compa\u00f1eros, los que tambi\u00e9n se sentaron a su alrededor. En cuanto a Toto, por primera vez en su vida estaba demasiado cansado para perseguir a una mariposa que pas\u00f3 roz\u00e1ndole la cabeza. El pobre perrito sac\u00f3 la lengua, se puso a jadear y miro a su amita como pregunt\u00e1ndole qu\u00e9 podr\u00edan hacer.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si llam\u00e1ramos a los ratones? \u2014dijo ella\u2014. Probablemente conozcan el camino que lleva a la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>\u2014Seguro que s\u00ed\u2014exclam\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. \u00bfC\u00f3mo no se nos ocurri\u00f3 antes?<\/p>\n<p>Dorothy hizo sonar el silbato que le hab\u00eda regalado la Reina de los Ratones, y en pocos minutos se oy\u00f3 el ruido de much\u00edsimas patitas, luego de lo cual vieron una multitud de ratones. Entre ellos estaba la Reina, quien pregunt\u00f3 con su vocecita aflautada:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEn qu\u00e9 podemos servirles, amigos m\u00edos?<\/p>\n<p>\u2014Nos hemos perdido \u2014le dijo Dorothy\u2014.<\/p>\n<p>\u00bfPuedes \u00a0\u00a0\u00a0 decirnos \u00a0\u00a0\u00a0 d\u00f3nde \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 est\u00e1 \u00a0 la \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ciudad Esmeralda?<\/p>\n<p>\u2014Claro que s\u00ed \u2014fue la respuesta\u2014. Pero est\u00e1 muy lejos; ustedes han viajado en direcci\u00f3n contraria todo el tiempo. \u2014Entonces la Reina observ\u00f3 el Gorro de Oro que ten\u00eda puesto Dorothy y agreg\u00f3\u2014: \u00bfPor qu\u00e9 no empleas la magia del Gorro y llamas a los Monos Alados? Ellos los llevar\u00e1n a la Ciudad de Oz en menos de una hora.<\/p>\n<p>\u2014Ignoraba que el Gorro fuera m\u00e1gico\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014contest\u00f3 Dorothy, muy sorprendida\u2014. \u00bfC\u00f3mo es esa magia?<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 escrita dentro del Gorro de Oro \u2014le inform\u00f3 la Reina\u2014. Pero si vas a llamar a los Monos Alados tendremos que huir, pues son muy traviesos y les divierte molestarnos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo me har\u00e1n da\u00f1o a m\u00ed? \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a en tono preocupado.<\/p>\n<p>\u2014No. Deben obedecer a quien tiene puesto el Gorro. \u00a1Adi\u00f3s! As\u00ed diciendo, sali\u00f3 a escape, seguida por todos sus vasallos.<\/p>\n<p>Al mirar el interior del Gorro, Dorothy vio algunas palabras escritas en el forro. Como\u00a0 supuso\u00a0 que\u00a0 ser\u00edan\u00a0 la\u00a0 f\u00f3rmula\u00a0 m\u00e1gica,\u00a0 las\u00a0 ley\u00f3\u00a0 con\u00a0 gran\u00a0 atenci\u00f3n\u00a0 y\u00a0 volvi\u00f3\u00a0 a pon\u00e9rselo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Epe, pepe, kake! \u2014dijo, parada sobre su pie izquierdo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 dijiste? \u2014pregunt\u00f3 el Espantap\u00e1jaros, quien ignoraba lo que la ni\u00f1a estaba haciendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jilo, jolo, jalo! \u2014continu\u00f3 Dorothy, parada ahora sobre su pie derecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya! \u2014exclam\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Zizi, zuzi, zik! \u2014agreg\u00f3 Dorothy, quien se hallaba al fin sobre sus dos pies.<\/p>\n<p>Con esto termin\u00f3 la f\u00f3rmula m\u00e1gica y en seguida oyeron un gran batir de alas al aparecer sobre ellos los Monos Alados.<\/p>\n<p>El Rey se inclin\u00f3 profundamente ante la ni\u00f1a y le dijo: \u2014\u00bfQu\u00e9 nos ordenas?<\/p>\n<p>\u2014Deseamos ir a la Ciudad Esmeralda y nos hemos extraviado \u2014replic\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Los llevaremos nosotros \u2014manifest\u00f3 el Rey.<\/p>\n<p>No hab\u00eda acabado de hablar cuando ya dos de los monos tomaron a Dorothy en sus brazos y se alejaron volando con ella.\u00a0 Otros se apoderaron del Espantap\u00e1jaros, del Le\u00f1ador y del Le\u00f3n, y uno m\u00e1s peque\u00f1o tom\u00f3 a Toto y vol\u00f3 tras los otros, aunque el perro se esforzaba por morderlo.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador se asustaron un poco al principio, porque recordaban lo mal que los hab\u00edan tratado antes los Monos Alados; pero luego vieron que no pensaban hacerles da\u00f1o, de modo que se tranquilizaron y empezaron a gozar del viaje y de la magn\u00edfica vista que se presentaba ante sus ojos asombrados.<\/p>\n<p>Dorothy se encontr\u00f3 viajando c\u00f3modamente entre dos de los Monos m\u00e1s grandes, uno de ellos el mism\u00edsimo Rey.\u00a0 Ambos hab\u00edan formado una sillita con los dedos entrelazados y la llevaban con gran suavidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 tienen que obedecer a la magia del Gorro de Oro? \u2014pregunt\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014Es largo de contar \u2014contest\u00f3 el Rey, soltando una risita\u2014. Pero como el viaje tambi\u00e9n ser\u00e1 largo, ocupar\u00e9 el tiempo en relatarte la historia si as\u00ed lo deseas.<\/p>\n<p>\u2014La escuchar\u00e9 con mucho gusto.<\/p>\n<p>\u2014En otra \u00e9poca \u00e9ramos un pueblo libre\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014comenz\u00f3 el Rey\u2014. Viv\u00edamos felices en el bosque, saltando de rama en rama, comiendo nueces y frutas y haciendo lo que nos ven\u00eda en gana sin tener que obedecer a ning\u00fan amo. Quiz\u00e1s algunos de nosotros \u00e9ramos un poco traviesos y baj\u00e1bamos para tirar de la cola a los animales sin alas, o persegu\u00edamos a los p\u00e1jaros y arroj\u00e1bamos nueces a las personas que caminaban por el bosque. Pero viv\u00edamos felices y contentos, y goz\u00e1bamos de cada minuto de nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Esto ocurri\u00f3 hace much\u00edsimos a\u00f1os, mucho antes de que Oz llegara por entre las nubes para gobernar esta tierra.<\/p>\n<p>En aquel entonces viv\u00eda en el Norte una hermosa princesa que era tambi\u00e9n poderosa hechicera, pero usaba su magia para ayudar a la gente y jam\u00e1s hizo da\u00f1o a nadie que fuera bueno. Se llamaba Gayelette y viv\u00eda en un hermoso palacio construido con grandes bloques de rub\u00ed. Todos la amaban, pero su mayor pena era que no pod\u00eda hallar a nadie a quien amar a su vez, ya que todos los hombres eran demasiado est\u00fapidos y feos para casarse con una mujer tan hermosa y sabia. Empero, al fin hall\u00f3 a un joven muy apuesto y mucho m\u00e1s sabio que otros de su edad. Gayelette decidi\u00f3 que cuando se hiciera hombre lo convertir\u00eda en su esposo, de modo que lo llev\u00f3 a su palacio de rub\u00ed y emple\u00f3 todos sus poderes\u00a0 m\u00e1gicos\u00a0 para\u00a0 hacerlo\u00a0 tan\u00a0 gallardo,\u00a0 bueno\u00a0 y\u00a0 amable\u00a0 como\u00a0 pudiera\u00a0 desearlo cualquier mujer. Cuando lleg\u00f3 a la madurez, Quelala, como se llamaba el joven, hab\u00eda llegado a ser el hombre m\u00e1s sabio de toda la tierra, mientras que su belleza era tan grande que Gayelette lo amaba con locura, por lo cual se apresur\u00f3 a prepararlo todo para la boda. Mi abuelo era por aquel entonces el Rey de los Monos Alados que viv\u00edan en el bosque pr\u00f3ximo al palacio de Gayelette, y al viejo le gustaban m\u00e1s las bromas que darse un buen banquete. Un d\u00eda, poco antes de la boda, mi abuelo estaba volando con su banda cuando vio a Quelala caminando por la orilla del r\u00edo. El mozo vest\u00eda un lujoso traje de seda rosada y terciopelo p\u00farpura, y a mi abuelo se le ocurri\u00f3 ver c\u00f3mo reaccionaba a sus bromas, as\u00ed que baj\u00f3 con su banda, se apoder\u00f3 de Quelala, lo llev\u00f3 consigo hasta el centro del r\u00edo y all\u00ed lo dej\u00f3 caer al agua.<\/p>\n<p>\u2014Nada un poco, amigo \u2014le grit\u00f3 mi abuelo\u2014, y f\u00edjate si el agua te ha manchado las ropas.<\/p>\n<p>Quelala era demasiado prudente como para no nadar, y en nada le hab\u00eda afectado su buena fortuna. Se ech\u00f3 a re\u00edr al sacar la cabeza a la superficie y fue nadando hasta la costa. Pero cuando Gayelette fue corriendo hacia \u00e9l, vio que el agua le hab\u00eda arruinado sus lujosos ropajes.<\/p>\n<p>La princesa se puso furiosa, y, por cierto, no ignoraba qui\u00e9n era el culpable, de modo que hizo presentarse ante ella a todos los Monos Alados y dijo al principio que se les deber\u00edan atar las alas y arrojarlos al r\u00edo, tal como ellos lo hab\u00edan hecho con Quelala. Pero mi abuelo rog\u00f3 con gran humildad que los perdonara, pues sab\u00eda que los Monos se ahogar\u00edan en el r\u00edo con las alas atadas. Por su parte, Quelala intercedi\u00f3 en favor de ellos, de modo que Gayelette les perdon\u00f3 al fin, con la condici\u00f3n de que los Monos Alados deber\u00edan de all\u00ed en adelante obedecer por tres veces al poseedor del Gorro de Oro. Este Gorro se hab\u00eda confeccionado como regalo de bodas para Quelala, y se comentaba que hab\u00eda costado a la princesa un equivalente a la mitad de su reino. Claro que mi abuelo y todos sus s\u00fabditos accedieron sin vacilar, y es as\u00ed como ocurre que somos tres veces esclavos del poseedor del Gorro de Oro, sea \u00e9ste quien fuere.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 fue de ellos?\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 Dorothy, que le hab\u00eda escuchado con profundo inter\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Como Quelala fue el primer due\u00f1o del Gorro de Oro \u2014contest\u00f3 el Mono\u2014, tambi\u00e9n fue el primero en imponernos sus deseos. Debido a que su esposa no pod\u00eda soportarnos cerca, despu\u00e9s que se hubieron casado, \u00e9l nos llam\u00f3 al bosque y nos orden\u00f3 que nos mantuvi\u00e9ramos siempre alejados de Gayelette, cosa que nos alegramos mucho de hacer, pues todos le tem\u00edamos.<\/p>\n<p>Esto fue todo lo que tuvimos que hacer hasta que el Gorro de Oro cay\u00f3 en manos de la Maligna Bruja de Occidente, quien nos oblig\u00f3 a esclavizar a los Winkies y despu\u00e9s a arrojar al mism\u00edsimo Oz de la tierra de Occidente. Ahora el Gorro es tuyo, y por tres veces tienes el derecho de imponernos tu voluntad.<\/p>\n<p>Al terminar el Mono su relato, Dorothy mir\u00f3 hacia abajo y vio los relucientes muros verdosos de la Ciudad Esmeralda. Aunque se maravill\u00f3 por lo veloz del viaje, le alegr\u00f3 tambi\u00e9n que \u00e9ste hubiera finalizado. Los extra\u00f1os simios bajaron suavemente a los viajeros frente a la puerta de la ciudad, el Rey se inclin\u00f3 ante Dorothy y luego se alej\u00f3 volando a toda velocidad, seguido por todo su grupo.<\/p>\n<p>\u2014Ha sido un magn\u00edfico paseo \u2014coment\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, y una forma muy r\u00e1pida de salir de apuros \u2014dijo el Le\u00f3n\u2014. Fue una suerte que te llevaras contigo ese Gorro maravilloso.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168967\"><\/a>CAP\u00cdTULO 15 La identidad de Oz el Terrible<\/h1>\n<p>Los cuatro viajeros avanzaron hacia la puerta de la Ciudad Esmeralda e hicieron sonar la campanilla.\u00a0 Luego de un momento les abri\u00f3 el mismo guardi\u00e1n de la vez anterior.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00f3mo! \u2014exclam\u00f3 sorprendido\u2014. \u00bfEst\u00e1n de regreso?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAcaso \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 no \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 nos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ves? \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Pero es que cre\u00ed que hab\u00edan ido a visitar a la Maligna Bruja de Occidente.<\/p>\n<p>\u2014Y la visitamos \u2014afirm\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ella les dej\u00f3 libres de nuevo? \u2014se maravill\u00f3 el guardi\u00e1n.<\/p>\n<p>\u2014No pudo evitarlo, pues se derriti\u00f3 \u2014explic\u00f3 el hombre de paja.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSe derriti\u00f3? \u00a1Vaya, qu\u00e9 buena noticia! \u00bfY qui\u00e9n consigui\u00f3 hacer tal cosa?<\/p>\n<p>\u2014Fue Dorothy \u2014dijo el Le\u00f3n en tono grave.