{"id":11370,"date":"2024-01-28T10:06:51","date_gmt":"2024-01-28T10:06:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.korespa.com\/en\/?p=11370"},"modified":"2024-08-27T13:55:35","modified_gmt":"2024-08-27T13:55:35","slug":"las-aventuras-de-tom-sawyer-de-mark-twain","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.korespa.com\/en\/las-aventuras-de-tom-sawyer-de-mark-twain\/","title":{"rendered":"LAS AVENTURAS DE TOM SAWYER de Mark Twain"},"content":{"rendered":"<p><em>This is the Spanish version of The Adventures of Tom Sawyer by the writer <a title=\"Mark Twain\" href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Mark_Twain\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mark Twain<\/a> and although this is the English version of Korespa we do not lose sight of the fact that the reason for Korespa is the world of Spanish, that is why we show this version of the book here.<\/em><\/p>\n<p><em>This is a public domain book which for us means that it is free for you to read at no cost to you and that way Korespa shares it for you to use.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO I<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Silencio. -\u00a1Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1D\u00f3nde andar\u00e1 metido ese chico!&#8230; \u00a1Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La anciana se baj\u00f3 los anteojos y mir\u00f3, por encima, alrededor del cuarto; despu\u00e9s se los subi\u00f3 a la frente y mir\u00f3 por debajo. Rara vez o nunca miraba a trav\u00e9s de los cristales a cosa de tan poca importancia como un chiquillo: eran aqu\u00e9llos los lentes de ceremonia, su mayor orgullo, construidos por ornato antes que para servicio, y no hubiera visto mejor mirando a trav\u00e9s de un par de mantas. Se qued\u00f3 un instante perpleja y dijo, no con c\u00f3lera, pero lo bastante alto para que la oyeran los muebles:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pues te aseguro que si te echo mano te voy a&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No termin\u00f3 la frase, porque antes se agach\u00f3 dando estocadas con la escoba por debajo de la cama; as\u00ed es que necesitaba todo su aliento para puntuar los escobazos con resoplidos. Lo \u00fanico que consigui\u00f3 desenterrar fue el gato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No se ha visto cosa igual que ese muchacho!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue hasta la puerta y se detuvo all\u00ed, recorriendo con la mirada las plantas de tomate y las hierbas silvestres que constitu\u00edan el jard\u00edn. Ni sombra de Tom. Alz\u00f3, pues, la voz a un \u00e1ngulo de punter\u00eda calculado para larga distancia y grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1T\u00fa! \u00a1Toooom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Oy\u00f3 tras de ella un ligero ruido y se volvi\u00f3 a punto para atrapar a un muchacho por el borde de la chaqueta y detener su vuelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ya est\u00e1s! \u00a1Que no se me haya ocurrido pensar en esa despensa!&#8230; \u00bfQu\u00e9 estabas haciendo ah\u00ed?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNada? M\u00edrate esas manos, m\u00edrate esa boca&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 es eso pegajoso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9, t\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pues yo s\u00ed lo s\u00e9. Es dulce, eso es. Mil veces te he dicho que como no dejes en paz ese dulce te voy a despellejar vivo. Dame esa vara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La vara se cerni\u00f3 en el aire. Aquello tomaba mal cariz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Mire lo que tiene detr\u00e1s, t\u00eda!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La anciana gir\u00f3 en redondo, recogi\u00e9ndose las faldas para esquivar el peligro; y en el mismo instante escap\u00f3 el chico, se encaram\u00f3 por la alta valla de tablas y desapareci\u00f3 tras ella. Su t\u00eda Polly se qued\u00f3 un momento sorprendida y despu\u00e9s se ech\u00f3 a re\u00edr bondadosamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Diablo de chico! \u00a1Cu\u00e1ndo acabar\u00e9 de aprender sus ma\u00f1as! \u00a1Cu\u00e1ntas jugarretas como \u00e9sta no me habr\u00e1 hecho, y a\u00fan le hago caso! Pero las viejas bobas somos m\u00e1s bobas que nadie. Perro viejo no aprende gracias nuevas, como suele decirse. Pero, \u00a1Se\u00f1or!, si no me la juega del mismo modo dos d\u00edas seguidos, \u00bfc\u00f3mo va una a saber por d\u00f3nde ir\u00e1 a salir? Parece que adivina hasta d\u00f3nde puede atormentarme antes de que llegue a montar en c\u00f3lera, y sabe, el muy pillo, que si logra desconcertarme o hacerme re\u00edr ya todo se ha acabado y no soy capaz de pegarle. No; la verdad es que no cumplo mi deber para con este chico: \u00e9sa es la pura verdad. Tiene el diablo en el cuerpo; pero, \u00a1qu\u00e9 le voy a hacer! Es el hijo de mi pobre hermana difunta, y no tengo entra\u00f1as para zurrarle. Cada vez que le dejo sin castigo me remuerde la conciencia, y cada vez que le pego se me parte el coraz\u00f3n. \u00a1Todo sea por Dios! Pocos son los d\u00edas del hombre nacido de mujer y llenos de tribulaci\u00f3n, como dice la Escritura, y as\u00ed lo creo. Esta tarde se escapar\u00e1 del colegio y no tendr\u00e9 m\u00e1s remedio que hacerle trabajar ma\u00f1ana como castigo. Cosa dura es obligarle a trabajar los s\u00e1bados, cuando todos los chicos tienen asueto; pero aborrece el trabajo m\u00e1s que ninguna otra cosa, y, o soy un poco r\u00edgida con \u00e9l, o me convertir\u00e9 en la perdici\u00f3n de ese ni\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom hizo rabona, en efecto, y lo pas\u00f3 en grande. Volvi\u00f3 a casa con el tiempo justo para ayudar a Jim, el negrito, a aserrar la le\u00f1a para el d\u00eda siguiente y hacer astillas antes de la cena; pero, al menos, lleg\u00f3 a tiempo para contar sus aventuras a Jim mientras \u00e9ste hac\u00eda tres cuartas partes de la tarea. Sid, el hermano menor de Tom o mejor dicho, hermanastro, ya hab\u00eda dado fin a la suya de recoger astillas, pues era un muchacho tranquilo, poco dado a aventuras ni calaveradas. Mientras Tom cenaba y escamoteaba terrones de az\u00facar cuando la ocasi\u00f3n se le ofrec\u00eda, su t\u00eda le hac\u00eda preguntas llenas de malicia y trastienda, con el intento de hacerle picar el anzuelo y sonsacarle reveladoras confesiones. Como otras muchas personas, igualmente sencillas y candorosas, se envanec\u00eda de poseer un talento especial para la diplomacia tortuosa y sutil, y se complac\u00eda en mirar sus m\u00e1s obvios y transparentes artificios como maravillas de artera astucia. As\u00ed, le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hac\u00eda bastante calor en la escuela, Tom; \u00bfno es cierto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Much\u00edsimo calor, \u00bfverdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY no te entraron ganas de irte a nadar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sinti\u00f3 una vaga escama, un barrunto de alarmante sospecha. Examin\u00f3 la cara de su t\u00eda Polly, pero nada sac\u00f3 en limpio. As\u00ed es que contest\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, t\u00eda; vamos&#8230;, no muchas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La anciana alarg\u00f3 la mano y le palp\u00f3 la camisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero ahora no tienes demasiado calor, con todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y se qued\u00f3 tan satisfecha por haber descubierto que la camisa estaba seca sin dejar traslucir que era aquello lo que ten\u00eda en las mientes. Pero bien sab\u00eda ya Tom de d\u00f3nde soplaba el viento. As\u00ed es que se apresur\u00f3 a parar el pr\u00f3ximo golpe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Algunos chicos nos estuvimos echando agua por la cabeza. A\u00fan la tengo h\u00fameda. \u00bfVe usted?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La t\u00eda Polly se qued\u00f3 moh\u00edna, pensando que no hab\u00eda advertido aquel detalle acusador, y adem\u00e1s le hab\u00eda fallado un tiro. Pero tuvo una nueva inspiraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dime, Tom: para mojarte la cabeza \u00bfno tuviste que descoserte el cuello de la camisa por donde yo te lo cos\u00ed? \u00a1Desabr\u00f3chate la chaqueta!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Toda sombra de alarma desapareci\u00f3 de la faz de Tom. Abri\u00f3 la chaqueta. El cuello estaba cosido, y bien cosido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Diablo de chico! Estaba segura de que habr\u00edas hecho rabona y de que te habr\u00edas ido a nadar. Me parece, Tom, que eres como gato escaldado, como suele decirse, y mejor de lo que pareces. Al menos, por esta vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Le dol\u00eda un poco que su sagacidad le hubiera fallado, y se complac\u00eda de que Tom hubiera tropezado y ca\u00eddo en la obediencia por una vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Sid dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mire usted: yo dir\u00eda que el cuello estaba cosido con hilo blanco y ahora es negro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cierto que lo cos\u00ed con hilo blanco! \u00a1Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Tom no esper\u00f3 el final. Al escapar grit\u00f3 desde la puerta:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Siddy, buena zurra te va a costar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya en lugar seguro, sac\u00f3 dos largas agujas que llevaba clavadas debajo de la solapa. En una hab\u00eda enrollado hilo negro, y en la otra, blanco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abSi no es por Sid no lo descubre. Unas veces lo cose con blanco y otras con negro. \u00a1Por qu\u00e9 no se decidir\u00e1 de una vez por uno a otro! As\u00ed no hay quien lleve la cuenta. Pero Sid me las ha de pagar, \u00a1reconcho!\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No era el ni\u00f1o modelo del lugar. Al ni\u00f1o modelo lo conoc\u00eda de sobra, y lo detestaba con toda su alma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A\u00fan no hab\u00edan pasado dos minutos cuando ya hab\u00eda olvidado sus cuitas y pesadumbres. No porque fueran ni una pizca menos graves y amargas de lo que son para los hombres las de la edad madura, sino porque un nuevo y absorbente inter\u00e9s las redujo a la nada y las apart\u00f3 por entonces de su pensamiento, del mismo modo como las desgracias de los mayores se olvidan en el anhelo y la excitaci\u00f3n de nuevas empresas. Este nuevo inter\u00e9s era cierta inapreciable novedad en el arte de silbar, en la que acababa de adiestrarle un negro, y que ansiaba practicar a solas y tranquilo. Consist\u00eda en ciertas variaciones a estilo de trino de p\u00e1jaro, una especie de l\u00edquido gorjeo que resultaba de hacer vibrar la lengua contra el paladar y que se intercalaba en la silbante melod\u00eda. Probablemente el lector recuerda c\u00f3mo se hace, si es que ha sido muchacho alguna vez. La aplicaci\u00f3n y la perseverancia pronto le hicieron dar en el quid y ech\u00f3 a andar calle adelante con la boca rebosando armon\u00edas y el alma llena de regocijo. Sent\u00eda lo mismo que experimenta el astr\u00f3nomo al descubrir una nueva estrella. No hay duda que en cuanto a lo intenso, hondo y acendrado del placer, la ventaja estaba del lado del muchacho, no del astr\u00f3nomo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los crep\u00fasculos caniculares eran largos. A\u00fan no era de noche. De pronto Tom suspendi\u00f3 el silbido: un forastero estaba ante \u00e9l; un muchacho que apenas le llevaba un dedo de ventaja en la estatura. Un reci\u00e9n llegado, de cualquier edad o sexo, era una curiosidad emocionante en el pobre lugarejo de San Petersburgo. El chico, adem\u00e1s, estaba bien trajeado, y eso en un d\u00eda no festivo. Esto era simplemente asombroso. El sombrero era coquet\u00f3n; la chaqueta, de pa\u00f1o azul, nueva, bien cortada y elegante; y a igual altura estaban los pantalones. Ten\u00eda puestos los zapatos, aunque no era m\u00e1s que viernes. Hasta llevaba corbata: una cinta de colores vivos. En toda su persona hab\u00eda un aire de ciudad que le dol\u00eda a Tom como una injuria. Cuanto m\u00e1s contemplaba aquella esplendorosa maravilla, m\u00e1s alzaba en el aire la nariz con un gesto de desd\u00e9n por aquellas galas y m\u00e1s rota y desastrada le iba pareciendo su propia vestimenta. Ninguno de los dos hablaba. Si uno se mov\u00eda, se mov\u00eda el otro, pero s\u00f3lo de costado, haciendo rueda. Segu\u00edan cara a cara y mir\u00e1ndose a los ojos sin pesta\u00f1ear. Al fin, Tom dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Yo te puedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues anda y haz la prueba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues s\u00ed que te puedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1A que no! -\u00a1A que s\u00ed!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1A que no!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sigui\u00f3 una pausa embarazosa. Despu\u00e9s prosigui\u00f3 Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y t\u00fa, \u00bfc\u00f3mo te llamas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY a ti que te importa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues si me da la gana vas a ver si me importa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPues por qu\u00e9 no te atreves?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Como hables mucho lo vas a ver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Mucho&#8230;, mucho&#8230;, mucho!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00fa te crees muy gracioso; pero con una mano atada atr\u00e1s te podr\u00eda dar una tunda si quisiera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfA que no me la das?&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vaya un sombrero!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues atr\u00e9vete a toc\u00e1rmelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo que eres t\u00fa es un mentiroso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-M\u00e1s lo eres t\u00fa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Como me digas esas cosas agarro una piedra y te la estrello en la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1A que no!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo que t\u00fa tienes es miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-M\u00e1s tienes t\u00fa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra pausa, y m\u00e1s miradas, y m\u00e1s vueltas alrededor. Despu\u00e9s empezaron a empujarse hombro con hombro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vete de aqu\u00ed -dijo Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vete t\u00fa -contest\u00f3 el otro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No quiero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues yo tampoco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed siguieron, cada uno apoyado en una pierna como en un puntal, y los dos empujando con toda su alma y lanz\u00e1ndose furibundas miradas. Pero ninguno sacaba ventaja. Despu\u00e9s de forcejear hasta que ambos se pusieron encendidos y arrebatados los dos cedieron en el empuje, con desconfiada cautela, y Tom dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00fa eres un miedoso y un cobarde. Voy a dec\u00edrselo a mi hermano grande, que te puede deshacer con el dedo me\u00f1ique.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pues s\u00ed que me importa tu hermano! Tengo yo uno mayor que el tuyo y que si lo coge lo tira por encima de esa cerca. (Ambos hermanos eran imaginarios.) -Eso es mentira.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Porque t\u00fa lo digas!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom hizo una raya en el polvo con el dedo gordo del pie y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Atr\u00e9vete a pasar de aqu\u00ed y soy capaz de pegarte hasta que no te puedas tener. El que se atreva se la gana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El reci\u00e9n venido traspas\u00f3 en seguida la raya y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya est\u00e1: a ver si haces lo que dices.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me vengas con \u00e9sas; \u00e1ndate con ojo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pues \u00a1a que no lo haces!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1A que s\u00ed! Por dos centavos lo har\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El reci\u00e9n venido sac\u00f3 dos centavos del bolsillo y se los alarg\u00f3 burlonamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom los tir\u00f3 contra el suelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En el mismo instante rodaron los dos chicos, revolc\u00e1ndose en la tierra, agarrados como dos gatos, y durante un minuto forcejearon asi\u00e9ndose del pelo y de las ropas, se golpearon y ara\u00f1aron las narices, y se cubrieron de polvo y de gloria. Cuando la confusi\u00f3n tom\u00f3 forma, a trav\u00e9s de la polvareda de la batalla apareci\u00f3 Tom sentado a horcajadas sobre el forastero y moli\u00e9ndolo a pu\u00f1etazos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Date por vencido!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El forastero no hac\u00eda sino luchar para libertarse. Estaba llorando, sobre todo de rabia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Date por vencido! -y sigui\u00f3 el machacamiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al fin el forastero balbuce\u00f3 un \u00abme doy\u00bb, y Tom le dej\u00f3 levantarse y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso, para que aprendas. Otra vez ten ojo con qui\u00e9n te metes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El vencido se march\u00f3 sacudi\u00e9ndose el polvo de la ropa, entre hipos y sollozos, y de cuando en cuando se volv\u00eda moviendo la cabeza y amenazando a Tom con lo que le iba a hacer \u00abla primera vez que lo sorprendiera\u00bb. A lo cual Tom respondi\u00f3 con mofa, y se ech\u00f3 a andar con orgulloso continente. Pero tan pronto como volvi\u00f3 la espalda, su contrario cogi\u00f3 una piedra y se la arroj\u00f3, d\u00e1ndole en mitad de la espalda, y en seguida volvi\u00f3 grupas y corri\u00f3 como un ant\u00edope. Tom persigui\u00f3 al traidor hasta su casa, y supo as\u00ed d\u00f3nde viv\u00eda. Tom\u00f3 posiciones por alg\u00fan tiempo junto a la puerta del jard\u00edn y desafi\u00f3 a su enemigo a salir a campo abierto; pero el enemigo se content\u00f3 con sacarle la lengua y hacerle muecas detr\u00e1s de la vidriera. Al fin apareci\u00f3 la madre del forastero, y llam\u00f3 a Tom malo, tunante v ordinario, orden\u00e1ndole que se largase de all\u00ed. Tom se fue, pero no sin prometer antes que aquel chico se las hab\u00eda de pagar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 muy tarde a casa aquella noche, y al encaramarse cautelosamente a la ventana cay\u00f3 en una emboscada preparada por su t\u00eda, la cual, al ver el estado en que tra\u00eda las ropas, se afirm\u00f3 en la resoluci\u00f3n de convertir el asueto del s\u00e1bado en cautividad y trabajos forzados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO II<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 la ma\u00f1ana del s\u00e1bado y el mundo estival apareci\u00f3 luminoso y fresco y rebosante de vida. En cada coraz\u00f3n resonaba un canto; y si el coraz\u00f3n era joven, la m\u00fasica sub\u00eda hasta los labios. Todas las caras parec\u00edan alegres, y los cuerpos, anhelosos de movimiento. Las acacias estaban en flor y su fragancia saturaba el aire.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El monte de Cardiff, al otro lado del pueblo, y alz\u00e1ndose por encima de \u00e9l, estaba todo cubierto de verde vegetaci\u00f3n y lo bastante alejado para parecer una deliciosa tierra prometida que invitaba al reposo y al ensue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom apareci\u00f3 en la calle con un cubo de lechada y una brocha atada en la punta de una p\u00e9rtiga. Ech\u00f3 una mirada a la cerca, y la Naturaleza perdi\u00f3 toda alegr\u00eda y una aplanadora tristeza descendi\u00f3 sobre su esp\u00edritu. \u00a1Treinta varas de valla de nueve pies de altura! Le pareci\u00f3 que la vida era vana y sin objeto y la existencia una pesadumbre. Lanzando un suspiro, moj\u00f3 la brocha y la pas\u00f3 a lo largo del tabl\u00f3n m\u00e1s alto; repiti\u00f3 la operaci\u00f3n; la volvi\u00f3 a repetir, compar\u00f3 la insignificante franja enjalbegada con el vasto continente de cerca sin encalar, y se sent\u00f3 sobre el boj, descorazonado Jim, sali\u00f3 a la puerta haciendo cabriolas, con un balde de cinc y cantando Las muchachas de B\u00faffalo. Acarrear agua desde la fuente del pueblo hab\u00eda sido siempre a los ojos de Tom una cosa aborrecible; pero entonces no le pareci\u00f3 as\u00ed. Se acord\u00f3 de que no faltaba all\u00ed compa\u00f1\u00eda. All\u00ed hab\u00eda siempre muchachos de ambos sexos, blancos, mulatos y negros, esperando vez; y entretanto, holgazaneaban, hac\u00edan cambios, re\u00f1\u00edan, se pegaban y bromeaban. Y se acord\u00f3 de que, aunque la fuente s\u00f3lo distaba ciento cincuenta varas, Jim jam\u00e1s estaba de vuelta con un balde de agua en menos de una hora; y aun entonces era porque alguno hab\u00eda tenido que ir en su busca. Tom le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, Jim: yo ir\u00e9 a traer el agua si t\u00fa encalas un pedazo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Jim sacudi\u00f3 la cabeza y contest\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No puedo, amo Tom. El ama vieja me ha dicho que tengo que traer el agua y no entretenerme con nadie. Ha dicho que se figuraba que el amo Tom me pedir\u00eda que encalase, y que lo que ten\u00eda que hacer yo era andar listo y no ocuparme m\u00e1s que de lo m\u00edo&#8230;, que ella se ocupar\u00eda del encalado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No te importe lo que haya dicho, Jim. Siempre dice lo mismo. D\u00e9jame el balde, y no tardo ni un minuto. Ya ver\u00e1s c\u00f3mo no se entera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me atrevo, amo Tom&#8230; El ama me va a cortar el pescuezo. \u00a1De veras que s\u00ed!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfElla?&#8230; Nunca pega a nadie. Da capirotazos con el dedal, y eso \u00bfa qui\u00e9n le importa? Amenaza mucho, pero aunque hable no hace da\u00f1o, a menos que se ponga a llorar. Jim, te dar\u00e9 una canica. Te dar\u00e9 una de las blancas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Jim empez\u00f3 a vacilar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Una blanca, Jim; y es de primera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Anda! \u00a1De \u00e9sas se ven pocas! Pero tengo un miedo muy grande del ama vieja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Jim era de d\u00e9bil carne mortal. La tentaci\u00f3n era demasiado fuerte. Puso el cubo en el suelo y cogi\u00f3 la canica. Un instante despu\u00e9s iba volando calle abajo con el cubo en la mano y un gran escozor en las posaderas. Tom enjalbegaba con furia, y la t\u00eda Polly se retiraba del campo de batalla con una zapatilla en la mano y el brillo de la victoria en los ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero la energ\u00eda de Tom dur\u00f3 poco. Empez\u00f3 a pensar en todas las diversiones que hab\u00eda planeado para aquel d\u00eda, y sus penas se exacerbaron. Muy pronto los chicos que ten\u00edan asueto pasar\u00edan retozando, camino de tentadoras excursiones, y se reir\u00edan de \u00e9l porque ten\u00eda que trabajar&#8230; ; y esta idea le encend\u00eda la sangre como un fuego. Sac\u00f3 todas sus mundanales riquezas y les pas\u00f3 revista: pedazos de juguetes, tabas y desperdicios heterog\u00e9neos; lo bastante quiz\u00e1 para lograr un cambio de tareas, pero no lo suficiente para poderlo trocar por media hora de libertad completa. Se volvi\u00f3, pues, a guardar en el bolsillo sus escasos recursos, y abandon\u00f3 la idea de intentar el soborno de los muchachos. En aquel tenebroso y desesperado momento sinti\u00f3 una inspiraci\u00f3n. Nada menos que una soberbia magn\u00edfica inspiraci\u00f3n. Cogi\u00f3 la brocha y se puso tranquilamente a trabajar. Ben Rogers apareci\u00f3 a la vista en aquel instante: de entre todos los chicos, era de aqu\u00e9l precisamente de quien m\u00e1s hab\u00eda temido las burlas. Ben ven\u00eda dando saltos y cabriolas, se\u00f1al evidente de que ten\u00eda el coraz\u00f3n libre de pesadumbres y grandes esperanzas de divertirse. Estaba comi\u00e9ndose una manzana, y de cuando en cuando lanzaba un prolongado y melodioso alarido, seguido de un bronco y profundo<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abtil\u00edn, til\u00edn, til\u00f3n; til\u00edn, til\u00f3n\u00bb, porque, ven\u00eda imitando a un vapor del Misisip\u00ed.Al acercarse acort\u00f3 la marcha, enfil\u00f3 hacia el medio de la calle, se inclin\u00f3 hacia estribor y tom\u00f3 la vuelta de la esquina pesadamente y con gran aparato y solemnidad, porque estaba representando al Gran Misuri y se consideraba a s\u00ed mismo con nueve pies de calado. Era buque, capit\u00e1n y campana de las m\u00e1quinas, todo en una pieza; y as\u00ed es que ten\u00eda que imaginarse de pie en su propio puente, dando \u00f3rdenes y ejecut\u00e1ndolas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Para! \u00a1Til\u00edn, til\u00edn, til\u00edn! (La arrancada iba disminuyendo y el barco se acercaba lentamente a la acera.) \u00a1M\u00e1quina atr\u00e1s! \u00a1Til\u00ednlinlin! (Con los brazos r\u00edgidos, pegados a los costados.) \u00a1Atr\u00e1s la de estribor! \u00a1Til\u00ednlinlin! \u00a1Chuchuchu! &#8230;. (Entretanto el brazo derecho describ\u00eda grandes c\u00edrculos porque representaba una rueda de cuarenta pies de diametro.) \u00a1Atr\u00e1s la de babor! Til\u00edn til\u00edn, til\u00edn!&#8230; (El brazo izquierdo empez\u00f3 a voltear.) \u00a1Avante la de babor! \u00a1Alto la de estribor! \u00a1Despacio a babor! \u00a1Listo con la amarra! \u00a1Alto! \u00a1Til\u00edn, til\u00edn, til\u00edn! \u00a1Chistsss!&#8230; (Imitando las llaves de escape.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sigui\u00f3 encalando, sin hacer caso del vapor. Ben se le qued\u00f3 mirando un momento y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Je, Je! Las est\u00e1s pagando, \u00bfeh?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se qued\u00f3 sin respuesta. Tom examin\u00f3 su \u00faltimo toque con mirada de artista; despu\u00e9s dio otro ligero brochazo y examin\u00f3, como antes, el resultado. Ben atrac\u00f3 a su costado. A Tom se le hac\u00eda la boca agua pensando en la manzana; pero no cej\u00f3 en su trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola, compadre! -le dijo Ben-.Te hacen trabajar, \u00bfeh?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah!, \u00bferes t\u00fa, Ben? No te hab\u00eda visto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, me voy a nadar. \u00bfNo te gustar\u00eda venir? Pero, claro, te gustar\u00e1 m\u00e1s trabajar. Claro que te gustar\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se le qued\u00f3 mirando un instante y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfA qu\u00e9 llamas t\u00fa trabajo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9! \u00bfNo es eso trabajo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom reanud\u00f3 su blanqueo y le contest\u00f3, distra\u00eddamente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; puede ser que lo sea y puede que no. Lo \u00fanico que s\u00e9 es que le gusta a Tom Sawyer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos! \u00bfMe vas a hacer creer que a ti te gusta?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La brocha continu\u00f3 movi\u00e9ndose.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfGustar? No s\u00e9 por qu\u00e9 no va a gustarme. \u00bfEs que le dejan a un chico blanquear una cerca todos los d\u00edas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquello puso la cosa bajo una nueva luz. Ben dej\u00f3 de mordisquear la manzana. Tom, movi\u00f3 la brocha, coquetonamente, atr\u00e1s y adelante; se retir\u00f3 dos pasos para ver el efecto; a\u00f1adi\u00f3 un toque all\u00ed y otro all\u00e1; juzg\u00f3 otra vez el resultado. Y en tanto Ben no perd\u00eda de vista un solo movimiento, cada vez m\u00e1s y m\u00e1s interesado y absorto. Al fin dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, Tom: d\u00e9jame encalar un poco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom reflexion\u00f3. Estaba a punto de acceder; pero cambi\u00f3 de prop\u00f3sito:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no; eso no podr\u00eda ser, Ben. Ya ves&#8230;, mi t\u00eda Polly es muy exigente para esta cerca porque est\u00e1 aqu\u00ed, en mitad de la calle, \u00bfsabes? Pero si fuera la cerca trasera no me importar\u00eda, ni a ella tampoco. No sabes t\u00fa lo que le preocupa esta cerca; hay que hacerlo con la mar de cuidado; puede ser que no haya un chico entre mil, ni aun entre dos mil que pueda encalarla de la manera que hay que hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qui\u00e1!&#8230; \u00bfLo dices de veras? Vamos, d\u00e9jame que pruebe un poco; nada m\u00e1s que una miaja. Si t\u00fa fueras yo, te dejar\u00eda, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De veras que quisiera dejarte, Ben; pero la t\u00eda Polly&#8230; Mira: Jim tambi\u00e9n quiso, y ella no le dej\u00f3. Sid tambi\u00e9n quiso, y no lo consinti\u00f3. \u00bfVes por qu\u00e9 no puedo dejarte? \u00a1Si t\u00fa fueras a encargarte de esta cerca y ocurriese algo!&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Anda&#8230;, ya lo har\u00e9 con cuidado. D\u00e9jame probar. Mira, te doy el coraz\u00f3n de la manzana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No puede ser. No, Ben; no me lo pidas; tengo miedo&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Te la doy toda!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom le entreg\u00f3 la brocha, con desgano en el semblante y con entusiasmo en el coraz\u00f3n. Y mientras el ex vapor Gran Misuri trabajaba y sudaba al sol, el artista retirado se sent\u00f3 all\u00ed, cerca, en una barrica, a la sombra, balanceando las piernas, se comi\u00f3 la manzana y plane\u00f3 el deg\u00fcello de los m\u00e1s inocentes. No escase\u00f3 el material: a cada momento aparec\u00edan muchachos; ven\u00edan a burlarse, pero se quedaban a encalar. Para cuando Ben se rindi\u00f3 de cansancio, Tom hab\u00eda ya vendido el turno siguiente a Billy Fisher por una cometa en buen estado; cuando \u00e9ste se qued\u00f3 aniquilado, Johnny Miller compr\u00f3 el derecho por una rata muerta, con un bramante para hacerla girar; as\u00ed sigui\u00f3 y sigui\u00f3 hora tras hora. Y cuando avanz\u00f3 la tarde, Tom, que por la ma\u00f1ana hab\u00eda sido un chico en la miseria, nadaba materialmente en riquezas. Ten\u00eda, adem\u00e1s de las cosas que he mencionado, doce tabas, parte de un cornet\u00edn, un trozo de vidrio azul de botella para mirar las cosas a trav\u00e9s de \u00e9l, un carrete, una llave incapaz de abrir nada, un pedazo de tiza, un tap\u00f3n de cristal, un soldado de plomo, un par de renacuajos, seis cohetillos, un gatito tuerto, un tirador de puerta, un collar de perro (pero sin perro), el mango de un cuchillo y una falleba destrozada. Hab\u00eda, entretanto, pasado una tarde deliciosa, en la holganza, con abundante y grata compa\u00f1\u00eda, y la cerca \u00a1ten\u00eda tres manos de cal! De no hab\u00e9rsele agotado la existencia de lechada, habr\u00eda hecho declararse en quiebra a todos los chicos del lugar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se dec\u00eda que, despu\u00e9s de todo, el mundo no era un p\u00e1ramo. Hab\u00eda descubierto, sin darse cuenta, uno de los principios fundamentales de la conducta humana, a saber: que para que alguien, hombre o muchacho, anhele alguna cosa, s\u00f3lo es necesario hacerla dif\u00edcil de conseguir. Si hubiera sido un eximio y agudo fil\u00f3sofo, como el autor de este libro, hubiera comprendido entonces que el trabajo consiste en lo que estamos obligados a hacer, sea lo que sea, y que el juego consiste en aquello a lo que no se nos obliga. Y esto le ayudar\u00eda a entender por qu\u00e9 confeccionar flores artificiales o andar en el treadmill1 es trabajo, mientras que jugar a los bolos o escalar el MontBlanc no es m\u00e1s que divertimiento. Hay en Inglaterra caballeros opulentos que durante el verano gu\u00edan las diligencias de cuatro caballos y hacen el servicio diario de veinte o treinta millas porque el hacerlo les cuesta mucho dinero; pero si se les ofreciera un salario por su tarea, eso la convertir\u00eda en trabajo, y entonces dimitir\u00edan.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO III<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se present\u00f3 a su t\u00eda, que estaba sentada junto a la ventana, abierta de par en par, en un alegre cuartito de las traseras de la casa, el cual serv\u00eda a la vez de alcoba, comedor y despacho. La tibieza del aire estival, el olor de las flores y el zumbido adormecedor de las abejas hab\u00edan producido su efecto, y la anciana estaba dando cabezadas sobre la calceta&#8230;, pues no ten\u00eda otra compa\u00f1\u00eda que la del gato y \u00e9ste se hallaba dormido sobre su falda. Estaba tan segura de que Tom habr\u00eda ya desertado de su trabajo hac\u00eda mucho rato, que se sorprendi\u00f3 de verle entregarse as\u00ed, con tal intrepidez, en sus manos. \u00c9l dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfMe puedo ir a jugar, t\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9! \u00bfTan pronto? \u00bf Cu\u00e1nto has enjalbegado?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya est\u00e1 todo, t\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, no me mientas. No lo puedo sufrir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No miento, t\u00eda; ya est\u00e1 todo hecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La t\u00eda Polly confiaba poco en tal testimonio. Sali\u00f3 a ver por s\u00ed misma, y se hubiera dado por satisfecha con haber encontrado un veinticinco por ciento de verdad en lo afirmado por Tom. Cuando vio toda la cerca encalada, y no s\u00f3lo encalada sino primorosamente reposado con varias manos de lechada, y hasta con una franja de a\u00f1adidura en el suelo, su asombro no pod\u00eda expresarse en palabras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Alabado sea Dios! -dijo-. \u00a1Nunca lo creyera! No se puede negar: sabes trabajar cuando te da por ah\u00ed. Y despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3, aguando el elogio-. Pero te da por ah\u00ed rara vez, la verdad sea dicha. Bueno, anda a jugar; pero acu\u00e9rd\u00e1te y no tardes una semana en volver, porque te voy a dar una zurra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tan emocionada estaba por la brillante haza\u00f1a de su sobrino, que lo llev\u00f3 a la despensa, escogi\u00f3 la mejor manzana y se la entreg\u00f3, juntamente con una edificante disertaci\u00f3n sobre el gran valor y el gusto especial que adquieren los dones cuando nos vienen no por pecaminosos medios, sino por nuestro propio virtuoso esfuerzo. Y mientras terminaba con un oportuno latiguillo b\u00edblico, Tom le escamote\u00f3 una rosquilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se fue dando saltos, y vio a Sid en el momento en que empezaba a subir la escalera exterior que conduc\u00eda a las habitaciones altas, por detr\u00e1s de la casa. Hab\u00eda abundancia de terrones a mano, y el aire se llen\u00f3 de ellos en un segundo. Zumbaban en torno de Sid como una granizada, y antes de que t\u00eda Polly pudiera volver de su sorpresa y acudir en socorro, seis o siete pellazos hab\u00edan producido efecto sobre la persona de Sid y Tom hab\u00eda saltado la cerca y desaparecido. Hab\u00eda all\u00ed una puerta; pero a Tom, por regla general, le escaseaba el tiempo para poder usarla. Sinti\u00f3 descender la paz sobre su esp\u00edritu una vez que ya hab\u00eda ajustado cuentas con Sid por haber descubierto lo del hilo, poni\u00e9ndolo en dificultades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dio la vuelta a toda la manzana y vino a parar a una calleja fangosa, por detr\u00e1s del establo donde su t\u00eda ten\u00eda las vacas. Ya estaba fuera de todo peligro de captura y castigo, y se encamin\u00f3 apresurado hacia la plaza p\u00fablica del pueblo, donde dos batallones de chicos se hab\u00edan reunido para librar una batalla, seg\u00fan ten\u00edan convenido. Tom era general de uno de los dos ej\u00e9rcitos; Joe Harper (un amigo del alma), general del otro. Estos eximios caudillos no descend\u00edan hasta luchar personalmente -eso se quedaba para la morralla-, sino que se sentaban mano a mano en una eminencia y desde all\u00ed conduc\u00edan las marciales operaciones dando \u00f3rdenes que transmit\u00edan sus ayudantes de campo. El ej\u00e9rcito de Tom gan\u00f3 una gran victoria tras rudo y tenaz combate. Despu\u00e9s se contaron los muertos, se canjearon prisioneros y se acordaron los t\u00e9rminos del pr\u00f3ximo desacuerdo; y hecho esto, los dos ej\u00e9rcitos formaron y se fueron, y Tom se volvi\u00f3 solo hacia su morada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al pasar junto a la casa donde viv\u00eda Jeff Thatcher vio en el jard\u00edn a una ni\u00f1a desconocida: una linda criaturita de ojos azules, con el pelo rubio peinado en dos largas trenzas, delantal blanco de verano y pantal\u00f3n con puntillas. El h\u00e9roe, reci\u00e9n coronado de laureles, cay\u00f3 sin disparar un tiro. Una cierta Amy Lawrence se disip\u00f3 en su coraz\u00f3n y no dej\u00f3 ni un recuerdo detr\u00e1s. Se hab\u00eda cre\u00eddo locamente enamorado, le hab\u00eda parecido su pasi\u00f3n, un fervoroso culto, y he aqu\u00ed que no era m\u00e1s que una trivial y ef\u00edmera debilidad. Hab\u00eda dedicado meses a su conquista, apenas hac\u00eda una semana que ella se hab\u00eda rendido, \u00e9l hab\u00eda sido durante siete breves d\u00edas el m\u00e1s feliz y orgulloso de los chicos; y all\u00ed en un instante la hab\u00eda despedido de su pecho sin un adi\u00f3s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ador\u00f3 a esta repentina y ser\u00e1fica aparici\u00f3n con furtivas miradas hasta que not\u00f3 que ella le hab\u00eda visto; fingi\u00f3 entonces que no hab\u00eda advertido su presencia, y \u00e9mpez\u00f3 \u00aba presumir\u00bb haciendo toda suerte de absurdas a infantiles habilidades para ganarse su admiraci\u00f3n. Continu\u00f3 por un rato la grotesca exhibici\u00f3n; pero al poco, y mientras realizaba ciertos ejercicios gimn\u00e1sticos arriesgad\u00edsimos, vio con el rabillo del ojo que la ni\u00f1a se dirig\u00eda hacia la casa. Tom se acerc\u00f3 a la valla y se apoy\u00f3 en ella, afligido, con la esperanza de que a\u00fan se detendr\u00eda un rato. Ella se par\u00f3 un momento en los escalones y avanz\u00f3 hacia la puerta. Tom lanz\u00f3 un hondo suspiro al verla poner el pie en el umbral; pero su faz se ilumin\u00f3 de pronto, pues la ni\u00f1a arroj\u00f3 un pensamiento por encima de la valla, antes de desaparecer. El rapaz ech\u00f3 a correr y dobl\u00f3 la esquina, deteni\u00e9ndose a corta distancia de la flor; y entonces se entold\u00f3 los ojos con la mano y empez\u00f3 a mirar calle abajo, como si hubiera descubierto en aquella direcci\u00f3n algo de gran inter\u00e9s. Despu\u00e9s cogi\u00f3 una paja del suelo y trat\u00f3 de sostenerla en equilibrio sobre la punta de la nariz, echando hacia atr\u00e1s la cabeza; y mientras se mov\u00eda de aqu\u00ed para all\u00e1, para sostener la paja, se fue acercando m\u00e1s y m\u00e1s al pensamiento, y al cabo le puso encima su pie desnudo, lo agarr\u00f3 con prensiles dedos, se fue con \u00e9l renqueando y desapareci\u00f3 tras de la esquina. Pero nada m\u00e1s que por un instante: el preciso para colocarse la flor en un ojal, por dentro de la chaqueta, pr\u00f3xima al coraz\u00f3n o, probablemente, al est\u00f3mago, porque no era ducho en anatom\u00eda, y en modo alguno supercr\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Volvi\u00f3 en seguida y rond\u00f3 en torno de la valla hasta la noche \u00abpresumiendo\u00bb como antes; pero la ni\u00f1a no se dej\u00f3 ver, y Tom se consol\u00f3 pensando que quiz\u00e1 se habr\u00eda acercado a alguna ventana y habr\u00eda visto sus homenajes. Al fin se fue a su casa, de mala gana, con la cabeza llena de ilusiones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante la cena estaba tan inquieto y alborotado, que su t\u00eda se preguntaba \u00abqu\u00e9 es lo que le pasar\u00eda a ese chico\u00bb. Sufri\u00f3 una buena reprimenda por el apedreamiento, y no le import\u00f3 ni un comino. Trat\u00f3 de robar az\u00facar, y recibi\u00f3 un golpe en los nudillos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00eda-dijo-, a Sid no le pegas cuando la coge.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; pero no la atormenta a una como me atormentas t\u00fa. No quitar\u00edas mano al az\u00facar si no te estuviera mirando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A poco se meti\u00f3 la t\u00eda en la cocina, y Sid, glorioso de su inmunidad, alarg\u00f3 la mano hacia el azucarero, lo cual era alarde afrentoso para Tom, a duras penas soportable. Pero a Sid se le escurrieron los dedos y el azucarero cay\u00f3 y se hizo pedazos. Tom se qued\u00f3 en suspenso, en un rapto de alegr\u00eda; tan enajenado, que pudo contener la lengua y guardar silencio. Pensaba que no dir\u00eda palabra, ni siquiera cuando entrase su t\u00eda, sino que seguir\u00eda sentado y quedo hasta que ella preguntase qui\u00e9n hab\u00eda hecho el estropicio; entonces se lo dir\u00eda, y no habr\u00eda cosa m\u00e1s gustosa en el mundo que ver al \u00abmodelo\u00bb atrapado. Tan entusiasmado estaba que apenas se pudo contener cuando volvi\u00f3 la anciana y se detuvo ante las ruinas lanzando rel\u00e1mpagos de c\u00f3lera por encima de los lentes. \u00ab\u00a1Ahora se arma!\u00bb -pens\u00f3 Tom. Y en el mismo instante estaba despatarrado en el suelo. La recia mano vengativa estaba levantada en el aire para repetir el golpe, cuando Tom grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Quieta! \u00bfPor qu\u00e9 me zurra? \u00a1Sid es el que lo ha roto!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">T\u00eda Polly se detuvo perpleja, y Tom esperaba una reparadora compasi\u00f3n. Pero cuando ella recobr\u00f3 la palabra, se limit\u00f3 a decir:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vaya! No te habr\u00e1 venido de m\u00e1s una tunda, se me figura. De seguro que habr\u00e1s estado haciendo alguna otra trastada mientras yo no estaba aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s le remordi\u00f3 la conciencia, y ansiaba decir algo tierno y cari\u00f1oso; pero pens\u00f3 que esto se interpretar\u00eda como una confesi\u00f3n de haber obrado mal y la disciplina no se lo permiti\u00f3; prosigui\u00f3, pues, sus quehaceres con un peso sobre el coraz\u00f3n. Tom, sombr\u00edo y enfurru\u00f1ado, se agazap\u00f3 en un rinc\u00f3n, y exager\u00f3, agrav\u00e1ndolas, sus cuitas. Bien sab\u00eda que su t\u00eda estaba, en esp\u00edritu, de rodillas ante \u00e9l, y eso le proporcionaba una triste alegr\u00eda. No quer\u00eda arriar la bandera ni darse por enterado de las se\u00f1ales del enemigo. Bien sab\u00eda que una mirada ansiosa se posaba sobre \u00e9l de cuando en cuando, a trav\u00e9s de l\u00e1grimas contenidas; pero se negaba a reconocerlo. Se imaginaba a s\u00ed mismo postrado y moribundo y a su t\u00eda inclinada sobre \u00e9l, mendigando una palabra de perd\u00f3n; pero volv\u00eda la cara a la pared, y mor\u00eda sin que la palabra llegase a salir de sus labios. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda entonces su t\u00eda? Y se figuraba tra\u00eddo a casa desde el r\u00edo, ahogado, con los rizos empapados, las manos fl\u00e1ccidas y su m\u00edsero coraz\u00f3n en reposo. \u00a1C\u00f3mo se arrojar\u00eda sobre \u00e9l, y llorar\u00eda a mares, y pedir\u00eda a Dios que le devolviese su chico, jurando que nunca volver\u00eda a tratarle mal! Pero \u00e9l permanecer\u00eda p\u00e1lido y fr\u00edo, sin dar se\u00f1al de vida&#8230;; \u00a1pobre m\u00e1rtir cuyas penas hab\u00edan ya acabado para siempre! De tal manera excitaba su enternecimiento con lo pat\u00e9tico de esos ensue\u00f1os, que ten\u00eda que estar tragando saliva, a punto de atosigarse; y sus ojos enturbiados nadaban en agua, la cual se derramaba al parpadear y se deslizaba y ca\u00eda a gotas por la punta de la nariz. Y tal voluptuosidad experimentaba al mirar y acariciar as\u00ed sus penas, que no pod\u00eda tolerar la intromisi\u00f3n de cualquier alegr\u00eda terrena o de cualquier inoportuno deleite; era cosa tan sagrada que no admit\u00eda contactos profanos; y por eso, cuando su prima Mary entr\u00f3 dando saltos de contenta, encantada de verse otra vez en casa despu\u00e9s de una eterna ausencia de una semana en el campo, Tom se levant\u00f3 y, sumido en brumas y tinieblas, sali\u00f3 por una puerta cuando ella entr\u00f3 por la otra trayendo consigo la luz y la alegr\u00eda. Vagabunde\u00f3 lejos de los sitios frecuentados por los rapaces y busc\u00f3 parajes desolados, en armon\u00eda con su esp\u00edritu. Una larga almad\u00eda de troncos, en la orilla del r\u00edo, le atrajo; y sent\u00e1ndose en el horde, sobre el agua, contempl\u00f3 la vasta y desolada extensi\u00f3n de la corriente. Hubiera deseado morir ahogado; pero de pronto, y sin darse cuenta, y sin tener que pasar por el desagradable y rutinario programa ideado para estos casos por la Naturaleza. Despu\u00e9s se acord\u00f3 de su flor. La sac\u00f3, estrujada y lacia, y su vista acrecent\u00f3 en alto grado su melanc\u00f3lica felicidad. Se pregunt\u00f3 si ella se compadecer\u00eda si lo supiera. \u00bfLlorar\u00eda? \u00bfQuerr\u00eda poder echarle los brazos al cuello y consolarlo? \u00bfO le volver\u00eda fr\u00edamente la espalda, como todo el resto de la humanidad? Esta visi\u00f3n le caus\u00f3 tales agon\u00edas de delicioso sufrimiento, que la reprodujo una y otra vez en su mag\u00edn y la volv\u00eda a imaginar con nuevos y variados aspectos, hasta dejarla gastada y pelada por el uso. Al fin se levant\u00f3 dando un suspiro, y parti\u00f3 entre las sombras. Ser\u00edan las nueve y media o las diez cuando vino a dar a la calle ya desierta, donde viv\u00eda la amada desconocida. Se detuvo un momento: ning\u00fan ruido lleg\u00f3 a sus o\u00eddos; una buj\u00eda proyectaba un mortecino resplandor sobre la cortina de una ventana del piso alto. \u00bfEstaba ella all\u00ed? Trep\u00f3 por la valla, march\u00f3 con cauteloso paso, por entre las plantas, hasta llegar bajo la ventana; mir\u00f3 hacia arriba largo rato, emocionado; despu\u00e9s se ech\u00f3 en el suelo, tendi\u00e9ndose de espaldas, con las manos cruzadas sobre el pecho y en ellas la pobre flor marchita. Y as\u00ed quisiera morir&#8230;, abandonado de todos, sin cobijo sobre su cabeza, sin una mano querida que enjugase el sudor de su frente, sin una cara amiga que se inclinase sobre \u00e9l, compasiva, en el trance final. Y as\u00ed lo ver\u00eda ella cuando se asomase a mirar la alegr\u00eda de la ma\u00f1ana&#8230;, y, \u00a1ay! \u00bfdejar\u00eda caer una l\u00e1grima sobre el pobre cuerpo inm\u00f3vil, lanzar\u00eda un suspiro al ver una vida juvenil tan intempestivamente tronchada?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ventana se abri\u00f3; la voz \u00e1spera de una criada profan\u00f3 el augusto silencio, y un diluvio de agua dej\u00f3 empapados los restos del m\u00e1rtir tendido en tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El h\u00e9roe, medio ahogado, se irgui\u00f3 de un salto, resoplando; se oy\u00f3 el zumbido de una piedra en el aire, entremezclado con el murmullo de una imprecaci\u00f3n; despu\u00e9s, como un estr\u00e9pito de cristales rotos; y una diminuta forma fugitiva salt\u00f3 por encima de la valla y se alej\u00f3, disparada, en las tinieblas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco despu\u00e9s, cuando Tom, desnudo para acostarse examinaba sus ropas remojadas, a la luz de un cabo de vela, Sid se despert\u00f3; pero si es que tuvo alguna idea de hacer \u00abalusiones personales\u00bb, lo pens\u00f3 mejor y se estuvo quedo&#8230;, pues en los ojos de Tom hab\u00eda un brillo amenazador. Tom se meti\u00f3 en la cama sin a\u00f1adir a sus enojos el de rezar, y Sid apunt\u00f3 en su memoria esta omisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO IV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">E1 sol se levant\u00f3 sobre un mundo tranquilo y lanz\u00f3 sus esplendores, como una bendici\u00f3n, sobre el pueblecito apacible. Acabado el desayuno, t\u00eda Polly reuni\u00f3 a la familia para las pr\u00e1cticas religiosas, las cuales empezaron por una plegaria construida, desde el cimiento hasta arriba, con s\u00f3lidas hiladas de citas b\u00edblicas, trabadas con un d\u00e9bil mortero de originalidad; y desde su c\u00faspide, como desde un Sina\u00ed, recit\u00f3 un adusto cap\u00edtulo de la ley mosaica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se apret\u00f3 los calzones, por as\u00ed decirlo, y se puso a trabajar para \u00abaprenderse sus vers\u00edculos\u00bb. Sid se los sab\u00eda ya desde d\u00edas antes. Tom reconcentr\u00f3 todas sus energ\u00edas para grabar en su memoria cinco nada m\u00e1s, y escogi\u00f3 un trozo del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a porque no pudo encontrar otros vers\u00edculos que fueran tan cortos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al cabo de media hora ten\u00eda una idea vaga y general de la lecci\u00f3n, pero nada m\u00e1s, porque su mente estaba revoloteando por todas las esferas del pensamiento humano y sus manos ocupadas en absorbentes y recreativas tareas. Mary le cogi\u00f3 el libro para tomarle la lecci\u00f3n, y \u00e9l trat\u00f3 de hacer camino entre la niebla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bienaventurados los &#8230;. los&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pobres&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, pobres; bienaventurados los pobres de&#8230;, de&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esp\u00edritu&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De esp\u00edritu; bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque ellos &#8230;. ellos&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De ellos&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque de ellos&#8230; Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu porque de ellos&#8230;, ser\u00e1 el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos &#8230;. porque ellos&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Re&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque ellos re&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Reci&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque ellos reci&#8230; \u00a1No s\u00e9 lo que sigue!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Recibir\u00e1n&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah! Porque ellos recibir\u00e1n&#8230;, recibir\u00e1n&#8230;. los que lloran. Bienaventurados los que recibir\u00e1n, porque ellos&#8230; llorar\u00e1n, porque recibir\u00e1n&#8230; \u00bfQu\u00e9 recibir\u00e1n? \u00bfPor qu\u00e9 no me lo dices, Mary? \u00bfPor qu\u00e9 eres tan taca\u00f1a?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ay, Tom, simple! No creas que es por hacerte rabiar. No soy capaz. Tienes que volver a estudiarlo. No te apures, Tom: ya ver\u00e1s c\u00f3mo lo aprendes; y si te lo sabes, te voy a dar una cosa preciosa. \u00a1Anda!, a ver si eres bueno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bien; pues dime lo que me vas a dar, Mary. \u00a1Dime lo que es!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso no importa, Tom. Ya sabes que cuando prometo algo es verdad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Te creo, Mary. Voy a darle otra mano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y se la dio; y bajo la doble presi\u00f3n de la curiosidad y de la prometida ganancia, lo hizo con tal \u00e1nimo que tuvo un \u00e9xito deslumbrador. Mary le dio una flamante navaja \u00abBarlow\u00bb que val\u00eda doce centavos y medio; y las convulsiones de deleite que corrieron por su organismo lo conmovieron hasta los cimientos. Verdad es que la navaja era incapaz de cortar cosa alguna; pero era una \u00abBarlow\u00bb de las \u00abde verdad\u00bb, y en eso hab\u00eda imponderable grandiosidad&#8230; aunque de d\u00f3nde sacar\u00edan la idea los muchachos del Oeste de que tal arma pudiera llegar a ser falsificada con menoscabo para ella, es un grave misterio y quiz\u00e1 lo ser\u00e1 siempre. Tom logr\u00f3 hacer algunos cortes en el aparador, y se preparaba a empezar con la mesa de escribir, cuando le llamaron para vestirse y asistir a la escuela dominical.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mary le dio una jofaina de esta\u00f1o y un trozo de jab\u00f3n, y \u00e9l sali\u00f3 fuera de la puerta y puso la jofaina en un banquillo que all\u00ed hab\u00eda; despu\u00e9s moj\u00f3 el jab\u00f3n en el agua y lo coloc\u00f3 sobre el banco; se remang\u00f3 los brazos, verti\u00f3 suavemente el agua en el suelo, y en seguida entr\u00f3 en la cocina y empez\u00f3 a restregarse vigorosamente con la toalla que estaba tras de la puerta. Pero Mary se la quit\u00f3 y le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo te da verg\u00fcenza, Tom? No seas tan malo. No tengas miedo al agua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se qued\u00f3 un tanto desconcertado. Llenaron de nuevo la jofaina, y esta vez Tom se inclin\u00f3 sobre ella, sin acabar de decidirse; reuniendo \u00e1nimos, hizo una profunda aspiraci\u00f3n, y empez\u00f3. Cuando entr\u00f3 a poco en la cocina, con los ojos cerrados, buscando a tientas la toalla, un honroso testimonio de agua y burbujas de jab\u00f3n le corr\u00eda por la cara y goteaba en el suelo. Pero cuando sali\u00f3 la luz de entre la toalla a\u00fan no estaba aceptable, pues el territorio limpio terminaba de pronto en la barbilla y las mand\u00edbulas, como un antifaz y m\u00e1s all\u00e1 de esa l\u00ednea hab\u00eda una oscura extensi\u00f3n de terreno de secano que corr\u00eda hacia abajo por el frente y hacia atr\u00e1s, dando la vuelta al pescuezo. Mary le cogi\u00f3 por su cuenta, y cuando acab\u00f3 con \u00e9l era un hombre nuevo y un semejante, sin distinci\u00f3n de color, y el pelo empapado estaba cuidadosamente cepillado, y sus cortos rizos ordenados para producir un general efecto sim\u00e9trico y coquet\u00f3n (a solas, se alisaba los rizos con gran dificultad y trabajo, y se dejaba el pelo pegado a la cabeza, porque ten\u00eda los rizos por cosa afeminada y los suyos le amargaban la existencia). Mary sac\u00f3 despu\u00e9s un traje que Tom s\u00f3lo se hab\u00eda puesto los domingos, durante dos a\u00f1os. Le llamaban \u00abel otro traje\u00bb, y por ello podemos deducir lo sucinto de su guardarropa. La muchacha \u00able dio un repaso\u00bb despu\u00e9s que \u00e9l se hubo vestido; le aboton\u00f3 la chaqueta hasta la barbilla, le volvi\u00f3 el ancho cuello de la camisa sobre los hombros, le coron\u00f3 la cabeza, despu\u00e9s de cepillarlo, con un sombrero de paja moteado. Parec\u00eda, despu\u00e9s, mejorado y atrozmente inc\u00f3modo; y no lo estaba menos de lo que parec\u00eda, pues hab\u00eda en el traje completo y en la limpieza una sujeci\u00f3n y entorpecimiento que le atormentaban. Ten\u00eda la esperanza de que Mary no se acordar\u00eda de los zapatos, pero result\u00f3 fallida; se los unt\u00f3 concienzudamente con una capa de sebo, seg\u00fan era el uso, y se los present\u00f3. Tom perdi\u00f3 la paciencia, y protest\u00f3; de que siempre le obligaban a hacer lo que no quer\u00eda. Pero Mary le dijo, persuasiva:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Anda, Tom; s\u00e9 un buen chico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y Tom se los puso, gru\u00f1endo. Mary se arregl\u00f3 en seguida, y los tres ni\u00f1os marcharon a la escuela dominical, lugar que Tom aborrec\u00eda con toda su alma; pero a Sid y a Mary les gustaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Las horas de esa escuela eran de nueve a diez y media, y despu\u00e9s segu\u00eda el oficio religioso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dos de los ni\u00f1os se quedaban siempre, voluntariamente, al serm\u00f3n, y el otro siempre se quedaba tambi\u00e9n&#8230;, por razonees m\u00e1s contundentes. Los asientos, sin tapizar y altos de respaldo, de la iglesia podr\u00edan acomodar unas trescientas personas; el edificio era peque\u00f1o e insignificante, con una especie de cucurucho de tablas puesto por montera, a guisa de campanario. Al llegar a la puerta, Tom se ech\u00f3 un paso atr\u00e1s y abord\u00f3 a un compinche tambi\u00e9n endomingado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, Bill, \u00bftienes un vale amarillo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 quieres por \u00e9l?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 me das?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Un cacho de regaliz y un anzuelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ens\u00e9\u00f1alos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom los present\u00f3. Eran aceptables, y las pertenencias cambiaron de mano. Despu\u00e9s hizo el cambalache de un par de canicas por tres vales rojos, y de otras cosillas por dos azules. Sali\u00f3 al encuentro de otros muchachos, seg\u00fan iban llegando, y durante un cuarto de hora sigui\u00f3 comprando vales de diversos colores. Entr\u00f3 en la iglesia, al fin, con un enjambre de chicos y chicas, limpios y ruidosos; se fue a su silla e inici\u00f3 una ri\u00f1a con el primer muchacho que encontr\u00f3 a mano. El maestro, hombre grave, ya entrado en a\u00f1os, intervino; despu\u00e9s volvi\u00f3 la espalda un momento, y Tom tir\u00f3 del pelo al rapaz que ten\u00eda delante, y ya estaba absorto en la lectura de su libro cuando la v\u00edctima mir\u00f3 hacia atr\u00e1s; pinch\u00f3 a un tercero con un alfiler, para o\u00edrle chillar, y se llev\u00f3 nueva reprimenda del maestro. Durante todas las clases Tom era siempre el mismo: inquieto, ruidoso y pendenciero. Cuando lleg\u00f3 el momento de dar las lecciones ninguno se la sab\u00eda bien y hab\u00eda que irles apuntando durante todo el trayecto. Sin embargo, fueron saliendo trabajosamente del paso, y a cada uno se le recompensaba con vales azules, en los que estaban impresos pasajes de las Escrituras. Cada vale azul era el precio de recitar dos vers\u00edculos; diez vales azules equival\u00edan a uno rojo, y pod\u00edan cambiarse por uno de \u00e9stos; diez rojos equival\u00edan a uno amarillo, y por diez vales amarillos el superintendente regalaba una Biblia, modestamente encuadernada (val\u00eda cuarenta centavos en aquellos tiempos felices), al alumno. \u00bfCu\u00e1ntos de mis lectores hubieran tenido laboriosidad y constancia para aprenderse de memoria dos mil vers\u00edculos, ni aun por una Biblia de las ilustradas por Dor\u00e9? Y sin embargo Mar\u00eda hab\u00eda ganado dos de esa manera: fue la paciente labor de dos a\u00f1os; y un muchacho de estirpe germ\u00e1nica hab\u00eda conquistado cuatro o cinco. Una vez recit\u00f3 tres mil vers\u00edculos sin detenerse; pero sus facultades mentales no pudieron soportar tal esfuerzo y se convirti\u00f3 en un idiota, o poco menos, desde aquel d\u00eda: dolorosa p\u00e9rdida para la escuela, pues en las ocasiones solemnes, y delante de compa\u00f1\u00eda, el superintendente sacaba siempre a aquel chico y (como dec\u00eda Tom) \u00able abr\u00eda la espita\u00bb. S\u00f3lo los alumnos mayorcitos llegaban a conservar los vales y a persistir en la tediosa labor bastante tiempo para lograr una Biblia; y por eso la entrega de uno de estos premios era un raro y notable acontecimiento. El alumno premiado era un personaje tan glorioso y conspicuo por aquel d\u00eda, que en el acto se encend\u00eda en el pecho de cada escolar una ardiente emulaci\u00f3n, que sol\u00eda durar un par de semanas. Es posible que el est\u00f3mago mental de Tom nunca hubiera sentido verdadera hambre de uno de esos premios, pero no hay duda de que de mucho tiempo atr\u00e1s hab\u00eda anhelado con toda su alma el \u00e9clat que tra\u00eda consigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al llegar el momento preciso el superintendente se coloc\u00f3 en pie frente al p\u00falpito, teniendo en la mano un libro de himnos cerrado y el dedo \u00edndice inserto entre sus hojas, y reclam\u00f3 silencio. Cuando un superintendente de escuela dominical pronuncia su acostumbrado discursito, un libro de himnos en la mano es tan necesario como el inevitable papel de m\u00fasica en la de un cantor que avanza hasta las candilejas para ejecutar un solo, aunque el porqu\u00e9 sea un misterio, puesto que ni el libro ni el papel son nunca consultados por el paciente. Este superintendente era un ser enjuto, de unos treinta y cinco a\u00f1os, con una sotabarba de estopa y pelo corto del mismo color; llevaba un cuello almidonado y tieso, cuyo borde le llegaba hasta las orejas y cuyas agudas puntas se curvaban hacia adelante a la altura de las comisuras de los labios; una tapia que le obligaba a mirar fijamente a proa y a dar la vuelta a todo el cuerpo cuando era necesaria una mirada lateral. Ten\u00eda la barbilla apuntalada por un amplio lazo de corbata de las dimensiones de un billete de banco, y con flecos en los bordes, y las punteras de las botas dobladas hacia arriba, a la moda del d\u00eda, como patines de trineo: resultado que consegu\u00edan los j\u00f3venes elegantes, con gran paciencia y trabajo, sent\u00e1ndose con las puntas de los pies apoyados contra la pared y permaneciendo as\u00ed horas y horas. Mister Walters ten\u00eda un aire de ardoroso inter\u00e9s y era sincero y cordial en el fondo, y consideraba las cosas y los lugares religiosos con tal reverencia y tan aparte de los afanes mundanos que, sin que se diera cuenta de ello, la voz que usaba en la escuela dominical hab\u00eda adquirido una entonaci\u00f3n peculiar, que desaparec\u00eda por completo en los d\u00edas de entre semana. Empez\u00f3 de esta manera:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora, ni\u00f1os os vais a estar sentados, todo lo derechitos y quietos que pod\u00e1is, y me vais a escuchar con toda atenci\u00f3n por dos minutos. \u00a1As\u00ed, as\u00ed me gusta! As\u00ed es como los buenos ni\u00f1os y las ni\u00f1as tienen que estar. Estoy viendo a una peque\u00f1a que mira por la ventana: me temo que se figura que yo ando por ah\u00ed fuera, acaso en la copa de uno de los \u00e1rboles, echando un discurso a los pajaritos. (Risitas de aprobaci\u00f3n.) Necesito deciros el gozo que me causa ver tantas caritas alegres y limpias reunidas en un lugar como \u00e9ste, aprendiendo a hacer buenas obras y a ser buenos&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sigui\u00f3 por la senda adelante. No hay para qu\u00e9 relatar el resto de la oraci\u00f3n. Era de un modelo que no cambia, y por eso nos es familiar a todos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00faltimo tercio del discurso se malogr\u00f3 en parte por haberse reanudado las pendencias y otros escarceos entre algunos de los chicos m\u00e1s traviesos, y por inquietudes y murmullos que se extend\u00edan cada vez m\u00e1s llegando su oleaje hasta las bases de aisladas a inconmovible rocas, como Sid y Mary. Pero todo ruido ces\u00f3 de repente al extinguirse la voz de mister Walters, y el t\u00e9rmino del discurso fue recibido con una silenciosa explosi\u00f3n de gratitud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Buena parte de los cuchicheos hab\u00eda sido originada por un acontecimiento m\u00e1s o menos raro: la entrada de visitantes. Eran \u00e9stos el abogado Thatcher, acompa\u00f1ado por un anciano decr\u00e9pito, un gallardo y personudo caballero de pelo gris, entrado en a\u00f1os, y una se\u00f1ora solemne, que era, sin duda, la esposa de aqu\u00e9l. La se\u00f1ora llevaba una ni\u00f1a de la mano. Tom hab\u00eda estado intranquilo y lleno de angustias y aflicciones, y aun de remordimientos; no pod\u00eda cruzar su mirada con la de Amy Lawrence ni soportar las que \u00e9sta le dirig\u00eda. Pero cuando vio a la ni\u00f1a reci\u00e9n llegada el alma se le inund\u00f3 de dicha. Un instante despu\u00e9s estaba \u00abpresumiendo\u00bb a toda m\u00e1quina: pu\u00f1adas a los otros chicos, tirones de pelos, contorsiones con la cara, en una palabra: empleando todas las artes de seducci\u00f3n que pudieran fascinar a la ni\u00f1a y conseguir su aplauso. Su loca alegr\u00eda no ten\u00eda m\u00e1s que una m\u00e1cula: el recuerdo de su humillaci\u00f3n en el jard\u00edn del ser ang\u00e9lico, y ese recuerdo, escrito en la arena, iba siendo barrido r\u00e1pidamente por las oleadas de felicidad que en aquel instante pasaban sobre \u00e9l. Se dio a los visitantes el m\u00e1s encumbrado asiento de honor, y tan pronto como mister Walters termin\u00f3 su discurso los present\u00f3 a la escuela. El caballero del pelo gris result\u00f3 ser un prodigioso personaje, nada menos que el juez del condado; sin duda el ser m\u00e1s augusto en que los ni\u00f1os hab\u00edan puesto nunca sus ojos. Y pensaban de qu\u00e9 sustancia estar\u00eda formado, y hubieran deseado o\u00edrle rugir y hasta ten\u00edan un poco de miedo de que lo hiciera. Hab\u00eda venido desde Constantinopla, a doce millas de distancia, y, por consiguiente, hab\u00eda viajado y hab\u00eda visto mundo; aquellos mismos ojos hab\u00edan contemplado la Casa de Justicia del condado, de la que se dec\u00eda que ten\u00eda el techo de cinc. El temeroso pasmo que inspiraban estas reflexiones se atestiguaba por el solemne silencio y por las filas de ojos abiertos en redondo. Aqu\u00e9l era el gran juez Thatcher, hermano del abogado de la localidad. Jeff Thatcher se adelant\u00f3 en seguida para mostrarse familiar con el gran hombre y excitar la envidia de la escuela. M\u00fasica celestial hubiera sido para sus o\u00eddos escuchar los comentarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1M\u00edrale, Jim! Se va arriba con ellos. \u00a1Mira, mira!, va a darle la mano. \u00a1Ya se la da! \u00a1Lo que dar\u00edas t\u00fa por ser Jeff?