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios m\u00edo! \u2014exclam\u00f3 el guardi\u00e1n, haciendo una profunda reverencia a la ni\u00f1a. Despu\u00e9s los condujo a su sala de recepci\u00f3n, les puso los anteojos verdes, tal como lo hab\u00eda hecho la vez anterior, y luego los hizo pasar a la Ciudad Esmeralda. Cuando la gente se enter\u00f3 por \u00e9l de que Dorothy hab\u00eda derretido a la Maligna Bruja de Occidente, todos se api\u00f1aron alrededor de los viajeros y los siguieron en su camino hacia el Palacio de Oz.<\/p>\n<p>El soldado de la barba verde segu\u00eda de guardia ante la puerta, y \u00e9l fue quien los hizo pasar en seguida. De nuevo les sali\u00f3 al encuentro la bonita joven verde, quien los condujo a sus respectivos dormitorios a fin de que descansaran hasta que el Gran Oz estuviera dispuesto a recibirlos.<\/p>\n<p>El soldado hizo avisar directamente a Oz que Dorothy y los otros viajeros estaban de regreso\u00a0 luego\u00a0 de\u00a0 haber\u00a0 eliminado\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 Bruja\u00a0 Maligna,\u00a0 pero\u00a0 Oz\u00a0 no\u00a0 envi\u00f3\u00a0 ninguna respuesta. Los cuatro amigos creyeron que el Gran Mago los har\u00eda llamar en seguida, mas no fue as\u00ed, y no tuvieron noticias de \u00e9l durante varios d\u00edas. La espera se les hizo pesada y turbadora, hasta el punto de encolerizarlos el hecho de que Oz los tratara tan mal despu\u00e9s de haberles mandado a sufrir tantas penurias. Al fin el Espantap\u00e1jaros pidi\u00f3 a la joven verde que llevara otro mensaje a Oz, dici\u00e9ndole que, si no los recib\u00eda inmediatamente, llamar\u00edan a los Monos Alados para que los ayudara y descubrieran si el Mago cumpl\u00eda sus promesas o no. Cuando Oz recibi\u00f3 este mensaje, se asust\u00f3 tanto que avis\u00f3 que se presentaran en el Sal\u00f3n del Trono la ma\u00f1ana siguiente, a las nueve y cuatro minutos. Ya una vez se hab\u00eda enfrentado a los Monos Alados en la tierra de Occidente y no deseaba verlos de nuevo.<\/p>\n<p>Los cuatro viajeros pasaron una noche de insomnio, pensando cada uno en el don que Oz hab\u00eda prometido hacerles. Dorothy se durmi\u00f3 s\u00f3lo por un rato, y so\u00f1\u00f3 entonces que estaba en Kansas donde su t\u00eda Em le dec\u00eda lo mucho que le agradaba tenerla de regreso en su hogar.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente, a las nueve en punto, el soldado de la barba verde fue a buscarlos, y cuatro minutos m\u00e1s tarde se hallaban todos en el Sal\u00f3n del Trono.<\/p>\n<p>Naturalmente, cada uno de ellos esperaba ver al Mago adoptar la forma de la vez anterior, y todos se sorprendieron much\u00edsimo al mirar a su alrededor y no ver a nadie en la gran estancia. Permanecieron cerca de la puerta y muy juntos uno de otro, pues el silencio era m\u00e1s inquietante que cualquiera de las formas en que se presentara Oz anteriormente.<\/p>\n<p>Al fin oyeron una voz solemne que parec\u00eda proceder de un sitio cercano al punto superior de la b\u00f3veda.<\/p>\n<p>\u2014Soy Oz el Grande y Terrible. \u00bfPor qu\u00e9 me buscan?<\/p>\n<p>De nuevo miraron hacia todos los rincones del sal\u00f3n, y luego, al no ver a nadie, Dorothy pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014En todas partes \u2014respondi\u00f3 la voz\u2014, pero soy invisible para los ojos de los mortales comunes. Ahora ir\u00e9 a sentarme en mi trono para que puedan conversar conmigo.<\/p>\n<p>En efecto, la voz pareci\u00f3 llegar ahora desde el trono, de modo que todos marcharon hacia all\u00ed y se pararon formando fila ante el gran sill\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014He venido a pedirte que cumplas tu promesa, Gran Oz \u2014dijo Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 promesa? \u2014pregunt\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014Dijiste que me enviar\u00edas de regreso a Kansas cuando estuviera muerta la Bruja Maligna.<\/p>\n<p>\u2014Y a m\u00ed me prometiste un cerebro \u2014intervino el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Y a m\u00ed un coraz\u00f3n \u2014dijo el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Y a m\u00ed valor \u2014terci\u00f3 el Le\u00f3n cobarde.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras ha muerto la Bruja Maligna? \u2014<\/p>\n<p>inquiri\u00f3 la voz, y a Dorothy le pareci\u00f3 que el tono era un poco tembloroso.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014repuso\u2014. La derret\u00ed con un cubo de agua.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cielos, qu\u00e9 s\u00fabito! \u2014dijo la voz\u2014. Bien, ven a verme ma\u00f1ana, pues necesito tiempo para pensarlo.<\/p>\n<p>\u2014Ya has tenido tiempo de sobra \u2014declar\u00f3 en tono airado el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014No \u00a0\u00a0\u00a0 queremos \u00a0\u00a0\u00a0 esperar \u00a0\u00a0\u00a0 m\u00e1s \u00a0\u00a0\u00a0 \u2014dijo \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Debes \u00a0\u00a0 cumplir \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 tus \u00a0\u00a0\u00a0 promesas! \u2014exclam\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>Al Le\u00f3n le pareci\u00f3 que no estar\u00eda mal dar un susto al Mago, de modo que dej\u00f3 escapar un tremendo rugido, tan feroz y espantoso que Toto salt\u00f3 alarmado y fue a dar contra el biombo que hab\u00eda en el rinc\u00f3n, haci\u00e9ndolo caer. Al o\u00edr el estr\u00e9pito, los amigos miraron hacia all\u00ed y en seguida se sintieron profundamente asombrados al ver, en el sitio que hasta entonces ocultaba el biombo, a un viejecillo calvo y de arrugado rostro que parec\u00eda tan sorprendido como ellos. Levantando su hacha, el Le\u00f1ador corri\u00f3 hacia \u00e9l, grit\u00e1ndole:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014Soy Oz, el Grande y Terrible \u2014contest\u00f3 el hombrecillo con voz temblona\u2014. Pero no me mates, por favor, y har\u00e9 lo que me pidan.<\/p>\n<p>Nuestros amigos lo miraron sin saber qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>\u2014Cre\u00ed que Oz era una gran cabeza \u2014dijo Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Y yo pens\u00e9 que era una hermosa dama\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014manifest\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Y yo lo vi como una bestia terrible \u2014dijo el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Y a m\u00ed me pareci\u00f3 que era una bola de fuego\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014exclam\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014No, todos estaban equivocados \u2014manifest\u00f3 con humildad el hombrecillo\u2014. Los estuve enga\u00f1ando.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEnga\u00f1ando? \u2014exclam\u00f3 Dorothy\u2014. \u00bfAcaso no eres un Gran Mago?<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s bajo, querida \u2014pidi\u00f3 \u00e9l\u2014. Si hablas tan alto te oir\u00e1n, y eso me arruinar\u00eda. Todos suponen que soy un Gran Mago.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY no lo eres? \u2014pregunt\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014En absoluto, queridita. No soy m\u00e1s que un hombre com\u00fan.<\/p>\n<p>\u2014Eres m\u00e1s que eso \u2014declar\u00f3 el Espantap\u00e1jaros en tono quejoso\u2014. Eres un farsante.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Exacto! \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014reconoci\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hombrecillo, restreg\u00e1ndose las manos como si aquello le complaciera\u2014. Soy un farsante.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero esto es terrible! \u2014intervino el Le\u00f1ador\u2014. \u00bfC\u00f3mo voy a conseguir mi coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY yo mi valor? \u2014dijo el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY yo mi cerebro?\u00a0 \u2014gimi\u00f3 el Espantap\u00e1jaros, enjug\u00e1ndose las l\u00e1grimas con la manga.<\/p>\n<p>\u2014Queridos amigos, les ruego que no hablen de esas cosas sin importancia \u2014pidi\u00f3 Oz\u2014 Piensen en m\u00ed y en el terrible aprieto en que me encuentro ahora que me han descubierto. \u2014\u00bfNadie m\u00e1s sabe que eres un farsante?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Nadie lo sabe, excepto ustedes cuatro&#8230; y yo \u2014respondi\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oz\u2014. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 He \u00a0\u00a0\u00a0 enga\u00f1ado \u00a0 a \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 todos durante tanto tiempo que cre\u00ed que jam\u00e1s me descubrir\u00edan. Fue un error muy grave eso de haberles permitido entrar en el Sal\u00f3n del Trono. Por lo general no suelo ver siquiera a mis vasallos, y por eso creen que soy algo terrible.<\/p>\n<p>\u2014Pero, no lo entiendo \u2014objet\u00f3 Dorothy\u2014. \u00bfC\u00f3mo fue que te apareciste como una gran cabeza?<\/p>\n<p>\u2014Fue una de mis tretas. Hagan el favor de venir por aqu\u00ed y se lo explicar\u00e9.<\/p>\n<p>Los condujo a una habitaci\u00f3n peque\u00f1a en la parte trasera del Sal\u00f3n del Trono. Una vez all\u00ed, se\u00f1al\u00f3 hacia un rinc\u00f3n donde descansaba una gran cabeza fabricada con cart\u00f3n y con la cara muy bien pintada.<\/p>\n<p>\u2014La colgu\u00e9 del techo con un alambre \u2014explic\u00f3 Oz\u2014. Me qued\u00e9 detr\u00e1s del biombo y manipul\u00e9 un piol\u00edn para hacer mover los ojos y abrir la boca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero y la voz?<\/p>\n<p>\u2014Es que soy ventr\u00edlocuo \u2014explic\u00f3 el hombrecillo\u2014.\u00a0 Puedo dirigir mi voz hacia cualquier sitio y por eso te pareci\u00f3 que proven\u00eda de la cabeza. Aqu\u00ed est\u00e1n las otras cosas que us\u00e9 para enga\u00f1arlos.<\/p>\n<p>As\u00ed diciendo, mostr\u00f3 al Espantap\u00e1jaros el vestido y la m\u00e1scara que hab\u00eda usado cuando se present\u00f3 como la hermosa dama, y el Le\u00f1ador vio que la bestia terrible no era m\u00e1s que un mont\u00f3n de pieles unidas entre s\u00ed y mantenidas separadas interiormente por medio de tablillas a fin de darles forma. En cuanto a la bola de fuego, el falso Mago la hab\u00eda colgado del techo, y en realidad era una gran bola de algod\u00f3n que ard\u00eda con fiereza al encenderse el combustible de que estaba empapada.<\/p>\n<p>\u2014Francamente, deber\u00edas estar\u00a0\u00a0 avergonzado de ser tan farsante\u00a0 \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Se sentaron todos y le escucharon mientras les contaba el siguiente relato:<\/p>\n<p>\u2014Nac\u00ed en Omaha&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya, Omaha no est\u00e1 muy lejos de Kansas! \u2014 exclam\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014No, pero est\u00e1 m\u00e1s lejos de aqu\u00ed \u2014manifest\u00f3 \u00e9l, meneando la cabeza con gran pesar\u2014. Cuando crec\u00ed me hice ventr\u00edlocuo y me ense\u00f1\u00f3 muy bien un gran maestro. Por eso puedo imitar el grito de cualquier ser de la naturaleza. \u2014Maull\u00f3 como un gato y Toto levant\u00f3 las orejas al tiempo que miraba por todas partes, muy intrigado. Luego continu\u00f3 Oz\u2014: Al cabo de un tiempo me cans\u00e9 de eso y me hice aeronauta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso qu\u00e9 es? \u2014quiso saber Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Se llama as\u00ed a los que vuelan en globo los d\u00edas de feria a fin de atraer a la gente y conseguir que compren entradas para el circo \u2014explic\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, s\u00ed, ya s\u00e9!<\/p>\n<p>\u2014Pues bien, un d\u00eda sub\u00ed en un globo y se enredaron las cuerdas, de modo que no pude volver a bajar. El globo subi\u00f3 m\u00e1s arriba de las nubes, y tan alto estaba que lo atrap\u00f3 una corriente de aire que lo llev\u00f3 a much\u00edsimos kil\u00f3metros de distancia. Durante un d\u00eda y una noche viaj\u00e9 por el aire, y en la ma\u00f1ana del segundo d\u00eda despert\u00e9 y vi que el globo se hallaba sobre un pa\u00eds extra\u00f1o y hermoso.<\/p>\n<p>Fui bajando poco a poco y sin sufrir el menor da\u00f1o; pero me encontr\u00e9 en medio de una extra\u00f1a multitud, la que, al verme bajar de las nubes, pens\u00f3 que yo era un Gran Mago. Claro que les dej\u00e9 creer tal cosa, porque vi que me tem\u00edan y por ello prometieron hacer lo que yo les ordenara.<\/p>\n<p>S\u00f3lo para entretenerme y tenerlos ocupados, les orden\u00e9 construir esta ciudad y mi palacio, y lo hicieron de buen grado y con mucha habilidad. Despu\u00e9s, como la regi\u00f3n era tan verde y hermosa, se me ocurri\u00f3 llamarla la Ciudad Esmeralda, y para que el nombre fuera apropiado les puse anteojos verdes a todos los habitantes, de modo que todo lo que vieran fuera de ese color&#8221;.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfPero no es todo verde? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014No m\u00e1s que en cualquier otra ciudad \u2014repuso Oz\u2014. Pero cuando uno se pone anteojos verdes&#8230;\u00a0 bueno, pues, todo lo que uno ve parece verde.\u00a0 La<\/p>\n<p>Ciudad Esmeralda fue construida hace much\u00edsimos a\u00f1os, pues yo era un hombre joven cuando me trajo el globo y ahora soy muy viejo. Pero mis s\u00fabditos han usado anteojos verdes durante tanto tiempo que la mayor\u00eda de ellos creen que realmente est\u00e1n en una ciudad de esmeraldas, y por cierto que es un lugar hermoso, donde abundan las gemas y los metales preciosos, as\u00ed como todas las cosas buenas que se requieren para hacerlo a uno feliz. Yo he sido bondadoso con mis vasallos y todos me quieren; pero desde que se construy\u00f3 este palacio vivo encerrado en \u00e9l y no los veo.<\/p>\n<p>Uno de mis temores m\u00e1s grandes era hacia las brujas, porque mientras yo no ten\u00eda poderes m\u00e1gicos, descubr\u00ed muy pronto que las brujas pose\u00edan el don de hacer cosas extraordinarias. Hab\u00eda cuatro en el pa\u00eds, y gobernaban a los pobladores del Norte, el Sur, el Este y el Oeste. Por fortuna, las brujas del Norte y el Sur eran buenas, y sab\u00eda yo que no me har\u00edan da\u00f1o; pero las de Oriente y Occidente eran terriblemente malvadas, y de no haber pensado que yo era m\u00e1s poderoso que ellas, seguramente me habr\u00edan destruido. Por eso viv\u00ed temi\u00e9ndolas durante muchos a\u00f1os, y ya imaginar\u00e1s lo contento que me puse cuando me enter\u00e9 de que tu casa hab\u00eda ca\u00eddo sobre la Maligna Bruja de Oriente. Cuando viniste a verme, estaba dispuesto a prometerte cualquier cosa si eliminabas a la otra Bruja, y ahora que la has derretido me averg\u00fcenza reconocer que no puedo cumplir mis promesas.<\/p>\n<p>\u2014Me parece que eres un hombre muy malo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014dijo Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no, querida! En realidad soy un hombre muy bueno, aunque admito que soy un Mago bastante malo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo puedes darme un cerebro? \u2014pregunt\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014No lo necesitas; d\u00eda a d\u00eda vas aprendiendo algo nuevo. Los beb\u00e9s tienen cerebro, pero no saben mucho. La experiencia es lo \u00fanico que trae consigo el conocimiento, y cuanto m\u00e1s tiempo est\u00e9s en la tierra tanta m\u00e1s experiencia has de adquirir.<\/p>\n<p>\u2014Eso podr\u00e1 ser cierto \u2014repuso el Espantap\u00e1jaros\u2014, pero yo me sentir\u00e9 muy desdichado si no me das un cerebro.<\/p>\n<p>El falso mago lo mir\u00f3 con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014suspir\u00f3 al fin\u2014, tal como dije, no soy muy h\u00e1bil como mago; pero si vienes ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana, te llenar\u00e9 la cabeza de sesos. Eso s\u00ed, no podr\u00e9 ense\u00f1arte a usarlos, pues lo tendr\u00e1s que aprender por tu cuenta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Gracias, gracias!\u00a0 \u2014exclam\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014.\u00a0 Te aseguro que aprender\u00e9 a usarlos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY mi valor? \u2014intervino el Le\u00f3n en tono ansioso.<\/p>\n<p>\u2014Estoy seguro de que te sobra valor \u2014respondi\u00f3 Oz\u2014. Lo \u00fanico que necesitas es tener confianza en ti mismo. No hay ser viviente que no sienta miedo cuando se enfrenta al peligro. El verdadero valor reside en enfrentarse al peligro aun cuando uno est\u00e1 asustado, y esa clase de valor la tienes de sobra.<\/p>\n<p>\u2014Puede que as\u00ed sea, pero, as\u00ed y todo, me domina el miedo \u2014declar\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. En realidad me sentir\u00e9 muy desdichado si no me das el valor que le hace olvidar a uno que tiene miedo.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien, ma\u00f1ana te dar\u00e9 esa clase de coraje\u00a0\u00a0 \u2014replic\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY mi coraz\u00f3n? \u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, en cuanto a eso, creo que te equivocas al querer tener coraz\u00f3n. Lo hace a uno muy desdichado. Te aseguro que eres afortunado al no tenerlo.<\/p>\n<p>\u2014Cada uno opina lo que quiere \u2014replic\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014.\u00a0 Por mi parte, soportar\u00e9 en silencio todas mis desdichas si me das un coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien \u2014admiti\u00f3 Oz con humildad\u2014. Ven a verme ma\u00f1ana y tendr\u00e1s tu coraz\u00f3n. He desempe\u00f1ado el papel de Mago tantos a\u00f1os que bien puedo seguir haci\u00e9ndolo un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Y ahora \u2014intervino Dorothy\u2014, \u00bfc\u00f3mo regresar\u00e9 yo a Kansas?<\/p>\n<p>\u2014Eso tendremos que pensarlo \u2014contest\u00f3 el hombrecillo\u2014. Dame dos o tres d\u00edas para estudiar el asunto y tratar\u00e9 de hallar el medio de llevarte por sobre el desierto. Ahora, todos ustedes ser\u00e1n mis hu\u00e9spedes, y mientras vivan en el Palacio, mis s\u00fabditos los atender\u00e1n y satisfar\u00e1n sus m\u00e1s \u00edntimos deseos. S\u00f3lo una cosa les pido a cambio de mi ayuda: tendr\u00e1n que guardar mi secreto y no decir a nadie que soy un farsante.<\/p>\n<p>Los amigos prometieron no decir nada de lo que acababan de saber y, muy animados, regresaron a sus respectivos dormitorios. Hasta Dorothy abrigaba la esperanza de que &#8220;El Grande y Terrible Farsante&#8221;, como lo llamaba, pudiera hallar el medio de enviarla de regreso a Kansas. Si lo hac\u00eda, estaba dispuesta a perdonarle todo.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168968\"><\/a>CAP\u00cdTULO 16 La magia del gran farsante<\/h1>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente el Espantap\u00e1jaros dijo a sus amigos: \u2014Felic\u00edtenme; al fin voy a ver a Oz para que me d\u00e9 mi cerebro. Cuando regrese ser\u00e9 como todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Siempre me has gustado como eres \u2014declar\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Eres \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 bondadosa \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 al \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 querer \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 un<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros\u2014 repuso \u00e9l\u2014. Pero seguramente me apreciar\u00e1s m\u00e1s cuando te enteres de los maravillosos pensamientos que saldr\u00e1n de mi nuevo cerebro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se despidi\u00f3 de todos con gran alegr\u00eda y fue hacia el Sal\u00f3n del Trono.<\/p>\n<p>\u2014Adelante \u2014respondi\u00f3 Oz a su llamado.<\/p>\n<p>Al entrar, el Espantap\u00e1jaros vio al hombrecillo sentado junto a la ventana, sumido en profundas reflexiones.<\/p>\n<p>\u2014Vengo a buscar mi cerebro \u2014dijo con cierta vacilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, s\u00ed. Haz el favor de sentarte en esa silla\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014repuso Oz\u2014. Tendr\u00e1s que perdonarme por sacarte la cabeza, pero lo har\u00e9 a fin de poner tu cerebro en su sitio apropiado.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. Puedes sacarme la cabeza, ya que me la habr\u00e1s mejorado cuando vuelvas a pon\u00e9rmela.<\/p>\n<p>Y el Mago le quit\u00f3 la cabeza y le vaci\u00f3 la paja de que estaba rellena. Despu\u00e9s fue a otra habitaci\u00f3n y tom\u00f3 una medida de afrecho<\/p>\n<p>(c\u00e1scaras de cereales) que mezcl\u00f3 con gran cantidad de alfileres y agujas. Una vez que hubo mezclado bien todo esto, puso la mezcla en la parte superior de cabeza del Espantap\u00e1jaros y termin\u00f3 de rellenarla con paja para mantenerla en su lugar.<\/p>\n<p>Cuando volvi\u00f3 a poner la cabeza sobre los hombros del paciente, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014De aqu\u00ed en adelante ser\u00e1s un gran hombre, pues acabo de ponerte un cerebro de primera.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros se sinti\u00f3 tan complacido como orgulloso ante el cumplimiento de su gran deseo, y una vez que hubo agradecido debidamente a Oz, regres\u00f3 al lado de sus amigos.<\/p>\n<p>Dorothy lo mir\u00f3 con curiosidad al ver su cabeza que parec\u00eda haberse agrandado en la parte superior.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo te sientes? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Muy sabio por cierto \u2014contest\u00f3 \u00e9l con gran seriedad\u2014. Cuando me acostumbre a mi cerebro, lo sabr\u00e9 todo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 te sobresalen de la cabeza todos esos alfileres y agujas? \u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f1ador. \u2014Esa es la prueba de que es agudo \u2014coment\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Bien, ahora me toca a m\u00ed \u2014dijo Le\u00f1ador, y fue a llamar a la puerta del Sal\u00f3n del Trono.<\/p>\n<p>\u2014Adelante \u2014le invit\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014Vengo en busca de mi coraz\u00f3n \u2014anunci\u00f3 el hombre de hojalata.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien. Pero tendr\u00e9 que abrirte un agujero en el pecho para colocar el coraz\u00f3n en su sitio adecuado. Espero que no te haga da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014En absoluto. No sentir\u00e9 nada.<\/p>\n<p>Oz fue a buscar un par de tijeras de hojalatero e hizo un orificio rectangular en el costado izquierdo del pecho del Le\u00f1ador. Despu\u00e9s abri\u00f3 un caj\u00f3n de la c\u00f3moda y sac\u00f3 un bonito coraz\u00f3n hecho de seda roja y relleno de aserr\u00edn.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVerdad que es hermoso? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Lo es de veras \u2014repuso el Le\u00f1ador, muy complacido\u2014.\u00a0 \u00bfPero es un coraz\u00f3n bondadoso?<\/p>\n<p>\u2014Much\u00edsimo. \u2014Oz puso el coraz\u00f3n en el pecho del paciente y volvi\u00f3 a colocar la tapa del orificio, soldando las coyunturas con gran cuidado\u2014. Ya est\u00e1. Ahora tienes un coraz\u00f3n del que cualquiera se sentir\u00eda orgulloso. Lamento haber tenido que ponerte un remiendo en el pecho, pero fue inevitable.<\/p>\n<p>\u2014El remiendo no importa \u2014exclam\u00f3 el feliz Le\u00f1ador\u2014. Te estoy muy agradecido y jam\u00e1s olvidar\u00e9 tu bondad.<\/p>\n<p>\u2014Ni lo menciones \u2014dijo el Mago.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador volvi\u00f3 al lado de sus amigos, los que lo felicitaron sinceramente por su gran fortuna.<\/p>\n<p>El Le\u00f3n fue entonces a llamar a la puerta del sal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Adelante \u2014invit\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014Vengo en busca de mi valor \u2014anunci\u00f3 el felino al entrar.<\/p>\n<p>\u2014Muy \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 bien, ir\u00e9 \u00a0\u00a0\u00a0 a \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 buscarlo \u00a0\u00a0\u00a0 \u2014contest\u00f3 el hombrecillo.