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mister Walters se puso \u00aba presumir\u00bb con toda suerte de bullicios y actividades oficialescas, dando \u00f3rdenes, emitiendo juicios y disparando instrucciones aqu\u00ed y all\u00e1 y hacia todas partes donde pod\u00eda encontrar un blanco. El bibliotecario \u00abpresumi\u00f3\u00bb corriendo de ac\u00e1 para all\u00e1 con brazadas de libros, y con toda la bara\u00fanda y aspavientos en que se deleita la autoridadinsecto. Las se\u00f1oritas instructoras \u00abpresumieron\u00bb inclin\u00e1ndose melosamente sobre escolares a los que acababan de tirar de las orejas, levantando deditos amenazadores delante de los muchachos malos y dando amorosas palmaditas a los buenos. Los caballeretes instructores \u00abpresum\u00edan\u00bb prodigando rega\u00f1inas y otras peque\u00f1as muestras de incansable celo por la disciplina, y unos y otros ten\u00edan grandes quehaceres en la librer\u00eda, que los obligaban a ir y venir incesantemente y, al parecer, con gran agobio y molestia. Las ni\u00f1as \u00abpresum\u00edan\u00bb de mil distintos modos, y los chicuelos \u00abpresum\u00edan\u00bb con tal diligencia que los proyectiles de papel y rumor de reyertas llenaban el aire. Y cerni\u00e9ndose sobre todo ello, el grande hombre segu\u00eda sentado, irradiaba una majestuosa sonrisa judicial sobre toda la concurrencia y se calentaba al sol de su propia grandeza, pues estaba \u00abpresumiendo\u00bb tambi\u00e9n. S\u00f3lo una cosa faltaba para hacer el gozo de mister Walters completo, y era la ocasi\u00f3n de dar el premio de la Biblia y exhibir un fen\u00f3meno. Algunos escolares ten\u00edan vales amarillos, pero ninguno ten\u00eda los necesarios: ya hab\u00eda \u00e9l investigado entre las estrellas de mayor magnitud. Hubiera dado todo lo del mundo, en aquel momento, porque le hubieran restituido, con la mente recompuesta, aquel muchacho alem\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y entonces, cuando hab\u00eda muerto toda esperanza, Tom Sawyer se adelant\u00f3 con nueve vales amarillos, nueve vales rojos y diez azules, y solicit\u00f3 una Biblia. Fue un rayo cayendo de un cielo despejado. Walters no esperaba una petici\u00f3n semejante, de tal persona, en los pr\u00f3ximos diez a\u00f1os. Pero no hab\u00eda que darle vueltas: all\u00ed estaban los vales y eran moneda legal. Tom fue elevado en el acto al sitio que ocupaban el juez y los dem\u00e1s elegidos, y la gran noticia fue proclamada desde el estrado. Era la m\u00e1s pasmosa sorpresa de la d\u00e9cada; y tan honda sensaci\u00f3n produjo, que levant\u00f3 al h\u00e9roe nuevo hasta la altura misma del h\u00e9roe judicial. Todos los chicos estaban muertos de envidia; pero los que sufr\u00edan m\u00e1s agudos tormentos eran los que se daban cuenta, demasiado tarde, de que ellos mismos hab\u00edan contribuido a aquella odiosa apoteosis por ceder sus vales a Tom a cambio de las riquezas que hab\u00eda amontonado vendiendo permisos para enjalbegar. Sent\u00edan desprecio de s\u00ed mismos por haber sido v\u00edctimas de un astuto defraudador, de una embaucadora serpiente escondida en la hierba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El premio fue entregado aTom con toda la efusi\u00f3n que el superintendente, dando a la bomba, consigui\u00f3 hacer subir hasta la superficie en aquel momento; pero le faltaba algo del genuino surtidor espont\u00e1neo, pues el pobre hombre se daba cuenta, instintivamente, de que hab\u00eda all\u00ed un misterio que quiz\u00e1 no podr\u00eda resistir f\u00e1cilmente la luz. Era simplemente absurdo pensar que aquel muchacho ten\u00eda almacenadas en su granero dos mil gavillas de sabidur\u00eda b\u00edblica, cuando una docena bastar\u00edan, sin duda, para forzar y distender su capacidad. Amy Lawrence estaba orgullosa y contenta, y trat\u00f3 de hac\u00e9rselo ver a Tom; pero no hab\u00eda modo de que la mirase. No, no adivinaba la causa; despu\u00e9s se turb\u00f3 un poco; en seguida la asalt\u00f3 una vaga sospecha, y se disip\u00f3, y torn\u00f3 a surgir. Vigil\u00f3 atenta; una furtiva mirada fue una revelaci\u00f3n, y entonces se le encogi\u00f3 el coraz\u00f3n, y experiment\u00f3 celos y rabia, y brotaron las l\u00e1grimas, y sinti\u00f3 aborrecimiento por todos, y m\u00e1s que por nadie, porTom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El cual fue presentado al juez; pero ten\u00eda la lengua paralizada, respiraba con dificultad y le palpitaba el coraz\u00f3n; en parte, por la imponente grandeza de aquel hombre, pero sobre todo, porque era el padre de ella. Hubiera querido postrarse ante \u00e9l y adorarlo, si hubieran estado a oscuras. El juez le puso la mano sobre la cabeza y le dijo que era un hombrecito de provecho, y le pregunt\u00f3 c\u00f3mo se llamaba. El chico tartamude\u00f3, abri\u00f3 la boca, y lo ech\u00f3 fuera:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, Tom, no&#8230;; es&#8230;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Thomas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es. Ya pens\u00e9 yo que deb\u00eda de faltar algo. Bien est\u00e1. Pero algo te llamar\u00e1s adem\u00e1s de eso, y me lo vas a decir, \u00bfno es verdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dile a este caballero tu apellido, Thomas -dijo Walters-; y dile adem\u00e1s \u00abse\u00f1or\u00bb. No olvides las buenas maneras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Thomas Sawyer, se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Muy bien! As\u00ed hacen los chicos buenos. \u00a1Buen muchacho! \u00a1Un hombrecito de provecho! Dos mil vers\u00edculos son muchos, much\u00edsimos. Y nunca te arrepentir\u00e1s del trabajo que te cost\u00f3 aprenderlos, pues el saber es lo que m\u00e1s vale en el mundo; \u00e9l es el que hace los grandes hombres y los hombres buenos;.t\u00fa ser\u00e1s alg\u00fan d\u00eda un hombre grande y virtuoso, Thomas, y entonces mirar\u00e1s hacia atr\u00e1s y has de decir: \u00abTodo se debo a las ventajas de la inapreciable escuela dominical, en mi ni\u00f1ez; todo se lo debo a mis queridos profesores, que me ense\u00f1aron a estudiar; todo se lo debo al buen superintendente, que me alent\u00f3 y se interes\u00f3 por m\u00ed y me regal\u00f3 una magn\u00edfica y lujosa Biblia para m\u00ed solo: \u00a1todo lo debo a haber sido bien educado!\u00bb Eso dir\u00e1s, Thomas, y por todo el oro del mundo no dar\u00edas esos dos mil vers\u00edculos. No, no los dar\u00edas. Y ahora \u00bfquerr\u00e1s decirnos a esta se\u00f1ora y a m\u00ed algo de lo que sabes? Ya s\u00e9 que nos lo dir\u00e1s, porque a nosotros nos enorgullecen los ni\u00f1os estudiosos. Seguramente sabes los nombres de los doce disc\u00edpulos. \u00bfNo quieres decirnos c\u00f3mo se llamaban los dos primeros que fueron elegidos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se estaba tirando de un bot\u00f3n, con aire borreguil. Se ruboriz\u00f3 y baj\u00f3 los ojos: Mister Walters empez\u00f3 a trasudar, dici\u00e9ndose a s\u00ed mismo: \u00abNo es posible que el muchacho contestase a la menor pregunta&#8230; \u00a1En qu\u00e9 hora se le ha ocurrido al juez examinarlo.\u00bb Sin embargo, se crey\u00f3 obligado a intervenir, y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Contesta a este se\u00f1or, Thomas. No tengas miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom continu\u00f3 mudo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me lo va a decir a m\u00ed -dijo la se\u00f1ora-. Los nombres de los primeros disc\u00edpulos fueron&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1David y Goliat!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dejemos caer un velo compasivo sobre el resto de la escena.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO V<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A eso de las diez y media la campana de la iglesita empez\u00f3 a ta\u00f1er con voz cascada, y la gente fue acudiendo para el serm\u00f3n matinal. Los ni\u00f1os de la escuela dominical se distribuyeron por toda la iglesia, sent\u00e1ndose junto a sus padres, para estar bajo su vigilancia. Lleg\u00f3 t\u00eda Polly, y Tom, Sid y Mary se sentaron a su lado. Tom fue colocado del lado de la nave para que estuviera todo lo lejos posible de la ventana abierta y de las seductoras perspectivas del campo en un d\u00eda de verano. La multitud iba llenando la iglesia: el administrador de Correos, un viejecito venido a menos y que hab\u00eda conocido tiempos mejores, el alcalde y su mujer -pues ten\u00edan all\u00ed alcalde, entre las cosas necesarias-; el juez de paz. Despu\u00e9s entr\u00f3 la viuda de Douglas, guapa, elegante, cuarentona, generosa, de excelente coraz\u00f3n y rica, cuya casa en el monte era el \u00fanico palacio de los alrededores, y ella la persona m\u00e1s hospitalaria y desprendida para dar fiestas de las que San Petersburgo se pod\u00eda envanecer; el encorvado y venerable comandante Ward y su esposa; el abogado Riverson, nueva notabilidad en el pueblo. Entr\u00f3 despu\u00e9s la m\u00e1s famosa belleza local, seguida de una escolta de juveniles tenorios vestidos de dril y muy peripuestos; siguieron todos los horteras del pueblo, en corporaci\u00f3n, pues hab\u00edan estado en el vest\u00edbulo chupando los pu\u00f1os de sus bastones y formando un muro circular de caras bobas, sonrientes, acicaladas y admirativas, hasta que la \u00faltima muchacha cruz\u00f3 bajo sus bater\u00edas; y detr\u00e1s de todos, el ni\u00f1o modelo, Willie Mufferson, acompa\u00f1ando a su madre con tan exquisito cuidado como si fuera de cristal de Bohemia. Siempre llevaba a su madre a la iglesia, y era el encanto de todas las matronas. Todos los muchachos le aborrec\u00edan: a tal punto era bueno; y adem\u00e1s, porque a cada uno se lo hab\u00edan \u00abechado en cara\u00bb mil veces. La punta del blanqu\u00edsimo pa\u00f1uelo le colgaba del bolsillo como por casualidad. Tom no ten\u00eda pa\u00f1uelo, y consideraba a todos los chicos que lo usaban como unos cursis. Reunidos ya todos los fieles, toc\u00f3 una vez m\u00e1s la campana para estimular a los rezagados y remolones, y se hizo un solemne silencio en toda la iglesia, s\u00f3lo interrumpido por las risitas contenidas y los cuchicheos del coro, all\u00e1 en la galer\u00eda. El coro siempre se re\u00eda y cuchicheaba durante \u00e9l servicio religioso. Hubo una vez un coro de iglesia que no era mal educado, pero se me ha olvidado en d\u00f3nde. Ya hace de ello much\u00edsimos a\u00f1os y apenas puedo recordar nada sobre el caso, pero creo que debi\u00f3 de ser en el extranjero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El pastor indic\u00f3 el himno que se iba a cantar, y lo ley\u00f3 deleit\u00e1ndose en ello, en un raro estilo, pero muy admirado en aquella parte del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La voz comenzaba en un tono medio, y se iba alzando, alzando, hasta llegar a un cierto punto; all\u00ed recalcaba con recio \u00e9nfasis la palabra que quedaba en la c\u00faspide, y se hund\u00eda de pronto como desde un trampol\u00edn:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfHe de llegar yo a los cielos pisando nardos<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">y rosas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras otros van luchando entre mares<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Borrasco-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">sas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se le ten\u00eda por un pasmoso lector. En las \u00abfiestas de sociedad\u00bb que se celebraban en la iglesia, se le ped\u00eda siempre que leyese versos; y cuando estaba en la faena, las se\u00f1oras levantaban las manos y las dejaban caer desmayadamente en la falda, y cerraban los ojos y sacud\u00edan las cabezas, como diciendo: \u00abEs indecible; es demasiado hermoso: \u00a1demasiado hermoso para este m\u00edsero mundo!\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s del himno, el reverendo mister Sprague se troc\u00f3 a s\u00ed mismo en un tabl\u00f3n de anuncios y empez\u00f3 a leer avisos de m\u00edtines y de reuniones y cosas diversas, de tal modo que parec\u00eda que la lista iba a estirarse hasta el d\u00eda del juicio: extraordinaria costumbre que a\u00fan se conserva en Am\u00e9rica, hasta en las mismas ciudades, aun en esta edad de abundantes peri\u00f3dicos. Ocurre a menudo que cuanto menos justificada est\u00e1 una costumbre tradicional, m\u00e1s trabajo cuesta desarraigarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y despu\u00e9s el pastor or\u00f3. Fue una plegaria de las buenas, generosa y detalladora: pidi\u00f3 por la iglesia y por los hijos de la iglesia; por las dem\u00e1s iglesias del pueblo; por el propio pueblo; por el condado, por el Estado, por los funcionarios del Estado; por los Estados Unidos; por las iglesias de los Estados Unidos; por el Congreso; por el Presidente; por los empleados del Gobierno; por los pobres navegantes, en tribulaci\u00f3n en el proceloso mar; por los millones de oprimidos que gimen bajo el tal\u00f3n de las monarqu\u00edas europeas y de los d\u00e9spotas orientales; por los que tienen ojos y no ven y o\u00eddos y no oyen; por los id\u00f3latras en las lejanas islas del mar; y acab\u00f3 con una s\u00faplica de que las palabras que iba a pronunciar fueran recibidas con agrado y fervor y cayeran como semilla en tierra f\u00e9rtil, dando abundosa cosecha de bienes. Am\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hubo un movimiento general, rumor de faldas, y la congregaci\u00f3n, que hab\u00eda permanecido en pie, se sent\u00f3. El muchacho cuyos hechos se relatan en este libro no sabore\u00f3 la plegaria: no hizo m\u00e1s que soportarla, si es que lleg\u00f3 a tanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras dur\u00f3, estuvo inquieto; llev\u00f3 cuenta de los detalles, inconscientemente -pues no escuchaba, pero se sab\u00eda el terreno de antiguo y la senda que de ordinario segu\u00eda el cura por \u00e9l-, y cuando se injertaba en la oraci\u00f3n la menor a\u00f1adidura, su o\u00eddo la descubr\u00eda y todo su ser se rebelaba con ello. Consideraba las adiciones como trampas y picard\u00edas. Hacia la mitad del rezo se pos\u00f3 una mosca en el respaldo del banco que estaba sentado delante del suyo, y le tortur\u00f3 el esp\u00edritu frot\u00e1ndose con toda calma las patitas delanteras; abraz\u00e1ndose con ellas la cabeza y cepill\u00e1ndola con tal vigor que parec\u00eda que estaba a punto de arrancarla del cuerpo, dejando ver el tenue hilito del pescuezo; restreg\u00e1ndose las alas con las patas de atr\u00e1s y amold\u00e1ndolas al cuerpo como si fueran los faldones de un chaquet puli\u00e9ndose y acical\u00e1ndose con tanta tranquilidad como si se diese cuenta de que estaba perfectamente segura. Y as\u00ed era en verdad, pues aunque Tom sent\u00eda en las manos una irresistible comez\u00f3n de atraparla, no se atrev\u00eda: cre\u00eda de todo coraz\u00f3n que ser\u00eda instant\u00e1neamente aniquilado si hac\u00eda tal cosa en plena oraci\u00f3n. Pero al llegar la \u00faltima frase empez\u00f3 a ahuecar la mano y a adelantarla con cautela, y en el mismo instante de decirse el<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abAm\u00e9n\u00bb la mosca era un prisionero de guerra. La t\u00eda le vio y le oblig\u00f3 a soltarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El pastor cit\u00f3 el texto sobre el que iba a versar el serm\u00f3n, y prosigui\u00f3 con mon\u00f3tono zumbido de moscard\u00f3n, a lo largo de una homil\u00eda tan apelmazada que a poco muchos fieles empezaron a dar cabezadas: y sin embargo, en \u00abel serm\u00f3n\u00bb se trataba de infinito fuego y llamas sulfurosas y se dejaban reducidos los electos y predestinados a un grupo tan escaso que casi no val\u00eda la pena salvarlos. Tom cont\u00f3 las p\u00e1ginas del serm\u00f3n; al salir de la iglesia siempre sab\u00eda cu\u00e1ntas hab\u00edan sido, pero casi nunca sab\u00eda nada m\u00e1s acerca del discurso. Sin embargo, esta vez hubo un momento en que lleg\u00f3 a interesarse de veras. El pastor traz\u00f3 un cuadro solemne y emocionante de la reuni\u00f3n de todas las almas de este mundo en el milenio, cuando el le\u00f3n y el cordero yacer\u00edan juntos y un ni\u00f1o peque\u00f1o los conducir\u00eda. Pero lo pat\u00e9tico, lo ejemplar, la moraleja del gran espect\u00e1culo pasaron inadvertidos para el rapaz: s\u00f3lo pens\u00f3 en el conspicuo papel del protagonista y en lo que se lucir\u00eda a los ojos de todas las naciones; se le ilumin\u00f3 la faz con tal pensamiento, y se dijo a s\u00ed mismo todo lo que dar\u00eda por poder ser \u00e9l aquel ni\u00f1o, si el le\u00f3n estaba domado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s volvi\u00f3 a caer en abrumador sufrimiento cuando el serm\u00f3n sigui\u00f3 su curso. Se acord\u00f3 de pronto de que ten\u00eda un tesoro, y lo sac\u00f3. Era un voluminoso insecto negro, una especie de escarabajo con formidables mand\u00edbulas: un \u00abpillizquero\u00bb, seg\u00fan \u00e9l lo llamaba. Estaba encerrado en una caja de pistones. Lo primero que hizo el escarabajo fue cogerlo de un dedo. Sigui\u00f3 un instintivo papirotazo; el escarabajo cay\u00f3 dando tumbos en medio de la nave, y se qued\u00f3 panza arriba, y el dedo herido fue, no menos r\u00e1pido, a la boca de su due\u00f1o. El animalito se qued\u00f3 all\u00ed, forcejeando in\u00fatilmente con las patas, incapaz de dar la vuelta. Tom no apartaba de \u00e9l la mirada, con ansia de cogerlo, pero estaba a salvo, lejos de su alcance. Otras personas, aburridas del serm\u00f3n, encontraron alivio en el escarabajo y tambi\u00e9n se quedaron mir\u00e1ndolo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel momento un perro de lanas, errante, lleg\u00f3 con aire desocupado, amodorrado con la pesadez y el calor de la can\u00edcula, fatigado de la cautividad, suspirando por un cambio de sensaciones. Descubri\u00f3 el escarabajo; el rabo colgante se irgui\u00f3 y se cimbre\u00f3 en el aire. Examin\u00f3 la presa; dio una vuelta en derredor; la olfate\u00f3 desde una prudente distancia; volvi\u00f3 a dar otra vuelta en torno; se envalenton\u00f3 y la oli\u00f3 de m\u00e1s cerca; despu\u00e9s ense\u00f1\u00f3 los dientes y le tir\u00f3 una dentellada t\u00edmida, sin dar en el blanco; le tir\u00f3 otra embestida, y despu\u00e9s otra; la cosa empez\u00f3 a divertirle; se tendi\u00f3 sobre el est\u00f3mago, con el escarabajo entre las zarpas, y continu\u00f3 sus experimentos; empez\u00f3 a sentirse cansado, y despu\u00e9s, indiferente y distra\u00eddo, comenz\u00f3 a dar cabezadas de sue\u00f1o, y poco a poco el hocico fue bajando y toc\u00f3 a su enemigo, el cual lo agarr\u00f3 en el acto. Hubo un aullido estridente, una violenta sacudida de la cabeza del perro, y el escarabajo fue a caer un par de varas m\u00e1s adelante, y aterriz\u00f3 como la otra vez, de espaldas. Los espectadores vecinos se agitaron con un suave regocijo interior; varias caras se ocultaron tras los abanicos y pa\u00f1uelos, y Tom estaba en la c\u00faspide de la felicidad. El perro parec\u00eda desconcertado, y probablemente lo estaba; pero ten\u00eda adem\u00e1s resentimiento en el coraz\u00f3n y sed de venganza. Se fue, pues, al escarabajo, y de nuevo emprendi\u00f3 contra \u00e9l un cauteloso ataque, dando saltos en su direcci\u00f3n desde todos los puntos del comp\u00e1s, cayendo con las manos a menos de una pulgada del bicho, tir\u00e1ndole dentelladas cada vez m\u00e1s cercanas y sacudiendo la cabeza hasta que las orejas le abofeteaban. Pero se cans\u00f3, una vez m\u00e1s, al poco rato; trat\u00f3 de solazarse con una mosca, pero no hall\u00f3 consuelo; sigui\u00f3 a una hormiga, dando vueltas con la nariz pegada al suelo, y tambi\u00e9n de eso se cans\u00f3 en seguida; bostez\u00f3, suspir\u00f3, se olvid\u00f3 por completo del escarabajo&#8230; \u00a1y se sent\u00f3 encima de \u00e9l! Se oy\u00f3 entonces un desgarrador alarido de agon\u00eda, y el perro sali\u00f3 disparado por la nave adelante; los aullidos se precipitaban, y el perro tambi\u00e9n; cruz\u00f3 la iglesia frente al altar, y volvi\u00f3, raudo, por la otra nave; cruz\u00f3 frente a las puertas; sus clamores llenaban la iglesia entera; sus angustias crec\u00edan al comp\u00e1s de su velocidad, hasta que ya no era m\u00e1s que un lanoso cometa, lanzado en su \u00f3rbita con el relampagueo y la velocidad de la luz. Al fin, el enloquecido m\u00e1rtir se desvi\u00f3 de su trayectoria y salt\u00f3 al regazo de su due\u00f1o; \u00e9ste lo ech\u00f3 por la ventana, y el alarido de pena fue haci\u00e9ndose m\u00e1s d\u00e9bil por momentos y muri\u00f3 en la distancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces toda la concurrencia ten\u00eda las caras enrojecidas y se atosigaba con reprimida risa, y el serm\u00f3n se hab\u00eda atascado, sin poder seguir adelante. Se reanud\u00f3 en seguida, pero avanz\u00f3 claudicante y a empellones, porque se hab\u00eda acabado toda posibilidad de producir impresi\u00f3n, pues los m\u00e1s graves pensamientos eran constantemente recibidos con alguna ahogada explosi\u00f3n de profano regocijo, a cubierto del respaldo de alg\u00fan banco lejano, como si el pobre p\u00e1rroco hubiese dicho alguna gracia excesivamente salpimentada. Y todos sintieron como un alivio cuando el trance lleg\u00f3 a su fin y el cura ech\u00f3 la bendici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom fue a casa content\u00edsimo, pensando que hab\u00eda un cierto agrado en el servicio religioso cuando se intercalaba en \u00e9l una miaja de variedad. S\u00f3lo hab\u00eda una nube en su dicha: se aven\u00eda a que el perro jugase con el \u00abpillizquero\u00bb, pero no consideraba decente y recto que se lo hubiese llevado consigo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO VI<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ma\u00f1ana del lunes encontr\u00f3 a Tom Sawyer afligido. Las ma\u00f1anas de los lunes le hallaban siempre as\u00ed, porque eran el comienzo de otra semana de lento sufrir en la escuela. Su primer pensamiento en esos d\u00edas era lamentar que se hubiera interpuesto un d\u00eda festivo, pues eso hac\u00eda m\u00e1s odiosa la vuelta a la esclavitud y al grillete.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se qued\u00f3 pensando. Se le ocurri\u00f3 que ojal\u00e1 estuviese enfermo: as\u00ed se quedar\u00eda en casa sin ir a la escuela. Hab\u00eda una vaga posibilidad. Pas\u00f3 revista a su organismo. No aparec\u00eda enfermedad alguna, y lo examin\u00f3 de nuevo. Esta vez crey\u00f3 que pod\u00eda barruntar ciertos s\u00edntomas de c\u00f3lico, y comenz\u00f3 a alentarlos con grandes esperanzas. Pero se fueron debilitando y desaparecieron a poco. Volvi\u00f3 a reflexionar. De pronto hizo un descubrimiento: se le mov\u00eda un diente. Era una circunstancia feliz; y estaba a punto de empezar a quejarse, \u00abpara dar la alarma\u00bb, como \u00e9l dec\u00eda, cuando se le ocurri\u00f3 que si acud\u00eda ante el tribunal con aquel argumento su t\u00eda se lo arrancar\u00eda, y eso le iba a doler. Decidi\u00f3, pues, dejar el diente en reserva por entonces, y buscar por otro lado. Nada se ofreci\u00f3 por el momento; pero despu\u00e9s se acord\u00f3 de haber o\u00eddo al m\u00e9dico hablar de una cierta cosa que tuvo un paciente en cama dos o tres semanas y le puso en peligro de perder un dedo. Sac\u00f3 de entre las s\u00e1banas un pie, en el que ten\u00eda un dedo malo, y procedi\u00f3 a inspeccionarlo: pero se encontr\u00f3 con que no conoc\u00eda los s\u00edntomas de la enfermedad. Le pareci\u00f3, sin embargo, que val\u00eda la pena intentarlo, y rompi\u00f3 a sollozar con gran energ\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Sid continu\u00f3 dormido, sin darse cuenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom solloz\u00f3 con m\u00e1s br\u00edo, y se le figur\u00f3 que empezaba a sentir dolor en el dedo enfermo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ning\u00fan efecto en Sid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom estaba ya jadeante de tanto esfuerzo. Se tom\u00f3 un descanso, se provey\u00f3 de aire hasta inflarse, y consigui\u00f3 lanzar una serie de quejidos admirables.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sid segu\u00eda roncando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom estaba indignado. Le sacudi\u00f3, grit\u00e1ndole: \u00ab\u00a1Sid, Sid!\u00bb Este m\u00e9todo dio resultado, y Tom comenz\u00f3 a sollozar de nuevo. Sid bostez\u00f3, se desperez\u00f3, despu\u00e9s se incorpor\u00f3 sobre un codo, dando un relincho, y se qued\u00f3 mirando fijamente a Tom. El cual sigui\u00f3 sollozando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1Oye, Tom! -le grit\u00f3 Sid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No obtuvo respuesta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1Oye! \u00bfQu\u00e9 te pasa? -y se acerc\u00f3 a \u00e9l, sacudi\u00e9ndole y mir\u00e1ndole la cara, ansiosamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No, Sid, no! -gimote\u00f3 Tom-. \u00a1No me toques!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 te pasa? Voy a llamar a la t\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; no importa. Ya se me pasar\u00e1. No llames a nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed; tengo que llamarla. No llores as\u00ed, Tom, que me da miedo. \u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que est\u00e1s as\u00ed?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Horas. \u00a1Ay! No me muevas, Sid, que me matas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 no me llamaste antes? \u00a1No,Tom, no! \u00a1No te quejes as\u00ed, que me pones la carne de gallina! \u00bfQu\u00e9 es lo que te pasa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Todo te lo perdono, Sid (Quejido.) Todo lo que me has hecho. Cuando me muera&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1Que no te mueres! \u00bfVerdad? \u00a1No, no! Acaso&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Perdono a todos, Sid. D\u00edselo. (Quejido.) Y, Sid, le das mi falleba y mi gato tuerto a esa ni\u00f1a nueva que ha venido al pueblo, y le dices&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Sid, asiendo de sus ropas, se hab\u00eda ido. Tom estaba sufriendo ahora de veras -con tan buena voluntad estaba trabajando su imaginaci\u00f3n-, y as\u00ed sus gemidos hab\u00edan llegado a adquirir un tono genuino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sid baj\u00f3 volando las escaleras y grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1T\u00eda Polly, corra! \u00a1Tom se est\u00e1 muriendo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfMuriendo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1S\u00ed, t\u00eda&#8230;! \u00a1De prisa, de prisa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pamplinas! No lo creo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero corri\u00f3 escaleras arriba, sin embargo, con Sid y Mary a la zaga. Y hab\u00eda palidecido adem\u00e1s, y le temblaban los labios. Cuando lleg\u00f3 al lado de la cama, dijo sin aliento:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00bfQu\u00e9 es lo que te pasa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ay t\u00eda, estoy ..!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 tienes? \u00bfQu\u00e9 es lo que tienes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ay t\u00eda, tengo el dedo del pie irritado!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La anciana se dej\u00f3 caer en una silla y ri\u00f3 un poco, llor\u00f3 otro poco, y despu\u00e9s hizo ambas cosas a un tiempo. Esto la tranquiliz\u00f3, y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, \u00a1qu\u00e9 rato me has dado! Ahora, basta de esas tonter\u00edas, y a levantarse a escape.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los gemidos cesaron y el dolor desapareci\u00f3 del dedo. El muchacho se qued\u00f3 corrido, y a\u00f1adi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00eda Polly, parec\u00eda que estaba irritado, y me hac\u00eda tanto da\u00f1o que no me importaba nada lo del diente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEl diente? \u00bfQu\u00e9 es lo que le pasa al diente?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tengo uno que se menea y me duele una barbaridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Calla, calla; no empieces la murga otra vez. Abre la boca. Bueno, pues se te menea; pero por eso no te has de morir. Mary, tr\u00e1eme un hilo de seda y un tiz\u00f3n encendido del fog\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Por Dios, t\u00eda! \u00a1No me lo saques, que ya no me duele! \u00a1Que no me mueva de aqu\u00ed si es mentira! \u00a1No me lo saques, t\u00eda! Que no es que quiera quedarme en casa y no ir a la escuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah!, \u00bfde veras? \u00bfDe modo que toda esta trapatiesta ha sido por no ir a la escuela y marcharse a pescar, eh? \u00a1Tom, Tom, tanto como yo te quiero, y t\u00fa tratando de matarme a disgustos con tus bribonadas!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces ya estaban prestos los instrumentos de cirug\u00eda dental. La anciana sujet\u00f3 el diente con un nudo corredizo y at\u00f3 el otro extremo del hilo a un poste de la cama. Cogi\u00f3 despu\u00e9s el tiz\u00f3n hecho ascua, y de pronto lo arrim\u00f3 a la cara de Tom casi hasta tocarle. El diente qued\u00f3 balance\u00e1ndose en el hilo, colgado del poste.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero todas las penas tienen sus compensaciones. Camino de la escuela, despu\u00e9s del desayuno, Tom caus\u00f3 la envidia de cuantos chicos le encontraron porque la mella le permit\u00eda escupir de un modo nuevo y admirable. Fue reuniendo un cortejo de rapaces interesados en aquella habilidad, y uno de ellos, que se hab\u00eda cortado un dedo y hab\u00eda sido hasta aquel momento un centro de fascinante atracci\u00f3n, se encontr\u00f3 de pronto sin un solo adherente, y desnudo de su gloria. Sinti\u00f3 encog\u00e9rsele el coraz\u00f3n y dijo, con fingido desd\u00e9n, que era cosa de nada escupir como Tom; pero otro chico le contest\u00f3: \u00ab\u00a1Est\u00e1n verdes!\u00bb, y \u00e9l se alej\u00f3 solitario, como un h\u00e9roe olvidado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco despu\u00e9s se encontr\u00f3 Tom con el paria infantil de aquellos contornos, Huckleberry Finn, hijo del borracho del pueblo. Huckleberry era cordialmente aborrecido y temido por todas las madres, porque era holgaz\u00e1n, y desobediente, y ordinario, y malo&#8230;, y porque los hijos de todas ellas lo admiraban tanto y se deleitaban en su velada compa\u00f1\u00eda y sent\u00edan no atreverse a ser como \u00e9l. Tom se parec\u00eda a todos los muchachos decentes en que envidiaba a Huckleberry su no disimulada condici\u00f3n de abandonado y en que hab\u00eda recibido \u00f3rdenes terminantes de no jugar con \u00e9l. Por eso jugaba con \u00e9l en cuanto ten\u00eda ocasi\u00f3n. Huckleberry andaba siempre vestido con los desechos de gente adulta, y su ropa parec\u00eda estar en una perenne floraci\u00f3n de jirones, toda llena de flecos y colgajos. El sombrero era una vasta ruina con media ala de menos; la chaqueta, cuando la ten\u00eda, le llegaba cerca de los talones; un solo tirante le sujetaba los calzones, cuyo fondillo le colgaba muy abajo, como una bolsa vac\u00eda, y eran tan largos que sus bordes deshilachados se arrastraban por el barro cuando no se los remangaba. Huckleberry iba y ven\u00eda seg\u00fan su santa voluntad. Dorm\u00eda en los quicios de las puertas en el buen tiempo, y si llov\u00eda, en bocoyes vac\u00edos; no ten\u00eda que ir a la escuela o a la iglesia y no reconoc\u00eda amo ni se\u00f1or ni ten\u00eda que obedecer a nadie; pod\u00eda ir a nadar o de pesca cuando le ven\u00eda la gana y estarse todo el tiempo que se le antojaba; nadie le imped\u00eda andar a cachetes; pod\u00eda trasnochar cuanto quer\u00eda; era el primero en ir descalzo en primavera y el \u00faltimo en ponerse zapatos en oto\u00f1o; no ten\u00eda que lavarse nunca ni ponerse ropa limpia; sab\u00eda jurar prodigiosamente. En una palabra: todo lo que hace la vida apetecible y deleitosa lo ten\u00eda aquel muchacho. As\u00ed lo pensaban todos los chicos, acosados, cohibidos, decentes, de San Petersburgo. Tom salud\u00f3 al rom\u00e1ntico proscrito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola, Huckleberry!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola, t\u00fa! Mira a ver si te gusta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es lo que tienes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Un gato muerto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-D\u00e9jame verlo, Huck. \u00a1Mira qu\u00e9 tieso est\u00e1!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfD\u00f3nde lo encontraste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Se lo cambi\u00e9 a un chico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 diste por \u00e9l?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Un vale azul y una vejiga que me dieron en el matadero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY de d\u00f3nde sacaste el vale azul?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Se lo cambi\u00e9 a Ben Rogers hace dos semanas por un bast\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dime: \u00bfpara qu\u00e9 sirven los gatos muertos, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfServir? Para curar verrugas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No! \u00bfEs de veras? Yo s\u00e9 una cosa que es mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfA que no? Di lo que es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues agua de yesca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Agua de yesca! No dar\u00eda yo un pito por agua de yesca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQue no? \u00bfHas hecho la prueba?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo no. Pero Bob Tanner la hizo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n te lo ha dicho?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues \u00e9l se lo dijo a Jeff Thatcher, y Jeff se lo dijo a Johnny Baker, y Johnny a Jim Hollis, y Jim a Ren Rogers, y Ben se lo dijo a un negro, y el negro me lo dijo a m\u00ed. \u00a1Conque ah\u00ed tienes!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, \u00bfy qu\u00e9 hay con eso? Todos mienten. Por lo menos, todos, a no ser el negro: a \u00e9se no lo conozco, pero no he conocido a un negro que no mienta. Y dime, \u00bfc\u00f3mo lo hizo Bob Tanner?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues fue y meti\u00f3 la mano en un tronco podrido donde hab\u00eda agua de lluvia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor el d\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Por el d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCon la cara vuelta al tronco?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY dijo alguna cosa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que no. No lo s\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah! \u00a1Vaya un modo de curar verrugas con agua de yesca! Eso no sirve para nada. Tiene uno que ir solo en medio del bosque, donde sepa que hay un tronco con agua, y al dar la media noche tumbarse de espaldas en el tronco y meter la mano dentro y decir:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Tomates, tomates, tomates y lechugas; agua de yesca, qu\u00edtame las verrugas!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">y, en seguida dar once pasos deprisa, y despu\u00e9s dar tres vueltas, y marcharse a casa sin hablar con nadie. Porque si uno habla, se rompe el hechizo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bien; parece un buen remedio; pero no es como lo hizo Bob Tanner.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya lo creo que no. Como que es el m\u00e1s plagado de verrugas del pueblo, y no tendr\u00eda ni una si supiera manejar lo del agua de yesca. As\u00ed me he quitado yo de las manos m\u00e1s de mil. Como juego tanto con ranas, me salen siempre a montones. Algunas veces me las quito con una jud\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, las jud\u00edas son buenas. Ya lo he hecho yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfS\u00ed? \u00bfY c\u00f3mo lo arreglas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues se coge la jud\u00eda y se parte en dos, y se saca una miaja de sangre de la verruga, se moja con ella un pedazo de la jud\u00eda, y se hace un agujero en una encrucijada hacia media noche, cuando no haya luna; y despu\u00e9s se quema el otro pedazo. Pues oye: el pedazo que tiene la sangre se tira para juntarse al otro pedazo, y eso ayuda a la sangre a tirar de la verruga, y en seguida la arranca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-As\u00ed es, Huck; es verdad. Pero si cuando lo est\u00e1s enterrando dices: \u00ab\u00a1Abajo la jud\u00eda, fuera la verruga!\u00bb, es mucho mejor. As\u00ed es como lo hace<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe Harper, que ha ido hasta cerca de Coonville, y casi a todas partes. Pero, dime: \u00bfc\u00f3mo las curas t\u00fa con gatos muertos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues coges el gato y vas y subes al camposanto, cerca de medianoche, donde hayan enterrado a alguno que haya sido muy malo; y al llegar la medianoche vendr\u00e1 un diablo a llev\u00e1rselo o puede ser dos o tres; pero uno no los ve, no se hace m\u00e1s que o\u00edr algo, como si fuera el viento, o se les llega a o\u00edr hablar; y cuando se est\u00e9n llevando al enterrado les tiras con el gato y dices: \u00ab\u00a1Diablo, sigue al difunto; gato, sigue al diablo; verruga, sigue al gato, ya acab\u00e9 contigo!\u00bb No queda ni una.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Parece bien. \u00bfLo has probado, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; pero me lo dijo la t\u00eda Hopkins, la vieja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues entonces verdad ser\u00e1, porque dicen que es bruja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDicen? \u00a1Si yo s\u00e9 que lo es! Fue la que embruj\u00f3 a mi padre. \u00c9l mismo lo dice. Ven\u00eda andando un d\u00eda y vio que le estaba embrujando, as\u00ed es que cogi\u00f3 un pe\u00f1asco y, si no se desv\u00eda ella, all\u00ed la deja. Pues aquella misma noche rod\u00f3 por un cobertizo, donde estaba durmiendo borracho, y se parti\u00f3 un brazo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 cosa m\u00e1s tremenda! \u00bfC\u00f3mo supo que le estaba embrujando?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mi padre lo conoce a escape. Dice que cuando le miran a uno fijo le est\u00e1n embrujando, y m\u00e1s si cuchichean. Porque si cuchichean es que est\u00e1n diciendo el \u00abPadre nuestro\u00bb al rev\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y dime, Huck, \u00bfcu\u00e1ndo vas a probar con ese gato?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esta noche. Apuesto a que vienen a llevarse esta noche a Hoss Williams.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero le enterraron el s\u00e1bado. \u00bfNo crees que se lo llevar\u00edan el mismo s\u00e1bado por la noche?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos, hombre! \u00a1No ves que no tienes poder hasta medianoche, y para entonces ya es domingo. Los diablos no andan mucho por ah\u00ed los domingos, creo yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No se me hab\u00eda ocurrido. As\u00ed tiene que ser.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfMe dejas ir contigo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo creo&#8230;, si no tienes miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Miedo! Vaya una cosa&#8230; \u00bfMaullar\u00e1s?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, y t\u00fa me contestas con otro maullido. La \u00faltima vez me hiciste estar maullando hasta que el t\u00edo Hays empez\u00f3 a tirarme piedras y a decir: \u00ab\u00a1Maldito gato!\u00bb As\u00ed es que cog\u00ed un ladrillo y se lo met\u00ed por la ventana; pero no lo digas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo dir\u00e9. Aquella noche no pude maullar porque mi t\u00eda me estaba acechando; pero esta vez maullar\u00e9. Di, Huck, \u00bfqu\u00e9 es eso que tienes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nada; una garrapata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfD\u00f3nde la has cogido?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-All\u00e1 en el bosque.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 quieres por ella?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9. No quiero cambiarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno. Es una garrapatilla que no vale nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Bah! Cualquiera puede echar por el suelo una garrapata que no es suya. A m\u00ed me gusta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para m\u00ed, buena es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hay todas las que se quiera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pod\u00eda tener yo mil si me diera la gana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY por qu\u00e9 no las tienes? Pues porque no puedes. Esta es una garrapata muy temprana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Es la primera que he visto este a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, Huck: te doy mi diente por ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ens\u00e9\u00f1alo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sac\u00f3 un papelito y lo desdobl\u00f3 cuidadosamente. Huckleberry lo mir\u00f3 codicioso. La tentaci\u00f3n era muy grande. Al fin dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEs de verdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom levant\u00f3 el labio y le ense\u00f1\u00f3 la mella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno -dijo Huckleberry-, trato hecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom encerr\u00f3 a la garrapata en la caja de pistones que hab\u00eda sido la prisi\u00f3n del \u00abpellizquero\u00bb, y los dos muchachos se separaron, sinti\u00e9ndose ambos m\u00e1s ricos que antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Tom lleg\u00f3 a la casita aislada de madera donde estaba la escuela, entr\u00f3 con apresuramiento, con el aire de uno que hab\u00eda llegado con diligente celo. Colg\u00f3 el sombrero en una percha y se precipit\u00f3 en su asiento con afanosa actividad. El maestro, entronizado en su gran butaca, desfondada, dormitaba arrullado por el rumor del estudio. La interrupci\u00f3n lo despabil\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Thomas Sawyer!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sab\u00eda que cuando le llamaban por el nombre y apellido era signo de tormenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Servidor!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ven aqu\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 llega usted tarde, como de costumbre?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom estaba a punto de cobijarse en una mentira, cuando vio dos largas trenzas de pelo dorado colgando por una espalda que reconoci\u00f3 por amorosa simpat\u00eda magn\u00e9tica, y junto a aquel pupitre estaba el \u00fanico lugar vacante, en el lado de la escuela destinado a las ni\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al instante dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">He estado hablando con Huckleberry Finn.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al maestro se le paraliz\u00f3 el pulso y se qued\u00f3 mir\u00e1ndole at\u00f3nito, sin pesta\u00f1ear. Ces\u00f3 el zumbido del estudio. Los disc\u00edpulos se preguntaban si aquel temerario rapaz hab\u00eda perdido el juicio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El maestro dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfHas estado&#8230; haciendo&#8230; qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hablando con Huckleberry Finn.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La declaraci\u00f3n era terminante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Thomas Sawyer, \u00e9sta es la m\u00e1s pasmosa confesi\u00f3n que jam\u00e1s o\u00ed: no basta la palmeta para tal ofensa. Qu\u00edtate la chaqueta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El maestro solfe\u00f3 hasta que se le cans\u00f3 el brazo, y la provisi\u00f3n de varas disminuy\u00f3 notablemente. Despu\u00e9s sigui\u00f3 la orden:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y ahora se va usted a sentar con las ni\u00f1as. Y que le sirva de escarmiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El jolgorio y las risas que corr\u00edan por toda la escuela parec\u00edan avergonzar al muchacho; pero en realidad su rubor m\u00e1s proven\u00eda de su t\u00edmido culto por el \u00eddolo desconocido y del temeroso placer que le proporcionaba su buena suerte. Se sent\u00f3 en la punta del banco de pino y la ni\u00f1a se apart\u00f3 bruscamente de \u00e9l, volviendo a otro lado la cabeza. Codazos y gui\u00f1os y cuchicheos llenaban la escuela; pero Tom continuaba inm\u00f3vil, con los brazos apoyados en el largo pupitre que ten\u00eda delante, absorto, al parecer, en su libro. Poco a poco se fue apartando de \u00e9l la atenci\u00f3n general, y el acostumbrado zumbido de la escuela volvi\u00f3 a elevarse en el ambiente sopor\u00edfero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s el muchacho empez\u00f3 a dirigir furtivas miradas a la ni\u00f1a. Ella le vio, le hizo un \u00abhocico\u00bb y le volvi\u00f3 el cogote por un largo rato. Cuando, cautelosamente, volvi\u00f3 la cara, hab\u00eda un melocot\u00f3n ante ella. Lo apart\u00f3 de un manotazo; Tom volvi\u00f3 a colocarlo, suavemente, en el mismo sitio; ella lo volvi\u00f3 a rechazar de nuevo, pero sin tanta hostilidad; Tom, pacientemente, lo puso donde estaba, y entonces ella lo dej\u00f3 estar. Tom garrapate\u00f3 en su pizarra: \u00abT\u00f3malo. Tengo m\u00e1s\u00bb. La ni\u00f1a ech\u00f3 una mirada al letrero, pero sigui\u00f3 impasible. Entonces el muchacho empez\u00f3 a dibujar, en la pizarra, ocultando con la mano izquierda lo que estaba haciendo. Durante un rato, la ni\u00f1a no quiso darse por enterada; pero la curiosidad empez\u00f3 a manifestarse en ella con imperceptibles s\u00edntomas. El muchacho sigui\u00f3 dibujando, como si no se diese cuenta de lo que pasaba. La ni\u00f1a realiz\u00f3 un disimulado intento para ver, pero Tom hizo como que no lo advert\u00eda. Al fin ella se dio por vencida y murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-D\u00e9jame verlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom dej\u00f3 ver en parte una lamentable caricatura de una casa, con un tejado escamoso y un sacacorchos de humo saliendo por la chimenea. Entonces la ni\u00f1a empez\u00f3 a interesarse en la obra, y se olvid\u00f3 de todo. Cuando estuvo acabada, la contempl\u00f3 y murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es muy bonita. Hay un hombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El artista erigi\u00f3 delante de la casa un hombre que parec\u00eda una gr\u00faa. Pod\u00eda muy bien haber pasado por encima del edificio; pero la ni\u00f1a no era demasiado cr\u00edtica, el monstruo la satisfizo, y murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es un hombre muy bonito&#8230; Ahora p\u00edntame a m\u00ed llegando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom dibuj\u00f3 un reloj de arena con una luna llena encima y dos pajas por abajo, y arm\u00f3 los desparramados dedos con portentoso abanico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ni\u00f1a dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 bien est\u00e1! \u00a1Ojal\u00e1 supiera yo pintar!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es muy f\u00e1cil -murmur\u00f3 Tom-. Yo te ense\u00f1ar\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras? \u00bfCu\u00e1ndo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A mediod\u00eda. \u00bfVas a tu casa a almorzar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Si quieres, me quedar\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien, \u00a1al pelo! \u00bfC\u00f3mo te llamas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Becky Thatcher. \u00bfY t\u00fa? \u00a1Ah, ya lo s\u00e9! Thomas Sawyer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-As\u00ed es como me llaman cuando me zurran. Cuando soy bueno, me llamo Tom. Ll\u00e1mame Tom, \u00bfquieres?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom empez\u00f3 a escribir algo en la pizarra, ocult\u00e1ndolo a la ni\u00f1a. Pero ella hab\u00eda ya abandonado el recato. Le pidi\u00f3 que se la dejase ver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom contest\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No es nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, algo es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no es nada; no necesitas verlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, de veras que s\u00ed. D\u00e9jame.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo vas a contar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No. De veras y de veras y de veras que no lo cuento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo se lo vas a decir a nadie? \u00bfEn toda tu vida lo has de decir?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; a nadie se lo he de decir. D\u00e9jame verlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ea! No necesitas verlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues por ponerte as\u00ed, lo he de ver, Tom -y cogi\u00f3 la mano del muchacho con la suya, y hubo una peque\u00f1a escaramuza. Tom fing\u00eda resistir de veras, pero dejaba correrse la mano poco a poco, hasta que quedaron al descubierto estas palabras: Te amo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Eres un malo! -y le dio un fuerte manotazo, pero se puso encendida y pareci\u00f3 satisfecha, a pesar de todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y en aquel instante preciso sinti\u00f3 el muchacho que un torniquete lento, implacable, le apretaba la oreja y al propio tiempo lo levantaba en alto. Y en esa guisa fue llevado a trav\u00e9s de la clase y depositado en su propio asiento, entre las risas y befa de toda la escuela. El maestro permaneci\u00f3 cerni\u00e9ndose sobre \u00e9l, amenazador, durante unos instantes tr\u00e1gicos, y al cabo regres\u00f3 a su trono, sin a\u00f1adir palabra. Pero aunque a Tom le escoc\u00eda la oreja, el coraz\u00f3n le rebosaba de gozo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando sus compa\u00f1eros se calmaron, Tom hizo un honrado intento de estudiar; pero el tumulto de su cerebro no se lo permit\u00eda. Ocup\u00f3 despu\u00e9s su sitio en la clase de lectura, y fue aquello un desastre; despu\u00e9s en la clase de geograf\u00eda, convirti\u00f3 lagos en monta\u00f1as, monta\u00f1as en r\u00edos y r\u00edos en continentes, hasta rehacer el caos; despu\u00e9s, en la de escritura, donde fue \u00abrebajado\u00bb por sus infinitas faltas y colocado el \u00faltimo, y tuvo que entregar la medalla de peltre que hab\u00eda lucido con ostentaci\u00f3n durante algunos meses.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO VII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuanto m\u00e1s ah\u00ednco pon\u00eda Tom en fijar toda su atenci\u00f3n en el libro, m\u00e1s se dispersaban sus ideas. As\u00ed es que al fin, con un suspiro y un bostezo, abandon\u00f3 el empe\u00f1o. Le parec\u00eda que la salida de mediod\u00eda no iba a llegar nunca. Hab\u00eda en el aire una calma chicha. No se mov\u00eda una hoja. Era el m\u00e1s so\u00f1oliento de los d\u00edas aplanadores. El murmullo adormecedor de los veinticinco escolares estudiando a la vez aletargaba el esp\u00edritu como con esa virtud m\u00e1gica que hay en el zumbido de las abejas. A lo lejos, bajo el sol llameante, el monte Cardiff levantaba sus verdes y suaves laderas a trav\u00e9s de un tembloroso velo de calina, te\u00f1ido de p\u00farpura por la distancia; algunos p\u00e1jaros se cern\u00edan perezosamente en la altura, y no se ve\u00eda otra cosa viviente fuera de unas vacas, y \u00e9stas profundamente dormidas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sent\u00eda enloquecedoras ansias de verse libre, o al menos de hacer algo interesante para pasar aquella hora tediosa. Se llev\u00f3 distra\u00eddamente la mano al bolsillo y su faz se ilumin\u00f3 con un resplandor de gozo que era una oraci\u00f3n, aunque \u00e9l no lo sab\u00eda. La caja de pistones sali\u00f3 cautelosamente a la luz. Liber\u00f3 a la garrapata y la puso sobre el largo y liso pupitre. El insecto probablemente resplandeci\u00f3 tambi\u00e9n con una gratitud que equival\u00eda a una oraci\u00f3n, pero era prematura; pues cuando emprendi\u00f3, agradecido, la marcha para un largo viaje, Tom le desvi\u00f3 para un lado con un alfiler y le hizo tomar una nueva direcci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El amigo del alma de Tom estaba sentado a su vera, sufriendo tanto como \u00e9l, y al punto se interes\u00f3 profunda y gustosamente en el entretenimiento. Este amigo del alma era Joe Harper. Los dos eran u\u00f1a y carne seis d\u00edas de la semana y enemigos en campo abierto los s\u00e1bados. Joe sac\u00f3 un alfiler de la solapa y empez\u00f3 a prestar su ayuda para ejercitar a la prisionera. El deporte crec\u00eda en inter\u00e9s por momentos. A poco Tom indic\u00f3 que se estaban estorbando el uno al otro, sin que ninguno pudiera sacar todo el provecho a que la garrapata se prestaba. As\u00ed, pues, coloc\u00f3 la pizarra de Joe sobre el pupitre y traz\u00f3 una l\u00ednea por el medio, de arriba abajo. -Ahora -dijo-, mientras est\u00e9 en tu lado puedes azuzarla y yo no me meter\u00e9 con ella; pero si la dejas irse y se pasa a mi lado, tienes que dejarla en paz todo el rato que yo la tenga sin cruzar la raya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e1 bien; anda con ella&#8230; agu\u00edjala.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La garrapata se le escap\u00f3 a Tom y cruz\u00f3 el ecuador. Joe la acos\u00f3 un rato y en seguida se le escap\u00f3 y cruz\u00f3 otra vez la raya. Este cambio de base se repiti\u00f3 con frecuencia. Mientras uno de los chicos hurgaba a la garrapata con absorbente inter\u00e9s, el otro miraba con inter\u00e9s no menos intenso, juntas a inclinadas las dos cabezas sobre la pizarra y con las almas ajenas a cuanto pasaba en el resto del mundo. Al fin la suerte pareci\u00f3 decidirse por Joe. La garrapata intentaba \u00e9ste y aqu\u00e9l y el otro camino y estaba tan excitada y anhelosa como los propios muchachos; pero una vez y otra, cuando Tom ten\u00eda ya la victoria en la mano, como quien dice, y los dedos le remusgaban para empezar, el alfiler de Joe, con diestro toque, hac\u00eda virar a la viajera y manten\u00eda la posesi\u00f3n. Tom ya no pod\u00eda aguantar m\u00e1s. La tentaci\u00f3n era irresistible; as\u00ed es que estir\u00f3 la mano y empez\u00f3 a ayudar con su alfiler. Joe se sulfur\u00f3 al instante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, d\u00e9jala en paz -dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nada m\u00e1s que hurgarla una miaja, Joe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, se\u00f1or; eso no vale. D\u00e9jala quieta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No voy m\u00e1s que a tocarla un poco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Que la dejes, te digo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No quiero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues no la tocas&#8230; Est\u00e1 en mi lado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Oye, t\u00fa, Joe! \u00bfY de qui\u00e9n es la garrapata?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A m\u00ed no me importa. Est\u00e1 en mi lado y no tienes que tocarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pues \u00a1a que la toco! Es m\u00eda y hago con ella lo que quiero. Y te aguantas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un tremendo golpazo descendi\u00f3 sobre las costillas de Tom, y su duplicado sobre las de Joe; y durante un minuto sigui\u00f3 saliendo polvo de las dos chaquetas, con gran regocijo de toda la clase. Los chicos hab\u00edan estado demasiado absortos para darse cuenta del suspenso que un momento antes hab\u00eda sobrecogido a toda la escuela cuando el maestro cruz\u00f3 la sala de puntillas y se par\u00f3 detr\u00e1s de ellos. Hab\u00eda estado contemplando gran parte del espect\u00e1culo antes de contribuir por su parte a amenizarlo con un poco de variedad. Cuando se acab\u00f3 la clase a mediod\u00eda Tom vol\u00f3 a donde estaba Becky Thatcher y le dijo al o\u00eddo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ponte el sombrero y di que vas a casa; cuando llegues a la esquina con las otras, te escabulles y das la vuelta por la calleja y vienes. Yo voy por el otro camino y har\u00e9 lo mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, cada uno de ellos se fue con un grupo de escolares distinto. Pocos momentos despu\u00e9s los dos se reunieron al final de la calleja, y cuando volvieron a la escuela se hallaron due\u00f1os y se\u00f1ores de ella. Se sentaron juntos, con la pizarra delante, y Tom dio a Becky el l\u00e1piz y le llev\u00f3 la mano gui\u00e1ndosela, y as\u00ed crearon otra casa sorprendente. Cuando empez\u00f3 a debilitarse su inter\u00e9s en el arte, empezaron a charlar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfTe gustan las ratas? -pregunt\u00f3 Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Las aborrezco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bien; tambi\u00e9n yo&#8230; cuando est\u00e1n vivas. Pero quiero decir las muertas, para hacerlas dar vueltas por encima de la cabeza con una guita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; me gustan poco las ratas, de todos modos. Lo que a m\u00ed me gusta es masticar goma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ya lo creo! \u00a1Ojal\u00e1 tuviera!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras? Yo tengo un poco. Te dejar\u00e9 masticar un rato, pero tienes que devolv\u00e9rmela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed se convino, masticaron por turnos, balanceando las piernas desde el banco de puro gozosos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfHas visto alguna vez el circo? -dijo Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, y mi pap\u00e1 me va a llevar otra vez si soy buena.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo lo he visto tres o cuatro veces&#8230;, una barbaridad de veces. La iglesia no vale nada comparada con el circo: en el circo siempre est\u00e1 pasando algo. Yo voy a ser clown cuando sea grande.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe verdad? \u00a1Qu\u00e9 bien! Me gustan tanto, todos llenos de pintura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ganan montones de dinero&#8230;, casi un d\u00f3lar por d\u00eda; me lo ha dicho Ben Rogers. Di, Becky, \u00bfhas estado alguna vez comprometida?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues comprometida para casarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfTe gustar\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que s\u00ed. No s\u00e9. \u00bfQu\u00e9 viene a ser?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfA ser? Pues es una cosa que no es como las dem\u00e1s. No tienes m\u00e1s que decir a un chico que no vas a querer a nadie m\u00e1s que a \u00e9l, nunca, nunca; y entonces os bes\u00e1is y ya est\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfBesar? \u00bfPara qu\u00e9 besarse?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues, \u00bfsabes?, es para&#8230; Bueno, siempre hacen eso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfTodos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Todos, cuando son novios. \u00bfTe acuerdas de lo que escrib\u00ed en la pizarra?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-&#8230;S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 era?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo quiero decir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo quieres decirlo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed&#8230;, s\u00ed, pero otra vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, ahora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no&#8230;, ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora, anda, Becky. Yo te lo dir\u00e9 al o\u00eddo, muy callandito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Becky vacil\u00f3, y Tom, tomando el silencio por asentimiento, la cogi\u00f3 por el talle y murmur\u00f3 levemente la frase, con la boca pegada al o\u00eddo de la ni\u00f1a. Y despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora me lo dices t\u00fa al o\u00eddo&#8230;, lo mismo que yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella se resisti\u00f3 un momento, y despu\u00e9s dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vuelve la cara para que no veas, y entonces lo har\u00e9. Pero no tienes que dec\u00edrselo a nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfSe lo dir\u00e1s, Tom? \u00bfDe veras que no?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, de veras que no. Anda, Becky&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9l volvi\u00f3 la cara. Ella se inclin\u00f3 t\u00edmidamente, hasta que su aliento agit\u00f3 los rizos del muchacho, y murmur\u00f3: \u00abTe amo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s huy\u00f3 corriendo por entre bancos y pupitres, perseguida por Tom, y se refugi\u00f3 al fin en un rinc\u00f3n tap\u00e1ndose la cara con el delantalito blanco. Tom la cogi\u00f3 por el cuello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora, Becky -le dijo, suplicante-, ya est\u00e1 todo hecho&#8230;, ya est\u00e1 todo menos lo del beso. No tengas miedo de eso&#8230;, no tiene nada de particular. Hazme el favor, Becky<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y la tiraba de las manos y del delantal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco a poco fue ella cediendo y dej\u00f3 caer las manos; la cara, toda encendida por la lucha, qued\u00f3 al descubierto, y se someti\u00f3 a la demanda. Tom bes\u00f3 los rojos labios y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya est\u00e1 todo acabado. Y ahora, despu\u00e9s de esto, ya sabes: no tienes que ser nunca novia de nadie sino m\u00eda, y no tienes que casarte nunca con nadie m\u00e1s que conmigo. \u00bfQuieres?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed; nunca ser\u00e9 novia de nadie ni me casar\u00e9 m\u00e1s que contigo, y t\u00fa no te casar\u00e1s tampoco m\u00e1s que conmigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Por supuesto. Eso es parte de la cosa. Y siempre, cuando vengas a la escuela o al irte a casa, tengo yo que acompa\u00f1arte cuando nadie nos vea; y yo te escojo a ti y t\u00fa me escoges a m\u00ed en todas las fiestas, porque as\u00ed hay que hacer cuando se es novia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 bien! No lo hab\u00eda o\u00eddo nunca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es la mar de divertido. Si supieras lo que Amy Lawrence y yo&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En los grandes ojos que le miraban vio Tom la torpeza cometida, y se detuvo, confuso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1Yo no soy la primera que ha sido tu novia!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La muchachita empez\u00f3 a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No llores, Becky -dijo Tom-. Ella ya no me importa nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, s\u00ed te importa, Tom&#8230; T\u00fa sabes que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom trat\u00f3 de echarle un brazo en torno del cuello, pero ella lo rechaz\u00f3 y volvi\u00f3 la cara a la pared y sigui\u00f3 llorando. Hizo \u00e9l otro intento, con persuasivas palabras, y ella volvi\u00f3 a rechazarlo. Entonces se le alborot\u00f3 el orgullo, y dio media vuelta y sali\u00f3 de la escuela. Se qued\u00f3 un rato por all\u00ed, agitado y nervioso, mirando de cuando en cuando a la puerta, con la esperanza de que Becky se arrepentir\u00eda y vendr\u00eda a buscarlo. Pero no hubo tal cosa. Entonces comenz\u00f3 a afligirse y a pensar que la culpa era suya. Mantuvo una recia lucha consigo mismo para decidirse a hacer nuevos avances, pero al fin reuni\u00f3 \u00e1nimos para la empresa y entr\u00f3 en la escuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Becky segu\u00eda a\u00fan en el rinc\u00f3n, vuelta de espaldas, sollozando, con la cara pegada a la pared. Tom sinti\u00f3 remordimientos. Fue hacia ella y se detuvo un momento sin saber qu\u00e9 hacer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s dijo, vacilante:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Becky, no me gusta nadie sino t\u00fa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No hubo m\u00e1s respuestas que los sollozos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Becky -prosigui\u00f3 implorante-, \u00bfno quieres responderme?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s sollozos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sac\u00f3 su m\u00e1s preciado tesoro, un boliche de lat\u00f3n procedente de un morillo de chimenea, y lo pas\u00f3 en torno de la ni\u00f1a para que pudiera verlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Becky-dijo-, hazme el favor de tomarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella lo tir\u00f3 contra el suelo. Entonces Tom sali\u00f3 de la escuela y ech\u00f3 a andar hacia las colinas, muy lejos, para no volver m\u00e1s a la escuela por aquel d\u00eda. Becky empez\u00f3 a barruntarlo. Corri\u00f3 hacia la puerta: no se le ve\u00eda por ninguna parte. Fue al patio de recreo: no estaba all\u00ed. Entonces grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1Tom! \u00a1Vuelve!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Escuch\u00f3 anhelosamente, pero no hubo respuesta. No ten\u00eda otra compa\u00f1\u00eda que la soledad y el silencio. Se sent\u00f3, pues, a llorar de nuevo y a reprocharse por su conducta, y ya para entonces los escolares empezaban a llegar, y tuvo que ocultar su pena y apaciguar su coraz\u00f3n y que echarse a cuestas la cruz de toda una larga tarde de tedio y desolaci\u00f3n, sin nadie, entre los extra\u00f1os que la rodeaban, en quien confiar sus pesares.