<\/p>\n<p>Fue hacia un armario y del estante m\u00e1s alto retir\u00f3 una botella rectangular cuyo contenido verti\u00f3 en un taz\u00f3n de oro verdoso muy bien trabajado. Poni\u00e9ndolo delante del Le\u00f3n cobarde \u2014que lo oli\u00f3 como si no le agradara \u2014le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Bebe.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n<p>\u2014Ver\u00e1s \u2014fue la respuesta\u2014, si lo tuvieras en tu interior ser\u00eda valor. Naturalmente, ya sabes que el valor est\u00e1 siempre dentro de uno, de modo que a esto no se le puede llamar realmente coraje hasta que lo hayas bebido. Por lo tanto te aconsejo que lo bebas lo antes posible.<\/p>\n<p>Sin vacilar un momento m\u00e1s, el Le\u00f3n bebi\u00f3 hasta vaciar el contenido del taz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo te sientes ahora? \u2014pregunt\u00f3 Oz.<\/p>\n<p>\u2014Lleno de coraje \u2014repuso el Le\u00f3n, y regres\u00f3 muy contento al lado de sus amigos para hacerles part\u00edcipes de su gran alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Una vez solo, Oz sonri\u00f3 al pensar en el \u00e9xito que acompa\u00f1\u00f3 a su tentativa de dar al Le\u00f1ador, al Espantap\u00e1jaros y al Le\u00f3n exactamente lo que cada uno cre\u00eda desear.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo puedo evitar ser un farsante cuando toda esta gente me hace creer cosas que todos saben que son imposibles? \u2014dijo\u2014. Fue f\u00e1cil satisfacer los deseos del Espantap\u00e1jaros, el Le\u00f3n y el Le\u00f1ador, porque ellos imaginan que soy omnipotente. Pero se necesitar\u00e1 algo m\u00e1s que imaginaci\u00f3n para llevar a Dorothy de regreso a Kansas, y estoy bien seguro que no s\u00e9 c\u00f3mo puede hacerse.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168969\"><\/a>CAP\u00cdTULO 17 La partida del globo<\/h1>\n<p>Pasaron tres d\u00edas sin que Dorothy tuviera noticias de Oz, y fueron d\u00edas muy tristes para la ni\u00f1ita aunque sus amigos se sent\u00edan felices y contentos. El Espantap\u00e1jaros se afanaba de las ideas que bull\u00edan en su cabeza. Al andar de un lado a otro, el Le\u00f1ador sent\u00eda el coraz\u00f3n que le golpeaba el pecho, y dijo a Dorothy que hab\u00eda descubierto que era un coraz\u00f3n m\u00e1s bondadoso y tierno que el que ten\u00eda cuando era de carne y hueso. El Le\u00f3n afirmaba no tener miedo a nada en la tierra y estar dispuesto a enfrentarse a un ej\u00e9rcito de hombres o a una docena de los feroces<\/p>\n<p>Kalidahs. De modo que todos estaban satisfechos, excepto Dorothy, quien anhelaba m\u00e1s que nunca regresar a Kansas.<\/p>\n<p>Para su gran j\u00fabilo, el cuarto d\u00eda la mand\u00f3 llamar Oz, y cuando entr\u00f3 en el Sal\u00f3n del Trono la salud\u00f3 afablemente. \u2014Si\u00e9ntate, queridita. Creo que he hallado el modo de sacarte de este pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY de regresar a Kansas? \u2014inquiri\u00f3 ella ansiosamente.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, no estoy seguro respecto de Kansas<\/p>\n<p>\u2014fue la respuesta\u2014, pues no tengo la menor idea del rumbo a tomar; pero lo principal es cruzar el desierto, y entonces ha de ser f\u00e1cil hallar el camino de regreso al hogar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo puedo cruzar el desierto?<\/p>\n<p>\u2014Te dir\u00e9 lo que pienso \u2014expres\u00f3 el hombrecillo\u2014. Cuando vine a este pa\u00eds lo hice en un globo. T\u00fa tambi\u00e9n viniste por el aire, ya que te trajo un cicl\u00f3n. Por eso creo que la mejor manera de cruzar el desierto ha de ser por el aire. Ahora bien, para m\u00ed es imposible hacer un cicl\u00f3n, pero ha estado pensando en el asunto y creo que puedo hacer un globo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u2014Los globos se hacen con seda a la que se recubre de goma para que no escape el gas. En el Palacio tengo seda de sobra, de modo que no ser\u00e1 dif\u00edcil fabricar un globo. Pero en todo este pa\u00eds no hay gas para llenar el globo a fin de que se eleve.<\/p>\n<p>\u2014Si no se eleva no nos servir\u00e1 de nada\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014puntualiz\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Verdad \u2014contest\u00f3 Oz\u2014. Pero hay otra manera de hacerlo volar, y es llen\u00e1ndolo de aire caliente. No es tan bueno como el gas, pues si el aire se enfriara el globo caer\u00eda en el desierto y los dos estar\u00edamos perdidos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLos dos? \u2014exclam\u00f3 la ni\u00f1a\u2014. \u00bfIr\u00e1s conmigo?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, claro. Estoy cansado de ser tan farsante. Si saliera del Palacio mis s\u00fabditos descubrir\u00edan muy pronto que no soy un Mago, y entonces se enfadar\u00edan conmigo por haberlos enga\u00f1ado. Por eso tengo que permanecer encerrado en estos salones todo el d\u00eda, lo cual es cansador. M\u00e1s me gustar\u00eda irme a Kansas contigo y volver a trabajar en el circo.<\/p>\n<p>\u2014Con gusto acepto tu compa\u00f1\u00eda \u2014dijo ella.<\/p>\n<p>\u2014Gracias.\u00a0 Ahora,\u00a0 si\u00a0 me\u00a0 ayudas\u00a0 a\u00a0 coser\u00a0 las\u00a0 piezas\u00a0 de\u00a0 seda,\u00a0 empezaremos\u00a0 a confeccionar el globo.<\/p>\n<p>Dorothy tom\u00f3 aguja e hilo y, tan pronto como Oz cortaba las piezas de seda de la forma adecuada, ella las iba uniendo. Primero coloc\u00f3 una tira de seda verde clara, luego una verde oscura y despu\u00e9s otra verde esmeralda, pues Oz quer\u00eda dar al globo diversos matices de su color preferido. Tard\u00f3 tres d\u00edas en unir las piezas, pero cuando hubo terminado ten\u00edan un gran globo de seda verde de m\u00e1s de seis metros de largo.<\/p>\n<p>Oz le pas\u00f3 una mano de goma liquida por la parte interior a fin de hacerlo herm\u00e9tico, y luego anunci\u00f3 que el aer\u00f3stato estaba listo.<\/p>\n<p>\u2014Pero necesitamos la canasta para ir nosotros\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014manifest\u00f3.<\/p>\n<p>Dicho lo cual envi\u00f3 al soldado de la barba verde en busca de un gran canasto de ropa, el que asegur\u00f3 con muchas cuerdas a la parte inferior del globo.<\/p>\n<p>Cuando todo estuvo listo, Oz hizo anunciar a sus vasallos que iba a visitar a un gran Mago colega que viv\u00eda en las nubes. La noticia cundi\u00f3 r\u00e1pidamente por la ciudad y todos salieron a ver el maravilloso espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Oz\u00a0 orden\u00f3\u00a0 que\u00a0 llevaran\u00a0 el\u00a0 globo\u00a0 frente\u00a0 al\u00a0 Palacio\u00a0 y la\u00a0 gente\u00a0 lo\u00a0 mir\u00f3\u00a0 con\u00a0 gran curiosidad. El Le\u00f1ador hab\u00eda cortado un gran mont\u00f3n de le\u00f1a que ahora encendi\u00f3, y Oz mantuvo la boca inferior del globo sobre el fuego a fin de que el aire caliente que se elevaba del mismo fuera llenando la gran bolsa de seda. Poco a poco se fue hinchando el aer\u00f3stato y se elev\u00f3 en el aire hasta que el canasto apenas si tocaba el suelo. Oz salt\u00f3 entonces al interior del canasto y anunci\u00f3 en alta voz:<\/p>\n<p>\u2014Me voy a hacer una visita. Mientras falte yo, el Espantap\u00e1jaros los gobernar\u00e1, y les ordeno que lo obedezcan como me obedecer\u00edan a m\u00ed.<\/p>\n<p>Ya para entonces el globo tiraba con fuerza de la cuerda que lo reten\u00eda sujeto al suelo, pues el aire en su interior estaba muy caliente, lo cual lo hac\u00eda mucho m\u00e1s liviano que el aire exterior.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ven, Dorothy! \u2014llam\u00f3 el Mago\u2014 Ap\u00farate, antes que se vuele el globo.<\/p>\n<p>\u2014No encuentro a Toto \u2014respondi\u00f3 Dorothy, quien no quer\u00eda dejar a su perrito.<\/p>\n<p>Toto hab\u00edase alejado por entre la gente para ir a ladrarle a un gatito, y la ni\u00f1a lo hall\u00f3 al fin, lo tom\u00f3 en sus brazos y corri\u00f3 hacia el globo. Estaba a pocos pasos del mismo y Oz le tendi\u00f3 la mano para ayudarla a subir, cuando se cortaron las cuerdas y el aer\u00f3stato se elevo sin ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vuelve! \u2014grit\u00f3\u2014. \u00a1Yo tambi\u00e9n quiero ir!<\/p>\n<p>\u2014No puedo volver, queridita \u2014respondi\u00f3 Oz desde lo alto\u2014. \u00a1Adi\u00f3s!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adi\u00f3s! \u2014gritaron los presentes, y todos los ojos se alzaron hacia el Mago que cada vez se alejaba m\u00e1s y m\u00e1s hacia el cielo.<\/p>\n<p>Aquella fue la \u00faltima vez que vieron a Oz, el Mago Maravilloso, aunque es posible que haya llegado a Omaha con toda felicidad y se encuentre \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 all\u00ed ahora. Pero sus vasallos lo recordaron siempre con mucho cari\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014Oz fue siempre nuestro amigo \u2014se dec\u00edan uno a otro\u2014. Cuando estuvo aqu\u00ed construy\u00f3 para nosotros esta maravillosa Ciudad Esmeralda, y ahora que se ha ido nos dej\u00f3 al Sabio<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros para que nos gobierne.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, durante mucho tiempo lamentaron la p\u00e9rdida del Gran Mago y nada pod\u00eda consolarlos.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168970\"><\/a>CAP\u00cdTULO 18<\/h1>\n<h2>En viaje al Sur<\/h2>\n<p>Dorothy llor\u00f3 amargamente al desvanecerse sus esperanzas de regresar a su hogar, mas cuando pudo pensarlo con calma se alegr\u00f3 de no haberse ido en el globo, y ella y sus compa\u00f1eros lamentaron perder a Oz.<\/p>\n<p>\u2014En verdad ser\u00eda un ingrato si no llorara al hombre que me dio este hermoso coraz\u00f3n que tengo \u2014le dijo el Le\u00f1ador\u2014. Quisiera llorar un poco la p\u00e9rdida de Oz, si es que me haces t\u00fa el favor de enjugarme las l\u00e1grimas para que no me oxide.<\/p>\n<p>\u2014Con gusto \u2014respondi\u00f3 ella, y fue a buscar una toalla.<\/p>\n<p>El Le\u00f1ador llor\u00f3 durante varios minutos mientras ella observaba sus l\u00e1grimas con gran atenci\u00f3n y se las secaba. Cuando \u00e9l hubo terminado, le dio las gracias y se aceit\u00f3 minuciosamente con su enjoyada aceitera a fin de no correr riesgos.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros era ahora el gobernante de la Ciudad y aunque no era un Mago, la gente se mostraba orgullosa de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Porque no hay ninguna otra ciudad del mundo gobernada por un hombre relleno de paja \u2014dec\u00edan.<\/p>\n<p>Y, que ellos supieran, estaban en lo cierto.<\/p>\n<p>Un d\u00eda despu\u00e9s que el globo se hubo llevado a Oz, los cuatro amigos se reunieron en el Sal\u00f3n del Trono para hablar de la situaci\u00f3n. El Espantap\u00e1jaros se sent\u00f3 en el gran sill\u00f3n y los otros, muy respetuosos, permanecieron de pie ante \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014No estamos tan mal \u2014dijo el nuevo gobernante\u2014, pues este Palacio y la Ciudad Esmeralda nos pertenecen y podemos hacer lo que nos plazca. Cuando recuerdo que no hace mucho estaba clavado en un poste en medio de un maizal y que ahora soy el gobernante de esta hermosa ciudad, me siento muy satisfecho con mi suerte.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n estoy contento con tener un coraz\u00f3n \u2014manifest\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014, y en realidad era lo \u00fanico que ansiaba en el mundo.<\/p>\n<p>\u2014Por mi parte me alegra saber que soy tan valiente como cualquier otra fiera&#8230; si es que no lo soy m\u00e1s \u2014dijo el Le\u00f3n con gran modestia.<\/p>\n<p>\u2014Si Dorothy se contentara con vivir en la Ciudad Esmeralda, todos podr\u00edamos ser felices \u2014agreg\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014Pero es que no quiero vivir aqu\u00ed \u2014protest\u00f3 la ni\u00f1a\u2014. Quiero regresar a Kansas y vivir con mi t\u00eda Em y mi t\u00edo Henry.<\/p>\n<p>\u2014Bien, \u00a0\u00a0\u00a0 entonces, \u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfqu\u00e9 \u00a0\u00a0\u00a0 se \u00a0\u00a0\u00a0 puede \u00a0\u00a0\u00a0 hacer?