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO VIII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se escabull\u00f3 de aqu\u00ed para all\u00e1 por entre las callejas hasta apartarse del camino de los que regresaban a la escuela, despu\u00e9s sigui\u00f3 caminando lenta y desmayadamente. Cruz\u00f3 dos o tres veces un regato, por ser creencia entre los chicos que cruzar agua desorientaba a los perseguidores. Media hora despu\u00e9s desapareci\u00f3 tras la mansi\u00f3n de Douglas, en la cumbre del monte, y ya apenas se divisaba la escuela en el valle, que iba dejando atr\u00e1s. Se meti\u00f3 por un denso bosque, dirigi\u00e9ndose fuera de toda senda, hacia el centro de la espesura, y se sent\u00f3 sobre el musgo, bajo un roble de ancho ramaje. No se mov\u00eda la menor brisa; el intenso calor del mediod\u00eda hab\u00eda acallado hasta los cantos de los p\u00e1jaros; la Naturaleza toda yac\u00eda en un sopor no turbado por ruido alguno, a no ser, de cuando en cuando, por el lejano martilleo de un picamaderos, y aun esto parec\u00eda hacer m\u00e1s profundo el silencio y la obsesionante sensaci\u00f3n de soledad. Tom era todo melancol\u00eda y su estado de \u00e1nimo estaba a tono con la escena. Permaneci\u00f3 sentado largo rato meditando, con los codos en las rodillas y la barbilla en las manos. Le parec\u00eda que la vida era no m\u00e1s que una carga, y casi envidiaba a Jimmy Hodges, que hac\u00eda poco se hab\u00eda librado de ella. Qu\u00e9 apacible deb\u00eda de ser, pens\u00f3, yacer y dormir y sonar por siempre jam\u00e1s, con el viento murmurando por entre los \u00e1rboles y meciendo las flores y las hierbas de la tumba, y no tener ya nunca molestias ni dolores que sufrir. Si al menos tuviera una historia limpia, hubiera podido desear que llegase el fin y acabar con todo de una vez. Y en cuanto a Becky, \u00bfqu\u00e9 hab\u00eda hecho \u00e9l? Nada. Hab\u00eda obrado con la mejor intenci\u00f3n del mundo y le hab\u00edan tratado como a un perro. Alg\u00fan d\u00eda lo sentir\u00eda ella&#8230;; quiz\u00e1 cuando ya fuera demasiado tarde. \u00a1Ah, si pudiera morirse por unos d\u00edas!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero el el\u00e1stico coraz\u00f3n juvenil no puede estar mucho tiempo deprimido. Tom empez\u00f3 insensiblemente a dejarse llevar de nuevo por las preocupaciones de esta vida. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si de pronto volviese la espalda a todo y desapareciera misteriosamente? \u00bfSi se fuera muy lejos, muy lejos, a pa\u00edses desconocidos, m\u00e1s all\u00e1 de los mares, y no volviese nunca? \u00bfQu\u00e9 impresi\u00f3n sentir\u00eda ella? La idea de ser clown le vino a las mientes; pero s\u00f3lo, para rechazarla con disgusto, pues la frivolidad y las gracias y los calzones pintarrajeados eran una ofensa cuando pretend\u00edan profanar un esp\u00edritu exaltado a la vaga, augusta regi\u00f3n de lo novelesco. No; ser\u00eda soldado, para volver al cabo de muchos a\u00f1os como un inv\u00e1lido glorioso. No, mejor a\u00fan: se ir\u00eda con los indios, y cazar\u00eda b\u00fafalos, y seguir\u00eda la \u00absenda de guerra\u00bb en las sierras o en las vastas praderas del lejano Oeste, y despu\u00e9s de mucho tiempo volver\u00eda hecho un gran jefe erizado de plumas, pintado de espantable modo, y se plantar\u00eda de un salto, lanzando un escalofriante grito de guerra, en la escuela dominical, una so\u00f1olienta ma\u00f1ana de domingo, y har\u00eda morir de envidia a sus compa\u00f1eros. Pero no, a\u00fan hab\u00eda algo m\u00e1s grandioso. \u00a1Ser\u00eda pirata! \u00a1Eso ser\u00eda! Ya estaba trazado su porvenir, deslumbrante y esplendoroso. \u00a1C\u00f3mo llenar\u00eda su nombre el mundo y har\u00eda estremecerse a la gente! \u00a1Qu\u00e9 gloria la de hendir los mares procelosos con un r\u00e1pido velero, el Genio de la Tempestad, con la terrible bandera flameando en el tope! Y en el cenit de su fama aparecer\u00eda de pronto en el pueblo, y entrar\u00eda arrogante en la iglesia, tostado y curtido por la intemperie, con su justillo y calzas de negro terciopelo, sus grandes botas de campa\u00f1a, su tahal\u00ed escarlata, el cinto erizado de pistolones de arz\u00f3n, el machete, tinto en sangre, al costado, el ancho sombrero con ondulantes plumas, y desplegada la bandera negra ostentando la calavera y los huesos cruzados, y oir\u00eda con orgulloso deleite los cuchicheos: \u00ab\u00a1\u00c9se es Tom Sawyer el Pirata! \u00a1El tenebroso Vengador de la Am\u00e9rica espa\u00f1ola!\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00ed, era cosa resuelta; su destino estaba fijado. Se escapar\u00eda de casa para lanzarse a la aventura. Se ir\u00eda a la siguiente ma\u00f1ana. Deb\u00eda empezar, pues, por reunir sus riquezas. Avanz\u00f3 hasta un tronco ca\u00eddo que estaba all\u00ed cerca y empez\u00f3 a escarbar debajo de uno de sus extremos con el cuchillo \u00abBarlow\u00bb. Pronto toc\u00f3 en madera que sonaba a hueco; coloc\u00f3 sobre ella la mano y lanz\u00f3 solemnemente este conjuro:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo que no est\u00e1 aqu\u00ed, que venga. Lo que est\u00e9 aqu\u00ed, que se quede.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s separ\u00f3 la tierra, y se vio una ripia de pino; la arranc\u00f3, y apareci\u00f3 debajo una peque\u00f1a y bien construida cavidad para guardar tesoros, con el fondo y los costados tambi\u00e9n de ripias. Hab\u00eda all\u00ed una canica. \u00a1Tom se qued\u00f3 at\u00f3nito! Se rasc\u00f3 perplejo la cabeza y exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Nunca vi cosa m\u00e1s rara!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s arroj\u00f3 lejos de s\u00ed la bola, con gran enojo, y se qued\u00f3 meditando. El hecho era que hab\u00eda fallado all\u00ed una superstici\u00f3n que \u00e9l y sus amigos hab\u00edan tenido siempre por infalible. Si uno enterraba una canica con ciertos indispensables conjuros y la dejaba dos semanas, y despu\u00e9s abr\u00eda el escondite con la f\u00f3rmula m\u00e1gica que \u00e9l acababa de usar, se encontraba con que todas las canicas que hab\u00eda perdido en su vida se hab\u00edan juntado all\u00ed, por muy esparcidas y separadas que hubieran estado. Pero esto acababa de fracasar, all\u00ed y en aquel instante, de modo incontrovertible y contundente. Todo el edificio de la fe de Tom qued\u00f3 cuarteado hasta los cimientos. Habia o\u00eddo muchas veces que la cosa hab\u00eda sucedido, pero nunca que hubiera fallado. No se le ocurri\u00f3 que \u00e9l mismo hab\u00eda hecho ya la prueba muchas veces, pero sin que pudiera encontrar el escondite despu\u00e9s. Rumi\u00f3 un rato el asunto, y decidi\u00f3 al fin que alguna bruja se hab\u00eda entrometido y roto el sortilegio. Para satisfacerse sobre este punto busc\u00f3 por all\u00ed cerca hasta encontrar un montoncito de arena con una depresi\u00f3n en forma de chimenea en el medio. Se ech\u00f3 al suelo, y acercando la boca al agujero dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Chinche holgazana, chinche holgazana, dime lo que quiero saber!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Chinche holgazana, chinche holgazana, dime lo que quiero saber!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La arena empez\u00f3 a removerse y a poco una diminuta chinche negra apareci\u00f3 un instante y en seguida se ocult\u00f3 asustada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No se atreve a decirlo! De modo que ha sido una bruja la que lo ha hecho. Ya lo dec\u00eda yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sab\u00eda muy bien la futilidad de contender con brujas; as\u00ed es que desisti\u00f3, desenga\u00f1ado. Pero se le ocurri\u00f3 que no era cosa de perder la canica que acababa de tirar, a hizo una paciente rebusca. Pero no pudo encontrarla. Volvi\u00f3 entonces al escondite de tesoros, y coloc\u00e1ndose exactamente en la misma postura en que estaba cuando la arroj\u00f3 sac\u00f3 otra del bolsillo y la tir\u00f3 en la misma direcci\u00f3n, diciendo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hermana, busca a tu hermana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Observ\u00f3 d\u00f3nde se deten\u00eda, y fue al sitio y mir\u00f3. Pero debi\u00f3 de haber ca\u00eddo m\u00e1s cerca o m\u00e1s lejos, y repiti\u00f3 otras dos veces el experimento. La \u00faltima dio resultado: las dos bolitas estaban a menos de un pie de distancia una de otra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel momento el sonido de un trompetilla de hojalata se oy\u00f3 d\u00e9bilmente bajo las b\u00f3vedas de verdura de la selva. Tom se despoj\u00f3 de la chaqueta y los calzones, convirti\u00f3 un tirante en cinto, apart\u00f3 unos matorrales de detr\u00e1s del tronco ca\u00eddo, dejando ver un arco y una flecha toscamente hechos, una espada de palo y una trompeta tambi\u00e9n de hojalata, y en un instante cogi\u00f3 todas aquellas cosas y ech\u00f3 a correr, desnudo de piernas, con los faldones de la camisa revoloteando. A poco se detuvo bajo un olmo corpulento, respondi\u00f3 con un toque de corneta, y despu\u00e9s empez\u00f3 a andar de aqu\u00ed para all\u00e1, de puntillas y con recelosa mirada, diciendo en voz baja a una imaginaria compa\u00f1\u00eda:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Alto, valientes m\u00edos! Seguid ocultos hasta que yo toque.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel momento apareci\u00f3 Joe Harper, tan parcamente vestido y tan formidablemente armado como Tom. \u00c9ste grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Alto! \u00bfQui\u00e9n osa penetrar en la selva de Therwood sin mi salvoconducto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Guy de Guisborne no necesita salvoconducto de nadie! \u00bfQui\u00e9n sois que, que&#8230;?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bf&#8230; que os\u00e1is hablarme as\u00ed? -dijo Tom apuntando, pues ambos hablaban de memoria, \u00abpor el libro\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Soy yo! Robin Hood, como vais a saber al punto, a costa de vuestro menguado pellejo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfSois, pues, el famoso bandolero? Que me place disputar con vos los pasos de mi selva. \u00a1Defendeos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sacaron las espadas de palo, echaron por tierra el resto de la impedimenta, cayeron en guardia, un pie delante del otro, y empezaron un grave y met\u00f3dico combate, golpe por golpe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al cabo, exclam\u00f3 Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Si sab\u00e9is manejar la espada, \u00a1apresuraos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dos \u00abse apresuraron\u00bb, jadeantes y sudorosos. A poco grit\u00f3 Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 no te caes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No me da la gana! \u00bfPor qu\u00e9 no te caes t\u00fa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">T\u00fa eres el que va peor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero eso no tiene nada que ver. Yo no puedo caer. As\u00ed no est\u00e1 en el libro. El libro dice: \u00abEntonces, con una estocada traicionera mat\u00f3 al pobre Guy de Guisborne.\u00bb Tienes que volverte y dejar que te pegue en la espalda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No era posible discutir tales autoridades, y Joe se volvi\u00f3, recibi\u00f3 el golpe y cay\u00f3 por tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora-dijo, levant\u00e1ndose-, tienes que dejarme que te mate a ti. Si no, no vale.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues no puede ser: no est\u00e1 en el libro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pues es una cochina trampa, eso es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mira -dijo Tom-, t\u00fa puedes ser el lego Tuk, o Much, el hijo del molinero, y romperme una pata con una estaca; o yo ser\u00e9 el sheriff de Nottingham y t\u00fa ser\u00e1s un rato Robin Hood, y me matas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La propuesta era aceptable, y as\u00ed esas aventuras fueron representadas. Despu\u00e9s Tom volvi\u00f3 a ser Robin Hood de nuevo, y por obra de la traidora monja que le destap\u00f3 la herida se desangr\u00f3 hasta la \u00faltima gota. Y al fin Joe, representando a toda una tribu de bandoleros llorosos, se lo llev\u00f3 arrastrando, y puso el arco en sus manos exang\u00fces, y Tom dijo: \u00abDonde esta flecha caiga, que entierren al pobre Robin Hood bajo el verde bosque.\u00bb Despu\u00e9s solt\u00f3 la flecha y cay\u00f3 de espaldas, y hubiera muerto, pero cay\u00f3 sobre unas ortigas, y se irgui\u00f3 de un salto, con harta agilidad para un difunto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los chicos se vistieron, ocultaron sus av\u00edos b\u00e9licos y se echaron a andar, lament\u00e1ndose de que ya no hubiera bandoleros y pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 es lo que nos hab\u00eda dado la moderna civilizaci\u00f3n para compensarnos. Conven\u00edan los dos en que m\u00e1s hubieran querido ser un a\u00f1o bandidos en la selva de Sherwood que presidentes de los Estados Unidos por toda la vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO IX<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquella noche, a las nueve y media, como de costumbre, Tom y Sid fueron enviados a la cama. Dijeron sus oraciones, y Sid se durmi\u00f3 en seguida. Tom permaneci\u00f3 despierto, en intranquila espera. Cuando ya cre\u00eda que era el amanecer, oy\u00f3 al reloj dar las diez. Era para desesperarse. Los nervios le incitaban a dar vueltas y removerse, pero tem\u00eda despertar a Sid. Por eso permanec\u00eda inm\u00f3vil, mirando a la oscuridad. Todo yac\u00eda en una f\u00fanebre quietud. Poco a poco fueron destac\u00e1ndose del silencio ruidos apenas perceptibles. El tictac del reloj empez\u00f3 a hacerse audible; las a\u00f1osas vigas, crujir misteriosamente; en las escaleras tambi\u00e9n se o\u00edan vagos chasquidos. Sin duda los esp\u00edritus andaban de ronda. Un ronquido discreto y acompasado salia del cuarto de t\u00eda Polly. Y entonces el mon\u00f3tono cri-cri de un grillo, que nadie podr\u00eda decir de d\u00f3nde ven\u00eda, empez\u00f3 a o\u00edrse. Despu\u00e9s se oy\u00f3, en la quietud de la noche, el aullido lejano y lastimoso de un can; y otro aullido l\u00fagubre, a\u00fan m\u00e1s lejano, le contest\u00f3. Tom sent\u00eda angustias de muerte. Al fin pens\u00f3 que el tiempo hab\u00eda cesado de correr y que hab\u00eda empezado la eternidad; comenz\u00f3, a su pesar, a adormilarse; el reloj dio las once, pero no lo oy\u00f3. Y entonces, vagamente, lleg\u00f3 hasta \u00e9l, mezclado con sus sue\u00f1os, a\u00fan informes, un trist\u00edsimo maullido. Una ventana que se abri\u00f3 en la vecindad, le turb\u00f3. Un grito de \u00a1Maldito gato! \u00a1Vete!, y el estallido de una botella vac\u00eda contra la pared trasera del cobertizo de la le\u00f1a acab\u00f3 de despabilarle, y en un solo minuto estabavestido, sal\u00eda por laventana y gateaba en cuatro pies por el tejado, que estaba al mismo nivel. Maull\u00f3 dos o tres veces, con gran comedimiento; despu\u00e9s salt\u00f3 al tejado de la le\u00f1era, y desde all\u00ed, al suelo. Huckleberry le esperaba, con el gato muerto. Los chicos se pusieron en marcha y se perdieron en la oscuridad. Al cabo de media hora estaban vadeando por entre la alta hierba del cementerio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Era un cementerio en el viejo estilo del Oeste. Estaba en una colina a milla y media de la poblaci\u00f3n. Ten\u00eda como cerco una desvencijada valla de tablas, que en unos sitios estaba demzmbada hacia adentro y en otros hacia fuera, y en ninguno derecha. Hierbas y matorrales silvestres crec\u00edan por todo el recinto. Todas las sepulturas antiguas estaban hundidas en tierra; tablones redondeados por un extremo y ro\u00eddos por la intemperie se alzaban hincados sobre las tumbas, torcidos y como buscando apoyo, sin encontrarlo. \u00abConsagrado a la memoria de Fulano de Tal\u00bb, hab\u00eda sido pintado en cada uno de ellos, mucho tiempo atr\u00e1s; pero ya no se pod\u00eda leer aunque hubiera habido luz para ello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una brisa tenue susurraba entre los \u00e1rboles, y Tom tem\u00eda que pudieran ser las \u00e1nimas de los muertos, que se quejaban de que no se los dejase tranquilos. Los dos chicos hablaban poco, y eso entre dientes, porque la hora y el lugar y el solemne silencio en que todo estaba envuelto oprim\u00eda sus esp\u00edritus. Encontraron el montoncillo reci\u00e9n hecho que buscaban, y se escondieron bajo el cobijo de tres grandes olmos que crec\u00edan, casi juntos, a poco trecho de la sepultura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s esperaron callados un tiempo que les pareci\u00f3 interminable. El graznido lejano de una lechuza era el \u00fanico ruido que romp\u00eda aquel silencio de muerte. Las reflexiones de Tom iban haci\u00e9ndose f\u00fanebres y angustiosas. Hab\u00eda que hablar de algo. Por eso dijo, en voz baja:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, \u00bfcrees t\u00fa que a los muertos no les gustar\u00e1 que estemos aqu\u00ed?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huckleberry murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qui\u00e9n lo supiera! Est\u00e1 esto de mucho respeto, \u00bfverdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo creo que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hubo una larga pausa, mientras los muchachos controvert\u00edan el tema interiormente. Despu\u00e9s, quedamente, prosigui\u00f3 Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dime, Huck \u00bfcrees que Hoss Williams nos oye hablar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Claro que s\u00ed. Al menos, nos oye su esp\u00edritu.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom, al poco rato:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ojal\u00e1 hubiera dicho el se\u00f1or Williams. Pero no fue con mala intenci\u00f3n. Todo el mundo le llamaba Hoss.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hay que tener mucho ojo, en como se habla de esta gente difunta, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto era un jarro de agua fr\u00eda y la conversaci\u00f3n se extingui\u00f3 otra vez. De pronto Tom asi\u00f3 del brazo a su compa\u00f1ero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chist!&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 pasa, Tom? -Y los dos se agarraron el uno al otro, con los corazones sobresaltados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chit\u00f3n!&#8230; \u00a1Otra vez! \u00bfNo lo oyes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1All\u00ed! \u00bfLo oyes ahora?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Dios m\u00edo, Tom, que vienen! Vienen, vienen de seguro. \u00bfQu\u00e9 hacemos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9. \u00bfCrees que nos ver\u00e1n?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, ellos ven a oscuras, lo mismo que los gatos. \u00a1Ojal\u00e1 no hubiera venido!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No tengas miedo. No creo que se metan con nosotros. Ning\u00fan mal estamos haciendo. Si nos estamos muy quietos, puede ser que no se fijen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya lo har\u00e9, Tom; pero \u00a1tengo un temblor!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Escucha!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los chicos estiraron los cuellos, con las cabezas juntas, casi sin respirar. Un apagado rumor de voces llegaba desde el otro extremo del cementerio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Mira! \u00a1Mira all\u00ed! -murmur\u00f3 Tom-. \u00bfQu\u00e9 es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es un fuego fatuo. \u00a1Ay, Tom, qu\u00e9 miedo tengo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Unas figuras indecisas se acercaban entre las sombras balanceando una antigua linterna de hojalata, que tachonaba el suelo con fugitivas manchas de luz. Huck murmur\u00f3, con un estremecimiento:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Son los diablos, son ellos. \u00a1Tom, es nuestro fin! \u00bfSabes rezar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo intentar\u00e9, pero no tengas miedo. No van a hacernos da\u00f1o. \u00abAc\u00f3geme, Se\u00f1or, en tu seno&#8230;\u00bb -\u00a1Chist!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 pasa, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Son humanos! Por lo menos, uno. Uno tiene la voz de Muff Potter.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No&#8230;; \u00bfes de veras?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Le conozco muy bien. No te muevas ni hagas nada. Es tan bruto que no nos ha de notar. Estar\u00e1 bebido, como siempre, el condenado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, me estar\u00e9 quieto. Ahora no saben d\u00f3nde ir. Ya vuelven hacia ac\u00e1. Ahora est\u00e1n calientes. Fr\u00edos otra vez. Calientes. Calientes, que se queman. Esta vez van derechos. Oye, Huck, yo conozco otra de las voces&#8230;: es la de Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es verdad&#8230;, \u00a1ese mestizo asesino! Preferir\u00eda mejor que fuese el diablo. \u00bfQu\u00e9 andar\u00e1n buscando?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los cuchicheos cesaron de pronto, porque los tres hombres hab\u00edan llegado a la sepultura y se pararon a pocos pasos del escondite de los muchachos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Aqu\u00ed es -dijo la tercera voz; y su due\u00f1o levant\u00f3 la linterna y dej\u00f3 ver la faz del joven doctor Robinson.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Potter y Joe el indio llevaban unas parihuelas y en ellas una cuerda y un par de palas. Echaron la carga a tierra y empezaron a abrir la sepultura. El doctor puso la linterna a la cabecera y vino a sentarse recostado en uno de los olmos. Estaba tan cerca que los muchachos hubieran podido tocarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1De prisa, de prisa! -dijo en voz baja-. La luna va a salir de un momento a otro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los otros dos respondieron con un gru\u00f1ido, sin dejar de cavar. Durante un rato no hubo otro ruido que el chirriante de las palas al arrojar a un lado montones de barro y pedruscos. Era labor pesada. Al cabo, una pala tropez\u00f3 en el f\u00e9retro con un golpe sordo; y dos minutos despu\u00e9s los dos hombres lo extrajeron de la tierra. Forzaron la tapa con las palas, sacaron el cuerpo y lo echaron de golpe en el suelo. La luna apareci\u00f3 saliendo de entre unas nubes, a ilumin\u00f3 la faz l\u00edvida del cad\u00e1ver. Prepararon las parihuelas y pusieron el cuerpo encima, cubierto con una manta, asegur\u00e1ndolo con la cuerda. Potter sac\u00f3 una larga navaja de muelles, cort\u00f3 un pedazo de cuerda que quedaba colgado, y despu\u00e9s dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya est\u00e1 hecha esta condenada tarea, galeno; y ahora mismo alarga ust\u00e9 otros cinco d\u00f3lares, o ah\u00ed se queda eso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-As\u00ed se habla -dijo Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1C\u00f3mo!, \u00bfqu\u00e9 quiere decir esto? -exclam\u00f3 el doctor-. Me hab\u00e9is exigido la paga adelantada, y ya os he pagado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, y m\u00e1s que eso a\u00fan -dijo Joe, acerc\u00e1ndose al doctor, que ya se hab\u00eda incorporado-. Hace cinco a\u00f1os me ech\u00f3 usted de la cocina de su padre una noche que fui a pedir algo de comer, y dijo que no iba yo all\u00ed a cosa buena; y cuando yo jur\u00e9 que me lo hab\u00eda de pagar aunque me costase cien a\u00f1os, su padre me hizo meter en la c\u00e1rcel por vagabundo. \u00bfSe figura que se me ha olvidado? Para algo tengo la sangre india. \u00a1Y ahora le tengo a usted cogido y tiene que pagar la cuenta!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces estaba ya amenazando al doctor, meti\u00e9ndole el pu\u00f1o por la cara. El doctor le solt\u00f3 de repente tal pu\u00f1etazo que dej\u00f3 al rufi\u00e1n tendido en el suelo. Potter dej\u00f3 caer la navaja y exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos a ver! \u00bfPor qu\u00e9 pega usted a mi socio? -y un instante despu\u00e9s se hab\u00eda lanzado sobre el doctor y los dos luchaban fieramente, pisoteando la hierba y hundiendo los talones en el suelo blando. Joe el Indio se irgui\u00f3 de un salto, con los ojos relampagueantes de ira, cogi\u00f3 la navaja de Potter, y desliz\u00e1ndose agachado como un felino fue dando vueltas en torno de los combatientes, buscando una oportunidad. De pronto el doctor se desembaraz\u00f3 de su adversario, agarr\u00f3 el pesado tabl\u00f3n clavado a la cabecera de la tumba de Williams, y de un golpe dej\u00f3 a Potter tendido en tierra; y en el mismo instante el mestizo aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n y hundi\u00f3 la navaja hasta las cachas en el pecho del joven. Dio \u00e9ste un traspi\u00e9s y se desplom\u00f3 sobre Potter, cubri\u00e9ndolo de sangre, y en aquel momento las nubes dejaron en sombra el horrendo espect\u00e1culo y los dos muchachos, aterrados, huyeron veloces en la oscuridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco despu\u00e9s, cuando la luna alumbr\u00f3 de nuevo, Joe el Indio estaba en pie junto a los dos hombres ca\u00eddos, contempl\u00e1ndolos. El doctor balbuce\u00f3 unas palabras inarticuladas, dio una larga boqueada y se qued\u00f3 inm\u00f3vil. El mestizo murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Aquella cuenta ya est\u00e1 ajustada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s registr\u00f3 al muerto y le rob\u00f3 cuanto llevaba en los bolsillos, y en seguida coloc\u00f3 la navaja homicida en la mano derecha de Potter, que la ten\u00eda abierta, y se sent\u00f3 sobre el f\u00e9retro destrozado. Pasaron dos, tres, cuatro minutos y entonces Potter comenz\u00f3 a removerse, gru\u00f1endo. Cerr\u00f3 la mano sobre la navaja, la levant\u00f3, la mir\u00f3 un instante y la dej\u00f3 caer estremeci\u00e9ndose. Despu\u00e9s se sent\u00f3, empujando al cad\u00e1ver lejos de s\u00ed y fij\u00f3 en \u00e9l los ojos, y luego mir\u00f3 alrededor aturdido. Sus ojos se encontraron con los de Joe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cristo! \u00bfC\u00f3mo es esto, Joe? -dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es un mal negocio -contest\u00f3 Joe sin inmutarse-. \u00bfPara qu\u00e9 lo has hecho?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfYo? \u00a1No he hecho tal cosa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfC\u00f3mo? \u00bfAhora sales con \u00e9sas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Potter tembl\u00f3 y se puso p\u00e1lido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo cre\u00eda que se me hab\u00eda pasado la borrachera. No deb\u00eda haber bebido esta noche. Pero la tengo todav\u00eda en la cabeza&#8230;, peor que antes de venir aqu\u00ed. No s\u00e9 por d\u00f3nde me ando; no me acuerdo casi de nada. Dime, Joe&#8230; palabra honrada, \u00bflo h\u00e9 hecho yo? Nunca tuve tal intenci\u00f3n; te lo juro por la salvaci\u00f3n de mi alma, Joe: no fue tal mi intenci\u00f3n. Dime c\u00f3mo ha sido. \u00a1Da espanto!&#8230; \u00a1Y \u00e9l, tan joven, y que promet\u00eda tanto!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues los dos andabais a golpes, y \u00e9l te arre\u00f3 uno con el tabl\u00f3n, y ca\u00edste despatarrado; y entonces vas y te levantas, dando tumbos y traspi\u00e9s, y coges el cuchillo y se lo clavas, en el momento justo en que \u00e9l te daba otro tablonazo m\u00e1s fuerte; y ah\u00ed te has estado, mismamente como muerto, desde entonces.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ay! \u00a1No sab\u00eda lo que me hac\u00eda! \u00a1Que me muera aqu\u00ed mismo si me di cuenta! Fue todo cosa del whisky y del acaloramiento, me figuro. Nunca us\u00e9 un arma en mi vida. He re\u00f1ido, pero siempre sin armas. Todos pueden decirlo. Joe&#8230;, \u00a1C\u00e1llate, no digas nada! Dime que no has de decir nada. Siempre fui parcial por ti, Joe, y estuve de tu parte, \u00bfno te acuerdas? \u00bfNo dir\u00e1s nada? Y el m\u00edsero cay\u00f3 de rodillas ante el desalmado asesino, suplicante, con las manos cruzadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; siempre te has portado derechamente conmigo, y no he de ir contra ti. Ya est\u00e1 dicho; no se me puede pedir m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe, eres un \u00e1ngel. Te he de bendecir por esto mientras viva -dijo Potter, rompiendo a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vamos, basta ya de gimoteos. No hay tiempo para andar en lloros. T\u00fa te largas por ese camino y yo me voy por ese otro. Andando, pues, y no dejes se\u00f1al detr\u00e1s de ti por donde vayas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Potter arranc\u00f3 con un trote que pronto se convirti\u00f3 en carrera. El mestizo le sigui\u00f3 con la vista, y murmur\u00f3 entre dientes:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Si est\u00e1 tan atolondrado con el golpe y tan atiborrado de la bebida como parece, no ha de acordarse de la navaja hasta que est\u00e9 ya tan lejos de aqu\u00ed que tenga miedo de volver a buscarla solo y en un sitio como \u00e9ste&#8230;; \u00a1gallina!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Unos minutos despu\u00e9s el cuerpo del hombre asesinado, el cad\u00e1ver envuelto en la manta, el f\u00e9retro sin tapa y la sepultura abierta s\u00f3lo ten\u00edan por testigo la luna. La quietud y el silencio reinaban de nuevo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO X<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dos muchachos corr\u00edan y corr\u00edan hacia el pueblo, mudos de espanto. De cuando en cuando volv\u00edan medrosamente la cabeza, como temiendo que los persiguieran. Cada tronco que aparec\u00eda ante ellos en su camino se les figuraba un hombre y un enemigo, y los dejaba sin aliento; y al pasar, veloces junto a algunas casitas aisladas cercanas al pueblo, el ladrar de los perros alarmados les pon\u00eda alas en los pies.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Si logr\u00e1ramos llegar a la tener\u00eda antes de que no podamos ya m\u00e1s! -murmur\u00f3 Tom, a retazos entrecortados, falto de aliento-. Ya no podr\u00e9 aguantar mucho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El fatigoso jadear de Huck fue la \u00fanica respuesta, y los muchachos fijaron los ojos en la meta de sus esperanzas, renovando sus esfuerzos para alcanzarla. Ya iban teni\u00e9ndola cerca, y al fin, los dos a un tiempo, se precipitaron por la puerta y cayeron al suelo, gozosos y extenuados, entre las sombras protectoras del interior. Poco a poco se fue calmando su agitaci\u00f3n, y Tom pudo decir, muy quedo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huckleberry, \u00bfen qu\u00e9 crees t\u00fa que parar\u00e1 esto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Si el doctor Robinson muere, me figuro que esto acabar\u00e1 en la horca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo s\u00e9 de cierto, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom medit\u00f3 un rato, y prosigui\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY qui\u00e9n va a decirlo? \u00bfNosotros?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s diciendo, Tom? Suponte que algo ocurre y que no ahorcasen a Joe el Indio: pues nos matar\u00eda, tarde o temprano; tan seguro como que estamos aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso mismo estaba yo pensando, Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Si alguien ha de contarlo, deja que sea Muff Potter, porque es lo bastante tonto para ello. Y, adem\u00e1s, siempre est\u00e1 borracho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom no contest\u00f3, sigui\u00f3 meditando. Al cabo, murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck: Muff Potter no lo sabe. \u00bfC\u00f3mo va a decirlo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 no va a saberlo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque recibi\u00f3 el golpazo cuando Joe el Indio lo hizo. \u00bfCrees t\u00fa que pod\u00eda ver algo? \u00bfSe te figura que tiene idea de nada?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tienes raz\u00f3n. No hab\u00eda yo ca\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y, adem\u00e1s, f\u00edjate: puede ser que el trompazo haya acabado con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; eso no, Tom. Estaba lleno de bebida; bien lo vi yo, y adem\u00e1s lo est\u00e1 siempre. Pues mira: cuando pap\u00e1 est\u00e1 lleno, puede ir uno y sacudirle en la cabeza con la torre de una iglesia, y se queda tan fresco. \u00c9l mismo lo dice. Pues lo mismo le pasa a Muff Potter, por supuesto. Pero si se tratase de uno que no estuviese bebido, puede ser que aquel estacazo lo hubiera dejado en el sitio. \u00a1Qui\u00e9n sabe!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de otro reflexivo silencio, dijo Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, \u00bfest\u00e1s seguro de que no has de hablar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No tenemos m\u00e1s remedio. Bien lo sabes. A ese maldito indio le importar\u00eda lo mismo ahogarnos que a un par de gatos, si lleg\u00e1semos a soltar la lengua y a \u00e9l no lo ahorcasen. Mira, Tom, tenemos que jurarlo. Eso es lo que hay que hacer: jurar que no hemos de decir palabra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo mismo digo, Huck. Eso es lo mejor. Dame la mano y jura que&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No, hombre, no! Eso no vale para una cosa como \u00e9sta. Eso est\u00e1 bien para cosas de poco m\u00e1s o menos; sobre todo, para con chicas, porque, de todos modos, se vuelven contra uno y charlan en cuanto se ven en apuros; pero esto tiene que ser por escrito. Y con sangre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada pod\u00eda ser m\u00e1s del gusto de Tom. Era misterioso, y sombr\u00edo, y tr\u00e1gico; la hora, las circunstancias y el lugar donde se hallaban, eran los m\u00e1s apropiados. Cogi\u00f3 una tablilla de pino que estaba en el suelo, en un sitio donde alumbraba la luna, sac\u00f3 un tejo del bolsillo y garrapate\u00f3 con gran trabajo las siguientes l\u00edneas, apretando la lengua entre los dientes a inflando los carrillos en cada lento trazo hacia abajo, y dejando escapar presi\u00f3n en los ascendentes:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck Fin y Tom Sawyer juran que no han de decir nada de esto y que si dicen algo caigan all\u00ed mismo muertos y fenezcan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No menos pasmado qued\u00f3 Huckleberry de la facilidad con que Tom escrib\u00eda que de la fluidez y grandiosidad de su estilo. Sac\u00f3 en seguida un alfiler de la solapa y se dispon\u00eda a pincharse un dedo, pero Tom le detuvo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Quieto! -le dijo-. No hagas eso. Los alfileres son de cobre y pueden tener cardenillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Veneno. Eso es lo que es. No tienes m\u00e1s que tragar un poco&#8230; y ya ver\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom quit\u00f3 el hilo de una de sus agujas, y cada uno de ellos se pic\u00f3 la yema del pulgar y se la estruj\u00f3 hasta sacar sendas gotas de sangre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el tiempo, y despu\u00e9s de muchos estrujamientos, Tom consigui\u00f3 firmar con sus iniciales, usando la propia yema del dedo como pluma. Despu\u00e9s ense\u00f1\u00f3 a Huck la manera de hacer una H y una F, y el juramento qued\u00f3 completo. Enterraron la tablilla junto al muro, con ciertas l\u00fagubres ceremonias y conjuros, y el candado que se hab\u00edan echado en las lenguas se consider\u00f3 bien cerrado y la llave tirada a lo lejos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una sombra se escurri\u00f3 furtiva a trav\u00e9s de una brecha en el otro extremo del ruinoso edificio, pero los muchachos no se percataron de ello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom -cuchiche\u00f3 Huckleberry-, \u00bfcon esto ya no hay peligro de que hablemos nunca jam\u00e1s?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Por supuesto que no. Ocurra lo que ocurra, tenemos que callar. Nos caer\u00edamos muertos&#8230;; \u00bfno lo sabes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me figuro que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Continuaron cuchicheando un rato. De pronto un perro lanz\u00f3 un largo y l\u00fagubre aullido al lado de la misma casa, a dos varas de ellos. Los chicos se abrazaron impetuosamente muertos de espanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor cu\u00e1l de nosotros dos ser\u00e1? -balbuce\u00f3 Huckleberry.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9&#8230;; mira por la resquebraja \u00a1De prisa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; mira t\u00fa, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No puedo&#8230;, no puedo, Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Anda, Tom&#8230; \u00a1Ya vuelve otra vez!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah! \u00a1Gracias a Dios! Conozco el ladrido; \u00e9se es Bull Harbison2<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cu\u00e1nto me alegro! Te digo que estaba medio acabado del susto. Hubiera apostado a que era un perro sin amo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El perro repiti\u00f3 el aullido. A los chicos se les encogi\u00f3 de nuevo el coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Dios nos socorra! \u00c9se no es Bull Harbison -murmur\u00f3 Huckleberry-. \u00a1Mira, Tom, mira!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom, tiritando de miedo, cedi\u00f3 y asom\u00f3 el ojo a la rendija. Apenas se percib\u00eda su voz cuando dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ay, Huck! Es un perro sin amo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dime, Tom, \u00bfpor cu\u00e1l de los dos ser\u00e1?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Debe de ser por los dos, puesto que estamos juntos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ay, Tom! Me figuro que muertos somos. Y bien me s\u00e9 a d\u00f3nde ir\u00e9 cuando me muera. \u00a1He sido tan malo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Yo me lo he buscado! Esto viene de hacer rabona, Huck, y de hacer todo lo que le dicen a uno que no haga. Yo pod\u00eda haber sido bueno, como Sid, si hubiera querido&#8230;; pero no quise; no, se\u00f1or. Pero si salgo de \u00e9sta, seguro que me voy a atracar de escuelas dominicales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y Tom empez\u00f3 a sorber un poco por la nariz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1T\u00fa malo!&#8230; Y Huckleberry comenz\u00f3 tambi\u00e9n a hablar gangoso-. \u00a1Vamos, Tom, que t\u00fa eres una alhaja al lado de lo que yo soy! \u00a1Dios, Dios, Dios, si yo tuviese la mitad de tu suerte!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom recobr\u00f3 el habla y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Mira, Huck, mira! \u00a1Est\u00e1 vuelto de espaldas a nosotros!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck mir\u00f3, con el coraz\u00f3n salt\u00e1ndole de gozo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Verdad es! \u00bfEstaba as\u00ed antes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, as\u00ed estaba. Pero yo, \u00a1tonto de m\u00ed!, no pens\u00e9 en ello. \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda, Huck! Y ahora, \u00bfpor qui\u00e9n ser\u00e1?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El aullido ces\u00f3. Tom aguz\u00f3 el o\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chist!&#8230; \u00bfQu\u00e9 es eso? -murmur\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Parece&#8230;, parece gru\u00f1ir de cerdos. No, es alguno que ronca, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfSer\u00e1 eso? \u00bfhacia d\u00f3nde, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Yo creo que es all\u00ed en la otra punta. Parece como ronquido. Mi padre sol\u00eda dormir all\u00ed algunas veces con los cerdos; pero \u00e9l ronca, \u00a1madre m\u00eda!, que levanta las cosas del suelo. Adem\u00e1s, me parece que no ha de volver ya nunca, por este pueblo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El prurito de aventuras se despert\u00f3 en ellos de nuevo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, \u00bfte atreves a ir si yo voy delante?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me gusta mucho: Sup\u00f3nte que fuera Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se amilan\u00f3. Pero la tentaci\u00f3n volvi\u00f3 sobre ellos con m\u00e1s fuerza, y los chicos decidieron hacer la prueba; pero en la inteligencia de que saldr\u00edan disparados si el ronquido cesaba. Fueron, pues, hacia all\u00e1 en puntillas, cautelosamente, uno tras otro. Cuando estaban ya a cinco pasos del roncador, Tom pis\u00f3 un palitroque, que se rompi\u00f3 con un fuerte chasquido. El hombre lanz\u00f3 un gru\u00f1ido, se movi\u00f3 un poco, y su cara qued\u00f3 iluminada por la luna. Era Muff<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Potter. A los chicos se les hab\u00eda paralizado el coraz\u00f3n, y los cuerpos tambi\u00e9n, cuando el hombre se movi\u00f3; pero se disip\u00f3 ahora su temor. Salieron, otra vez en puntillas, por entre los rotos tablones que formaban el muro, y se pararon a poca distancia para cambiar unas palabras de despedida. El prolongado y l\u00fagubre aullido se alz\u00f3 otra vez en la quietud de la noche. Volvieron los ojo y vieron al perro vagabundo parado a pocos pasos de donde yac\u00eda Potter y vuelto hacia \u00e9l, con el hocico apuntando al cielo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Es por \u00e9l! -dijeron a un tiempo los dos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye Tom, dicen que un perro sin amo estuvo aullando alrededor de la casa de Johnny Miller, a media noche, hace dos semanas, y un chotacabras vino y se pos\u00f3 en la barandilla y cant\u00f3 la misma noche, y nadie se ha muerto all\u00ed todav\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bien; ya lo s\u00e9. Y, aunque no se hayan muerto, \u00bfno se cay\u00f3 Gracia Miller en el fog\u00f3n de la cocina y se quem\u00f3 toda el mismo s\u00e1bado siguiente?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, pero no se ha muerto. Y adem\u00e1s dicen que est\u00e1 mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pues aguarda y ya ver\u00e1s. Esa se muere: tan seguro como que Muff Potter ha de morir. Eso es lo que dicen los negros, y ellos saben todo lo de esa clase de cosas, Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se separaron pensativos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Tom trep\u00f3 a la ventana de su alcoba la noche tocaba a su t\u00e9rmino. Se desnud\u00f3 con extremada precauci\u00f3n y se qued\u00f3 dormido, congratul\u00e1ndose de que nadie supiera su escapatoria. No sab\u00eda que Sid, el cual roncaba tranquilamente, estaba despierto y lo hab\u00eda estado desde hac\u00eda m\u00e1s de una hora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Tom despert\u00f3 Sid se hab\u00eda vestido y ya no estaba all\u00ed. En la luz, en la atm\u00f3sfera misma, not\u00f3 Tom vagas indicaciones de que era tarde. Se qued\u00f3 sorprendido. \u00bfPor qu\u00e9 no le hab\u00edan llamado, martiriz\u00e1ndole hasta que le hac\u00edan levantarse, como de costumbre? Esta idea le llen\u00f3 de fat\u00eddicos presentimientos. En cinco minutos se visti\u00f3 y baj\u00f3 las escaleras, sinti\u00e9ndose dolorido y mareado. La familia estaba todav\u00eda a la mesa, pero ya hab\u00edan terminado el desayuno. No hubo ni una palabra de reproche; pero s\u00ed miradas que se esquivaban, un silencio y un aire tan solemne, que el culpable sinti\u00f3 hel\u00e1rsele la sangre. Se sent\u00f3 y trat\u00f3 de parecer alegre, pero era machacar en hierro fr\u00edo; no despert\u00f3 una sonrisa, no hall\u00f3 en nadie respuesta y se sumergi\u00f3 en el silencio, dejando que el coraz\u00f3n se le bajase a los talones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s del desayuno su t\u00eda lo llev\u00f3 aparte, y Tom casi se alegr\u00f3, con la esperanza de que le aguardaba una azotaina; pero se equivoc\u00f3. Su t\u00eda se ech\u00f3 a llorar, pregunt\u00e1ndole c\u00f3mo pod\u00eda ser as\u00ed y c\u00f3mo no le daba l\u00e1stima atormentarla de aquella manera; y, por fin, le dijo que siguiera adelante por la senda de la perdici\u00f3n y acabase matando a disgustos a una pobre vieja, porque ella ya no hab\u00eda de intentar corregirle. Esto era peor que mil vapuleos, y Tom ten\u00eda el coraz\u00f3n a\u00fan m\u00e1s dolorido que el cuerpo. Llor\u00f3, pidi\u00f3 que le perdonase, hizo promesas de enmienda, y se termin\u00f3 la escena sintiendo que no hab\u00eda recibido m\u00e1s que un perd\u00f3n a medias y que no hab\u00eda logrado inspirar m\u00e1s que una mediocre confianza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se apart\u00f3 de su t\u00eda demasiado afligido para sentir ni siquiera deseos de venganza contra Sid, y por tanto la r\u00e1pida retirada de \u00e9ste por la puerta trasera fue innecesaria. Con abatido paso se dirigi\u00f3 a la escuela, meditabundo y triste, y soport\u00f3 la acostumbrada paliza, juntamente con Joe Harper, por haber hecho rabona el d\u00eda antes con el aire del que tiene el \u00e1nimo ocupado con grandes pesadumbres y no est\u00e1 para hacer caso de ni\u00f1er\u00edas. Despu\u00e9s ocup\u00f3 su asiento, apoy\u00f3 los codos en la mesa y la quijada en las manos y se qued\u00f3 mirando la pared frontera con la mirada petrificada, propia de un sufrimiento que ha llegado al l\u00edmite y ya no puede ir m\u00e1s lejos. Bajo el codo sent\u00eda una cosa dura. Despu\u00e9s de un gran rato cambi\u00f3 de postura lenta y tristemente, y cogi\u00f3 el objeto, dando un suspiro. Estaba envuelto en un papel. Lo desenvolvi\u00f3. Sigui\u00f3 otro largo, tr\u00e9mulo, descomunal suspiro, y se sinti\u00f3 aniquilado. \u00a1Era el boliche de lat\u00f3n! Esta \u00faltima pluma acab\u00f3 de romper el espinazo del dromedario.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XI<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cerca de mediod\u00eda todo el pueblo fue repentinamente electrificado por la horrenda noticia. Sin necesidad del tel\u00e9grafo -a\u00fan no so\u00f1ado en aquel tiempo-, el cuento vol\u00f3 de persona a persona, de grupo a grupo, de casa a casa, con poco menos que telegr\u00e1fica velocidad. Por supuesto, el maestro de la escuela dio fiesta para la tarde: a todo el pueblo le habr\u00eda parecido muy extra\u00f1o si hubiera obrado de otro modo. Una navaja ensangrentada hab\u00eda sido hallada junto a la v\u00edctima, y alguien la hab\u00eda reconocido como perteneciente a Muff Potter: as\u00ed corr\u00eda la historia. Se dec\u00eda tambi\u00e9n que un vecino que se retiraba tarde hab\u00eda sorprendido a Potter lav\u00e1ndose en un arroyo a eso de la una o las dos de la madrugada, y que Potter se hab\u00eda esquivado en seguida: detalles sospechosos, especialmente el del lavado, por no ser costumbre de Muff Potter. Se dec\u00eda adem\u00e1s que toda la poblaci\u00f3n hab\u00eda sido registrada en busca del \u00abasesino\u00bb (el p\u00fablico no se hace esperar en cuanto a desentenderse de pruebas y llegar al veredicto), pero no hab\u00edan podido encontrarlo. Hab\u00eda salido gente a caballo por todos los caminos, y el sheriff ten\u00eda la seguridad de que lo cogerian antes de la noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Toda la poblaci\u00f3n marchaba hacia el cementerio. Las congojas de Tom se disiparon, y se uni\u00f3 a la procesi\u00f3n, no porque no hubiera preferido mil veces ir a cualquiera otro sitio, sino porque una temerosa inexplicable fascinaci\u00f3n, le arrastraba hacia all\u00ed. Llegado al siniestro lugar, fue introduciendo su cuerpecillo por entre la compacta multitud, y vio el macabro espect\u00e1culo. Le parec\u00eda que hab\u00eda pasado una eternidad desde que hab\u00eda estado all\u00ed antes. Sinti\u00f3 un pellizco en un brazo. Al volverse se encontraron sus ojos con los de Huckleberry. En seguida miraron los dos a otra parte, temiendo que alguien hubiera notado algo en aquel cruce de miradas. Pero todo el mundo estaba de conversaci\u00f3n y no ten\u00eda ojos m\u00e1s que para el cuadro tr\u00e1gico que ten\u00edan delante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00a1Pobrecillo! \u00a1Pobre muchacho! Esto ha de servir de lecci\u00f3n para los violadores de sepulturas. Muff Potter ir\u00e1 a la horca por esto, si lo atrapan.\u00bb -Tales eran los comentarios. Y el pastor dijo: \u00abHa sido un castigo; aqu\u00ed se ve la mano de Dios.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se estremeci\u00f3 de la cabeza a los pies, pues acababa de posar su mirada en la impenetrable faz de Joe el Indio. En aquel momento la muchedumbre empez\u00f3 a agitarse y a forcejear, y se oyeron gritos de \u00ab\u00a1Es \u00e9l!, \u00a1Es \u00e9l!, \u00a1Viene \u00e9l solo!\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n?, \u00bfqui\u00e9n? -preguntaron veinte voces.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Muff Potter!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Eh, que se ha parado! \u00a1Cuidado, que da la vuelta! \u00a1No le dej\u00e9is escapar!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos, que estaban en las ramas de los \u00e1rboles, sobre la cabeza de Tom, dijeron que no trataba de escapar, sino que parec\u00eda perplejo y vacilante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vaya un desparpajo! -dijo un espectador`. Se conoce que ha sentido capricho por venir y echar tranquilamente un vistazo a su obra&#8230;; no esperaba hallarse en compa\u00f1\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La muchedumbre abri\u00f3 paso, y el sheriff ostentosamente, lleg\u00f3 conduciendo a Potter, cogido del brazo. Ten\u00eda el citado la cara descompuesta y mostraba en los ojos el miedo que le embargaba. Cuando le pusieron ante el cuerpo del asesinado tembl\u00f3 como con perles\u00edas y, cubri\u00e9ndose la cara con las manos, rompi\u00f3 a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No he sido yo, vecinos -dijo sollozando-; mi palabra de honor que no he hecho tal cosa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n te ha acusado a ti? -grit\u00f3 una voz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El tiro dio en el blanco. Potter levant\u00f3 la cara y mir\u00f3 en torno con una pat\u00e9tica desesperanza en su mirada. Vio a Joe el Indio, y exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Joe, Joe! \u00a1T\u00fa me prometiste que nunca&#8230;!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEs esta navaja de usted? -dijo el sheriff, poni\u00e9ndosela de pronto delante de los ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Potter se hubiera ca\u00eddo a no sostenerle los dem\u00e1s, ayud\u00e1ndole a sentarse en el suelo. Entonces dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya me dec\u00eda yo que si no volv\u00eda aqu\u00ed y recog\u00eda la&#8230; -Se estremeci\u00f3, agit\u00f3 las manos inertes, con un adem\u00e1n de vencimiento, y dijo-: D\u00edselo, Joe, d\u00edselo todo&#8230; ya no sirve callarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huckleberry y Tom se quedaron mudos y boquiabiertos, mientras el desalmado mentiroso iba soltando serenamente su declaraci\u00f3n y esperaban a cada momento que se abrir\u00eda el cielo y Dios dejar\u00eda caer un rayo sobre aquella cabeza, admir\u00e1ndose de ver c\u00f3mo se retrasaba el golpe. Y cuando hubo terminado y, sin embargo, continu\u00f3 vivo y entero, su vacilante impulso de romper el juramento y salvar la m\u00edsera vida del prisionero se disip\u00f3 por completo, porque claramente se ve\u00eda que el infame se hab\u00eda vendido a Sat\u00e1n, y ser\u00eda fatal entrometerse en cosas pertenecientes a un ser tan poderoso y formidable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 no te has ido? \u00bfPara qu\u00e9 necesitabas volver aqu\u00ed? -pregunt\u00f3 alguien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo pude remediar&#8230;, no lo pude remediar -gimote\u00f3 Potter-. Quer\u00eda escapar, pero parec\u00eda que no pod\u00eda ir a ninguna parte m\u00e1s que aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe el Indio repiti\u00f3 su declaraci\u00f3n con la misma impasibilidad pocos minutos despu\u00e9s, al verificarse la encuesta bajo juramento; y los dos chicos, viendo que los rayos segu\u00edan a\u00fan sin aparecer, se afirmaron en la creencia de que Joe se hab\u00eda vendido al demonio. Se hab\u00eda convertido para ellos en el objeto m\u00e1s horrendo a interesante que hab\u00edan visto jam\u00e1s, y no pod\u00edan apartar de su cara los fascinados ojos. Resolvieron en su interior vigilarle de noche, con la esperanza de que quiz\u00e1 lograsen atisbar alguna vez a su diab\u00f3lico due\u00f1o y se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe ayud\u00f3 a levantar el cuerpo de la v\u00edctima y a cargarlo en un carro; y se cuchiche\u00f3 entre la estremecida multitud&#8230; \u00a1que la herida hab\u00eda sangrado un poco! Los dos muchachos pensaron que aquella feliz circunstancia encaminar\u00eda las sospechas hacia donde deb\u00edan ir; pero sufrieron un desenga\u00f1o, pues varios de los presentes hicieron notar \u00abque ese Joe estaba a menos de una vara cuando Muff Potter cometi\u00f3 el crimen\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El terrible secreto y el torcedor de la conciencia perturbaron el sue\u00f1o de Tom por m\u00e1s de una sernana; y una ma\u00f1ana, durante el desayuno, dijo Sid:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Das tantas vueltas en la cama y hablas tanto mientras duermes, que me tienes despierto la mitad de la noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom palideci\u00f3 y baj\u00f3 los ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mala se\u00f1al es \u00e9sa -dijo gravemente t\u00eda Polly-. \u00bfQu\u00e9 traes en las mientes, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nada. Nada, que yo sepa&#8230; -pero la mano le temblaba de tal manera que verti\u00f3 el caf\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Y hablas unas cosas! -continu\u00f3 Sid-. Anoche dec\u00edas: \u00ab\u00a1Es sangre, es sangre!, \u00a1eso es!\u00bb Y lo dijiste la mar de veces. Y tambi\u00e9n dec\u00edas: \u00ab \u00a1No me atorment\u00e9is as\u00ed&#8230;, ya lo dir\u00e9!\u00bb \u00bfDir\u00e1s qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 es lo que ibas a decir?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El mundo daba vueltas ante Tom. No es posible saber lo que hubiera pasado; pero, felizmente, en la cara de t\u00eda Polly se disip\u00f3 la preocupaci\u00f3n, y sin saberlo vino en ayuda de su sobrino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chit\u00f3n! -dijo-. Es ese crimen tan atroz. Tambi\u00e9n yo sue\u00f1o con \u00e9l casi todas las noches. A veces sue\u00f1o que soy yo la que lo cometi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mary dijo que a ella le pasaba lo mismo. Sid parec\u00eda satisfecho. Tom desapareci\u00f3 de la presencia de su t\u00eda con toda la rapidez que era posible sin hacerla sospechosa, y desde entonces, y durante una semana, se estuvo quejando de dolor de muelas, y por las noches se ataba las mand\u00edbulas con un pa\u00f1uelo. Nunca lleg\u00f3 a saber que Sid permanec\u00eda de noche en acecho, que sol\u00eda soltarle el vendaje y que, apoyado en un codo, escuchaba largos ratos, y despu\u00e9s volv\u00eda a colocarle el pa\u00f1uelo en su sitio. Las angustias mentales de Tom se fueron desvaneciendo poco a poco, y el dolor de muelas se le hizo molesto y lo dej\u00f3 de lado. Si lleg\u00f3 Sid, en efecto, a deducir algo de los murmullos incoherentes de Tom, se lo guard\u00f3 para \u00e9l. Le parec\u00eda a Tom que sus compa\u00f1eros de escuela no iban a acabar nunca de celebrar \u00abencuestas\u00bb con gatos muertos, manteniendo as\u00ed vivas sus cuitas y preocupaciones. Sid observ\u00f3 que Tom no hac\u00eda nunca de coroner3 en ninguna de esas investigaciones, aunque era h\u00e1bito suyo ponerse al frente de toda nueva empresa; tambi\u00e9n not\u00f3 que nunca actuaba como testigo&#8230;, y eso era sospechoso; y tampoco ech\u00f3 en saco roto la circunstancia de que Tom mostraba una decidida aversi\u00f3n a esas encuestas y las hu\u00eda siempre que le era posible. Sid se maravillaba, pero nada dijo. Sin embargo, hasta las encuestas pasaron de moda al fin, y cesaron de atormentar la cargada conciencia de Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los d\u00edas, o al menos un d\u00eda s\u00ed y otro no, durante aquella temporada de angustia, Tom, siempre alerta para aprovechar las ocasiones, iba hasta la ventanita enrejada de la c\u00e1rcel y daba a hurtadillas al asesino cuantos regalos pod\u00eda proporcionarse. La c\u00e1rcel era una m\u00edsera covacha de ladrillo que estaba en un fangal, al extremo del pueblo, y no ten\u00eda nadie que la guardase; verdad es que casi nunca estaba ocupada. Aquellas d\u00e1divas contribu\u00edan grandemente a aligerar la conciencia de Tom. La gente del pueblo ten\u00eda muchas ganas de emplumar a Joe el Indio y sacarlo a la verg\u00fcenza, por violador de sepulturas; pero tan temible era su fama, que nadie quer\u00eda tomar la iniciativa y se desisti\u00f3 de ello. Hab\u00eda \u00e9l tenido muy buen cuidado de empezar sus dos declaraciones con el relato de la pelea, sin confesar el robo del cad\u00e1ver que le precedi\u00f3, y por eso se consider\u00f3 lo m\u00e1s prudente no llevar el caso al tribunal por el momento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de las razones por las cuales el pensamiento de Tom se hab\u00eda ido apartando de sus ocultas cuitas era porque hab\u00eda encontrado un nuevo y grave tema en que interesarse. Becky Thatcher hab\u00eda dejado de acudir a la escuela. Tom hab\u00eda batallado con su amor propio por unos d\u00edas y trat\u00f3 de \u00abmandarla a paseo\u00bb mentalmente; pero fue en vano. Sin darse cuenta de ello, se encontr\u00f3 rondando su casa por las noches y presa de honda tristeza. Estaba enferma. \u00a1Y si se muriese! La idea era para enloquecer. No sent\u00eda ya inter\u00e9s alguno por la guerra, y ni siquiera por la pirater\u00eda. La vida hab\u00eda perdido su encanto y no quedaba en ella m\u00e1s que aridez. Guard\u00f3 en un rinc\u00f3n el aro y la raqueta: ya no encontraba goce en ellos. La t\u00eda estaba preocupada; empez\u00f3 a probar toda clase de medicinas en el muchacho. Era una de esas personas que tienen la chifladura de los espec\u00edficos y de todos los m\u00e9todos flamantes para fomentar la salud o recomponerla. Era una inveterada experimentadora en ese ramo. En cuanto aparec\u00eda alguna cosa nueva, ard\u00eda en deseos de ponerla a prueba, no en s\u00ed misma, porque ella nunca estaba enferma, sino en cualquier persona que tuviera a mano. Estaba suscrita a todas las publicaciones de \u00abSalud\u00bb y fraudes frenol\u00f3gicos, y la solemne ignorancia de que estaban henchidas era como ox\u00edgeno para sus pulmones. Todas las monsergas que en ellas le\u00eda acerca de la ventilaci\u00f3n, y el modo de acostarse y el de levantarse, y qu\u00e9 se debe comer, y qu\u00e9 se debe beber, y cu\u00e1nto ejercicio hay que hacer, y en qu\u00e9 estado de \u00e1nimo hay que vivir, y qu\u00e9 ropas debe uno ponerse, eran para ella el evangelio; y no notaba nunca que sus peri\u00f3dicos salut\u00edferos del mes corriente habitualmente echaban por tierra todo lo que hab\u00edan recomendado el mes anterior. Su sencillez y su buena fe la hac\u00edan una v\u00edctima segura. Reun\u00eda todos sus peri\u00f3dicos y sus medicamentos charlatanescos, y as\u00ed, armada contra la muerte, iba de un lado para otro en su cabalgadura espectral, metaf\u00f3ricamente hablando, y llevaba \u00abel infierno tras ella\u00bb. Pero jam\u00e1s se le ocurri\u00f3 la idea de que no era ella un \u00e1ngel consolador y un b\u00e1lsamo de Gilead, disfrazado, para sus vecinos dolientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El tratamiento de agua era a la saz\u00f3n cosa nueva, y el estado de debilidad de Tom fue para la t\u00eda un don de la Providencia. Sacaba al muchacho al rayar el d\u00eda, le pon\u00eda en pie bajo el cobertizo de la le\u00f1a y lo ahogaba con un diluvio de agua fr\u00eda; le restregaba con una toalla como una lima, y como una lima lo dejaba; lo enrollaba despu\u00e9s en una s\u00e1bana mojada y lo met\u00eda bajo mantas, haci\u00e9ndole sudar hasta dejarle el alma limpia, y \u00ablas manchas que ten\u00eda en ella le sal\u00edan por los poros\u00bb, como dec\u00eda Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, y a pesar de todo, estaba el muchacho cada vez m\u00e1s taciturno y p\u00e1lido y deca\u00eddo. La t\u00eda a\u00f1adi\u00f3 ba\u00f1os calientes, ba\u00f1os de asiento, duchas y zambullidas. El muchacho sigui\u00f3 tan triste como un f\u00e9retro. Comenz\u00f3 entonces a ayudar al agua con gachas ligeras como alimento, y sinapismos. Calcul\u00f3 la cabida del muchacho como la de un barril, y todos los d\u00edas lo llenaba hasta el borde con panaceas de curandero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se hab\u00eda hecho ya para entonces insensible a las persecuciones. Esta fase llen\u00f3 a la anciana de consternaci\u00f3n. Hab\u00eda que acabar con aquella \u00abindiferencia\u00bb a toda costa. Oy\u00f3 hablar entonces por primera vez del \u00abmatadolores\u00bb. Encarg\u00f3 en el acto una buena remesa. Lo prob\u00f3 y se qued\u00f3 extasiada. Era simplemente fuego en forma l\u00edquida. Abandon\u00f3 el tratamiento de agua y todo lo dem\u00e1s y puso toda su fe en el \u00abmatadolores\u00bb. Administr\u00f3 a Tom una cucharadita llena y le observ\u00f3 con profunda ansiedad para ver el resultado. Al instante se calmaron todas sus aprensiones y recobr\u00f3 la paz del alma: la \u00abindiferencia\u00bb se hizo a\u00f1icos y desapareci\u00f3 al punto. El chico no pod\u00eda haber mostrado m\u00e1s intenso y desaforado inter\u00e9s si le hubiera puesto una hoguera debajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sinti\u00f3 que era ya hora de despertar: aquella vida pod\u00eda ser todo lo rom\u00e1ntica que conven\u00eda a su estado de \u00e1nimo, pero iba teniendo muy poco de sentimentalismo y era excesiva y perturbadoramente variada. Medit\u00f3, pues, diversos planes para buscar alivio, y finalmente dio en fingir que le gustaba el \u00abmatadolores\u00bb. Lo ped\u00eda tan a menudo que lleg\u00f3 a hacerse insoportable, y la t\u00eda acab\u00f3 por decirle que tomase \u00e9l mismo lo que tuviera en gana y no la marease m\u00e1s. Si hubiese sido Sid no hubiera ella tenido ninguna suspicacia que alterase su gozo; pero como se trataba de Tom, vigil\u00f3 la botella clandestinamente. Se convenci\u00f3 as\u00ed de que, en efecto, el medicamento disminu\u00eda; pero no se le ocurri\u00f3 pensar que el chico estaba devolviendo la salud, con \u00e9l, a una resquebrajadura que hab\u00eda en el piso de la sala.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un d\u00eda estaba Tom en el acto de administrar la dosis a la grieta, cuando el gato amarillo de su t\u00eda lleg\u00f3 ronroneando, con los ojos \u00e1vidos fijos en la cucharilla y mendigando para que le diesen un poco. Tom dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo pidas, a menos que lo necesites, Perico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Perico dej\u00f3 ver que lo necesitaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-M\u00e1s te vale estar bien seguro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Perico estaba seguro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues t\u00fa lo has pedido, voy a d\u00e1rtelo, para que no creas que es taca\u00f1er\u00eda; pero si luego ves que no te gusta no debes echar la culpa a nadie m\u00e1s que a ti.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Perico asinti\u00f3: as\u00ed es que Tom le hizo abrir la boca y le verti\u00f3 dentro el \u00abmatadolores\u00bb. Perico salt\u00f3 un par de veces en el aire, exhal\u00f3 en seguida un salvaje grito de guerra y se lanz\u00f3 a dar vueltas y vueltas por el cuarto, chocando contra los muebles, volcando tiestos y causando general estrago. Despu\u00e9s se irgui\u00f3 sobre las patas traseras y danz\u00f3 alrededor, en un frenes\u00ed de deleite, con la cabeza ca\u00edda sobre el hombro y proclamando a voces su desaforada dicha. March\u00f3 en seguida, disparado, por toda la casa, esparciendo el caos y la desolaci\u00f3n en su camino. La t\u00eda Polly entr\u00f3 a tiempo de verle ejecutar unos dobles saltos mortales, lanzar un formidable \u00a1hurra! final, y salir volando por la ventana llev\u00e1ndose con \u00e9l lo que quedaba de los tiestos. La anciana, se qued\u00f3 petrificada por el asombro, mirando por encima de los lentes; Tom, tendido en el suelo, descoyuntado de risa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, \u00bfqu\u00e9 es lo que le pasa a ese gato?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9, t\u00eda -balbuce\u00f3 el muchacho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nunca he visto cosa igual. \u00bfQu\u00e9 le habr\u00e1 hecho ponerse de ese modo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De veras que no lo s\u00e9, t\u00eda; los gatos siempre se ponen de ese modo cuando lo est\u00e1n pasando bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfSe ponen as\u00ed? \u00bfNo es cierto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda algo en el tono de esta pregunta que escam\u00f3 a Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, t\u00eda. Vamos, me parece a m\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfTe parece?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, se\u00f1ora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La anciana estaba agachada, y Tom la observaba con inter\u00e9s, avivado por cierta ansiedad. Cuando \u00e1divin\u00f3 por \u00abdonde iba\u00bb ya era demasiado tarde. El mango de la cucharilla delatora se ve\u00eda por debajo de las faldas de la cama. Tom parpade\u00f3 y baj\u00f3 los ojos. La t\u00eda Polly lo levant\u00f3 del suelo por el acostumbrado agarradero, la oreja, y le dio un fuerte papirotazo en la cabeza con el dedal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y ahora, d\u00edgame usted: \u00bfPor qu\u00e9 ha tratado a ese pobre animal de esa manera?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo hice de pura l\u00e1stima&#8230;, porque no tiene t\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Porque no tiene t\u00edas! \u00a1Simple! \u00bfQu\u00e9 tiene que ver con eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La mar. \u00a1Porque si hubiera tenido una t\u00eda, le hubiera quemado vivo ella misma! Le hubiera asado las entra\u00f1as hasta que las echase fuera, sin darle m\u00e1s l\u00e1stima que si fuera un ser humano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La t\u00eda Polly sinti\u00f3 de pronto la angustia del remordimiento. Eso para poner la cosa bajo una nueva luz: lo que era crueldad para un gato, podia tambi\u00e9n ser crueldad para un chico. Comenz\u00f3 a enternecerse; sent\u00eda pena. Se le humedecieron los ojos; puso la mano sobre la cabeza de Tom y dijo dulcemente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ha sido con la mejor intenci\u00f3n, Tom. Y adem\u00e1s, hijo, te ha hecho bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom levant\u00f3 los ojos y la mir\u00f3 a la cara con un imperceptible gui\u00f1o de malicia asomando a trav\u00e9s de su gravedad:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya s\u00e9 que lo hiciste con la mejor intenci\u00f3n, t\u00eda, y lo mismo me ha pasado a m\u00ed con Perico. Tambi\u00e9n a \u00e9l le ha hecho bien: no le he visto nunca dar vueltas con tanta soltura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Anda, vete de aqu\u00ed antes de que me hagas enfadar de nuevo! Y trata de ver si puedes ser bueno por una vez, y no necesitas tomar ya m\u00e1s medicina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom lleg\u00f3 a la escuela antes de la hora. Se hab\u00eda notado que ese hecho, tan desusado, se ven\u00eda repitiendo de alg\u00fan tiempo atr\u00e1s. Y aquel d\u00eda, como tambi\u00e9n, en los anteriores, se qued\u00f3 por los alrededores de la puerta del patio, en vez de jugar con sus compa\u00f1eros. Estaba malo, seg\u00fan dec\u00eda, y su aspecto lo confirmaba. Aparent\u00f3 que estaba mirando en todas direcciones menos en la que realmente miraba: carretera abajo. A poco aparecio a la vista Jeff Thatcher, y a Tom se le ilumin\u00f3 el semblante; mir\u00f3 un momento y apart\u00f3 la vista compungido. Cuando Jeff Thatcher lleg\u00f3, Tom se le acerc\u00f3 y fue llevando h\u00e1bilmente la conversaci\u00f3n para darle motivo de decir algo a Becky; pero el atolondrado rapaz no vio el cebo. Tom sigui\u00f3 en acecho, lleno de esperanza cada vez que una falda revoloteaba a lo lejos, y odiando a su propietaria cuando ve\u00eda que no era la que esperaba. Al fin cesaron de aparecer faldas, y cay\u00f3 en desconsolada murria. Entr\u00f3 en la escuela vac\u00eda y se sent\u00f3 a sufrir. Una falda m\u00e1s penetr\u00f3 por la puerta del patio, y el coraz\u00f3n le peg\u00f3 un salto. Un instante despu\u00e9s estaba Tom fuera y lanzado a la palestra como un indio bravo: rugiendo, ri\u00e9ndose, persiguiendo a los chicos, saltando la valla a riesgo de perniquebrarse, dando volteretas, qued\u00e1ndose en equilibrio con la cabeza en el suelo, y en suma, haciendo todas las heroicidades que pod\u00eda concebir, y sin dejar ni un momento, disimuladamente, de observar si Becky le ve\u00eda. Pero no parec\u00eda que ella se diese cuenta; no mir\u00f3 ni una sola vez. \u00bfEra posible que no hubiera notado que estaba \u00e9l all\u00ed? Traslad\u00f3 el campo de sus haza\u00f1as a la inmediata vecindad de la ni\u00f1a: lleg\u00f3 lanzando el grito de guerra de los indios, arrebat\u00f3 a un chico la gorra y la tir\u00f3 al tejado de la escuela, atropell\u00f3 por entre un grupo de muchachos, tumb\u00e1ndolos cada uno por su lado, se dej\u00f3 caer de bruces delante de Becky, casi haci\u00e9ndola vacilar. Y ella volvi\u00f3 la espalda, con la nariz respingada, y Tom le oy\u00f3 decir: \u00ab\u00a1Puff Algunos se tienen por muy graciosos&#8230;; \u00a1siempre presumiendo!\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sinti\u00f3 Tom que le ard\u00edan las mejillas. Se puso en pie y se escurri\u00f3 fuera, abochornado y abatido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XIII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se decidi\u00f3 entonces. Estaba desesperado y sombr\u00edo. Era un chico, se dec\u00eda, abandonado de todos y a quien nadie quer\u00eda: cuando supieran al extremo a que le hab\u00edan llevado, tal vez lo deplorar\u00edan. Hab\u00eda tratado de ser bueno y obrar derechamente, pero no le dejaban. Puesto que lo \u00fanico que quer\u00edan era deshacerse de \u00e9l, que fuera as\u00ed. S\u00ed, le hab\u00edan forzado al fin: llevar\u00eda una vida de cr\u00edmenes. No le quedaba otro camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces ya se hab\u00eda alejado del pueblo, y el ta\u00f1ido de la campana de la escuela, que llamaba a la clase de la tarde, son\u00f3 d\u00e9bilmente en su o\u00eddo. Solloz\u00f3 pensando que ya no volver\u00eda a o\u00edr aquel toque familiar nunca jam\u00e1s. No ten\u00eda \u00e9l la culpa; pero puesto que se le lanzaba a la fuerza en el ancho mundo, ten\u00eda que someterse&#8230;; aunque los perdonaba. Entonces los sollozos se hicieron m\u00e1s acongojados y frecuentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Precisamente en aquel instante se encontr\u00f3 a su amigo del alma Joe Harper, torva la mirada y, sin duda alguna, alimentando en su pecho alguna grande y tenebrosa resoluci\u00f3n. Era evidente que se juntaban all\u00ed \u00abdos almas, pero un solo pensamiento\u00bb. Tom, limpi\u00e1ndose las l\u00e1grimas con la manga, empez\u00f3 a balbucear algo acerca de una resoluci\u00f3n de escapar a los malos tratos y falta de cari\u00f1o en su casa, lanz\u00e1ndose a errar por el mundo, para nunca volver, y acab\u00f3 expresando la esperanza de que Joe no le olvidar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero pronto se trasluci\u00f3 que \u00e9sta era la misma s\u00faplica que Joe iba a hacer en aquel momento a Tom. Le hab\u00eda azotado su madre por haber goloseado una cierta crema que jam\u00e1s hab\u00eda entrado en su boca y cuya existencia ignoraba. Claramente se ve\u00eda que su madre estaba cansada de \u00e9l, y que quer\u00eda que se fuera; y si ella lo quer\u00eda as\u00ed, no le quedaba otro remedio que sucumbir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras segu\u00edan su paso condoli\u00e9ndose, hicieron un nuevo pacto de ayudarse mutuamente y ser hemanos y no separarse hasta que la muerte los librase de sus cuitas. Despu\u00e9s empezaron a trazar sus planes. Joe se inclinaba a ser anacoreta y vivir de mendrugos en una remota cueva, y morir, con el tiempo, de fr\u00edo, privaciones y penas; pero despu\u00e9s de o\u00edr a Tom reconoci\u00f3 que hab\u00eda ventajas notorias en una vida consagrada al crimen y se avino a ser pirata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tres millas aguas abajo de San Petersburgo, en un sitio donde el Misisip\u00ed ten\u00eda m\u00e1s de una milla de ancho, hab\u00eda una isla larga, angosta y cubierta de bosque con una barra muy somera en la punta m\u00e1s cercana y que parec\u00eda excelente para base de operaciones. No estaba habitada; se hallaba del lado de all\u00e1 del r\u00edo, frente a una densa selva casi desierta. Eligieron, pues, aquel lugar, que se llamaba Isla de Jackson. Qni\u00e9nes iban a ser las v\u00edctimas de sus pirater\u00edas, era un punto en el que no pararon mientes. Despu\u00e9s se dedicaron a la caza de Huckleberry Finn, el cual se les uni\u00f3, desde luego, pues todas las profesiones eran iguales para \u00e9l: le era indiferente. Luego se separaron, conviniendo en volver a reunirse en un paraje solitario, en la orilla del r\u00edo, dos millas m\u00e1s arriba del pueblo, a la hora favorita, esto es, a medianoche. Hab\u00eda all\u00ed una peque\u00f1a balsa de troncos que se propon\u00edan apresar. Todos ellos traer\u00edan anzuelos y tanzas y las provisiones que pudieron robar, de un modo tenebroso y secreto, como conven\u00eda a gentes fuera de la ley; y aquella misma tarde todos se proporcionaron el delicioso placer de esparcir la noticia de que muy pronto todo el pueblo iba a o\u00edr \u00abalgo gordo\u00bb. Y a todos los que recibieran esa vaga confidencia se les previno que deb\u00edan \u00abno decir nada y aguardar\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A eso de medianoche lleg\u00f3 Tom con un jam\u00f3n cocido y otros pocos v\u00edveres, y se detuvo en un peque\u00f1o acantilado cubierto de espesa vegetaci\u00f3n, que dominaba el lugar de la cita. El cielo estaba estrellado y la noche tranquila. El grandioso r\u00edo susurraba como un oc\u00e9ano en calma. Tom escuch\u00f3 un momento, pero ning\u00fan ruido turbaba la quietud. Dio un largo y agudo silbido. Otro silbido se oy\u00f3 debajo del acantilado. Tom silb\u00f3 dos veces m\u00e1s, y la se\u00f1al fue contestada del mismo modo. Despu\u00e9s se oy\u00f3 una voz sigilosa:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n vive?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom Sawyer el Tenebroso Vengador de la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola! \u00bfQui\u00e9n sois vosotros?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck Finn el Manos Rojas, y Joe Horper el Terror de los Mares. (Tom les hab\u00eda provisto de esos t\u00edtulos, sacados de su literatura favorita.) -Bien est\u00e1; decid la contrase\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dos voces broncas y apagadas murmuraron, en el misterio de la noche, la misma palabra espeluznante:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1SANGRE!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces Tom dej\u00f3 deslizarse el jam\u00f3n, por el acantilado abajo y sigui\u00f3 \u00e9l detr\u00e1s, dejando en la aspereza del camino algo de ropa y de su propia piel. Hab\u00eda una c\u00f3moda senda a lo largo de la orilla y bajo el acantilado, pero le faltaba la ventaja de la dificultad y el peligro, tan apreciables para un pirata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El Terror de los Mares hab\u00eda tra\u00eddo una hoja de tocino y lleg\u00f3 aspeado bajo su pesadumbre. Finn el de las Manos Rojas hab\u00eda hurtado una cazuela y buena cantidad de hoja de tabaco a medio curar y hab\u00eda aportado adem\u00e1s algunas mazorcas para hacer con ellas pipas. Pero ninguno de los piratas fumaba o masticaba tabaco m\u00e1s que \u00e9l. El Tenebroso Vengador dijo que no era posible lanzarse a las aventuras sin llevar fuego. Era una idea previsora: en aquel tiempo apenas se conoc\u00edan los f\u00f3sforos. Vieron un rescoldo en una gran almad\u00eda, cien varas r\u00edo arriba, y fueron sigilosamente all\u00ed y se apoderaron de unos tizones. Hicieron de ello una imponente aventura, murmurando \u00ab\u00a1chist!\u00bb a cada paso y par\u00e1ndose de repente con un dedo en los labios, llevando las manos en imaginarias empu\u00f1aduras de dagas y dando \u00f3rdenes, en voz temerosa y baja, de \u00absi el enemigo\u00bb se mov\u00eda, hund\u00edrselas \u00abhasta las cachas\u00bb, porque \u00ablos muertos no hablan\u00bb. Sab\u00edan de sobra que los tripulantes de la almad\u00eda estaban en el pueblo abasteci\u00e9ndose, o de zambra y bureo; pero eso no era bastante motivo para que no hicieran la cosa a estilo piratesco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco despu\u00e9s desatracaban la balsa, bajo el mando de Tom, con Huck en el remo de popa y Joe en el de proa. Tom iba erguido en mitad de la embarcaci\u00f3n, con los brazos cruzados y la frente sombr\u00eda, y daba las \u00f3rdenes con bronca a imperiosa voz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1C\u00ed\u00f1ete al viento!&#8230; \u00a1No gui\u00f1ar, no gui\u00f1ar!&#8230; \u00a1Una cuarta a barlovento!&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Como los chicos no cesaban de empujar la balsa hacia el centro de la corriente, era cosa entendida que esas \u00f3rdenes se daban s\u00f3lo por el buen parecer y sin que significasen absolutamente nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 aparejo lleva?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Gavias, juanetes y foque.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Larga las monterillas! \u00a1Que suban seis de vosotros a las crucetas!&#8230; \u00a1Templa las escotas!&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Todo a babor! \u00a1Firme!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La balsa traspas\u00f3 la fuerza de la corriente, y los muchachos enfilaron hacia la isla, manteniendo la direcci\u00f3n con los remos. En los tres cuartos de hora siguientes apenas hablaron palabra. La balsa estaba pasando por delante del lejano pueblo. Dos o tres lucecillas parpadeantes se\u00f1alaban el sitio donde yac\u00eda, durmiendo pl\u00e1cidamente, m\u00e1s all\u00e1 de la vasta extensi\u00f3n de agua tachonada de reflejos de estrellas, sin sospechar el tremendo acontecimiento que se preparaba. El Tenebroso Vengador permanec\u00eda a\u00fan con los brazos cruzados, dirigiendo una \u00ab\u00faltima mirada\u00bb a la escena de sus pasados placeres y de sus recientes desdichas, y sintiendo que \u00abella\u00bb no pudiera verle en aquel momento, perdido en el proceloso mar, afrontando el peligro y la muerte con imp\u00e1vido coraz\u00f3n y caminando hacia su perdici\u00f3n con una amarga sonrisa en los labios. Poco le costaba a su imaginaci\u00f3n trasladar la Isla de Jackson m\u00e1s all\u00e1 de la vista del pueblo; as\u00ed es que lanz\u00f3 su<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00faltima mirada\u00bb con \u00e1nimo a la vez desesperado y satisfecho. Los otros piratas tambi\u00e9n estaban dirigiendo \u00ab\u00faltimas miradas\u00bb y tan largas fueron que estuvieron a punto de dejar que la corriente arrastrase la balsa fuera del rumbo de la isla. Pero notaron el peligro a tiempo y se esforzaron en evitarlo. Hacia las dos de la ma\u00f1ana la embarcaci\u00f3n var\u00f3 en la barra, a doscientas varas de la punta de la isla, y sus tripulantes estuvieron vadeando entre la balsa y la isla hasta que desembarcaron su cargamento. Entre los pertrechos hab\u00eda una vela decr\u00e9pita, y la tendieron sobre un cobijo, entre los matorrales, para resguardar las provisiones. Ellos pensaban dormir al aire libre cuando hiciera buen tiempo, como correspond\u00eda a gente aventurera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hicieron una hoguera al arrimo de un tronco ca\u00eddo a poca distancia de donde comenzaban las densas umbr\u00edas del bosque; guisaron tocino en la sart\u00e9n, para cenar, y gastaron la mitad de la harina de ma\u00edz que hab\u00edan llevado. Les parec\u00eda cosa grande estar all\u00ed de org\u00eda, sin trabas, en la selva virgen de una isla desierta a inexplorada, lejos de toda humana morada, y se promet\u00edan que no volver\u00edan nunca a la civilizaci\u00f3n. Las llamas se alzaron iluminando sus caras, y arrojaban su fulgor rojizo sobre las columnatas del templo de \u00e1rboles del bosque y sobre el coruscante follaje y los festones de las plantas trepadoras. Cuando desapareci\u00f3 la \u00faltima sabrosa lonja de tocino y devoraron la raci\u00f3n de borona, se tendieron sobre la hierba, rebosantes de felicidad. F\u00e1cil hubiera sido buscar sitio m\u00e1s fresco, pero no se quer\u00edan privar de un detalle tan rom\u00e1ntico como la abrasadora fogata del campamento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo es esto cosa rica? -dijo Joe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De primera -contest\u00f3 Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 dir\u00edan los chicos si nos viesen?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDecir? Se morir\u00edan de ganas de estar aqu\u00ed. \u00bfEh, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede que s\u00ed -dijo Huckleberry-; a m\u00ed, al menos, me va bien, no necesito cosa mejor. Casi nunca tengo lo que necesito de comer&#8230;, y adem\u00e1s, aqu\u00ed no pueden venir y darle a uno de patadas y no dejarle en paz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es la vida que a m\u00ed me gusta -prosigui\u00f3 Tom-: no hay que levantarse de la cama temprano, no hay que ir a la escuela, ni que lavarse, ni todas esas malditas bober\u00edas. Ya ves, Joe, un pirata no tiene nada que hacer cuando est\u00e1 en tierra; pero un anacoreta tiene que rezar una atrocidad y no tiene ni una diversion, porque siempre est\u00e1 solo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es verdad -dijo Joe-, pero no hab\u00eda pensado bastante en ello, \u00bfsabes? Quiero mucho m\u00e1s ser un pirata, ahora que ya he hecho la prueba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tal vez -dijo Tom- a la gente no le da mucho por los anacoretas en estos tiempos, como pasaba en los antiguos; pero un pirata es siempre muy bien mirado. Y los anacoretas tienen que dormir siempre en los sitios m\u00e1s duros que pueden encontrar, y se ponen arpillera y cenizas en la cabeza, y se mojan si llueve, y&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPara qu\u00e9 se ponen arpilleras y ceniza en la cabeza? -pregunt\u00f3 Huck-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9. Pero tienen que hacerlo. Los anacoretas siempre hacen eso. T\u00fa tendr\u00edas que hacerlo si lo fueras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Un cuerno har\u00eda yo! -dijo Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues \u00bfqu\u00e9 ibas a hacer?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9; pero eso no.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues tendr\u00edas que hacerlo, Huck. \u00bfC\u00f3mo te ibas a arreglar si no?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues no lo aguantar\u00eda. Me escapar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEscaparte? \u00bfVaya una porquer\u00eda de anacoreta que ibas a ser t\u00fa! \u00a1Ser\u00eda una verg\u00fcenza!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Manos Rojas no contest\u00f3 por estar en m\u00e1s gustosa ocupaci\u00f3n. Hab\u00eda acabado de agujerear una mazorca, y, clavando en ella un tallo hueco para servir de boquilla, la llen\u00f3 de tabaco y apret\u00f3 un ascua contra la carga, lanzando al aire una nube de humo fragante. Estaba en la c\u00faspide del solaz voluptuoso. Los otros piratas envidiaban aquel vicio majestuoso y resolvieron en su interior adquirirlo en seguida. Huck pregunt\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es lo que tienen que hacer los piratas? -Pues pasarlo en grande&#8230;; apresar barcos y quemarlos, y coger el dinero y enterrarlo en unos sitios espantosos, en su isla; y matar a todos los que van en los barcos&#8230;: les hacen \u00abpasear la tabla\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y se llevan.las mujeres a la isla-dijo Joe-; no matan a las mujeres.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No -asinti\u00f3 Tom-; no las matan: son demasiado nobles. Y las mujeres son siempre precios\u00edsimas, adem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Y que no llevan trajes de lujo!&#8230; \u00a1Ca! Todos de plata y oro y diamantes -a\u00f1adi\u00f3 Joe con entusiasmo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n? -dijo Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues los piratas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck ech\u00f3 un vistazo lastimero a su indumento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que yo no estoy vestido propiamente para un pirata -dijo, con pat\u00e9tico desconsuelo en la voz-; pero no tengo m\u00e1s que esto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero los otros le dijeron que los trajes lujosos llover\u00edan a montones en cuanto empezasen sus aventuras. Le dieron a entender que sus m\u00edseros pingos bastar\u00edan para el comienzo, aunque era costumbre que los piratas opulentos debutasen con un guardarropa adecuado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco a poco fue cesando la conversaci\u00f3n y se iban cerrando los ojos de los solitarios. La pipa se escurri\u00f3 de entre los dedos de Manos Rojas y se qued\u00f3 dormido con el sue\u00f1o del que tiene la conciencia ligera y el cuerpo cansado. El Terror de los Mares y el Tenebroso Vengador de la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola no se durmieron tan f\u00e1cilmente. Recitaron sus oraciones mentalmente y tumbados, puesto que no hab\u00eda all\u00ed nadie que los obligase a decirlas en voz alta y de rodillas; verdad es que estuvieron tentados a no rezar, pero tuvieron miedo de ir tan lejos como todo eso, por si llamaban sobre ellos un especial y repentino rayo del cielo. Poco despu\u00e9s se cern\u00edan sobre el borde mismo del sue\u00f1o, pero sobrevino un intruso que no les dej\u00f3 caer en \u00e9l: era la conciencia. Empezaron a sentir un vago temor de que se hab\u00edan portado muy mal escapando de sus casas; y despu\u00e9s, se acordaron de los comestibles robados, y entonces comenzaron verdaderas torturas. Trataron de acallarlas recordando a sus conciencias que hab\u00edan robado antes golosinas y manzanas docenas de veces; pero la conciencia no se aplacaba con tales sutilezas. Les parec\u00eda que, con todo, no hab\u00eda medio de saltar sobre el hecho inconmovible de que apoderarse de golosinas no era m\u00e1s que \u00abtomar\u00bb, mientras que llevarse jam\u00f3n y tocinos y cosas por el estilo era, simple y sencillamente, \u00abrobar\u00bb y hab\u00eda contra eso un mandamiento en la Biblia. Por es\u00f3 resolvieron en su fuero interno que, mientras permaneciesen en el oficio, sus pirater\u00edas no volver\u00edan a envilecerse con el crimen del robo. Con esto la conciencia les concedi\u00f3 una tregua, y aquellos raros a inconsecuentes piratas se quedaron pac\u00edficamente dormidos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XIV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Tom despert\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente se pregunt\u00f3 d\u00f3nde estaba. Se incorpor\u00f3, frot\u00e1ndose los ojos, y se dio cuenta al fin. Era el alba gris y fresca, y produc\u00edan una deliciosa sensaci\u00f3n de paz y reposo la serena calma en que todo yac\u00eda y el silencio de los bosques. No se mov\u00eda una hoja; ning\u00fan ruido osaba perturbar el gran recogimiento meditativo de la Naturaleza. Gotas de roc\u00edo temblaban en el follaje y en la hierba. Una capa de ceniza cubr\u00eda el fuego y una tenue espiral de humo azulado se alzaba, recta, en el aire. Joe y Huck dorm\u00edan a\u00fan. Se oy\u00f3 muy lejos en el bosque el canto de un p\u00e1jaro; otro le contest\u00f3. Despu\u00e9s se percibi\u00f3 el martilleo de un picamaderos. Poco a poco el gris indeciso del amanecer fue blanqueando, y al propio tiempo los sonidos se multiplicaban y la vida surg\u00eda. La maravilla de la Naturaleza sacudiendo el sue\u00f1o y poni\u00e9ndose al trabajo se mostr\u00f3 ante los ojos del muchacho meditabundo. Una diminuta oruga verde lleg\u00f3 arrastr\u00e1ndose sobre una hoja llena de roc\u00edo, levantando dos tercios de su cuerpo en el aire de tiempo en tiempo, y como olisqueando en derredor para luego proseguir su camino, porque estaba \u00abmidiendo\u00bb, seg\u00fan dijo Tom; y cuando el gusano se dirigi\u00f3 hacia \u00e9l espont\u00e1neamente, el muchacho sigui\u00f3 sentado, inm\u00f3vil como una estatua, con sus esperanzas en vilo o ca\u00eddas seg\u00fan que el animalito siguiera viniendo hacia \u00e9l o pareciera inclinado a irse a cualquier otro sitio; y cuando, al fin, la oruga reflexion\u00f3, durante un momento angustioso, con el cuerpo enarcado en el aire, y despu\u00e9s baj\u00f3 decididamente sobre una pierna de Tom y emprendi\u00f3 viaje por ella, el coraz\u00f3n le brinc\u00f3 de alegr\u00eda porque aquello significaba que iba a recibir un traje nuevo: sin sombra de duda, un deslumbrante uniforme de pirata. Despu\u00e9s apareci\u00f3 una procesi\u00f3n de hormigas, procedentes de ning\u00fan sitio particular, y se afanaron en sus varios trabajos; una de ellas pas\u00f3 forcejeando virilmente con una ara\u00f1a muerta, cinco veces mayor que ella, en los brazos, y la arrastr\u00f3 verticalmente por un tronco arriba. Una monjita, con lindas motas oscuras, trep\u00f3 la vertiginosa altura de una hierba, y Tom se inclin\u00f3 sobre ella y le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Monjita, monjita, a tu casa vuela&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En tu casa hay fuego, tus hijos se queman;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">y la monjita levant\u00f3 el vuelo y march\u00f3 a enterarse; lo cual no sorprendi\u00f3 al muchacho, porque sab\u00eda de antiguo cu\u00e1n cr\u00e9dulo era aquel insecto en materia de incendios, y se hab\u00eda divertido m\u00e1s de una vez a costa de su simplicidad. Un escarabajo lleg\u00f3 despu\u00e9s, empujando su pelota con en\u00e9rgica tozudez, y Tom le toc\u00f3 con el dedo para verle encoger las patas y hacerse el muerto. Los p\u00e1jaros armaban ya una bulliciosa algarab\u00eda. Un p\u00e1jaro-gato, el mismo de los bosques del Norte, se par\u00f3 en un \u00e1rbol, sobre la cabeza de Tom, y empez\u00f3 a imitar el canto de todos sus vecinos con un loco entusiasmo; un \u00abgayo\u00bb chill\u00f3n se abati\u00f3 como una llamarada azul y relampagueante y se detuvo sobre una rama, casi al alcance de Tom; torci\u00f3 la cabeza a uno y otro lado, y mir\u00f3 a los intrusos con ansiosa curiosidad. Una ardilla gris y un zorro-ardilla pasaron inquietos y veloces, sent\u00e1ndose de cuando en cuando a charlar y examinar a los muchachos, porque no hab\u00edan visto nunca, probablemente, un ser humano y apenas sab\u00edan si temerle o no. Toda la naturaleza estaba para entonces despierta y activa; los rayos del sol se introduc\u00edan como rectas lanzas por entre el tupido follaje y algunas mariposas llegaron revoloteando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom despert\u00f3 a los otros dos piratas, y los tres echaron a correr dando gritos y en un instante estaban en pelota, persigui\u00e9ndose y saltando unos sobre otros en el agua limpia y poco profunda de blanqu\u00edsima arena. No sintieron nostalgia alguna por el pueblo, que dormitaba a lo lejos, m\u00e1s all\u00e1 de la majestuosa planicie l\u00edquida. Una corriente errabunda o una ligera crecida del r\u00edo se hab\u00eda llevado la balsa; pero se congratulaban de ello, puesto que su p\u00e9rdida era algo as\u00ed como quemar el puente entre ellos y la civilizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Volvieron al campamento frescos y vigorizados, locos de contentos y con un hambre rabiosa, y en seguida reanimaron el fuego y se levantaron las llamas de la hoguera. Huck descubri\u00f3 un manantial de agua clara y fresca muy cerca de all\u00ed; hicieron vasos de \u00abnickory\u00bb4 y vieron que el agua, con tal selv\u00e1tico procedimiento, pod\u00eda reemplazar muy bien el caf\u00e9. Mientras Joe cortaba lonjas de tocino para el desayuno, Tom y Huck le dijeron que esperase un momento, se fueron a un recodo prometedor del r\u00edo y echaron los aparej\u00f3s de pesca. Al instante se colmaron sus esperanzas. Joe no hab\u00eda a\u00fan tenido tiempo para impacientarse cuando ya estaban los otros de vuelta y con un par de hermosas percas, un pez-gato y otros pescados peculiares del Misisip\u00ed, mantenimiento sobrado para toda una familia. Frieron los peces con el tocino, y se maravillaron de que nunca hab\u00edan probado peces tan exquisitos. No sab\u00edan que el pescado de agua dulce es mejor cuanto antes pase del agua a la sart\u00e9n; y tampoco reflexionaron en la calidad de la salsa en que entran el dormir al aire libre, el ejercicio, el ba\u00f1o y una buena proporci\u00f3n de hambre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s del desayuno se tendieron a la sombra, mientras Huck se regodeaba con una pipa, y despu\u00e9s echaron a andar a trav\u00e9s del bosque, en viaje de exploraci\u00f3n. Vieron que la isla ten\u00eda tres millas de largo por un cuarto de anchura y que la orilla del r\u00edo m\u00e1s cercana s\u00f3lo estaba separada por un estrecho canal que apenas ten\u00eda doscientas varas de ancho. Tomaron un ba\u00f1o por hora, as\u00ed es que era ya cerca de media tarde cuando regresaron al campamento. Ten\u00edan demasiado apetito para entretenerse con los peces, pero almorzaron espl\u00e9ndidamente con jam\u00f3n, y despu\u00e9s se volvieron a echar en la sombra para charlar. Pero no tard\u00f3 la conversaci\u00f3n en desanimarse y al cabo ces\u00f3 por completo. La quietud, la soledad que transpiraban los bosques, la sensaci\u00f3n de soledad, empezaron a gravitar sobre sus esp\u00edritus. Se quedaron pensativos. Una especie de vago a indefinido anhelo se apoderaba de ellos. A poco tomaba forma m\u00e1s precisa: era nostalgia de sus casas, en embri\u00f3n. Hasta Huck el de las Manos Rojas se acordaba de sus quicios de puertas y de sus barricas vac\u00edas. Pero todos se avergonzaban de su debilidad y ninguno ten\u00eda arrestos para decir lo que pensaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por alg\u00fan tiempo hab\u00edan notado, vagamente, un ruido extra\u00f1o en la distancia, como a veces percibimos el tictac de un reloj sin darnos cuenta precisa de ello. Pero despu\u00e9s el ruido misterioso se hizo m\u00e1s pronunciado y se impuso a la atenci\u00f3n. Los muchachos se incorporaron mir\u00e1ndose unos a otros y se pusieron a escuchar. Hubo un prolongado silencio, profundo, no interrumpido: despues, un sordo y medroso trueno lleg\u00f3 al ras del agua, desde la lejan\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1? -dijo Joe, sin aliento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1? -repiti\u00f3 Tom en voz baja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso no es un trueno -dijo Huck, alarmado-, porque el trueno&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chist! -dijo Tom-. Escucha. No habl\u00e9is.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Escucharon un rato, que les pareci\u00f3 interminable, y despu\u00e9s el mismo sordo fragor turb\u00f3 el solemne silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos a ver lo que es!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se pusieron en pie de un salto y corrieron hacia la orilla en direcci\u00f3n al pueblo. Apartaron las matas y arbustos y miraron a lo lejos, sobre el r\u00edo. La barca de vapor estaba una milla m\u00e1s abajo del pueblo, dej\u00e1ndose arrastrar por la corriente. Su ancha cubierta parec\u00eda llena de gente. Hab\u00eda muchos botes bogando de aqu\u00ed para all\u00e1 o dej\u00e1ndose llevar por el r\u00edo pr\u00f3ximos a la barca; pero los muchachos no pod\u00edan discernir qu\u00e9 hac\u00edan los que los tripulaban. En aquel momento una gran bocanada de humo blanco sali\u00f3 del costado de la barca, y seg\u00fan se iba esparciendo y elev\u00e1ndose como una perezosa nube el mismo sordo y retumbante ruido lleg\u00f3 a sus o\u00eddos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ya s\u00e9 lo que es! -exclam\u00f3 Tom-. Uno que se ha ahogado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es -dijo Huck-; eso mismo hicieron el verano pasado cuando se ahog\u00f3 Bill Turner; tiran un ca\u00f1onazo encima del r\u00edo y eso hace salir a flote al cuerpo. S\u00ed; y tambi\u00e9n echan hogazas de pan con azogue dentro, y las ponen sobre el agua, y van y donde hay alg\u00fan ahogado se quedan paradas encima.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, ya he o\u00eddo eso -dijo Joe-. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 lo que hace al pan detenerse?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A m\u00ed se me figura -dijo Tom- que no es tanto cosa del pan mismo como de lo que dicen al botarlo al agua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pero si no le dicen nada! -replic\u00f3 Huck-. Les he visto hacerlo, y no dicen palabra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es raro -dijo Tom-. Puede ser que lo digan para sus adentros. Por supuesto que s\u00ed. A cualquiera se le ocurre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los otros dos convinieron en que no faltaba raz\u00f3n en lo que Tom dec\u00eda, pues no se puede esperar que un pedazo de pan ignorante, no instruido ni aleccionado por un conjuro, se conduzca de manera muy inteligente cuando se le env\u00eda en misi\u00f3n de tanta importancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Lo que yo dar\u00eda por estar ahora all\u00ed! -exclam\u00f3 Joe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y yo tambi\u00e9n -dijo Huck-. Dar\u00eda una mano por saber qui\u00e9n ha sido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Continuaron escuchando sin apartar los ojos de all\u00ed. Una idea reveladora fulgur\u00f3 en la mente de Tom, y \u00e9ste exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chicos! \u00a1Ya s\u00e9 qui\u00e9n se ha ahogado! \u00a1Somos nosotros!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se sintieron al instante h\u00e9roes. Era una gloriosa apoteosis. Los echaban de menos, vest\u00edan de luto por ellos; se acongojaban todos y se vert\u00edan l\u00e1grimas por su causa; hab\u00eda remordimientos de conciencia por malos tratos infligidos a los pobres chicos a in\u00fatiles y tard\u00edos arrepentimientos; y lo que val\u00eda m\u00e1s a\u00fan: eran la conversaci\u00f3n de todo el pueblo y la envidia de todos los muchachos, al menos por aquella deslumbradora notoriedad. Cosa rica. Val\u00eda la pena ser pirata, despu\u00e9s de todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al oscurecer volvi\u00f3 el vapor a su ordinaria ocupaci\u00f3n y los botes desaparecieron. Los piratas regresaron al campamento. Estaban locos de vanidad por su nueva grandeza y por la gloriosa conmoci\u00f3n que hab\u00edan causado. Pescaron, cocinaron la cena y dieron cuenta de ella, y despu\u00e9s se pusieron a adivinar lo que en el pueblo se estar\u00eda pensando de ellos y las cosas que se dir\u00edan; y las visiones que se forjaban de la angustia p\u00fablica eran gratas y halagadoras para contemplarlas desde su punto de vista. Pero cuando quedaron envueltos en las tinieblas de la noche ces\u00f3 poco a poco la charla, y permanecieron mirando el fuego, con el pensamiento vagando lejos de all\u00ed. El entusiasmo hab\u00eda desaparecido, y Tom y Joe no pod\u00edan apartar de su mente la idea de ciertas personas que all\u00e1 en sus casas no se estaban solazando con aquel gustoso juego tanto como ellos. Surg\u00edan recelos y aprensiones; se sent\u00edan intranquilos y descontentos; sin darse cuenta, dejaron escapar alg\u00fan suspiro. Al fin Joe, t\u00edmidamente, les tendi\u00f3 un disimulado anzuelo para ver c\u00f3mo los otros tomar\u00edan la idea de volver a la civilizaci\u00f3n&#8230; \u00abno ahora precisamente, pero&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom lo abrum\u00f3 con sarcasmos. Huck, como a\u00fan no hab\u00eda soltado prenda, se puso del lado de Tom, y el vacilante se apresur\u00f3 a dar explicaciones, y se dio por satisfecho con salir del mal paso con las menos manchas posibles, de casero y apocado, en su fama. La rebeli\u00f3n quedaba apaciguada por el momento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al cerrar la noche, Huck empez\u00f3 a dar cabezadas y a roncar despu\u00e9s; Joe le sigui\u00f3. Tom permaneci\u00f3 echado de codos por alg\u00fan tiempo, mirando fijamente a los otros dos. Al fin, se puso de rodillas en gran precauci\u00f3n y empez\u00f3 a rebuscar por la hierba a la oscilante claridad que desped\u00eda la hoguera. Cogi\u00f3 y examin\u00f3 varios trozos de la corteza enrollada, blanca y delgada del sicomoro, y escogi\u00f3 dos que al parecer le acomodaban. Despu\u00e9s se agach\u00f3 junto al fuego y con gran trabajo escribi\u00f3 algo en cada uno de ellos con su inseparable tejo. Uno lo enroll\u00f3 y se lo meti\u00f3 en el bolsillo de la chaqueta; el otro lo puso en la gorra de Joe, apart\u00e1ndola un poco de su due\u00f1o. Y tambi\u00e9n puso en la gorra ciertos tesoros muchachiles de inestimable valor, entre ellos un trozo de tiza, una pelota de goma, tres anzuelos y una canica de la especie conocida como \u00abde cristal de verd\u00e1\u00bb. Despu\u00e9s sigui\u00f3 andando en puntillas, con gran cuidado, por entre los \u00e1rboles, hasta que juzg\u00f3 que no podr\u00eda ser o\u00eddo, y entonces ech\u00f3 a correr en direcci\u00f3n al banco de arena.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pocos minutos despu\u00e9s Tom estaba metido en el agua somera de la barra, vadeando hacia la ribera de Illinois. Antes de que le llegase a la cintura ya estaba a la mitad del canal. La corriente no le permit\u00eda ya seguir andando, y se ech\u00f3 a nadar, seguro de s\u00ed mismo, las cien varas que a\u00fan le faltaban. Nadaba sesgando la corriente, aun si \u00e9sta le arrastraba m\u00e1s abajo de lo que \u00e9l esperaba. Sin embargo, alcanz\u00f3 la costa al fin, y se dej\u00f3 llevar del agua por la orilla hasta que encontr\u00f3 un sitio bajo y sali\u00f3 a tierra. Se meti\u00f3 la mano en el bolsillo: all\u00ed segu\u00eda el trozo de corteza, y, tranquilo sobre este punto, se puso en marcha, a trav\u00e9s de los bosques, con la ropa chorreando. Poco antes de las diez lleg\u00f3 a un lugar despejado, frente al pueblo, y vio la barca fondeada al abrigo de los \u00e1rboles y del terrapl\u00e9n que formaba la orilla. Todo estaba tranquilo bajo las estrellas parpadeantes. Baj\u00f3 gateando por la cuesta, ojo avizor; se desliz\u00f3 en el agua, dio tres o cuatro brazadas y se encaram\u00f3 al bote que hac\u00eda oficio de chinchorro, a popa de la barca. Se agazap\u00f3 bajo las bancadas, y all\u00ed esper\u00f3, recobrando aliento. Poco despu\u00e9s son\u00f3 la campana cascada y una voz dio la orden de desatracar. Transcurrieron unos momentos, y el bote se puso en marcha remolcado, con la proa alz\u00e1ndose sobre los remolinos de la estela que dejaba la barca: el viaje hab\u00eda empezado, y Tom pensaba satisfecho que era la \u00faltima traves\u00eda de aquella noche. Al cabo de un cuarto de hora, que parec\u00eda eterno, las ruedas se pararon, y Tom se ech\u00f3 por la borda del bote al agua y nad\u00f3 en la oscuridad hacia la-orilla, tomando tierra unas cincuenta varas m\u00e1s abajo, fuera de peligro de posibles encuentros. Fue corriendo por callejas poco frecuentadas, a instantes despu\u00e9s lleg\u00f3 a la valla trasera de su casa. Salv\u00f3 el obst\u00e1culo y trep\u00f3 hasta la ventana de la salita, donde se ve\u00eda luz. All\u00ed estaban la t\u00eda Polly, Sid, Mary y la madre de Joe Harper reunidos en concili\u00e1bulo. Estaban sentados junto a la cama, la cual se interpon\u00eda entre el grupo y la puerta. Tom fue a la puerta y empez\u00f3 a levantar suavemente la falleba; despu\u00e9s empuj\u00f3 un poquito, y se produjo un chirrido; sigui\u00f3 empujando, con gran cuidado y temblando cada vez que los goznes chirriaban, hasta que vio que podr\u00eda entrar de rodillas; a introduciendo primero la cabeza, sigui\u00f3, poco a poco, con el resto de su persona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 oscila tanto la vela? -dijo t\u00eda Polly (Tom se apresur\u00f3)-. Creo que est\u00e1 abierta esa puerta. Claro que s\u00ed. No acaban de pasar ahora cosas raras. Anda y ci\u00e9rrala, Sid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom desapareci\u00f3 bajo la cama en el momento preciso. Descans\u00f3 un instante, respirando a sus anchas, y despu\u00e9s se arrastr\u00f3 hasta casi tocar los pies de su t\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero, como iba diciendo -prosigui\u00f3 \u00e9sta-, no era lo que se llama malo, sino enredador y travieso. Nada m\u00e1s que tarambana y atolondrado, s\u00ed, se\u00f1or. No ten\u00eda m\u00e1s reflexi\u00f3n que pudiera tener un potro. Nunca lo hac\u00eda con mala idea, y no hab\u00eda otro de mejor coraz\u00f3n&#8230; -y empez\u00f3 a llorar ruidosamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues lo mismo le pasaba a mi Joe&#8230;, siempre dando guerra y dispuesto para una trastada, pero era lo menos ego\u00edsta y todo lo bondadoso que pod\u00eda pedirse&#8230; \u00a1Y pensar, Dios m\u00edo, que le zurr\u00e9 por golosear la crema, sin acordarme de que yo misma la hab\u00eda tirado porque se avinagr\u00f3! \u00a1Y ya no lo ver\u00e9 nunca, nunca, en este mundo, al pobrecito maltratado!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y tambi\u00e9n ella se ech\u00f3 a llorar sin consuelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo espero que Tom lo pasar\u00e1 bien donde est\u00e1 -dijo Sid-; pero si hubiera sido algo mejor en algunas cosas&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Sid!&#8230; (Tom sinti\u00f3, aun sin verla, la relampagueante mirada de su t\u00eda). \u00a1Ni una palabra contra Tom, ahora que ya lo hemos perdido! Dios lo proteger\u00e1&#8230;, no tiene usted que preocuparse. \u00a1Ay, se\u00f1ora Harper! \u00a1No puedo olvidarlo! \u00a1No puedo resignarme! Era mi mayor consuelo, aunque me mataba a desazones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-El Se\u00f1or da y el Se\u00f1or quita. \u00a1Alabado sea el nombre del Se\u00f1or! \u00a1Pero es tan atroz&#8230;, tan atroz! No hace ni una semana que hizo estallar un petardo ante mi propia nariz y le di un bofet\u00f3n que le tir\u00e9 al suelo. \u00a1C\u00f3mo iba a figurarme entonces que pronto&#8230;! \u00a1Ay! Si lo volviera a hacer otra vez me lo comer\u00eda a besos y le dar\u00eda las gracias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, s\u00ed; ya me hago cargo de su pena; ya s\u00e9 lo que est\u00e1 usted pensando. Sin ir m\u00e1s lejos, ayer a mediod\u00eda fue mi Tom y rellen\u00f3 al gato de \u00abmatadolores\u00bb, y cre\u00ed que el animalito iba a echar la casa al suelo. Y&#8230; \u00a1Dios me perdone!, le di un dedalazo al pobrecito&#8230;, que ya est\u00e1 en el otro mundo. Pero ya est\u00e1 descansando ahora de sus cuidados. Y las \u00faltimas palabras que de \u00e9l o\u00ed fueron para reprocharme&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero aquel recuerdo era superior a sus fuerzas, y la anciana no pudo contenerse m\u00e1s. El propio Tom estaba ya haciendo pucheros&#8230;, m\u00e1s compadecido de s\u00ed mismo que de ning\u00fan otro. O\u00eda llorar a Mary y balbucear de cuando en cuando una palabra bondadosa en su defensa. Empez\u00f3 a tener una m\u00e1s alta idea de s\u00ed mismo de la que hab\u00eda tenido hasta entonces. Pero, con todo, estaba tan enternecido por el dolor de su t\u00eda, que ansiaba salir de su escondrijo y colmarla de alegr\u00eda&#8230; y lo fant\u00e1stico y teatral de la escena ten\u00eda adem\u00e1s para \u00e9l irresistible atracci\u00f3n; pero se contuvo y no se movi\u00f3. Sigui\u00f3 escuchando, y coligi\u00f3, de unas cosas y otras, que al principio se crey\u00f3 que los muchachos se hab\u00edan ahogado ba\u00f1\u00e1ndose; despu\u00e9s se hab\u00eda echado de menos la balsa; m\u00e1s tarde, unos chicos dijeron que los desaparecidos hab\u00edan prometido que en el pueblo se iba \u00aba o\u00edr algo gordo\u00bb muy pronto; los sabihondos del lugar \u00abataron los cabos sueltos\u00bb y decidieron que los chicos se hab\u00edan ido en la balsa y aparecer\u00edan en seguida en el pueblo inmediato, r\u00edo abajo; pero a eso de mediod\u00eda hallaron la balsa varada en la orilla, del lado de Misuri, y entonces se perdi\u00f3 toda esperanza: ten\u00edan que haberse ahogado, pues de no ser as\u00ed el hambre los hubiera obligado a regresar a sus casas al oscurecer, si no antes. Se cre\u00eda que la busca de los cad\u00e1veres no hab\u00eda dado fruto porque los chicos debieron de ahogarse en medio de la corriente, puesto que de otra suerte, y siendo los muchachos buenos nadadores, hubieran ganado la orilla. Era la noche del mi\u00e9rcoles: si los cad\u00e1veres no aparec\u00edan para el domingo, no quedaba esperanza alguna, y los funerales se celebrar\u00edan aquella ma\u00f1ana. Tom sinti\u00f3 un escalofr\u00edo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La se\u00f1ora de Harper dio sollozando las buenas noches e hizo adem\u00e1n de irse. Por un mutuo impulso, las dos afligidas mujeres se echaron una en brazos de otra, hicieron un largo llanto consolador, y al fin se separaron. T\u00eda Polly se enterneci\u00f3 m\u00e1s de lo que hubiera querido al dar las buenas noches a Sid y Mary. Sid gimote\u00f3 un poco, y Mary se march\u00f3 llorando a gritos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La anciana se arrodill\u00f3 y rez\u00f3 por Tom con tal emoci\u00f3n y fervor y tan intenso amor en sus palabras y en su cascada y temblorosa voz, que ya estaba \u00e9l ba\u00f1ado en l\u00e1grimas, antes de que ella hubiera acabado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tuvo que seguir quieto largo rato despu\u00e9s de que la t\u00eda se meti\u00f3 en la cama, pues continu\u00f3 lanzando suspiros y lastimeras quejas de cuando en cuando, agit\u00e1ndose inquieta y dando vueltas. Pero al fin se qued\u00f3 tranquila, aunque dejaba escapar alg\u00fan sollozo entre sue\u00f1os. Tom sali\u00f3 entonces fuera, se incorpor\u00f3 lentamente al lado de la cama, cubri\u00f3 con la mano la luz de la buj\u00eda y se qued\u00f3 mirando a la durmiente. Sent\u00eda honda compasi\u00f3n por ella. Sac\u00f3 el rollo de corteza, y lo puso junto al candelero; pero alguna idea le asalt\u00f3, y se qued\u00f3 suspenso, meditando. Despu\u00e9s se le ilumin\u00f3 la cara como con un pensamiento feliz; volvi\u00f3 a guardar, apresuradamente, la corteza en el bolsillo; luego se inclin\u00f3 y bes\u00f3 la marchita faz, y en seguida se sali\u00f3 sigilosamente del cuarto, cerrando la puerta tras \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sigui\u00f3 el camino de vuelta al embarcadero. No se ve\u00eda a nadie por all\u00ed y entr\u00f3 sin empacho en la barca, porque sab\u00eda que no hab\u00edan de molestarle, pues aunque quedaba en ella un guarda, ten\u00eda la inveterada costumbre de meterse en la cama y dormir como un santo de piedra. Desamarr\u00f3 el bote, que estaba a popa, se meti\u00f3 en \u00e9l y rem\u00f3 con precauci\u00f3n arriba, Cuando lleg\u00f3 a una milla por encima del pueblo empez\u00f3 a sesgar la corriente, trabajando con br\u00edo. Fue a parar exactamente al embarcadero, en la otra orilla, pues era empresa con la que estaba familiarizado. Tentado estuvo de capturar el bote, arguyendo que pod\u00eda ser considerado como un barco y, por tanto, leg\u00edtima presa para un pirata; pero sab\u00eda que se le buscar\u00eda por todas partes, y eso pod\u00eda acabar en descubrimientos. As\u00ed, pues, salt\u00f3 a tierra y penetr\u00f3 en el bosque, donde se sent\u00f3 a descansar un largo rato, luchando consigo mismo para no dormirse, y despu\u00e9s se ech\u00f3 a andar, fatigado de la larga caminata, hasta la isla. La noche tocaba a su t\u00e9rmino; ya era pleno d\u00eda cuando lleg\u00f3 frente a la barra de la isla. Se tom\u00f3 otro descanso hasta que el sol estuvo ya alto y dor\u00f3 el gran r\u00edo con su esplendor, y entonces se ech\u00f3 a la corriente. Un poco despu\u00e9s se deten\u00eda, chorreando, a un paso del campamento, y oy\u00f3 decir a Joe:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; Tom cumplir\u00e1 su palabra y volver\u00e1, Huck. Sabe que ser\u00eda un deshonor para un pirata, y Tom es demasiado orgulloso para eso. Algo trae entre manos. \u00bfQu\u00e9 podr\u00e1 ser?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; las cosas son ya nuestras, sea como sea, \u00bfno es verdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Casi, casi; pero todav\u00eda no. Lo que ha escrito dice que son para nosotros si no ha vuelto para el desayuno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Y aqu\u00ed est\u00e1! -exclam\u00f3 Tom, con gran efecto dram\u00e1tico, avanzando con aire majestuoso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un suculento desayuno de torreznos y pescado fue en un momento preparado, y mientras lo despachaban Tom relat\u00f3 (con adornos) sus aventuras. Cuando el cuento acab\u00f3, el terceto de h\u00e9roes no cab\u00eda en s\u00ed de vanidad y orgullo. Despu\u00e9s busc\u00f3 Tom un rinc\u00f3n umbr\u00edo donde dormir a su sabor hasta mediod\u00eda, y los otros dos piratas se aprestaron para la pesca y las exploraciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XVI<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de comer toda la cuadrilla se fue a la caza de huevos de tortuga en la barra. Iban de un lado a otro metiendo palitos en la arena, y cuando encontraban un sitio blando se pon\u00edan de rodillas y escarbaban con las manos. A veces sacaban cincuenta o sesenta de un solo agujero. Eran redonditos y blancos, un poco menores que una nuez. Tuvieron aquella noche una soberbia fritada de huevos y otra el viernes por la ma\u00f1ana. Despu\u00e9s de desayunar corrieron a la barra, dando relinchos y cabriolas, persigui\u00e9ndose unos a otros y soltando prendas de ropa por el camino, hasta quedar desnudos; y entonces continuaron la algazara dentro del agua hasta un sitio donde la corriente impetuosa les hac\u00eda perder pie de cuando en cuando, aumentando con ello el jolgorio y los gritos. Se echaban unos a otros agua a la cara, acerc\u00e1ndose con las cabezas vueltas para evitar la ducha, y se ven\u00edan a las manos y forcejeaban hasta que el m\u00e1s fuerte chapuzaba a su adversario; y luego los tres juntos cayeron bajo el agua en un agitado revoltijo de piernas y brazos, y volvieron a salir, resoplando, jadeantes y sin aliento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando ya no pod\u00edan m\u00e1s de puro cansancio, corr\u00edan a tenderse en la arena, seca y caliente, y se cubr\u00edan con ella, y a poco volv\u00edan otra vez al agua a repetir, una vez m\u00e1s, todo el programa. Despu\u00e9s se les ocurri\u00f3 que su piel desnuda imitaba bastante bien unas mallas de titiritero, a inmediatamente trazaron un redondel en la arena y jugaron al circo: un circo con tres payasos, pues ninguno quiso ceder a los dem\u00e1s posici\u00f3n de tanta importancia y brillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s tarde sacaron las canicas y jugaron con ellas a todos los juegos conocidos, hasta que se hastiaron de la diversi\u00f3n. Joe y Huck se fueron otra vez a nadar, pero Tom no se atrevi\u00f3 porque, al echar los pantalones por el aire, hab\u00eda perdido la pulsera de escamas de serpiente de cascabel que llevaba en el tobillo. C\u00f3mo hab\u00eda podido librarse de un calambre tanto tiempo sin la protecci\u00f3n de aquel misterioso talism\u00e1n, era cosa que no comprend\u00eda. No se determin\u00f3 a volver al agua hasta que lo encontr\u00f3, y para entonces ya estaban los otros fatigados y con ganas de descansar. Poco a poco se desperdigaron, se pusieron melanc\u00f3licos y miraban anhelosos, a trav\u00e9s del ancho r\u00edo, al sitio donde el pueblo sesteaba al sol. Tom se sorprendi\u00f3 a s\u00ed mismo escribiendo Becky en la arena con el dedo gordo del pie; lo borr\u00f3 y se indign\u00f3 contra su propia debilidad. Pero, sin embargo, lo volvi\u00f3 a escribir de nuevo; no pod\u00eda remediarlo. Lo borr\u00f3 una vez m\u00e1s, y para evitar la tentaci\u00f3n fue a juntarse con los otros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero los \u00e1nimos de Joe hab\u00edan deca\u00eddo a un punto en que ya no era posible levantarlos. Sent\u00eda la querencia de su casa y ya no pod\u00eda soportar la pena de no volver a ella. Ten\u00eda las l\u00e1grimas prontas a brotar. Huck tambi\u00e9n estaba melanc\u00f3lico. Tom se sent\u00eda desanimado, pero luchaba para no mostrarlo. Ten\u00eda guardado un secreto que a\u00fan no estaba dispuesto a revelar; pero si aquella desmoralizaci\u00f3n de sus secuaces no desaparec\u00eda pronto no tendr\u00eda m\u00e1s remedio que descubrirlo. En tono amistoso y jovial les dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Apostar\u00eda a que ya ha habido piratas en esta isla. Tenemos que explorarla otra vez. Habr\u00e1n escondido tesoros por aqu\u00ed. \u00bfQu\u00e9 os parecer\u00eda si di\u00e9semos con un cofre carcomido todo lleno de oro y plata, eh?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no despert\u00f3 m\u00e1s que un desmayado entusiasmo, que se desvaneci\u00f3 sin respuesta. Tom prob\u00f3 otros medios de seducci\u00f3n, pero todos fallaron: era ingrata a in\u00fatil tarea. Joe estaba sentado, con f\u00fanebre aspecto, hurgando la arena con un palo, y al fin dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vamos, chicos, dejemos ya esto. Yo quiero irme a casa. Est\u00e1 esto tan solitario&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, Joe, no; ya te encontrar\u00e1s mejor poco a poco -dijo Tom-. Piensa en lo que podemos pescar aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me importa la pesca. Lo que quiero es ir a casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero mira que no hay otro sitio como \u00e9ste para nadar&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me gusta nadar. Por lo menos, parece como que no me gusta cuando no tengo a nadie que me diga que no lo haga. Me vuelvo a mi casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vaya un nene! Quieres ver a tu mam\u00e1, por supuesto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, quiero ver a mi madre; y tambi\u00e9n t\u00fa querr\u00edas si la tuvieses. \u00a1El nene ser\u00e1s t\u00fa! -Y Joe hizo un puchero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, bueno; que se vuelva a casa el ni\u00f1o llor\u00f3n con su mam\u00e1, \u00bfno es verdad, Huck? \u00a1Pobrecito, que quiere ver a su mam\u00e1! Pues que la vea&#8230; A ti te gusta estar aqu\u00ed, \u00bfno es verdad, Huck? Nosotros nos quedaremos, \u00bfno es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck dijo un \u00abS\u00ed&#8230;\u00bb por compromiso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me vuelvo a juntar contigo mientras viva -dijo Joe levant\u00e1ndose-. \u00a1Ya est\u00e1! -y se alej\u00f3 enfurru\u00f1ado y empez\u00f3 a vestirse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 importa? -dijo Tom-. \u00a1Como si yo quisiera juntarme! Vu\u00e9lvete a casa para que se r\u00edan de ti. \u00a1Vaya un pirata! Huck y yo no somos nenes lloricones. Aqu\u00ed nos estamos, \u00bfverdad, Huck? Que se largue si quiere. Podemos pasar sin \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Tom estaba, sin embargo, inquieto, y se alarm\u00f3 al ver a Joe, que ce\u00f1udo, segu\u00eda visti\u00e9ndose. Tambi\u00e9n era poco tranquilizador ver a Huck, que miraba aquellos preparativos con envidia y guardaba un ominoso silencio. De pronto, Joe, sin dedir palabra, empez\u00f3 a vadear hacia la ribera de Illinois, A Tom se le encogi\u00f3 el coraz\u00f3n. Mir\u00f3 a Huck. Huck no pudo sostener la mirada y baj\u00f3 los ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tambi\u00e9n yo quiero irme, Tom -dijo-; se iba poniendo esto muy solitario, y ahora lo estar\u00e1 m\u00e1s. V\u00e1monos nosotros tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No quiero: pod\u00e9is iros todos si os da la gana. Estoy resuelto a quedarme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, pues yo creo que es mejor que me vaya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues vete&#8230; \u00bfqui\u00e9n te lo impide?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck empez\u00f3 a recoger sus pingos dispersos, y despu\u00e9s dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, m\u00e1s valiera que vinieras t\u00fa. Pi\u00e9nsalo bien. Te esperaremos cuando lleguemos a la orilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pues vais a esperar un rato largo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck ech\u00f3 a andar apesadumbrado y Tom le sigui\u00f3 con la mirada, y sent\u00eda un irresistible deseo de echar a un lado su amor propio y marcharse con ellos. Tuvo una lucha final con su vanidad y despu\u00e9s ech\u00f3 a comer tras su compa\u00f1ero gritando:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Esperad! \u00a1Esperad! \u00a1Tengo que deciros una cosa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los otros se detuvieron aguard\u00e1ndole. Cuando los alcanz\u00f3 comenz\u00f3 a explicarles su secreto, y le escucharon de mala gana hasta que al fin vieron \u00abd\u00f3nde iba a parar\u00bb, y lanzaron gritos de entusiasmo y dijeron que era una cosa \u00abde primera\u00bb y que si antes se lo hubiera dicho no habr\u00edan pensado en irse. Tom dio una disculpa aceptable; pero el verdadero motivo de su tardanza hab\u00eda sido el terror de que ni siquiera el secreto tendr\u00eda fuerza bastante para retenerlos a su lado mucho tiempo, y por eso lo hab\u00eda guardado como el \u00faltimo recurso para seducirlos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los chicos dieron la vuelta alegremente y tornaron a sus juegos con entusiasmo, hablando sin cesar del estupendo plan de Tom y admirados de su genial inventiva. Despu\u00e9s de una gustosa comida de huevos y pescado Tom declar\u00f3 su intenci\u00f3n de aprender a fumar all\u00ed mismo. A Joe le sedujo la idea y a\u00f1adi\u00f3 que a \u00e9l tambi\u00e9n le gustar\u00eda probar. As\u00ed, pues, Huck fabric\u00f3 las pipas y las carg\u00f3. Los dos novicios no hab\u00edan fumado nunca m\u00e1s que cigarros hechos de hojas secas, los cuales, adem\u00e1s de quemar la lengua, eran tenidos por cosa poco varonil.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tendidos, y reclin\u00e1ndose sobre los codos, empezaron a fumar con brio y con no mucha confianza. El humo sab\u00eda mal y carraspeaban a menudo; pero Tom dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Bah! \u00a1Es cosa f\u00e1cil! Si hubiera sabido que no era m\u00e1s que esto hubiera aprendido mucho antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Igual me pasa a m\u00ed -dijo Joe-. Esto no es nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mira -prosigui\u00f3 Tom-. Muchas veces he visto fumar a la gente, y dec\u00eda: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 pudiera yo fumar!\u00bb; pero nunca se me ocurri\u00f3 que podr\u00eda. Eso es lo que me pasaba, \u00bfno es verdad, Huck? \u00bfNo me lo has o\u00eddo decir?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La mar de veces -contest\u00f3 Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Una vez lo dije junto al matadero, cuando estaban todos los chicos delante. \u00bfTe acuerdas, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso fue el d\u00eda que perd\u00ed la canica blanca&#8230; No, el d\u00eda antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Podr\u00eda estar fumando esta pipa todo el d\u00eda -dijo Joe-. No me marea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ni a m\u00ed tampoco -dijo Tom-; pero apuesto a que Jeff Thatcher no era capaz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfJeff Thatcher! \u00a1Ca! Con dos chupadas estaba rodando por el suelo. Que haga la prueba. \u00a1Lo que yo dar\u00eda porque los chicos nos estuviesen viendo ahora!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Y yo! Lo que ten\u00e9is que hacer es no decir nada, y un d\u00eda, cuando est\u00e9n todos juntos, me acerco y te digo: \u00abJoe, \u00bftienes tabaco? Voy a echar una pipa\u00bb. Y t\u00fa dices, as\u00ed como si no fuera nada: \u00abS\u00ed, tengo mi pipa vieja y adem\u00e1s otra; pero el tabaco vale poco\u00bb. Y yo te digo: \u00ab\u00a1Bah!, \u00a1con tal de que sea fuerte&#8230;!\u00bb Y entonces sacas las pipas y las encendemos, tan frescos, y \u00a1habr\u00e1 que verlos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 bien va a estar! \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima que no pueda ser ahora mismo, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y cuando nos oigan decir que aprendimos mientras est\u00e1bamos pirateando, \u00a1lo que dar\u00edan por haberlo hecho ellos tambi\u00e9n!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed sigui\u00f3 la charla; pero de pronto empez\u00f3 a flaquear un poco y a hacerse desarticulada. Los silencios se prolongaban y aumentaban prodigiosamente las expectoraciones. Cada poro dentro de las bocas de los muchachos se hab\u00eda convertido en un surtidor y apenas pod\u00edan achicar bastante deprisa las lagunas que se les formaban bajo las lenguas, para impedir una inundaci\u00f3n; frecuentes desbordamientos les bajaban por la garganta a pesar de todos sus esfuerzos, y cada vez les asaltaban repentinas n\u00e1useas. Los dos chicos estaban muy p\u00e1lidos y abatidos. A Joe se le escurri\u00f3 la pipa de entre los dedos fl\u00e1ccidos. La de Tom hizo lo mismo. Ambas fuentes flu\u00edan con \u00edmpetu furioso, y ambas bombas achicaban a todo vapor. Joe dijo con voz tenue:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Se me ha perdido la navaja. M\u00e1s vale que vaya a buscarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom dijo, con temblorosos labios y tartamudeando:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Voy a ayudarte. T\u00fa te vas por all\u00ed y yo buscar\u00e9 junto a la fuente. No, no vengas Huck, nosotros la encontraremos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck se volvi\u00f3 a sentar y esper\u00f3 una hora. Entonces empez\u00f3 a sentirse solitario y march\u00f3 en busca de sus compa\u00f1eros.Los encontr\u00f3 muy apartados, en el bosque, ambos palid\u00edsimos y profundamente dormidos. Pero algo le hizo saber que, si hab\u00edan tenido alguna incomodidad, se hab\u00edan desembarazado de ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hablaron poco aquella noche a la hora de la cena. Ten\u00edan un aire humilde, y cuando Huck prepar\u00f3 su pipa despu\u00e9s del \u00e1gape y se dispon\u00eda a preparar las de ellos, dijeron que no, que no se sent\u00edan bien&#8230;: alguna cosa hab\u00edan comido a mediod\u00eda que les hab\u00eda sentado mal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A eso de medianoche Joe se despert\u00f3 y llam\u00f3 a los otros. En el aire hab\u00eda una angustiosa pesadez, como el presagio amenazador de algo que se fraguaba en la oscuridad. Los chicos se api\u00f1aron y buscaron la amigable compa\u00f1\u00eda del fuego, aunque el calor bochornoso de la atm\u00f3sfera era sofocante. Permanecieron sentados, sin moverse, sobrecogidos, en anhelosa espera. Mas all\u00e1 del resplandor del fuego todo desaparec\u00eda en una negrura absoluta. Una temblorosa claridad dej\u00f3 ver confusamente el follaje por un instante y se extingui\u00f3 en seguida. Poco despu\u00e9s vino otra algo m\u00e1s intensa, y otra y otra la siguieron. Se oy\u00f3 luego como un d\u00e9bil lamento que suspiraba por entre las ramas del bosque, y los muchachos sintieron un tenue soplo sobre sus rostros, y se estremecieron imaginando que el Esp\u00edritu de la noche hab\u00eda pasado sobre ellos. Hubo una pausa, un resplandor espectral convirti\u00f3 la noche en d\u00eda y mostr\u00f3 n\u00edtidas y distintas hasta las m\u00e1s diminutas briznas de hierba, y mostr\u00f3 tambi\u00e9n tres caras lividas y asustadas. Un formidable trueno fue retumbando por los cielos y se perdi\u00f3, con sordas repercusiones, en la distancia. Una bocanada de aire fr\u00edo barri\u00f3 el bosque agitando el follaje y esparci\u00f3 como copos de nieve las cenizas del fuego. Otro rel\u00e1mpago cegador ilumin\u00f3 la selva, y tras \u00e9l sigui\u00f3 el estallido de un trueno que pareci\u00f3 desgajar las copas de los \u00e1rboles sobre las cabezas de los muchachos. Los tres se abrazaron aterrados, en la densa oscuridad en que todo volvi\u00f3 a sumergirse. Gruesas gotas de lluvia empezaron a golpear las hojas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1A escape, chicos! \u00a1A la tienda!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se irguieron de un salto y echaron a correr, tropezando en las ra\u00edces y en las lianas, cada uno por su lado. Un vendaval furioso rugi\u00f3 por entre los \u00e1rboles sacudiendo y haciendo crujir cuanto encontraba en su camino. Deslumbrantes rel\u00e1mpagos y truenos ensordecedores se suced\u00edan sin pausa. Y despu\u00e9s cay\u00f3 una lluvia torrencial, que el hurac\u00e1n imped\u00eda en l\u00edquidas s\u00e1banas a ras del suelo. Los chicos se llamaban a gritos, pero los bramidos del viento y el retumbar de la tronada, ahogaban por completo sus voces. Sin embargo, se juntaron al fin y buscaron cobijo bajo la tienda, ateridos, temblando de espanto, empapados de agua; pero gozosos de hallarse en compa\u00f1\u00eda en medio de su angustia. No pod\u00edan hablar por la furia con que aleteaba la maltrecha vela, aunque otros ruidos lo hubiesen permitido. La tempestad crec\u00eda por momentos, y la vela, desgarrando sus ataduras, march\u00f3 volando en la turbonada. Los chicos, cogidos de la mano, huyeron, ara\u00f1\u00e1ndose y dando tumbos, a guarecerse bajo un gran roble que se ergu\u00eda a la orilla del r\u00edo. La batalla estaba en su punto culminante. Bajo la incesante deflagraci\u00f3n de los rel\u00e1mpagos que flameaban en el cielo todo se destacaba crudamente y sin sombras; los \u00e1rboles doblegados, el r\u00edo ondulante cubierto de blancas espumas, que el viento arrebataba, y las indecisas l\u00edneas de los promontorios y acantilados de la otra orilla, se vislumbraban a ratos a trav\u00e9s del agitado velo de la oblicua lluvia. A cada momento alg\u00fan \u00e1rbol gigante se rend\u00eda en la lucha y se desplomaba con estruendosos chasquidos sobre los otros m\u00e1s j\u00f3venes, y el fragor incesante de los truenos culminaba ahora en estallidos repentinos y r\u00e1pidos, explosiones que desgarraban el o\u00eddo y produc\u00edan indecible espanto. La tempestad realiz\u00f3 un esfuerzo supremo, como si fuera a hacer la isla pedazos, incendiarla, sumergirla hasta los \u00e1pices de los \u00e1rboles, arrancarla de su sitio y aniquilar a todo ser vivo que en ella hubiese, todo a la vez, en el mismo instante. Era una tremenda noche para pasarla a la intemperie aquellos pobres chiquillos sin hogar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero al cabo la batalla lleg\u00f3 a su fin, y las fuerzas contendientes se retiraron, con amenazas y murmullos cada vez m\u00e1s d\u00e9biles y lejanos, y la paz recuper\u00f3 sus fueros. Los chicos volvieron al campamento, todav\u00eda sobrecogidos de espanto; pero vieron que a\u00fan ten\u00edan algo que agradecer, porque el gran sicomoro resguardo de sus yacijas no era ya m\u00e1s que una ruina, hendido por los rayos, y no hab\u00edan estado ellos all\u00ed, bajo su cobijo, cuando la cat\u00e1strofe ocurri\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo en el campamento estaba empapado, incluso la hoguera, pues no eran sino imprevisoras criaturas, como su generaci\u00f3n, y no hab\u00edan tomado precauciones para en caso de lluvia. Gran desdicha era, porque estaban chorreando y escalofriados. Hicieron gran lamentaci\u00f3n, pero en seguida descubrieron que el fuego hab\u00eda penetrado tanto bajo el enorme tronco que serv\u00eda de respaldar a la hoguera, que un peque\u00f1o trecho hab\u00eda escapado a la mojadura. As\u00ed, pues, con paciente trabajo, y arrimando briznas y cortezas de otros troncos resguardados del chaparr\u00f3n, consiguieron reanimarlo. Despu\u00e9s apilaron encima gran provisi\u00f3n de palos secos, hasta que surgi\u00f3 de nuevo una chisporroteante hoguera, y otra vez se les alegr\u00f3 el coraz\u00f3n. Sacaron el jam\u00f3n cocido y tuvieron un fest\u00edn; y sentados despu\u00e9s en torno del fuego comentaron, exageraron y glorificaron su aventura nocturna hasta que rompi\u00f3 el d\u00eda, pues no hab\u00eda un sitio seco donde tenderse a dormir en todos aquellos alrededores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando el sol empez\u00f3 a acariciar a los muchachos sintieron \u00e9stos invencible somnolencia y se fueron al banco de arena a tumbarse y dormir. El sol les abraz\u00f3 la piel muy a su sabor, y moh\u00ednos se pusieron a preparar el desayuno. Despu\u00e9s se sintieron con los cuerpos anquilosados, sin coyunturas, y adem\u00e1s un tanto nost\u00e1lgicos de sus casas. Tom vio los s\u00edntomas, y se puso a reanimar a los piratas lo mejor que pudo. Pero no sent\u00edan ganas de canicas, ni de circo, ni de nadar, ni de cosa alguna. Les hizo recordar el importante secreto, y as\u00ed consigui\u00f3 despertar en ellos un poco de alegr\u00eda. Antes de que se desvaneciese, logr\u00f3 interesarlos en una nueva empresa. Consist\u00eda en dejar de ser piratas por un rato y ser indios, para variar un poco. La idea los sedujo: as\u00ed es que se desnudaron en un santiam\u00e9n y se embadurnaron con barro, a franjas, como cebras. Los tres eran jefes, por supuesto, y marcharon a escape, a trav\u00e9s del bosque, a atacar un poblado de colonos ingleses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se dividieron en tres tribus hostiles, y se dispararon flechas unos a otros desde emboscadas, con espeluznantes gritos de guerra, y se mataron y se arrancaron las cabelleras por miles. Fue una jornada sangrienta y, por consiguiente, satisfactoria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se reunieron en el campamento a la hora de cenar, hambrientos y felices. Pero surgi\u00f3 una dificultad: indios enemigos no pod\u00edan comer juntos el pan de la hospitalidad sin antes hacer las paces, y esto era, simplemente, una imposibilidad sin fumar la pipa de la paz. Jam\u00e1s hab\u00edan o\u00eddo de ning\u00fan otro procedimiento. Dos de los salvajes casi se arrepent\u00edan de haber dejado de ser piratas. Sin embargo, ya no hab\u00eda remedio, y con toda la jovialidad que pudieron simular pidieron la pipa y dieron su chupada, seg\u00fan iba pasando a la redonda, conforme al rito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y he aqu\u00ed que se dieron por contentos de haberse dedicado al salvajismo, pues algo hab\u00edan ganado con ello: vieron que ya pod\u00edan fumar un poco sin tener que marcharse a buscar navajas perdidas, y que no se llegaban a marear del todo. No era probable que por la falta de aplicaci\u00f3n, desperdiciasen tontamente tan halag\u00fce\u00f1as esperanzas como aquello promet\u00eda. No; despu\u00e9s de cenar prosiguieron, con prudencia, sus ensayos, y el \u00e9xito fue lisonjero, pasando por tanto, una jubilosa velada. Se sent\u00edan m\u00e1s orgullosos y satisfechos de su nueva habilidad que lo hubieran estado de mondar y pelar los cr\u00e1neos de las tribus de las Seis Naciones. Dej\u00e9moslos fumar, charlar y fanfarronear, pues por ahora no nos hacen falta.