<\/p>\n<p>\u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros decidi\u00f3 meditar al respecto, y tanto pens\u00f3 que los alfileres y agujas empezaron a sobresalirle por la coronilla. Al fin dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no llamas a los Monos Alados y les pides que te lleven por sobre el desierto?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jam\u00e1s se me ocurri\u00f3! \u2014exclam\u00f3 Dorothy con gran alegr\u00eda\u2014. Es lo m\u00e1s indicado. Ir\u00e9 a buscar el Gorro de Oro.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s regres\u00f3 con el Gorro al Sal\u00f3n del Trono y dijo las palabras m\u00e1gicas que en muy poco tiempo atrajeron a la banda de Monos Alados, los que entraron volando por la ventana abierta y se detuvieron frente a ella.<\/p>\n<p>\u2014Es la segunda vez que nos llamas \u2014dijo el Rey, inclin\u00e1ndose ante la ni\u00f1ita\u2014. \u00bfQu\u00e9 deseas de nosotros?<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me lleven volando a Kansas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pidi\u00f3 Dorothy. Pero el Mono Rey mene\u00f3 la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Eso es imposible \u2014contest\u00f3\u2014. S\u00f3lo pertenecemos a este pa\u00eds y no podemos dejarlo. A\u00fan no ha habido ning\u00fan Mono Alado en Kansas, y supongo que jam\u00e1s lo habr\u00e1, pues no pertenecemos a ese lugar.\u00a0 Con mucho gusto te serviremos en lo que est\u00e9 a nuestro alcance, pero no podemos cruzar el desierto. Adi\u00f3s.<\/p>\n<p>Y, haciendo otra reverencia, el Mono Rey extendi\u00f3 sus alas y se fue por la ventana con sus s\u00fabditos a la zaga.<\/p>\n<p>Dorothy estuvo a punto de llorar a causa del desenga\u00f1o sufrido.<\/p>\n<p>\u2014He malgastado el encanto del Gorro de Oro para nada, pues los Monos Alados no pueden ayudarme \u2014dijo.<\/p>\n<p>\u2014Es doloroso de veras \u2014murmur\u00f3 el bondadoso Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros estaba pensando de nuevo, y su cabeza se agrandaba tanto que Dorothy temi\u00f3 que estallara.<\/p>\n<p>\u2014Llamemos al soldado de la barba verde y pid\u00e1mosle consejo \u2014dijo al fin el hombre de paja.<\/p>\n<p>Llamaron al soldado, quien entr\u00f3 en el Sal\u00f3n del Trono con gran timidez, pues mientras Oz estaba all\u00ed, jam\u00e1s se le permiti\u00f3 que pasara de la puerta.<\/p>\n<p>\u2014Esta ni\u00f1ita desea cruzar el desierto \u2014le dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo puede hacerlo?<\/p>\n<p>\u2014No sabr\u00eda decirlo porque nadie ha cruzado el desierto, salvo el Gran Oz \u2014contest\u00f3 el soldado verde.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hay \u00a0\u00a0 nadie \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que \u00a0 pueda \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ayudarme?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 Dorothy en tono ansioso.<\/p>\n<p>\u2014Glinda podr\u00eda ayudarte \u2014sugiri\u00f3 el soldado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n \u00a0\u00a0\u00a0 es \u00a0\u00a0\u00a0 Glinda? \u00a0\u00a0\u00a0 \u2014quiso \u00a0\u00a0\u00a0 saber \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014La Bruja del Sur. Es la m\u00e1s poderosa de todas y gobierna a los Quadlings. Adem\u00e1s su castillo se halla al borde del desierto, de modo que tal vez ella sepa c\u00f3mo cruzarlo.<\/p>\n<p>\u2014Glinda es una Bruja Buena, \u00bfverdad? \u2014dijo la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Los Quadlings la quieren mucho, y ella es buena con todos \u2014contest\u00f3 el soldado\u2014. Me han dicho que es una mujer hermosa que sabe mantenerse joven a pesar de los a\u00f1os que ha vivido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo puedo llegar a su castillo?<\/p>\n<p>\u2014El camino va directo al sur, pero dicen que est\u00e1 lleno de peligros para los viajeros. En el bosque hay bestias salvajes y una raza de hombres extra\u00f1os a quienes no les gusta que los forasteros crucen sus tierras. Por esta raz\u00f3n nunca viene ninguno de los Quadlings a la Ciudad Esmeralda.<\/p>\n<p>El soldado se retir\u00f3 entonces, y el Espantap\u00e1jaros manifest\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014A pesar de los peligros, parece que lo m\u00e1s conveniente es que Dorothy viaje a las tierras del Sur y pida a Glinda que la ayude, porque de otro modo jam\u00e1s podr\u00e1 volver a Kansas:<\/p>\n<p>\u2014Seguro que has estado pensando otra vez\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014coment\u00f3 el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed es \u2014repuso el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Yo ir\u00e9 con Dorothy \u2014declar\u00f3 el Le\u00f3n\u2014. Estoy cansado de la ciudad y extra\u00f1o el bosque y los campos. Ya saben que soy una fiera salvaje. Adem\u00e1s, Dorothy necesitar\u00e1 a alguien que la proteja.<\/p>\n<p>\u2014Eso es verdad \u2014concord\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014. Mi hacha podr\u00eda serle \u00fatil, de modo que ir\u00e9 con ella a la tierra del Sur.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 partimos? \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014pregunt\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa tambi\u00e9n vas? \u2014preguntaron sorprendidos.<\/p>\n<p>\u2014Claro que s\u00ed. De no ser por Dorothy, no tendr\u00eda cerebro. Ella me sac\u00f3 del poste en el maizal y me trajo a la Ciudad Esmeralda, as\u00ed que le debo mi buena suerte y jam\u00e1s la dejar\u00e9 hasta que haya partido hacia Kansas de una vez por todas.<\/p>\n<p>\u2014Gracias \u2014agradeci\u00f3 Dorothy\u2014. Son muy bondadosos conmigo, y me gustar\u00eda partir lo antes posible.<\/p>\n<p>\u2014Nos iremos ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana \u2014dijo el Espantap\u00e1jaros\u2014.\u00a0 Ahora vamos aprepararnos; el viaje ser\u00e1 largo.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168971\"><\/a>CAP\u00cdTULO 19<\/h1>\n<h2>El ataque de los arboles belicosos<\/h2>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente Dorothy se despidi\u00f3 con un beso de la bonita doncella verde y despu\u00e9s saludaron todos al soldado de la barba que los hab\u00eda acompa\u00f1ado hasta la puerta. Cuando\u00a0 el\u00a0 guardi\u00e1n\u00a0 volvi\u00f3\u00a0 a\u00a0 verlos,\u00a0 se\u00a0 extra\u00f1\u00f3\u00a0 mucho\u00a0 de\u00a0 que\u00a0 quisieran\u00a0 salir\u00a0 de\u00a0 la hermosa ciudad para correr nuevas aventuras; pero en seguida les quit\u00f3 los anteojos, que volvi\u00f3 a guardaren la caja verde, y les dese\u00f3 muy buena suerte.<\/p>\n<p>\u2014Ahora eres nuestro gobernante \u2014dijo al Espantap\u00e1jaros\u2014. As\u00ed que debes volver lo antes posible.<\/p>\n<p>\u2014Lo har\u00e9 si puedo \u2014fue la respuesta\u2014. Pero primero debo ayudar a Dorothy a regresar a su hogar.<\/p>\n<p>Al despedirse del bondadoso guardi\u00e1n, la ni\u00f1a le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Me\u00a0 han\u00a0 tratado\u00a0 muy\u00a0 bien\u00a0 en\u00a0 tu\u00a0 bonita\u00a0 ciudad,\u00a0 y\u00a0 todos\u00a0 han\u00a0 sido\u00a0 muy\u00a0 buenos conmigo. No s\u00e9 c\u00f3mo agradecerles.<\/p>\n<p>\u2014No lo intentes siquiera, querida \u2014repuso \u00e9l\u2014. Nos gustar\u00eda conservarte con nosotros, pero, ya que deseas regresar a Kansas, espero que encuentres el camino.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 entonces la puerta exterior y los amigos salieron por ella para emprender su viaje.<\/p>\n<p>El sol brillaba con todo su esplendor cuando nuestros amigos se volvieron hacia el Sur; estaban todos muy animados y re\u00edan y charlaban alegremente. A Dorothy la alentaba de nuevo la esperanza de regresar al hogar, y el Espantap\u00e1jaros y el Le\u00f1ador se alegraban de poder serle \u00fatiles. En cuanto al Le\u00f3n, aspir\u00f3 el aire libre con deleite y agit\u00f3 la cola fuertemente, lleno de alegr\u00eda al hallarse de nuevo en campo abierto. Toto, por su parte, corr\u00eda alrededor de todos ellos y se alejaba a veces persiguiendo mariposas, sin dejar de ladrar en ning\u00fan momento.<\/p>\n<p>\u2014La vida de la ciudad no me sienta \u2014coment\u00f3 el Le\u00f3n mientras iban marchando a paso vivo\u2014. He perdido kilos mientras estuve all\u00e1, y ahora estoy ansioso por demostrar a las otras fieras lo valiente que soy.<\/p>\n<p>Se volvieron entonces para lanzar una \u00faltima mirada a la Ciudad Esmeralda, y todo lo que pudieron ver fue el perfil de las torres y campanarios detr\u00e1s de los muros verdes y, muy por encima de todo, la c\u00fapula enorme del Palacio de Oz.<\/p>\n<p>\u2014La verdad es que Oz no era malo como mago \u2014dijo el Le\u00f1ador al sentir que el coraz\u00f3n le golpeteaba dentro del pecho.<\/p>\n<p>\u2014Supo darme un cerebro, y muy bueno por cierto \u2014manifest\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Si \u00e9l hubiera tomado la misma dosis de valor que me dio a m\u00ed \u2014terci\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, habr\u00eda sido un hombre muy valiente.<\/p>\n<p>Dorothy no dijo nada. Oz no hab\u00eda cumplido la promesa que le hiciera, aunque hizo todo lo posible, de modo que lo perdonaba. Como \u00e9l mismo dec\u00eda, era un buen hombre, aunque de mago no tuviera nada.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda de viaje los llev\u00f3 a trav\u00e9s de los verdes campos salpicados de flores que se extend\u00edan alrededor de la Ciudad Esmeralda. Aquella noche durmieron sobre la hierba, sin otra manta que las estrellas que brillaban en el cielo; sin embargo, descansaron muy bien.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana continuaron andando hasta llegar a un espeso bosque al que parec\u00eda imposible rodear, pues se extend\u00eda a izquierda y derecha tan lejos como alcanzaba la vista. Adem\u00e1s, no se atrev\u00edan a desviarse de la ruta directa por temor de extraviarse. De modo que empezaron a buscar un punto por el cual fuera f\u00e1cil entrar en el bosque.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros, que iba a la cabeza del grupo, descubri\u00f3 al fin un corpulento \u00e1rbol dotado de ramas tan extendidas hacia los costados que por debajo \u00a0 podr\u00edan \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 pasar \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 todos ellos. Al observar el espacio libre, se encamin\u00f3 hacia el \u00e1rbol, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 mas cuando \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 llegaba \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 debajo de \u00a0 las primeras \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ramas, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00e9stas se \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 inclinaron y \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 se enroscaron en su cuerpo, levant\u00e1ndolo acto seguido para arrojarlo con fuerza hacia donde se hallaban sus compa\u00f1eros de viaje.<\/p>\n<p>Aunque esto no le hizo da\u00f1o, no dej\u00f3 de sorprenderlo, y el pobre hombre de paja parec\u00eda un tanto atontado cuando Dorothy lo ayud\u00f3 a levantarse.<\/p>\n<p>\u2014All\u00ed hay otro espacio entre los \u00e1rboles\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014anunci\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jenme probar a mi primero \u2014pidi\u00f3 el Espantap\u00e1jaros pues no me hace da\u00f1o que me arrojen a tierra.<\/p>\n<p>As\u00ed hablando, se encamin\u00f3 hacia el otro \u00e1rbol, pero las ramas lo apresaron inmediatamente y volvieron a arrojarlo.<\/p>\n<p>\u2014Es muy extra\u00f1o \u2014dijo Dorothy\u2014. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/p>\n<p>\u2014Parece que los \u00e1rboles han decidido luchar contra nosotros para impedir nuestro viaje\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014coment\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Creo que ahora voy a probar yo \u2014dijo el Le\u00f1ador.<\/p>\n<p>Se ech\u00f3 el hacha al hombro y fue hacia el primero de los \u00e1rboles que tan mal hab\u00eda tratado al Espantap\u00e1jaros. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 una \u00a0 gruesa \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 rama descendi\u00f3 para apoderarse de \u00e9l, el hombre de hojalata le asest\u00f3 un tajo tan feroz que la cort\u00f3 en dos. En seguida empez\u00f3 el \u00e1rbol a sacudir todas sus otras ramas como si estuviera muy dolorido, y el Le\u00f1ador pudo pasar por debajo sin ninguna dificultad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos! \u2014les grit\u00f3 a los otros\u2014. \u00a1Aprisa!<\/p>\n<p>Todos se adelantaron a la carrera y pasaron debajo del \u00e1rbol sin sufrir el menor da\u00f1o, salvo Toto, al que apres\u00f3 una rama peque\u00f1a que lo sacudi\u00f3 hasta hacerlo aullar, pero el Le\u00f1ador la cort\u00f3 sin demora, liberando as\u00ed al perrito.<\/p>\n<p>Los otros \u00e1rboles del bosque no hicieron nada para impedir su paso, raz\u00f3n por la cual los viajeros comprendieron que s\u00f3lo la primera hilera pod\u00eda doblar sus ramas hacia abajo, y probablemente eran los guardianes del bosque, dotados de aquel maravilloso poder a fin de mantener alejados a los intrusos.<\/p>\n<p>Los cuatro amigos marcharon tranquilamente por entre los \u00e1rboles hasta llegar al otro lado del bosque, y all\u00ed, para su gran sorpresa, se hallaron frente a un alto muro que parec\u00eda de porcelana blanca. Era tan pulido como la superficie de un plato y se elevaba muy por encima de las cabezas de todos ellos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos ahora? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Fabricar\u00e9 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 una \u00a0 escalera \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014manifest\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el Le\u00f1ador\u2014, pues no cabe duda que debemos pasar por sobre ese muro.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168972\"><\/a>CAP\u00cdTULO 20 El delicado Pa\u00eds de Porcelana<\/h1>\n<p>Mientras el Le\u00f1ador hac\u00eda la escalera con troncos delgados que hall\u00f3 en el bosque, Dorothy se acost\u00f3 a dormir, pues la larga caminata la hab\u00eda fatigado. El Le\u00f3n tambi\u00e9n se ech\u00f3 a descansar y Toto se acurruc\u00f3 a su lado.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros se qued\u00f3 mirando al Le\u00f1ador mientras \u00e9ste trabajaba.<\/p>\n<p>\u2014No se me ocurre por qu\u00e9 raz\u00f3n est\u00e1 aqu\u00ed este muro ni de qu\u00e9 est\u00e1 hecho \u2014le dijo.<\/p>\n<p>\u2014No canses tu cerebro ni pienses en el muro<\/p>\n<p>\u2014repuso el Le\u00f1ador\u2014. Cuando lo hayamos salvado, ya sabremos lo que hay detr\u00e1s de \u00e9l.<\/p>\n<p>Al cabo de un tiempo estuvo lista la escalera, que parec\u00eda un tanto r\u00fastica, aunque el Le\u00f1ador afirm\u00f3 que era fuerte y servir\u00eda para lo que la necesitaban. El Espantap\u00e1jaros despert\u00f3 a los durmientes y les dijo que ya ten\u00edan los medios para subir a lo alto del muro. El mismo subi\u00f3 primero, pero lo hizo con tanta torpeza que Dorothy tuvo que seguirlo de cerca a fin de evitar que se cayera. Cuando su cabeza sobrepas\u00f3 la parte superior de la pared, el hombre de paja exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cielos!<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 subiendo y se sent\u00f3 en lo alto del muro, mientras que Dorothy ascend\u00eda tras \u00e9l y exclamaba tambi\u00e9n:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cielos!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s subi\u00f3 Toto y en seguida empez\u00f3 a ladrar, pero Dorothy le hizo callar al instante.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s subi\u00f3 el Le\u00f3n y el \u00faltimo fue el Le\u00f1ador, y ambos exclamaron &#8220;\u00a1Cielos!&#8221;, como los otros, no bien hubieron mirado por encima del muro. Cuando se hallaban todos sentados en lo alto, formando una hilera, miraron hacia abajo y vieron un espect\u00e1culo sumamente extra\u00f1o.<\/p>\n<p>Ante ellos se extend\u00eda una regi\u00f3n cuyo suelo era tan suave, reluciente y blanco como la superficie de un gran plato. Diseminadas por los alrededores hab\u00eda numerosas casas de porcelana pintadas de los colores m\u00e1s vivos que pueda uno imaginar. Las viviendas eran peque\u00f1as, y el techo de la m\u00e1s alta dif\u00edcilmente podr\u00eda llegar a la cintura de Dorothy. Se ve\u00edan tambi\u00e9n bonitos graneros rodeados por cercas de porcelana, y abundaban las vacas, ovejas, caballos, cerdos y gallinas, todos del mismo material.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s extra\u00f1o de todo eran las personas que viv\u00edan en aquella regi\u00f3n de maravillas. Hab\u00eda jovencitas que cuidaban las vacas y otras encargadas de las ovejas, todas\u00a0 ataviadas\u00a0 con\u00a0 vestidos\u00a0 de\u00a0 brillantes\u00a0 colores\u00a0 salpicados\u00a0 de\u00a0 lunares\u00a0 dorados,\u00a0 y princesas de vistosos ropajes de plata, oro y p\u00farpura, y pastores con calzones hasta las rodillas, pintados de rosa, amarillo y azul, y pr\u00edncipes tocados de coronas enjoyadas y luciendo capas de armi\u00f1o y jubones de sat\u00e9n, y c\u00f3micos payasos de raras vestimentas, mejillas pintadas y extra\u00f1os gorros c\u00f3nicos. Pero lo m\u00e1s extra\u00f1o era que toda aquella gente estaba hecha de porcelana, y el m\u00e1s alto de ellos apenas si alcanzaba a la altura de la rodilla de Dorothy.<\/p>\n<p>Al principio ninguno prest\u00f3 atenci\u00f3n a los viajeros, salvo un diminuto perro de porcelana p\u00farpura que se acerc\u00f3 al muro y les ladr\u00f3 con voz apenas audible, luego de lo cual se alej\u00f3 corriendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo bajamos? \u2014pregunt\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>La escala era tan pesada que no pudieron levantarla, de modo que el Espantap\u00e1jaros se dej\u00f3 caer a tierra y los otros saltaron sobre \u00e9l a fin de que el duro suelo no les da\u00f1ara los pies. Cuando estuvieron todos abajo, levantaron al Espantap\u00e1jaros, que estaba completamente aplastado, y le dieron forma de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que cruzar este lugar tan extra\u00f1o si queremos llegar al otro lado \u2013dijo Dorothy\u2014. No ser\u00eda prudente tomar otro rumbo que no sea el m\u00e1s directo hacia el sur.<\/p>\n<p>Empezaron a marchar por el Pa\u00eds de Porcelana y lo primero con que se encontraron fue una delicada jovencita de porcelana que estaba orde\u00f1ando una vaca. Cuando se acercaron, la vaca coce\u00f3 de pronto y derrib\u00f3 el banquillo, el balde y aun a la joven, y todo ello cay\u00f3 al piso de porcelana con gran estr\u00e9pito.<\/p>\n<p>A Dorothy le doli\u00f3 mucho ver que la vaca hab\u00edase roto una pata, y que el balde estaba hecho a\u00f1icos, mientras que la pobre doncella ten\u00eda roto el codo izquierdo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ea! \u2014exclam\u00f3 la joven en tono indignado\u2014. \u00a1Mira lo que has hecho! A mi vaca se le ha roto una pata y tendr\u00e9 que llevarla al remend\u00f3n para que se la pegue. \u00bfC\u00f3mo te atreves a venir aqu\u00ed y asustar as\u00ed a mi animal?<\/p>\n<p>\u2014Lo siento much\u00edsimo \u2014contest\u00f3 Dorothy\u2014. Te ruego que nos perdones.<\/p>\n<p>Pero la bonita doncella estaba demasiado enfadada para responder. Levant\u00f3 la pata rota y, sin decir palabra, se llev\u00f3 a su vaca que cojeaba sobre sus tres patas restantes. Al alejarse lanz\u00f3 varias miradas de reproche por sobre el hombro a los torpes forasteros.<\/p>\n<p>Dorothy se sinti\u00f3 bastante apenada por el accidente.<\/p>\n<p>\u2014Tendremos que ser muy cuidadosos en este pa\u00eds \u2014dijo el bondadoso Le\u00f1ador\u2014. De otro modo podr\u00edamos lastimar sin remedio a sus bonitos habitantes.<\/p>\n<p>Un poco m\u00e1s adelante Dorothy se encontr\u00f3 con una princesa maravillosamente vestida, la que se detuvo de pronto al ver a los intrusos y luego empez\u00f3 a alejarse aprisa.<\/p>\n<p>Como quer\u00eda verla un poco mejor, Dorothy ech\u00f3 a correr tras ella. Pero la jovencita de porcelana se puso a gritar:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No me persigas! \u00a1No me persigas!<\/p>\n<p>Su vocecilla denotaba tanto temor que Dorothy se detuvo y le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no?<\/p>\n<p>\u2014Porque\u00a0\u00a0 si corro podr\u00eda\u00a0\u00a0 caerme\u00a0\u00a0 y hacerme\u00a0\u00a0 pedazos\u00a0\u00a0 \u2014respondi\u00f3\u00a0\u00a0 la princesa, deteni\u00e9ndose tambi\u00e9n, aunque a cierta distancia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero no podr\u00edan remendarte?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero una nunca queda tan bonita como es despu\u00e9s que la componen.<\/p>\n<p>\u2014Supongo que no \u2014admiti\u00f3 Dorothy.<\/p>\n<p>\u2014Ah\u00ed tienes al se\u00f1or Bromista, uno de nuestros payasos \u2014continu\u00f3 la princesa de porcelana\u2014. Siempre trata de pararse sobre su cabeza y se ha roto el cuerpo tantas voces que est\u00e1 remendado en cien lugares diferentes, y ahora ya no es nada bonito. All\u00ed lo tienes, puedes verlo con tus propios ojos.<\/p>\n<p>En efecto, se acercaba a ellos un gracioso payaso en miniatura, y al observarlo bien, Dorothy not\u00f3 que, a pesar de sus bonitas ropas de vistosos colores, estaba cubierto de rajaduras\u00a0 que\u00a0 corr\u00edan\u00a0 en\u00a0 todos\u00a0 sentidos\u00a0 e\u00a0 indicaban\u00a0 que\u00a0 hab\u00eda\u00a0 sido\u00a0 remendado much\u00edsimas veces.<\/p>\n<p>El\u00a0 payaso\u00a0 se\u00a0 puso\u00a0 las\u00a0 manos\u00a0 en\u00a0 los\u00a0 bolsillos\u00a0 y,\u00a0 luego\u00a0 de\u00a0 inflar\u00a0 las\u00a0 mejillas\u00a0 y saludarles con varias inclinaciones de cabeza, declam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Hermosa damita, \u00bfpor qu\u00e9 miras as\u00ed al pobre se\u00f1or Bromista? \u00bfAcaso tragaste una vara que est\u00e1s tan dura y erguida?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Calle usted, se\u00f1or! \u2014orden\u00f3 la princesa\u2014. \u00bfNo ve que son forasteros y merecen ser tratados con respeto?<\/p>\n<p>\u2014Bueno, yo respeto, yo respeto \u2014repuso el Payaso, y en seguida se par\u00f3 sobre su cabeza.<\/p>\n<p>\u2014No le hagas caso \u2014pidi\u00f3 la princesa a Dorothy\u2014. Se ha golpeado mucho la cabeza y eso lo tiene atontado.<\/p>\n<p>\u2014No le har\u00e9 caso \u2014dijo Dorothy\u2014. Pero t\u00fa eres tan hermosa que creo que podr\u00eda llegar a quererte much\u00edsimo. \u00bfMe permitir\u00edas llevarte a Kansas y ponerte sobre la repisa de la chimenea de mi t\u00eda Em? Podr\u00eda llevarte en mi cesta.<\/p>\n<p>\u2014Lo cual me har\u00eda muy desdichada \u2014respondi\u00f3 la princesa\u2014. Te dir\u00e9, aqu\u00ed en nuestro pa\u00eds vivimos bien y podemos hablar y movemos a voluntad. Pero cuando nos sacan de esta regi\u00f3n se nos endurecen las coyunturas y lo \u00fanico que podemos hacer es permanecer r\u00edgidos y mostramos bonitos. Claro que es lo \u00fanico que se espera de nosotros cuando estamos sobre repisas, mesas y en vitrinas, pero en nuestro propio pa\u00eds vivimos mucho mejor.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por nada del mundo querr\u00eda hacerte desdichada! \u2014exclam\u00f3 Dorothy\u2014. As\u00ed que me limitar\u00e9 a decirte adi\u00f3s. \u2014Adi\u00f3s \u2014contest\u00f3 la princesa.<\/p>\n<p>Los\u00a0 cuatro\u00a0 amigos\u00a0 marcharon\u00a0 con\u00a0 gran\u00a0 cuidado\u00a0 por\u00a0 el\u00a0 Pa\u00eds\u00a0 de\u00a0 Porcelana.\u00a0 Los diminutos animales y todos los pobladores se apartaron a toda prisa de su camino, temerosos de que aquellos forasteros los rompieran, y al cabo de una hora o m\u00e1s, los viajeros llegaron al l\u00edmite de la regi\u00f3n y se encontraron con otro muro de porcelana.<\/p>\n<p>Empero, \u00e9ste no era tan elevado como el primero y, par\u00e1ndose sobre el lomo del Le\u00f3n, todos pudieron llegar a lo alto de la pared. Despu\u00e9s el felino encogi\u00f3 sus patas y dio un tremendo salto para salvar el obst\u00e1culo.\u00a0 Al hacerlo, derrib\u00f3 con la cola una hermosa iglesia de porcelana y la hizo pedazos.<\/p>\n<p>\u2014Es una l\u00e1stima \u2014dijo Dorothy\u2014, pero en realidad creo que tuvimos suerte en no haber causado otros males que la pata rota de una vaca y una iglesia hecha a\u00f1icos. \u00a1Esta gente es tan fr\u00e1gil!<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 es, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 efecto \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014concord\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros\u2014 y yo me alegro de estar hecho de paja y a prueba de golpes. En el mundo hay destinos peores que el ser un Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168973\"><\/a>CAP\u00cdTULO 21 El Le\u00f3n llega a ser el Rey de las Bestias<\/h1>\n<p>Luego de bajar del muro de porcelana, los viajeros se hallaron en una regi\u00f3n desagradable, llena de pantanos y cubierta de altas hierbas malolientes. Resultaba dif\u00edcil caminar\u00a0 sin\u00a0 caer\u00a0 en\u00a0 hoyos\u00a0 llenos\u00a0 de\u00a0 barro,\u00a0 pues\u00a0 las\u00a0 malezas\u00a0 eran\u00a0 tan\u00a0 tupidas\u00a0 que ocultaban el suelo. Sin embargo, como observaron las mayores precauciones, pudieron pasar sin accidentes hasta llegar a terreno s\u00f3lido. All\u00ed parec\u00eda la regi\u00f3n m\u00e1s silvestre que nunca, y al cabo de una larga y cansadora caminata por entre las malezas, entraron en una selva donde los \u00e1rboles eran mucho m\u00e1s grandes y a\u00f1osos que los que hab\u00edan visto hasta entonces.<\/p>\n<p>\u2014Esta selva es encantadora \u2014declar\u00f3 el Le\u00f3n, mirando en torno suyo con gran placer\u2014.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s he visto un lugar m\u00e1s atractivo.<\/p>\n<p>\u2014Parece \u00a0\u00a0\u00a0 un \u00a0\u00a0\u00a0 poco \u00a0\u00a0\u00a0 t\u00e9trico \u00a0\u00a0\u00a0 \u2014observ\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>\u2014Nada de eso \u2014repuso el Le\u00f3n\u2014. Me gustar\u00eda pasar aqu\u00ed el resto de mi vida. F\u00edjate en lo mullidas que son las hojas secas y en lo verde que es el musgo que se adhiere a esos viejos \u00e1rboles. Ninguna bestia salvaje podr\u00eda desear un hogar mejor que \u00e9ste.<\/p>\n<p>\u2014Quiz\u00e1s haya animales salvajes \u2014coment\u00f3 Dorothy. \u2014Supongo que los hay \u2014contest\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, pero no veo a ninguno.<\/p>\n<p>Marcharon por el bosque hasta que la oscuridad les impidi\u00f3 continuar andando. Dorothy,\u00a0 Toto\u00a0 y\u00a0 el\u00a0 Le\u00f3n\u00a0 se\u00a0 tendieron\u00a0 a\u00a0 dormir,\u00a0 mientras\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 Le\u00f1ador\u00a0 y\u00a0 el Espantap\u00e1jaros montaron guardia como de costumbre.<\/p>\n<p>Al\u00a0 llegar\u00a0 la\u00a0 ma\u00f1ana,\u00a0 partieron\u00a0 de\u00a0 nuevo,\u00a0 y\u00a0 antes\u00a0 de\u00a0 haber\u00a0 avanzado\u00a0 mucho empezaron a o\u00edr un sonido sordo como el gru\u00f1ir de muchos animales salvajes. Toto lanz\u00f3 un gemido bajo, pero los otros no se atemorizaron, y siguieron por una senda bien marcada hasta llegar a un claro en el que se hallaban reunidos centenares de animales salvajes de todas las especies imaginables. Hab\u00eda tigres y elefantes, osos y lobos y zorros, as\u00ed como todos los otros ejemplares que solemos ver en la Historia Natural, y por un momento sinti\u00f3 Dorothy que la dominaba el temor. Pero el Le\u00f3n explic\u00f3 que las bestias estaban en reuni\u00f3n, agregando que, a juzgar por sus gru\u00f1idos, parec\u00edan verse en grandes dificultades.<\/p>\n<p>Mientras as\u00ed hablaba el felino, varios de los animales se fijaron en \u00e9l y en seguida se hizo el silencio entre los presentes.<\/p>\n<p>El m\u00e1s grande de los tigres adelantase hacia el Le\u00f3n, le hizo una reverencia y le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bienvenido, Rey de las Bestias!\u00a0 Llegas a tiempo para luchar contra nuestro enemigo y brindar tranquilidad a todos los animales de la selva.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 les pasa? \u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f3n con voz tranquila.<\/p>\n<p>\u2014Nos amenaza un feroz enemigo que hace poco ha llegado a esta selva \u2014replic\u00f3 el tigre\u2014. Es un monstruo tremendo, semejante a una gran ara\u00f1a, con el cuerpo tan grande como el de un elefante y patas tan largas como el tronco de un \u00e1rbol. Tiene ocho patas, y al arrastrarse por la selva apresa animales y se los lleva a la boca, comi\u00e9ndoselos como se come la ara\u00f1a a las moscas. Corremos gran peligro mientras esa bestia feroz siga con vida, y nos hemos reunido aqu\u00ed para idear la forma de salvarnos.<\/p>\n<p>El Le\u00f3n medit\u00f3 un momento.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHay otros leones en la selva? \u2014pregunt\u00f3. \u2014No; hab\u00eda algunos, pero el monstruo se los comi\u00f3. Adem\u00e1s, ninguno de ellos era tan grande y valeroso como t\u00fa.<\/p>\n<p>\u2014Si termino con vuestro enemigo, \u00bfme reconocer\u00e1n y obedecer\u00e1n como al Rey de la Selva? \u2014pregunt\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Lo haremos con mucho gusto \u2014contest\u00f3 el tigre.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1As\u00ed lo haremos! \u2014aullaron a coro todas las otras bestias.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora esa gran ara\u00f1a? \u2014inquiri\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014All\u00e1, entre aquellos robles \u2014dijo el tigre, se\u00f1alando con una de sus patas.<\/p>\n<p>\u2014Cuiden a estos amigos m\u00edos y yo ir\u00e9 ahora mismo a luchar contra el monstruo \u2014 manifest\u00f3 el Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Dicho esto, salud\u00f3 a sus compa\u00f1eros y se alej\u00f3 orgullosamente a presentar batalla al enemigo.<\/p>\n<p>La gran ara\u00f1a estaba dormida cuando la hall\u00f3 el Le\u00f3n, y era tan fea que el felino arrug\u00f3 la nariz con profundo desagrado. Sus patas eran tan largas como hab\u00eda dicho el tigre, y su cuerpo estaba cubierto de un espeso vello \u00e1spero y negro. Pose\u00eda unas fauces tremendas,\u00a0 con\u00a0 una\u00a0 doble\u00a0 hilera\u00a0 de\u00a0 dientes\u00a0 agud\u00edsimos\u00a0 limos\u00a0 y\u00a0 extraordinariamente largos; pero su gran cabeza estaba unida al cuerpo por medio de un cuello tan delgado como la cintura de una avispa, lo cual dio al Le\u00f3n una idea de cu\u00e1l ser\u00eda el mejor m\u00e9todo de ataque. Como sab\u00eda que era m\u00e1s f\u00e1cil atacar al monstruo mientras dorm\u00eda, dio un gran brinco y cay\u00f3 de lleno sobre el lomo del enemigo. De un solo zarpazo feroz, separ\u00f3 la cabeza del cuerpo y, saltando de nuevo a tierra, se qued\u00f3 mirando mientras las largas patas se agitaron un poco hasta quedar inm\u00f3viles, lo cual le indic\u00f3 que el monstruo hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>Regres\u00f3 entonces al claro donde lo esperaban las fieras y anunci\u00f3 con gran orgullo:<\/p>\n<p>\u2014Ya no tienen que temer m\u00e1s al enemigo.<\/p>\n<p>Todas las bestias se inclinaron ante \u00e9l, proclam\u00e1ndolo su Rey, y el Le\u00f3n prometi\u00f3 regresar a gobernarlos una vez que Dorothy hubiera partido de regreso a Kansas.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168974\"><\/a>CAP\u00cdTULO 22 El pa\u00eds de los Quadlings<\/h1>\n<p>Los\u00a0 cuatro\u00a0 viajeros\u00a0 pasaron\u00a0 sin\u00a0 inconvenientes\u00a0 por\u00a0 el\u00a0 bosque,\u00a0 y\u00a0 al\u00a0 salir\u00a0 de\u00a0 sus umbr\u00edas profundidades vieron ante ellos una empinada colina salpicada desde arriba hasta abajo por grandes rocas.<\/p>\n<p>\u2014Ser\u00e1 \u00a0\u00a0\u00a0 una \u00a0\u00a0\u00a0 subida \u00a0\u00a0\u00a0 dif\u00edcil \u00a0\u00a0\u00a0 \u2014coment\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el<\/p>\n<p>Espantap\u00e1jaros\u2014, pero tendremos que hacerlo.<\/p>\n<p>As\u00ed diciendo, encabez\u00f3 la marcha seguido por los otros, y hab\u00edan llegado casi a la primera roca cuando oyeron una voz \u00e1spera que gritaba:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Atr\u00e1s!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres? \u2014pregunt\u00f3 el Espantap\u00e1jaros.<\/p>\n<p>Asom\u00f3 entonces una cabeza por sobre la roca y la misma voz replic\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Esta colina nos pertenece y no permitimos pasar a nadie. \u2014Pero es que debemos pasar\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014objet\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. Vamos al pa\u00eds de los Quadlings.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No pasar\u00e1n! \u2014declar\u00f3 la voz, y desde detr\u00e1s de la roca sali\u00f3 a la vista el hombre m\u00e1s extra\u00f1o que jam\u00e1s hubieran visto los viajeros.<\/p>\n<p>Era bajo y robusto, y pose\u00eda una enorme cabeza algo chata y sostenida por un grueso cuello lleno de arrugas. Mas no ten\u00eda brazos, y al ver esto, el Espantap\u00e1jaros no temi\u00f3 que un ser tan indefenso pudiera impedirles ascender por la colina. Por eso dijo:<\/p>\n<p>\u2014Lamento no hacer lo que deseas, pero, te guste o no, tendremos que pasar por tu colina.<\/p>\n<p>Y se adelant\u00f3 con gran decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tan r\u00e1pida como el rayo, la cabeza del otro parti\u00f3 hacia adelante y su cuello se estir\u00f3 hasta que su coronilla, que era chata, golpe\u00f3 el pecho del Espantap\u00e1jaros y lo arroj\u00f3 dando tumbos cuesta abajo. Casi con la misma rapidez volvi\u00f3 la cabeza al cuerpo, y el hombre ri\u00f3 con aspereza al tiempo que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No les ser\u00e1 tan f\u00e1cil como piensan!<\/p>\n<p>Un\u00a0 coro\u00a0 de\u00a0 ruidosas\u00a0 risas\u00a0 parti\u00f3\u00a0 de\u00a0 las\u00a0 otras\u00a0 rocas\u00a0 y\u00a0 Dorothy\u00a0 vio\u00a0 entonces\u00a0 a centenares de los Cabezas de Martillo que se hallaban diseminados por la cuesta.<\/p>\n<p>El Le\u00f3n se puso furioso al o\u00edr la risa con que festejaban la ca\u00edda del Espantap\u00e1jaros y, lanzando un rugido atronador, ech\u00f3 a correr cuesta arriba.<\/p>\n<p>De nuevo sali\u00f3 una cabeza a gran velocidad y el enorme Le\u00f3n cay\u00f3 rodando por la colina como si le hubiera golpeado una bala de ca\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>Dorothy corri\u00f3 para ayudar al Espantap\u00e1jaros a levantarse, y el Le\u00f3n fue hacia ella, sinti\u00e9ndose dolido y molesto, al tiempo que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014Es in\u00fatil combatir con gente que dispara la cabeza como si fuera una bala. Nadie podr\u00eda enfrentarlos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos entonces? \u2014pregunt\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014Llama a los Monos Alados \u2014sugiri\u00f3 el Le\u00f1ador\u2014. Todav\u00eda puedes darles una orden m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Muy\u00a0 bien\u00a0 \u2014repuso\u00a0 ella\u00a0 y,\u00a0 poni\u00e9ndose\u00a0 el\u00a0 Gorro\u00a0 de\u00a0 Oro,\u00a0 pronunci\u00f3\u00a0 las\u00a0 palabras m\u00e1gicas.<\/p>\n<p>Los Monos fueron tan puntuales como siempre, y en pocos momentos estuvo toda la banda frente a ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 nos ordenas? \u2014pregunt\u00f3 el Rey, haciendo una reverencia.<\/p>\n<p>\u2014Ll\u00e9vanos por sobre esta colina hasta el pa\u00eds de los Quadlings \u2014pidi\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed se har\u00e1 \u2014repuso el Rey.<\/p>\n<p>Acto seguido, los Monos Alados se apoderaron de los cuatro viajeros y de Toto y se alejaron volando con ellos. Cuando pasaron por sobre la colina, los Cabezas de Martillo aullaron de furia y lanzaron sus cabezas hacia lo alto, mas no pudieron alcanzar a los simios voladores, quienes se llevaron a Dorothy y sus amigos al otro lado de la monta\u00f1a y los bajaron en el hermoso pa\u00eds de los Quadlings.<\/p>\n<p>\u2014Esta es la \u00faltima vez que nos llamas \u2014dijo el jefe a Dorothy\u2014. As\u00ed que adi\u00f3s y buena suerte.<\/p>\n<p>\u2014Adi\u00f3s y much\u00edsimas gracias \u2014respondi\u00f3 la ni\u00f1a, y los Monos levantaron vuelo y se perdieron de vista en un abrir y cerrar de ojos.