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XVII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no hab\u00eda risas ni regocijos en el pueblo aquella tranquila tarde del s\u00e1bado. Las familias de los Harper y de t\u00eda Polly estaban visti\u00e9ndose de luto entre congojas y l\u00e1grimas. Una inusitada quietud prevalec\u00eda en toda la poblaci\u00f3n, ya de suyo quieta y tranquila a machamartillo. Las gentes atend\u00edan a sus menesteres con aire distra\u00eddo y hablaban poco pero suspiraban mucho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El asueto del s\u00e1bado les parec\u00eda una pesadumbre a los chiquillos: no pon\u00edan entusiasmo en sus juegos y poco a poco desistieron de ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por la tarde, Becky, sin darse cuenta de ello, se encontr\u00f3 vagando por el patio, entonces desierto, de la escuela, muy melanc\u00f3lica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00a1Qui\u00e9n tuviera -pensaba- el boliche de lat\u00f3n! \u00a1Pero no tengo nada, ni un solo recuerdo! \u00bb, y reprimi\u00f3 un ligero sollozo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se detuvo y continu\u00f3 su soliloquio:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abFue aqu\u00ed precisamente. Si volviera a ocurrir no le dir\u00eda aquello, no&#8230;, \u00a1por nada del mundo! Pero ya se ha ido y no lo ver\u00e9 nunca, nunca m\u00e1s.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal pensamiento la hizo romper en llanto, y se alej\u00f3, sin rumbo, con las l\u00e1grimas rod\u00e1ndole por las mejillas. Despu\u00e9s se acerc\u00f3 un nutrido grupo de chicos y chicas -compa\u00f1eros de Tom y de Joe- y se quedaron mirando por encima de la empalizada y hablando en tonos reverentes de c\u00f3mo Tom hizo esto o aquello la \u00faltima vez que lo vieron, y de c\u00f3mo Joe dijo tales o cuales cosas -llenas de latentes y tristes profec\u00edas, como ahora se ve\u00eda-; y cada uno se\u00f1alaba el sitio preciso donde estaban los ausentes en el momento aquel, con tales observaciones como \u00aby yo estaba aqu\u00ed como estoy ahora, y como si t\u00fa fueras \u00e9l&#8230; y entonces va \u00e9l y r\u00ede as\u00ed&#8230;, y a m\u00ed me pas\u00f3 una cosa por todo el cuerpo &#8230;. y yo no sab\u00eda lo que aquello quer\u00eda decir&#8230;, \u00a1y ahora se ve bien claro!\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s hubo una disputa sobre qui\u00e9n fue el \u00faltimo que vio vivos a los muchachos, y todos se atribu\u00edan aquella f\u00fanebre distinci\u00f3n y ofrec\u00edan pruebas m\u00e1s o menos ama\u00f1adas por los testigos; y cuando al fin qued\u00f3 decidido qui\u00e9nes hab\u00edan sido los \u00faltimos que los vieron en este mundo y cambiaron con ellos las \u00faltimas palabras, los favorecidos adoptaron un aire de sagrada solemnidad a importancia y fueron contemplados con admiraci\u00f3n y envidia por el resto. Un pobre chico que no ten\u00eda otra cosa de qu\u00e9 envanecerse dijo, con manifiesto orgullo del recuerdo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mira, Tom Sawyer, me zurr\u00f3 a m\u00ed un d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero tal puja por la gloria fue un fiasco. La mayor parte de los chicos pod\u00edan decir otro tanto, y eso abarat\u00f3 demasiado la distinci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando termin\u00f3 la escuela dominical, a la siguiente ma\u00f1ana, la campana empez\u00f3 a doblar, en vez de voltear como de costumbre. Era un domingo muy tranquilo, y el f\u00fanebre ta\u00f1ido parec\u00eda hermanarse con el suspenso y recogimiento de la Naturaleza. Empez\u00f3 a reunirse la gente del pueblo, par\u00e1ndose un momento en el vest\u00edbulo para cuchichear acerca del triste suceso. Pero no hab\u00eda murmullos, dentro de la iglesia: s\u00f3lo el rozar de los vestidos mientras las mujeres se acomodaban en sus asientos turbaba all\u00ed el silencio. Nadie recordaba tan gran concurrencia. Hubo al fin una pausa expectante, una callada espera; y entr\u00f3 t\u00eda Polly seguida de Sid y Mary, y despu\u00e9s la familia Harper, todos vestidos de negro; y los fieles incluso el anciano pastor, se levantaron y permanecieron en pie hasta que los enlutados tomaron asiento en el banco frontero. Hubo otro silencio emocionante, interrumpido por alg\u00fan ahogado sollozo, y despu\u00e9s, el pastor extendi\u00f3 las manos y or\u00f3. Se enton\u00f3 un himno conmovedor y el sacerdote anunci\u00f3 el texto de su serm\u00f3n: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En el curso de su oraci\u00f3n traz\u00f3 el buen se\u00f1or tal pintura de las gracias, amables cualidades y prometedoras dotes de los tres desaparecidos, que cuantos le o\u00edan, creyendo reconocer la fidelidad de los retratos, sintieron agudos remordimientos al recordar que hasta entonces se hab\u00edan obstinado en cerrar los ojos para no ver esas cualidades excelsas y s\u00ed s\u00f3lo faltas y defectos en los pobres chicos. El pastor relat\u00f3 adem\u00e1s muchos y muy enternecedores rasgos en la vida de aquellos que demostraban la ternura y generosidad de sus corazones; y la gente pudo ver ahora claramente lo noble y hermoso de esos episodios y recordar con pena que cuando ocurrieron no les hab\u00edan parecido sino insignes picard\u00edas, merecedoras del zurriago. La concurrencia se fue enterneciendo m\u00e1s y m\u00e1s a medida que el relato segu\u00eda, hasta que todos los presentes dieron rienda suelta a su emoci\u00f3n y se unieron a las llorosas familias de los desaparecidos en un coro de acongojados sollozos, y el predicador mismo, sin poder contenerse, lloraba en el p\u00falpito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En la galer\u00eda hubo ciertos ruidos que nadie not\u00f3; poco despu\u00e9s rechin\u00f3 la puerta de la iglesia; el pastor levant\u00f3 los ojos lacrimosos por encima del pa\u00f1uelo, y&#8230; \u00a1se qued\u00f3 petrificado! Un par de ojos primero, y otro despu\u00e9s, siguieron a los del pastor, y en seguida, como movida por un solo impulso, toda la concurrencia se levant\u00f3 y se qued\u00f3 mirando at\u00f3nita, mientras los tres muchachos difuntos avanzaban en hilera por la nave adelante: Tom a la cabeza, Joe detr\u00e1s, y Huck, un mont\u00f3n de colgantes harapos, hura\u00f1o y azorado, cerraba la marcha. Hab\u00edan estado escondidos en la galer\u00eda, que estaba siempre cerrada, escuchando su propio paneg\u00edrico f\u00fanebre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">T\u00eda Polly, Mary y los Harper se arrojaron sobre sus respectivos resucitados, sofoc\u00e1ndolos a besos y prodigando gracias y bendiciones, mientras el pobre Huck permanec\u00eda abochornado y sobre ascuas, no sabiendo qu\u00e9 hacer o d\u00f3nde esconderse de tantas miradas hostiles. Vacil\u00f3, y se dispon\u00eda a dar la vuelta y escabullirse, cuando Tom le asi\u00f3 y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00eda Polly, esto no vale. Alguien tiene que alegrarse de ver a Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Y de cierto que s\u00ed! \u00a1Yo me alegro de verlo pobrecito desamparado sin madre! y los agasajos y mimos que t\u00eda Polly le prodig\u00f3 eran la \u00fanica cosa capaz de aumentar a\u00fan m\u00e1s su azoramiento y su malestar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">De pronto el pastor grit\u00f3 con todas sus fuerzas:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00ab\u00a1Alabado sea Dios, por quien todo bien nos es dado!&#8230;\u00bb \u00a1Cantar con toda el alma!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed lo hicieron. El viejo himno se elev\u00f3 tonante y triunfal, y mientras el canto hac\u00eda trepidar las vigas Tom Sawyer el pirata mir\u00f3 en torno suyo a las envidiosas caras juveniles que le rodeaban, y se confes\u00f3 a s\u00ed mismo que era aqu\u00e9l el momento de mayor orgullo de su vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando los estafados concurrentes fueron saliendo dec\u00edan que casi desear\u00edan volver a ser puestos en rid\u00edculo con tal de o\u00edr otra vez el himno cantado de aquella manera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom recibi\u00f3 m\u00e1s sopapos y m\u00e1s besos aquel d\u00eda -seg\u00fan los tornadizos humores de t\u00eda Pollyque los que ordinariamente se ganaba en un a\u00f1o; y no sab\u00eda bien cu\u00e1l de las dos cosas expresaba m\u00e1s agradecimiento a Dios y cari\u00f1o para su propia persona.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XVIII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aqu\u00e9l era el gran secreto de Tom: la idea de regresar con sus compa\u00f1eros en pirater\u00eda y asistir a sus propios funerales. Hab\u00edan remado hasta la orilla de Misuri, a horcajadas sobre un tronco, al atardecer del s\u00e1bado, tomando tierra a cinco o seis millas m\u00e1s abajo del pueblo; hab\u00edan dormido en los bosques, a poca distancia de las casas, hasta la hora del alba, y entonces se hab\u00edan deslizado por entre callejuelas desiertas y hab\u00edan dormido lo que les faltaba de sue\u00f1o en la galer\u00eda de la iglesia, entre un caos de bancos perniquebrados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante el desayuno, el lunes por la ma\u00f1ana, t\u00eda Polly y Mary se deshicieron en amabilidades con Tom y en agasajarle y servirle. Se habl\u00f3 mucho, y en el curso de la conversaci\u00f3n dijo t\u00eda Polly:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La verdad es que no puede negarse que ha sido un buen bromazo, Tom, tenernos sufriendo a todos casi una semana, mientras vosotros lo pasabais en grande; pero \u00a1qu\u00e9 pena que hayas tenido tan mal coraz\u00f3n para dejarme sufrir a m\u00ed de esa manera! Si pod\u00edas venirte sobre un tronco para ver tu funeral, tambi\u00e9n pod\u00edas haber venido y haberme dado a entender de alg\u00fan modo que no estabas muerto, sino \u00fanicamente de escapatoria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, Tom, deb\u00edas haberlo hecho -dijo Mary, y creo que no habr\u00edas dejado de hacerlo si llegas a pensar en ello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras, Tom? -dijo t\u00eda Polly con expresi\u00f3n de viva ansiedad- Dime, \u00bflo hubieras hecho si llegas a acordarte?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Yo&#8230;, pues no lo s\u00e9. Hubiera echado todo a perder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom, cre\u00ed que me quer\u00edas siquiera para eso -dijo la t\u00eda con dolorido tono, que desconcert\u00f3 al muchacho-. Algo hubiera sido el quererme lo bastante para, pensar en ello, aunque no lo hubieses hecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No hay mal en ello, t\u00eda &#8211;aleg\u00f3 Mary; es s\u00f3lo el atolondramiento de Tom, que no ve m\u00e1s que lo que tiene delante y no se acuerda nunca de nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues peor que peor. Sid hubiera pensado, y Sid hubiera venido, adem\u00e1s. Alg\u00fan d\u00eda te acordar\u00e1s, Tom, cuando ya sea demasiado tarde, y sentir\u00e1s no haberme querido algo m\u00e1s cuando tan poco te hubiera costado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vamos, t\u00eda, ya sabe que la quiero -dijo Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mejor lo sabr\u00eda si te portases de otra manera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1L\u00e1stima que no lo pensase! -dijo Tom, contrito-; pero, de todos modos, so\u00f1\u00e9 con usted. Eso ya es algo, \u00bfeh?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No es mucho &#8230;: otro tanto hubiera hecho el gato; pero mejor es que nada. \u00bfQu\u00e9 es lo que so\u00f1aste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues el mi\u00e9rcoles por la noche so\u00f1\u00e9 que estaba usted sentada ah\u00ed junto a la cama, y Sid junto a la le\u00f1era, y Mary pegada a \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y es verdad que s\u00ed. As\u00ed nos sentamos siempre. Me alegro que en sue\u00f1os te preocupes, aunque sea tan poco, de nosotros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y so\u00f1\u00e9 que la madre de Joe Harper estaba aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pues s\u00ed que estaba! \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s so\u00f1aste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La mar. Pero ya casi no me acuerdo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; trata de acordarte. \u00bfNo puedes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9 c\u00f3mo me parece que el viento&#8230;, el viento sopl\u00f3 la&#8230;, la&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Recuerda, Tom! El viento sopl\u00f3 alguna cosa. \u00a1Vamos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se apret\u00f3 la frente con las manos, mientras los otros permanec\u00edan suspensos, y dijo al fin:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ya lo tengo! \u00a1Ya lo s\u00e9! Sopl\u00f3 la vela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Dios de mi vida! \u00a1Sigue, Tom, sigue!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y me acuerdo que usted&#8230; dijo: \u00abMe parece que esa puerta&#8230;\u00bb -\u00a1Sigue, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-D\u00e9jeme pensar un poco&#8230;, un momento. \u00a1Ah, s\u00ed! Dijo que la puerta estaba abierta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Como estoy aqu\u00ed sentada que lo dije! \u00bfNo lo dije, Mary? \u00a1Sigue!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y despu\u00e9s, despu\u00e9s&#8230;, no estoy seguro, pero me parece que le dijo a Sid que fuese y&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Anda, anda! \u00bfQu\u00e9 le mand\u00e9 que hiciese?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Le mand\u00f3 usted&#8230;, le mand\u00f3&#8230; \u00a1que cerrase la puerta!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1En el nombre de Dios! \u00a1No o\u00ed cosa igual en mis d\u00edas! Que me digan ahora que no hay nada en los sue\u00f1os. No ha de pasar una hora sin que sepa de esto Sereny Harper. Quisiera ver qu\u00e9 razon da de ello con todas sus pamplinas sobre las supersticiones. \u00a1Sigue, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo voy viendo todo claro como la luz. En seguida dijo usted que yo no era malo, sino travieso y alocado, y que no se me pod\u00eda culpar m\u00e1s que&#8230;, que a un potro, me parece que fue.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Y asimismo fue! \u00a1Vamos! \u00a1Dios Todopoderoso! \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y entonces empez\u00f3 usted a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1As\u00ed pas\u00f3, as\u00ed pas\u00f3! Ni era la primera vez. Y despu\u00e9s&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s la madre de Joe llor\u00f3 tambi\u00e9n, y dijo que lo mismo era su hijo, y que ojal\u00e1 no le hubiera azotado por comerse la crema, cuando ella misma la hab\u00eda tirado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1El Esp\u00edritu hab\u00eda descendido sobre ti! \u00a1Estabas profetizando! Eso es lo que hac\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Dios me valga! \u00a1Sigue,Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Entonces Sid dijo, dijo&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo creo que no dije nada -indic\u00f3 Sid.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, algo dijiste, Sid -dijo Mary.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cerrad el pico y que hable Tom! \u00bfQu\u00e9 es lo que dijo Sid?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dijo que esperaba que lo pasase mejor donde estaba; pero que si yo hubiese sido mejor..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfLo o\u00eds? \u00a1Fueron sus propias palabras!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y usted le hizo que se callase.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Asimismo fue! \u00a1Debi\u00f3 de haber un \u00e1ngel por aqu\u00ed! \u00a1Aqu\u00ed hab\u00eda un \u00e1ngel por alguna parte!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y la se\u00f1ora Harper cont\u00f3 que Joe la hab\u00eda asustado con un petardo, y usted cont\u00f3 lo de Perico y el \u00abmatadolores\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tan cierto como es de d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Despu\u00e9s se habl\u00f3 de dragar el r\u00edo para buscarnos y de que los funerales ser\u00edan el domingo; y usted y ella se abrazaron y lloraron y despu\u00e9s se march\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Asimismo pas\u00f3. As\u00ed precisamente, tan cierto como estoy sentada en esta silla. Tom, no podr\u00edas contarlo mejor aunque lo hubieses visto. \u00bfY despu\u00e9s qu\u00e9 pas\u00f3?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Despu\u00e9s me pareci\u00f3 que rezaba usted por m\u00ed&#8230; y cre\u00eda que la estaba viendo y que o\u00eda todo lo que dec\u00eda. Y se meti\u00f3 usted en la cama, y yo fui y cog\u00ed un pedazo de corteza y escrib\u00ed en ella: \u00abNo estamos muertos; no estamos m\u00e1s que haciendo de piratas\u00bb, y lo puse en la mesa junto al candelero; y parec\u00eda usted tan buena all\u00ed, dormida, que me inclin\u00e9 y le di un beso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras, Tom, de veras? \u00a1Todo te lo perdono por eso! -y estrech\u00f3 a Tom en un apretad\u00edsimo abrazo que le hizo sentirse el m\u00e1s culpable de los villanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Fue una buena acci\u00f3n, aunque es verdad que fue solamente&#8230; en sue\u00f1os -balbuce\u00f3 Sid, en un mon\u00f3logo apenas audible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1C\u00e1llate, Sid! Uno hace en sue\u00f1os justamente lo que har\u00eda estando despierto. Aqu\u00ed tienes una manzana como no hay otra, que estaba guardando para ti si es que llegaba a encontrarte&#8230; Y ahora vete a la escuela. Doy gracias a Dios bendito, Padre com\u00fan de todos, porque me has sido devuelto, porque es paciente y misericordioso con los que tienen fe en \u00c9l y guardan sus mandamientos, aunque soy bien indigna de sus bondades; pero si \u00fanicamente los dignos recibieran su gracia y su ayuda en las adversidades, pocos ser\u00edan los que disfrutar\u00edan aqu\u00ed abajo o llegar\u00edan a entrar en la paz del Se\u00f1or en la plenitud de los tiempos. \u00a1Andando, Sid, Mary, Tom!&#8230; \u00a1Ya est\u00e1is en marcha! Quitaos de en medio, que ya me hab\u00e9is mareado bastante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los ni\u00f1os se fueron a la escuela y la anciana a visitar a la se\u00f1ora Harper y aniquilar su esc\u00e9ptico positivismo con el maravilloso sue\u00f1o deTom. Sid fue lo bastante listo para callarse el pensamiento que ten\u00eda en las mientes al salir de casa. Era \u00e9ste:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bastante flojito&#8230; Un sue\u00f1o tan largo como \u00e9se, y sin una sola equivocaci\u00f3n en todo \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1En qu\u00e9 h\u00e9roe se hab\u00eda convertido Tom! Ya no iba dando saltos y corvetas, sino que avanzaba con majestuoso y digno continente, como correspond\u00eda a un pirata que sent\u00eda las miradas del p\u00fablico fijas en \u00e9l. Y la verdad es que lo estaban: trataba de fingir que no notaba esas miradas a o\u00eda los comentarios de su paso; pero eran n\u00e9ctar y ambros\u00eda para \u00e9l. Llevaba a la zaga un enjambre de chicos m\u00e1s peque\u00f1os, tan orgullosos de ser vistos en su compa\u00f1\u00eda o tolerados por \u00e9l como si Tom hubiese sido el tamborilero a la cabeza de una procesi\u00f3n o el elefante entrando en el pueblo al frente de una colecci\u00f3n de fieras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los muchachos de su edad fing\u00edan que no se hab\u00edan enterado de su ausencia; pero se consum\u00edan, sin embargo, de envidia. Hubieran dado todo lo del mundo por tener aquella piel curtida y tostada por el sol y aquella deslumbrante notoriedad; y Tom no se hubiera desprendido de ellas ni siquiera por un circo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En la escuela los chicos asediaron de tal manera a Tom y Joe, y era tal la admiraci\u00f3n con que los contemplaban, que no tardaron los dos h\u00e9roes en ponerse insoportables de puro tiesos a hinchados. Empezaron a relatar sus aventuras a los insaciables oyentes&#8230;; pero no hicieron m\u00e1s que empezar, pues no era cosa a la que f\u00e1cilmente se pudiera poner remate, con imaginaciones como las suyas para suministrar materiales. Y, por \u00faltimo, cuando sacaron las pipas y se pasearon serenamente lanzando bocanadas de humo, alcanzaron el m\u00e1s alto pin\u00e1culo de la gloria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom decidi\u00f3 que ya no necesitaba de Becky Thatcher. Con la gloria le bastaba. Ah\u00f3ra que hab\u00eda llegado a la celebridad, acaso quisiera ella hacer las paces. Pues que lo pretendiera: ya ver\u00eda que \u00e9l pod\u00eda ser tan indiferente como el que m\u00e1s. En aquel momento lleg\u00f3 ella. Tom hizo como que no la ve\u00eda y se uni\u00f3 a un grupo de chicos y chicas y empez\u00f3 a charlar. Vio que ella saltaba y corr\u00eda de aqu\u00ed para all\u00e1, encendida la cara y brillantes los ojos, muy ocupada al parecer en perseguir a sus compa\u00f1eras y ri\u00e9ndose locamente cuando atrapaba alguna; pero Tom not\u00f3 que todas las capturadas las hac\u00eda cerca de \u00e9l y que miraba con el rabillo del ojo en su direcci\u00f3n. Halagaba aquello cuanta maligna vanidad hab\u00eda en \u00e9l, y as\u00ed, en vez de conquistarle no hizo m\u00e1s que ponerle m\u00e1s despectivo y que con m\u00e1s cuidado evitase dejar ver que sab\u00eda que ella andaba por all\u00ed. A poco dej\u00f3 Becky de loquear y err\u00f3 indecisa por el patio, suspirando y lanzando hacia Tom furtivas y ansiosas ojeadas. Observ\u00f3 que Tom hablaba m\u00e1s con Amy Lawrence que con ning\u00fan otro. Sinti\u00f3 aguda pena y se puso azorada y nerviosa. Trat\u00f3 de marcharse, pero los pies no la obedec\u00edan y, a pesar suyo, la llevaron hacia el grupo. Con fingida animaci\u00f3n dijo a una ni\u00f1a que estaba al lado de Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola, Mary, p\u00edcara! \u00bfPor qu\u00e9 no fuiste a la escuela dominical?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed fui; \u00bfno me viste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pues no te vi!; \u00bfd\u00f3nde estabas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En la clase de la se\u00f1orita Peters, donde siempre voy.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras? \u00a1Pues no te vi! Quer\u00eda hablarte de la merienda campestre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 bien! \u00bfQui\u00e9n la va a dar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mam\u00e1 me va a dejar que yo la d\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda! \u00bfY dejar\u00e1 que yo vaya?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues s\u00ed. La merienda es por m\u00ed, y mam\u00e1 permitir\u00e1 que vayan los que yo quiera; y quiero que vayas t\u00fa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso est\u00e1 muy bien; \u00bfy cu\u00e1ndo va a ser?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pronto. Puede ser que para las vacaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1C\u00f3mo nos vamos a divertir! \u00bfY vas a llevar a todas las chicas y chicos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, a todos los que son amigos m\u00edos&#8230; o que quieran serlo -y ech\u00f3 a Tom una mirada r\u00e1pida y furtiva; pero \u00e9l sigui\u00f3 charlando con Amy sobre la terrible tormenta de la isla y de c\u00f3mo un rayo hendi\u00f3 el gran sicomoro \u00aben astillas\u00bb mientras \u00e9l estaba \u00aben pie a menos de una vara del \u00e1rbol\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfIr\u00e9 yo? -dijo Gracie Miller.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY yo? -pregunt\u00f3 Sally Rogers.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY tambi\u00e9n yo? -pregunt\u00f3 Amy Harper. \u00bfY Joe?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed siguieron, con palmoteos de alegr\u00eda, hasta que todos los del grupo hab\u00edan pedido que se los convidase, menos Tom y Amy. Tom dio, desde\u00f1oso la vuelta, y se alej\u00f3 con Amy, sin interrumpir su coloquio. A Becky le temblaron los labios y las l\u00e1grimas le asomaron a los ojos; pero lo disimul\u00f3 con una forzada alegr\u00eda y sigui\u00f3 charlando; pero ya la merienda hab\u00eda perdido su encanto, y todo lo dem\u00e1s, tambi\u00e9n; se alej\u00f3 en cuando pudo a un lugar apartado para darse \u00abun buen atrac\u00f3n de llorar\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de su sexo. Despu\u00e9s se fue a sentar sombr\u00eda, herida en su amor propio, hasta que toc\u00f3 la campana. Se irgui\u00f3 encolerizada, con un vengativo fulgor en los ojos; dio una sacudida a las trenzas, y se dijo que ya sab\u00eda lo que iba a hacer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante el recreo Tom sigui\u00f3 coqueteando con Amy jubiloso y satisfecho. No ces\u00f3 de andar de un lado para otro para encontrarse con Becky y hacerla sufrir a su sabor. Al fin consigui\u00f3 verla; pero el term\u00f3metro de su alegr\u00eda baj\u00f3 de pronto a cero. Estaba sentada confortablemente en un banquito detr\u00e1s de la escuela, viendo un libro de estampas con Alfredo Temple; y tan absorta estaba la pareja y tan juntas ambas cabezas, inclinadas sobre el libro, que no parec\u00edan darse cuenta de que exist\u00eda el resto del mundo. Los celos abrasaron a Tom como fuego l\u00edquido que corriese por sus venas. Abominaba de s\u00ed mismo por haber desperdiciado la ocasi\u00f3n que Becky le hab\u00eda ofrecido para que se reconciliasen. Se llam\u00f3 idiota y cuantos insultos encontr\u00f3 a mano. Sent\u00eda pujos de llorar, de pura rabia. Amy segu\u00eda charlando alegremente mientras paseaban, porque estaba loca de contento; pero Tom hab\u00eda perdido el uso de la lengua. No o\u00eda lo que Amy le estaba diciendo, y cuando se callaba, esperando una respuesta, no pod\u00eda \u00e9l m\u00e1s que balbucear un asentimiento que casi nunca ven\u00eda a pelo. Procur\u00f3 pasar una y otra vez por detr\u00e1s de la escuela, para saciarse los ojos en el tedioso espect\u00e1culo; no pod\u00eda remediarlo. Y le enloquec\u00eda ver, o creer que ve\u00eda que Becky ni por un momento hab\u00eda llegado a sospechar que \u00e9l estaba all\u00ed, en el mundo de los vivos. Pero ella ve\u00eda, sin embargo; y sab\u00eda adem\u00e1s que estaba venciendo en la contienda, y gozaba en verle sufrir como ella hab\u00eda sufrido. El gozoso cotorreo de Amy se hizo inaguantable. Tom dej\u00f3 caer indirectas sobre cosas que ten\u00eda que hacer, cosas que no pod\u00edan aguardar, y el tiempo volaba. Pero en vano: la muchacha no cerraba el pico. Tom pensaba: \u00ab\u00a1Maldita sea! \u00bfC\u00f3mo me voy a librar de ella?\u00bb Al fin, las cosas que ten\u00eda que hacer no pudieron esperar m\u00e1s. Ella dijo c\u00e1ndidamente, que \u00abandar\u00eda por all\u00ed\u00bb al acabarse la escuela. Y \u00e9l se fue disparado y lleno de rencor contra ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cualquier otro que fuera&#8230;! -pensaba, rechinando los dientes-. \u00a1Cualquiera otro de todos los del pueblo, menos ese gomoso de San Luis, que presume de elegante y de arist\u00f3crata! Pero est\u00e1 bien. \u00a1Yo te zurr\u00e9 el primer d\u00eda que pisaste este pueblo y te he de pegar otra vez! \u00a1Espera un poco que te pille en la calle! Te voy a coger y<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y realiz\u00f3 todos los actor y movimientos requeridos para dar una formidable somanta a un muchacho imaginario, soltando pu\u00f1etazos al aire, sin olvidar los puntapi\u00e9s y acogotamientos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9? \u00bfYa tienes bastante? \u00bfNo puedes m\u00e1s, eh? Pues con eso aprender\u00e1s para otra vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed el vapuleo ilusorio se acab\u00f3 a su completa satisfacci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom volvi\u00f3 a su casa a mediod\u00eda. Su conciencia no podia ya soportar por m\u00e1s tiempo el gozo y la gratitud de Amy, y sus celos tampoco pod\u00edan soportar ya m\u00e1s la vista del otro dolor. Becky prosigui\u00f3 la contemplaci\u00f3n de las estampas; pero como los minutos pasaban lentamente y Tom no volvi\u00f3 a aparecer para someterlo a nuevos tormentor, su triunfo empez\u00f3 a nublarse y ella a sentir mortal aburrimiento. Se puso seria y distra\u00edda, y despu\u00e9s, taciturna. Dos o tres veces aguz\u00f3 el o\u00eddo, pero no era m\u00e1s que una falsa alarma. Tom no aparec\u00eda. Al fin se sent\u00f3 del todo desconsolada y arrepentida de haver llevado las cosas a tal extremo. El pobre Alfredo, viendo que se le iba de entre las manos sin saber por qu\u00e9, segu\u00eda exclamando: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed hay una preciosa! \u00a1Mira \u00e9sta!\u00bb, pero ella acab\u00f3 de perder la paciencia y le dijo: \u00ab\u00a1Vaya, no me fastidies! \u00a1No me gustan!\u00bb; y rompi\u00f3 en l\u00e1grimas, se levant\u00f3, y se fue de all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Alfredo la alcanz\u00f3 y se puso a su lado, dispuesto a consolarla, cuando ella le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vete de aqu\u00ed y d\u00e9jame en paz! \u00a1No te puedo ver!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El muchacho se qued\u00f3 parado, pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 es lo que podia haber hecho, pues Becky le hab\u00eda dicho que se estar\u00eda viendo las estampas durante todo el asueto de mediod\u00eda; y ella sigui\u00f3 su camino llorando. Despu\u00e9s Alfredo entr\u00f3, meditabundo, en la escuela desierta. Estaba humillado y furioso. F\u00e1cilmente rastre\u00f3 la verdad: Becky hab\u00eda hecho de \u00e9l un instrumento para desahogar su despecho contra un rival. Tal pensamiento no contribu\u00eda a disminuir su aborrecimiento hacia Tom. Buscaba el medio de vengarse sin mucho riesgo para su persona. Sus ojos tropezaron con la gram\u00e1tica de su rival. Abri\u00f3 el libro por la p\u00e1gina donde estaba la lecci\u00f3n para aquella tarde y la embadurn\u00f3 de tints. En aquel momento Becky se asom\u00f3 a una ventana, detr\u00e1s de \u00e9l, vio la maniobra y sigui\u00f3 su camino sin ser vista. La ni\u00f1a se volvi\u00f3 a su casa con la idea de buscar a Tom y contarle lo ocurrido: \u00e9l se lo agradecer\u00eda y con eso hab\u00edan de acabar sus mutuas penas. Antes de llegar a medio camino ya hab\u00eda, sin embargo, mudado de parecer. Record\u00f3 la conducta de Tom al hablar ella de la merienda, y enrojeci\u00f3 de verg\u00fcenza. Y resolvi\u00f3 dejar que le azotasen por el estropicio de la gram\u00e1tica, y aborrecerlo eternamente, de a\u00f1adidura.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XIX<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom lleg\u00f3 a su casa de negr\u00edsimo humor, y las primeras palabras de su t\u00eda le hicieron ver que hab\u00eda tra\u00eddo sus penas a un mercado ya abastecido, donde tendr\u00edan poca salida:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, me est\u00e1n dando ganas de desollarte vivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPues, qu\u00e9 he hecho, t\u00eda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues has hecho de sobra. Me voy, \u00a1pobre de m\u00ed!, a ver a Sereny Harper, como una vieja boba que soy, figur\u00e1ndome que le iba a hacer creer todas aquellas simplezas de tus sue\u00f1os, cuando me encuentro con que ya hab\u00eda descubierto, por su Joe, que t\u00fa hab\u00edas estado aqu\u00ed y que hab\u00edas escuchado todo lo que dijimos aquella noche. Tom \u00a1no s\u00e9 en lo que puede venir a parar un chico capaz de hacer una cosa parecida! Me pongo mala de pensar que hayas podido dejarme ir a casa de Sereny Harper y ponerme en rid\u00edculo, y no decir palabra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9ste era un nuevo aspecto de la cuesti\u00f3n. Su agudeza de por la ma\u00f1ana le hab\u00eda parecido antes una broma ingeniosa y salad\u00edsima. Ahora s\u00f3lo le parec\u00eda una est\u00fapida villan\u00eda. Dej\u00f3 caer la cabeza y por un momento no supo qu\u00e9 decir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ti\u00edta -dijo por fin-, quisiera no haberlo hecho, pero no pens\u00e9&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Diablo de chico! \u00a1No piensas nunca! No piensas nunca en nada como no sea en tu propio ego\u00edsmo. Pudiste pensar en venir hasta aqu\u00ed desde la isla de Jackson para re\u00edrte de nuestros apuros, y no se te ocurri\u00f3 no ponerme en berlina con una mentira como la del sue\u00f1o; pero t\u00fa nunca piensas en tener l\u00e1stima de nosotros ni en evitarnos penas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00eda, ya s\u00e9 que fue una maldad, pero lo hice sin intenci\u00f3n; te juro que s\u00ed. No vine aqu\u00ed a burlarme aquella noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPues a qu\u00e9 ven\u00edas entonces?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Era para decirle que no se apurase por nosotros, porque no nos hab\u00edamos ahogado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom, Tom! \u00a1Qu\u00e9 contenta estar\u00eda si pudiera creer que eras capaz de tener un pensamiento tan bueno como \u00e9se!; pero bien sabes t\u00fa que no lo has tenido &#8230;; bien lo sabes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De veras que s\u00ed, t\u00eda. Que no me mueva de aqu\u00ed si no lo tuve.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No mientas, Tom, no mientas. Con eso no haces m\u00e1s que agravarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No es mentira, t\u00eda, es la pura verdad. Quer\u00eda que usted no estuviera pasando malos ratos; para eso s\u00f3lo vine aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9 lo que dar\u00eda por creerlo: eso compensar\u00eda por un sinf\u00edn de pecados, Tom. Casi me alegrar\u00eda de que hubieses hecho la diablura de escaparte; pero no es cre\u00edble, porque \u00bfc\u00f3mo fue que no lo dijiste, criatura?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mire, t\u00eda: cuando empezaron a hablar de los funerales me vino la idea de volver all\u00ed y escondernos en la iglesia, y, no s\u00e9 c\u00f3mo, no pude resistir la tentaci\u00f3n, y no quise echarla a perder. De modo que me volv\u00ed a meter la corteza en el bolsillo y no abr\u00ed el pico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 corteza?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Una corteza donde hab\u00eda escrito diciendo que nos hab\u00edamos hecho piratas. \u00a1Ojal\u00e1 se hubiera usted despertado cuando la bes\u00e9!, lo digo de veras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El severo ce\u00f1o de la t\u00eda se dulcific\u00f3 y un s\u00fabito enternecimiento apareci\u00f3 en sus ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfMe besaste, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues s\u00ed, la bes\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Est\u00e1s seguro, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, t\u00eda, s\u00ed. Seguro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9 me besaste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque la quiero tanto, y estaba usted all\u00ed llorando, y yo lo sent\u00eda mucho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pues b\u00e9same otra vez, Tom!&#8230;, y ya est\u00e1s march\u00e1ndote a la escuela; y no me muelas m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto \u00e9l se fue corri\u00f3 ella a una alacena y sac\u00f3 los restos de la chaqueta con que Tom se hab\u00eda lanzado a la pirater\u00eda. Pero se detuvo de pronto, con ella en la mano, y se dijo a s\u00ed misma:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no me atrevo. \u00a1Pobrecito! Me figuro que ha mentido&#8230;, pero es una santa mentira, porque \u00a1me consuela tanto! Espero que el Se\u00f1or&#8230;, s\u00e9 que el Se\u00f1or se la perdonar\u00e1, porque la ha dicho de puro buen coraz\u00f3n. Pero no quiero descubrir que ha sido mentira y no quiero mirar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Volvi\u00f3 a guardar la chaqueta, y se qued\u00f3 all\u00ed, musitando un momento. Dos veces alarg\u00f3 la mano, para volver a coger la prenda, y las dos veces se contuvo. Una vez m\u00e1s repiti\u00f3 el intento, y se reconfort\u00f3 con esta reflexi\u00f3n: \u00abEs una mentira buena&#8230;, es una mentira buena&#8230;, no ha de causar pesadumbre\u00bb. Registr\u00f3 el bolsillo de la chaqueta. Un momento despu\u00e9s estaba leyendo, a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas, lo que Tom hab\u00eda escrito en la corteza, y se dec\u00eda:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Le perdonar\u00eda ahora al chico aunque hubiera cometido un mill\u00f3n de pecados!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XX<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda algo en el adem\u00e1n y en la expresi\u00f3n de t\u00eda Polly cuando bes\u00f3 a Tom que dej\u00f3 los esp\u00edritus de \u00e9ste limpios de melancol\u00eda y le torn\u00f3 de nuevo feliz y contento. Se fue hacia la escuela, y tuvo la suerte de encontrarse a Becky en el camino. Su humor del momento determinaba<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">siempre sus actos. Sin un instante de vacilaci\u00f3n corri\u00f3 a ella y le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me he portado suciamente esta ma\u00f1ana, Becky. Nunca, nunca lo volver\u00e9 a hacer mientras viva. \u00bfVamos a echar pelillos a la mar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ni\u00f1a se detuvo y le mir\u00f3, desde\u00f1osa, cara a c\u00e1ra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Le agradecer\u00e9 a usted que se quite de mi presencia, se\u00f1or Thomas Sawyer. En mi vida volver\u00e9 a hablarle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ech\u00f3 atr\u00e1s la cabeza y sigui\u00f3 adelante. Tom se qued\u00f3 tan estupefacto que no tuvo ni siquiera la presencia de \u00e1nimo para decirle: \u00ab\u00a1Y a m\u00ed qu\u00e9 me importa!\u00bb, hasta que el instante oportuno hab\u00eda ya pasado. As\u00ed es que nada dijo, pero temblaba de rabia. Entr\u00f3 en el patio de la escuela. Querr\u00eda que Becky hubiera sido un muchacho, imagin\u00e1ndose la tunda que le dar\u00eda si as\u00ed fuera. A poco se encontr\u00f3 con ella, y al pasar le dijo una indirecta mortificante. Ella le solt\u00f3 otra, y la brecha del odio que los separaba se hizo un abismo. Le parec\u00eda a Becky, en el acaloramiento de su rencor, que no llegaba nunca la hora de empezar la clase: tan impaciente estaba de ver a Tom azotado por el menoscabo de la gram\u00e1tica. Si alguna remota idea le quedaba de acusar a Alfredo Temple, la injuria de Tom la hab\u00eda desvanecido por completo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No sab\u00eda la pobrecilla que pronto ella misma se iba a encontrar en apuros. El maestro m\u00edster Dobbins hab\u00eda alcanzado la edad madura con una ambici\u00f3n no satisfecha. El deseo de su vida habia sido llegar a hacerse doctor; pero la pobreza le hab\u00eda condenado a no pasar de maestro de la escuela del pueblo. Todos los d\u00edas sacaba de su pupitre un libro misterioso y se absorb\u00eda en su lectura cuando las tareas de la clase se lo permit\u00edan. Guardaba aquel libro bajo llave. No hab\u00eda un solo chicuelo en la escuela que no pereciese de ganas de echarle una ojeada, pero nunca se les present\u00f3 ocasi\u00f3n. Cada chico y cada chica ten\u00eda su propia hip\u00f3tesis acerca de la naturaleza de aquel libro; pero no hab\u00eda dos que coincidieran, y no hab\u00eda manera de llegar a la verdad del caso. Ocurri\u00f3 que al pasar Becky junto al pupitre, que estaba inmediato a la puerta, vio que la llave estaba en la cerradura. Era un instante \u00fanico. Ech\u00f3 una r\u00e1pida mirada en derredor: estaba sola, y en un momento ten\u00eda el libro en las manos. El t\u00edtulo, en la primera p\u00e1gina, nada le dijo: \u00abAnatom\u00eda, por el profesor Ful\u00e1nez\u00bb; as\u00ed es que pas\u00f3 m\u00e1s hojas y se encontr\u00f3 con un lindo frontispicio en colores en el que aparec\u00eda una figura humana. En aquel momento una sombra cubri\u00f3 la p\u00e1gina, y Tom Sawyer entr\u00f3 en la sala y tuvo un atisbo de la estampa. Becky arrebat\u00f3 el libro para cerrarlo, y tuvo la mala suerte de rasgar la p\u00e1gina hasta la mitad. Meti\u00f3 el volumen en el pupitre, dio la vuelta a la llave y rompi\u00f3 a llorar de enojo y verg\u00fcenza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom Sawyer, eres un indecente en venir a espiar lo que una hace y a averiguar lo que est\u00e1 mirando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfC\u00f3mo pod\u00eda yo saber que estabas viendo eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Verg\u00fcenza te deb\u00eda dar, porque bien sabes que vas a acusarme. \u00a1Qu\u00e9 har\u00e9, Dios m\u00edo, qu\u00e9 har\u00e9! \u00a1Me van a pegar y nunca me hab\u00edan pegado en la escuela!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s dio una patada en el suelo y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pues s\u00e9 todo lo innoble que quieras! Yo s\u00e9 una cosa que va a pasar. \u00a1Te aborrezco! \u00a1Te odio! -y sali\u00f3 de la clase, con una nueva explosi\u00f3n de llanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se qued\u00f3 inm\u00f3vil, un tanto perplejo por aquella arremetida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 raras y qu\u00e9 tontas son las chicas! -se dijo-. \u00a1Que no la han zurrado nunca en la escuela!&#8230; \u00a1Bah!, \u00bfqu\u00e9 es una zurra? Chica hab\u00eda de ser: son todas tan delicaditas y tan miedosas&#8230; Por supuesto, que no voy a decir nada de esta tonta a Dobbins, porque hay otros medios de que me las pague que no son tan sucios. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1? Dobbins va a preguntar qui\u00e9n le ha roto el libro. Nadie va a contestar. Entonces har\u00e1 lo que hace siempre: preguntar a una por una, y cuando llega a la que lo ha hecho lo sabe sin que se lo diga. A las chicas se les conoce en la cara. Despu\u00e9s le pegar\u00e1. Becky se ha metido en un mal paso y no le veo salida. Tom reflexion\u00f3 un rato, y luego a\u00f1adi\u00f3: \u00abPues le est\u00e1 bien. A ella le gustar\u00eda verme a m\u00ed en el mismo aprieto: pues que se aguante.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom fue a reunirse con sus bulliciosos compa\u00f1eros. Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 el maestro, y empez\u00f3 la clase. Tom no puso gran atenci\u00f3n en el estudio. Cada vez que miraba al lado de la sala donde estaban las ni\u00f1as, la cara de Becky le turbaba. Acord\u00e1ndose de todo lo ocurrido, no quer\u00eda compadecerse de ella, y sin embargo, no pod\u00eda remediarlo. No pod\u00eda alegrarse sino con una alegr\u00eda falsa. Ocurri\u00f3 a poco el descubrimiento del estropicio en la gram\u00e1tica, y los pensamientos de Tom tuvieron harto en qu\u00e9 ocuparse con sus propias cuitas durante un rato. Becky volvi\u00f3 en s\u00ed de su letargo de angustia y mostr\u00f3 gran inter\u00e9s en tal acontecimiento. Esperaba que Tom no podr\u00eda salir del apuro s\u00f3lo con negar que \u00e9l hubiera vertido la tinta, y ten\u00eda raz\u00f3n. La negativa no hizo m\u00e1s que agravar la falta. Becky supon\u00eda que iba a gozar con ello, y quiso conventerse de que se alegraba; pero descubri\u00f3 que no estaba segura de que as\u00ed era. Cuando lleg\u00f3 lo peor, sinti\u00f3 un vivo impulso de levantarse y acusar a Alfredo, pero se contuvo haciendo un esfuerzo, y dijo para s\u00ed: \u00ab\u00c9l me va a acusar de haber roto la estampa. Estoy segura. No dir\u00e9 ni palabra, ni para salvarle la vida.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom recibi\u00f3 la azotaina y se volvi\u00f3 a su asiento sin gran tribulaci\u00f3n, pues pens\u00f3 que no era dif\u00edcil que \u00e9l mismo, sin darse cuenta, hubiera vertido la tinta al hacer alguna cabriola. Hab\u00eda negado por pura f\u00f3rmula y porque era costumbre, y hab\u00eda persistido en la negativa por cuesti\u00f3n de principio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Transcurri\u00f3 toda una hora. El maestro daba cabezadas en su trono; el mon\u00f3tono rumor del estudio incitaba al sue\u00f1o. Despu\u00e9s m\u00edster Dobbins se irgui\u00f3 en su asiento, bostez\u00f3, abri\u00f3 el pupitre y alarg\u00f3 la mano hacia el libro, pero parec\u00eda indeciso entre cogerlo o dejarlo. La mayor parte de los disc\u00edpulos levantaron la mirada l\u00e1nguidamente; pero dos de entre ellos segu\u00edan los movimientos del maestro con los ojos fijos, sin pesta\u00f1ear. M\u00edster Dobbins se qued\u00f3 un rato palpando el libro, distra\u00eddo, y por fin lo sac\u00f3 y se acomod\u00f3 en la silla para leer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom lanz\u00f3 una mirada a Becky. Hab\u00eda visto una vez un conejo perseguido y acorralado, frente al ca\u00f1\u00f3n de una escopeta, que ten\u00eda id\u00e9ntico aspecto. Instant\u00e1neamente olvid\u00f3 su querella. \u00a1Pronto!, \u00a1hab\u00eda que hacer algo y que hacerlo en un rel\u00e1mpago! Pero la misma inminencia del peligro paralizaba su inventiva. \u00a1Bravo! \u00a1Ten\u00eda una inspiraci\u00f3n! Lanzarse de un salto, coger el libro y huir por la puerta como un rayo&#8230;; pero su resoluci\u00f3n titube\u00f3 por un breve instante, y la oportunidad hab\u00eda pasado: el maestro abri\u00f3 el libro. \u00a1Si la perdida ocasi\u00f3n pudiera volver! Pero ya no hab\u00eda remedio para Becky, pens\u00f3. Un momento despu\u00e9s el maestro se irgui\u00f3 amenazador. Todos los ojos se bajaron ante su mirada: hab\u00eda algo en ella que hasta al m\u00e1s inocente sobrecog\u00eda. Hubo un moment\u00e1neo silencio; el maestro estaba acumulando su c\u00f3lera. Despu\u00e9s habl\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n ha rasgado este libro?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Profundo silencio. Se hubiera o\u00eddo volar una mosca. La inquietud continuaba: el maestro examinaba cara por cara, buscando indicios de culpabilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Benjam\u00edn Rogers, \u00bfhas rasgado t\u00fa este libro?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una negativa. Otra pausa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joseph Harper, \u00bfhas sido t\u00fa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra negativa. El nerviosismo de Tom se iba haciendo m\u00e1s y m\u00e1s violenta bajo la lenta tortura de aquel procedimiento. El maestro recorri\u00f3 con la mirada las filas de los muchachos, medit\u00f3 un momento, y se volvi\u00f3 hacia las ni\u00f1as. -\u00bfAmy Lawrence?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un sacudimiento de cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfGracia Miller?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La misma se\u00f1al.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Susana Harper, \u00bfhas sido t\u00fa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra negativa. La ni\u00f1a inmediata era Becky. La excitaci\u00f3n y lo irremediable del caso hac\u00eda temblar a Tom de la cabeza a los pies.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Rebeca Thatcher.. (Tom la mir\u00f3: estaba l\u00facida de terror), \u00bfhas sido t\u00fa?&#8230;; no, m\u00edrame a la cara&#8230; (La ni\u00f1a levant\u00f3 las manos suplicantes.) \u00bfHas sido t\u00fa la que has rasgado el libro?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una idea relampague\u00f3 en el cerebro de Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se pus\u00f3 en pie y grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1He sido yo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Toda la clase se le qued\u00f3 mirando, at\u00f3nita ante tama\u00f1a locura. Tom permaneci\u00f3 un momento inm\u00f3vil, recuperando el uso de sus dispersas facultades; y cuando se adelant\u00f3 a recibir el castigo, la sorpresa, la gratitud, la adoraci\u00f3n que ley\u00f3 en los ojos de la pobre Becky le parecieron paga bastante para cien palizas. Enardecido por la gloria de su propio acto sufri\u00f3 sin una queja el m\u00e1s despiadado vapuleo que el propio m\u00edster Dobbins jam\u00e1s hab\u00eda administrado; y tambi\u00e9n recibi\u00f3 con indiferencia la cruel noticia de que tendr\u00eda que permanecer all\u00ed dos horas con \u00e9l a la puerta hasta el t\u00e9rmino de su cautividad y sin lamentar el aburrimiento de la espera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se fue aquella noche a la cama madurando planes de venganza contra Alfredo Temple, pues, avergonzada y contrita, Becky le hab\u00eda contado todo, sin olvidar su propia traici\u00f3n; pero la sed de venganza tuvo que dejar el paso a m\u00e1s gratos pensamientos, y se durmi\u00f3 al fin con las \u00faltimas palabras de Becky son\u00e1ndole confusamente en el o\u00eddo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1s ser tan noble?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXI<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Las vacaciones se acercaban. El maestro, siempre severo, se hizo m\u00e1s irascible y tir\u00e1nico que nunca, pues ten\u00eda gran empe\u00f1o en que la clase hiciera un lucido papel el d\u00eda de los ex\u00e1menes. La vara y la palmeta rara vez estaban ociosas, al menos entre los disc\u00edpulos m\u00e1s peque\u00f1os. S\u00f3lo los muchachos espigados y las se\u00f1oritas de dieciocho a veinte escaparon a los vapuleos. Los que administraba m\u00edster Dobbins eran en extremo vigorosos, pues aunque ten\u00eda, bajo la peluca, el cr\u00e1neo mondo y coruscante, todav\u00eda era joven y no mostraba el menor s\u00edntoma de debilidad muscular. A medida que el gran d\u00eda se acercaba todo el despotismo que ten\u00eda dentro sali\u00f3 a la superficie: parec\u00eda que gozaba, con maligno y rencoroso placer, en castigar las m\u00e1s peque\u00f1as faltas. De aqu\u00ed que los rapaces m\u00e1s peque\u00f1os pasasen los d\u00edas en el terror y el tormento y las noches ideando venganzas. No desperdiciaban ocasi\u00f3n de hacer al maestro una mala pasada. Pero \u00e9l les sacaba siempre ventaja. El castigo que segu\u00eda a cada prop\u00f3sito de venganza realizado era tan arrollador a impotente que los chicos se retiraban siempre de la palestra derrotados y maltrechos. Al fin se juntaron para conspirar y dieron con un plan que promet\u00eda una deslumbrante victoria. Tomaron juramento al chico del pintor-decorador, le confiaron el proyecto y le pidieron su ayuda. Ten\u00eda \u00e9l hartas razones para prestarla con j\u00fabilo, pues el maestro se hospedaba en su casa y hab\u00eda dado al chico infinitos motivos para aborrecerle. La mujer del maestro se dispon\u00eda a pasar unos d\u00edas con una familia en el campo, y no habr\u00eda inconvenientes para realizar el plan. El maestro se apercib\u00eda siempre para las grandes ocasiones poni\u00e9ndose a medios pelos, y el hijo del pintor prometi\u00f3 que cuando el d\u00f3mine llegase al estado preciso, en la tarde del d\u00eda de los ex\u00e1menes, \u00e9l \u00abarreglar\u00eda\u00bb la cosa mientras el otro dormitaba en la silla, y despu\u00e9s har\u00edan que lo despertasen con el tiempo justo para que saliera precipitadamente hacia la escuela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En la madurez de los tiempos lleg\u00f3 la interesante ocasi\u00f3n. A las ocho de la noche la escuela estaba brillantemente iluminada y adornada con guirnaldas y festones de follaje y de flores. El maestro estaba entronizado en su poltrona, con el encerado detr\u00e1s de \u00e9l. Parec\u00eda un tanto suavizado y blando. Tres filas de bancos a cada lado de \u00e9l y seis enfrente estaban ocupados por los dignatarios de la poblaci\u00f3n y por los padres de los escolares. A la izquierda, detr\u00e1s de los invitados, hab\u00eda una espaciosa plataforma provisional, en la cual estaban sentados los alumnos que iban a tomar parte en los ejercicios: filas de p\u00e1rvulos relavados y emperifollados hasta un grado de intolerable embarazo y malestar: filas de bigardones encogidos y zafios; nevados bancos de ni\u00f1as y se\u00f1oritas vestidas de blanco lin\u00f3n y muselina y muy preocupadas de sus brazos desnudos, de las alhajas de sus abuelas, de sus cintas azules y rojas y de las flores que llevaban en el pelo; y todo el resto de la escuela estaba ocupado por los escolares que no tomaban parte en el acto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los ejercicios comenzaron. Un chico diminuto se levant\u00f3 y, hura\u00f1amente, recit\u00f3 lo de \u00abno pod\u00edan ustedes esperar que un ni\u00f1o de mi coma edad hablase en p\u00fablico\u00bb, etc., etc., acompa\u00f1\u00e1ndose con los ademanes trabajosos, exactos y espasm\u00f3dicos que hubiera empleado una m\u00e1quina, suponiendo que la m\u00e1quina estuviese un tanto desarreglada. Pero sali\u00f3 del trance sano y salvo, aunque atrozmente asustado, y se gan\u00f3 un aplauso general cuando hizo su reverencia manufacturada y se retir\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una ni\u00f1a ruborizada tartamude\u00f3 \u00abMar\u00eda tuvo un corderito\u00bb, etc., hizo una cortes\u00eda que inspiraba compasi\u00f3n, recibi\u00f3 su recompensa de aplausos y se sent\u00f3 enrojecida y contenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom Sawyer avanz\u00f3 con presuntuosa confianza y se lanz\u00f3 en el inextinguible discurso \u00abO libertad o muerte\u00bb con briosa furia y fren\u00e9tica gesticulaci\u00f3n, y se atasc\u00f3 a la mitad. Un terrible p\u00e1nico le sobrecogi\u00f3 de pronto, las piernas le flaquearon y le faltaba la respiraci\u00f3n. Verdad es que ten\u00eda la manifiesta simpat\u00eda del auditorio&#8230;, pero tambi\u00e9n su silencio, que era a\u00fan peor que la simpat\u00eda. El maestro frunci\u00f3 el ce\u00f1o, y esto colm\u00f3 el desastre. A\u00fan luch\u00f3 un rato, y despu\u00e9s se retir\u00f3, completamente derrotado. Surgi\u00f3 un d\u00e9bil aplauso, pero muri\u00f3 al nacer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Siguieron otras conocidas joyas del g\u00e9nero declamatorio; despu\u00e9s hubo un concurso de ortograf\u00eda; la reducida clase de lat\u00edn recit\u00f3 meritoriamente. El n\u00famero m\u00e1s importante del programa vino despu\u00e9s: \u00abComposiciones originales\u00bb, por las se\u00f1oritas. Cada una de \u00e9stas, a su vez, se adelant\u00f3 hasta el borde del tablado, se despej\u00f3 la garganta y ley\u00f3 su trabajo, con premioso y aprensivo cuidado en cuanto a \u00abexpresi\u00f3n\u00bb y puntuaci\u00f3n. Los temas eran los mismos que hab\u00edan sido dilucidados en ocasiones an\u00e1logas, antes que por ellas, por sus madres, sus abuelas a indudablemente por toda su estirpe, en la l\u00ednea femenina hasta m\u00e1s all\u00e1 de las Cruzadas. \u00abLa amistad\u00bb era uno, \u00abRecuerdos del pasado\u00bb, \u00abLa Religi\u00f3n en la Historia\u00bb, \u00abLas ventajas de la instrucci\u00f3n\u00bb, \u00abComparaci\u00f3n entre las formas de gobierno\u00bb, \u00abMelancol\u00eda\u00bb, \u00abAmor filial\u00bb, \u00abAnhelos del coraz\u00f3n\u00bb, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una caracter\u00edstica que prevalec\u00eda en esas composiciones era una bien nutrida y mimada melancol\u00eda; otra, el pr\u00f3digo despilfarro de \u00ablenguaje escogido\u00bb; otra, una tendencia a traer arrastradas por las orejas frases y palabras de especial aprecio, hasta dejarlas mustias y deshechas de cansancio; y una conspicua peculiaridad, que les pon\u00eda el sello y las echaba a perder, era el inevitable a insoportable serm\u00f3n que agitaba su desmedrada cola al final de todas y cada una de ellas. No importa cu\u00e1l fuera el asunto, se hac\u00eda un desesperado esfuerzo para buscarle las vueltas y presentarlo de modo que pudiera parecer edificante a las almas morales y devotas. La insinceridad, que saltaba a los ojos, de tales sermones no fue suficiente para desterrar esa moda de las escuelas, y no lo es todav\u00eda; y quiz\u00e1 no lo sea mientras el mundo se tenga en pie. No hay ni una sola escuela en nuestro pa\u00eds en que las se\u00f1oritas no se crean obligadas a rematar sus composiciones con un serm\u00f3n; y se puede observar que el serm\u00f3n de la muchacha m\u00e1s casquivana y menos religiosa de la escuela es siempre el m\u00e1s largo y el m\u00e1s inexorablemente p\u00edo. Pero basta de esto, porque las verdades acerca de nosotros mismos dejan siempre, mal sabor de boca, y volvamos a los ex\u00e1menes. La primera composici\u00f3n le\u00edda fue una que ten\u00eda por t\u00edtulo \u00ab\u00bfEs eso, pues, la vida?\u00bb Quiz\u00e1 el lector pueda soportar un trozo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En la senda de la vida, \u00a1con qu\u00e9 ardientes ilusiones la fantas\u00eda juvenil saborea de antimano los goces de las fiestas y mundanos placeres! La ardorosa imaginaci\u00f3n se afana en pintar cuadros de color de rosa. Con los ojos de la fantas\u00eda, fr\u00edvola esclava de la moda se ve a s\u00ed misma en medio de la deslumbrante concurrencia, siendo el centro de todas las miradas. Ve su figura gr\u00e1cil, envuelta, en n\u00edveas vestiduras, girando, entre las parejas del bade, \u00e1vidas de placeres: su paso es el m\u00e1s ligero; su faz, la m\u00e1s hermosa. El tiempo transcurre veloz en tan deliciosas fantas\u00edas, y llega la ansiada hora de penetrar en el ol\u00edmpico mundo de sus ardientes ensue\u00f1os. Todo aparece como un cuento de hadas ante sus hechizados ojos, y cada nueva escena le parece m\u00e1s bella. Pero en breve plazo descubre que bajo esa seductora apariencia todo es vanidad; la adulaci\u00f3n, que antes encantaba su mente, ahora hiere sus o\u00eddos; el salon de baile ha perdido su p\u00e9rfido encanto; y enferma y con el coraz\u00f3n destrozado, huye convencida de que los placeres terrenales no pueden satisfacer los anhelos del alma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed segu\u00eda y segu\u00eda por el mismo camino. De cuando en cuando, durante la lectura, se alzaba un rumor de aprobaci\u00f3n, acompa\u00f1ado de cuchicheos como \u00ab\u00a1Qu\u00e9 encanto!\u00bb \u00ab\u00a1Qu\u00e9 elocuente!\u00bb \u00ab\u00a1Qu\u00e9 verdad dice!\u00bb; y cuando, al fin, termin\u00f3 con un sermon singularmente aflictivo, los aplausos fueron entusiastas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se levant\u00f3 una muchacha enjuta y melanc\u00f3lica, con la interesante palidez nacida de pildoras y malas digestiones, y ley\u00f3 un \u00abPoema\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Con dos estrofas bastar\u00e1:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">UNA DONCELLA DE MISURI<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">SE DESPIDE DE ALABAMA<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Adios, bella Alabama! \u00a1Qu\u00e9 amor mi pecho siente<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy que, por breve plazo, te voy a abandonar!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Qu\u00e9 tristes pensamientos se agolpan en mi frente<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y qu\u00e9 recuerdos hacen mi llanto desbordar! Porque he vagado a solas bajo tus enramadas, al borde de tus r\u00edos me he sentado a leer,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y he escuchado, entre fiores, mumurar tus cascadas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Aurora tend\u00eda sus rayos por doquier<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no avergonzada de mi dolor te dejo,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ni mis llorosos ojos de volver, hacia ti,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pues no es de extra\u00f1a tierra de la que ahora me alejo<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ni extra\u00f1os los que pronto se apartar\u00e1n de m\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Porque mi hogar estaba en tu seno, Alabama, Cuyos valles y torres de vista perder\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y si te abandonase sin dolor en el alma<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cual de bronce ser\u00edan mi cabeza y mi \u00abcoeur\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda all\u00ed muy pocos que supieran lo que \u00abcoeur\u00bb significaba; no obstante, el poema produjo general satisfacci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Apareci\u00f3 en seguida una se\u00f1orita de morena tez, ojinegra y pelinegra, la cual permaneci\u00f3 silenciosa unos impresionantes momentos, asumi\u00f3 una expresi\u00f3n tr\u00e1gica, y empez\u00f3 a leer con pausado tono:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">UNA VISION<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">L\u00f3brega y tempestuosa era la noche. En el alto trono del firmamento no fulg\u00eda una sola estrella; pero el sordo retumbar del trueno vibraba constantemente en los o\u00eddos, mientras los c\u00e1rdenos rel\u00e1mpagos hend\u00edan la nebulosa concavidad del cielo y parec\u00edan burlarse del poder ejercido sobre su terrible potencia por el ilustre Franklin. Hasta los bramadores vientos, abandonando sus m\u00edsticas moradas, se lanzaron, rugiendo, por doquiera, como para aumentar con su ayuda el horror de la escena. En aquellos momentos de tinieblas, de espanto, mi esp\u00edritu suspiraba por hallar conmiseraci\u00f3n en los humanos; pero en vez de ella,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abMi amiga del alma, mi mentor, mi ayuda y mi gu\u00eda, mi consuelo en las penas, y en mis gozos mi doble alegr\u00eda\u00bb, vino a mi lado. Mov\u00edase como uno de esos fi\u00edlgidos seres imaginados en los floridos senderos de un fant\u00e1stico Ed\u00e9n por las almas rom\u00e1nticas y juveniles. Tan leve era su paso, que no produc\u00eda ning\u00fan ruido, y a no ser por el m\u00e1gico escalofr\u00edo que produc\u00eda su contacto se hubiera deslizado, como otras esquivas y rescatadas bellezas, ni advertida ni buscada. Una extra\u00f1a tristeza se extendi\u00f3 sobre sus facciones, como heladas l\u00e1grimas en las vestiduras de diciembre, cuando me se\u00f1al\u00f3 los batalladores elementos a lo lejos y me invit\u00f3 a que contemplase los dos seres que se aparec\u00edan&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta pesadilla ocupaba unas diez p\u00e1ginas manuscritas y acababa con un serm\u00f3n tan destructivo de toda esperanza para los que no pertenecieran a la secta presbiteriana, que se llev\u00f3 el primer premio. Esta composici\u00f3n fue considerada como el m\u00e1s meritorio trabajo de los le\u00eddos en la velada. El alcalde, al entregar el premio a la autora, hizo un caluroso discurso, en el cual dijo que era aquello \u00ablo m\u00e1s elocuente que jam\u00e1s hab\u00eda o\u00eddo, y que el propio Daniel Webster hubiera estado orgulloso de que fuera suyo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s el maestro, ablandado ya casi hasta la campechaner\u00eda, puso a un lado la butaca, volvi\u00f3 la espalda al auditorio y empez\u00f3 a trazar un mapa de Am\u00e9rica, en el encerado, para los ejercicios de la clase de geograf\u00eda. Pero a\u00fan ten\u00eda la mano insegura, a hizo de aquello un lamentable berenjenal; y un rumor de apagadas risas corri\u00f3 por todo el p\u00fablico. Se dio cuenta de lo que pasaba, y se puso a enmendarlo. Pas\u00f3 la esponja por algunas l\u00edneas, y las traz\u00f3 de nuevo; pero le salieron a\u00fan m\u00e1s absurdas y dislocadas, y las risitas fueron en aumento. Puso ahora toda su atenci\u00f3n y empe\u00f1o en la tarea, resuelto a no dejarse achicar por aquel regocijo. Sent\u00eda que todas las miradas estaban fijas en \u00e9l; crey\u00f3 que hab\u00eda triunfado al fin, y sin embargo las risas segu\u00edan cada vez m\u00e1s nutridas y ruidosas. Y hab\u00eda raz\u00f3n para ello. En el techo, sobre la cabeza del maestro, hab\u00eda una trampa que daba a una buhardilla; por ella apareci\u00f3 un gato suspendido de una cuerda atada a su cuerpo. Ten\u00eda la cabeza envuelta en.un trapo, para que no maullase. Seg\u00fan iba bajando lentamente se curv\u00f3 hacia arriba y ara\u00f1\u00f3 la cuerda; despu\u00e9s se dobl\u00f3 hacia abajo, dando zarpazos en el aire intangible. El jolgorio crec\u00eda: ya estaba el gato tan s\u00f3lo a media cuarta de la cabeza del absorto maestro. Sigui\u00f3 bajando, bajando, y hundi\u00f3 las u\u00f1as en la peluca, se asi\u00f3 a ella, furibundo, y de pronto tiraron de \u00e9l hacia arriba, con el trofeo en las garras. \u00a1Qu\u00e9 fulgores lanz\u00f3 la calva del maestro! Como que el hijo del pintor se la hab\u00eda dorado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Con aquello acab\u00f3 la reuni\u00f3n. Los chicos estaban vengados. Hab\u00edan empezado las vacaciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom ingres\u00f3 en la nueva Orden de los \u00abCadetes del Antialcoholismo\u00bb, atra\u00eddo por lo vistoso y decorativo de sus insignias y emblemas. Hizo promesa de no fumar, no masticar tabaco y no jurar en tanto que perteneciera a la Orden. Hizo en seguida un nuevo descubrimiento, a saber: que comprometerse a no hacer una cosa es el procedimiento m\u00e1s seguro para que se desee hacer precisamente aquello. Tom se sinti\u00f3 inmediatamente atormentado por el prurito de beber y jurar, y el deseo se hizo tan irresistible que s\u00f3lo la esperanza de que se ofreciera ocasi\u00f3n para exhibirse luciendo la banda roja evit\u00f3 que abandonase la Orden. El \u00abD\u00eda de la Independencia\u00bb se acercaba, pero dej\u00f3 de pensar en eso, lo dej\u00f3 de lado cuando a\u00fan no hac\u00eda cuarenta y ocho horas que arrastraba el grillete, y fij\u00f3 todas sus esperanzas en el juez de paz, el viej\u00edsimo Grazer, que al parecer estaba enfermo de muerte, y al que se har\u00edan grandes funerales por lo encumbrado de su posici\u00f3n. Durante tres d\u00edas Tom estuvo preocupad\u00edsimo con la enfermedad del juez, pidiendo a cada instante noticias de su estado. A veces sub\u00edan tanto sus esperanzas, tan altas estaban, que llegaba a sacar las insignias y a entrenar frente al espejo. Pero el juez dio en conducirse con las m\u00e1s desanimadoras fluctuaciones. Al fin fue declarado fuera de peligro, y despu\u00e9s, en franca convalecencia. Tom estaba indignado y adem\u00e1s se sent\u00eda v\u00edctima de una ofensa personal. Present\u00f3 inmediatamente la dimisi\u00f3n, y aquella noche el juez tuvo una reca\u00edda y muri\u00f3. Tom se jur\u00f3 que jam\u00e1s se fiar\u00eda de un hombre como aqu\u00e9l. El entierro fue estupendo. Los cadetes desfilaron con una pompa que parec\u00eda preparada intencionadamente para matar de envidia al dimisionario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom hab\u00eda recobrado su libertad, en cambio, y eso ya era algo. Pod\u00eda ya jurar y beber; pero, con gran sorpresa suya, not\u00f3 que no ten\u00eda ganas de ninguna de las dos cosas. S\u00f3lo el hecho de que pod\u00eda hacerlo le apag\u00f3 el deseo y priv\u00f3 a aquellos placeres de todo encanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Empez\u00f3 a darse cuenta tambi\u00e9n de que las vacaciones esperadas con tanto anhelo se deslizaban tediosamente entre sus manos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Intent\u00f3 escribir un diario; pero como no le ocurri\u00f3 nada durante tres d\u00edas, abandon\u00f3 la idea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 al pueblo la primera orquesta de negros de la temporada, a hizo sensaci\u00f3n. Tom y Joe Harper organizaron una banda de ejecutantes, y fueron felices durante un par de d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta el glorioso \u00abD\u00eda de la Independencia\u00bb fue en parte un fiasco, pues llovi\u00f3 de firme; no hubo, por tanto, procesi\u00f3n c\u00edvica y el hombre m\u00e1s eminente del mundo -seg\u00fan se imaginabaTom-, mister Benton, un senador aut\u00e9ntico, de los Estados Unidos, result\u00f3 un abrumador desencanto, pues no ten\u00eda diez varas de estatura, ni siquiera andaba cerca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 un circo. Los muchachos jugaron a los t\u00edteres los tres d\u00edas siguientes, en tiendas hechas de retazos de esteras viejas. Precio de entrada: tres alfileres los chicos y dos las chicas. Y despu\u00e9s se olvidaron del circo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegaron un fren\u00f3logo y un magnetizador, y se volvieron a marchar, dejando el pueblo m\u00e1s aburrido y soso que nunca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hubo algunas fiestas de chicos y chicas, pero fueron pocas y tan placenteras que s\u00f3lo sirvieron para hacer los penosos intervalos entre ellas a\u00fan m\u00e1s penosos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Becky Thatcher se hab\u00eda ido a su casa de Constantinopla, a pasar las vacaciones con sus padres, y as\u00ed, pues, no le quedaba a la vida ni una faceta con brillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El espantable secreto del asesinato era una cr\u00f3nica agon\u00eda. Era un verdadero c\u00e1ncer, por la persistencia y el sufrimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s lleg\u00f3 el sarampi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante dos largas semanas estuvo Tom prisionero, muerto para el mundo y sus acontecimientos. Estaba muy malo; nada le interesaba. Cuando al fin pudo tenerse en pie y empez\u00f3 a vagar, deca\u00eddo y d\u00e9bil, por el pueblo, vio que una triste mudanza se hab\u00eda operado en todas las cosas y en todas las criaturas. Hab\u00eda habido un revival y todo el mundo se hab\u00eda \u00abmetido en religi\u00f3n\u00bb. Tom recorri\u00f3 el pueblo, esperando sin esperanza llegar a ver alguna bendita cara pecadora, pero en todas partes no encontr\u00f3 sino desenga\u00f1os. Hall\u00f3 a Joe Harper enfrascado estudiando la Biblia, volvi\u00f3 la espalda y se alej\u00f3 del deconsolador espect\u00e1culo. Busc\u00f3 a Ben Rogers, y lo encontr\u00f3 visitando a los pobres, con una cesta de folletos devotos. Consigui\u00f3 dar con Jim Hollis, el cual le invit\u00f3 a considerar el precioso beneficio del sarampi\u00f3n como un aviso de la Providencia. Cada chico que encontraba a\u00f1ad\u00eda otra tonelada a su agobiadora pesadumbre; y cuando busc\u00f3 al fin, desesperado, refugio en el seno de Huckleberry Finn y \u00e9ste lo recibi\u00f3 con una cita b\u00edblica, el coraz\u00f3n se le baj\u00f3 a los talones, y fue arrastr\u00e1ndose hasta su casa y se meti\u00f3 en la cama, convencido de que \u00e9l solo en el pueblo estaba perdido para siempre jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y aquella noche sobrevino una terror\u00edfica tempestad con lluvia, truenos y espantables rel\u00e1mpagos. Se tap\u00f3 la cabeza con la s\u00e1bana y esper\u00f3, con horrenda ansiedad, su fin, pues no ten\u00eda la menor duda de que toda aquella tremolina era por \u00e9l. Cre\u00eda que hab\u00eda abusado de la divina benevolencia m\u00e1s all\u00e1 de lo tolerable y que \u00e9se era el resultado. Debiera haberle parecido un despilfarro de pompa y municiones, como el de matar un mosquito con una bater\u00eda de artiller\u00eda; pero no ve\u00eda ninguna incongruencia en que se montase una tempestad tan costosa como aqu\u00e9lla sin otro fin que el de soplar, arranc\u00e1ndolo todo del suelo, a un insecto como \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco a poco la tempestad cedi\u00f3 y se fue extinguiendo sin conseguir su objeto. El primer impulso del muchacho fue de gratitud a inmediata enmienda; el segundo, esperar&#8230;, porque quiz\u00e1 no hubiera m\u00e1s tormentas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al siguiente d\u00eda volvi\u00f3 el m\u00e9dico: Tom hab\u00eda reca\u00eddo. Las tres semanas que permaneci\u00f3 acostado fueron como una eternidad. Cuando al fin volvi\u00f3 a la vida no sab\u00eda si agradecerlo, recordando la soledad en que se encontraba, sin amigos, abandonado de todos. Ech\u00f3 a andar indiferente y taciturno, calle abajo, y encontr\u00f3 a Jim Hollis actuando de juez ante un Jurado infantil que estaba juzgando a un gato, acusado de asesinato, en presencia de su v\u00edctima: un p\u00e1jaro. Encontr\u00f3 a Joe Harper y Huck Finn retirados en una calleja comi\u00e9ndose un mel\u00f3n robado. \u00a1Pobrecillos! Ellos tambi\u00e9n, como Tom, hab\u00edan reca\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXIII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A1 fin sacudi\u00f3 el pueblo su somnoliento letargo, y lo hizo con gana. En el tribunal se iba a ver el proceso por asesinato. Aquello lleg\u00f3 a ser el tema \u00fanico de todas las conversaciones. Tom no pod\u00eda sustraerse a \u00e9l. Toda alusi\u00f3n al crimen le produc\u00eda un escalofr\u00edo, porque su conciencia acusadora y su miedo le persuad\u00edan de que todas esas alusiones no eran sino anzuelos que se le tend\u00edan; no ve\u00eda c\u00f3mo se pod\u00eda sospechar que \u00e9l supiera algo acerca del asesinato; pero a pesar de eso no pod\u00eda sentirse tranquilo en medio de esos comentarios y cabildeos. Viv\u00eda en un continuo estremecimiento. Se llev\u00f3 a Huck a un lugar apartado, para hablar del asunto. Ser\u00eda un alivio quitarse la mordaza por un rato, compartir su carga de cuidados con otro infortunado. Quer\u00eda adem\u00e1s estar seguro de que Huck no hubiera cometido alguna indiscreci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, \u00bfhas hablado con alguien de aquello?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe cu\u00e1l?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya sabes de qu\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah! Por supuesto que no.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNi una palabra?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ni media; y si no, que me caiga aqu\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 lo preguntas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues porque ten\u00eda miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vamos, Tom Sawyer; no estar\u00edamos dos d\u00edas vivos si eso se descubriera. Bien lo sabes t\u00fa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se sinti\u00f3 m\u00e1s tranquilo. Despu\u00e9s de una pausa dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, nadie conseguir\u00eda hacer que lo dijeras, \u00bfno es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfHacer que lo dijera? Si yo quisiera que aquel mestizo me ahogase, pod\u00edan hac\u00e9rmelo decir. No tendr\u00edan otro camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Entonces, est\u00e1 bien. Me parece que estamos seguros mientras no abramos el pico. Pero vamos a jurar otra vez. Es m\u00e1s seguro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Conforme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y juraron de nuevo con grandes solemnidades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es lo que dicen por ah\u00ed, Huck? Yo he o\u00eddo la mar de cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDecir? Pues nada m\u00e1s que de Muff Potter, Muff Potter y Muff Potter todo el tiempo. Me hace estar siempre en un trasudor; as\u00ed que quiero ir a esconderme por ah\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues lo mismo me pasa a m\u00ed. Me parece que a \u00e9se le dan pasaporte. \u00bfNo te da l\u00e1stima de \u00e9l algunas veces?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Casi siempre&#8230;, casi siempre. El no vale para nada; pero tampoco hizo mal nunca a nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No hac\u00eda m\u00e1s que pescar un poco para coger dinero y emborracharse&#8230; y ganduleaba mucho de aqu\u00ed para all\u00e1; pero, \u00a1Se\u00f1or! todos ganduleamos&#8230;; al menos, muchos de nosotros: predicadores y gente as\u00ed. Pero ten\u00eda cosas de bueno: me dio una vez medio pez, aunque no hab\u00eda bastante para dos; y muchas veces, pues como si me echase una mano cu\u00e1ndo yo no estaba de suerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues a m\u00ed me compon\u00eda las cometas, Huck, y me ataba los anzuelos a la tanza. \u00a1Si pudi\u00e9ramos sacarlo de all\u00ed!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ca! No podemos sacarlo, Tom; y, adem\u00e1s, le volver\u00edan a echar mano en seguida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, lo coger\u00edan. Pero no puedo aguantarlos al o\u00edrles hablar de \u00e9l como del demonio, cuando no fue \u00e9l quien hizo&#8230; aquello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo mismo me pasa, Tom, cuando les oigo decir que es el mayor criminal de esta tierra y que por qu\u00e9 no lo habr\u00edan ahorcado antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, siempre est\u00e1n diciendo eso. Yo les he o\u00eddo que si le dejasen libre lo linchar\u00edan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo creo que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dos tuvieron una larga conversaci\u00f3n, pero les sirvi\u00f3 de escaso provecho. Al atardecer se encontraron dando vueltas en la vecindad de la solitaria c\u00e1rcel, acaso con una vaga esperanza de que algo pudiera ocurrir que resolviera sus dificultades. Pero nada sucedi\u00f3: no parec\u00eda que hubiera \u00e1ngeles ni hadas que se interesasen por aquel desventurado cautivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los muchachos, como otras veces hab\u00edan hecho, se acercaron a la reja de la celda y dieron a Potter tabaco y cerillas. Estaba en la planta baja y no ten\u00eda guardi\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante su gratitud por los regalos, siempre les remord\u00eda a ambos la conciencia, pero esta vez m\u00e1s dolorosamente que nunca. Se sintieron traicioneros y cobardes hasta el \u00faltimo grado cuando Potter les dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hab\u00e9is sido muy buenos conmigo, hijos; mejores que ning\u00fan otro del pueblo. Y no lo olvido, no. Muchas veces me digo a m\u00ed mismo, digo: \u00abYo les arreglaba las cometas y sus cosas a todos los chicos y les ense\u00f1aba los buenos sitios para pescar, y era amigo de ellos, y ahora ninguno se acuerda del pobre Muff, que est\u00e1 en apuros, m\u00e1s que Tom y Huck. No, ellos no me olvidan -digo yo-, y yo no me olvido de ellos.\u00bb Bien, muchachos; yo hice aquello porque estaba loco y borracho entonces; y s\u00f3lo as\u00ed lo puedo comprender, y ahora me van a colgar por ello, y est\u00e1 bien que as\u00ed sea. Est\u00e1 bien, y es lo mejor adem\u00e1s, seg\u00fan espero. No vamos a hablar de eso; no quiero que os pong\u00e1is tristes, porque sois amigos m\u00edos. Pero lo que quiero deciros es que no os emborrach\u00e9is, y as\u00ed no os ver\u00e9is aqu\u00ed. Echaos un poco a un lado para que os vea mejor. Es un alivio ver caras de amigos cuando se est\u00e1 en este paso, y nadie viene por aqu\u00ed m\u00e1s que vosotros. Caras de buenos amigos&#8230;, de buenos amigos. Sub\u00edos uno en la espalda del otro para que pueda tocarlas. As\u00ed est\u00e1 bien. Dame la mano; la tuya cabe por la reja, pero la m\u00eda no. Son manos bien chicas, pero han ayudado mucho a Muff Potter y m\u00e1s le ayudar\u00edan si pudiesen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom lleg\u00f3 a su casa trist\u00edsimo y sus sue\u00f1os de aquella noche fueron una sucesi\u00f3n de horrores. El pr\u00f3ximo d\u00eda y al siguiente rond\u00f3 por las cercan\u00edas de la sala del tribunal, atra\u00eddo por un irresistible impulso de entrar, pero conteni\u00e9ndose para permanecer fuera. A Huck le ocurr\u00eda lo mismo. Se esquivaban mutuamente con gran cuidado. Uno y otro se alejaban de cuando en cuando, pero la misma tr\u00e1gica fascinaci\u00f3n los obligaba a volver en seguida. Tom aguzaba el o\u00eddo cuando alg\u00fan ocioso sal\u00eda fuera de la sala; pero invariablemente o\u00eda malas noticias: el cerco se iba estrechando m\u00e1s y m\u00e1s, implacable, en torno del pobre Potter. Al cabo del segundo d\u00eda la conversaci\u00f3n del pueblo era que la declaraci\u00f3n de Joe el Indio se manten\u00eda en pie a inconmovible y que no cab\u00eda la menor duda sobre cu\u00e1l ser\u00eda el veredicto del jurado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se retir\u00f3 muy tarde aquella noche y entr\u00f3 a acostarse por la ventana. Ten\u00eda una terrible excitaci\u00f3n y pasaron muchas horas antes de que se durmiera. Todo el pueblo acudi\u00f3 a la siguiente ma\u00f1ana a la casa del tribunal, porque era aqu\u00e9l el d\u00eda decisivo. Ambos sexos estaban representados por igual en el compacto auditorio. Despu\u00e9s de una larga espera entr\u00f3 el Jurado y ocup\u00f3 sus puestos; poco despu\u00e9s, Potter, p\u00e1lido y hura\u00f1o, t\u00edmido a inerte, fue introducido, sujeto con cadenas; y sentado donde todos los ojos curiosos pudieran contemplarle; no menos conspicuo aparec\u00eda Joe el Indio, impasible como siempre. Hubo otra espera, y lleg\u00f3 el juez, y el sheriff declar\u00f3 abierta la sesi\u00f3n. Siguieron los acostumbrados cuchicheos entre los abogados y el manejo y reuni\u00f3n de papeles. Esos detalles y las tardanzas y pausas que los acompa\u00f1aban iban formando una atm\u00f3sfera de preparativos y expectaci\u00f3n, tan impresionante como fascinadora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se llam\u00f3 a un testigo, el cual declar\u00f3 que hab\u00eda encontrado a Muff Potter lav\u00e1ndose en el arroyo en las primeras horas de la madrugada, el d\u00eda en que el crimen fue descubierto, y que inmediatamente se alej\u00f3 esquiv\u00e1ndose. Despu\u00e9s de algunas preguntas, el fiscal dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede interrogarle la defensa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">E1 acusado levant\u00f3 los ojos, pero los volvi\u00f3 a bajar cuando su defensor dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No tengo nada que preguntarle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El testigo que compareci\u00f3 despu\u00e9s declar\u00f3 acerca de haberse encontrado la navaja al lado del cad\u00e1ver. El fiscal dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede interrogarle la defensa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nada tengo que preguntarle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un tercer testigo jur\u00f3 que hab\u00eda visto a menudo la navaja en posesi\u00f3n de Muff Potter.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El abogado defensor tambi\u00e9n se abstuvo de interrogarle.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En todos los rostros del p\u00fablico empez\u00f3 a traslucirse el enojo. \u00bfSe propon\u00eda aquel abogado tirar por la ventana la vida de su cliente sin hacer un esfuerzo por salvarle?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Varios testigos declararon sobre la acusadora actitud observada por Potter cuando lo llevaron al lugar del crimen. Todos abandonaron el estrado sin ser examinados por la defensa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los detalles, abrumadores para el acusado, de lo ocurrido en el cementerio en aquella ma\u00f1ana, que todos recordaban tan bien, fueron relatados ante el tribunal por testigos fidedignos; pero ninguno de ellos fue interrogado por el abogado de Potter. El asombro y el disgusto del p\u00fablico se tradujo en fuertes murmullos, que provocaron una reprimenda del juez. El fiscal dijo entonces:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bajo el juramento de ciudadanos cuya mera palabra est\u00e1 por encima de toda sospecha, hemos probado, sin que haya posibilidad de duda, que el autor de este horrendo crimen es el desgraciado prisionero que est\u00e1 en ese banco. No tengo nada que a\u00f1adir a la acusaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El pobre Potter exhal\u00f3 un sollozo, se tap\u00f3 la cara con las manos y balanceaba su cuerpo atr\u00e1s y adelante, mientras un angustioso silencio prevalec\u00eda en la sala. Muchos hombres estaban conmovidos y la compasi\u00f3n de las mujeres se exteriorizaba en l\u00e1grimas. El abogado defensor se levant\u00f3 y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En mis primeras indicaciones, al abrirse este juicio, dej\u00e9 entrever mi prop\u00f3sito de probar que mi defendido hab\u00eda realizado ese acto sangriento bajo la influencia ciega a irresponsable de un delirio producido por el alcohol. Mi intenci\u00f3n es ahora otra; no he de alegar esa circunstancia. (Dirigi\u00e9ndose al alguacil.) Que comparezca Thomas Sawyer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La perplejidad y el asombro se pint\u00f3 en todas las caras, sin exceptuar la de Potter. Todas las miradas, curiosas a interrogadoras, se fijaron en Tom cuando se levant\u00f3 y fue a ocupar su puesto, en la plataforma. Parec\u00eda fuera de s\u00ed, pues estaba atrozmente asustado. Se le tom\u00f3 juramento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Thomas Sawyer, \u00bfd\u00f3nde estabas el 17 de junio a eso de las doce de la noche?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom ech\u00f3 una mirada a la f\u00e9rrea cara de Joe el Indio y se le trab\u00f3 la lengua. Todos tend\u00edan ansiosamente el o\u00eddo, pero las palabras se negaban a salir. Pasados unos momentos, sin embargo, el muchacho recuper\u00f3 algo de sus fuerzas y logr\u00f3 poner la suficiente en su voz para que una parte de la concurrencia llegase a o\u00edr:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En el cementerio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Un poco m\u00e1s alto. No tengas miedo. Dices que estabas..<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En el cementerio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una desde\u00f1osa sonrisa se dibuj\u00f3 en los labios de Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEstabas en alg\u00fan sitio pr\u00f3ximo a la sepultura de Williams?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Habla un poquito m\u00e1s fuerte. \u00bfA qu\u00e9 distancia estabas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tan cerca como estoy de usted.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfD\u00f3nde?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Detr\u00e1s de los olmos que hay junto a la sepultura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Joe el Indio pas\u00f3 un imperceptible sobresalto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEstaba alguien contigo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, se\u00f1or. Fui all\u00ed con&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Espera&#8230;, espera un momento. No te ocupes ahora de c\u00f3mo se llamaba tu acompa\u00f1ante. En el momento oportuno comparecer\u00e1 tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfLlevasteis all\u00ed alguna cosa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom vacil\u00f3 y parec\u00eda abochornado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dilo, muchacho&#8230;, y no tengas escr\u00fapulos. La verdad es siempre digna de respeto. \u00bfQu\u00e9 llevabas al cementerio?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nada m\u00e1s que un&#8230;, un&#8230; gato muerto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se oyeron contenidas risas, a las que el tribunal se apresur\u00f3 a poner t\u00e9rmino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Presentar\u00e9 a su tiempo el esqueleto del gato. Ahora, muchacho, dinos todo lo que ocurri\u00f3; dilo a tu manera, no te calles nada, y no tengas miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom comenz\u00f3, vacilante al principio, pero a medida que se iba adentrando en el tema las palabras fluyeron con mayor soltura. A los pocos instantes no se oy\u00f3 sino la voz del testigo y todos los ojos estaban clavados en \u00e9l. Con las bocas entreabiertas y la respiraci\u00f3n contenida, el auditorio estaba pendiente de sus palabras, sin darse cuenta del transcurso del tiempo, arrebatado por la tr\u00e1gica fascinaci\u00f3n del relato. La tensi\u00f3n de las emociones reprimidas lleg\u00f3 a su punto culminante cuando el muchacho dijo: \u00abY cuando el doctor enarbol\u00f3 el tabl\u00f3n y Muff Potter cay\u00f3 al suelo, Joe el Indio salt\u00f3 con la navaja y&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Zas! Veloz como una centella, el mestizo se lanz\u00f3 hacia una ventana, se abri\u00f3 paso por entre los que le deten\u00edan y desapareci\u00f3.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXIV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez m\u00e1s volv\u00eda Tom a ser un h\u00e9roe ilustre, mimado de los viejos, envidiado de los j\u00f3venes. Hasta recibi\u00f3 su nombre la inmortalidad de la letra de imprenta, pues el peri\u00f3dico de la localidad magnific\u00f3 su haza\u00f1a. Hab\u00eda quien auguraba que llegar\u00eda a ser Presidente si se libraba de que lo ahorcasen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Como sucede siempre, el mundo, tornadizo e il\u00f3gico, estruj\u00f3 a Muff Potter contra su pecho y lo halag\u00f3 y festej\u00f3 con la misma prodigalidad con que antes lo hab\u00eda maltratado. Pero tal conducta es, al fin y al cabo, digna de elogio; no hay, por consiguiente, que meterse a poner faltas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquellos fueron d\u00edas de esplendor y ventura para Tom; pero las noches eran intervalos de horror; Joe el Indio turbaba todos sus sue\u00f1os, y siempre con algo de fat\u00eddico en su mirada. No hab\u00eda tentaci\u00f3n que le hiciera asomar la nariz fuera de casa en cuanto oscurec\u00eda. El pobre Huck estaba en el mismo predicamento de angustia y p\u00e1nico, pues Tom hab\u00eda contado todo al abogado la noche antes del d\u00eda de la declaraci\u00f3n, y tem\u00eda que su participaci\u00f3n en el asunto llegara a saberse, aunque la fuga de Joe el Indio le hab\u00eda evitado a \u00e9l el tormento de dar testimonio ante el tribunal. El cuitado hab\u00eda conseguido que el abogado le prometiese guardar el secreto; pero \u00bfqu\u00e9 adelantaba con eso? Desde que los escr\u00fapulos de conciencia de Tom le arrastraron de noche a casa del defensor y arrancaron la tremenda historia de unos labios sellados por los m\u00e1s macabros y formidables juramentos, la confianza de Huck en el g\u00e9nero humano se hab\u00eda casi evaporado. Cada d\u00eda la gratitud de Potter hac\u00eda alegrarse a Tom de haber hablado; pero cada noche se arrepent\u00eda de no haber seguido con la lengua queda. La mitad del tiempo tem\u00eda que jam\u00e1s se llegase a capturar a Joe el Indio, y la otra mitad tem\u00eda que llegasen a echarle mano. Estaba seguro de que no volver\u00eda ya a respirar tranquilo hasta que aquel hombre muriera y \u00e9l viese el cad\u00e1ver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se hab\u00edan ofrecido recompensas por la captura, se hab\u00eda rebuscado por todo el pa\u00eds; pero Joe el Indio no aparec\u00eda. Una de esas omniscientes y pasmosas maravillas, un detective, vino de San Luis; olisque\u00f3 por todas partes, sacudi\u00f3 la cabeza, medit\u00f3 cejijunto, y consigui\u00f3 uno de esos asombrosos \u00e9xitos que los miembros de tal profesi\u00f3n acostumbran a alcanzar. Quiere esto decir que \u00abdescubri\u00f3 una pista\u00bb. Pero no es posible ahorcar a una pista por asesinato, y as\u00ed es que cuando el detective acab\u00f3 la tarea y se fue a su casa Tom se sinti\u00f3 exactamente tan inseguro como antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los d\u00edas se fueron deslizando perezosamente y cada uno iba dejando detr\u00e1s, un poco aligerado, el peso de esas preocupaciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Llega un momento en la vida de todo muchacho rectamente constituido en que siente un devorador deseo de ir a cualquier parte y excavar en busca de tesoros. Un d\u00eda, repentinamente, le entr\u00f3 a Tom ese deseo. Se ech\u00f3 a la calle para buscar a Joe Harper, pero fracas\u00f3 en su empe\u00f1o. Despu\u00e9s trat\u00f3 de encontrar a Ben Rogers: se hab\u00eda ido de pesca. Entonces se top\u00f3 con Huck Finn, el de las Manos Rojas. Huck servir\u00eda para el caso. Tom se lo llev\u00f3 a un lugar apartado y le explic\u00f3 el asunto confidencialmente. Huck estaba presto. Huck estaba siempre presto para echar una mano en cualquier empresa que ofreciese entretenimiento sin exigir capital, pues ten\u00eda una abrumadora superabundancia de esa clase de tiempo que no es oro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEn d\u00f3nde hemos de cavar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Bah!, en cualquier parte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9?, los hay por todos lados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no los hay Est\u00e1n escondidos en los sitios m\u00e1s raros&#8230;; unas veces, en islas; otras, en cofres carcomidos, debajo de la punta de una rama de un \u00e1rbol muy viejo, justo donde su sombra cae a media noche; pero la mayor parte, en el suelo de casas encantadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY qui\u00e9n los esconde?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues los bandidos, por supuesto. \u00bfQni\u00e9nes cre\u00edas que iban a ser? \u00bfSuperintendentes de escuelas dominicales?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9. Si fuera m\u00edo el dinero no lo esconder\u00eda. Me lo gastar\u00eda para pasarlo en grande.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo mismo har\u00eda yo; pero a los ladrones no les da por ah\u00ed: siempre lo esconden y all\u00ed lo dejan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY no vuelven m\u00e1s a buscarlo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; creen que van a volver, pero casi siempre se les olvidan las se\u00f1ales, o se mueren. De todos modos, all\u00ed se queda mucho tiempo, y se pone ro\u00f1oso; y despu\u00e9s alguno se encuentra un papel amarillento donde dice c\u00f3mo se han de encontrar las se\u00f1ales&#8230;, un papel que hay que estar descifrando casi una semana porque casi todo son signos y jerogl\u00edficos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Jero&#8230; qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Jerogl\u00edficos&#8230;: dibujos y cosas, \u00bfsabes?, que parece que no quieren decir nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfTienes t\u00fa alg\u00fan papel de esos, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues entonces \u00bfc\u00f3mo vas a encontrar las se\u00f1ales?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No necesito se\u00f1ales. Siempre lo entierran debajo del piso de casas con duendes, o en una isla, o debajo de un \u00e1rbol seco que tenga una rama que sobresalga. Bueno, pues ya hemos rebuscado un poco por la Isla de Jackson, y podemos hacer la prueba otra vez; y ah\u00ed tenemos aquella casa vieja encantada junto al arroyo de la destiler\u00eda, y la mar de \u00e1rboles con ramas secas&#8230;, \u00a1carretadas de ellos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY est\u00e1 debajo de todos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 cosas dices! No.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues entonces, \u00bfc\u00f3mo saber a cu\u00e1l te has de tirar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues a todos ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pero eso lleva todo el verano!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, \u00bfy qu\u00e9 m\u00e1s da? Sup\u00f3nte que te encuentras un caldero de cobre con cien d\u00f3lares dentro, todos enmohecidos, o un arca podrida llena de diamantes. \u00bfY entonces?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A Huck le relampaguearon los ojos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es cosa rica, \u00a1de primera! Que me den los cien d\u00f3lares y no necesito diamantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien. Pero ten por cierto que yo no voy a tirar los diamantes. Los hay que valen hasta veinte d\u00f3lares cada uno. Casi no hay ninguno, escasamente, que no valga cerca de un d\u00f3lar. -\u00a1No! \u00bfEs de veras?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo creo: cualquiera te lo puede decir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfNunca has visto ninguno, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, que yo me acuerde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Los reyes los tienen a espuertas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No conozco a ning\u00fan rey, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me figuro que no. Pero si t\u00fa fueras a Europa ver\u00edas manadas de ellos brincando por todas partes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras brincan?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfBrincar?&#8230; \u00a1Eres un mastuerzo! \u00a1No!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY entonces por qu\u00e9 lo dices?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Narices! Quiero decir que los ver\u00edas&#8230; sin brincar, por supuesto: \u00bfpara qu\u00e9 necesitaban brincar? Lo que quiero que comprendas es que los ver\u00edas esparcidos por todas partes, \u00bfsabes?, as\u00ed como si no fuera cosa especial. Como aquel Ricardo el de la joroba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ricardo&#8230; \u00bfC\u00f3mo se llamaba de apellido?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No ten\u00eda m\u00e1s nombre que \u00e9se. Los reyes no tienen m\u00e1s que el nombre de pila.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo tienen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues, mira si eso les gusta, Tom, bien est\u00e1; pero yo no quiero ser un rey y tener nada m\u00e1s el nombre de pila, como si fuera un negro. Pero dime, \u00bfd\u00f3nde vamos a cavar primero?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues no lo s\u00e9. Sup\u00f3nte que nos enredamos primero en aquel \u00e1rbol viejo que hay en la cuesta al otro lado del arroyo de la destiler\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Conforme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, pues, se agenciaron un pico inv\u00e1lido y una pala, y emprendieron su primera caminata de tres millas. Llegaron sofocados y jadeantes, y se tumbaron a la sombra de un olmo vecino, para descansar y fumarse una pipa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esto me gusta -dijo Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y a m\u00ed tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dime, Huck, si encontramos un tesoro aqu\u00ed, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer con lo que te toque?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues comer pasteles todos los d\u00edas y beberme un vaso de gaseosa, y adem\u00e1s ir a todos los circos que pasen por aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bien; \u00bfy no vas a ahorrar algo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfAhorrar? \u00bfPara qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Para tener algo de qu\u00e9 vivir con el tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Bah!, eso no sirve de nada. Pap\u00e1 volver\u00eda al pueblo el mejor d\u00eda y le echar\u00eda las u\u00f1as, si yo no andaba listo. Y ya ver\u00edas lo que tardaba en liquidarlo. \u00bfQu\u00e9 vas a hacer t\u00fa con lo tuyo, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me voy a comprar otro tambor, y una espada de verdad, y una corbata colorada, y me voy a casar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Casarte!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, t\u00fa&#8230;, t\u00fa has perdido la chaveta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Espera y ver\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues es la cosa m\u00e1s tonta que puedes hacer, Tom. Mira a pap\u00e1 y a mi madre. \u00bfPegarse?&#8230; \u00a1Nunca hac\u00edan otra cosa! Me acuerdo muy bien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso no quiere decir nada. La novia con quien voy a casarme no es de las que se pegan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A m\u00ed me parece que todas son iguales, Tom. Todas le tratan a uno a patadas. M\u00e1s vale que lo pienses antes. Es lo mejor que puedes hacer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfY c\u00f3mo se llama la chica?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No es una chica&#8230;, es una ni\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es lo mismo, se me figura. Unos dicen chica, otros dicen ni\u00f1a&#8230; y todos puede que tengan raz\u00f3n. Pero \u00bfc\u00f3mo se llama?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya te lo dir\u00e9 m\u00e1s adelante; ahora no.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pues d\u00e9jalo. Lo \u00fanico que hay es que si te casas me voy a quedar m\u00e1s solo que nunca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no te quedar\u00e1s; te vendr\u00e1s a vivir conmigo. Ahora, a levantarnos y vamos a cavar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Trabajaron y sudaron durante media hora. Ning\u00fan resultado. Siguieron trabajando media hora m\u00e1s. Sin resultado todav\u00eda. Huck dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfLo entierran siempre as\u00ed de hondo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A veces, pero no siempre. Generalmente, no. Me parece que no hemos acertado con el sitio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Escogieron otro y empezaron de nuevo. Trabajaban con menos br\u00edo, pero la obra progresaba. Cavaron largo rato en silencio. Al fin Huck se apoy\u00f3 en la pala, se enjug\u00f3 el sudor de la frente con la manga y dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfD\u00f3nde vas a cavar primero despu\u00e9s de que hayamos sacado \u00e9ste?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede que la emprendamos con el \u00e1rbol que est\u00e1 all\u00e1 en el monte de Cardiff, detr\u00e1s de la casa de la viuda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que \u00e9se debe de ser de los buenos. Pero \u00bfno nos lo quitar\u00e1 la viuda, Tom? Est\u00e1 en su terreno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Quit\u00e1rnoslo ella! Puede ser que quiera hacer la prueba. Quien encuentra uno de esos tesoros escondidos, \u00e9l es el due\u00f1o. No importa de qui\u00e9n sea el terreno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquello era tranquilizador. Prosiguieron el trabajo. Pasado un rato dijo Huck:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Maldita sea! Debemos de estar otra vez en mal sitio. \u00bfQu\u00e9 te parece?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es de lo m\u00e1s raro, Huck. No lo entiendo. Algunas veces andan en ello brujas. Puede que en eso consista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qui\u00e1! Las brujas no tienen poder cuando es de d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, es verdad. No hab\u00eda pensado en ello. \u00a1Ah, ya s\u00e9 en qu\u00e9 est\u00e1 la cosa! \u00a1Qu\u00e9 idiotas somos! Hay que saber d\u00f3nde cae la sombra de la rama a media noche \u00a1y all\u00ed es donde hay que cavar!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Maldita sea! Hemos desperdiciado todo este trabajo para nada. Pues ahora no tenemos m\u00e1s remedio que venir de noche, y esto est\u00e1 la mar de lejos. \u00bfPuedes salir?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Saldr\u00e9. Tenemos que hacerlo esta noche, porque si alguien ve estos hoyos en seguida sabr\u00e1 lo que hay aqu\u00ed y se echar\u00e1 sobre ello.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; yo ir\u00e9 por donde tu casa y maullar\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Convenido, vamos a esconder la herramienta entre las matas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los chicos estaban all\u00ed a la hora convenida. Se sentaron a esperar, en la oscuridad. Era un paraje solitario y una hora que la tradici\u00f3n hab\u00eda hecho solemne. Los esp\u00edritus cuchicheaban en las inquietas hojas, los fantasmas acechaban en los rincones l\u00f3bregos, el ronco aullido de un can se o\u00eda a lo lejos y una lechuza le contestaba con un graznido sepulcral. Los dos estaban intimidados por aquella solemnidad y hablaban poco. Cuando juzgaron que ser\u00edan las doce, se\u00f1alaron d\u00f3nde ca\u00eda la sombra trazada por la luna y empezaron a cavar. Las esperanzas crec\u00edan. Su inter\u00e9s era cada vez m\u00e1s intenso, y su laboriosidad no le iba a la zaga. El hoyo se hac\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s profundo; pero cada vez que les daba el coraz\u00f3n un vuelco al sentir que el pico tropezaba en algo, s\u00f3lo era para sufrir un nuevo desenga\u00f1o: no era sino una piedra o una ra\u00edz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es in\u00fatil -dijo Tom al fin-, Huck, nos hemos equivocado otra vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues no podemos equivocarnos. Se\u00f1alemos la sombra justo donde estaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo s\u00e9, pero hay otra cosa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCu\u00e1l?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Que no hicimos m\u00e1s que figurarnos la hora. Puede ser que fuera demasiado temprano o demasiado tarde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck dej\u00f3 caer la pala.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Eso es! -dijo-. Ah\u00ed est\u00e1 el inconveniente. Tenemos que desistir de \u00e9ste. Nunca podremos saber la hora justa y, adem\u00e1s, es cosa de mucho miedo a esta hora de la noche, con brujas y aparecidos rondando por ah\u00ed, de esa manera. Todo el tiempo me est\u00e1 pareciendo que tengo alguien detr\u00e1s de m\u00ed, y no me atrevo a volver la cabeza porque puede ser que haya otro delante, aguardando la ocasi\u00f3n. Tengo la carne de gallina desde que estoy aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tambi\u00e9n a m\u00ed me pasa lo mismo, Huck. Casi siempre meten dentro un difunto cuando entierran un tesoro debajo de un \u00e1rbol, para que est\u00e9 all\u00ed guard\u00e1ndolo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cristo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed que lo hacen. Siempre lo o\u00ed decir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom, a m\u00ed no me gusta andar haciendo tonter\u00edas donde hay gente muerta. Aunque uno no quiera, se mete en enredos con ellos; tenlo por seguro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A m\u00ed tampoco me gusta hurgarlos. Fig\u00farate que hubiera aqu\u00ed uno y sacase la calavera y nos dijera algo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1C\u00e1llate, Tom! Es terrible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed que lo es. Yo no estoy nada tranquilo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, Tom, vamos a dejar esto y a probar en cualquier otro sitio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mejor ser\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEn cu\u00e1l?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En la casa encantada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Que la ahorquen! No me gustan las casas con duendes. Son cien veces peores que los difuntos. Los muertos puede ser que hablen, pero no se aparecen por detr\u00e1s con un sudario cuando est\u00e1 uno descuidado, y de pronto sacan la cabeza por encima del hombro de uno y rechinan los dientes como los fantasmas saben hacerlo. Yo no puedo aguantar eso, Tom; ni nadie podr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, pero los fantasmas no andan por ah\u00ed m\u00e1s que de noche; no nos han de impedir que cavemos all\u00ed por el d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e1 bien. Pero t\u00fa sabes de sobra que la gente no se acerca a la casa encantada ni de noche ni de d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es, m\u00e1s que nada, porque no les gusta ir donde han matado a uno. Pero nunca se ha visto nada de noche por fuera de aquella casa: s\u00f3lo alguna luz azul que sale por la ventana; no fantasmas de los corrientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pues si t\u00fa ves una de esas luces azules que anda de aqu\u00ed para all\u00e1, puedes apostar a que hay un fantasma justamente detr\u00e1s de ella. Eso la raz\u00f3n misma lo dice. Porque t\u00fa sabes que nadie m\u00e1s que los fantasmas las usan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Claro que s\u00ed. Pero, de todos modos, no se menean de d\u00eda y \u00bfpara qu\u00e9 vamos a tener miedo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues la emprenderemos con la casa encantada si t\u00fa lo dices; pero me parece que corremos peligro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces ya hab\u00edan comenzado a bajar la cuesta. All\u00e1 abajo, en medio del valle, iluminado por la luna, estaba la casa encantada, completamente aisiada, desaparecidas las cercas de mucho tiempo atr\u00e1s, con las puertas casi obstruidas por la brav\u00eda vegetaci\u00f3n, la chimenea en ruinas, hundida una punta del tejado. Los muchachos se quedaron mir\u00e1ndola, casi con el temor de ver pasar una luz azulada por detr\u00e1s de la ventana. Despu\u00e9s, hablando en voz queda, como conven\u00eda a la hora y aquellos lugares, echaron a andar, torciendo hacia la derecha para dejar la casa a respetuosa distancia, y se dirigieron al pueblo, cortando a trav\u00e9s de los bosques que embellec\u00edan el otro lado del monte Cardiff.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXVI<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ser\u00edan las doce del siguiente d\u00eda cuando los dos amigos llegaron al \u00e1rbol muerto: iban en busca de sus herramientas. Tom sent\u00eda gran impaciencia por ir a la casa encantada; Huck la sent\u00eda tambi\u00e9n, aunque en grado prudencial, pero de pronto dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye, Tom, \u00bfsabes qu\u00e9 d\u00eda es hoy?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom repas\u00f3 mentalmente los d\u00edas de la semana y levant\u00f3 de repente los ojos alarmados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Anda!, no se me hab\u00eda ocurrido pensar en eso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tampoco a m\u00ed; pero me vino de golpe la idea de que era viernes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 fastidio! Todo cuidado es poco, Huck. Acaso hayamos escapado de buena por no habernos metido en esto en un viernes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Acaso!&#8230; Seguro que s\u00ed. Puede ser que haya d\u00edas de buena suerte, \u00a1pero lo que es los viernes&#8230;!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Todo el mundo sabe eso! No creas que has sido t\u00fa el primero que lo ha descubierto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfHe dicho yo que era el primero? Y no es s\u00f3lo que sea viernes, sino que adem\u00e1s anoche tuve un mal sue\u00f1o: so\u00f1\u00e9 con ratas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No! Se\u00f1al de apuros. \u00bfRe\u00f1\u00edan?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es bueno, Huck. Cuando no ri\u00f1en es s\u00f3lo se\u00f1al de que anda rondando un apuro. No hay m\u00e1s que andar listo y librarse de \u00e9l. Vamos a dejar eso por hoy, y jugaremos. \u00bfSabes jugar a Robin Hood?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; \u00bfqui\u00e9n es Robin Hood?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues era uno de los m\u00e1s grandes hombres que hubo en Inglaterra&#8230; y el mejor. Era un bandido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 gusto! \u00a1Ojal\u00e1 lo fuera yo! \u00bfA qui\u00e9n robaba?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Unicamente a los sberiff y obispos y a los ricos y reyes y gente as\u00ed. Nunca se met\u00eda con los pobres. Los quer\u00eda mucho. Siempre iba a partes iguales con ellos, hasta el \u00faltimo centavo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pues deb\u00eda de ser un hombre con toda la barba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo creo. Era la persona m\u00e1s noble que ha habido nunca. Pod\u00eda a todos los hombres de Inglaterra con una mano atada atr\u00e1s; y cog\u00eda su arco de tejo y atravesaba una moneda de diez centavos, sin marrar una vez, a milla y media de distancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es un arco de tejo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9. Es una especie de arco, por supuesto. Y si daba a la moneda nada m\u00e1s que en el borde, se tiraba al suelo y lloraba, echando maldiciones. Jugaremos a Robin Hood; es muy divertido. Yo te ense\u00f1ar\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Conforme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Jugaron, pues, a Robin Hood toda la tarde, echando de vez en cuando una ansiosa mirada a la casa de los duendes y hablando de los proyectos para el d\u00eda siguiente y de lo que all\u00ed pudiera ocurrirles. Al ponerse el sol emprendieron el regreso por entre las largas sombras de los \u00e1rboles y pronto desaparecieron bajo las frondosidades del monte Cardiff<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El s\u00e1bado, poco despu\u00e9s de mediod\u00eda, estaban otra vez junto al \u00e1rbol seco. Echaron una pipa, charlando a la sombra, y despu\u00e9s cavaron un poco en el \u00faltimo hoyo, no con grandes esperanzas y tan s\u00f3lo porque Tom dijo que hab\u00eda muchos casos en que algunos hab\u00edan desistido de hallar un tesoro cuando ya estaban a dos dedos de \u00e9l, y despu\u00e9s otro hab\u00eda pasado por all\u00ed y lo hab\u00eda sacado con un solo golpe de pala. La cosa fall\u00f3 esta vez, sin embargo; as\u00ed es que los muchachos se echaron al hombro las herramientas y se fueron, con la convicci\u00f3n de que no hab\u00edan bromeado con la suerte, sino que hab\u00edan llenado todos los requisitos y ordenanzas pertinentes al oficio de cazadores de tesoros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando llegaron a la casa encantada hab\u00eda algo tan fat\u00eddico y medroso en el silencio de muerte que all\u00ed reinaba bajo el sol abrasador, y algo tan desalentador en la soledad y desolaci\u00f3n de aquel lugar, que por un instante tuvieron miedo de aventurarse dentro. Despu\u00e9s, se deslizaron hacia la puerta y atisbaron, temblando, el interior. Vieron una habitaci\u00f3n en cuyo piso, sin pavimento, crec\u00eda la hierba y con los muros sin revocar; una chimenea destrozada, las ventanas sin cierres y una escalera ruinosa; y por todas partes telas de ara\u00f1a colgantes y desgarradas. Entraron de puntillas, lati\u00e9ndoles el coraz\u00f3n, hablando en voz baja, alerta el o\u00eddo para atrapar el m\u00e1s leve ruido y con los m\u00fasculos tensos y preparados para la huida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A poco la familiaridad aminor\u00f3 sus temores y pudieron examinar minuciosamente el lugar en que estaban, sorprendidos y admirados de su propia audacia. En seguida quisieron echar una mirada al piso de arriba. Subir era cortarse la retirada, pero se azuzaron el uno al otro y eso no pod\u00eda tener m\u00e1s que un resultado: tiraron las herramientas en un rinc\u00f3n y subieron. All\u00ed hab\u00eda las mismas se\u00f1ales de abandono y ruina. En un rinc\u00f3n encontraron un camaranch\u00f3n que promet\u00eda misterioso; pero la promesa fue un fraude: nada hab\u00eda all\u00ed. Estaban ya rehechos y envalentonados. Se dispon\u00edan a bajar y ponerse al trabajo cuando&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chist! -dijo Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9? \u00a1Ay Dios! \u00a1Corramos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e1te quieto, Huck. No te muevas. Vienen derechos hacia la puerta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se tendieron en el suelo, con los ojos pegados a los resquicios de las tarimas, y esperaron en una agon\u00eda de espanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Se han parado&#8230; No, vienen&#8230; Ah\u00ed est\u00e1n. No hables, Huck. \u00a1Dios, qui\u00e9n se viera lejos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dos hombres entraron. Cada uno de los chicos se dijo a s\u00ed mismo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ah\u00ed est\u00e1 el viejo espa\u00f1ol sordomudo que ha andado una o dos veces por el pueblo estos d\u00edas; al otro no lo he visto nunca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl otro\u00bb era un ser haraposo y sucio y de no muy atrayente fisonom\u00eda. El espa\u00f1ol estaba envuelto en un sarape; ten\u00eda unas barbas blancas y aborrascadas, largas gre\u00f1as, blancas tambi\u00e9n, que le sal\u00edan por debajo del ancho sombrero, y llevaba anteojos verdes. Cuando entraron, \u00abel otro\u00bb iba hablando en voz baja. Se sentaron en el suelo, de cara a la puerta y de espaldas al muro, y el que llevaba la palabra continu\u00f3 hablando. Poco a poco sus ademanes se hicieron menos cautelosos y m\u00e1s audibles sus palabras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No -dijo-. Lo he pensado bien y no me gusta. Es peligroso. \u00a1Peligroso! -refunfu\u00f1\u00f3 el espa\u00f1ol \u00absordomudo\u00bb, con gran sorpresa de los muchachos-. \u00a1Gallina!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Su voz dej\u00f3 a aqu\u00e9llos at\u00f3nitos y estremecidos. \u00a1Era Joe el Indio! Hubo un largo silencio; despu\u00e9s dijo Joe:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No es m\u00e1s peligroso que el golpe de all\u00e1 arriba, y nada nos vino de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es diferente. Tan lejos r\u00edo arriba y sin ninguna otra casa cerca. Nunca se podr\u00eda saber que lo hab\u00edamos intentado si nos fallaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; \u00bfy qu\u00e9 cosa hay de m\u00e1s peligro que venir aqu\u00ed de d\u00eda? Cualquiera que nos viese sospechar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo s\u00e9. Pero no hab\u00eda ning\u00fan otro sitio tan a la mano despu\u00e9s de aquel golpe idiota. Yo quiero irme de esta conejera. Quise irme ayer pero de nada serv\u00eda tratar de asomar fuera la oreja con aquellos condenados chicos jugando all\u00ed en lo alto, frente por frente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los \u00abcondenados chicos\u00bb se estremecieron de nuevo al o\u00edr esto, y pensaron en la suerte que hab\u00edan tenido el d\u00eda antes en acordarse de que era viernes y dejarlo para el siguiente. \u00a1C\u00f3mo se dol\u00edan de no haberlo dejado para otro a\u00f1o! Los dos hombres sacaron algo de comer y almorzaron. Despu\u00e9s de una larga y silenciosa meditaci\u00f3n dijo Joe el Indio:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00d3yeme, muchacho: t\u00fa te vuelves r\u00edo arriba a tu tierra. Esperas all\u00ed hasta que oigas de m\u00ed. Yo voy a arriesgarme a caer por el pueblo nada m\u00e1s que otra vez, para echar una mirada por all\u00ed. Daremos el golpe \u00abpeligroso\u00bb despu\u00e9s de que yo haya atisbado un poco y vea que las cosas se presentan bien. Despu\u00e9s, \u00a1a Texas! Haremos el camino juntos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquello parec\u00eda aceptable. Despu\u00e9s los dos empezaron a bostezar, y Joe dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Estoy muerto de sue\u00f1o. A ti te toca vigilar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se acurruc\u00f3 entre las hierbas y a poco empez\u00f3 a roncar. Su compa\u00f1ero le hurg\u00f3 para que guardase silencio. Despu\u00e9s el centinela comenz\u00f3 a dar cabezadas, bajando la cabeza cada vez m\u00e1s, y a poco rato los dos roncaban a la par.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los muchachos respiraron satisfechos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ahora es la nuestra! -murmur\u00f3 Tom-. \u00a1V\u00e1monos!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No puedo -respondi\u00f3 Huck-: me caer\u00eda muerto si se despertasen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom insist\u00eda; Huck no se determinaba. Al fin Tom se levant\u00f3, lentamente y con gran cuidado, y ech\u00f3 a andar solo. Pero al primer paso hizo dar tal crujido al desvencijado pavimento, que volvi\u00f3 a tenderse en el suelo anonadado de espanto. No os\u00f3 repetir el intento. All\u00ed se quedaron contando los interminables momentos, hasta parecerles que el tiempo ya no corr\u00eda y que la eternidad iba envejeciendo; y despu\u00e9s notaron con placer que al fin se estaba poniendo el sol.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel momento ces\u00f3 uno de los ronquidos. Joe el Indio se sent\u00f3, mir\u00f3 alrededor y dirigi\u00f3 una aviesa sonrisa a su camarada, el cual ten\u00eda colgando la cabeza entre las rodillas. Le empuj\u00f3 con el pie, dici\u00e9ndole:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos! \u00a1Vaya un vigilante que est\u00e1s hecho!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no importa; nada ha ocurrido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Diablo! \u00bfMe he dormido?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Unas miajas. Ya es tiempo de ponerse en marcha, compadre. \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer con lo poco de pasta que nos queda?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No s\u00e9 qu\u00e9 te diga; me parece que dejarla aqu\u00ed como siempre hemos hecho. De nada sirve que nos lo llevemos hasta que salgamos hacia el Sur. Seiscientos cincuenta d\u00f3lares en plata pesan un poco para llevarlos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; est\u00e1 bien&#8230;; no importa volver otra vez por aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No; pero habr\u00e1 que venir de noche, como hac\u00edamos antes. Es mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, pero mira: puede pasar mucho tiempo antes de que se presente una buena ocasi\u00f3n para este golpe; pueden ocurrir accidentes, porque el sitio no es muy bueno. Vamos a enterrarlo de verdad y a enterrarlo hondo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Buena idea! -dijo el compinche; y atravesando la habitaci\u00f3n de rodillas, levant\u00f3 una de las losas del fog\u00f3n y sac\u00f3 un talego del que salia un grato tintineo. Extrajo de \u00e9l veinte o treinta d\u00f3lares para \u00e9l y otros tantos para Joe, y entreg\u00f3 el talego a \u00e9ste, que estaba arrodillado en un rinc\u00f3n, haciendo un agujero en el suelo con su cuchillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En un instante olvidaron los muchachos todos sus temores y angustias. Con \u00e1vidos ojos segu\u00edan hasta los menores movimientos. \u00a1Qu\u00e9 suerte! \u00a1No era posible imaginar aquello! Seiscientos d\u00f3lares era dinero sobrado para hacer ricos a media docena de chicos. Aquello era la casa de tesoros bajo los mejores auspicios: ya no habr\u00eda enojosas incertidumbres sobre d\u00f3nde hab\u00eda que cavar. Se hac\u00edan gui\u00f1os a indicaciones con la cabeza: elocuentes signos f\u00e1ciles de interpretar porque no significaban m\u00e1s que esto: \u00abDime, \u00bfno est\u00e1s contento de estar aqu\u00ed?\u00bb El cuchillo de Joe tropez\u00f3 con algo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola! -dijo aqu\u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es eso? -pregunt\u00f3 su compa\u00f1ero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Una tabla medio podrida&#8230; No; es una caja. Echa una mano y veremos para qu\u00e9 est\u00e1 aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No hace falta: le he hecho un boquete.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Meti\u00f3 por \u00e9l la mano y la sac\u00f3 en seguida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cristo! \u00a1Es dinero!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ambos examinaron el pu\u00f1ado de monedas. Eran de oro. Tan sobreexcitados como ellos estaban los dos rapaces all\u00e1 arriba, y no menos contados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El compa\u00f1ero de Joe dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esto lo arreglaremos a escape. Aqu\u00ed hay un pico viejo entre la broza, en el rinc\u00f3n, al otro lado de la chimenea. Acabo de verlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue corriendo y volvi\u00f3 con el pico y la gala de los muchachos. Joe el Indio cogi\u00f3 el pico, lo examin\u00f3 minuciosamente, sacudi\u00f3 la cabeza, murmur\u00f3 algo entre dientes y comenz\u00f3 a usarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En un momento desenterr\u00f3 la caja. No era muy grande y estaba reforzada con herrajes, y hab\u00eda sido muy recia antes de que el lento pasar de los a\u00f1os la averiase. Los dos hombres contemplaron el tesoro con beat\u00edfico silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Compadre, aqu\u00ed hay miles de d\u00f3lares -dijo Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Siempre se dijo que los de la cuadrilla de Murrel anduvieron por aqu\u00ed un verano observ\u00f3 el desconocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ya lo s\u00e9 -dijo Joe-, y esto tiene traza de ser cosa de ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora ya no necesitar\u00e1s dar aquel golpe.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El mestizo frunci\u00f3 el ce\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-T\u00fa no me conoces -dijo-. Por lo menos no sabes nada del caso. No se trata s\u00f3lo de un robo: es una venganza -y un maligno fulgor brill\u00f3 en sus ojos-. Necesitar\u00e9 que me ayudes. Cuando est\u00e9 hecho&#8230;, entonces, a Texas. Vete a tu casa con tu parienta, y tus chicos, y est\u00e1te preparado para cuando yo diga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, si t\u00fa lo dices. \u00bfQu\u00e9 haremos con esto? \u00bfVolverlo a enterrar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. (Gran j\u00fabilo en el piso de arriba.) No, \u00a1de ning\u00fan modo!, \u00a1no! (Profundo desencanto en lo alto.) Ya no me acordaba. Ese pico tiene pegada tierra fresca. (Terror en los muchachos.) \u00bfQu\u00e9 hac\u00edan aqu\u00ed esa pala y ese pico? \u00bfQui\u00e9n los trajo aqu\u00ed&#8230; y d\u00f3nde se ha ido el que los trajo? \u00a1Qni\u00e1! \u00bfEnterrarlo aqu\u00ed y que vuelvan y vean el piso removido? No en mis d\u00edas. Lo llevaremos a mi cobijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">. -\u00a1Claro que s\u00ed! Pod\u00edamos haberlo pensado antes. \u00bfPiensas que al n\u00famero uno?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, al n\u00famero dos, debajo de la cruz. El otro sitio no es bueno&#8230;, demasiado conocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien. Ya est\u00e1 casi lo bastante oscuro para irnos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe el Indio fue de ventana en ventana atisbando cautelosamente. Despu\u00e9s dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 haber tra\u00eddo aqu\u00ed esas herramientas? \u00bfTe parece que puedan estar arriba?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los muchachos se quedaron sin aliento.. Joe el Indio puso la mano sobre el cuchillo, se detuvo un momento, indeciso, y despu\u00e9s dio media vuelta y se dirigi\u00f3 a la escalera. Los chicos se acordaron del camaranch\u00f3n, pero estaban sin fuerzas, desfallecidos. Los pasos crujientes se acercaban por la escalera&#8230; La insufrible angustia de la situaci\u00f3n despert\u00f3 sus energ\u00edas muertas, y estaban ya a punto de lanzarse hacia el cuartucho, cuando se oy\u00f3 un chasquido y el derrumbamiento de maderas podridas, y Joe el Indio se desplom\u00f3, entre las ruinas de la escalera. Se incorpor\u00f3, echando juramentos, y su compa\u00f1ero le dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe qu\u00e9 sirve todo eso? Si hay alguien y est\u00e1 all\u00e1 arriba, que siga ah\u00ed, \u00bfqu\u00e9 nos importa? Si quiere bajar y buscar camorra, \u00bfqui\u00e9n se lo impide? Dentro de quince minutos es de noche&#8230;, y que nos sigan si les apetece; no hay inconveniente. Pienso yo que quienquiera que trajo estas cosas aqu\u00ed nos ech\u00f3 la vista y nos tom\u00f3 por trasgos o demonios, o algo por el estilo. Apuesto a que a\u00fan no ha acabado de correr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe refunfu\u00f1\u00f3 un rato, despu\u00e9s convino con su amigo en que lo poco que todav\u00eda queda de claridad deb\u00eda aprovecharse en preparar las cosas para la marcha. Poco despu\u00e9s se deslizaron fuera de la casa, en la oscuridad, cada vez m\u00e1s densa, del crep\u00fasculo, y se encaminaron hacia el r\u00edo con su preciosa caja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom y Huck se levantaron desfallecidos, pero enormemente tranquilizados, y los siguieron con la vista a trav\u00e9s de los resquicios por entre los troncos que formaban el muro. \u00bfSeguirlos? No estaban para ello. Se contentaron con descender otra vez a tierra firme, sin romperse ning\u00fan hueso, y tomaron la senda que llevaba al pueblo por encima del monte. Hablaron poco; estaban harto ocupados en aborrecerse a s\u00ed mismos, en maldecir la mala suerte que les hab\u00eda hecho llevar all\u00ed el pico y la pala. A no ser por eso, jam\u00e1s hubiera sospechado Joe. All\u00ed habr\u00eda escondido el oro y la plata hasta que, satisfecha su \u00abvenganza\u00bb, volviera a recogerlos, y entonces hubiera sufrido el desencanto de encontrarse con que el dinero hab\u00eda volado. \u00a1Qu\u00e9 mala suerte haber dejado all\u00ed las herramientas! Resolvieron estar en acecho para cuando el falso espa\u00f1ol volviera al pueblo buscando la ocasi\u00f3n para realizar sus prop\u00f3sitos de venganza, y seguirle hasta el \u00abn\u00famero dos\u00bb, fuera aquello lo que fuera. Despu\u00e9s se le ocurri\u00f3 a Tom una siniestra idea:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfVenganza? -dijo-. \u00bfY si fuera de nosotros, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No digas eso! -exclam\u00f3 Huck, a punto de desmayarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Discutieron el asunto, y para cuando llegaron al pueblo se hab\u00edan puesto de acuerdo en creer que Joe pudiera referirse a alg\u00fan otro, o al menos que s\u00f3lo se refer\u00eda a Tom, puesto que \u00e9l era el \u00fanico que hab\u00eda declarado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Menguado consuelo era para Tom verse solo en el peligro! Estar en compa\u00f1\u00eda hubiera sido una positiva mejora, pens\u00f3.