<\/p>\n<p>El pa\u00eds de los Quadlings parec\u00eda muy pr\u00f3spero.\u00a0 Abundaban los cereales en sus campos, los caminos estaban bien pavimentados y por doquier se ve\u00edan murmurantes arroyos de agua clara cruzados por puentes muy bien construidos. Las cercas, casas y puentes estaban pintados de rojo vivo, tal como eran amarillos en el pa\u00eds de los Winkies y azules en el de los Munchkins. Los mismos Quadlings, que eran bajos, regordetes y bienhumorados, vest\u00edan todos de rojo, destac\u00e1ndose as\u00ed contra el fondo verde del c\u00e9sped y el amarillo oro de los granos maduros.<\/p>\n<p>Los Monos hab\u00edan dejado a los viajeros cerca de una granja y los cuatro amigos marcharon ahora hacia la casa y llamaron a la puerta, la que abri\u00f3 la esposa del granjero. Cuando Dorothy le pidi\u00f3 algo de comer, la mujer les brind\u00f3 a todos una buena comida, con tres clases de pastel y cuatro clases de bizcochos, as\u00ed como un taz\u00f3n de leche para Toto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQueda lejos el castillo de Glinda? \u2014pregunt\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014No mucho \u2014fue la respuesta\u2014. Tomen el camino del Sur y pronto llegar\u00e1n a \u00e9l.<\/p>\n<p>Luego de dar gracias a la buena mujer, partieron de nuevo y marcharon por entre los campos sembrados y los bonitos puentes hasta que vieron ante ellos un castillo muy hermoso.\u00a0 Ante\u00a0 las\u00a0 puertas\u00a0 se\u00a0 hallaban\u00a0 tres\u00a0 mujeres\u00a0 j\u00f3venes\u00a0 que\u00a0 vest\u00edan\u00a0 vistosos uniformes rojos con adornos dorados.<\/p>\n<p>Al acercarse Dorothy, una de ellas le pregunt\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 vienen al Pa\u00eds del Sur?<\/p>\n<p>\u2014Queremos ver a la Bruja Buena que gobierna aqu\u00ed\u2014contest\u00f3 la ni\u00f1a\u2014. \u00bfNos llevar\u00e1n ante ella?<\/p>\n<p>\u2014Denme sus nombres y preguntar\u00e9 a Glinda si quiere recibirlos.<\/p>\n<p>Le dijeron qui\u00e9nes eran y la joven soldado entr\u00f3 en el castillo para regresar poco despu\u00e9s y anunciarles que pod\u00edan pasar.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168975\"><\/a>CAP\u00cdTULO 23 Glinda otorga a Dorothy su deseo<\/h1>\n<p>Empero,\u00a0 antes\u00a0 de que pudieran\u00a0 ver a Glinda,\u00a0 los condujeron\u00a0 a una estancia\u00a0 del castillo donde Dorothy se lav\u00f3 la cara y pein\u00f3, el Le\u00f3n se sacudi\u00f3 el polvo de la melena, el\u00a0 Espantap\u00e1jaros\u00a0 mejor\u00f3\u00a0 su\u00a0 forma\u00a0 y\u00a0 el\u00a0 Le\u00f1ador\u00a0 lustr\u00f3\u00a0 su\u00a0 cuerpo\u00a0 y\u00a0 aceit\u00f3\u00a0 sus coyunturas.<\/p>\n<p>Cuando estuvieron presentables, marcharon con la joven soldado a una amplia sala donde la Bruja Glinda se hallaba sentada en un trono de rub\u00edes.<\/p>\n<p>Era joven y hermosa, de abundosos cabellos rojos que ca\u00edan en ondas sobre sus hombros, y estaba ataviada con un vestido de un blanco inmaculado. Sus ojos azules miraron bondadosos a la ni\u00f1ita.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ti, peque\u00f1a? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>Dorothy le relat\u00f3 su historia, explic\u00e1ndole c\u00f3mo el cicl\u00f3n la hab\u00eda llevado al Pa\u00eds de Oz, c\u00f3mo hab\u00eda hallado a sus compa\u00f1eros y de qu\u00e9 modo hicieron frente a los peligros que les salieron al paso.<\/p>\n<p>\u2014Lo que m\u00e1s deseo ahora es regresar a Kansas\u00a0\u00a0 \u2014finaliz\u00f3\u2014, pues mi t\u00eda Em debe temer que me ha sucedido algo terrible, lo cual la har\u00e1 ponerse luto y, a menos que las cosechas hayan sido mejores que el a\u00f1o pasado, estoy segura de que t\u00edo Henry no podr\u00e1 hacer ese gasto.<\/p>\n<p>Glinda se inclin\u00f3 hacia adelante para besar el dulce rostro de la ni\u00f1ita.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bendita seas! \u2014dijo\u2014. Claro que puedo indicarte el modo de regresar a Kansas&#8230; Pero si lo hago tendr\u00e1s que darme el Gorro de Oro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Con gusto! \u2014exclam\u00f3 Dorothy\u2014. La verdad es que ya no me sirve, y cuando lo tengas t\u00fa, s\u00f3lo podr\u00e1s dar tres \u00f3rdenes a los Monos Alados. \u2014Y creo que necesitar\u00e9 sus servicios s\u00f3lo esas tres veces \u2014respondi\u00f3 Glinda con una sonrisa.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a le entreg\u00f3 entonces el Gorro de Oro y la Bruja pregunt\u00f3 al Espantap\u00e1jaros:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 har\u00e1s cuando Dorothy se haya ido?<\/p>\n<p>\u2014Volver\u00e9 a la Ciudad Esmeralda, pues Oz me nombr\u00f3 su gobernante y la gente me quiere\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014fue la respuesta\u2014. Lo \u00fanico que me preocupa es la manera de cruzar por la colina de los Cabezas de Martillo.<\/p>\n<p>\u2014Por medio del Gorro de Oro ordenar\u00e9 a los<\/p>\n<p>Monos Alados que te lleven a las puertas de\u00a0 la\u00a0 Ciudad\u00a0 Esmeralda\u00a0 \u2014declar\u00f3\u00a0 Glinda\u2014,\u00a0 pues\u00a0 ser\u00eda\u00a0 una\u00a0 l\u00e1stima\u00a0 de\u00a0 privar\u00a0 a\u00a0 sus ciudadanos de un gobernante tan maravilloso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLo soy de veras? \u2014pregunt\u00f3 el hombre de paja.<\/p>\n<p>\u2014Eres poco com\u00fan \u2014repuso ella. Volvi\u00e9ndose hacia el Le\u00f1ador, le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de ti cuando Dorothy se vaya de este pa\u00eds?<\/p>\n<p>\u00c9l se apoy\u00f3 en su hacha mientras meditaba un momento. Al fin dijo:<\/p>\n<p>\u2014Los Winkies fueron muy bondadosos conmigo y, cuando muri\u00f3 la Bruja Maligna me pidieron que fuera su gobernante. Si pudiera regresar a la regi\u00f3n de Occidente, nada me gustar\u00eda m\u00e1s que regir sus destinos.<\/p>\n<p>\u2014Mi segunda orden para los Monos Alados ser\u00e1 que te lleven a la tierra de los Winkies\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014prometi\u00f3 Glinda\u2014. Tu cerebro quiz\u00e1 no sea tan grande como aparenta el del Espantap\u00e1jaros, pero en realidad eres m\u00e1s brillante que \u00e9l&#8230; cuando est\u00e1s bien pulido&#8230; y estoy segura de que sabr\u00e1s gobernar a los Winkies con sabidur\u00eda y bondad.<\/p>\n<p>Entonces se volvi\u00f3 la Bruja hacia el enorme y peludo Le\u00f3n, y le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de ti cuando Dorothy haya regresado a su hogar?<\/p>\n<p>\u2014Al otro lado de la colina de los Cabezas de Martillo se extiende una selva muy grande y a\u00f1osa \u2014respondi\u00f3 el felino\u2014, y todos los animales que viven en ella me han nombrado su Rey. Si pudiera regresar all\u00e1, vivir\u00eda feliz el resto de mis d\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014Mi tercera orden para los Monos Alados ser\u00e1 que te lleven a la selva \u2014manifest\u00f3 Glinda\u2014. Luego, cuando haya agotado el poder del Gorro de Oro, lo devolver\u00e9 al Rey de los Monos a fin de que \u00e9l y sus s\u00fabditos queden libres para siempre.<\/p>\n<p>El Espantap\u00e1jaros, el Le\u00f1ador y el Le\u00f3n agradecieron a la Bruja Buena toda su bondad. Luego exclam\u00f3 Dorothy:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por cierto eres tan buena como hermosa! Pero todav\u00eda no me has dicho c\u00f3mo puedo regresar a Kansas.<\/p>\n<p>\u2014Tus zapatos de plata te llevar\u00e1n por sobre el desierto \u2014contest\u00f3 Glinda\u2014. De haber conocido su poder, podr\u00edas haber regresado a casa de tu t\u00eda Em el mismo d\u00eda que llegaste a este pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero entonces no habr\u00eda obtenido yo mi maravilloso cerebro!\u00a0 \u2014exclam\u00f3 el Espantap\u00e1jaros\u2014. Me habr\u00eda pasado toda la vida en el maizal.<\/p>\n<p>\u2014Y yo no tendr\u00eda mi bondadoso coraz\u00f3n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014intervino el Le\u00f1ador\u2014. Todo oxidado, habr\u00eda permanecido en el bosque hasta el fin de los siglos.<\/p>\n<p>\u2014Y yo ser\u00eda por siempre un cobarde \u2014declar\u00f3 el Le\u00f3n\u2014, y ninguna bestia de la selva podr\u00eda decir nada bueno de m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Todo eso es verdad, y me alegro de haber sido \u00fatil \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 estos buenos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 amigos \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014manifest\u00f3<\/p>\n<p>Dorothy\u2014. Pero ahora, todos ellos tienen lo que m\u00e1s anhelaban, y, adem\u00e1s, cada uno posee un reino para gobernar. Por eso creo que me gustar\u00eda regresar ya a Kansas.<\/p>\n<p>\u2014Los zapatos de plata tienen un poder maravilloso \u2014le explic\u00f3 la Bruja Buena\u2014, y una de sus cualidades m\u00e1s curiosas es que pueden llevarte a cualquier parte del mundo con s\u00f3lo tres pasos, y cada paso se da en un abrir y cerrar de ojos. Todo lo que tienes que hacer es unir los tacones tres veces seguidas y ordenar a los zapatos que te lleven donde desees ir.<\/p>\n<p>\u2014Si es as\u00ed \u2014dijo la ni\u00f1a con gran alegr\u00eda\u2014, les pedir\u00e9 que me llevan de regreso a Kansas inmediatamente.<\/p>\n<p>Ech\u00f3 los brazos al cuello del Le\u00f3n y lo bes\u00f3 al tiempo que le palmeaba la cabeza con gran cari\u00f1o. Despu\u00e9s bes\u00f3 al Le\u00f1ador, el que lloraba de manera muy peligrosa para sus coyunturas. Al Espantap\u00e1jaros lo abraz\u00f3 con fuerza en lugar de besar su cara pintada, y descubri\u00f3 que ella tambi\u00e9n lloraba al despedirse as\u00ed de sus queridos camaradas.<\/p>\n<p>Glinda la Bondadosa descendi\u00f3 de su trono de rub\u00edes para dar a la ni\u00f1a el beso de despedida, y Dorothy le agradeci\u00f3 por los beneficios que hab\u00eda concedido a ella y a sus amigos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s tom\u00f3 a Toto en sus brazos y, habiendo dicho adi\u00f3s una vez m\u00e1s, uni\u00f3 los talones tres veces seguidas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ll\u00e9venme de regreso a casa de t\u00eda Em!<\/p>\n<p>Al instante se encontr\u00f3 girando en el aire, tan velozmente que no pudo ver nada ni sentir otra cosa que el viento que silbaba en sus o\u00eddos. Los zapatos de plata dieron tres pasos y se detuvieron luego con tal brusquedad que la ni\u00f1a rod\u00f3 varias veces sobre la hierba antes de descubrir d\u00f3nde estaba.<\/p>\n<p>Luego, al fin, se sent\u00f3 para mirar a su alrededor.<\/p>\n<p>\u2014&#8221;\u00a1Dios bendito!&#8221; \u2014exclam\u00f3.<\/p>\n<p>Pues se encontraba sentada en medio de la extensa llanura de Kansas, y frente a ella se ve\u00eda la nueva casa que el t\u00edo Henry hab\u00eda construido despu\u00e9s que el cicl\u00f3n se llev\u00f3 la otra vivienda.\u00a0 El mismo Henry se hallaba orde\u00f1ando las vacas en el corral, y Toto hab\u00edase alejado de Dorothy y corr\u00eda hacia el granero ladrando a m\u00e1s y mejor.<\/p>\n<p>Al ponerse de pie, la ni\u00f1a descubri\u00f3 que s\u00f3lo calzaba medias, pues los zapatos de plata se le hab\u00edan ca\u00eddo durante el vuelo y estaban perdidos para siempre en el desierto.<\/p>\n<h1><a name=\"_Toc168976\"><\/a>CAP\u00cdTULO 24 De nuevo en casa<\/h1>\n<p>La t\u00eda Em acababa de salir de la casa para regar los repollos cuando levant\u00f3 la vista y vio a Dorothy que corr\u00eda hacia ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Querida m\u00eda! \u2014exclam\u00f3, tom\u00e1ndola en sus brazos y cubri\u00e9ndola de besos\u2014. \u00bfDe d\u00f3nde vienes?<\/p>\n<p>\u2014Del Pa\u00eds de Oz\u2014 contest\u00f3 Dorothy con gravedad\u2014. Y aqu\u00ed est\u00e1 Toto tambi\u00e9n&#8230; Y, \u00a1oh, t\u00eda Em, cu\u00e1nto me alegro de estar de nuevo en casa!<\/p>\n<h2>Fin<\/h2>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This is the Spanish version of The Wonderful Wizard of Oz by the writer Lyman Frank Baum and although this is the English version of Korespa we do not lose sight of the fact that the reason for Korespa is the world of Spanish, that is why we show this version of the book here. 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