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXVII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La aventura de aquel d\u00eda obsesion\u00f3 a Tom durante la noche, perturbando sus sue\u00f1os. Cuatro veces tuvo en las manos el rico tesoro y cuatro veces se evapor\u00f3 entre sus dedos al abandonarle el sue\u00f1o y despertar a la realidad de su desgracia. Cuando, despabilado ya, en las primeras horas de la madrugada recordaba los incidentes del magno suceso le parec\u00edan extra\u00f1amente amortiguados y lejanos, como si hubieran ocurrido en otro mundo o en un pasado remoto. Pens\u00f3 entonces que acaso la gran aventura no fuera sino un sue\u00f1o. Hab\u00eda un decisivo argumento en favor de esa idea, a saber: que la cantidad de dinero que hab\u00eda visto era demasiado cuantiosa para tener existencia real. Jam\u00e1s hab\u00edan visto sus ojos cincuenta d\u00f3lares juntos, y, como todos los chicos de su edad y de su condici\u00f3n, se imaginaba que todas las alusiones a \u00abcientos\u00bb y a \u00abmiles\u00bb no eran sino fant\u00e1sticos modos de expresi\u00f3n y que no exist\u00edan tales sumas en el mundo. Nunca hab\u00eda sospechado, ni por un instante, que cantidad tan considerable como cien d\u00f3lares pudiera hallarse en dinero contante en posesi\u00f3n de nadie. Si se hubieran analizado sus ideas sobre tesoros escondidos se habr\u00eda visto que consist\u00edan \u00e9stos en un pu\u00f1o de monedas reales y una fanega de otras vagas, maravillosas, impalpables.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero los incidentes de su aventura fueron apareciendo con mayor relieve y m\u00e1s relucientes y claros a fuerza de frotarlos pensando en ellos; y as\u00ed se fue inclinando a la opini\u00f3n de que quiz\u00e1 aquello no fuera un sue\u00f1o, despu\u00e9s de todo. Hab\u00eda que acabar con aquella incertidumbre. Tomar\u00eda un bocado y se ir\u00eda en busca de Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El cual estaba sentado en la borda de una chalana, abstra\u00eddo, chapoteando los pies en el agua, sumido en una intensa melancol\u00eda. Tom decidi\u00f3 dejar que Huck llevase la conversaci\u00f3n hacia el tema. Si as\u00ed no lo hac\u00eda, se\u00f1al de que todo ello no era m\u00e1s que un sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola, Huck!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Hola, t\u00fa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un minuto de silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, si hubi\u00e9ramos dejado las condenadas herramientas en el \u00e1rbol seco habr\u00edamos cogido el dinero. \u00a1Maldita sea!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Pues entonces no es sue\u00f1o! \u00a1No es un sue\u00f1o! Casi casi quisiera que lo fuese. \u00a1Que me maten si no lo digo de veras!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que no es un sue\u00f1o?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo de ayer. Casi cre\u00eda que lo era.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Sue\u00f1o! \u00a1Si no se llega a romper la escalera ya hubieras visto si era sue\u00f1o! Hartas pesadillas he tenido toda la noche con aquel maldito espa\u00f1ol del parche corriendo tras de m\u00ed&#8230; \u00a1As\u00ed lo ahorquen!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, ahorcarlo no&#8230; \u00a1encontrarlo! \u00a1Descubrir el dinero!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, no hemos de dar con \u00e9l. Una ocasi\u00f3n como \u00e9sa de dar con un tesoro s\u00f3lo se le presenta a uno una vez, y \u00e9sa la hemos perdido. \u00a1El temblor que me iba a entrar si volviera a ver a ese hombre!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A m\u00ed lo mismo; pero, con todo, quisiera verlo, y seguir tras \u00e9l hasta dar con su \u00abn\u00famero dos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-N\u00famero dos, eso es. He estado pensando en ello; pero no caigo en lo que pueda ser&#8230; \u00bfQu\u00e9 crees t\u00fa que ser\u00e1?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9. Es cosa demasiado oculta. Dime, Huck, \u00bfser\u00e1 el n\u00famero de una casa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Eso es!&#8230; No, Tom, no es eso. Si lo fuera no ser\u00eda en esta poblaci\u00f3n de pito. Aqu\u00ed no tienen n\u00famero las casas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es verdad. D\u00e9jame pensar un poco. Ya est\u00e1: es el n\u00famero de un cuarto&#8230; en una posada: \u00bfqu\u00e9 te parece?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah\u00ed est\u00e1 el clavo! S\u00f3lo hay dos posadas aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Vamos a averiguarlo en seguida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e1te aqu\u00ed, Huck, hasta que yo vuelva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se alej\u00f3 al punto. No gustaba de que le vieran en compa\u00f1\u00eda de Huck en sitios p\u00fablicos. Tard\u00f3 media hora en volver. Hab\u00eda averiguado que en la mejor posada, el n\u00famero dos estaba ocupado por un abogado joven. En la m\u00e1s modesta el n\u00famero dos era un misterio. El hijo del posadero dijo que aquel cuarto estaba siempre cerrado y nunca hab\u00eda visto entrar ni salir a nadie, a no ser de noche; no sab\u00eda la raz\u00f3n de que as\u00ed fuera; le hab\u00eda picado a veces la curiosidad, pero flojamente; hab\u00eda sacado el mejor partido del misterio solaz\u00e1ndose con la idea de que el cuarto estaba \u00abencantado\u00bb; hab\u00eda visto luz en \u00e9l la noche antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es lo que he descubierto, Huck. Me parece que \u00e9ste es el propio n\u00famero dos, tras el que andamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que s\u00ed&#8230; Y ahora \u00bfqu\u00e9 vas a hacer?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-D\u00e9jame pensar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom medit\u00f3 largo rato. Despu\u00e9s habl\u00f3 as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Voy a dec\u00edrtelo. La puerta trasera de ese n\u00famero dos es la que da a aquel callej\u00f3n sin salida que hay entre la posada y aquel nidal de ratas del almac\u00e9n de ladrillos. Pues ahora vas a reunir todas las llaves de puertas a que puedas echar mano y yo coger\u00e9 todas las de mi t\u00eda, y en la primera noche oscura vamos all\u00ed y las probamos. Y cuidado con que dejes de estar en acecho de Joe el Indio, puesto que dijo que hab\u00eda de volver otra vez por aqu\u00ed para buscar una ocasi\u00f3n para su venganza. Si le ves, le sigues; y si no va al n\u00famero dos, es que aqu\u00e9l no es el sitio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Cristo!, \u00a1no me gusta eso de seguirlo yo solo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ser\u00e1 de noche, seguramente. Puede ser que ni siquiera te vea, y si te ve, puede que no se le ocurra pensar nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede ser que si est\u00e1 muy oscuro, me atreva a seguirle. No lo s\u00e9, no lo s\u00e9&#8230; Tratar\u00e9 de hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-A m\u00ed no me importar\u00eda seguirle siendo de noche, Huck. Mira que acaso descubra que no puede vengarse y se vaya derecho a coger el dinero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tienes raz\u00f3n; as\u00ed es. Le seguir\u00e9&#8230;, le he de seguir aunque se hunda el mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es hablar. No te ablandes, Huck, que tampoco he de aflojar yo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXVIII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom y Huck se aprestaron aquella noche para la empresa. Rondaron por las cercan\u00edas de la posada, hasta despu\u00e9s de las nueve, vigilando uno el callej\u00f3n a distancia y el otro la puerta de la posada. Nadie penetr\u00f3 en el callej\u00f3n ni sali\u00f3 por all\u00ed; nadie que, se pareciese al espa\u00f1ol traspas\u00f3 la puerta. La noche parec\u00eda serena; as\u00ed es que Tom se fue a su casa despu\u00e9s de convenir que si llegaba a ponerse muy oscuro, Huck ir\u00eda a buscarle y maullar\u00eda y entonces \u00e9l se escapar\u00eda para que probasen las llaves. Pero la noche continu\u00f3 clara y Huck abandon\u00f3 la guardia y se fue a acostar en un barril de az\u00facar, vac\u00edo, a eso de las doce.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No tuvieron el martes mejor suerte, y el mi\u00e9rcoles tampoco. Pero la noche del jueves se mostr\u00f3 m\u00e1s propicia. Tom se evadi\u00f3 en el momento oportuno con una maltrecha linterna de hojalata, de su t\u00eda, y una toalla para envolverla. Ocult\u00f3 la linterna en el barril de az\u00facar de Huck y montaron la guardia. Una hora antes de media noche se cerr\u00f3 la taberna, y sus luces -\u00fanicas que por all\u00ed se ve\u00edan- se extinguieron. No se hab\u00eda visto al espa\u00f1ol; nadie hab\u00eda pasado por el callej\u00f3n. Todo se presentaba propicio. La oscuridad era profunda: la perfecta quietud s\u00f3lo se interrump\u00eda, de tarde en tarde, por el rumor de truenos lejanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sac\u00f3 la linterna, la encendi\u00f3 dentro del barril envolvi\u00e9ndola cuidadosamente en la toalla, y los dos aventureros fueron avanzando en las tinieblas hacia la posada. Huck se qued\u00f3 de centinela y Tom entr\u00f3 a tientas en el callej\u00f3n. Despu\u00e9s hubo un intervalo de ansiosa espera, que pes\u00f3 sobre el esp\u00edritu de Huck como una monta\u00f1a. Empez\u00f3 a anhelar que se viese alg\u00fan destello de la linterna de Tom: eso le alarmar\u00eda, pero al menos ser\u00eda se\u00f1al de que a\u00fan viv\u00eda su amigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Parec\u00eda que ya hab\u00edan transcurrido horas enteras desde que Tom desapareci\u00f3. Seguramente le hab\u00eda dado un soponcio; puede ser que estuviese muerto; quiz\u00e1 se le hab\u00eda paralizado el coraz\u00f3n de puro terror y sobresalto. Arrastrado por su ansiedad, Huck se iba acercando m\u00e1s y m\u00e1s al callej\u00f3n, temiendo toda clase de espantables sucesos y esperando a cada segundo el estallido de alguna cat\u00e1strofe que le dejase sin aliento. No parec\u00eda que le pudiera quitar mucho, porque respiraba apenas y el coraz\u00f3n le lat\u00eda como si fuera a romp\u00e9rsele. De pronto hubo un destello de luz y Tom pas\u00f3 ante \u00e9l como una exhalaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Corre! -le dijo-. \u00a1S\u00e1lvate! \u00a1Corre!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No hubiera necesitado que se lo repitiera: la primera advertencia fue suficiente: Huck estaba haciendo treinta o cuarenta millas por hora para cuando se oy\u00f3 la segunda. Ninguno de los dos se detuvo hasta que llegaron bajo el cobertizo de un matadero abandonado, en las afueras del pueblo. Al tiempo que llegaban estall\u00f3 la tormenta y empez\u00f3 a llover a c\u00e1ntaros. Tan pronto como Tom recobr\u00f3 el resuello, dijo: -Huck, \u00a1ha sido espantoso! Prob\u00e9 dos llaves con toda la suavidad que pude; pero hac\u00edan tal ruido, que casi no pod\u00eda tenerme en pie de puro miedo. Adem\u00e1s, no daban vuelta en la cerradura. Bueno, pues sin saber lo que hac\u00eda, cog\u00ed el tirador de la puerta y&#8230; \u00a1se abri\u00f3! No estaba cerrada. Entr\u00e9 de puntillas y tir\u00e9 la toalla, y.. \u00a1Dios de mi vida!&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9!&#8230;, \u00bfqu\u00e9 es lo que viste, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, \u00a1de poco le piso una mano a Joe el Indio!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No!&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1S\u00ed! Estaba tumbado, dormido como un le\u00f1o, en el suelo, con el parche en el ojo y los brazos abiertos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY qu\u00e9 hiciste? \u00bfSe despert\u00f3?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no se rebull\u00f3. Borracho, me figuro. No hice m\u00e1s que recoger la toalla y salir disparado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nunca hubiera yo reparado en la toalla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo s\u00ed. \u00a1Habr\u00eda que haber visto a mi t\u00eda si llego a perderla!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dime, Tom, \u00bfviste la caja?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me par\u00e9 a mirar. No vi la caja ni la cruz. No vi m\u00e1s que una botella y un vaso de esta\u00f1o en el suelo a la vera de Joe. S\u00ed, y vi dos barricas y la mar de botellas en el cuarto. \u00bfNo comprendes ahora qu\u00e9 es lo que le pasa a aquel cuarto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues que est\u00e1 encantado de whisky. Puede ser que en todas las \u00abPosadas de Templanza\u00bb tengan un cuarto encantado, \u00bfeh?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede que sea as\u00ed. \u00a1Qui\u00e9n iba a haberlo pensado! Pero, oye, Tom, ahora es la mejor ocasi\u00f3n para hacernos con la caja, si Joe el Indio est\u00e1 borracho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras? \u00a1Pues haz la prueba!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck se estremeci\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, me parece que no.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y a m\u00ed tambi\u00e9n me parece que no. Una sola botella junto a Joe no es suficiente. Si hubiera habido tres, estar\u00eda tan borracho que yo me atrever\u00eda a intentarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Meditaron largo rato, y al fin dijo Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mira, Huck, m\u00e1s vale que no intentemos m\u00e1s eso hasta que sepamos que Joe no est\u00e1 all\u00ed. Es cosa de demasiado miedo. Pero si vigilamos todas las noches, estamos seguros de verlo salir alguna vez, y entonces atrapamos la caja en un santiam\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Conforme. Yo vigilar\u00e9 todas las noches, sin dejar ninguna, si t\u00fa haces la otra parte del trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien, lo har\u00e9. Todo lo que t\u00fa tienes que hacer es ir corriendo a mi calle y maullar, y si estoy durmiendo tiras una china a la ventana, y ya me tienes dispuesto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Conforme. \u00a1De primera!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora, Huck, ya ha pasado la tormenta, y me voy a casa. Dentro de un par de horas empezar\u00e1 a ser de d\u00eda. T\u00fa te vuelves y vigilas todo ese rato, \u00bfquieres?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-He dicho que lo har\u00eda, y lo har\u00e9. Voy a rondar esa posada todas las noches aunque sea un a\u00f1o. Dormir\u00e9 de d\u00eda y har\u00e9 la guardia por la noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es. \u00bfY d\u00f3nde vas a dormir?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En el pajar de Ben Rogers. Ya s\u00e9 que \u00e9l me deja y tambi\u00e9n el negro de su padre, el t\u00edo Jake. Acarreo agua para el t\u00edo cuando la necesita, y siempre que yo se lo pido me da alguna cosa de comer, si puede pasar sin ella. Es un negro muy bueno, Tom. El me quiere porque yo nunca me doy importancia con \u00e9l. Algunas veces me he sentado con \u00e9l a comer. Pero no lo digas por ah\u00ed. Uno tiene que hacer cosas cuando le aprieta mucho el hambre que no quisiera hacer de ordinario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; si no te necesito por el d\u00eda, Huck, te dejar\u00e9 que duermas. No quiero andarte fastidiando. A cualquier hora que descubras t\u00fa algo de noche, echas a correr y maullas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXIX<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo primero que lleg\u00f3 a o\u00eddos de Tom en la ma\u00f1ana del viernes fue una jubilante noticia: la familia del juez Thatcher hab\u00eda regresado al pueblo aquella noche. Tanto el Indio Joe como el tesoro pasaron en seguida a segundo t\u00e9rmino, y Becky ocup\u00f3 el lugar preferente en el inter\u00e9s del muchacho. La vio y gozaron hasta hartarse jugando al escondite y a las cuatro esquinas con una bandada de condisc\u00edpulos. La felicidad del d\u00eda tuvo digno remate y corona. Becky hab\u00eda importunado a su madre para que celebrase al siguiente d\u00eda la merienda campestre, de tanto tiempo atr\u00e1s prometida y siempre aplazada, y la mam\u00e1 accedi\u00f3. El gozo de la ni\u00f1a no tuvo l\u00edmites, y el de Tom no fue menor. Las invitaciones se hicieron al caer la tarde a instant\u00e1neamente cundi\u00f3 una fiebre de preparativos y de anticipado j\u00fabilo entre la gente menuda. La nerviosidad de Tom le hizo permanecer despierto hasta muy tarde, y estaba muy esperanzado de o\u00edr el \u00ab\u00a1miau!\u00bb de Huck y de poder asombrar con su tesoro al siguiente d\u00eda a Becky y dem\u00e1s comensales de la merienda; pero se frustr\u00f3 su esperanza. No hubo se\u00f1ales aquella noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 al fin la ma\u00f1ana, y para las diez o las once una alborotada y ruidosa compa\u00f1\u00eda se hallaba reunida en casa del juez, y todo estaba presto para emprender la marcha. No era costumbre que las personas mayores aguasen estas fiestas con su presencia. Se consideraba a los ni\u00f1os seguros bajo las alas protectoras de unas cuantas se\u00f1oritas de dieciocho a\u00f1os y unos cuantos caballeretes de veintitr\u00e9s o cosa as\u00ed. La vieja barcaza de vapor que serv\u00eda para cruzar el r\u00edo hab\u00eda sido alquilada para la fiesta, y a poco la jocunda comitiva, cargada de cestas con provisiones, llen\u00f3 la calle principal. Sid estaba malo y se qued\u00f3 sin fiesta; Mary se qued\u00f3 en casa para hacerle compa\u00f1\u00eda. La \u00faltima advertencia que la se\u00f1ora de Thatcher hizo a Becky fue:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No volver\u00e9is hasta muy tarde. Quiz\u00e1 sea mejor que te quedes a pasar la noche con alguna de las ni\u00f1as que viven cerca del embarcadero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Entonces me quedar\u00e9 con Susy Harper, mam\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien. Y ten cuidado, y s\u00e9 buena, y no des molestias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco despu\u00e9s, ya en marcha, dijo Tom a Becky:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Oye voy a decirte lo que hemos de hacer. En vez de ir a casa de Joe Harper subimos al monte y vamos a casa de la viuda de Douglas. Tendr\u00e1 helados. Los toma casi todos los d\u00edas&#8230;, carretadas de ellos. Y se ha de alegrar de que vayamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 divertido ser\u00e1!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s Becky reflexion\u00f3 un momento y a\u00f1adi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero \u00bfqu\u00e9 va a decir mam\u00e1?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfC\u00f3mo va a saberlo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ni\u00f1a rumi\u00f3 un rato la idea y dijo vacilante:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que no est\u00e1 bien&#8230; pero&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pero&#8230; \u00a1nada! Tu madre no lo ha de saber, y as\u00ed, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el mal? Lo que ella quiere es que est\u00e9s en lugar seguro, y apuesto a que te hubiera dicho que fueses all\u00ed si se le llega a ocurrir. De seguro que s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La generosa hospitalidad de la viuda era un cebo tentador. Y ello y las persuasiones de Tom ganaron la batalla. Se decidi\u00f3, pues, a no decir nada a nadie en cuanto al programs nocturno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se le ocurri\u00f3 a Tom que quiz\u00e1 Huck pudiera ir aquella noche y hacer la se\u00f1al. Esta idea le quit\u00f3 gran parse del entusiasmo por su proyecto. Pero, con todo, no se aven\u00eda a renunciar a los placeres de la mansi\u00f3n de la viuda. \u00bfY por qu\u00e9 hab\u00eda de renunciar? -pensaba-. Si aquella noche no hubo se\u00f1al, \u00bfera m\u00e1s probable que la hubiera la noche siguiente? El placer cierto que le aguardaba le atra\u00eda m\u00e1s que el incierto tesoro; y, como ni\u00f1o que era, decidi\u00f3 dejarse llevar por su inclinaci\u00f3n y no volver a pensar en el caj\u00f3n de dinero en todo el resto del d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tres millas m\u00e1s abajo de la poblaci\u00f3n la barcaza se detuvo a la entrada de una frondosa ensenada y ech\u00f3 las amarras. La multitud salt\u00f3 a tierra, y en un momento las lejan\u00edas del bosque y los altos pe\u00f1ascales resonaron por todas partes con gritos y risas. Todos los diversos procedimientos de llegar a la sofocaci\u00f3n y al cansancio se pusieron en pr\u00e1ctica, y despu\u00e9s los expedicionarios fueron regresando poco a poco al punto de reuni\u00f3n, armados de fieros apetitos, y comenz\u00f3 la destrucci\u00f3n y aniquilamiento de los gustosos alimentos. Despu\u00e9s del banquete hubo un rato de charla y refrescante descanso bajo los corpulentos y desparramados robles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al fin, alguien grit\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n quiere venir a la cueva?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos estaban dispuestos. Se buscaron paquetes de buj\u00edas y en seguida todo el mundo se puso en marcha monte arriba. La boca de la cueva estaba en la ladera, y era una abertura en forma de A. La recia puerta de roble estaba abierta. Dentro hab\u00eda una peque\u00f1a cavidad, fr\u00eda como una c\u00e1mara frigor\u00edfica, construida por la Naturaleza con s\u00f3lidos muros de roca caliza que rezumaba humedad, como un sudor fr\u00edo. Era rom\u00e1ntico y misterioso estar all\u00ed en la profundidad sombr\u00eda y ver all\u00e1 fuera el verde valle resplandeciente de sol. Pero lo impresionante de la situaci\u00f3n se disip\u00f3 pronto y el alboroto se reanud\u00f3 en seguida. En el momento en que cualquiera encend\u00eda una vela todos se lanzaban sobre \u00e9l, se tramaba una viva escaramuza de ataque y defensa, hasta que la buj\u00eda rodaba por el suelo o quedaba apagada de un soplo, entre grandes risas y nuevas repeticiones de la escena. Pero todo acaba, y al fin la procesi\u00f3n empez\u00f3 a subir la abrupta cuesta de la galer\u00eda principal, y la vacilante hilera de luces permit\u00eda entrever los ingentes muros de roca casi hasta el punto en que se juntaban a veinte metros de altura. Esta galer\u00eda principal no ten\u00eda m\u00e1s de tres o cuatro metros de ancho. A cada pocos pasos otras altas resquebrajaduras, aun m\u00e1s angostas, se abr\u00edan por ambos lados, pues la Cueva de MacDougal no era sino un vasto laberinto de retorcidas galer\u00edas que se separaban unas de otras, se volv\u00edan a encontrar y no conduc\u00edan a parte alguna. Se dec\u00eda que pod\u00eda uno vagar d\u00edas y noches por la intrincada red de grietas y fisuras sin llegar nunca al t\u00e9rmino de la cueva, y que se pod\u00eda bajar y bajar a las profundidades de la tierra y por todas partes era lo mismo: un laberinto debajo del otro y todos ellos sin fin ni t\u00e9rmino. Nadie se sab\u00eda la caverna. Era cosa imposible. La mayor parte de los muchachos conoc\u00eda s\u00f3lo un trozo, y no acostumbraba a aventurarse mucho m\u00e1s all\u00e1 de la parte conocida. Tom Sawyer sab\u00eda tanto como cualquier otro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La comitiva avanz\u00f3 por la galer\u00eda principal como tres cuartos de milla, y despu\u00e9s grupos y parejas fueron meti\u00e9ndose por las cavernas laterales, correteando por las t\u00e9tricas galer\u00edas para sorprenderse unos a otros en las encrucijadas donde aqu\u00e9llas se un\u00edan. Unos grupos pod\u00edan eludir la persecuci\u00f3n de los otros durante m\u00e1s de media hora sin salir del terreno conocido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco a poco, un grupo tras otro, fueron llegando a la boca de la cueva, sin aliento; cansados de re\u00edr, cubiertos de la cabeza a los pies de goterones de esperma, manchados de barro y encantados de lo que se hab\u00edan divertido. Se quedaban todos sorprendidos de no haberse dado cuenta del transcurso del tiempo y de que ya la noche se viniera encima. Hac\u00eda media hora que la campana del barco los estaba llamando; pero, aquel final de las aventuras del d\u00eda les parec\u00eda tambi\u00e9n novelesco y rom\u00e1ntico y, por consiguiente, satisfactorio. Cuando el vapor, con su jovial y ruidoso cargamento, avanz\u00f3 en la corriente, a nadie importaba un ardite por el tiempo perdido, a no ser al capit\u00e1n de la embarcaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck estaba ya en acecho cuando las luces del vapor se deslizaron, relampagueantes, frente al muelle. No oy\u00f3 ruido alguno a bordo porque la gente joven estaba ya muy formal y apaciguada, como ocurre siempre a quien est\u00e1 medio muerto de cansancio. Se preguntaba qu\u00e9 barco ser\u00eda aqu\u00e9l y por qu\u00e9 no atracaba en el muelle, y con esto no volvi\u00f3 a acordarse m\u00e1s de \u00e9l y puso toda su atenci\u00f3n en sus asuntos. La noche se estaba poniendo anubarrada y oscura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dieron las diez, y ces\u00f3 el ruido de veh\u00edculos; luces dispersas empezaron a hacer gui\u00f1os en la oscuridad, los transe\u00fantes rezagados desaparecieron, la poblaci\u00f3n se entreg\u00f3 al sue\u00f1o y dej\u00f3 al peque\u00f1o vigilante a solas con el silencio y los fantasmas. Sonaron las once y se apagaron las luces de las tabernas, y entonces la oscuridad lo invadi\u00f3 todo. Huck esper\u00f3 un largo rato, que le pareci\u00f3 interminable y tedioso, pero no ocurri\u00f3 nada. Su fe se debilitaba. \u00bfServir\u00eda de algo? \u00bfSer\u00eda realmente de alguna utilidad? \u00bfPor qu\u00e9 no desistir y marcharse a acostar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Oy\u00f3 un ruido. En un instante fue todo atenci\u00f3n. La puerta de la calleja se abri\u00f3 suavemente. Se puso de un salto en el rinc\u00f3n del almac\u00e9n de ladrillos. Un momento despu\u00e9s dos hombres pasaron ante \u00e9l roz\u00e1ndole, y uno de ellos parec\u00eda llevar algo bajo el brazo. \u00a1Deb\u00ed\u00e1 de ser aquella caja! As\u00ed, pues, se llevaban el tesoro. \u00bfPor qu\u00e9 llamar entonces a Tom? Ser\u00eda insensato: los dos hombres desaparecer\u00edan con la caja para no volverlos a ver jam\u00e1s. No; se iba a pegar a sus talones y seguirlos; confiaba en la oscuridad para no ser descubierto. As\u00ed arguyendo consigo mismo, Huck salt\u00f3 de su escondrijo y se desliz\u00f3 tras ellos como un gato, con los pies desnudos, dej\u00e1ndoles la delantera precisa para no perderlos de vista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Siguieron un trecho subiendo por la calle frontera al r\u00edo y torcieron a la izquierda por una calle transversal. Avanzaron por all\u00ed en l\u00ednea recta, hasta llegar a la senda que conduc\u00eda al monte Cardiff, y tomaron por ella. Pasaron por la antigua casa del gal\u00e9s, a mitad de la subida del monte, y sin vacilar siguieron cuesta arriba. \u00abBien est\u00e1 -pens\u00f3 Huck-, van a enterrarla en la cantera abandonada\u00bb. Continuaron hasta la cumbre; se metieron por el estrecho sendero entre los matorrales, y al punto se desvanecieron en las sombras. Huck se apresur\u00f3 y acort\u00f3 la distancia, pues ahora ya no podr\u00edan verle. Trot\u00f3 durante un rato; despu\u00e9s moder\u00f3 el paso, temiendo que se iba acercando demasiado; sigui\u00f3 andando un trecho y se detuvo. Escuch\u00f3, no se o\u00eda ruido alguno, y s\u00f3lo cre\u00eda o\u00edr los latidos de su propio coraz\u00f3n. El graznido de una lechuza lleg\u00f3 hasta \u00e9l desde el otro lado de la colina&#8230; \u00a1Mal ag\u00fcero!&#8230;; pero no se o\u00edan pasos. \u00a1Cielos!, \u00bfestar\u00eda todo perdido? Estaba a punto de lanzarse a correr cuando oy\u00f3 un carraspeo a dos pasos de \u00e9l. El coraz\u00f3n se le subi\u00f3 a la garganta, pero se lo volvi\u00f3 a tragar, y se qued\u00f3 all\u00ed, tiritando como si media docena de intermitentes le hubieran atacado a un tiempo, y tan d\u00e9bil, que crey\u00f3 que se iba a desplomar en el suelo. Conoc\u00eda bien el sitio: sab\u00eda que estaba a cinco pasos del portillo que conduc\u00eda a la finca de la viuda de Douglas. \u00abMuy bien -pens\u00f3-, que lo entierren aqu\u00ed; no ha de ser dif\u00edcil encontrarlo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una voz le interrumpi\u00f3, apenas audible: la de Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Maldita mujer! Quiz\u00e1s tenga visitas&#8230; Hay luces, tan tarde como es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Yo no las veo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta segunda voz era la del desconocido, el forastero de la casa de los duendes. Un escalofr\u00edo corri\u00f3 por todo el cuerpo de Huck. \u00a1\u00c9sta era, pues, la empresa de venganza! Su primera idea fue huir; despu\u00e9s se acord\u00f3 de que la viuda hab\u00eda sido buena con \u00e9l m\u00e1s de una vez, y acaso aquellos hombres iban a matarla. \u00a1Si se atreviera a prevenirla! Pero bien sab\u00eda que no habr\u00eda de atreverse: pod\u00edan venir y atraparlo. Todo ello y mucho m\u00e1s pas\u00f3 por su pensamiento en el instante que medi\u00f3 entre las palabras del forastero y la respuesta de Joe el Indio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque tienes las matas delante. Ven por aqu\u00ed y lo ver\u00e1s. \u00bfVes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. Parece que hay gente con ella. M\u00e1s vale dejarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Dejarlo, y precisamente cuando me voy para siempre de esta tierra! \u00a1Dejarlo, y acaso no se presente nunca otra ocasi\u00f3n! Ya te he dicho, y lo repito, que no me importa su bolsa: puedes quedarte con ella. Pero me trat\u00f3 mal su marido, me trat\u00f3 mal muchas veces, y, sobre todo, \u00e9l fue el juez de paz que me conden\u00f3 por vagabundo. Y no es eso todo; no es ni siquiera la mil\u00e9sima parte. Me hiz\u00f3 azotar, \u00a1azotar delante de la c\u00e1rcel como a un negro, con todo el pueblo mir\u00e1ndome! \u00a1Azotado!, \u00bfentiendes? Se fue sin pag\u00e1rmelo, porque se muri\u00f3. Pero cobrar\u00e9 en ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no la mates. No hagas eso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Matar! \u00bfQui\u00e9n habla de matar? Le matar\u00eda a \u00e9l si le tuviera a mano; pero no a ella. Cuando quiere uno vengarse de una mujer no se la mata, \u00a1bah!, se le estropea la cara. No hay m\u00e1s que desgarrarle las narices y cortarle las orejas como a una verraca!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Por Dios! \u00a1Eso es&#8230;!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Gu\u00e1rdate tu parecer. Es lo m\u00e1s seguro para ti. Pienso atarla a la cama. Si se desangra y se muere, eso no es cuenta m\u00eda: no he de llorar por ello. Amigo m\u00edo, me has de ayudar en esto, que es negocio m\u00edo, y para eso est\u00e1s aqu\u00ed: quiz\u00e1 no pudiera manejarme yo solo. Si te echas atr\u00e1s, te mato, \u00bflo entiendes? Y si tengo que matarte a ti, la matar\u00e9 a ella tambi\u00e9n, y me figuro que entonces nadie ha de saber qui\u00e9n lo hizo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno: si se ha de hacer, vamos a ello. Cuanto antes, mejor&#8230;; estoy todo temblando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfHacerlo ahora y habiendo gente all\u00ed? Anda con ojo que voy a sospechar de ti, \u00bfsabes? No; vamos a esperar a que se apaguen las luces. No hay prisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck comprendi\u00f3 que iba a seguir un silencio aun m\u00e1s medroso que cien criminales coloquios: as\u00ed es que contuvo el aliento y dio un paso hacia atr\u00e1s, plantando primero un pie cuidadosa y firmemente, y despu\u00e9s manteni\u00e9ndose en precario equilibrio sobre el otro y estando a punto de caer a la derecha o la izquierda. Retrocedi\u00f3 otro paso con el mismo minucioso cuidado y no menos riesgo; despu\u00e9s, otro y otro, y .. \u00a1una rama cruji\u00f3 bajo el pie! Se qued\u00f3 sin respirar y escuch\u00f3. No se o\u00eda nada: la quietud era absoluta; su gratitud a la suerte, infinita. Despu\u00e9s volvi\u00f3 sobre sus pasos entre los muros de matorrales: dio la vuelta con las mismas precauciones que si fuera una embarcaci\u00f3n, y anduvo ya m\u00e1s ligero, aunque no con menos cuidado. No se sent\u00eda seguro hasta que lleg\u00f3 a la cantera, y all\u00ed apret\u00f3 los talones y ech\u00f3 a correr. Fue volando cuesta abajo hasta la casa del gal\u00e9s. Aporre\u00f3 la puerta, y a poco las cabezas del viejo y de sus dos muchachotes aparecieron en diferentes ventanas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 esc\u00e1ndalo es \u00e9se? \u00bfQui\u00e9n llama? \u00bfQu\u00e9 quiere?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1\u00c1branme, de prisa! Ya lo dir\u00e9 todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n es usted?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huckleberry Finn&#8230; \u00a1De prisa, \u00e1branme!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Huckleberry Finn! No es nombre que haga abrir muchas puertas, me parece. Pero abridle la puerta, muchachos, y veamos qu\u00e9 es lo que le pasa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Por Dios, no digan que lo he dicho yo! -fueron sus primeras palabras cuando se vio dentro-. No lo digan, por Dios, porque me matar\u00e1n, de seguro; pero la viuda ha sido a veces buena conmigo y quiero decirlo; lo dir\u00e9 si me prometen que no dir\u00e1n nunca que fui yo. -Apuesto a que algo de peso tiene que decir, o no se pondr\u00eda as\u00ed. Fuera con ello, muchacho, que aqu\u00ed nadie ha de decir nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tres minutos despu\u00e9s el viejo y sus dos hijos, bien armados, estaban en lo alto del monte, y penetraban en el sendero de los matorrales, con las armas preparadas. Huck los acompafi\u00f3 hasta all\u00ed, se agazap\u00f3 tras un pe\u00f1asco y se puso a escuchar. Hubo un postrado y anheloso silencio; despu\u00e9s, de pronto, una detonaci\u00f3n de arma de fuego y un grito. Huck no esper\u00f3 a saber detalles. Peg\u00f3 un salto y ech\u00f3 a correr monte abajo como una liebre.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXX<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes del primer barrunto del alba, en la madrugada del domingo, Huck subi\u00f3 a tientas por el monte, y llam\u00f3 suavemente a la puerta del gal\u00e9s. Todos los de la casa estaban durmiendo, pero era un sue\u00f1o que pend\u00eda de un hilo, a causa de los emocionantes sucesos de aquella noche. Desde una de las ventanas grit\u00f3 una voz:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n es?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck, con medroso y cohibido tono, respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-H\u00e1game el favor de abrir. Soy Huck Finn.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De noche o de d\u00eda siempre tendr\u00e1s esta puerta abierta, muchacho. Y bienvenido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Eran estas palabras inusitadas para los o\u00eddos del chico vagabundo. No se acordaba de que la frase final hubiera sido pronunciada nunca trat\u00e1ndose de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La puerta se abri\u00f3 en seguida. Le ofrecieron asiento y el viejo y sus hijos se vistieron a toda prisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, muchacho; espero que estar\u00e1s bien y que tendr\u00e1s buen apetito, porque el desayuno estar\u00e1 a punto tan pronto como asome el sol, y ser\u00e1 de lo bueno; tranquil\u00edzate en cuanto a eso. Yo y los chicos esper\u00e1bamos que hubieras venido a dormir aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Estaba muy asustado -dijo Huck- y ech\u00e9 a correr. Me largu\u00e9 en cuanto o\u00ed las pistolas, y no par\u00e9 en tres millas. He venido ahora porque quer\u00eda enterarme de lo ocurrido, \u00bfsabe usted?; y he venido antes que sea de d\u00eda porque no quer\u00eda tropezarme con aquellos condenados, aunque estuviesen muertos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bien, hijo, bien; tienes cara de haber pasado mala noche; pero ah\u00ed tienes una cama para echarte despu\u00e9s de desayunar. No, no est\u00e1n muertos, muchacho, y bien que lo sentimos. Ya ves, sab\u00edamos bien d\u00f3nde pod\u00edamos echarles mano, por lo que t\u00fa nos dijiste; as\u00ed es que nos fuimos acercando de puntillas hasta menos de cinco varas de donde estaban. El sendero se hallaba oscuro como una cueva. Y justamente en aquel momento sent\u00ed que iba a estornudar. \u00a1Suerte perra! Trat\u00e9 de contenerme, pero no sirvi\u00f3 de nada: ten\u00eda que venir, y cuando estornud\u00e9 se oy\u00f3 moverse a los canallas para salir del sendero; yo grit\u00e9: \u00ab\u00a1Fuego muchachos!\u00bb, y dispar\u00e9 contra el sitio donde se oy\u00f3 el ruido. Lo mismo hicieron los chicos. Pero escaparon como exhalaciones aquellos bandidos, y nosotros tras ellos a trav\u00e9s del bosque. No creo que le hici\u00e9ramos nada. Cada uno de ellos solt\u00f3 un tiro al escapar, pero las balas pasaron zumbando sin hacernos da\u00f1o. En cuanto dejamos de o\u00edr sus pasos, abandonamos la caza y bajamos a despertar a los polic\u00edas. Juntaron una cuadrilla y se fueron a vigilar la orilla del r\u00edo, y tan pronto como amanezca va a dar una batida el sheriff por el bosque, y mis hijos van a ir con \u00e9l y su gente. L\u00e1stima que no sepamos las se\u00f1as de esos bribones: eso ayudar\u00eda mucho. Pero me figuro que t\u00fa no podr\u00edas ver en la oscuridad la pinta que ten\u00edan, \u00bfno es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, s\u00ed; los vi abajo en el pueblo y los segu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Magn\u00edfico! Dime c\u00f3mo son; d\u00edmelo muchacho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Uno de ellos es el viejo mudo espa\u00f1ol que ha andado por aqu\u00ed una o dos veces, el otro es uno de mala traza, destrozado&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Basta, muchacho, basta!, \u00a1los conocemos! Nos encontramos con ellos un d\u00eda en el bosque, por detr\u00e1s de la finca de la viuda, y se alejaron con disimulo. \u00a1Andando, muchachos, a cont\u00e1rselo al sheriff!&#8230;; ya desayunar\u00e9is ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hijos del gal\u00e9s se fueron en seguida. Cuando sal\u00edan de la habitaci\u00f3n, Huck se puso en pie y exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Por favor, no digan a nadie que yo di el soplo! \u00a1Por favor!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien, si t\u00fa no quieres, Huck; pero a ti se te deb\u00eda el agradecimiento por lo que has hecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No, no! No digan nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de irse sus hijos el anciano gal\u00e9s dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esos no dir\u00e1n nada, ni yo tampoco. Pero \u00bfpor qu\u00e9 no quieres que se sepa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck no se extendi\u00f3 en sus explicaciones m\u00e1s all\u00e1 de decir que sab\u00eda demasiadas cosas de uno de aquellos hombres y que por nada del mundo quer\u00eda que llegase a su noticia que \u00e9l, Huck, sab\u00eda algo en contra suya, pues lo matar\u00eda por ello, sin la menor duda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El viejo prometi\u00f3 una vez m\u00e1s guardar secreto, y a\u00f1adi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfC\u00f3mo se te ocurri\u00f3 seguirlos? \u00bfParec\u00edan sospechosos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck permaneci\u00f3 callado mientras fraguaba una respuesta con la debida cautela. Despu\u00e9s dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues ver\u00e1 usted: yo soy una especie de chico malo; al menos, todo el mundo lo dice, y no tengo nada que responder. Y algunas veces ocurre que no puedo dormir a gusto por ponerme a pensar en ello y como tratando de seguir por mejor camino. Y eso me pas\u00f3 anoche. No podia dormir y sub\u00eda por la calle, d\u00e1ndole vueltas al asunto, y cuando llegaba a aquel almac\u00e9n de ladrillos junto a la Posada de Templanza me recost\u00e9 de espaldas a la pared para pensar otro rato. Bueno; pues en aquel momento llegan esos dos pr\u00f3jimos y pasan a mi lado con una cosa bajo el brazo, y yo pens\u00e9 que la habr\u00edan robado. El uno iba fumando y el otro le pidi\u00f3 fuego; as\u00ed es que se pararon delante de m\u00ed, y la lumbre de los cigarros les alumbr\u00f3 las caras, y vi que el alto era el espa\u00f1ol sordomudo, por la barba blanca y el parche en el ojo, y el otro era un fascineroso roto lleno de jirones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfY pudiste ver los jirones con la lumbre de los cigarros?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto azor\u00f3 a Huck por un momento. Despu\u00e9s respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, no s\u00e9; pero me parece que lo vi.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Despu\u00e9s ellos echar\u00edan a andar, y t\u00fa&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed; los segu\u00ed. Eso es: quer\u00eda ver lo que tra\u00edan entre manos, pues marchaban con tanto recelo. Los segu\u00ed hasta el portillo de la finca de la viuda, y me qued\u00e9 en lo oscuro, y o\u00ed al de los harapos interceder por la viuda, y el espa\u00f1ol juraba que le hab\u00eda de cortar la cara, lo mismo que le dije a usted y a sus dos&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfC\u00f3mo? \u00a1El mudo dijo todo eso!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck hab\u00eda dado otro irremediable tropez\u00f3n. Hac\u00eda cuanto podia para impedir que el viejo tuviera el menor barrunto de qui\u00e9n pudiera ser el espa\u00f1ol, y parec\u00eda que su lengua ten\u00eda empe\u00f1o en crearle dificultades a pesar de todos sus esfuerzos. Intent\u00f3 por diversos medios salir del atolladero, pero el anciano no le quitaba ojo, y se embarull\u00f3 cads vez m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muchacho -dijo el gal\u00e9s-, no tengas miedo de m\u00ed; por nada del mundo te har\u00eda el menor da\u00f1o. No; yo te proteger\u00e9&#8230;, he de protegerte. Ese espa\u00f1ol no es sordomudo; se te ha escapado sin querer, y ya no puedes enmendarlo. T\u00fa sabes algo de ese espa\u00f1ol y no quieres sacarlo a colaci\u00f3n. Pues conf\u00eda en m\u00ed: dime lo que es, y f\u00edate de m\u00ed: no he de hacerte traici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck mir\u00f3 un momento los ojos sinceros y honrados del viejo, y despu\u00e9s se inclin\u00f3 y murmur\u00f3 en su o\u00eddo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No es espa\u00f1ol&#8230;, \u00a1es Joe el Indio!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El gal\u00e9s casi salt\u00f3 de la silla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora se explica todo -dijo-. Cuando hablaste de lo de abrir las narices y despuntar orejas cre\u00ed que todo eso lo hab\u00edas puesto de tu cosecha, para adorno, porque los blancos no toman ese g\u00e9nero de venganzas. \u00a1Pero un indio&#8230;! Eso ya es cosa distinta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras despachaban el desayuno sigui\u00f3 la conversaci\u00f3n, y el gal\u00e9s dijo que lo \u00faltimo que hicieron \u00e9l y sus hijos aquella noche antes de acostarse fue coger un farol y examinar el portillo y sus cercan\u00edas para descubrir manchas de sangre. No encontraron ninguna; pero s\u00ed cogieron un abultado l\u00edo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe qu\u00e9? -grit\u00f3 Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un rayo no hubiera salido con m\u00e1s sorprendente rapidez que esa pregunta de los dos p\u00e1lidos labios de Huck. Ten\u00eda los ojos fijos fuera de las \u00f3rbitas, y no respiraba&#8230; esperando la respuesta. El gal\u00e9s se sobresalt\u00f3, le mir\u00f3 tambi\u00e9n fijamente durante uno, dos, tres&#8230;, diez segundos, y entonces replic\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Herramientas de las que usan los ladrones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que te pasa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck se reclin\u00f3 en el respaldo, jadeante, pero, profunda, indeciblemente gozoso. El gal\u00e9s le mir\u00f3 grave, con curiosidad, y al fin le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed; herramientas de ladr\u00f3n. Eso parece que te ha consolado. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 te pusiste as\u00ed? \u00bfQu\u00e9 cre\u00edas que \u00edbamos a encontrar en el bulto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck estaba en un callej\u00f3n sin salida; el ojo escrutador no se apartaba de \u00e9l; hubiera dado cualquier cosa por encontrar materiales para una contestaci\u00f3n aceptable. Nada se le ocurr\u00eda; el ojo zahor\u00ed iba penetrando m\u00e1s y m\u00e1s profundamente; se le ocurri\u00f3 una respuesta absurda; no tuvo tiempo para sopesarla, y la solt\u00f3, a la buena de Dios, d\u00e9bilmente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Catecismos quiz\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El pobre Huck estaba harto embarazado para sonre\u00edr; pero el viejo solt\u00f3 una alegre y ruidosa carcajada, hizo sacudirse convulsivamente todas las partes de su anatom\u00eda y acab\u00f3 diciendo que risas as\u00ed eran mejor que dinero en el bolsillo porque disminu\u00edan la cuenta del m\u00e9dico como ninguna otra cosa. Despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: -\u00a1Pobre, chico! Est\u00e1s sin color y cansado. No debes de estar bueno. No es de extra\u00f1ar que se te vaya la cabeza y no est\u00e9s en tus cabales. Con descansar y dormir quedar\u00e1s como nuevo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck estaba rabioso de ver que se hab\u00eda conducido como un asno y que hab\u00eda dejado traslucir su sospechosa nerviosidad, pues ya hab\u00eda desechado la idea de que el bulto tra\u00eddo de la posada pudiera ser el tesoro, tan pronto como oy\u00f3 el coloquio junto al portillo de la finca de la viuda. No hab\u00eda hecho, sin embargo, m\u00e1s que pensar que no era el tesoro, pero no estaba cierto de ello, y por eso la menci\u00f3n de un bulto capturado bast\u00f3 para hacerle perder la serenidad. Pero, en medio de todo, se alegraba de lo sucedido, pues ahora sab\u00eda, sin posibilidad de duda, que lo que llevaba no era el tesoro, y esto le devolv\u00eda la tranquilidad y el bienestar a su esp\u00edritu. La verdad era que todo parec\u00eda marchar por buen camino: el tesoro ten\u00eda que estar a\u00fan en el n\u00famero dos, no hab\u00eda de pasar el d\u00eda sin que aquellos hombres fueran detenidos y encarcelados, y Tom y \u00e9l podr\u00edan apoderarse del oro sin dificultad alguna y sin temor a interrupciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando acababan de desayunar llamaron a la puerta. Huck se levant\u00f3 de un salto, para esconderse, pues no estaba dispuesto a que se le atribuyera ni la m\u00e1s remota conexi\u00f3n con los sucesos de aquella noche. El gal\u00e9s abri\u00f3 la puerta a varios se\u00f1ores y se\u00f1oras, entre \u00e9stas la viuda de Douglas, y not\u00f3 que algunos grupos sub\u00edan la cuesta para contemplar el portillo, se\u00f1al de que la noticia se hab\u00eda propagado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El gal\u00e9s tuvo que hacer el relato de los sucesos a sus visitantes. La viuda no se cansaba de expresar su agradecimiento a los que la hab\u00edan salvado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No hable usted m\u00e1s de ello, se\u00f1ora; hay otro a quien tiene que estar m\u00e1s agradecida que a m\u00ed y a mis muchachos, pero no quiere que se diga su nombre. De no ser por \u00e9l, nosotros no hubi\u00e9ramos estado all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto, como es de suponer, despert\u00f3 tan viva curiosidad que casi aminor\u00f3 la que inspiraba el principal suceso; pero el gal\u00e9s dej\u00f3 que corroyera las entra\u00f1as de sus visitantes y por mediaci\u00f3n de ellos las de todo el pueblo, pues no quiso descubrir su secreto. Cuando supieron todo lo que hab\u00eda que saber, la viuda dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me qued\u00e9 dormida leyendo en la cama, y segu\u00ed durmiendo durante todo el bullicio. \u00bfPor qu\u00e9 no fue usted y me despert\u00f3?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Cre\u00edamos que no val\u00eda la pena. No era f\u00e1cil que aquellos pr\u00f3jimos volvieran: no les hab\u00edan quedado herramientas para trabajar; y \u00bfde qu\u00e9 serv\u00eda despertar a usted y darle un susto mortal? Mis tres negros se quedaron guardando la casa toda la noche. Ahora acaban de volver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegaron m\u00e1s visitantes y hubo que contar y recontar la historia durante otras dos horas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No hab\u00eda escuela dominical durante las vacaciones, pero todos fueron temprano a la iglesia. El emocionante suceso fue bien examinado y discutido. Se supo que a\u00fan no se hab\u00eda encontrado el menor rastro de malhechores. Al acabarse el serm\u00f3n, el juez Thatcher se acerc\u00f3 a la se\u00f1ora Harper, que sal\u00eda por el centro de la nave, entre la multitud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPero es que mi Becky se va a pasar durmiendo todo el d\u00eda? -le dijo-. Ya me figuraba yo que estar\u00eda muerta de cansancio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfSu Becky?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed -contest\u00f3 el juez alarmado-. \u00bfNo ha pasado la noche en casa de usted?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ca! No, se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La esposa del juez palideci\u00f3 y se dej\u00f3 caer sobre un banco, en el momento que pasaba t\u00eda Polly hablando apresuradamente con una amiga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Buenos d\u00edas, se\u00f1oras -dijo-. Uno de mis chicos no aparece. Me figuro que se quedar\u00eda a dormir en casa de una de ustedes, y que luego habr\u00e1 tenido miedo de presentarse en la iglesia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya le ajustar\u00e9 las cuentas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La se\u00f1ora de Thatcher hizo un d\u00e9bil movimiento negativo con la cabeza y se puso a\u00fan m\u00e1s p\u00e1lida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No ha estado con nosotros -dijo la se\u00f1ora Harper, un tanto inquieta. Una viva ansiedad contrajo el rostro de t\u00eda Polly<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe Harper, \u00bfhas visto a mi Tom esta ma\u00f1ana?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe hizo memoria, pero no estaba seguro de si le hab\u00eda visto o no. La gente que sal\u00eda se iba deteniendo. Fueron extendi\u00e9ndose los cuchicheos y en todas las caras se iba viendo la preocupaci\u00f3n y la intranquilidad. Se interrog\u00f3 ansiosamente a los ni\u00f1os y a los instructores. Todos dec\u00edan que no hab\u00edan notado si Tom y Becky estaban a bordo del vapor en el viaje de vuelta; la noche era muy oscura y nadie pens\u00f3 en averiguar si alguno faltaba. Un muchacho dej\u00f3 escapar su temor de que estuvieran a\u00fan en la cueva. La madre de Becky se desmaull\u00f3; t\u00eda Polly rompi\u00f3 a llorar, retorci\u00e9ndose las manos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La alarma corri\u00f3 de boca en boca, de grupo en grupo y de calle en calle, y a\u00fan no hab\u00edan pasado cinco minutos cuando las campanas comenzaron a voltear, clamorosas, y todo el pueblo se hab\u00eda echado a la calle. Lo ocurrido en el monte Cardiff se sumi\u00f3 de pronto en la insignificancia; nadie volvi\u00f3 a acordarse de los malhechores; se ensillaron caballos, se tripularon botes, la barca de vapor fue requisada, y antes de media hora doscientos hombres se apresuraban por la carretera o r\u00edo abajo hacia la caverna.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante el lento transcurrir de la tarde el pueblo parec\u00eda deshabitado y muerto. Muchas vecinas visitaron a t\u00eda Polly y a la se\u00f1ora de Thatcher para tratar de consolarlas, y lloraron con ellas adem\u00e1s, y eso era m\u00e1s elocuente que las palabras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El pueblo entero pas\u00f3 la interminable noche en espera de noticias; pero la \u00fanica que se recibi\u00f3, cuando ya clareaba el d\u00eda, fue la de \u00abque hac\u00edan falta m\u00e1s velas y que enviasen comestibles. La se\u00f1ora de Thatcher y t\u00eda Polly \u00e9staban como locas. El juez les mandaba recados desde la cueva para darles \u00e1nimos y tranquilizarlas, pero ninguno motivaba esperanzas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El viejo gal\u00e9s volvi\u00f3 a su casa al amanecer, cubierto de barro y de goterones de sebo de velas, sin poder tenerse de cansancio. Encontr\u00f3 a Huck todav\u00eda en la cama que le hab\u00edan proporcionado, y delirando de fiebre. Los m\u00e9dicos todos estaban en la cueva, as\u00ed es que la viuda de Douglas hab\u00eda ido para hacerse cargo del paciente. \u00abNo s\u00e9 si es bueno, malo o mediano -dijo-; pero es hijo de Dios y nada que es cosa de \u00c9l puede dejarse abandonada.\u00bb El gal\u00e9s dijo que no le faltaban buenas cualidades, a lo que replic\u00f3 la viuda:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e9 usted seguro de ello. Esa es la marca del Se\u00f1or y no deja de ponerla nunca. La pone en alguna parte en toda criatura que sale de sus manos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al empezar la tarde grupos de hombres derrengados fueron llegando al pueblo; pero los m\u00e1s vigorosos de entre los vecinos continuaban la busca. Todo lo que se lleg\u00f3 a saber fue que se estaban registrando profundidades tan remotas de la cueva que jam\u00e1s hab\u00edan sido exploradas; que no hab\u00eda recoveco ni hendedura que no fuera minuciosamente examinado; que por cualquier lado que se fuese por entre el laberinto de galer\u00edas, se ve\u00edan luces que se mov\u00edan de aqu\u00ed para all\u00e1, y los gritos y las detonaciones de pistolas repercut\u00edan en los ecos de los oscuros subterr\u00e1neos. En un sitio muy lejos de donde iban ordinariamente los turistas hab\u00edan encontrado los nombres de Tom y Becky trazados con humo sobre la roca y, a poca distancia, un trozo de cinta manchado de sebo. La se\u00f1ora de Thatcher lo hab\u00eda reconocido deshecha en l\u00e1grimas, y dijo que aquello ser\u00eda el \u00fanico recuerdo que tendr\u00eda de su ni\u00f1a y que ser\u00eda el m\u00e1s preciado de todos, porque ser\u00eda el \u00faltimo que habr\u00eda dejado en el mundo antes de su horrible fin. Contaban que de cuando en cuando se ve\u00eda oscilar en la cueva un d\u00e9bil destello de luz en la lejan\u00eda, y un tropel de hombres se lanzaba corriendo hacia all\u00e1 con gritos de alegr\u00eda, y se encontraban con el amargo desenga\u00f1o de que no estaban all\u00ed los ni\u00f1os: no era sino la luz de alguno de los exploradores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tres d\u00edas y tres noches pasaron lentos, abrumadores, y el pueblo fue cayendo en un sopor sin esperanza. Nadie ten\u00eda \u00e1nimos para nada. El descubrimiento casual de que el propietario de la Posada de Templaza escond\u00eda licores en el establecimiento casi no interes\u00f3 a la gente, a pesar de la tremenda importancia y magnitud del acontecimiento. En un momento de lucidez, Huck, con d\u00e9bil voz, llev\u00f3 la conversaci\u00f3n a recaer sobre posadas, y acab\u00f3 por preguntar, temiendo vagamente lo peor, si se hab\u00eda descubierto algo, desde que \u00e9l estaba malo, en la Posada de Templanza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed -contest\u00f3 la viuda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck se incorpor\u00f3 con los ojos fuera de las \u00f3rbitas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 han descubierto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Bebidas!&#8230;, y han cerrado la posada. \u00c9chate, hijo: \u00a1qu\u00e9 susto me has dado!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me digas m\u00e1s que una cosa&#8230;, nada m\u00e1s que una \u00a1por favor! \u00bfFueTom Sawyer el que las encontr\u00f3?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La viuda se ech\u00f3 a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Calla!, \u00a1calla! Ya te he dicho antes que no tienes que hablar. Est\u00e1s muy malito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada hab\u00edan encontrado, pues, m\u00e1s que licores, pens\u00f3 Huck: de ser el oro se hubiera armado una gran batahola. As\u00ed, pues, el tesoro estaba perdido, perdido para siempre. Pero \u00bfpor qu\u00e9 llorar\u00eda ella? Era cosa rara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esos pensamientos pasaron oscura y trabajosamente por el esp\u00edritu de Huck, y la fatiga que le produjeron le hizo dormirse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vamos, ya est\u00e1 dormido el pobrecillo. \u00a1Pensar que fuera Tom Sawyer el que lo descubri\u00f3! L\u00e1stima que no puedan descubrirlo a \u00e9l! Ya no va quedando nadie que a\u00fan conserve bastante esperanza ni bastantes fuerzas para seguir busc\u00e1ndolo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXXI<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Volvamos ahora a las aventuras de Tom y Becky en la cueva. Corretearon por los l\u00f3bregos subterr\u00e1neos con los dem\u00e1s excursionistas, visitando las consabidas maravillas de la caverna, maravillas condecoradas con nombres un tanto enf\u00e1ticos, tales como \u00abEl Sal\u00f3n\u00bb, \u00abLa Catedral\u00bb, \u00abEl Palacio de Aladino\u00bb y otros por el estilo. Despu\u00e9s empez\u00f3 el juego y algazara del escondite, y Becky y Tom tomaron parte en \u00e9l con tal ardor, que no tardaron en sentirse fatigados; se internaron entonces por un sinuoso pasadizo, alzando en alto las velas para leer la enmara\u00f1ada confusi\u00f3n de nombres, fechas, direcciones y lemas con los cuales los rocosos muros hab\u00edan sido ilustrados -con humo de velas-. Siguieron adelante, charlando, y apenas se dieron cuenta de que estaban ya en una parte de la cueva cuyos muros permanec\u00edan inmaculados. Escribieron sus propios nombres bajo una roca salediza, y prosiguieron su marcha. Poco despu\u00e9s llegaron a un lugar donde una diminuta corriente de agua, impregnada de un sedimento calc\u00e1reo, ca\u00eda desde una laja, y en el lento pasar de las edades hab\u00eda formado un Ni\u00e1gara con encajes y rizos de brillante a imperecedera piedra. Tom desliz\u00f3 su cuerpo menudo por detr\u00e1s de la p\u00e9trea cascada para que Becky pudiera verla iluminada. Vio que ocultaba una especie de empinada escalera natural encerrada en la estrechez de dos muros, y al punto le entr\u00f3 la ambici\u00f3n de ser un descubridor. Becky respondi\u00f3 a su requerimiento. Hicieron una marca con el humo, para servirles m\u00e1s tarde de gu\u00eda, y emprendieron el avance. Fueron torciendo a derecha a izquierda, hundi\u00e9ndose en las ignoradas profundidades de la caverna; hicieron otra se\u00f1al, y tomaron por una ruta lateral en busca de novedades que poder contar a los de all\u00e1 arriba. En sus exploraciones dieron con una gruta, de cuyo techo pend\u00edan multitud de brillantes estalactitas de gran tama\u00f1o. Dieron la vuelta a toda la cavidad, sorprendidos y admirados, y luego siguieron por uno de los numerosos t\u00faneles que all\u00ed desembocaban. Por all\u00ed fueron a parar a un maravilloso manantial, cuyo cauce estaba incrustado como con una escarcha de fulgurantes cristales. Se hallaba en una caverna cuyo techo parec\u00eda sostenido por muchos y fant\u00e1sticos pilares formados al unirse las estalactitas con las estalagmitas, obra del incesante goteo durante siglos y siglos. Bajo el techo, grandes ristras de murci\u00e9lagos se hab\u00edan agrupado por miles en cada racimo. Asustados por el resplandor de las velas, bajaron en grandes bandadas, chillando y precipit\u00e1ndose contra las luces. Tom sab\u00eda sus costumbres y el peligro que en ello hab\u00eda. Cogi\u00f3 a Becky por la mano y tir\u00f3 de ella hacia la primera abertura que encontr\u00f3; y no fue demasiado pronto, pues un murci\u00e9lago apag\u00f3 de un aletazo la vela que llevaba en la mano en el momento de salir de la caverna. Los murci\u00e9lagos persiguieron a los ni\u00f1os un gran trecho; pero los fugitivos se met\u00edan por todos los pasadizos con que topaban, y al fin se vieron libres de la persecuci\u00f3n. Tom encontr\u00f3 poco despu\u00e9s un lago subterr\u00e1neo que extend\u00eda su indecisa superficie a lo lejos, hasta desvanecerse en la oscuridad. Quer\u00eda explorar sus orillas, pero pens\u00f3 que ser\u00eda mejor sentarse y descansar un rato antes de emprender la exploraci\u00f3n. Y fue entonces cuando, por primera vez, la profunda quietud de aquel lugar se pos\u00f3 como una mano h\u00fameda y fr\u00eda sobre los \u00e1nimos de los dos ni\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No me he dado cuenta -dijo Becky-, pero me parece que hace tanto tiempo que ya no o\u00edmos a los dem\u00e1s&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo creo, Becky, que estamos mucho m\u00e1s abajo que ellos, y no s\u00e9 si muy lejos al norte, sur, este o lo que sea. Desde aqu\u00ed no podemos o\u00edrlos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Becky mostr\u00f3 cierta inquietud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCu\u00e1nto tiempo habremos estado aqu\u00ed, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s vale que volvamos para atr\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, ser\u00e1 mejor. Puede que sea lo mejor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfS\u00e1br\u00e1s el camino, Tom? Para m\u00ed no es m\u00e1s que un enredijo liad\u00edsimo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Creo que dar\u00e9 con \u00e9l; pero lo malo son los murci\u00e9lagos. Si nos apagasen las dos velas ser\u00eda un apuro grande. Vamos a ver si podemos ir por otra parte, sin pasar por all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pero espero que no nos perderemos. \u00a1Qu\u00e9 miedo! Y la ni\u00f1a se estremeci\u00f3 ante la horrenda posibilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Echaron a andar por una galer\u00eda y caminaron largo rato en silencio, mirando cada nueva abertura para ver si encontraban algo que les fuera familiar en su aspecto. Cada vez que Tom examinaba el camino, Becky no apartaba los ojos de su cara, buscando alg\u00fan signo tranquilizador, y \u00e9l dec\u00eda alegremente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Nada, no hay que tener cuidado! \u00c9sta no es, pero ya daremos con otra en seguida-. Pero iba sinti\u00e9ndose menos esperanzado con cada fiasco, y empez\u00f3 a meterse por las galer\u00edas opuestas, completamente al azar, con la vana esperanza de dar con la que hac\u00eda falta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aun segu\u00eda diciendo: \u00ab\u00a1No importa!\u00bb, pero el miedo le oprim\u00eda de tal modo el coraz\u00f3n, que las palabras hab\u00edan perdido su tono alentador y sonaban como si dijera: \u00ab\u00a1Todo est\u00e1 perdido!\u00bb Becky no se apartaba de su lado, luchando por contener las l\u00e1grimas, sin poder conseguirlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! -dijo al fin-. No te importen los murci\u00e9lagos. Volvamos por donde hemos venido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Parece que cada vez estamos m\u00e1s extraviados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se detuvo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Escucha! -dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Silencio absoluto; silencio tan profundo que hasta el rumor de sus respiraciones resaltaba en aquella quietud. Tom grit\u00f3. La llamada fue despertando ecos por las profundas oquedades y se desvaneci\u00f3 en la lejan\u00eda con un rumor que parec\u00eda las convulsiones de una risa burlona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No! \u00a1No lo vuelvas a hacer, Tom! \u00a1Es horrible! -exclam\u00f3 Becky<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, es horroroso, Becky; pero m\u00e1s vale hacerlo. Puede que nos oigan -y Tom volvi\u00f3 a gritar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El puede constitu\u00eda un horror a\u00fan m\u00e1s escalofriante que la risa diab\u00f3lica, pues era la confesi\u00f3n de una esperanza que se iba perdiendo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los ni\u00f1os se quedaron quietos, aguzando el o\u00eddo: todo in\u00fatil. Tom volvi\u00f3 sobre sus pasos, apresur\u00e1ndose. A los pocos momentos una cierta indecisi\u00f3n en sus movimientos revel\u00f3 a Becky otro hecho fatal: \u00a1que Tom no pod\u00eda dar con el camino de vuelta!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, \u00a1no hiciste ninguna se\u00f1al!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Becky, \u00a1he sido un idiota! \u00a1No pens\u00e9 que tuvi\u00e9ramos nunca necesidad de volver al mismo sitio! No, no doy con el camino. Todo est\u00e1 tan revuelto&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom, estamos perdidos!, \u00a1estamos perdidos! \u00a1Ya no saldremos nunca de este horror! \u00a1Por qu\u00e9 nos separar\u00edamos de los otros!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se dej\u00f3 caer al suelo y rompi\u00f3 en tan fren\u00e9tico llanto, que Tom se qued\u00f3 anonadado ante la idea de que Becky pod\u00eda morirse o perder la raz\u00f3n. Se sent\u00f3 a su lado, rode\u00e1ndola con los brazos; reclin\u00f3 ella la cabeza en su pecho, y dio rienda suelta a sus terrores, sus in\u00fatiles arrepentimientos, y los ecos lejanos convirtieron sus lamentaciones en mofadora risa. Tom le ped\u00eda que recobrase la esperanza, y ella le dijo que la hab\u00eda perdido del todo. Se culp\u00f3 \u00e9l y se colm\u00f3 a s\u00ed mismo de insultos por haberla tra\u00eddo a tan terrible trance, y esto produjo mejor resultado. Prometi\u00f3 ella no desesperar m\u00e1s y levantarse y seguirle a donde la llevase, con tal de que no volviese a hablar as\u00ed, pues no hab\u00eda sido ella menos culpable que \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se pusieron de nuevo en marcha, sin rumbo alguno, al azar. Era lo \u00fanico que pod\u00edan hacer: andar, no cesar de moverse. Durante un breve rato pareci\u00f3 que la esperanza reviv\u00eda no porque hubiera raz\u00f3n alguna para ello, sino tan s\u00f3lo porque es natural en ella revivir cuando sus resortes no se han gastado por la edad y la resignaci\u00f3n con el fracaso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco despu\u00e9s cogi\u00f3 Tom la vela de Becky y la apag\u00f3. Aquella econom\u00eda significaba mucho; no hac\u00eda falta explicarla. Becky se hizo cargo y su esperanza se extingui\u00f3 de nuevo. Sab\u00eda que<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom ten\u00eda una vela entera y tres o cuatro cabos en el bolsillo&#8230;, y sin embargo hab\u00eda que economizar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s el cansancio empez\u00f3 a hacerse sentir; los ni\u00f1os trataron de no hacerle caso, pues era terrible pensar en sentarse cuando el tiempo val\u00eda tanto. Moverse en alguna direcci\u00f3n, en cualquier direcci\u00f3n, era al fin progresar y pod\u00eda dar fruto; pero sentarse era invitar a la muerte y acortar su persecuci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al fin las piernas de Becky se negaron a llevarla m\u00e1s lejos. Se sent\u00f3 en el suelo. Tom se sent\u00f3 a su lado, y hablaron del pueblo, los amigos que all\u00ed ten\u00edan, las camas c\u00f3modas, y sobre todo, \u00a1la luz! Becky lloraba, y Tom trat\u00f3 de consolarla; pero todos sus consuelos se iban quedando gastados con el use y m\u00e1s bien parec\u00edan sarcasmos. Tan cansada estaba que se fue quedando dormida. Tom se alegr\u00f3 de ello y se qued\u00f3 mirando la cara dolorosamente contra\u00edda de la ni\u00f1a, y vio c\u00f3mo volv\u00eda a quedar natural y serena bajo la influencia de sue\u00f1os placenteros, y hasta vio aparecer una sonrisa en sus labios. Y lo apacible del semblante de Becky se reflej\u00f3 con una sensaci\u00f3n de paz y consuelo en el esp\u00edritu de Tom, sumi\u00e9ndole en gratos pensamientos de tiempos pasados y de vagos recuerdos. Aun segu\u00eda en esas so\u00f1aciones, cuando Becky se despert\u00f3 ri\u00e9ndose; pero la risa se hel\u00f3 al instante en sus labios y se troc\u00f3 en un sollozo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No s\u00e9 c\u00f3mo he podido dormir! \u00a1Ojal\u00e1 no hubiera despertado nunca, nunca! No, Tom; no me mires as\u00ed. No volver\u00e9 a decirlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me alegro de que hayas dormido Becky. Ahora ya no te sentir\u00e1s tan cansada y encontraremos el camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Podemos probar, Tom; pero \u00a1he visto un pa\u00eds tan bonito mientras dorm\u00eda! Me parece que iremos all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede que no, Becky; puede que no. Ten valor y vamos a seguir buscando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se levantaron y otra vez se pusieron en marcha, descorazonados. Trataron de calcular el tiempo que llevaban en la cueva, pero todo lo que sab\u00edan era que parec\u00eda que hab\u00edan pasado d\u00edas y hasta semanas; y sin embargo era evidente que no, pues aun no se hab\u00edan consumido las velas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Mucho tiempo despu\u00e9s de esto -no pod\u00edan decir cu\u00e1nto-, Tom dijo que ten\u00edan que andar muy calladamente para poder o\u00edr el goteo del agua, pues era preciso encontrar un manantial. Hallaron uno a poco trecho, y Tom dijo que ya era hora de darse otro descanso. Ambos estaban desfallecidos de cansancio, pero Becky dijo que a\u00fan podr\u00eda ir un poco m\u00e1s lejos. Se qued\u00f3 sorprendida al ver que Tom no opinaba as\u00ed: no lo comprend\u00eda. Se sentaron y Tom fij\u00f3 la vela en el muro, delante de ellos, con un poco de barro. Aunque sus pensamientos no se deten\u00edan, nada dijeron por alg\u00fan tiempo. Becky rompi\u00f3 al fin el silencio:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, \u00a1tengo tanta hambre!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom sac\u00f3 una cosa del bolsillo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfTe acuerdas de esto? -dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Becky casi se sonri\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es nuestro pastel de bodas, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, y m\u00e1s valia que fuera tan grande como una barrica, porque esto es todo lo que tenemos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Lo separ\u00e9 de la merienda para que jug\u00e1semos con \u00e9l&#8230; como la gente mayor hace con el pastel de bodas&#8230; Pero va a ser&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dej\u00f3 sin acabar la frase. Tom se hizo dos partes del pastel y Becky comi\u00f3 con apetito la suya, mientras Tom no hizo m\u00e1s que mordisquear la que le toc\u00f3. No les falt\u00f3 agua fresca para completar el fest\u00edn. Despu\u00e9s indic\u00f3 Becky que deb\u00edan ponerse en marcha. Tom guard\u00f3 silencio un rato, y al cabo dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Becky, \u00bftienes valor para que te diga una cosa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ni\u00f1a palideci\u00f3 pero dijo que s\u00ed, que se la dijera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pues entonces oye: tenemos que quedarnos aqu\u00ed, donde hay agua para beber. Ese cabito es lo \u00fanico que nos queda de las velas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Becky dio rienda suelta al llanto y a las lamentaciones. \u00c9l hizo cuanto pudo para consolarla, pero fue en vano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom -dijo despu\u00e9s de un rato-, \u00a1nos echar\u00e1n de menos y nos buscar\u00e1n!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Seguro que s\u00ed. Claro que nos buscar\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNos estar\u00e1n buscando ya?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me parece que s\u00ed. Espero que as\u00ed sea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCuando nos echar\u00e1n de menos, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Puede ser que cuando vuelvan a la barca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Para entonces ya ser\u00e1 de noche. \u00bfNotar\u00e1n que no hemos ido nosotros?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9. Pero, de todos modos, tu madre te echar\u00e1 de menos en cuanto est\u00e9n de vuelta en el pueblo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La angustia que se pint\u00f3 en los ojos de Becky hizo darse cuenta a Tom de la pifia que hab\u00eda cometido. \u00a1Becky no deb\u00eda pasar aquella noche en su casa! Los dos se quedaron callados y pensativos. En seguida una nueva explosi\u00f3n de llanto indic\u00f3 a Tom que el mismo pensamiento que ten\u00eda en su mente hab\u00eda surgido tambi\u00e9n en la de su compa\u00f1era: que pod\u00eda pasar casi toda la ma\u00f1ana del domingo antes de que la madre de Becky descubriera que su hija no estaba en casa de los Harper. Los ni\u00f1os permanecieron con los ojos fijos en el pedacito de vela y miraron c\u00f3mo se consum\u00eda lenta a inexorablemente; vieron el trozo de pabilo quedarse solo al fin; vieron alzarse y encogerse la d\u00e9bil llama, subir y bajar, trepar por la tenue columna de humo, vacilar un instante en lo alto, y despu\u00e9s&#8230; el horror de la absoluta oscuridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cu\u00e1nto tiempo pas\u00f3 despu\u00e9s, hasta que Becky volvi\u00f3 a recobrar poco a poco los sentidos y a darse cuenta de que estaba llorando en los brazos de Tom, ninguno de ellos supo decirlo. No sab\u00edan sino que, despu\u00e9s de lo que les pareci\u00f3 un intervalo de tiempo largu\u00edsimo, ambos despertaron de un pesado sopor y se vieron otra vez sumidos en sus angustias. Tom dijo que quiz\u00e1 fuese ya domingo, quiz\u00e1 lunes. Quiso hacer hablar a Becky, pero la pesadumbre de su pena la ten\u00eda anonadada, perdida ya toda esperanza. Tom le asegur\u00f3 que ten\u00eda que hacer mucho tiempo que habr\u00edan notado su falta y que sin duda alguna los estaban ya buscando. Gritar\u00eda, y acaso alguien viniera. Hizo la prueba; pero los ecos lejanos sonaban en la oscuridad de modo tan siniestro que no os\u00f3 repetirla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Las horas siguieron pasando y el hambre volvi\u00f3 a atormentar a los cautivos. Hab\u00eda quedado un poco de la parte del pastel que le toc\u00f3 a Tom, y lo repartieron entre los dos; pero se quedaron a\u00fan m\u00e1s hambrientos: el m\u00edsero bocado no hizo sino aguzarles el ansia de alimentos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A poco rato, dijo Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Chist! \u00bfNo oyes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Contuvieron el aliento y escucharon.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se o\u00eda como un grito remot\u00edsimo y d\u00e9bil. Tom contest\u00f3 al punto, y cogiendo a Becky por la mano ech\u00f3 a andar a tientas por la galer\u00eda en aquella direcci\u00f3n. Se par\u00f3 y volvi\u00f3 a escuchar: otra vez se oy\u00f3 el mismo sonido, y al parecer m\u00e1s cercano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Son ellos! -exclam\u00f3 Tom-. \u00a1Ya vienen! \u00a1Corre, Becky! \u00a1Estamos salvados!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La alegr\u00eda enloquec\u00eda a los prisioneros. Avanzaban, con todo, muy despacio, porque abundaban los hoyos y despe\u00f1aderos y era preciso tomar precauciones. A poco llegaron a uno de ellos y tuvieron que detenerse. Pod\u00eda tener una vara de hondo o pod\u00ed\u00e1 tener ciento. Tom se ech\u00f3 de bruces al suelo y estir\u00f3 el brazo cuanto pudo, sin hallar el fondo. Ten\u00edan que quedarse all\u00ed y esperar hasta que llegasen los que buscaban. Escucharon: no hab\u00eda duda de que los gritos lejanos se iban haciendo m\u00e1s y m\u00e1s remotos. Un momento despu\u00e9s dejaron del todo de o\u00edrse \u00a1Qu\u00e9 mortal desenga\u00f1o! A\u00fan daba esperanzas a Becky, pero pas\u00f3 toda una eternidad de anhelosa espera y nada volvi\u00f3 a o\u00edrse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Palpando en las tinieblas, volvieron hacia el manantial. El tiempo segu\u00eda pasando cansado y lento; volvieron a dormir y a despertarse, m\u00e1s hambrientos y despavoridos. Tom cre\u00eda que ya deb\u00eda de ser el martes para entonces.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Les vino una idea. Por all\u00ed cerca hab\u00eda algunas galer\u00edas. M\u00e1s val\u00eda explorarlas que soportar la ociosidad, la abrumadora pesadumbre del tiempo. Sac\u00f3 del bolsillo la cuerda de la cometa, la at\u00f3 a un saliente de la roca, y \u00e9l y Becky avanzaron, soltando la tramilla del ovillo seg\u00fan caminaban a tientas. A los veinte pasos la galer\u00eda acababa en un corte vertical. Tom se arrodill\u00f3, y estirando el brazo cuanto pudo hacia abajo palp\u00f3 la cortadura y fue corri\u00e9ndose despu\u00e9s hasta el muro; hizo un esfuerzo para alcanzar con la mano un poco m\u00e1s lejos a la derecha, y en aquel momento, a menos de veinte varas, una mano sosteniendo una vela apareci\u00f3 por detr\u00e1s de un pe\u00f1asco. Tom lanz\u00f3 un grito de alegr\u00eda; en seguida se present\u00f3, siguiendo a la mano, el cuerpo al cual pertenec\u00eda&#8230; Joe el Indio! Tom se qued\u00f3 paralizado; no pod\u00eda moverse. En el mismo instante, con indecible placer, vio que el \u00abespa\u00f1ol\u00bb apretaba los talones y desaparec\u00eda de su vista. Tom no se explicaba que Joe no hubiera reconocido su voz y no hubiera venido a matarlo por su delaci\u00f3n ante el tribunal. Sin duda los ecos hab\u00edan desfigurado su voz. Eso ten\u00eda que ser, pensaba. El susto le hab\u00eda aflojado todos los m\u00fasculos del cuerpo. Se promet\u00eda a s\u00ed mismo que si le quedaban fuerzas bastantes para volver al manantial all\u00ed se quedar\u00eda, y nada le tentar\u00eda a correr el riesgo de volver a encontrarse otra vez con Joe. Tuvo gran cuidado de no decir a Becky lo que hab\u00eda visto. Le dijo que s\u00f3lo hab\u00eda gritado por probar suerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero el hambre y la desventura acababan al fin por sobreponerse al miedo. Otra interminable espera en el manantial y otro largo sue\u00f1o trajeron cambios consigo. Los ni\u00f1os se despertaron torturados por un hambre rabiosa. Tom cre\u00eda que ya estar\u00eda en el mi\u00e9rcoles o jueves, o quiz\u00e1 en el viernes o s\u00e1bado, y que los que los buscaban hab\u00edan abandonado la empresa. Propuso explorar otra galer\u00eda. Estaba dispuesto a afrontar el peligro de Joe el Indio y cualquier otro terror. Pero Becky estaba muy d\u00e9bil. Se hab\u00eda sumido en una mortal apat\u00eda y no quer\u00eda salir de ella. Dijo que esperar\u00eda all\u00ed donde estaba, y se morir\u00eda&#8230; sin tardar mucho. Tom pod\u00eda explorar con la cuerda de la cometa, si quer\u00eda; pero le suplicaba que volviera de cuando en cuando para hablarle; y le hizo prometer que cuando llegase el momento terrible estar\u00eda a su lado y la coger\u00eda de la mano hasta que todo acabase. Tom la bes\u00f3, con un nudo en la garganta que le ahogaba, a hizo ver que ten\u00eda esperanza de encontrar a los buscadores o un escape para salir de la cueva. Y llevando l\u00e1 cuerda en la mano empez\u00f3 a andar a gatas por otra de las galer\u00edas, martirizado por el hambre y agobiado por los presentimientos de fatal desenlace.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXXII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Transcurri\u00f3 la tarde del martes y lleg\u00f3 el crep\u00fasculo. El pueblecito de San Petersburgo guardaba a\u00fan un f\u00fanebre recogimiento. Los ni\u00f1os perdidos no hab\u00edan aparecido. Se hab\u00edan hecho rogativas p\u00fablicas por ellos y muchas en privado, poniendo los que las hac\u00edan su coraz\u00f3n en las plegarias; pero ninguna buena noticia llegaba de la cueva. La mayor parte de los exploradores hab\u00edan abandonado ya la tarea y hab\u00edan vuelto a sus ocupaciones, diciendo que era evidente que nunca se encontrar\u00eda a los desaparecidos. La madre de Becky estaba gravemente enferma y deliraba con frecuencia. Dec\u00edan que desgarraba el coraz\u00f3n o\u00edrla llamar a su hija y quedarse escuchando largo rato, y despu\u00e9s volver a hundir la cabeza entre las s\u00e1banas, con un sollozo. T\u00eda Polly hab\u00eda ca\u00eddo en una fija y taciturna melancol\u00eda y sus cabellos grises se hab\u00edan tornado blancos casi por completo. Todo el pueblo se retir\u00f3 a descansar aquella noche triste y descorazonadora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Muy tarde, a m\u00e1s de media noche, un fren\u00e9tico repiqueteo de las campanas de la iglesia puso en conmoci\u00f3n a todo el vecindario, y en un momento las calles se llenaron de gente alborozada y a medio vestir, que gritaba: \u00ab\u00a1Arriba, arriba! \u00a1Ya han aparecido! \u00a1Los han encontrado!\u00bb Sartenes y cuernos a\u00f1adieron su estr\u00e9pito al tumulto; el vecindario fue formando grupos, que marcharon hacia el r\u00edo, que se encontraron a los ni\u00f1os que ven\u00edan en un coche descubierto arrastrado por una multitud que los aclamaba, que rodearon el coche y se unieron a la comitiva y entraron con gran pompa por la calle principal lanzando hurras entusiastas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo el pueblo estaba iluminado; nadie pens\u00f3 en volverse a la cama; era la m\u00e1s memorable noche en los anales de aquel apartado lugar. Durante media hora una procesi\u00f3n de vecinos desfil\u00f3 por la casa del juez Thatcher, abraz\u00f3 y bes\u00f3 a los reci\u00e9n encontrados, estrech\u00f3 la mano de la se\u00f1ora de Thatcher, trat\u00f3 de hablar sin que la emoci\u00f3n se lo permitiese, y se march\u00f3 regando de l\u00e1grimas toda la casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La dicha de t\u00eda Polly era completa; y casi lo era tambi\u00e9n la de la madre de Becky Lo ser\u00eda del todo tan pronto como el mensajero enviado a toda prisa a la cueva pudiese dar noticias a su marido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom estaba tendido en un sof\u00e1 rodeado de un impaciente auditorio, y cont\u00f3 la historia de la pasmosa aventura, introduciendo en ella muchos emocionantes aditamentos para mayor adorno, y la termin\u00f3 con el relato de c\u00f3mo recorri\u00f3 dos galer\u00edas hasta donde se lo permiti\u00f3 la longitud de la cuerda de la cometa; c\u00f3mo sigui\u00f3 despu\u00e9s una tercera hasta el l\u00edmite de la cuerda, y ya estaba a punto de volverse atr\u00e1s cuando divis\u00f3 un puntito remoto que le parec\u00eda luz del d\u00eda; abandon\u00f3 la cuerda y se arrastr\u00f3 hasta all\u00ed, sac\u00f3 la cabeza y los hombros por un angosto agujero y vio el ancho y ondulante Misisip\u00ed deslizarse a su lado. Y si llega a ocurrir que fuera de noche, no hubiera visto el puntito de luz y no hubiera vuelto a explorar la galer\u00eda. Cont\u00f3 c\u00f3mo volvi\u00f3 donde estaba Becky y le dio, con precauciones, la noticia, y ella le dijo que no la mortificase con aquellas cosas porque estaba cansada y sab\u00eda que iba a morir y lo deseaba. Relat\u00f3 c\u00f3mo se esforz\u00f3 para persuadirla, y c\u00f3mo ella pareci\u00f3 que iba a morirse de alegr\u00eda cuando se arrastr\u00f3 hasta donde pudo ver el remoto puntito de claridad azulada; c\u00f3mo consigui\u00f3 salir del agujero y despu\u00e9s ayud\u00f3 para que ella saliese; c\u00f3mo se quedaron all\u00ed sentados y lloraron de gozo; c\u00f3mo llegaron unos hombres en un bote y Tom los llam\u00f3 y les cont\u00f3 su situaci\u00f3n y que perec\u00edan de hambre; c\u00f3mo los hombres no quer\u00edan creerle al principio, \u00abporque -dec\u00edan- est\u00e1is cinco millas r\u00edo abajo del Valle en que est\u00e1 la cueva\u00bb, y despu\u00e9s los recogieron en el bote, los llevaron a una casa, les dieron de cenar, los hicieron descansar hasta dos o tres horas despu\u00e9s de anochecido y, por fin, los trajeron al pueblo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes de que amaneciese se descubri\u00f3 el paradero, en la cueva, del juez Thatcher y de los que a\u00fan segu\u00edan con \u00e9l, por medio de cordeles que hab\u00edan ido tendiendo para servirles de gu\u00eda, y se les comunic\u00f3 la gran noticia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los efectos de tres d\u00edas y tres noches de fatiga y de hambre no eran cosa balad\u00ed y pasajera, seg\u00fan pudieron ver Tom y Becky. Estuvieron postrados en casa dos d\u00edas siguientes, y cada vez parec\u00edan m\u00e1s cansados y desfallecidos. Tom se levant\u00f3 un poco el jueves, sali\u00f3 a la calle el viernes, y para el s\u00e1bado ya estaba como nuevo; pero Becky sigui\u00f3 en cama dos o tres d\u00edas m\u00e1s, y cuando se levant\u00f3 parec\u00eda que hab\u00eda pasado una larga y grave enfermedad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se enter\u00f3 de la enfermedad de Huck y fue a verlo; pero no lo dejaron entrar en la habitaci\u00f3n del enfermo ni aquel d\u00eda ni en los siguientes. Le dejaron verle despu\u00e9s todos los d\u00edas; pero le advirtieron que nada deb\u00eda decir de la aventura, ni hablar de cosas que pudieran excitar al paciente. La viuda de Douglas presenci\u00f3 las visitas para ver que se cumpl\u00edan esos preceptos. Tom supo en su casa del acontecimiento del monte Cardiff, y tambi\u00e9n que el cad\u00e1ver del hombre harapiento hab\u00eda sido encontrado junto al embarcadero: sin duda se hab\u00eda ahogado mientras intentaba escapar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un par de semanas despu\u00e9s de haber salido de la cueva fue Tom a visitar a Huck, el cual estaba ya sobradamente repuesto y fortalecido para o\u00edr hablar de cualquier tema, y Tom sab\u00eda de algunos que, seg\u00fan pensaba, hab\u00edan de interesarle en alto grado. La casa del juez Thatcher le pillaba de camino, y Tom se detuvo all\u00ed para ver a Becky El juez y algunos de sus amigos le hicieron hablar, y uno de ellos le pregunt\u00f3, con iron\u00eda, si le gustar\u00eda volver a la cueva. Tom dijo que s\u00ed y que ning\u00fan inconveniente tendr\u00eda en volver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mira -dijo el juez-, seguramente no ser\u00e1s t\u00fa el \u00fanico. Pero ya hemos pensado en ello. No volver\u00e1 nadie a perderse en la cueva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque hace dos semanas que he hecho forrar la puerta con chapa de hierro y ponerle tres cerraduras. Y tengo yo las llaves.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom se qued\u00f3 blanco como un papel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 te pasa, muchacho? \u00bfQu\u00e9 es eso? \u00a1Que traigan agua en seguida!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Trajeron el agua y le rociaron la cara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Vamos, ya est\u00e1s mejor. \u00bfQu\u00e9 era lo que te pasaba, Tom?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Se\u00f1or juez, Joe el Indio est\u00e1 en la cueva!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXXIII<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En pocos minutos cundi\u00f3 la noticia, y una docena de botes estaban en marcha, y detr\u00e1s sigui\u00f3 el vapor, repleto de pasajeros. Tom Sawyer iba en el mismo bote que conduc\u00eda al Juez. Al abrir la puerta de la cueva un lastimoso espect\u00e1culo se present\u00f3 a la vista en la densa penumbra de la entrada. Joe el Indio estaba tendido en el suelo, muerto, con la cara pegada a la juntura de la puerta, como si sus ojos anhelantes hubieran estado fijos hasta el \u00faltimo instante en la luz y en la gozosa libertad del mundo exterior. Tom se sinti\u00f3 conmovido porque sab\u00eda por experiencia propia c\u00f3mo habr\u00eda sufrido aquel desventurado. Sent\u00eda compasi\u00f3n por \u00e9l, pero al propio tiempo una bienhechora sensaci\u00f3n de descanso y seguridad, que le hac\u00eda ver, pues hasta entonces no hab\u00eda sabido apreciarlo por completo, la enorme pesadumbre del miedo que le agobiaba desde que hab\u00eda levantado su voz contra aquel proscrito sanguinario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Junto a Joe estaba su cuchillo, con la hoja partida. La gran viga que serv\u00eda de base a la puerta hab\u00eda sido cortada poco a poco, astilla por astilla, con infinito trabajo: trabajo que, adem\u00e1s, era in\u00fatil, pues la roca formaba un umbral por fuera y sobre aquel dur\u00edsimo material la herramienta no hab\u00eda producido efecto; el \u00fanico da\u00f1o hab\u00eda sido para el propio cuchillo. Pero aunque no hubiera habido el obst\u00e1culo de la piedra, el trabajo tambi\u00e9n hubiera sido in\u00fatil, pues aun cortada la viga por completo Joe no hubiera podido hacer pasar su cuerpo por debajo de la puerta, y \u00e9l lo sab\u00eda de antemano. Hab\u00eda estado, pues, desgastando con el cuchillo \u00fanicamente por hacer algo; para no sentir pasar el tiempo, para dar empleo a sus facultades impotentes y enloquecidas. Siempre se encontraban algunos cabos de vela clavados en los intersticios de la roca que formaba este vest\u00edbulo, dejados all\u00ed por los excursionistas; pero no se ve\u00eda ninguno. El prisionero los hab\u00eda buscado para com\u00e9rselos. Tambi\u00e9n hab\u00eda logrado cazar algunos murci\u00e9lagos, y los hab\u00eda devorado sin dejar m\u00e1s que las u\u00f1as. El desventurado hab\u00eda muerto de hambre. All\u00ed cerca se hab\u00eda ido elevando lentamente desde el suelo, durante siglos y siglos, una estalagmita construida por la gota de agua que ca\u00eda de una estalactita en lo alto. El prisionero hab\u00eda roto la estalagmita y sobre el mu\u00f1\u00f3n hab\u00eda colocado un canto en el cual hab\u00eda tallado una ligera oquedad para recibir la preciosa gota, que cala cada veinte minutos, con la precisi\u00f3n desesperante de un mecanismo de relojer\u00eda: una cucharadita cada veinticuatro horas. Aquella gota estaba cayendo cuando las pir\u00e1mides de Egipto eran nuevas, cuando cay\u00f3 Troya, cuando se pusieron los cimientos de Roma, cuando Cristo fue crucificado, cuando el<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Conquistador cre\u00f3 el imperio brit\u00e1nico, cuando Col\u00f3n se hizo a la vela. Est\u00e1 cayendo ahora; caer\u00e1 todav\u00eda, cuando todas esas cosas se hayan desvanecido en las lejan\u00edas de la historia y en la penumbra de la tradici\u00f3n y se hayan perdido para siempre en la densa noche del olvido. \u00bfTienen todas las cosas una finalidad y una misi\u00f3n? \u00bfHa estado esta gota cayendo pacientemente cinco mil a\u00f1os para estar preparada a satisfacer la necesidad de este ef\u00edmero insecto humano, y tiene alg\u00fan otro importante fin que llenar dentro de diez mil a\u00f1os? No importa. Hace ya muchos que el desdichado mestizo ahuec\u00f3 la piedra para recoger las gotas inapreciables; pero aun hoy d\u00eda nada atrae y fascina los ojos del turista como la tr\u00e1gica piedra y el pausado gotear del agua, cuando va a contemplar las maravillas de la cueva de McDougal. \u00abLa copa de Joe el Indio\u00bb ocupa el primer lugar en la lista de las curiosidades de la caverna. Ni siquiera el \u00abPalacio de Aladino\u00bb puede competir con ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Joe el Indio fue enterrado cerca de la boca de la cueva; la gente acudi\u00f3 al acto en botes y carros desde el pueblo y desde todos los caser\u00edos y granjas de siete millas a la redonda; trajeron con ellos los chiquillos y toda suerte de provisiones de boca, y confesaban que lo hab\u00edan pasado casi tan bien en el entierro como lo hubieran pasado vi\u00e9ndolo ahorcar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Este entierro impidi\u00f3 que tomase mayores vuelos una cosa que estaba ya en marcha: la petici\u00f3n de indulto a favor de Joe el Indio al gobernador del Estado. La petici\u00f3n ten\u00eda ya numerosas firmas; se hab\u00edan celebrado multitud de lacrimosos y elocuentes m\u00edtines y se hab\u00eda elegido un comit\u00e9 de mujeres sin seso para ver al gobernador, enlutadas y llorosas, a implorarle que se condujese como un asno ben\u00e9volo y echase a un lado todos sus deberes. Se dec\u00eda que Joe el Indio hab\u00eda matado a cinco habitantes de la localidad; pero \u00bfqu\u00e9 importaba eso? Si hubiera sido Satan\u00e1s en persona no hubieran faltado gentes tiernas de coraz\u00f3n para poner sus firmas al pie de una solicitud de perd\u00f3n y mojarla con una l\u00e1grima siempre pronta a escaparse del inseguro y agujereado dep\u00f3sito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al d\u00eda siguiente del entierro, Tom se llev\u00f3 a Huck a un lugar solitario para departir con \u00e9l graves asuntos. Ya para entonces la viuda de Douglas y el gal\u00e9s hab\u00edan informado a Huck de todo lo concerniente a la aventura de Tom; pero \u00e9ste dijo que deb\u00eda de haber una cosa de la cual no le hab\u00edan dicho nada, y de ella precisamente quer\u00eda hablarle ahora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A Huck se le ensombreci\u00f3 el semblante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya s\u00e9 lo que es -dijo-. T\u00fa fuiste al n\u00famero dos y no encontraste m\u00e1s que whisky. Nadie me ha dicho que fueras t\u00fa; pero yo me figur\u00e9 que t\u00fa eras en cuanto o\u00ed hablar de los del whisky; y me figur\u00e9 que no hab\u00edas cogido el dinero, porque ya te hubieras puesto al habla conmigo de un modo o de otro, y me lo hubieras contado a m\u00ed aunque no se lo dijeses a nadie m\u00e1s. Ya me daba el coraz\u00f3n que nunca nos har\u00edamos con aquel tesoro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, Huck, no acus\u00e9 yo al amo de la posada. T\u00fa sabes que nada le hab\u00eda ocurrido cuando yo fui a la merienda. \u00bfNo te acuerdas que t\u00fa ibas a estar all\u00ed de centinela aquella noche?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Es verdad! Parece que ya hace a\u00f1os de eso. Fue la noche en que fui siguiendo a Joe el Indio hasta la casa de la viuda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfLa seguiste t\u00fa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed&#8230;, pero no hables de eso. Puede ser que Joe haya dejado amigos. No quiero que vengan contra m\u00ed y me jueguen malas partidas. Si no hubiera sido por m\u00ed estar\u00eda a estas horas en Texas, tan fresco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces cont\u00f3 Huck, confidencialmente, todos los detalles de su aventura, pues el gal\u00e9s s\u00f3lo le hab\u00eda contado a Tom una parte de ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno -dijo Huck despu\u00e9s, volviendo al asunto principal-, quienquiera que cogi\u00f3 el whisky, ech\u00f3 mano tambi\u00e9n al dinero y, a lo que a m\u00ed me parece, ya no lo veremos nosotros, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, el dinero no estuvo nunca en el n\u00famero dos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9! -exclam\u00f3 Huck examinando ansiosamente la cara de su compa\u00f1ero- \u00bfEst\u00e1s otra vez en la pista de esos cuartos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Est\u00e1n en la cueva!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los ojos de Huck resplandecieron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vuelve a decirlo, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-El dinero est\u00e1 en la cueva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom, \u00a1di la verdad! \u00bfEs en broma o en serio?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-En serio, Huck. En mi vida habl\u00e9 m\u00e1s en serio. \u00bfQuieres venir a la cueva y ayudarme a sacarlo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ya lo creo! Cuando quieras, si est\u00e1 donde podamos llegar sin que nos perdamos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hacerlo es lo m\u00e1s f\u00e1cil del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9 gusto! \u00bfY qu\u00e9 te hace pensar que el dinero est\u00e1 all\u00ed?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esp\u00e9rate a que estemos all\u00ed, Huck. Si no lo encontramos me comprometo a darte mi tambor y todo lo que tengo en el mundo. Te lo juro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy bien. \u00bfCu\u00e1ndo quieres que vayamos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora mismo, si t\u00fa lo dices. \u00bfTendr\u00e1s bastantes fuerzas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfEst\u00e1 muy adentro de la cueva? Ya hace tres o cuatro d\u00edas que me tengo de pie; pero no podr\u00e9 andar m\u00e1s de una milla, al menos me parece que podr\u00eda andarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay cinco millas hasta all\u00ed, por el camino que ir\u00eda otro cualquiera que no fuera yo; pero hay un atajo que nadie sabe m\u00e1s que yo. Huck, yo te llevar\u00e9 hasta all\u00ed en un bote. Voy a dejar que el bote baje con la corriente hasta cierto sitio, y luego lo traer\u00e9 yo solo remando. No necesitas mover una mano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-V\u00e1monos en seguida, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Est\u00e1 bien; necesitamos pan y algo de comida, las pipas, un par de saquitos, dos o tres cuerdas de cometas y algunas de esas cosas nuevas que llaman cerillas fosf\u00f3ricas. \u00a1Cu\u00e1ntas veces las ech\u00e9 de menos cuando estuve all\u00ed la otra vez!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Un poco despu\u00e9s de mediod\u00eda los muchachos tomaron en pr\u00e9stamo un peque\u00f1o bote, de un vecino que estaba ausente, y en seguida se pusieron en marcha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando ya estaban algunas millas m\u00e1s abajo del \u00abBarranco de la Cueva\u00bb, dijo Tom:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora est\u00e1s viendo esa ladera que parece toda igual seg\u00fan se baja desde el \u00abBarranco de la Cueva\u00bb: no hay casas, serrer\u00edas, nada sino matorrales, todos parecidos. Pero, \u00bfves aquel sitio blanco all\u00e1 arriba, donde ha habido un desprendimiento de tierras? Pues \u00e9sa es una de mis se\u00f1ales. Ahora vamos a desembarcar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Saltaron a tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mira, Huck, desde donde est\u00e1s ahora pod\u00edas tocar el agujero con una ca\u00f1a de pescar. Anda a ver si das con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck busc\u00f3 por todas partes y nada encontr\u00f3. Tom, con aire de triunfo, penetr\u00f3 en una espesura de matorrales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1! -dijo-. M\u00edralo, Huck. Es el agujero mejor escondido que hay en todo el pa\u00eds. No se lo digas a nadie. Siempre he estado queriendo ser bandolero, pero sab\u00eda que necesitaba una cosa como \u00e9sta, y la dificultad estaba en tropezar con ella. Ahora ya la tenemos, y hay que guardar el secreto. S\u00f3lo se lo diremos a Joe Harper y Ben Rogers, porque, por supuesro, tiene que haber una cuadrilla, y si no, no parecer\u00eda bien. \u00a1La cuadrilla de Tom Sawyer!&#8230; Suena bien, \u00bfno es verdad, Huck?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya lo creo, Tom. \u00bfY a qui\u00e9n vamos a robar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues a casi todo el mundo. Secuestrar gente&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">es lo que m\u00e1s se acostumbra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y matarlos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, no siempre. Tenerlos escondidos en la cueva hasta que paguen rescate.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es rescate?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Dinero. Se les hace que sus parientes re\u00fanan todo el dinero que puedan, y despu\u00e9s que se los ha tenido un a\u00f1o presos, si no pagan, se les mata. Unicamente no se mata a las mujeres: se las tiene encerradas, pero se les perdona la vida. Son siempre guap\u00edsimas y ricas y est\u00e1n la mar de asustadas. Se les roba los relojes y cosas as\u00ed, pero siempre se quita uno el sombrero y se les habla con finura. No hay nadie tan fino como los bandoleros: eso lo puedes ver en cualquier libro. Bueno, las mujeres acaban por enamorarse de uno, y despu\u00e9s que han estado en la cueva una semana o dos ya no lloran m\u00e1s, y despu\u00e9s de eso ya no hay modo de hacer que se marchen. Si uno las echa fuera, en seguida dan la vuelta y all\u00ed est\u00e1n otra vez. As\u00ed est\u00e1 en todos los libros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues entonces es la mejor cosa del mundo. Me parece que es mejor que ser pirata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed; en algunas cosas es mejor, porque se est\u00e1 m\u00e1s cerca de casa y de los circos y de todo eso&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces ya estaban hechos los preparativos, y los muchachos, yendo Tom delante, penetraron por el boquete. Llegaron trabajosamente hasta el final del t\u00fanel; despu\u00e9s ataron las cuerdas y prosiguieron la marcha. A los pocos pasos estaban en el manantial, y Tom sinti\u00f3 correrle un escalofr\u00edo por todo el cuerpo. Ense\u00f1\u00f3 a Huck el trocito de pabilo sujeto al muro con una pella de barro, y le cont\u00f3 c\u00f3mo Becky y \u00e9l hab\u00edan estado mirando la agon\u00eda de la llama hasta que se apag\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Siguieron hablando en voz muy baja, porque el silencio y la lobreguez de aquel lugar sobrecog\u00eda sus esp\u00edritus. Marcharon adelante y entraron despu\u00e9s por la otra galer\u00eda, explorada por Tom, hasta que llegaron al borde cortado a pico. Con las velas pudieron ver que no era realmente un despe\u00f1adero, sino un declive de arcilla de siete o diez metros de altura. Tom murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora voy a ense\u00f1arte una cosa, Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Levant\u00f3 la vela cuanto pudo y prosigui\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mira al otro lado de la esquina estir\u00e1ndote todo lo que puedas. All\u00ed en aquel pe\u00f1asco grande&#8230;, pintada con humo de vela&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Es una cruz, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Y ahora, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu n\u00famero dos? \u00abDebajo de la cruz\u00bb, \u00bfeh? All\u00ed mismo es donde vi a Joe el Indio sacar la mano con la vela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck se qued\u00f3 mirando un rato al m\u00edstico emblema y luego dijo con voz tr\u00e9mula:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos a escapar de aqu\u00ed, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Qu\u00e9! \u00bfY dejar el tesoro?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, dejarlo. El \u00e1nima de Joe el Indio anda por aqu\u00ed, seguro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, Huck, no anda por ah\u00ed. Rondar\u00e1 por el sitio donde muri\u00f3, all\u00e1 en la entrada de la cueva, a cinco millas de aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, Tom. Estar\u00e1 aqu\u00ed rondando los d\u00f3lares. Yo s\u00e9 lo que les gusta a los fantasmas, y t\u00fa tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom empezaba a pensar que acaso Huck tuviera raz\u00f3n. Mil temores le asaltaban. Pero de pronto se le ocurri\u00f3 una idea:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No seamos tontos, Huck! \u00a1El esp\u00edritu de Joe el Indio no puede venir a rondar donde hay una cruz!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El argumento no ten\u00eda vuelta de hoja. Produjo su efecto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No se me ha ocurrido, Tom; pero es verdad. Suerte ha sido que est\u00e9 ah\u00ed la cruz. Bajaremos por aqu\u00ed y nos pondremos a buscar la caja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom baj\u00f3 primero, excavando huecos en la arcilla para servir de pelda\u00f1os. Huck sigui\u00f3 detr\u00e1s. Cuatro galer\u00edas se abr\u00edan en la caverna donde estaba la roca grande. Los muchachos recorrieron tres de ellas sin resultado. En la m\u00e1s pr\u00f3xima a la base de la roca encontraron un escondrijo con una yacija de mantas extendida en el suelo; hab\u00eda adem\u00e1s unos tirantes viejos, unas cortezas de tocino y los huesos, mondos y bien ro\u00eddos, de dos o tres gallinas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no hab\u00eda la caja con dinero. Los muchachos buscaron y rebuscaron en vano. Tom reflexion\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-El dijo bajo la cruz. Bien; esto viene a ser lo que est\u00e1 m\u00e1s cerca de la cruz. No puede ser bajo la roca misma porque no queda hueco entre ella y el piso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Rebuscaron de nuevo por todas partes y al cabo se sentaron desalentados. A Huck no se le ocurr\u00eda ninguna idea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mira, Huck -dijo Tom despu\u00e9s de un rato-; hay pisadas y goterones de vela en el barro por un lado de esta pe\u00f1a, pero no por los otros. \u00bfPor qu\u00e9 es eso? Apuesto a que el dinero est\u00e1 debajo de la pe\u00f1a. Voy a cavar en la arcilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1No est\u00e1 eso mal, Tom! -dijo Huck reanim\u00e1ndose. El \u00abverdadero Barlow\u00bb de Tom entr\u00f3 en seguida en acci\u00f3n, y no hab\u00edan ahondado cuatro pulgadas cuando toc\u00f3 maderas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Eh, Huck! \u00bfLo oyes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck empez\u00f3 a escarbar con furia. Pronto descubrieron unas tablas y las levantaron. Ocultaban una ancha grieta natural que se prolongaba bajo la roca. Tom se meti\u00f3 dentro, alumbrando con la vela lo m\u00e1s lejos que pudo por debajo de la pe\u00f1a; pero dijo que ve\u00eda el fin de aquello. Propuso que lo explorasen y se meti\u00f3 por debajo de la roca, con Huck a la zaga. La estrecha cavidad descend\u00eda gradualmente. Siguieron su quebrado curso, primero hacia la derecha, y a la izquierda despu\u00e9s. Tom dobl\u00f3 una r\u00e1pida curva y exclam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Huck, Huck!, \u00a1mira aqu\u00ed!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Era la caja del tesoro, sin duds posible, colocada en una diminuta caverna, en compa\u00f1\u00eda de un barril de p\u00f3lvora, dos fusiles con fundas de cuero, dos o tres pares de mocassins viejos, un cintur\u00f3n y otras cosas heterog\u00e9neas, todo empapado por la humedad de las goteras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ya lo tenemos! -dijo Huck hundiendo las manos en las mohosas monedas- \u00a1Pero si somos ricos, Tom!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, yo siempre pens\u00e9 que ser\u00eda para nosotros. Parece cosa demasiado buena para creerla, pero aqu\u00ed lo tenemos. \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1! Ahora, no gastaremos tiempo; vamos a sacarlo fuera. D\u00e9jame ver si puedo sacar la caja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pesaba unos veinticinco kilos. Tom pod\u00eda levantarla un poco, pero no pod\u00eda cargar con ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya lo pensaba yo -dijo-; parec\u00eda que les pesaba mucho cuando se la llevaban de la casa encantada, y me fij\u00e9 en ello. He hecho bien en traer las talegas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En un momento metieron el dinero en los sacos y los subieron hasta la roca donde estaba la cruz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora vamos a buscar las escopetas y aquellas otras cosas -dijo Huck.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No, Huck; d\u00e9jalas all\u00ed. Son precisamente lo que nos hace falta cuando nos metamos en el bandidaje. Vamos a tenerlas all\u00ed siempre, y, adem\u00e1s, celebraremos all\u00ed nuestras org\u00edas. Es un sitio que ni pintado para org\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 son org\u00edas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No lo s\u00e9. Pero los bandoleros siempre tienen org\u00edas y, por supuesto, nosotros tendremos que tenerlas tambi\u00e9n. Vamos andando, Huck, que hemos estado aqu\u00ed mucho tiempo y se nos hace tarde. Adem\u00e1s, tengo hambre. Comeremos y fumaremos en el bote.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Aparecieron despu\u00e9s en la espesura del matorral. Miraron cautelosamente en tomo, vieron que no andaba nadie por all\u00ed, y poco despu\u00e9s estaban almorzando en el bote. Cuando el sol descend\u00eda ya hacia el ocaso desatracaron y emprendieron la vuelta. Tom fue bordeando la orilla durante el largo crep\u00fasculo, charlando alegremente con Huck, y desembarcaron ya de noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora, Huck -dijo Tom-, vamos a esconder el dinero en el desv\u00e1n de la le\u00f1era de la viuda, y yo ir\u00e9 por la ma\u00f1ana a contarlo para hacer el reparto, despu\u00e9s buscaremos un sitio en el bosque donde est\u00e9 seguro. T\u00fa te quedas aqu\u00ed y cuidas de los sacos, mientras yo voy corriendo y cojo el carrito de Benny Taylor. No tardo un minuto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Desapareci\u00f3, y a poco se present\u00f3 con el carro, puso en \u00e9l los dos sacos, los tap\u00f3 con unos trapos y ech\u00f3 a andar arrastrando su carga. Cuando llegaron frente a la casa del gal\u00e9s se pararon para descansar. Ya se dispon\u00edan a seguir su camino, cuando sali\u00f3 el gal\u00e9s a la puerta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Eh!, \u00bfqui\u00e9n va ah\u00ed? -dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck y Tom Sawyer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Magn\u00edfico! Ven\u00edos conmigo, chicos, que est\u00e1is haciendo esperar a todos. \u00a1Hala, deprisa! Yo os llevar\u00e9 el carro. Pues pesa m\u00e1s de lo que parece&#8230; \u00bfQu\u00e9 llev\u00e1is aqu\u00ed, ladrillos o hierro viejo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Metal viejo -contest\u00f3 Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya me parec\u00eda. Los chicos de este pueblo gastan m\u00e1s trabajo y m\u00e1s tiempo en buscar cuatro pedazos de hierro viejo para venderlo en la fundici\u00f3n, que gastar\u00edan en ganar doble dinero trabajando como Dios manda. Pero as\u00ed es la humanidad. \u00a1Deprisa, chicos, deprisa!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los chicos le preguntaron el porqu\u00e9 de aquel apresuramiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No os preocup\u00e9is; lo ver\u00e9is en cuanto lleguemos a casa de la viuda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck dijo, con cierta escama, porque estaba de antiguo acostumbrado a falsas acusaciones:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-M\u00edster Jones, no hemos estado haciendo nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El gal\u00e9s se ech\u00f3 a re\u00edr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-De eso no s\u00e9 nada, Huck. Yo no s\u00e9 nada. \u00bfNo est\u00e1is la viuda y t\u00fa en buenos t\u00e9rminos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed. Al menos ella ha sido buena conmigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues entonces, \u00bfqu\u00e9 tienes que temer?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta pregunta no estaba a\u00fan satisfactoriamente resuelta en la despaciosa mente de Huck cuando fue empujado, juntamente con Tom, en el sal\u00f3n de recibir de la viuda. Jones dej\u00f3 el carro a la puerta y entr\u00f3 tras ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El sal\u00f3n estaba profusamente iluminado, y toda la gente de alguna importancia en el pueblo estaba all\u00ed: los Thatcher, los Harper, los Rogers, t\u00eda Polly, Sid, Mary, el reverendo pastor, el director del peri\u00f3dico y muchos m\u00e1s, todos vestidos con el fondo del \u00e1rea. La viuda recibi\u00f3 a los muchachos con tanta amabilidad como hubiera podido mostrar cualquiera ante dos seres de aquellas trazas. Estaban cubiertos de la cabeza a los pies de barro y de sebo. T\u00eda Polly se puso colorada como un tomate, de pura verg\u00fcenza, y frunci\u00f3 el ce\u00f1o a hizo se\u00f1as amenazadoras a Tom. Pero nadie sufri\u00f3 tanto, sin embargo, como los propios chicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom no estaba en casa todav\u00eda -dijo el gal\u00e9s; as\u00ed es que desist\u00ed de traerlo; pero me encontr\u00e9 con \u00e9l y con Huck en mi misma puerta y me los traje m\u00e1s que a paso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Hizo usted muy bien -dijo la viuda-. Venid conmigo, muchachos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se los llev\u00f3 a una alcoba y les dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora os lav\u00e1is y os vest\u00eds. Ah\u00ed est\u00e1n dos trajes nuevos, camisas, calcetines, todo completo. Son de Huck. No, no me des las gracias, Huck. M\u00edster Jones ha comprado uno y yo el otro. Pero os vendr\u00e1n bien a los dos. Vest\u00edos deprisa. Os esperaremos, y en cuanto est\u00e9is lo bastante limpios vais all\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s se march\u00f3.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXXIV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Nos podemos descolgar si encontramos una soga. La ventana no est\u00e1 muy alta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Un cuerno! \u00bfPara qu\u00e9 quieres t\u00fa descolgarte?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No estoy hecho a esa clase de gente. No puedo aguantar esto. Yo no voy abajo, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1C\u00e1llate! Eso no es nada. A m\u00ed no me importa un pito. Yo estar\u00e9 contigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sid apareci\u00f3 en aquel momento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Tom -dijo-, la t\u00eda te ha estado aguardando toda la tarde. Mary te hab\u00eda ya sacado el traje de los domingos, y todo el mundo estaba rabiando contra ti. Dime, \u00bfno es sebo y barro esto que tienes en la ropa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Anda con ojo, se\u00f1or Sid, y no te metas en lo que no te importa. Y oye, \u00bfpor qu\u00e9 han armado aqu\u00ed todo esto?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es una de esas fiestas que siempre est\u00e1 dando la viuda. Esta vez es para m\u00edster Jones y sus hijos, a causa de haberla salvado de lo de aquella noche. Y todav\u00eda puedo decirte otra cosa, si quieres saberla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCu\u00e1l?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues que m\u00edster Jones se figura que va a dar un gran golpe contando aqu\u00ed a la gente una cosa que nadie sabe; pero yo se la o\u00ed mientras se la dec\u00eda a t\u00eda Polly el otro d\u00eda, en secreto, y me parece que ya no tiene mucho de secreto para estas horas. Todo el mundo lo sabe y la viuda tambi\u00e9n, por mucho que ella quiera hacer como que no se ha enterado. M\u00edster Jones ten\u00eda empe\u00f1o en que Huck \u00e9stuviera aqu\u00ed. No pod\u00eda lucir su gran secreto sin Huck, \u00bfsabes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 secreto, Sid?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-El de Huck siguiendo a los ladrones hasta aqu\u00ed. Me figura que m\u00edster Jones iba a darse mucho tono con su sorpresa, pero le va a fallar.Y Sid parec\u00eda muy contento y satisfecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Sid, \u00bfhas sido t\u00fa el que lo ha dicho?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No importa qui\u00e9n fuese. Alguien lo ha dicho, y con eso basta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00f3lo hay una persona en el pueblo lo bastante baja para hacer eso, y \u00e9se eres t\u00fa, Sid. Si t\u00fa hubieras estado en lugar de Huck, te hubieras escurrido por el monte abajo y no hubieras dicho a nadie una palabra de los ladrones. No puedes hacer m\u00e1s que cosas bajas y no puedes ver que elogien a nadie por hacerlas buenas. Toma, y \u00abno des las gracias\u00bb, como dice la viuda. Y Tom sacudi\u00f3 a Sid un par de guantadas y le ayud\u00f3 a ir hasta la puerta a puntapi\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Ahora, vete -le dijo-, y cu\u00e9ntaselo a tu t\u00eda, si te atreves, y ma\u00f1ana te atrapar\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pocos momentos despu\u00e9s los invitados de la viuda estaban sentados a la mesa para cenar, y una docena de chiquillos acomodados en mesitas laterales, seg\u00fan la moda de aquella tierra y de aquel tiempo. En el momento oportuno m\u00edster Jones pronunci\u00f3 su discursito, en el que dio las gracias a la viuda por el honor que dispensaba a \u00e9l y a sus hijos; pero dijo que hab\u00eda otra persona, cuya modestia&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sigui\u00f3 adelante por aquel camino. Dispar\u00f3 su secreto, de la participaci\u00f3n de Huck en la aventura, en el m\u00e1s dram\u00e1tico estilo que su habilidad le permiti\u00f3; pero la sorpresa que produjo eran en gran parte fingida y no tan clamorosa y efusiva como lo hubiera sido en m\u00e1s propicias circunstancias. La viuda, sin embargo, represent\u00f3 bastante bien su asombro, y amonton\u00f3 tantos elogios y tanta gratitud sobre la cabeza de Huck que casi se le olvid\u00f3 al citado la incomodidad, apenas soportable, que le causaba el traje nuevo, ante el embarazo, insoportable del todo, de ser ofrecido como blanco a las miradas de todos y sus laudatorios comentarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Dijo la viuda que pensaba dar albergue a Huck bajo su techo y que recibiese una educaci\u00f3n, y que cuando pudiera hacerlo le pondr\u00eda en camino de ganarse la vida modestamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La ocasi\u00f3n era \u00fanica, y Tom la aprovech\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck no lo necesita -dijo-. Huck es rico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo el temor de faltar a la etiqueta impidi\u00f3 que estallase la risa que merec\u00eda aquella broma. Pero el silencio era un tanto embarazoso. Tom lo rompi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck tiene dinero -dijo-. Puede que ustedes no lo crean, pero lo tiene a montones. No hay para qu\u00e9 re\u00edrse: yo se lo demostrar\u00e9. Esperen un minuto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sali\u00f3 corriendo del comedor. Todos se miraron unos a otros, curiosos y perplejos, y despu\u00e9s las miradas interrogantes se dirigieron a Huck, que segu\u00eda silencioso como un pez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Sid, \u00bfqu\u00e9 le pasa a Tom? -pregunt\u00f3 t\u00eda PollyEse chico&#8230; \u00a1Nada! \u00a1No acaba una de entenderle! Yo nunca&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entr\u00f3 Tom, abrumado bajo el peso de los sacos, y t\u00eda Polly no pudo acabar la frase. Tom derram\u00f3 el mont\u00f3n de monedas amarillas sobre la mesa, diciendo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Ah\u00ed est\u00e1! \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda dicho yo? La mitad es de Huck y la otra mitad m\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El espect\u00e1culo dej\u00f3 a todos sin aliento. Todos miraban; nadie hablaba. Despu\u00e9s, un\u00e1nimemente, pidieron explicaciones. Tom dijo que pod\u00eda darlas, y as\u00ed lo hizo. El relato fue largo, pero rebosante de inter\u00e9s: nadie se atrevi\u00f3 a romper con interrupciones el encanto de su continuo fluir. Cuando lleg\u00f3 a su fin, m\u00edster Jones dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Me cre\u00eda yo que ten\u00eda preparada una ligera sorpresa para esta ocasi\u00f3n; pero ahora se ha quedado en menos de nada. Al lado de \u00e9sta, no se la ve. Tengo que confesarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se cont\u00f3 el dinero. Ascend\u00eda a un poco m\u00e1s de doce mil d\u00f3lares. Ninguno de los presentes hab\u00eda visto junta una cantidad semejante, aunque algunos de ellos pose\u00edan mayor riqueza en propiedades.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">CAP\u00cdTULO XXXV<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Como el lector puede suponer, la inesperada fortuna de Tom y Huck produjo una intensa conmoci\u00f3n en el pobre lugarejo de San Petersburgo. Tan enorme suma, toda en dinero contante, parec\u00eda cosa incre\u00edble. Se habl\u00f3 de ella, se so\u00f1\u00f3 con ella, se la magnific\u00f3 hasta que la insana excitaci\u00f3n lleg\u00f3 a perturbar la cabeza de m\u00e1s de un vecino. Todas las casas encantadas de San Petersburgo y de los pueblos cercanos fueron disecadas tabla por tabla, y arrancados y analizados los cimientos piedra por piedra, en busca de tesoros ocultos; y no por muchachos, sino por hombres talludos, y de los m\u00e1s graves y menos noveleros muchos de ellos. Dondequiera que Tom y Huck se presentaban eran agasajados, despertaban la admiraci\u00f3n y los contemplaban con embelesamiento. Los muchachos no lograban acordarse de que sus opiniones hubieran sido consideradas de peso en otro tiempo; pero ahora sus dichos se atesoraban y se repet\u00edan; todo cuanto hac\u00edan parec\u00eda ser considerado como cosa notable; era evidente que hab\u00edan perdido el poder de hacer o decir cosas corrientes y adocenadas; adem\u00e1s, se hicieron excavaciones en su historia pasada y se descubrieron en ella se\u00f1ales de rara originalidad. El peri\u00f3dico de la localidad public\u00f3 bosquejos biogr\u00e1ficos de los dos chicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La viuda de Douglas coloc\u00f3 el dinero de<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck al seis por ciento, y otro tanto hizo el juez Thatcher con el de Tom, a instancias de t\u00eda Polly. Cada uno de ellos ten\u00eda ahora una renta que era simplemente prodigiosa: un d\u00f3lar por cada d\u00eda de entre semana durante todo el a\u00f1o, y medio los domingos. Era precisamente lo mismo que el pastor ganaba&#8230;; es decir, no era precisamente lo que le hab\u00edan prometido, aunque nunca consegu\u00eda recaudarlo. Un d\u00f3lar y cuarto por semana bastaba para mantener, alojar y pagar la escuela a un muchacho en aquellos inocentes d\u00edas de anta\u00f1o, y hasta para vestirlo y lavarlo, por a\u00f1adidura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El juez Thatcher se hab\u00eda formado un alto concepto de Tom. Dec\u00eda que un muchacho como otro cualquiera no hubiera logrado sacar a su hija de la cueva. Cuando Becky le cont\u00f3, muy confidencialmente, c\u00f3mo Tom se hab\u00eda hecho cargo del vapuleo que le correspond\u00eda a ella, en la escuela, el juez se emocion\u00f3 visiblemente; y cuando ella trat\u00f3 de disculpar la gran mentira que hab\u00eda dicho Tom para evitarle aquel vapuleo y ech\u00e1rselo \u00e9l a cuestas, el juez dijo con gran entusiasmo que era aqu\u00e9lla una noble, una generosa, una magn\u00e1nima mentira; una mentira que pod\u00eda ten\u00e9rselas tiesas y pasar a la historia con la tan ponderada veracidad de Jorge Washington acerca del hacha. Becky pens\u00f3 que nunca le hab\u00eda parecido su padre tan alto y magn\u00edfico como al dar una patada en el suelo diciendo aquello mientras se paseaba. Sali\u00f3 corriendo y fue a cont\u00e1rselo a Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El juez Thatcher esperaba ver a Tom alg\u00fan d\u00eda hecho un gran abogado o un gran militar. Dijo que pensaba ocuparse en que el chico fuera admitido en la Academia Militar Nacional y despu\u00e9s ense\u00f1ado en la mejor escuela de Derecho del pa\u00eds, para que estuviera as\u00ed en disposici\u00f3n de seguir una de las dos carreras, o las dos a la vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Las riquezas de Huck Finn y el hecho de estar bajo la protecci\u00f3n de la viuda de Douglas le introdujeron en la buena sociedad, o, mejor dicho, le arrastraron a ella o le metieron dentro de un empell\u00f3n, y sus sufrimientos fueron casi superiores a sus fuerzas. Los criados de la viuda le ten\u00edan limpio y acicalado, peinado y cepillado; le acostaban todas las noches entre antip\u00e1ticas s\u00e1banas que no ten\u00edan ni una mota ni mancha que pudiera \u00e9l apretar contra su coraz\u00f3n y reconocerla como amiga. Ten\u00eda que comer con tenedor y cuchillo; ten\u00eda que usar plato, copa y servilleta; ten\u00eda que estudiar en un libro; ten\u00eda que ir a la iglesia; ten\u00eda que hablar con tal correcci\u00f3n que el lenguaje se volvi\u00f3 ins\u00edpido en su boca; de cualquier lado que se volv\u00eda, las rejas y grilletes de la civilizaci\u00f3n le cerraban el paso y le ataban de pies y manos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante tres semanas soport\u00f3 heroicamente sus angustias, y un buen d\u00eda desapareci\u00f3. Dos d\u00edas y dos noches le busc\u00f3 la acongojada ciudad por todas partes. El p\u00fablico tom\u00f3 el asunto con gran inter\u00e9s: registraron todas las cercan\u00edas de arriba abajo; dragaron el r\u00edo en busca del cad\u00e1ver. El tercer d\u00eda, muy de ma\u00f1ana, Tom, con certero instinto, fue a hurgar por entre unas barricas viejas, detr\u00e1s del antiguo matadero, y en una de ellas encontr\u00f3 al fugitivo. Huck hab\u00eda dormido all\u00ed; acababa de desayunar en aquel instante con diversos art\u00edculos que hab\u00eda hurtado, y estaba tendido voluptuosamente, fumando una pipa. Estaba sucio, despeinado y cubierto con los antiguos andrajos que le hab\u00edan hecho pintoresco en los tiempos en que era libre y dichoso. Tom lo sac\u00f3 de all\u00ed, le cont\u00f3 los trastornos que hab\u00eda causado y trat\u00f3 de convencerle de que volviera a casa. El semblante de Huck perdi\u00f3 su pl\u00e1cida expresi\u00f3n de bienestar y se puso sombr\u00edo y melanc\u00f3lico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-No hables de eso, Tom -dijo-. Ya he hecho la prueba y no marcha; no marcha, Tom. No es para m\u00ed; no estoy hecho a eso. La viuda es buena para m\u00ed y cari\u00f1osa; pero no puedo aguantarla. Me hace levantar a la misma hora justa todas las ma\u00f1anas; hace que me laven y me peinen y cepillen hasta sacarme chispas; no me deja dormir en el cobertizo de la le\u00f1a; tengo que llevar esa condenada ropa que me estrangula, Tom; parece como que no deja entrar el aire, y es tan condenadamentefina que no puedo sentarme, ni tumbarme, ni echarme a rodar; hace ya&#8230; a\u00f1os, parece, que no me he dejado resbalar por la entrada de un s\u00f3tano; tengo que ir a la iglesia, y sudar y sudar: \u00a1no resisto aquellos sermones! All\u00ed no puedo cazar una mosca ni mascar tabaco, y todo el domingo tengo que llevar puestos los zapatos. La viuda come a toque de campana, se acuesta a toque de campana, se levanta a toque de campana&#8230; todo se hace con un orden tan atroz que no hay nadie que lo resista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Pues mira, Huck, todo el mundo vive as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso no cambia nada, Tom. Yo no soy todo el mundo y no puedo con ello. Es horrible estar atado as\u00ed. Y la comida le viene a uno demasiado f\u00e1cilmente: ya no me tira el alimento. Tengo que pedir permiso para ir a pescar, y para ir a nadar, y hasta para toser. Adem\u00e1s, tengo que hablar tan por lo fino que se me quitan las ganas de abrir el pico; y todos los d\u00edas tengo que subirme al desv\u00e1n a jurar un rato para quitarme el mal gusto de boca, y si no me morir\u00eda, Tom. La viuda no me deja fumar ni dar gritos; no me deja quedarme con la boca abierta, ni estirarme, ni que me rasque delante de gente. -Y despu\u00e9s prosigui\u00f3, con una explosi\u00f3n de c\u00f3lera y sentimiento-. Y, \u00a1maldita sea mi suerte!, \u00a1no para de rezar en todo el tiempo! Ten\u00eda que largarme, Tom, no hab\u00eda otro remedio. Y, adem\u00e1s, iba a empezar la escuela, y yo ten\u00eda que ir; y eso no puedo sufrirlo. Mira, Tom: ser rico no es lo que se dice por ah\u00ed. No es m\u00e1s que reventarse y reventarse, y sudar y m\u00e1s sudar, y querer uno morirse cuanto antes. En cambio esta ropa es de mi gusto y esta barrica es de mi gusto, y no estoy por dejarlas. Nunca me hubiera yo visto en esta desgracia si no hubiera sido por aquel dinero. Anda y coge mi pane para ti, y me das diez centavos de vez en cuando, pero no muy a menudo, porque no me interesan las cosas que no le cuesten a uno conseguirlas. Y vas y le hablas a la viuda por m\u00ed para que me deje.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, ya sabes que no puedo hacer eso. No est\u00e1 bien; y adem\u00e1s, si haces la prueba un poco m\u00e1s de tiempo, ya ver\u00e1s c\u00f3mo acaba por gustarte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Gustarme! S\u00ed, \u00a1como me gustar\u00eda un brasero si tuviera que estar sentado encima el tiempo que hiciera falta! No, Tom, no quiero ser rico, y no he de vivir en esas malditas casas donde se ahoga uno. A m\u00ed me gustan las arboledas, y el r\u00edo, y las barricas, y con ellos me quedo. \u00a1Maldita sea! \u00a1Ahora que ya ten\u00edamos escopetas y la cueva y todo arreglado para ser bandoleros, viene esta condenada tonter\u00eda y lo estropea todo!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tom vio su oportunidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Mira, Huck-le dijo-, el ser rico no me ha de quitar de ser bandido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo? \u00bfLo dices de veras? \u00bfEs en serio, Tom? -Tan en serio como estoy aqu\u00ed sentado. Pero, mira, Huck, no podemos admitirte en la cuadrilla si no vives decentemente, \u00bfsabes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A Huck se le agu\u00f3 la alegr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo me pod\u00e9is admitir, Tom? \u00bfNo me dejaste que fuera de pirata?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, pero no es lo mismo. Un bandido es persona de m\u00e1s tono de lo que es un pirata&#8230;, por regla general. En muchos pa\u00edses son de los m\u00e1s altos de la nobleza: duques y cosas as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Tom! \u00a1Tan amigo como has sido m\u00edo! No me dejar\u00e1s fuera, \u00bfverdad? Eso no lo haces t\u00fa, Tom.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Huck, yo no quisiera; pero \u00bfqu\u00e9 dir\u00eda la gente? Pues dir\u00eda: \u00a1Bah, la cuadrilla de Tom Sawyer! \u00a1Hay en ella personas de malos antecedentes! Y eso lo dir\u00edan por ti, Huck. A ti no te gustar\u00eda, y yo no quiero que lo digan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Huck permaneci\u00f3 callado largo rato. En su mente se libraba una batalla. Al cabo dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno; pues me volver\u00e9 con la viuda por un mes, y lo probar\u00e9 de nuevo, a ver si puedo llegar a aguantarlo, si t\u00fa me dejas entrar en la cuadrilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Corriente! \u00a1Trato hecho, Huck! Vente conmigo compadre, y yo pedir\u00e9 a la viuda que te afloje una miaja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDe veras, Tom? Muy bien. Si afloja un poco en las cosas que me cuestan m\u00e1s trabajo, fumar\u00e9 a escondidas y jurar\u00e9 a solas, y saldr\u00e9 adelante o reventar\u00e9. \u00bfCu\u00e1ndo vas a armar la cuadrilla para hacernos bandoleros?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Muy pronto. Reuniremos los chicos, y esta misma noche celebraremos la iniciaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCelebraremos qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-La iniciaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQu\u00e9 es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es jurar que nos hemos de defender unos a otros y no decir nunca los secretos de la cuadrilla, aunque le piquen a uno en tajadas, y matar a cualquiera, y a toda su familia, que haga da\u00f1o a alguno de nosotros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Eso es divertido&#8230;, la mar de divertido. Te lo digo yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya lo creo. Y todos esos juramentos hay que hacerlos a medianoche, en el sitio m\u00e1s solitario y de m\u00e1s miedo que se pueda encontrar. Una casa encantada ser\u00eda lo mejor; pero ahora est\u00e1n todas hechas escombros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-Bueno, pero con hacerlo a medianoche vale.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-S\u00ed, vale. Y hay que jurar sobre una caja de muerto y firmarlo con sangre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1De primera! No me voy a apartar de la viuda hasta que me pudra, Tom. Y se llego a ser un bandido de los de primer orden y todo el mundo habla de m\u00ed, me parece que se sentir\u00e1 orgullosa de haber sido ella la que me recogi\u00f3 en la calle.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">FIN<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This is the Spanish version of The Adventures of Tom Sawyer by the writer Mark Twain and although this is the English version of Korespa we do not lose sight of the fact that the reason for Korespa is the world of Spanish, that is why we show this version of the book here. 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